El Blog

Calendario

<<   Septiembre 2006  >>
LMMiJVSD
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30  

Sindicación

Foros

Un Suplemento de

Alojado en
ZoomBlog

24 de Septiembre, 2006

«Rubalcaba utilizó el 11-M para ganar las elecciones y ahora lo utiliza para no perderlas»

Por Narrador - 24 de Septiembre, 2006, 12:00, Categoría: Entrevistas

La entrevista se celebra en Toledo, apenas hora y media antes de su intervención en el congreso que este fin de semana están celebrando los jóvenes de su partido. Es el único hueco que sus asesores han encontrado en su apretadísima agenda -imposible para el común de los mortales- hasta el punto de que acude a la misma sin comer por lo que se le sirve, sobre la marcha, un pequeño refrigerio del que no prueba bocado. Viste de forma informal, con chaqueta de sport y sin corbata lo cual sirve de excusa a la periodista para hacer un chascarrillo sobre el cambio de imagen de su partido ahora que soplan vientos electorales. Él recoge el guante y entra en harina sin apenas darse un respiro para afirmar que «los vientos que soplan son de cambio que estamos asistiendo no a un final de legislatura sino a un final de ciclo»... socialista. ¡Por supuesto!

Angel Acebes, secretario general del PP, sigue siendo el hombre de firmes convicciones, sosegado y tranquilo de siempre y aunque es plenamente consciente de que está en el ojo del huracán, de que su imagen de ex ministro del Interior es utilizada por sus adversarios para dañar a su partido, está contento y ni quiere ni puede ocultarlo. ¿El motivo? Que acaba de recibir unas encuestas, realizadas tras el verano, según las cuales «con un 70% de participación, el PP se situaría 3,5 puntos por encima del PSOE», lo cual parece indicar que el Gobierno sufre un fuerte desgaste en temas de grueso calibre como la inmigración, el proceso de paz o el 11-M. Tal vez por eso dice, sin pelos en la lengua, que no están dispuestos a aceptar el gobierno mordaza de Zapatero y que Rubalcaba utilizó el 11-M para ganar las elecciones y ahora lo utiliza para no perderlas. Afirma que el presidente ha sufrido una autentica moción de censura de nuestros socios europeos por la política de inmigración y señala sin titubeos que la legalización de Batasuna sería un fracaso del Estado de Derecho y de la democracia. Lo dice y además... se lo cree.

PREGUNTA.- Menuda semana han tenido. Todos los partidos se han unido en el Congreso para combatir la política tóxica del PP con el 11-M.

RESPUESTA.- La situación no es nueva. Llevan dos años con una estrategia antiPP, que es mayor cuanto peor les va en las encuestas. Saben que el PP va en estos momentos bien, que es una alternativa y los ciudadanos cada vez tienen más afán de cambio, y eso les provoca mucho nerviosismo. A los socialistas, ante la carencia de un proyecto capaz de ilusionar a los ciudadanos y los muchos fracasos de su política, lo único que les queda es la política antiPP. La prueba es que convocan una conferencia política y no sale de ella una sola propuesta salvo la de atacarnos. Están muy preocupados, porque saben que el cambio está muy cerca.

P.- Pero lo grave de esa decisión parlamentaria es que no van a aceptar ninguna iniciativa que venga de su mano y tenga que ver con el mayor atentado de nuestra historia. ¿Qué van a hacer?

R.- Eso es gravísimo. Nosotros no estamos dispuestos a aceptar el gobierno mordaza de Zapatero. No quiere ninguna crítica, y cada vez está más encerrado en su única política demagógica y publicitaria. Pretende amordazar a la prensa crítica, al Grupo Parlamentario Popular, al Defensor del Pueblo e incluso ha pretendido amordazar a los suyos. La política de Zapatero es un gobierno mordaza frente a los demás, y nosotros no lo vamos a aceptar. Por cierto, que algunos de los grupos que se unieron a ellos ya nos han dicho que están arrepentidos, que lo hicieron presionados por los presupuestos.

P.- Pero a ustedes les acusan de manipular el 11-M basándose en las tesis expuestas por presuntos terroristas como Trashorras. Dicen que si tienen pruebas vayan a los tribunales, y les acusan de hacer seguidismo de la información que da EL MUNDO. No falta de nada...

R.- Rubalcaba utilizó el 11-M para ganar las elecciones y ahora lo utiliza para no perderlas. De ahí la descalificación, las acusaciones al PP por pedir algo no sólo tan normal sino tan obligatorio en democracia como es que se conozca la verdad. Por ejemplo, si el PP no lo hubiera denunciado, a lo mejor no habríamos conocido el caso Bono, en el que ha habido una sentencia condenatoria por detener a dos militantes del PP de manera ilegal, y además con falsificación documental. Lo ha dicho una sentencia, hay resolución judicial. O es democráticamente imprescindible conocer quién dio el chivatazo a ETA, porque eso es muy grave. Cualquier salud democrática que se precie necesita que se conozca y se establezcan las responsabilidades.

P.- Pero eso es una cosa, y otra que en el camino se lleven por delante a las instituciones. ¿Existe ese riesgo?

R.- No estoy dispuesto a aceptar de ninguna de las maneras la acusación falsa, la falsedad y la manipulación de que con esto se está desprestigiando a las instituciones y a los Cuerpos de Seguridad. Que no se equivoquen. Estamos exigiendo sólo responsabilidades a aquellos miembros de las Fuerzas de Seguridad -que no son todos, ni muchos, sino sólo dos o tres- que se van a la sede de Gobelas del PSOE a preparar sus estrategias parlamentarias y sus intervenciones en la Comisión de Investigación del 11-M.

P.- Permítame un inciso. ¿Usted siendo ministro del Interior fue consciente de que tenía miembros de las fuerzas de seguridad del Estado que le eran desleales? Porque ahora son los mismos mandos...

R.- En absoluto. Yo siempre encontré un Cuerpo Nacional de Policía o una Guardia Civil de personas honestas, sacrificadas, y leales, que cumplían con su trabajo muy por encima de lo que se les pedía. Por eso, por ese buen nombre de cientos y cientos de hombres y mujeres que se levantan cada día para poner en riesgo su vida al servicio de los demás, es por lo que debe exigirse el cese inmediato de esos dos o tres que se han dedicado a usar su cargo para preparar estrategias de un partido político. Nosotros jamás politizamos a las fuerzas de seguridad, cosa que sí hace el PSOE con algunos de sus miembros, esos que reciben órdenes de un partido son los que deben ser apartados para no desprestigiar a la institución.

P.- ¿Qué credibilidad le dan ustedes a las declaraciones hechas por Trashorras o Lavandera? Porque, según el PSOE, ustedes están dando por buenas las afirmaciones de dos delincuentes.

R.- No ha habido nunca nadie del PP que haya hablado ni dando verosimilitud a las declaraciones de implicados en el proceso del 11-M ni tampoco que haya puesto en tela de juicio ni las instituciones, ni haya hablado de conspiraciones. Decir eso no es verdad. Lo que decimos es que tenemos derecho a que en el mayor atentado terrorista que ha sufrido España se conozca la verdad, y se investiguen todas las dudas y lagunas, que son muchas.

P.- Pues Rubalcaba sostiene que alguien desde fuera del Parlamento, refiriéndose a Pedro J. Ramírez, es quien le sopla al oído al PP la estrategia que tiene que seguir.

R.- Eso, simple y llanamente, no es verdad. Es rotundamente falso.

P.- ¿Y también es falsa la teoría de la conspiración que manejan los socialistas?

R.- Cada vez que el PSOE se equivoca recurre a la teoría de la conspiración. Que yo recuerde, la han utilizado en nueve ocasiones, cuando la corrupción del PSOE, cuando los GAL... Cada vez que el PSOE mete la pata se inventa una teoría de la conspiración, en la que implica a todos aquellos que le son molestos: periodistas, políticos e incluso a los suyos. Eso ya no cuela.

P.- ¿Cómo valora usted la información publicada por EL MUNDO, de que Interior falsificó un documento para ocultar al juez lazos entre ETA y los islamistas?

R.- Ese asunto es muy importante, y tiene que investigarse. Ya hay un procedimiento penal que se ha abierto, y por lo tanto determinará las responsabilidades. Y frente a eso el Gobierno utiliza viejas tácticas para desviar la atención. Lo hizo tiempo atrás, cuando en un piso se descubrieron unos polvos que habían servido para hacer explosivos, -como luego se demostró judicialmente-. Entonces intentó -como hace ahora- ridiculizarnos diciendo que eran polvos de jabón, y hablando del comando Dixan. Ahora hacen lo mismo, desviando la atención sobre las informaciones que se publican. Aquí lo grave es que se ha alterado un documento, porque si fuera un simple borrador no llevaría ni número de registro, ni las firmas de los peritos que han hecho el análisis y el estudio. Cualquiera que vea un documento con número de registro y firmas sabe que ése es un informe que debió ser trasladado íntegro al juez, y no mutilado.

P.- El 13 de marzo de 2004 Rubalcaba dijo textualmente aquello de «España no se merece un Gobierno que mienta», y da la sensación de que ahora ustedes le quieren hace probar su propia medicina, ¿no?

R.- Es verdad que ni España ni los españoles nos merecemos un Gobierno que mienta. Pero en la literalidad no quiero parecerme a Rubalcaba en nada, absolutamente en nada. La diferencia es que cuando él lo dijo no era verdad. En aquel momento había un Gobierno que decía la verdad, y ahora no.

P.- ¿Cuestionan la forma en que está instruyendo el juez Del Olmo?

R.- Nosotros no cuestionamos, lo único que pedimos es que en todos los ámbitos, en el parlamentario, en el judicial, en el del Ministerio del Interior, se lleve a cabo la investigación más rigurosa posible.

P.- Tal vez sea así, pero al PP se le acusa de no haber aceptado ni digerido la derrota electoral del 14-M. ¿Qué hay de cierto en esto?

R.- El resultado electoral no nos ha importado ni antes ni después, en relación al atentado del 11-M. Nos importa la verdad, la limpieza democrática, la transparencia, el prestigio de las instituciones, la libertad y las víctimas. Esto es lo único que nos importó antes y después del 11-M, cosa que no ha ocurrido con el PSOE.

P.- Oiga, ¿Piqué representa una minoría en su partido cuando dice que lo del 11-M hay que dejarlo atrás, o dice en voz alta lo que otros piensan y no se atreven a decir?

R.- En el PP no hay división ni por éste ni por ningún otro asunto. Hay una unidad de criterio en todos los temas fundamentales. Y Piqué piensa exactamente lo mismo que todos nosotros: que debe saberse la verdad del 11-M. No seré yo quien dé pábulo a esa estrategia del PSOE de intentar una fractura y una crisis en el PP que llevan buscando dos años y medio y no han encontrado.

P.- Cambiando de asunto. Menudo resoplón le ha dado la UE al Gobierno por el tema de la inmigración.

R.- Zapatero ha sufrido una auténtica moción de censura de nuestros socios europeos por su política de inmigración, por el proceso de papeles para todos y el efecto llamada que ha llevado aparejado. Si esto fuese una moción de censura sólo para Zapatero tendría una importancia relativa. Lo preocupante es la falta de credibilidad y confianza que en estos momentos inspira España, y el desprestigio y el aislamiento al que nos lleva la política del Gobierno. Zapatero está aislado en Europa, y nadie comparte su política de inmigración porque ha tenido unos resultados catastróficos, además de acarrear la tragedia humana que se está viendo en estos momentos, de miles de mujeres y hombres hacinados en centros de acogida, con tres niños atendidos por asfixia porque estaban con mil adultos. ¿Es tolerable esto en el siglo XXI en España?

P.- ¿Qué condiciones deben darse para que ustedes acepten un pacto?

R.- Hacen falta dos cosas. Lo primero es que el Gobierno diga claramente cuál va a ser su política, y no lo ha hecho. Y lo segundo, que no utilice un pacto con el PP como coartada, como salvavidas cuando se encuentran con el agua al cuello con el propósito de silenciar las críticas. Este es un asunto muy grave que hay que abordar con rigor. Y para eso hace falta un cambio profundo en la política del PSOE en todo lo que han hecho. Ha sido un error la regularización, su enfrentamiento con Europa, la distribución de competencias que ha hecho dentro del propio Gobierno y también el nombramiento de un ministro incompetente e ineficaz como Caldera para llevar el asunto.

P.- Tampoco parece que las cosas avancen en el llamado proceso de paz.

R.- Eso es así, aunque algunos lo quieran negar o llamarlo por otro nombre. Hemos escuchado al ministro de Justicia llamar a este terrorismo urbano violencia social, que ya es el colmo. El presidente dijo que primero la paz y luego la política, que cualquier contacto se haría en ausencia de violencia. Ése fue el compromiso que adquirió en el Parlamento, y una vez más ha mentido.

P.- ¿El PP está recibiendo información por parte del Gobierno?

R.- No, nada. A nosotros no nos cuenta nada de cómo va el proceso. En este tema tan importante se nos pide una vez más que aceptemos todo lo que haga el Gobierno sin rechistar. Es la ley del embudo y la mordaza. Tenemos que estar calladitos mientras Zapatero reparte los carnés de demócratas, que luego Rubalcaba firma.

P.- ¿Y cómo cree que están yendo las cosas en el proceso de paz?

R.- En estos momentos, como la inmensa mayoría de los ciudadanos o las víctimas, lo vemos con mucha preocupación, por el chantaje, la presión que está ejerciendo ETA-Batasuna sobre el Gobierno y la prepotencia con la que actúan. Nos preocupa que pronto puedan cumplir sus objetivos: la legalización de Batasuna y la mesa de partidos, como paso previo a la autodeterminación.

P.- ¿Aceptarían estas cuestiones?

R.- La legalización de Batasuna y la mesa de partidos serían un fracaso del Estado de Derecho, de toda nuestra democracia, que ni las víctimas ni los ciudadanos se merecen. Para que Batasuna pueda ser interlocutor de cualquier cosa, antes tiene que desaparecer el terrorismo. Yo no puedo sentarme con alguien que tiene la pistola encima de la mesa, que ha matado para sentarse en esa mesa, y que si no le doy lo que quiere va a seguir matando.

P.- Admita que el único margen de negociación que tiene el Gobierno son los presos, incluso ustedes hicieron algunos acercamientos.

R.- El paso es la desaparición de ETA y la violencia, y mientras tanto no se puede hacer ninguna concesión a ETA. El verdadero rostro de ETA es el de Iñaki Bilbao y el de todos esos que estamos viendo cómo se comportan en los juicios. Ésos no son, como decía Rubalcaba, casos psicóticos aislados. No es verdad. Los terroristas de ETA son todos así, son auténticas bestias.

Una Entrevista de Esther Esteban publicada por el diario EL MUNDO el domingo 24 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Investigación contra los peritos e impunidad para los falsificadores (Editorial de EL MUNDO)

Por Narrador - 24 de Septiembre, 2006, 11:00, Categoría: General

Cualquiera que se asomara el jueves a la portada de EL MUNDO pudo intuir que la extrema gravedad de los hechos que en ella se relataban iba a originar una cascada de interrogatorios en la trastienda del Ministerio del Interior. Lo que quizá los más cándidos no pensaron es que el dedo acusador no iba a apuntar a quienes habían perpetrado la falsificación sino justo contra quienes la habían denunciado.

Uno de nuestros competidores desvelaba ayer sin rubor que el comisario general de la Policía Científica, Miguel Angel Santano, había abierto una investigación con un doble objetivo: revisar la labor de los tres peritos que firmaron el primer -y verdadero- informe y averiguar quién se lo filtró a la prensa. De este modo, en vez de indagar en los autores y en los motivos de la falsificación, la cúpula de Interior trata de desacreditar a sus víctimas y de amedrentar a todos aquellos agentes que conozcan otros datos sobre la manipulación de la investigación del 11-M.

Esta iniciativa no es más que un nuevo episodio de la campaña de desprestigio que desde el jueves sufren unos peritos cuyo único delito ha sido cumplir con la petición de sus superiores. ¿Por qué Rubalcaba y sus colaboradores no investigan a quien se prestó a firmar al día siguiente un informe mutilado y sí en cambio a quien se limitó a hacer bien su trabajo? ¿Acaso porque saben perfectamente quién y por qué le dio la orden de hacerlo?

Lo que en todo momento soslaya la ofensiva policial y mediática contra los peritos es que se circunscribieron a hacer lo que demandaba el juez, elaborando un informe policial y científicamente intachable. Aun cuando sus jefes hubieran considerado que su hipótesis sobre la relación entre Haski y ETA era una mera «elucubración» y les hubieran pedido que la suprimieran, en ningún caso deberían haberle ocultado al juez que los dos precedentes de incautación de ácido bórico estaban relacionados con ETA. Eso eran simplemente hechos.

Muchas de las insidias que se han arrojado estos días contra los agentes se han centrado precisamente en la supuesta inocuidad del ácido bórico. Es muy similar a lo que hicieron los diputados socialistas llamando comando Dixan a aquéllos para los que el fiscal pide hoy 142 años de cárcel. No vamos a caer en la trampa de desviar la atención de la naturaleza de la manipulación, que es aquí lo esencial, pero cualquiera que lea el artículo que hoy publicamos sobre los usos de esta sustancia -que incluyen enmascarar el olor de los explosivos o conservar los materiales orgánicos que los componen- percibirá la frivolidad de quienes lo han degradado estos días a la condición de insecticida.

A la luz de las zancadillas y falsedades que se han desencadenado en su ministerio a raíz de lo que reveló EL MUNDO, no es de extrañar que sean cada vez más los ciudadanos que piensen, con Angel Acebes, no sólo que «Rubalcaba utilizó el 11-M para ganar las elecciones» sino que «ahora lo utiliza para intentar no perderlas».

Editorial publicado por el diario EL MUNDO el domingo 24 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Interior investiga a los peritos pero no a los falsificadores

Por Narrador - 24 de Septiembre, 2006, 10:00, Categoría: General

Abre un informe reservado sobre la actuación de los tres expertos, que estará dirigido por un compañero del comisario Santano

MADRID.- El Ministerio dirigido por Alfredo Pérez Rubalcaba ha ordenado que se abra un «informe reservado» a los tres peritos que elaboraron el primer informe de la Policía Científica en el que se apuntan posibles relaciones entre la organización terrorista ETA y los atentados del 11-M, pero no a los falsificadores del segundo informe.

Este informe reservado, habitualmente, es el paso previo para incoar un expediente disciplinario al funcionario que se le ha abierto.

Según informó ayer el diario Abc, un comisario principal es el que ha sido designado para instruir esta investigación que, según este diario, tiene un doble objetivo: determinar la actuación profesional de estos tres peritos y averiguar quién filtró el informe, archivado desde marzo de 2005.

Es decir, el Ministerio del Interior va a analizar de nuevo el informe que los tres peritos de la Policía Científica elaboraron sobre el material intervenido en Lanzarote a Hasan Haski, presuntamente implicado en la masacre de Madrid. Pero el Departamento de Pérez Rubalcaba no va a investigar a los que realizaron el segundo informe, el que remitieron finalmente al juez Del Olmo y que supone una manipulación de los documentos elaborados por los tres peritos.

En el informe elaborado por los tres peritos se indicaba que el ácido bórico localizado en la vivienda de Haski había sido localizado también en un piso utilizado por un comando de ETA en Salamanca y también en poder de un anarquista simpatizante de esa organización terrorista.

Los peritos, en el informe original, además de aportar los datos objetivos de esas localizaciones, apuntaban la posibilidad de que ese material pudiera tener relación con artefactos explosivos. «Dado lo poco frecuente en que esta sustancia ha sido intervenida en hechos terroristas y a que nosotros ignoramos su verdadera aplicación en relación con estos hechos, existen varias posibilidades, tales como: conservante de los explosivos de tipo orgánico, enmascarar el explosivo para no ser detectado por los perros especialistas en detección de explosivos, etc... nos lleva a la posibilidad de que el autor/autores de estos hechos estén relacionados entre sí y/o hayan tenido un mismo tipo de formación y/o sean el/los mismo/s autor/es».

En el informe que finalmente se remitió al juez Del Olmo, no sólo se eliminó esta última parte sino también todos y cada uno de los puntos donde los peritos informaban de forma aséptica dónde había sido localizado ácido bórico en otras actuaciones policiales.

Tras la publicación de EL MUNDO, el ministro del Interior ordenó a la Comisaría General de Policía Científica, dirigida por Miguel Angel Santano, elaborar un informe para contestar a las informaciones de este periódico. Y Santano, tras negar cualquier tipo de manipulación o falsificación documental, aseguró por escrito que el informe elaborado y firmado por tres peritos con dilatada experiencia y con un número de registro era un «borrador» con «elucubraciones subjetivas».

Asumió en el escrito que la responsabilidad de la elaboración del informe final, firmado por Francisco Ramírez, era suya. Asimismo, se echaba a la espalda toda la responsabilidad de este caso al asegurar que no había notificado nada de lo que se realizó sobre estos documentos ni al actual ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ni al anterior, José Antonio Alonso, quien estaba al frente del Ministerio del Interior cuando se produjo la alteración del informe elaborado por los tres especialistas policiales. En el documento ordenado por Interior no se informa de la apertura de ninguna investigación interna ni mucho menos de un «informe reservado» contra los peritos. Es el propio Santano quien, en declaraciones al diario anteriormente citado, explica la apertura de estas investigaciones. Según fuentes policiales, este tipo de informe, en la mayoría de los casos, finaliza en un expediente disciplinario contra el funcionario al que se pone en el punto de mira.

Además, estas fuentes interpretan que el comisario principal encargado de elaborar este informe reservado (con la misma graduación que Santano) revisará el documento técnico firmado por los tres peritos. Interior intentará, a través de este informe, desacreditar la labor profesional de estos técnicos.

Pero, además, estas fuentes advierten de que Interior está tratando por todos los medios de identificar al responsable de que los dos escritos que publicó EL MUNDO el pasado jueves acabaron en manos del periódico. Su intención es muy clara: abrirle un expediente disciplinario por falta muy grave, lo que podría conllevar su expulsión del Cuerpo. Estas fuentes también interpretan que el ministro del Interior trata de sembrar el temor entre todos aquellos que duden de la versión oficial del 11-M y proporcionen cualquier material a los medios de comunicación

Una información publicada por el diario EL MUNDO el domingo 24 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Los expertos opinan

Por Narrador - 24 de Septiembre, 2006, 9:00, Categoría: General

Los 'etcéteras' del ácido bórico

El posible uso de esta sustancia para encubrir el olor de explosivos o conservar sus componentes orgánicos tiene una sólida base científica

MADRID.- El pasado jueves, con el objetivo de desmentir y descalificar la información que publicó EL MUNDO sobre la falsificación de un informe del Ministerio del Interior que apuntaba a un posible vínculo entre un presunto terrorista relacionado con el 11-M y ETA, la Comisaría General de Policía Científica definió el ácido bórico como «una sustancia que tiene múltiples utilidades: se emplea como conservante, para adulterar droga, fabricar cosméticos, pinturas y tintes, la manufacturación de cementos, vidrios y porcelanas o como insecticida contra insectos domésticos y coleópteros, etc.».

Es evidente que el ácido bórico tiene todos estos usos caseros. De hecho, como ocurre con tantos otros compuestos químicos que nos rodean en nuestra vida cotidiana sin que sepamos nada sobre ellos , es probable que en casi todos los hogares de nuestro país exista algún producto que contenga ácido bórico, o para cuya fabricación se haya utilizado este compuesto.

Pero si todo esto es obvio, la pregunta crucial es: ¿qué es lo que pudo llevar a tres peritos de la Policía Científica a redactar un informe en el que plantearon la posibilidad de que la aparición de esta sustancia en los domicilios del presunto terrorista islamista Hasan Haski en Lanzarote, de un comando de ETA en Salamanca y un joven antisistema en Madrid pudiera tener alguna relación? ¿Qué utilidad podría tener este compuesto para los fines de una organización terrorista? ¿Qué representa el «etc.» de la nota emitida por la Comisaría General de Policía Científica sobre los usos potenciales del ácido bórico?

Los propios peritos plantearon dos posibilidades en su informe: en primer lugar, que el ácido bórico pudiera utilizarse «como conservante de los explosivos de tipo orgánico» (es decir, para evitar que los ingredientes orgánicos de una bomba, como la nitroglicerina o el nitroglicol, caducaran y pudieran estallar antes de tiempo); y en segundo lugar que sirviera para «enmascarar al explosivo», de tal forma que los perros especializados en su detección no pudieran identificarlo.

En su nota del pasado jueves, la Comisaría General de Policía Científica descalificó estas hipótesis como «meras elucubraciones y consideraciones subjetivas sin fundamento científico alguno». Sin embargo, según los expertos consultados por EL MUNDO en el ámbito de la química, las dos posibilidades que propusieron los peritos son consistentes con las propiedades del compuesto, así como coherentes con el uso histórico que se ha dado al mismo.

Estrategias potenciales

La primera hipótesis -la conservación de explosivos orgánicos- supondría recuperar el uso más antiguo que se conoce del bórax, es decir, el compuesto del que se deriva el ácido bórico, que ya era conocido como un poderoso conservante en la Grecia Clásica. Más recientemente, la industria alimentaria ha empleado el ácido bórico como conservante alimenticio (por ejemplo, del marisco), algo que, en la actualidad, está prohibido debido a su potencial toxicidad.

La segunda hipótesis -la posibilidad de ocultar el olor de los explosivos para despistar a los perros policía- sería una treta elaborada por los terroristas para evitar ser descubiertos, ya que el ácido bórico es muy conocido por su gran capacidad para disimular olores fuertes (se utiliza, por ejemplo, como desodorante de pies).

De hecho, ambas estrategias podrían resultar eficaces para toda clase de bombas. Cualquier explosivo, como la Goma 2 ECO o el Titadyne, posee compuestos orgánicos cuyo olor puede rastrear cualquier perro policía y cuya vida útil se prolongaría si se les añade un conservante como el ácido bórico.

Al ser preguntado por la Policía para qué utilizaba esta sustancia en su casa de Lanzarote, el presunto terrorista Haski aseguró que la usaba para matar cucarachas. Esto sin duda es posible, pero tanto la cantidad de material incautado -cinco bolsas del compuesto que en total pesaban más de un kilo- como el hecho de que en la actualidad es bastante insólito comprar esta sustancia como insecticida de uso casero, pudo haber levantado una sospecha razonable a los policías científicos.

«Es muy raro que hoy en día use el ácido bórico para matar cucarachas en tu casa, teniendo tantos otros productos comerciales más sencillos y seguros», opina el químico Francisco Javier Bermejo, investigador en una empresa farmacéutica.

Por otra parte, el pasado jueves, el comisario general de Policía Científica, aseguró que «en la literatura científica no se ha relacionado el ácido bórico con ningún tipo de explosivo». Sin embargo, esto es falso. De hecho, el ácido bórico es uno de los componentes de un explosivo, el boracitol, que se ha usado como detonador de armas nucleares.

Además, el Departamento de Energía estadounidense financió un estudio científico para comprobar el ritmo al que desaparecen del ambiente distintas clases de explosivos. Expertos del Laboratorio de Los Alamos realizaron esta investigación durante 20 años y determinaron que el boracitol no deja apenas restos pasado ese tiempo, al contrario que la mayor parte de compuestos incluidos en el experimento. No se conoce ningún caso de una banda terrorista que haya empleado este explosivo, dado que su elaboración es muy compleja y el armamento atómico sólo está al alcance de algunos gobiernos, pero es evidente que los científicos sí han estudiado el ácido bórico con detenimiento y en relación, precisamente, a su potencial en la fabricación de bombas.

Finalmente, el uso del ácido bórico para realizar soldaduras de alta precisión en joyería plantea la posibilidad de que pudiera utilizarse para soldar los cables que conectan un teléfono móvil a un detonador.

Una información de Pablo Jauregui publicada por el diario EL MUNDO el domingo 24 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


“Dos hipótesis razonables” por Antonio Ruiz De Elvira

El bórax se ha utilizado desde la más remota antigüedad como blanqueante e insecticida. Del bórax deriva el ácido bórico, con las mismas propiedades y algunas adicionales. Por ejemplo, se utiliza contra las infecciones producidas por hongos, como las infecciones vaginales. Es un producto muy útil para dificultar la combustión de plásticos y compuestos de celulosa (papel, cartón, madera). Es decir, si se aplica una llama o una chispa a un cartón que lleve ácido bórico, éste desprende agua, lo que hace difícil que ese cartón empiece a quemarse. De la misma manera, es un compuesto de alta sección eficaz para la captura de neutrones, por lo que se utiliza disuelto en agua para el control de los reactores nucleares. Además, existe un compuesto explosivo de difícil preparación: el boracitol, que debe prepararse con partículas microscópicas de boro y TNT.

El ácido bórico se usa para eliminar olores y conservar los compuestos orgánicos: alcohol, glicol, tolueno, etc. La razón sencilla es que estos compuestos se evaporan en mayor o menor medida y el polvo ácido captura esos vapores. No teniendo el ácido bórico ningún olor propio, es capaz así de eliminar el olor de otros compuestos. Su efecto conservante deriva de su capacidad oxidante como ácido suave, de manera que es capaz de impedir el ataque de hongos, levaduras y otros agentes que degradan los compuestos orgánicos.

Si queremos saber para qué se ha utilizado un cierto compuesto químico, las posibilidades son generalmente muchas, pero el método científico que ha funcionado desde hace 300 años años indica que ante un dilema cualquiera, la solución correcta es, generalmente, la más sencilla. Por ejemplo, ante el movimiento de los cuerpos, los sabios de la antigüedad propusieron hipótesis tales como espíritus que los empujaban, vacíos que los atraían, etc. La respuesta correcta es también la más sencilla: los cuerpos se mueven de acuerdo con las fuerzas que actúan sobre ellos. Así, una flecha cae hacia tierra por la fuerza de la gravedad, y se frena por la fuerza del rozamiento del aire.

En el caso del ácido bórico, ante el problema de para qué puede utilizarse, científicamente deberíamos elegir, como hipótesis más probable, las dos más sencillas: su uso para disfrazar olores o para conservar compuestos orgánicos. Este sería el caso, quizás, de alguien que quisiera que no se detectara alguna actividad criminal como el tráfico de drogas o el manejo de sustancias químicas peligrosas.

Antonio Ruiz de Elvira es catedrático de Física Aplicada de la Universidad de Alcalá de Henares.

Publicado por el diario EL MUNDO el domingo 24 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Sobre el Acido Bórico

Por Narrador - 24 de Septiembre, 2006, 8:30, Categoría: General

La 'Conspiración' que nunca ha existido (24 de septiembre de 2006): Presionando a Rajoy

Por Narrador - 24 de Septiembre, 2006, 8:00, Categoría: ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

“Estrategias cruzadas en el PP” por Ángel Collado

MADRID. «Si nos equivocamos (con el 11-M), ya pagaremos electoralmente por ello» (Zaplana). «El 11-M no puede ser el eje central de nuestra actuación como partido político de oposición que quiere ser gobierno y que es alternativa de gobierno» (Piqué). El Partido Popular vive con cierta esquizofrenia el arranque del curso político en el que se juega buena parte de sus posibilidades de volver al poder en 2008. Eduardo Zaplana, al frente del grupo parlamentario, apuesta por remover el atentado y en el empeño se apoya en aliados mediáticos que se declaran afines al PP. Otros dirigentes nacionales como Ángel Acebes y, sobre todo, los regionales que se tienen que examinar inmediatamente ante las urnas -Piqué, Camps o Ruiz-Gallardón- prefieren una oposición más pegada a los problemas de los ciudadanos y a los flancos abiertos en canal que ofrece el Gobierno de Zapatero, como la inmigración, las cesiones a los nacionalistas o la negociación con ETA. Pero estos últimos se encuentran de frente con los altavoces en que se apoya Zaplana.

Entre la opción de alentar la «teoría de la conspiración» en el 11-M con el objetivo o la esperanza de que acabe por aparecer una pista que de verdad cuestione la victoria electoral del PSOE en 2004 -algo más que ácido bórico- y la opción del giro hacia una oposición con propuestas y alternativas, Rajoy ha elegido las dos al tiempo.

Las aparentes contradicciones entre los defensores de una y otra vía, dicen todos, no son tales. «Yo no voy por libre» y «Digo lo que Rajoy no puede decir» son frases repetidas en voz baja. El sucesor de Aznar deja hacer y no desautoriza a nadie. Pero se quitó de en medio en la última interpelación de su portavoz parlamentario sobre el 11-M. Los diferentes «énfasis» en las estrategias de oposición también se mezclan con diferencias y ambiciones personales. A los barones autonómicos y alcaldes, en campaña ya para las autonómicas en Cataluña y de mayo en casi toda España, no les interesa un PP nacional empeñado en el 11-M («con balance cero en la opinión pública», avisan), sino un referente unido, centrado en hacer una oposición «de alternativa» y ocupado en los problemas que afectan directamente a los ciudadanos que tienen que votarles.

El mérito de la unidad

En la dirección del PP presumen del mérito de mantener la unidad pese al mazazo que supuso perder las elecciones y sostienen que es en «el entorno» del centro derecha donde se reproducen las diferencias que en otro tiempo marcaron la existencia de las diferentes formaciones políticas que peleaban por ese espacio político hasta que la refundación del PP con Aznar al frente zanjó el problema. Sin embargo, algunos veteranos empiezan a ver lo que llaman «las diferentes camarillas», que cada uno manda en su parcela con excesiva autonomía: los portavoces en sus respectivos grupos parlamentarios, Acebes en la sede central y los barones autonómicos en sus ámbitos regionales hasta amenazar, al menos de puertas afuera, la imagen de absoluto control que, a su juicio, debe dar Rajoy.

Hay detalles y nombramientos de los principales dirigentes del PP que han sentado mal en el partido y el grupo parlamentario. En la sede de Génova, el aterrizaje de la periodista Cayetana Álvarez de Toledo como jefa de gabinete de Ángel Acebes provoca recelos entre los veteranos de la casa. La noticia de su presencia el pasado lunes en la reunión del comité de dirección, verdadero núcleo duro del PP, corrió por el renovado edificio del partido de la oposición. A ex ministros y antiguos miembros de ese órgano no les gustó el hecho de que Álvarez de Toledo, que aún ejerce la profesión en un periódico y en una emisora de radio, estuviera en un órgano tan restringido al que sólo asisten el presidente, el secretario general y los secretarios ejecutivos -rara vez los portavoces- y donde se prepara el plan de trabajo para la semana. Dicen los «ex» que nunca se sentó allí ningún ayudante de ningún secretario general.

En el Grupo Popular del Congreso tampoco han caído bien los últimos nombramientos. A la hora de cubrir la baja que dejó Ana Palacio en la presidencia de la Comisión Mixta para la Unión Europea -1.250 euros extras al mes, secretaria y coche de incidencias-, Eduardo Zaplana ha propuesto a Carlos Aragonés, ex jefe de Gabinete de José María Aznar que se ha estrenado como parlamentario en esta legislatura. De nuevo son los veteranos los que se quejan. Ese tipo de cargos tradicionalmente son reservados para ex ministros o los diputados con más larga trayectoria en la Cámara.

A esa ruptura de tradiciones en la que algunos ven el peligro del nacimiento de «las camarillas» se unen los problemas de fondo de las alianzas mediáticas que se cruzan en los intereses de unos y otros. Los medios autocalificados de afines que se arrogan la misión de esclarecer los misterios del 11-M encuentran el apoyo y coordinan sus lanzamientos con Zaplana, pero arremeten contra otros dirigentes del PP que, además, son los que tienen las citas más próximas con las urnas. Es el caso de Josep Piqué, que el próximo 1 de noviembre concurre en las elecciones autonómicas catalanas, solo frente a nacionalistas, socialistas y jugando en su contra la emisora de radio que se dirige a los militantes y votantes del PP pero que no deja de denostarle, e incluso prefiere ensalzar a la plataforma antinacionalista que se ha convertido en un problema añadido para el partido de Rajoy en Cataluña.

Es, según reconocen en la dirección del PP, una clara muestra de su fracaso en lo que llaman «la política de medios». En Cataluña echan cuentas los populares y, sin más aspiraciones que quedarse con los 15 escaños que ahora tienen, se preguntan qué influencia podrá tener en su electorado -poco dado a la movilización en comicios autonómicos- ese panorama tan hostil. La abstención será muy alta por el desprestigio general de los políticos en Cataluña y contar con todos los incondicionales, clave para salvar la cara. Y también recuerdan que si el fracaso es sonado, a Piqué le culparán por haber sido poco duro en la oposición, pero a continuación la factura del fiasco será también remitida a Rajoy con cargo a su «liderazgo» nacional.

La prueba del nueve

Después de las elecciones catalanas, el cruce de estrategias, en cuyo centro siempre está Rajoy, se dará en Madrid, cuyo Gobierno regional y la Alcaldía de la capital será el último domingo de mayo, en los comicios autonómicos y municipales, la prueba del nueve para la oposición y sus posibilidades de dejar de serlo. Para el PP es vital mantener esas parcelas de poder si quiere optar a ganar las elecciones de 2008 y ante esa cita se asegura que Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón han suscrito un pacto de «no agresión» que, de momento, respetan ambos.

El alcalde, como Josep Piqué, cuenta con la animadversión de algún aliado mediático de Zaplana, pero con eldato contrastable de que la última vez que éste predicó contra la posición oficial del partido -el «no» en el referéndum sobre la constitución europea frente al «sí» propugnado por el PP- el electorado prefirió de forma abrumadora seguir la recomendación «política» en vez la del periodista en cuestión. Rajoy recuerda que nadie le ha marcado desde fuera ninguna línea política -lo demostró la última vez en el apoyo al envío de tropas al Líbano- y evita cualquier choque interno, una de las cualidades por las que Aznar le eligió sucesor.

Publicado por el diario ABC el domingo 24 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Mesquida: «La conspiración de islamistas, etarras, policías y políticos para desbancar al Gobierno es delirante»

«En algún momento han llegado a intentar la deslegitimación de la institución monárquica»

A las nueve de la mañana del jueves, en su despacho de la Dirección General de la Guardia Civil que no ha abandonado tras su nombramiento como máximo responsable de los dos Cuerpos policiales, Joan Mesquida estaba absolutamente tranquilo, a pesar de que un periódico y una emisora de radio habían lanzado ya la acusación de que Interior había falsificado un informe pericial sobre el 11-M que relacionaba a ETA con los islamistas que perpetraron la matanza. «He pedido máxima transparencia. Todo se aclarará y muy pronto». Por la tarde el «escándalo» ya no era tal, aunque los «teóricos de la conspiración» aún intentaban mantenerlo vivo.

— Se ha acusado a un sector de las Fuerzas de Seguridad de haber dado una especie de golpe de estado para desalojar a un Gobierno del poder. ¿No ha llegado ya el momento de que intervenga el fiscal general del Estado?

— Creer que hubo una conspiración entre terroristas de ETA, terroristas islamistas, miembros de la Policía y políticos para desbancar al Gobierno es delirante y se descalifica sin más. Lo que no hay que olvidar es que estamos en puertas del juicio oral tras la instrucción de un sumario laborioso y complejo. Ahora hay que dejar que los jueces juzguen lo que ocurrió el 11-M. El intento de deslegitimar las instituciones judiciales o policiales por parte de algunos es algo que en España no es nuevo. No es la primera vez que por motivos espurios se intenta justificar argumentos utilizando la deslegitimación de las instituciones. Incluso, en algún momento han llegado a intentar la deslegitimación de la institución monárquica. Por desgracia, estamos acostumbrados a que se usen este tipo de estrategias.

— Hay muchos policías y guardias civiles que se han jugado y se juegan la vida en la lucha contra el terrorismo y que piensan que este es un monstruo que se ha permitido que creciera sin que nadie diera una respuesta adecuada. ¿Es ahora cuando el Gobierno se da cuenta de la magnitud del problema?

— En el tiempo que llevo al frente de la Guardia Civil y en el poco tiempo que llevo al frente de la Policía he tenido la oportunidad de hablar con muchos responsables de la lucha antiterrorista, y afortunadamente estas situaciones no hacen mella en su profesionalidad ni en su capacidad de trabajo. Sin duda, estas actuaciones afectan negativamente al estado de ánimo, pero no les restan ni un ápice sus ganas de trabajar. Mi primera reunión de trabajo cuando llegué al mando único fue con los responsables de la lucha contra el terrorismo y puedo asegurar que están trabajando con toda intensidad.

— Cuando oye, lee o le cuentan lo que algunos medios aseguran, ¿qué es lo que le viene a la mente?

— Obviamente, no me gusta que se dé crédito a personas sin ningún tipo de prestigio ni escrúpulos. A partir de ahí, he de decir que tengo la absoluta convicción de que el atentado del 11-M fue perpetrado por radicales islamistas y que todo lo que se una a esto es una pura especulación. Aquí no ha habido ninguna conspiración. Lo que me duele de todo este debate es que se pierda de vista que hubo 192 muertos, me produce un cierto asqueo moral.

— ¿Cómo califica la postura de un sector muy concreto del PP que da pábulo a esta teoría conspirativa?

— La sensación que tengo es que estar diariamente avalando este tipo de informaciones pone de manifiesto que no hay soluciones alternativas a los problemas. Los ciudadanos quieren saber la verdad de lo que ocurrió el 11-M, pero también lo que va a pasar con la economía, la vivienda o la seguridad ciudadana.

— Hay quien ha vinculado el llamado «proceso de paz» con el 11-M. ¿No es un salto todavía más grave en la deslegitimación de la acción del Gobierno?

— Sin duda. Estamos en un momento en donde podemos felicitarnos de que llevamos más de tres años sin un asesinato, en una situación de alto el fuego permanente y en unas condiciones inmejorables para acabar con la violencia. Es una oportunidad que no se debe desaprovechar.

— ETA está ahora en una estrategia de ejercer mayor presión sobre el Gobierno con actos de kale borroka. ¿Lo tenían previsto?

— Es un hecho objetivo que hay una intensificación de la violencia callejera. Nosotros trabajamos como si el proceso de paz fuera a ir mal, porque en el concepto de seguridad se tienen que estudiar todas las hipótesis y es fundamental prever las más peligrosas.

— ETA ha avisado de que si en pocas semanas el proceso no avanza, la situación de alto el fuego permanente podría ser reversible. ¿Qué opina de este envite de la banda?

— ETA y lo que se llama el entorno están mayoritariamente convencidos de que por la violencia no van a lograr sus objetivos. Es muy importante que entren en la vía democrática, en la que se puede hacer cualquier planteamiento siempre que no se use la violencia. Sería un privilegio asistir al fin de ETA estando al frente de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y sería una desgracia enorme el que la banda retomara la actividad armada.

— Zapatero siempre ha dicho que cualquier tipo de violencia era incompatible con el diálogo. Ahora hay kale borroka y el presidente dice que los contactos son inminentes. ¿Qué ha cambiado?

— No me corresponde opinar sobre ello. Mi responsabilidad es que las Fuerzas de Seguridad trabajen con la misma intensidad o mayor para tener previstas respuestas a cualquier hipótesis. Hay que estar preparados por si los asesinatos vuelven a repetirse.

— Hay un dato llamativo y es que se ha intensificado la kale borroka y en cambio desde la tregua sólo ha habido un par de detenciones, esta misma semana y realizadas por la Ertzaintza. ¿Se ha perdido capacidad operativa?

— En temas de terrorismo callejero la Ertzaintza tiene sus competencias. La Guardia Civil y la Policía, desde la declaración de alto el fuego, han detenido alrededor de 23 personas relacionadas con ETA. La realidad es que ahora mismo no hay una actividad armada y lo lógico es que el número de detenciones sea menor por este motivo. Algunos responsables de esta lucha me comentaban que ahora tenían desdibujados a sus enemigos porque no estaban actuando y esto les podía producir una sensación de trabajar sin ver resultados, pero la realidad es que la situación es la que es y es lógico que si no se produce una actividad armada y no hay detrás de esta actividad armada una actividad logística el número de detenciones sea menor.

— ¿Han detectado los servicios de información que el sector duro de la banda está imponiendo sus tesis?

— La sensación que hay es que mayoritariamente se apuesta por el proceso de paz. Sí hay determinadas psicopatías que pueden ser incompatibles con este camino. Las escenas que hemos visto estos días de algunos miembros de ETA hacen pensar que en cualquier situación que no sea la violencia estas personas no van a estar cómodas.

— En este mismo sentido, ¿es previsible o al menos no descartable que se pudiera producir una escisión en la banda?

— Esta es una hipótesis que no se descarta porque además tenemos el antecedente del IRA. Cuando arrancó el proceso en Irlanda surgió lo que se llamó el IRA auténtico, que perpetró el atentado de Omagh. Por eso, esta posibilidad de que surja un grupo escindido que piense que sólo puede conseguir sus objetivos con más asesinatos es contemplada por las Fuerzas de Seguridad.

— Personas del PSE, del PP e incluso antiguos miembros de ETA creen que la banda no tiene ninguna intención de abandonar las armas, pero también que la reversibilidad del proceso es difícil, porque la sociedad vasca y la española en su conjunto no asimilarían el impacto de un asesinato. ¿Comparte usted ese análisis?

— Sí, tengo la misma opinión. En todos los momentos de la lucha contra ETA las circunstancias han tenido su importancia. A la banda se la ha debilitado con los tres pilares: la eficacia policial, la firmeza judicial y la cooperación internacional. En este momento estamos en unas condiciones para alcanzar la paz de manera definitiva. Yo creo que hay que intentarlo. El proceso es un camino que se va a recorrer con dos linderos, el respeto a la legalidad y la memoria de las víctimas. Con estos condicionantes, con el hecho de que no se va a pagar un precio político, estamos en buenas condiciones para asistir al fin de la violencia.

— Hay otro asunto muy delicado, el soplo policial a un miembro del «aparato de extorsión» de ETA. ¿En qué fase está la investigación?

— Cuando el juez ha pedido algún tipo de informe a la Guardia Civil se le ha aportado. A partir de ahí es una investigación secreta.

— ¿Hay alguna explicación lógica a lo que ocurrió?

— Este tema yo lo he visto desde mi responsabilidad anterior como director general de la Guardia Civil en donde el juez pidió una información y se le dio. No nos ha vuelto a pedir más informes o que hagamos más gestiones.

— ¿Pero qué gravedad atribuye a este hecho?

— Habrá que esperar. Los tiempos informativos no coinciden con los judiciales. Lo mejor en estos casos, como responsable de las Fuerzas de Seguridad, es esperar a la resolución judicial.

— En un momento clave del llamado «proceso de paz» se ha relevado al máximo responsable de la Policía en la lucha contra el terrorismo. ¿Fue él quien pidió el cambio? ¿Tiene algo que ver con el 11-M?

— A esta persona se la ascendió. No sé si el cambio tiene algo que ver con esto o no. Yo lo que he visto es a una persona duramente criticada en algunos medios de comunicación y cuando uno recibe esas críticas, en muchas ocasiones injustas, a todos nos duele. Esto puede producir una sensación de un cierto cansancio. Yo creo que el comisario Rubio ha sido calumniado, los juicios sobre él afectaron en algunos casos a su profesionalidad. El ministro dejó claro su aprecio a la profesionalidad de esta persona.

— Hay otro asunto que en este momento es clave como es la inmigración. ¿Se ha convertido, junto al llamado proceso de paz, en una prioridad de su Dirección General?

— Es un problema en el que el Gobierno está volcado. Pero no se ha convertido ahora en un problema; la inmigración ilegal en España comienza alrededor del año 95. El grueso coincide con el Gobierno del PP, que realizó cuatro regularizaciones, legalizó a 500.000 inmigrantes y dejó debajo de la alfombra a 800.000. Con el PP había en España 1.300.000 ilegales. En 2002 y 2003 llegaron a Canarias 19.500 inmigrantes ilegales. El Gobierno popular gestionó mal el problema de la inmigración. El actual Ejecutivo, en cambio, hizo la regularización ligada a contratos de trabajo, puso legalidad donde había ilegalidad y dignidad donde había indignidad. Por tanto, no puedo entender que se hable de efecto llamada cuando los inmigrantes regularizados ya estaban en España. Ahora bien, no negamos la dimensión del problema. Si en un barco caben 50 personas y suben otras 1.000, lo que tenemos son 1.050 náufragos. Una llegada masiva de millones de personas provocaría la quiebra del estado del bienestar. Lo que hay que hacer es luchar contra la inmigración en origen, como venimos haciendo. El inmigrante ilegal tiene que saber que tarde o temprano se tendrá que ir de España.

— Llama la atención que haya cuantificado los inmigrantes ilegales que había con el PP, porque entonces es de suponer que saben cuántos hay ahora...

— La última regularización del PSOE afectó a 600.000 inmigrantes que ya estaban en España. A partir de ahí los cálculos son complicados, desconozco el número de irregulares que pueda haber en España. Lo que digo es que hay un problema importante y que sería bueno que hubiera un pacto de Estado entre los dos principales partidos. Esta situación no la ha generado el actual Gobierno, y el anterior ha estado durante ocho años, que es cuando se produjo el grueso de este fenómeno. En todos los mecanismos que se han puesto en marcha, excepto en el caso del SIVE, hemos partido de cero.

— Es curioso que se pida un pacto de Estado de inmigración al tiempo que se descalifica toda la gestión del PP en esta materia.

— Hay que hacer borrón y cuenta nueva. Creo que sería bueno, quizá no fundamental, que existiera ese pacto para exigir también más actuaciones a la Unión Europea. Este es un problema de dimensión comunitaria, y requiere soluciones a ese nivel. Ahora hay unos mecanismos que nosotros agradecemos, pero hay que convencer a Europa de que esto es un problema global.

— En la cumbre europea de Tampere de esta semana Alemania y Austria han puesto dificultades a que se concedan nuevas ayudas económicas a España. ¿Hay una falta de sensibilidad absoluta?

— Falta de sensibilidad absoluta no, porque por primera vez se han establecido mecanismos de control de la inmigración ilegal con medios europeos. Sí es verdad que hay que seguir haciendo esfuerzos para convencer de que el problema no se soluciona a corto plazo y que va a continuar. Hay algo de sentido común: si Europa decide que no haya fronteras interiores tiene que reforzar las fronteras exteriores, y la del sur de Europa es la española y sufre el problema de la inmigración ilegal.

— ¿Es mantenible en el tiempo la dinámica actual de conceder importantes ayudas a los países para que acepten las repatriaciones?

— No hay otra solución que controlar la inmigración en origen y las repatriaciones. Otro aspecto importante es la inversión en políticas de desarrollo, que en estos dos años ha aumentado en un 30 por ciento, pero se trata de medidas a medio y largo plazo. Ahora mismo tenemos un problema a corto plazo, que es la llegada cada día de inmigrantes indocumentados. Ningún país quiere aceptar a un inmigrante que no tenga la certeza de que es un nacional suyo, por lo que hay que convencerles para que vengan comisiones de identificación. Hay que entender también que para estos países la inmigración no es un problema, sino una solución, ya que estas personas envían remesas de dinero a sus familias y son una válvula de escape social. Y en estos países hay elecciones también, y opinión pública, y eso hay que tenerlo en cuenta.

— La inmigración no está unida a la delincuencia, pero según los últimos datos de la Fiscalía General del Estado los índices de criminalidad alcanzan cotas como las de 2002. ¿La inmigración ilegal tiene que ver con este fenómeno?

— Hay inmigrantes ilegales que delinquen y nacionales que delinquen. Cualquier generalización no sólo no es acertada sino que también es peligrosa. Dejando muy clara esta premisa, la realidad es que alrededor del 30 por ciento de las detenciones que se practican en España son de extranjeros.

— El Gobierno ha anunciado la creación del Centro de Inteligencia contra el Crimen Organizado. ¿Cuándo va a entrar en funcionamiento?

— Se está ultimando todo el mecanismo de funcionamiento y el protocolo y en los próximos días se designará quién va a dirigir este centro. Se está haciendo un esfuerzo importante en la lucha contra la criminalidad organizada, con la creación de equipos específicos tanto de la Policía como de la Guardia Civil, que además van a aumentar.

— Crisis de inseguridad como la vivida en Cataluña han demostrado que las policías autonómicas no pueden abordar en solitario un fenómeno de esta magnitud. ¿Ha llegado el momento de hacer un debate a fondo sobre el modelo policial?

— Cuando se construye una nueva organización, tal como ya sucedió con el estado de las autonomías, no se sabe exactamente cómo va a quedar definitivamente articulada. Trabajamos en la mejora de la coordinación con las policías autonómicas. Si el Gobierno ha tomado la decisión de crear un mando único para mejorar la coordinación y la eficacia, todos los mecanismos que favorezcan también esto con las policías autonómicas se intensificarán.

— ¿Ha aumentado la sensación de inseguridad?

— Hay determinados delitos que provocan una alarma social muy considerable aunque el número de esos delitos sea muy pequeño. Por ejemplo, los secuestros exprés, que en España son insignificantes pero que cuando se produce un caso se dispara la sensación de inseguridad porque todos podemos ser víctimas de ese delito. Hay una tendencia a la baja en los índices de criminalidad. Respecto al año anterior, hasta julio de 2006 se había producido una disminución del 4,4 por ciento, y alcanza el 6,4 la bajada en delitos contra el patrimonio. Dicho esto, no me gustan las estadísticas. Yo no le puedo decir que está bajando este tipo de delitos a una persona a la que le han asaltado en su casa, maniatado y golpeado. Mi obligación es que haya más Policía, más Guardia Civil y que cuenten con mejores medios. Mi grado de insatisfacción será permanente, porque siempre habrá delitos y delincuentes.

— Una de las banderas del Gobierno ha sido la lucha contra la violencia de género y este año han sido asesinadas ya casi 60 mujeres... ¿Se van a destinar más agentes a la protección de las víctimas?

— El número de mujeres víctimas de la violencia de género es impactante. Hemos incrementado en un 56 por ciento el número de especialistas de la Policía y la Guardia Civil. Hay equipos de atención en todas las provincias en la demarcación de la Policía y en todas las Comandancias de la Guardia Civil. Pero es evidente que hay que seguir incrementando medios.

Una entrevista de José Antonio Zarzalejos y Pablo Muñoz publicada por el diario ABC el domingo 24 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Montserrat Negrera: «Investigar el 11-M no está entre los objetivos prioritarios del PP»

Número dos de la candidatura del PP catalán en las elecciones autonómicas

BARCELONA. - Ha dicho que tiene intención de cambiar la imagen que tiene el PP en Cataluña. ¿Cómo?

- No es tanto cambiar la imagen como aproximar discursos y sensibilidades. Hay una deriva hacia el catalanismo como si fuera la gran panacea de los problemas de los catalanes. Es muy peligroso que esa idea se instale en los partidos con voluntad de gobierno. El PP es el único que puede moderar un discurso nacionalista exacerbado.

- ¿Cree en la dualidad «PP catalán moderado-PP nacional radical»?

- Ese discurso lo trasladaría a los socialistas. ¿Qué piensa el PSOE en Ferraz y el PSC en Nicaragua? Solamente viendo los objetivos electorales de estas dos partes de un mismo partido uno ya piensa que la pregunta dirigida al PP es ingenua. El discurso del PP es uno solo y tenemos el ejemplo en manifestaciones apoyadas desde Madrid y desde Barcelona. En España, hay distintas maneras de ser y eso es riqueza, como tener dos lenguas en Cataluña. Pero nuestro mensaje de fondo es mucho más compacto que otros partidos. No hablo ya de las facciones soberanistas en CiU, o lo que ocurre en ERC. En el caso del PSC, es esperpéntico.

- Sobre el 11-M ¿también hay un solo discurso? ¿Hay división en el PP?

- Es evidente que no. Las manifestaciones del presidente del PP catalán, Josep Piqué, y las del presidente nacional, Mariano Rajoy, son claras. Claro que interesa lo que ha pasado el 11-M. Cómo no va a interesarle a un político si hay algo que descubrir, teniendo en cuenta cómo afectó ese tema a las elecciones generales. Pero no es el principal elemento en la campaña del PP de Cataluña, por supuesto, y tampoco es uno de los ejes centrales de aquello que va a ser el programa del PP nacional. Es absolutamente respetable que se produzca una dinámica parlamentaria para indagar sobre esta cuestión.

- Rajoy y Piqué coinciden, pero la división procede de otros sectores.

- Pero eso no sé si es división. ¿Puede interesar a una parte del electorado del PP saber esas cosas? ¿Pueden estar leyendo aquellos medios de comunicación empeñados en indagar en este asunto? Posiblemente sí. No existe contradicción entre que esa visión se plantee en un Parlamento y la línea fundamental del PP, consistente en que nuestros objetivos prioritarios son otros.

- Ha sido asesora del PP en la ponencia del Estatuto. ¿Qué opina del recurso del Defensor del Pueblo?

- Estoy conforme con todo lo que dice. Si el Partido Socialista hubiera sido coherente con una concepción de España que originariamente compartíamos ambos partidos; si no se hubiera dejado llevar por ese discurso ambivalente de Rodríguez Zapatero sobre la estructura de España, no le sorprendería que Múgica estuviera en la misma posición que el PP. Y eso no significa ir contra los catalanes, sino asegurar un marco jurídico de la convivencia.

- ¿Qué opina sobre la polémica que ha generado el pregón en castellano de Elvira Lindo en Barcelona?

- Es patética la actitud de algunas personas. No sé si llamar a eso xenofobia. A mí me avergüenza escuchar determinados discursos, no ya como política, sino como persona. Es lo mismo que ha ocurrido con el anuncio televisivo sobre las selecciones catalanas. Ese discurso genera discordia.

- Usted tiene buena relación con CiU y las listas del PP parecen enfocadas al pacto. ¿Se trabaja en ello?

- Claro que se trabaja con esa posibilidad. CiU había llegado a un punto exacerbado en su discurso nacionalista que incluso ha propiciado el periplo que ha seguido el Estatuto. Creo que es posible reconducirlo. En el espectro político, el partido más fronterizo con el PP es CiU. Compartimos un modelo social, que habla de las personas como individuos libres.

Una entrevista de María Jesús Cañizares publicada por el diario ABC el domingo 24 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La Fiscalía pide que el informe del ácido bórico se investigue al margen del 11-M

MADRID. El fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, presentó ayer un escrito en el que pide que la investigación sobre el informe del ácido bórico encontrado en la vivienda del procesado por el 11-M Hassan el Haski sea investigado en una pieza separada del sumario de la matanza de Madrid. No sólo eso; dado que el titular del Juzgado Central de Instrucción 5 de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, tiene abierta una causa contra este individuo, en concreto el sumario 9/03 como presunto miembro y dirigente del Grupo Islámico Combatiente Marroquí y sospechoso de estar relacionado con los atentados de Casablanca del 16 mayo de 2003, la Fiscalía solicita que sea este juez el que estudie los hechos y no Del Olmo, que ha instruido los atentados de los trenes.

Con este escrito, al que ha tenido acceso ABC, y que fue presentado ante el juzgado central que estaba ayer en funciones de guardia -precisamente el de Baltasar Garzón- el fiscal jefe de la Audiencia Nacional da por sentado que lo sucedido con el mencionado informe, que es considerado clave por los «teóricos de la conspiración» para demostrar una supuesta relación de ETA con el 11-M, no tiene consecuencia alguna para la investigación de los atentados.

El fiscal recuerda además que la detención de El Haski, el 17 de diciembre de 2004, así como el registro de su vivienda de Lanzarote, «fue autorizada y supervisada» además de por el juez Del Olmo por Baltasar Garzón. En ese registro se encontró el famoso ácido bórico del que, tal como recuerda el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, el propio El Haski dijo que utilizaba «para matar cucarachas».

La Fiscalía hace mención también a que el informe pericial de la Comisaría General de Información elevado al juez Del Olmo, de fecha 22-3-05, fue precedido, según la denuncia presentada por la «Plataforma España y Libertad» por otro fechado el día anterior «carente de sello oficial» y firmado por tres peritos «en el que se establece la misma conclusión o resultado», aunque incluye «observaciones complementarias, ajenas al estricto análisis científico objeto de pericia, deducidas de la incorporación de otras dos referencias históricas sobre la aparición de ácido bórico en otras actuaciones policiales».

El fiscal jefe cree imprescindible practicar las diligencias para aclarar lo sucedido y determinar si existe «relevancia penal y sus efectos desde la perspectiva probatoria». Pero considera que debe practicarlas el juez Garzón porque Del Olmo «ya ha dictado auto de conclusión» del sumario del 11-M y por tanto «carece de competencia funcional para practicar diligencias de instrucción». Además, es Garzón el único que ahora tiene abierta una causa contra El Haski y el registro y «el informe pericial cuestionado tienen una estrecha y directa relación» y una conexión evidente con la investigación judicial que aún mantiene abierta este último juez. Igualmente, era este magistrado quien estaba de guardia en la fecha de la emisión del citado informe pericial.

Una información de N. Villanueva y P. Muñoz publicada por el diario ABC el domingo 24 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Blog alojado en ZoomBlog.com