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La 'Conspiración' que nunca ha existido (22 de septiembre de 2006): Negando la evidencia

Por Sin Pancarta - 22 de Septiembre, 2006, 15:00, Categoría: ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

Tanto el diario EL PAIS como ABC tratan de ridiculizar la conexión de ETA con los atentados del 11-M por razón del ácido bórico. Evidentemente sería una prueba ridícula en si misma. El tema que importa y que evidencia la información de EL MUNDO es la falsificación de un informe policial. Sin entrar a valorar quién está detrás de los atentados del 11-M el hecho de falsificar un Informe es un delito. Así mismo cabe preguntarse cuál es la razón por la cual el Ministerio de Interior no quería ver el nombre de ETA en ningún informe oficial. Desconozco la razón y no prejuzgo, pero si afirmo que se ha borrado de un informe policial. Lo del borrador es sencillamente grotesco, un insulto a la inteligencia de la ciudadanía y me ahorro explicarlo porque las informaciones que hoy les ofreceremos lo dejan meridianamente claro. Termino: no nos hablen del ácido bórico, queremos saber quién y por qué se ha modificado un informe policial. Ahí está el tema trascendente, el resto es artificio pueril para engañar a algún incauto o convencer a los que ya están cerrilmente convencidos.


Un insecticida para relacionar ETA y 11-M   

El PP resucita el fantasma de ETA y el 11-M con "elucubraciones" sin base de tres peritos

Madrid - Un producto para matar cucarachas es la conexión entre el 11-M y ETA. Un día después de que 10 partidos emplazaran al PP a dejar de "manipular" al Parlamento con el 11-M, los populares resucitaron ayer el fantasma del supuesto vínculo entre ETA y la masacre. Para ello tomaron como base "elucubraciones sin fundamento", según la Comisaría General de Policía Científica, de tres peritos químicos que analizaron varias muestras de un insecticida para cucarachas hallado a finales de 2004 en la casa de un dirigente del Grupo Islámico Combatiente Marroquí. Eduardo Zaplana reclamó la comparecencia en el Congreso del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, para que explique por qué en el informe químico remitido al juez sobre el ácido bórico hallado en casa de Hassan El Haski se han eliminado las referencias a que esa sustancia estaba en el baño de un piso franco de ETA en Salamanca y en la casa de un antisistema. Los peritos admiten que ignoran para qué se usa esa sustancia, pero dicen que el hallazgo en los tres sitios "lleva a la posibilidad de que el autor/autores de estos hechos estén relacionados entre sí, y/o hayan tenido un mismo tipo de formación y/o sean los mismos".

La supuesta prueba atómica de la ocultación de documentos por el Gobierno sobre el vínculo de ETA y el 11-M fue publicada ayer por El Mundo, con amplio despliegue tipográfico y bajo el título "Interior falsificó un documento para ocultar al juez lazos entre el 11-M y ETA". El periódico reproducía el borrador de los químicos, con referencias a la banda vasca, y el informe entregado al juez Juan del Olmo, el único válido, en el que no figuran esas referencias. El propio juez recibió ayer copias de ambos textos, y lo elevó a la Sala de la Audiencia Nacional, ahora competente en la causa, para que decida qué hacer. Esa decisión no se conocerá hasta la semana que viene.

Acciones legales

Rubalcaba reaccionó con dureza desde Tampere (Finlandia). "Es rotundamente falso" lo que publica el citado diario, dijo: "El Ministerio del Interior no ha falsificado jamás ningún documento. De los documentos que obran en mi poder, que son los mismos que tiene el juzgado, puedo, una vez más, decir que no existe ninguna relación entre ETA y el 11-M. Ninguna". El ministro aseguró que ha dado instrucciones a los servicios jurídicos del Estado por si dicha información "puede ser objeto de acciones legales por parte del ministerio y del Gobierno".

Las aclaraciones más precisas procedieron de la Comisaría General de Policía Científica, dirigida por Miguel Ángel Santano. Tanto el borrador como el informe enviado al juez proceden de este departamento, que contestó a un requerimiento de precisiones de la Comisaría General de Información, dirigida entonces por Telesforo Rubio. Dos asociaciones de víctimas vinculadas al PP han anunciado querellas contra Rubio, pese a que éste se limitó a firmar la remisión al juez del informe.

La Policía Científica explica que el informe enviado a Del Olmo "en ningún modo" es falso "pues el que se le remitió es el único informe oficial elaborado". El otro documento es, dice, "un borrador" que pasó los controles de calidad. "En ese trámite se comprobó que las observaciones que hacían los peritos no eran más que elucubraciones y consideraciones subjetivas sin fundamento científico alguno y que, por tanto, no debían ni podían constar en un informe científico. Las citadas elucubraciones eran especialmente inconsistentes tratándose de una sustancia tan común como el ácido bórico".

Esta sustancia, que cualquiera puede comprar en farmacias, droguerías, almacenes o incluso ferreterías (a un euro el cuarto de kilo) es universalmente conocida como conservante o adulterante de drogas, pero, sobre todo, como insecticida doméstico, para tratamiento de afecciones cutáneas y zonas íntimas y para el olor de pies.

Santano reconoce que cuando conoció el borrador "le pareció correcta la remisión del informe íntegro eliminando las observaciones, como así se hizo, siendo firmado por el jefe del Laboratorio Químico-Toxicológico". Explica también que el citado borrador, que carece de número de registro oficial, no puede ser considerado documento oficial. Santano añade: "Que el comisario general nunca ha informado de estos hechos al ministro del Interior, ni al actual ni al anterior, ni a ningún superior jerárquico puesto que no se le dio la menor importancia al asunto".

Tampoco se le dio importancia cuando el ácido bórico fue hallado en el piso de Salamanca o en poder de un supuesto anarquista (esta referencia se ha eliminado en el documento de la edición en papel de El Mundo). De hacerle caso a los peritos, el ácido bórico incluiría en la alianza entre islamistas y ETA a los anarquistas y okupas, a pesar de que los etarras de Salamanca llevan presos desde 2001 y El Haski estaba entonces fuera de España.

El ácido bórico hallado en el piso franco de ETA en Salamanca estaba en el baño de la vivienda, al fondo a la derecha, justo en el único lugar donde no había ni armas ni explosivos. Según el acta del registro efectuado el 6 de noviembre de 2001, firmado por seis policías de Salamanca y Valladolid, un testigo y el secretario de un juzgado salmantino, en el baño había un "tuperware con tapa azul con polvo blanco". Éste contenía "575 gramos de una sustancia pulverulenta de color blanco en la que se observan numerosos pelos", por lo que se especuló que lo usaban para fines cosméticos o contra el mal olor de pies. Junto a ella había una bolsa con 425 gramos de ácido bórico de la marca Cofarcas, que vende este producto en bolsas de un kilo o por sacos de 25 kilos. El hallado en la casa de El Haski en Lanzarote en 2004 se hallaba en la cocina. El acta de registro del 17 de diciembre, firmada por 12 personas, dice: "Al fondo, en la cocina, se encuentra una sustancia, al parecer ácido bórico, que los habitantes de la casa manifiestan que utilizan para matar cucarachas".

"Ignoramos su aplicación"

Con esto se vincula el 11-M con ETA, a pesar de que en los registros consecuencia de las 458 detenciones de etarras entre 2001 y 2004 jamás se ha encontrado ácido bórico, y menos encubriendo explosivos. No existe ni un documento, salvo éste, que refleje ese uso. Pese a ello, los peritos dicen en su borrador: "Que dado lo poco frecuente que esta sustancia ha sido intervenida en hechos terroristas y a que ignoramos su verdadera aplicación en relación con estos hechos, existen varias posibilidades, tales como: conservante de los explosivos de tipo orgánico, enmascarar el explosivo para no ser detectado por los perros especialistas en detección de explosivos, etc.". La literatura científica universal jamás ha incluido el ácido bórico con explosivos, según policías y guardias civiles expertos en ETA.

Texto de Jorge A. Rodríguez publicado por el diario EL PAIS el viernes 22 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


De la Orquesta Mondragón al insecticida terrorista 

El PP esgrime el uso de ácido bórico y antiséptico por islamistas y etarras como la nueva prueba de la conspiración del 11-M

Madrid - El PP ha vuelto a encontrar a ETA en el 11-M. La penúltima vez que localizó la prueba irrefutable de que el mayor atentado de la historia de España tenía el marchamo de la banda terrorista vasca fue el sorprendente hallazgo por parte del diario El Mundo de una tarjeta de visita "del grupo Mondragón" en la Renault Kangoo usada por los islamistas para la matanza, que resultó ser una cinta de música de la Orquesta Mondragón. Ahora ETA y la teoría conspirativa resurge en el mismo diario y la retoma el PP por el hallazgo en el registro de la casa de un islamista en 2005 de ácido bórico, la misma sustancia que fue localizada en el registro de un piso franco etarra en Salamanca en 2001, pero también en la de un supuesto ladrón de cajeros automáticos, perteneciente a grupos antisistema.

El hallazgo de la inexistente tarjeta del Grupo Mondragón fue recibido por los teóricos de la conspiración como la prueba del nueve de la alianza entre etarras e islamistas. Les sirvió para decir, con el PP a la cabeza, que los investigadores habían manipulado las pruebas y que el actual Gobierno había ocultado un hallazgo que se produjo cuando el jefe del Ejecutivo era José María Aznar. El escándalo fue tal que incluso Mariano Rajoy llegó a decir que dicha revelación llevaría aparejada la anulación del sumario instruido por el 11-M.

La revelación de la tarjeta de visita fue difundida días después de que se publicase que la furgoneta, en realidad, estaba vacía cuando fue hallada el mismo 11 de marzo en Alcalá de Henares (Madrid). Llegaron a decir que la cinta coránica, los detonadores, los restos de explosivo y todos los enseres hallados en la Kangoo los había puesto la policía, a pesar de que el dueño del vehículo reconoció como suyos la mayor parte de los bienes (salvo el explosivo y los detonadores).

Días después, la furgoneta ya no estaba vacía, sino que en ese vacío estaba la tarjeta de visita. El PP sostuvo la tesis a pesar de que en los documentos entregados por su propio Gobierno bajo el título Toda la verdad en tiempo real se relataba la verdadera naturaleza de esa tarjeta (de Gráficas Bilbaínas, una imprenta de Madrid propiedad de un conocido ultraderechista), que ha sido omitida hasta hoy por el PP y los teóricos conspirativos, y se subrayaba que lo único que había era una cinta de la Orquesta Mondragón.

El PP ha encontrado ahora la doble prueba de que ETA estaba en el 11-M y de que el Gobierno ha manipulado y ocultado informes para que nadie pudiera vincular a los etarras. La clave está en el ácido bórico. Esta sustancia fue hallada en 2001 en el registro de la casa que el comando Madrid, apresado gracias a la colaboración de un ciudadano anónimo, había alquilado en Salamanca. La sustancia estaba en el baño de la vivienda, el único lugar de la casa donde no había ni armas ni explosivos (aunque sí cepillos de dientes similares a los hallados en la casucha de Chinchón de los islamistas). Una mitad estaba en la bolsa del fabricante (en la presentación Big-bag, de un kilo de peso, de la empresa Cofarcas) y la otra en un tuperware, en el que esta sustancia antiséptica estaba mezclada "con numerosos pelos".

El mismo ácido bórico fue hallado en el registro de la casa en la que vivía en Lanzarote el dirigente del Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM) Hassan El Haski, efectuado en diciembre de 2004. Ya se sabía que era ácido bórico desde el mismo momento del registro, donde 10 policías, un intérprete y el secretario del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Arrecife firmaron un acta que decía: "Al fondo, en la cocina, se encuentra sustancia, al parecer ácido borico, que los habitantes de la casa manifiestan que utilizan para matar cucarachas".

Pero cuando tres peritos hicieron su análisis químico sobre éste último hallazgo, incluyeron que también se había encontrado ácido bórico en la casa de los etarras de Salamanca y, del mismo modo, en casa de Iván M. G., un miembro de grupos antisistemas detenido bajo la acusación de robar un cajero automático en la calle de Biarritz, en Madrid, en 1999. Nada de terrorismo.

Los peritos de la Policía Científica añadieron a su estudio químico una anotación tipo CSI, tildada por su jefe de "elucubración", sobre el porqué del hallazgo de ácido bórico en esos tres registros. Decían que, aunque ignoran para qué lo usaban, si estaba en los dos sitios quiere decir que los autores de los hechos son los mismos, han recibido la misma formación o estén relacionados. Pero el caso es que los etarras del piso están presos desde 2001 y el antisistema no tenía nada que ver con el terrorismo. Y el caso es que, entre las posibilidades de uso del ácido bórico, los peritos incluían la de enmascarar explosivo, pero no las universales: antiséptico para la piel, los órganos íntimos, cucarachicida y para combatir el olor de pies. Se compra en farmacias, droguerías y ferreterías.

Texto de Jorge A. Rodríguez publicado por el diario EL PAIS el viernes 22 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Miguel Ángel Santano Policía Científica: "La ciencia no relaciona el ácido bórico con ningún explosivo" 

Madrid - El comisario general de Policía Científica, Miguel Ángel Santano, afirmó ayer que "en la literatura científica no se ha relacionado el ácido bórico con ningún tipo de explosivo" y sí con su uso común como desinfectante o conservante. Santano, en una entrevista concedida a Noticias Cuatro, afirmó que retiró del borrador del informe las menciones a ETA porque eran "elucubraciones sin fundamento científico".

Los peritos autores del borrador relacionaban ETA y el 11-M porque el ácido bórico apareció en la cocina de Hassan El Haski, uno de los islamistas de la matanza de Atocha y en 2001 había aparecido en un piso franco de ETA en Salamanca. El comisario destacó que el ácido bórico es muy común y que se puede adquirir en cualquier droguería. El ácido bórico hallado en casa del islamista estaba en la cocina y "la utilizaba, según dijo, para matar cucarachas", según Santano, quien añadió que la sustancia es muy común y "tiene múltiples utilidades". El experto detalló que "se ha usado como desinfectante e incluso para conservar marisco y últimamente para cortar la droga".

El comisario detalló que el ácido bórico hallado en el piso de ETA en Salamanca "tenía vello" porque "también se utiliza con fines cosméticos". Además, añadió que entre un caso y otro "ha habido más de 400 detenciones de etarras y nunca ha aparecido ácido bórico".

Santano afirmó que "un informe científico tiene que ser riguroso, no puede tener elucubraciones". El comisario negó que existan dos informes distintos sobre el mismo asunto: "Hay un borrador de informe, que pasa un control de calidad, pero sólo hay un informe que es el que tiene sello de salida con registro oficial". Santano explicó que las correcciones son frecuentes y que volvería a retirar el párrafo: "hay cosas que no son correctas y que se eliminan, como ocurre en cualquier organismo".

Santano afirmó que no le dio "ningún valor" a la supresión del párrafo que aludía a ETA.

Texto publicado por el diario EL PAIS el viernes 22 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


El Informe de los tres Policías Químicos: "Ignoramos su verdadera aplicación en hechos terroristas" 

Madrid - El informe elaborado por los tres policías químicos sobre las muestras recogidas en el domicilio de Hassan el Haski acreditó que se trataba de ácido bórico. Y tras recordar que, esa misma sustancia, había sido encontrada en el piso franco de unos etarras y en la vivienda de un anarquista, elaboraron su teoría -"lucubración sin ninguna base", según sus superiores-:

"El ácido bórico, en relación con hechos terroristas, hasta el día de hoy, sólo hemos tenido conocimiento de que haya sido intervenido en los hechos que motivan el presente informe pericial y en los anteriormente descritos.

Que dado lo poco frecuente en que esta sustancia ha sido intervenida en hechos terroristas y a que nosotros ignoramos su verdadera aplicación en relación con estos hechos, existen varias posibilidades, tales como: conservante de los explosivos de tipo orgánico, enmascarar al explosivo para no ser detectado por los perros especialistas en detección de explosivos, etc, nos lleva a la posibilidad de que el autor/autores de estos hechos estén relacionados entre sí y/o hayan tenido un mismo tipo de formación y/o seran el/los mismo/s autor/autores".

De las tres firmas con las que termina el informe, sólo dos son mínimamente legibles: Isabel López y Pedro Marcos.

Ningún especialista en la lucha antiterrorista consultado ayer por este periódico acreditó que los terroristas utilicen ácido bórico para conservar el explosivo o para confundir a los perros de la policía que los buscan.

El ácido bórico encontrado en el piso de los islamistas se utilizaba, según los inquilinos de esa vivienda, para matar cucarachas y se encontraba "al fondo, en la cocina", según el acta de registro que firmó la policía. En aquel registro no se hallaron explosivos.

En el caso del piso franco de ETA en Salamanca, el ácido bórico se encontraba en el cuarto de baño y en su interior había "muchos pelos", según el acta del registro policial.

Texto publicado por el diario EL PAIS el viernes 22 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Polvos de ácido bórico, que el Haski usaba «para matar cucarachas», supuesto nexo entre el 11-M y ETA

La sustancia hallada en un piso de ETA y en el de un islamista del 11-M era un insecticida

MADRID. La estrategia del periódico «El mundo», a la que se suma también la «Cope», encaminada a intentar demostrar que la banda ETA está implicada en la matanza del 11-M, dio ayer una nueva vuelta de tuerca. El diario se hizo eco del «borrador» de un informe, firmado por tres peritos de la Comisaría General de Policía Científica, que asegura que el hecho de haberse encontrado ácido bórico en 2001 en el piso de unos etarras en Salamanca y también en 2004 en Lanzarote en el de un islamista procesado como ideólogo de los atentados de Madrid, «nos lleva a la posibilidad de que el autor/autores de estos hechos estén relacionados entre sí y/o hayan tenido un mismo tipo de formación y/o sean el/los mismo/mismos autor/autores». Los peritos incluyen estas afirmaciones en un apartado de «observaciones». Su jefe inmediato, al estudiar el borrador, eliminó esta referencia a ETA al considerarla una mera «elucubración» de sus subordinados, que además hacían «consideraciones subjetivas sin fundamento científico alguno». Por ello, el jefe policial les retiró las firmas de ese borrador y, ya en el informe definitivo, que elevó al juez, no se incluyen esas valoraciones. Además, se hace responsable de ello, al ser el único que firma el documento.

La imputación realizada a Interior de que había falsificado un documento clave fue respondida por el departamento de Rubalcaba con una nota informativa de la Comisaría General de Policía Científica en la que se da la versión oficial del caso, que niega las acusaciones. Según los documentos a los que ha tenido acceso ABC, el islamista Hassan El Haski, en cuya vivienda de la calle Papagayo número 9 de Playa Blanca-Yaiza, en Lanzarote, y más en concreto en la cocina, se halló el ácido bórico, justificó su presencia en que lo utilizaba como insecticida. «Los habitantes de la casa manifiestan utilizar (ácido bórico) para matar cucarachas», según recoge el acta de entrada y registro levantada por el secretario del Juzgado de Instrucción número 6 de los de Arrecife, que fue remitida a la autoridad judicial (el juez Del Olmo) en el atestado 38.336 de la Comisaría General de Información. Al marroquí no se le intervino explosivo.

Para uso cosmético

ABC también ha tenido acceso al acta de entrada y registro redactada por el Juzgado de Instrucción número 4 de Salamanca sobre la vivienda que los etarras Juan Luis Rubenach Roig y María Isabel Villarón Herrero tenían en la plaza de Castrotorace número 9-11, segundo «D». En el documento se especifica que en el baño del piso había un «taperguare» con tapa azul que contenía polvo blanco. Una vez analizado se comprobó que se trataba de «ácido bórico 99,5% de la marca Cofarsca S.A.». Su peso era de 425 gramos. Al parecer, los etarras lo usaron como cosmético, ya que estaba mezclado con abundantes restos de vello.

Según los expertos en explosivos consultados por ABC, «no existe en la literatura científica mundial ningún escrito que aluda a que esta sustancia pueda ser utilizada como componente en un explosivo». Más aún, en la nota de respuesta que hizo ayer la Comisaría General de Policía Científica se precisa que «el ácido bórico tiene múltiples utilidades: se emplea como conservante, para adulterar droga, fabricar cosméticos, pinturas y tintes, la manufacturación de cementos, vidrios y porcelanas o como insecticida contra insectos domésticos y coleópteros».

No obstante, los tres peritos que redactan el borrador señalan que esta sustancia tiene varias posibilidades de uso como conservante de los explosivos de tipo orgánico y para que no pueda ser detectado por los perros especializados de la Policía. Fuentes de la Comisaría General de Policía Científica y de los Tedax consultadas por ABC niegan que el «ácido bórico tenga alguna influencia en los explosivos». El hallazgo del citado ácido en la vivienda ocupada por los dos etarras no fue incluido en la nota de prensa que Interior, en aquellas fechas dirigido por el PP, facilitó sobre el material incautado durante la operación, lo que indica que no se le dio mayor trascendencia.

«Inconsistentes»

En su comunicado, la Policía asegura que el documento elaborado por lo tres peritos y publicado por «El mundo» es «un simple borrador. Un borrador que siguió el procedimiento administrativo habitual» y que fue supervisado por el jefe del Laboratorio Químico-Toxicológico y por el secretario general de la Comisaría General de Policía Científica. Asimismo, subraya que en ese trámite «se comprobó que las «observaciones» que hacían los peritos no eran más que elucubraciones y consideraciones subjetivas sin fundamento científico alguno y que por lo tanto no debían ni podían constar en un informe científico. Las citadas elucubraciones eran especialmente inconsistentes tratándose de una sustancia tan común como es el ácido bórico».

Hassan el Haski está procesado por los delitos de integración en organización terrorista y conspiración para cometer la matanza. Por tanto, se trataría de un ideólogo sin relación con la célula operativa, aunque tenía un papel relevante en el Grupo Islámico Combatiente Marroquí en Europa.

Texto de D. Martínez y P. Muñoz publicado por el diario ABC el viernes 22 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Un mensajero dejó por la noche un sobre sin remitente para Del Olmo

MADRID. El personal de seguridad de la Audiencia Nacional entregó ayer por la mañana un sobre cerrado y sin remitente al instructor de los atentados de Madrid, Juan del Olmo. Un mensajero lo había llevado la noche anterior a la sede de este tribunal con el encargo de que el magistrado lo recibiera personalmente. Se trataba de las copias de los informes periciales que, según el diario «El mundo», fueron manipulados por la Policía para ocultar la vinculación de ETA con el 11-M.

Fuentes jurídicas explicaron que Del Olmo, una vez visto el contenido del sobre, lo remitió a la Sala de lo Penal porque se refería a los atentados de Madrid, cuya investigación dio por cerrada el pasado 6 de julio. Desde esa fecha, el sumario es competencia de la Sección Segunda, que previsiblemente la próxima semana decidirá si esos informes son o no relevantes para la causa.

Fuentes jurídicas resaltaron que, con independencia del contenido de los documentos, en la práctica sería poco probable que la Sala ordenase a Del Olmo reabrir el sumario para continuar la investigación. En este sentido, precisaron que podrían incorporarse sin más a la causa si se entendiese que los informes aportan datos relevantes.

En cualquier caso, las fotocopias recibidas en la Audiencia Nacional no tienen ninguna validez jurídica y el tribunal tendría que solicitar los originales. También puede ocurrir que carezcan de interés y el tribunal decida devolverlos.

Texto de N. V. y N. C. publicado por el diario ABC el viernes 22 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Rubalcaba asegura que «Interior no ha falsificado ningún documento. Jamás»

TAMPERE (FINLANDIA). El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, se enteró de lo que publicaba ayer «El mundo» cuando ya estaba en la localidad finlandesa de Tampere. En una rueda de prensa con periodistas españoles negó que el Ministerio haya falsificado el documento publicado en Madrid y entregado al juez del 11-M.

Cuando se estaba desarrollando la primera sesión del Consejo informal de ministros de Justicia e Interior (el primero al que acude Rubalcaba desde que es ministro de este Gobierno) se le pudo ver deambulando de arriba abajo con el teléfono pegado al oído frente al amplio guardarropa del Tampere Talo, un auditorio espectacular elegido por la presidencia de turno para albergar esta reunión.

Desmentido rotundo

Su primera reacción en público fue un desmentido rotundo: «El Ministerio del Interior no ha falsificado jamás un documento. Jamás». La rueda de prensa se había dedicado especialmente a las cuestiones del orden del día, la inmigración clandestina, y Rubalcaba compartía la mesa con otros dos miembros del gabinete, el de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, y el de Trabajo y Asuntos Sociales, responsable de la regularización masiva que es incesante objeto de críticas en esta reunión, Jesús Caldera. No estaba presente ningún periodista de «El mundo».

Las palabras del ministro fueron las siguientes: «Sobre este tema quiero decir cuatro cosas. Primero: que el Ministerio del Interior no ha falsificado jamás un documento. Jamás. Segundo: que según los documentos que están en mi poder, y que son los mismos que tiene el juzgado, puedo una vez más decir que no existe ninguna relación entre ETA y el 11-M. Ninguna relación. Tercero: que he ordenado a la Comisaría General de Información que haga una nota explicativa de la noticia y cuarto: he pedido a los servicios jurídicos del Estado que estudien si la noticia, tal y como se presenta, puede ser objeto de acciones judiciales por parte del Ministerio y del Gobierno en su caso».

El ministro no quiso ahondar en mas detalles sobre el tema y una vez concluida la rueda de prensa acudió a la habitual foto de familia, una de las más numerosas debido a la gran cantidad de ministros. Rubalcaba regresó a Madrid poco después de mediodía en un avión de la Fuerza Aérea.

Texto de Enrique Serbeto (Enviado Especial) publicado por el diario ABC el viernes 22 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Asociaciones de víctimas anuncian acciones legales

La Asociación de Ayuda a las víctimas del 11-M anunció ayer que presentará una querella por los presuntos delitos de encubrimiento y falsificación de documentos contra el ex comisario general de Información Telesforo Rubio y contra el agente que firma el dictamen que, según el diario «El mundo», ha sido falsificado. La AVT, por su parte, ha expresado su determinación de emprender «las acciones judiciales necesarias para depurar cualquier responsabilidad que pudiera achacarse a los miembros del Gobierno». También la plataforma «España y Libertad» ha anunciado que formulará una denuncia ante la Fiscalía.

Texto publicado por el diario ABC el viernes 22 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Zaplana prepara una nueva ofensiva en el Congreso y pide que Rubalcaba comparezca

El PSOE se hace eco de las discrepancias entre Piqué y Zaplana e intenta hacer «sangre» de la «división interna»

MADRID. El 11-M se ha convertido ya en protagonista absoluto del debate parlamentario en el inicio del curso político. Espoleados por el frente común del PSOE y las minorías para bloquear sus iniciativas sobre los atentados de Madrid y, sobre todo, por las últimas informaciones periodísticas, los dirigentes del Grupo Popular en el Congreso acordaron ayer preparar una nueva ofensiva parlamentaria sobre el 11-M.

Así lo anunció el portavoz de los populares en la Cámara Baja, Eduardo Zaplana, tras sostener que el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, debe aportar a la Cámara Baja el supuesto documento policial «manipulado» sobre los atentados de Madrid y comparecer con carácter urgente en el Congreso para dar explicaciones porque, a su juicio, se ha cometido «delito» al ocultar pruebas al juez instructor del sumario.

Aunque Zaplana no descarta la adopción de nuevas iniciativas -como dedicar varias preguntas al asunto e, incluso, una interpelación al Ejecutivo durante la sesión de control del próximo miércoles en la Cámara Baja-, dijo que su grupo esperará a ver cuál es la actuación del Gobierno y «la reacción del juez instructor del sumario», al que ya ha sido remitida «la supuesta falsificación de documentos».

«Algunos están avergonzados»

En declaraciones en la Cámara Baja, Zaplana calificó la situación de «gravísima». «Se trata de una denuncia de manipulación de un documento y de ocultación de pruebas al juez, es decir, de delitos», sentenció. Además, el portavoz de los populares aprovechó su comparecencia ante los periodistas para arremeter contra los socialistas y sus aliados. En este sentido, se mostró convencido de que muchos de los portavoces parlamentarios que el miércoles comparecieron juntos para respaldar el boicot al PP «hoy -por ayer- estarán arrepentidos de haberlo hecho; es más, hoy no lo harían».

En concreto, Zaplana desveló que uno de los firmantes del pacto le transmitió su descontento y aseguró que algunos fueron «engañados o manipulados». «Tienen que estar avergonzados. Son gente de bien y se sumaron al bloqueo por una estrategia política. Lo que hicieron es una indecencia, porque no puede haber una conjura para que este asunto no se trate».

Las palabras de Zaplana tuvieron rápida réplica por parte del PSOE. El portavoz del Grupo Socialista, Diego López Garrido, se apresuró a anunciar que su partido se opondrá a la petición del PP para que el ministro del Interior comparezca en la Cámara. Según dijo, los populares sólo quieren crear «confusión» porque «jamás ha habido una falsificación de documentos por parte del Ministerio del Interior». El portavoz socialista avisó al PP de que la estrategia que ha puesto en marcha en relación con el 11-M sólo conduce a la «división interna» como, a su juicio, demuestran las «elocuentes declaraciones» de Piqué y Gallardón. Tras asegurar que los populares pretenden «tapar las gestiones que hicieron después del 11-M y las mentiras que contaron a los españoles», animó al PP a «reflexione» porque dicha estrategia «le está alejando» de parte de sus electores.

Texto de J. L. Lorente publicado por el diario ABC el viernes 22 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


De peritos y ácido bórico (Editorial de ABC)

Ayer, el diario que mantiene la teoría de la conspiración según la cual los atentados del 11-M no estarían siendo investigados debidamente por la Policía, los fiscales y los jueces, lanzó la muy grave acusación de que el Ministerio del Interior «falsificó un documento para ocultar» al juez una posible relación entre aquella masacre y la banda terrorista ETA. Se trataba de justificar tal imputación en la supuesta alteración de un dictamen pericial del que se habrían suprimido una gratuitas especulaciones de sus firmantes acerca de un hecho intrascendente: la localización de ácido bórico en el domicilio del procesado Hassan el Haski y de la misma sustancia en un piso franco de ETA en la ciudad de Salamanca en el año 2001, es decir, varios años antes de los atentados de Atocha y de la emisión del propio informe.

Esta coincidencia -la posesión de una sustancia común empleada en diversos usos, incluso de carácter doméstico- servía a los firmantes del dictamen pericial para afirmar que entre los etarras de Salamanca y los atentados del 11-M podía existir una relación incluso de autoría. La Comisaría General de Policía Científica calificó ayer -acertadamente- como «elucubraciones y consideraciones subjetivas sin fundamento científico alguno» las observaciones que se suprimieron del informe definitivo y oficial que se remitió al juzgado instructor de la causa por el superior jerárquico de los redactores del borrador.

A la vista de todo ello parece evidente: 1) Que no existió falsificación alguna porque el primer informe era un borrador y sólo el segundo era oficial, y en ambos se identificaba la sustancia analizada como ácido bórico; 2) Que no corresponde a los peritos plantear en sus dictámenes químicos especulaciones propias de la investigación; 3) Que por ello, el superior jerárquico que envió el dictamen oficial al juzgado de instrucción actuó con total corrección al retirar unas observaciones fuera de lugar; 4) Y que el ácido bórico aparecido en los escenarios descritos, por ser un producto común -muy habitual como insecticida- es absolutamente irrelevante como indicio de relación entre ETA y los atentados del 11-M, una relación reiteradamente desmentida por sucesivos y rotundos informes policiales que constan en el sumario instruido. También consta en el sumario instruido por el juez Del Olmo el acta del registro del domicilio de Hassan el Haski -ABC aporta información detallada del documento correspondiente-, en el que se da cuenta de la localización de ácido bórico, sustancia sobre la cual los habitantes de la casa manifestaron a la Policía que la utilizaban para «matar cucarachas».

Otra vez -y a la vista de la inconsistencia de la nueva acusación de falsificación, temerariamente lanzada contra la investigación policial y dirigida directamente al Ministerio del Interior- hay que denunciar de modo severo y preocupado la intención emergente en estas supuestas informaciones, no de contribuir al esclarecimiento de los hechos, sino a la conformación, mediante hipótesis inverosímiles, de un auténtico juicio paralelo que -ya parece claro- tiene un objetivo: obstaculizar la apertura del juicio oral, intentando retrotraer las actuaciones sumariales practicadas.

La justicia se imparte por jueces y tribunales independientes, que aplican la ley en una función jurisdiccional con plena independencia de cualquier otro poder del Estado -sea el ejecutivo o el legislativo- y con la preservación de todas las garantías de los acusados. Desde los medios de comunicación se puede contribuir a excitar el celo de la Policía Judicial, del Ministerio Fiscal y de los propios jueces y tribunales, pero en modo alguno puede suplantarse su función mediante juicios públicos e irresponsables y acusaciones que lesionan la dignidad de las instituciones.

La teoría de la conspiración urdida en torno al 11-M adquiere más gravedad en la medida en que de ella se está valiendo una parte del PP -minoritaria, pero poderosa, conducida por Eduardo Zaplana- para tratar de erosionar al Gobierno cuando tantos flancos y tan débiles presenta el Ejecutivo de Zapatero, desde la inmigración al terrorismo, desde la desvertebración territorial a la ausencia de política exterior, por citar los ejemplos de mal gobierno más evidentes. De tal suerte que, al incurrir en estas prácticas periodísticas a las que se abraza una minoría del primer partido de la oposición, no sólo se atenta contra la correcta praxis del ejercicio de la profesión periodística, sino que se deterioran también las posibilidades futuras del PP y se somete al conjunto del sistema democrático a un fuerte desgaste social, que sería mayor todavía si desde medios como ABC -de convicciones democráticas liberal-conservadoras- no se denunciase sin otro afán que preservar nuestras instituciones y su buen funcionamiento.

Editorial publicado por el diario ABC el viernes 22 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


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