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Al retrasarse
su contacto abrió el paquete para ver su contenido y decidió entregarse en
comisaría
MADRID.- El miércoles por la
tarde, los funcionarios policiales de la comisaría de Leganés se quedaron con
la boca abierta. Eran cinco kilos de Goma 2 ECO y, según fuentes policiales,
no se descarta aún que ese explosivo fuera a ser utilizado en un atentado
terrorista. Y es que este material iba a ser entregado en un lugar de Leganés
muy cercano a la vivienda donde murieron los presuntos autores del 11-M.
Además, la localización de la Goma 2, similar a la que
presumiblemente se utilizó en los atentados del 11-M, fue localizada en
Leganés, la misma población donde murieron los integrantes del comando al que
se atribuye la matanza.
Las investigaciones están
completamente abiertas. Los hechos sucedieron el pasado miércoles en Leganés.
Según explicaron fuentes jurídicas, ese día, un hombre, de raza gitana, se
presentó en las dependencias policiales de Leganés con un paquete de cinco
kilos con cartuchos de Goma 2 ECO. Esta persona declaró a los policías que le
había entregado dicho paquete, a alguien a quien no identificó, y que se lo
iban a recoger.
Aseguró que él era un mero
correo de un paquete que estaba envuelto. El correo estuvo durante varias
horas en un polígono industrial de Leganés, cercano al barrio de La Fortuna, esperando a que
fueran a recoger el envío. Esa espera, según su relato, le provocó
incertidumbre y decidió abrir el paquete. Hasta ese momento, según explicaron
estas mismas fuentes, el presunto correo desconocía qué había en el bulto y
suponía que podía tratarse de droga.
Y cuando abrió el envoltorio
descubrió que el asunto por el que se había convertido en correo era mucho
más serio: se trataba de cartuchos de Goma 2 Eco. En concreto, cinco kilos de
dinamita. El hombre se llevó un importante susto y decidió poner fin a su
compromiso con la persona quien le entregó el paquete y acudió hasta las
dependencias policiales, donde quedó detenido.
Inmediatamente, los agentes
dieron parte de la situación y fueron los servicios centrales los que se
hicieron cargo del explosivo. De hecho, los desactivadores realizaron una
comprobación previa para saber si, además de la propia Goma 2, había también
algún activador.
Además, se realizaron estudios
para tratar de localizar huellas dactilares que permitan avanzar en las
investigaciones para averiguar la procedencia. De las investigaciones se han
hecho cargo los servicios de información policiales.
Tras el hallazgo del explosivo,
los investigadores dieron cuenta de los hechos al juez de guardia de la Audiendia Nacional,
que esta semana es el mismo magistrado que instruye el sumario sobre el 11-M,
Juan del Olmo.
El lugar donde se tenía que
producir la entrega es un polígono semiabandonado, entre el Barrio de La Fortuna y el Parque de la Chopera. Este
polígono está situado a escasa distancia de la calle Carmen Martín Gaite,
también en Leganés. En un piso de aquella calle vivieron los presuntos
autores de la masacre de Madrid. Y, según los datos oficiales, allí se
suicidaron el 3 de abril de 2004 cuando iban a ser detenidos por la policía.
En el lugar donde se produjo la
explosión, a consecuencia de la cual murieron siete de los presuntos
terroristas autores de la matanza de Madrid del 11-M, se encontraron varios
cartuchos de Goma 2 ECO similares a los que han sido localizados ahora de
nuevo en Leganés.
Los presuntos terroristas
activaron la dinamita que tenían adosada a sus cuerpos cuando los GEO iban a
entrar a la vivienda a detenerles. A consecuencia de la deflagración también
murió el agente Torronteras.
Una
información de Fernando Lázaro publicada en el diario EL MUNDO
el sábado 19 de agosto de 2006. Por su interés informativo reproducimos
íntegramente su contenido.
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