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28 de Septiembre, 2006

La Audiencia Nacional ve indicios de delito en la falsificación del 'Typex'

Por Narrador - 28 de Septiembre, 2006, 9:00, Categoría: General

La Audiencia ve indicios de delito en la falsificación del 'informe ETA/11-M'

Envía a los Juzgados de Madrid los dos dictámenes, el original y el manipulado, que entregó EL MUNDO

MADRID.- La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ve «indicios suficientes» de, «al menos», un posible delito de falsedad documental en la alteración de un informe policial enviado al juez Del Olmo e incorporado al sumario del 11-M en el que se eliminó la referencia que se hacía a ETA en el dictamen original y se suprimió la identidad de los peritos que llevaron a cabo los análisis para sustituirlos por su jefe, que no los realizó.

La Sala acordó ayer enviar a los juzgados ordinarios de instrucción las copias de los dos informes -el original y el manipulado- que EL MUNDO remitió el pasado 20 de septiembre a Del Olmo y que éste elevó al Tribunal del 11-M.

Los magistrados basan su decisión en que «no existe el más mínimo apoyo» para estimar que el presunto delito de falsedad en documento oficial tiene relación con delitos de terrorismo, que son los que justifican la competencia de la Audiencia Nacional.

La Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, integrada por su presidente, Javier Gómez Bermúdez, y los magistrados Fernando García Nicolás y Antonio Díaz Delgado dictó ayer una resolución en la que acuerda enviar a los Juzgados de Instrucción de Madrid las copias de los dos informes policiales que, con la misma numeración, se referían al análisis del ácido bórico encontrado en el domicilio de Hasan Haski.

Haski, procesado por su relación con los atentados islamistas de Madrid (la Fiscalía de la Audiencia Nacional le da el rango de instigador de los ataques junto a Rabei Osman, El Egipcio), fue detenido en Lanzarote el 17 de diciembre de 2004. En su vivienda se encontró una sustancia, polvo de color blanco, que él dijo emplear «para matar cucarachas».

Las muestras fueron analizadas por tres peritos de la Policía Científica con números de carné profesional 9, 11 y 155, que elaboraron el informe 48-Q3-05, de 21 de marzo de 2005. En él señalaban que, en relación con hechos terroristas, el ácido bórico fue encontrado también en un piso franco de ETA en Salamanca en diciembre de 2001.

La referencia a ETA fue suprimida del informe enviado a Del Olmo que, también con la numeración 48-Q3-05, lleva fecha de 22 de marzo de 2005. De él desaparecen los peritos 9, 11 y 155 y figura únicamente el número de carné 195, correspondiente a Francisco Ramírez, jefe de sección de la Unidad de Análisis de la Policía Científica, como si hubiera sido él el que realizó los análisis.

Tras la publicación de estos hechos por EL MUNDO el pasado jueves, el comisario general de Policía Científica, Miguel Angel Santano, remitió a la Sala por fax la nota de prensa enviada a los medios de comunicación y en la que se afirma que el dictamen de los tres peritos era «un simple borrador» en el que incluyeron lo que no eran más que «elucubraciones y consideraciones subjetivas sin fundamento científico».

La nota de prensa de Santano parece haber tenido poco efecto en el análisis realizado por la Sala. «Del examen de los documentos se llega a la conclusión de la existencia de indicios suficientes para proceder a investigar la posible comisión de, al menos, un delito de falsedad en documento público, por la incorporación al sumario 20/04 [11-M] de un documento inicial (informe pericial del Cuerpo Nacional de Policía) alterado en su contenido y/o en la persona que realiza la pericia y la asume con su número profesional y firma», indican los magistrados en la resolución conocida ayer.

El Tribunal concreta, incluso, la posible falsedad documental, que podría haberse cometido por alterar un documento en alguno de sus elementos esenciales, suponer la intervención de personas que no la han tenido y/o faltar a la verdad en la narración de los hechos.

Ninguno de estas falsedades aparece entre los delitos que son de la competencia de la Audiencia Nacional, destaca la Sala en una especie de aviso a navegantes. El juez Baltasar Garzón tiene citados para hoy al comisario Santano y a los cuatro peritos intervinientes para que declaren como testigos.

Aunque cuando se produjo la iniciativa de Garzón (el pasado sábado) no existía un pronunciamiento de la Sala, ahora el órgano jerárquicamente superior al juez afirma que hay indicios delictivos -lo que pone en cuestión la declaración de los agentes en calidad de testigos y, por tanto, obligados a contestar y a decir la verdad- y que el posible delito cometido no es de la competencia de la Audiencia Nacional, sino de los juzgados ordinarios de Instrucción.

La Sala lo razona así: «El presunto delito de falsedad documental no es ninguno de los recogidos en la ley como competencia de la Audiencia Nacional, ni tampoco es un delito de terrorismo ni existe el más mínimo apoyo para estimar que ha sido cometido por persona que esté integrada o colabore con banda armada».

Para el Tribunal, tampoco estaría justificada la intervención de la Audiencia por conexidad entre delitos, ya que no hay indicios de que se manipulara el informe para facilitar la ejecución de delitos terroristas.

La tesis de la conexidad conduciría al «absurdo», dice el Tribunal, «de investigar en un órgano con competencias limitadas (juzgado central) todo hecho que se ponga en su conocimiento por si tuviera relación con alguno de los delitos para los que es competente».

Pese a la decisión de la Sala, Garzón mantenía ayer las citaciones señaladas. Fuentes de la Fiscalía consideraron «precipitada» la resolución del tribunal porque «primero habrá que ver si los hechos son o no penalmente relevantes», y Garzón tendría competencia para realizar «diligencias a prevención», ya que instruye otra causa contra Haski.

Una información de Maria Peral publicada por el diario EL MUNDO el jueves 28 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La Audiencia ve indicio de delito en el informe del ácido bórico

Sostiene que el enviado por la Policía a Del Olmo pudo ser «alterado»

Madrid - La Audiencia Nacional ha llegado a la conclusión de que el informe pericial remitido por la Policía al juez Juan del Olmo pudo alterarse y que del examen de los documentos aportados por el diario «El Mundo» al magistrado se aprecian indicios de, «al menos», un delito de falsedad. Sin embargo, no será la Audiencia quien realice esa investigación, ya que ese delito no es competencia de esa sede jurisdiccional y, además, hasta estos momentos, no se ha detectado que tengan relación alguna con delitos relacionados con terrorismo.

La Sala ha analizado los informes policiales enviados a la Audiencia Nacional, así como un fax del comisario general de la Policía Científica, Miguel Ángel Santano, en el que aseguraba que el primer documento, en el que los peritos apuntaban que el ácido bórico también fue encontrado en un piso franco de ETA tres años antes, se trataba de «un borrador» del que se eliminaron las «especulaciones sin fundamento científico».

La conclusión a la que han llegado los magistrados tras examinar los mismos es clara: «Existencia de indicios suficientes para proceder a investigar la posible comisión de, al menos, un delito de falsedad en documento público, por la incorporación al sumario 20/04 -el del 11-M- del Juzgado Central 6 de un documento inicial -informe pericial del Cuerpo Nacional de Policía- alterado en su contenido y/o en la persona que realiza la pericia y la asume con su número profesional y firma.

Será, por tanto, un juzgado de Madrid -al que corresponda por turno de reparto- el que lleve la investigación para esclarecer si se incurrió en delito. Sólo en el caso de que, en el transcurso de la instrucción, se apreciase una conexidad con algún delito relacionado con el terrorismo, «para lo que ahora, y “prima facie” no existe base», la causa volvería entonces a la Audiencia Nacional.

Una información de Manuel Sánchez publicada por el diario LA RAZON el jueves 28 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Auto de la Audiencia Nacional remitiendo el caso a los Juzgados de Instrucción de Madrid

Un auto que deja mudo a Rubalcaba y pone en evidencia al juez Garzon (Editorial de EL MUNDO)

Por Narrador - 28 de Septiembre, 2006, 8:20, Categoría: General

La decisión que tomó ayer la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional sobre los documentos que le entregó EL MUNDO tiene una gran trascendencia en lo político y en lo procesal. No sólo porque remite el caso a un juzgado de instrucción -desautorizando implícitamente a Garzón, que se apresuró el lunes a abrir diligencias secretas y ante el que hoy declaran los policías implicados- sino porque establece e identifica indicios flagrantes de falsificación tanto en el contenido como en la autoría del informe que vincula a ETA con el 11-M.

Desde el punto de vista político, el auto coloca en una situación difícil al actual ministro y a su antecesor. Si el proceso judicial convierte en hechos probados los indicios de delito que establecen en su escrito los magistrados, quedaría demostrado que Rubalcaba ha faltado a la verdad al menos en dos ocasiones: cuando afirmó ante el Congreso que no había ningún informe que vinculara a ETA con el 11-M y cuando la semana pasada dijo desde Finlandia que «el Ministerio del Interior no ha falsificado jamás un documento». Eso si no conocía ya la manipulación desde julio, cuando mandó que reunieran todos los informes sobre la masacre, lo que significaría que ha mentido conscientemente.

Pero sea o no cierto este último extremo, es evidente que el futuro político del actual titular de Interior y el de su antecesor, José Antonio Alonso, están ya vinculados a este procedimiento. El de Alonso porque él era el ministro cuando se manipuló el informe; el de Rubalcaba porque una condena por falsedad demostraría que faltó a la verdad para encubrir un delito al presentar como «borrador» el informe auténtico. Rubalcaba volvió a demostrar ayer en el Parlamento su estrecha concepción de la democracia cuando, en lugar de contestar a la pregunta del diputado Del Burgo sobre este asunto, cubrió al PP de descalificaciones y le acusó -como mirándose al espejo- de intentar «justificar sus mentiras» en los días que siguieron al 11-M.

Pero si son importantes las consecuencias políticas del auto, las procesales lo son todavía más. La más importante es la remisión del caso a la jurisdicción ordinaria, al reconocer que no está entre las competencias de la Audiencia. A la luz de esta decisión, causa aún más estupor que Garzón mantuviera ayer su propósito de interrogar a los falsificadores. Su empecinamiento sólo puede entenderse como un desafío tácito al criterio de sus superiores o como un intento de echarle una mano al Gobierno creando un conflicto de competencias que tendría que dirimir el Supremo y no haría sino dilatar el proceso. Si pese al criterio de la sala los policías acaban declarando hoy como testigos y no como imputados, el juez podría incurrir incluso en un delito contra las garantías constitucionales tipificado en el art. 542 del Código Penal, pues los agentes declararían sin abogado y no podrían mentir en su defensa.

Suceda lo que suceda a partir de ahora, ya nadie podrá seguir descalificando el impecable trabajo de los peritos con el endeble argumento de que el primer informe era un mero borrador sin validar. La Audiencia ya ha visto indicios de delito en la actuación de los falsificadores. Mientras la Justicia sigue indagando en lo que hicieron y en cómo lo hicieron, nosotros seguiremos empeñados en averiguar por qué.

Editorial publicado por el diario EL MUNDO el jueves 28 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

La 'Conspiración' que nunca ha existido (28 de septiembre de 2006): Garzón, Rubalcaba y la CIA

Por Narrador - 28 de Septiembre, 2006, 8:00, Categoría: ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

Un informe policial confirma que no hay casos de alianzas entre islamistas y otros grupos terroristas

MADRID. La Unidad Central de Inteligencia de la Comisaría General de Información de la Policía envió el pasado 13 de febrero al juez Del Olmo un informe en el que, una vez más, se destaca que las relaciones personales en prisiones tanto españolas como francesas de etarras e islamistas no implican, en modo alguno, que entre ellos se acordaran estrategias de colaboración. Es más, precisa que en el caso de los reclusos etarras ni siquiera tienen capacidad para acometer una iniciativa de este tipo. Además, en el análisis se precisa que son escasísimas las ocasiones en las que ETA, a lo largo de su ya larga historia, ha colaborado con otros grupos, mientras que en el caso de los islamistas eso no ha ocurrido -o al menos no hay constancia de ello- ni una una sola vez.

Las conclusiones de la Policía, a las que se ha llegado tras casi dos años de intensas investigaciones comenzadas a raíz del peor atentado terrorista de la historia de España, ponen en cuarentena una vez más las insinuaciones de los «teóricos de la conspiración», para quienes en la matanza de Madrid, además de los islamistas, también intervinieron los etarras, además de un sector de las Fuerzas de Seguridad del Estado e incluso miembros del PSOE.

El documento, uno de los últimos enviados al juez Juan del Olmo antes de que dictara el auto de procesamiento el pasado 10 de abril, es tajante a la hora de descartar esa supuesta alianza entre los islamistas y ETA. Tras afirmar que «las relaciones de presos musulmanes con etarras se han producido tanto en cárceles españolas como en cárceles francesas», precisa que «las relaciones entre presos de distintas tendencias (...) es frecuente, por el tiempo de convivencia forzosa en los centros penitenciarios».

«Nula capacidad»

Con estas premisas, la Unidad Central de Inteligencia (UCI) destaca que «estas relaciones» «no implica el establecimiento de colaboración entre los grupos a los que pertenecen». «En el caso de ETA -añade el análisis- la capacidad de los presos para establecer relaciones de colaboración estratégica, táctica o simplemente de aprovisionamiento, es nula, en función de los datos conocidos por múltiples investigaciones al respecto».

La Comisaría General de Información insiste en que «la estrategia conocida de la organización terrorista ETA es la de la autosuficiencia, habiendo sido muy escasos los escenarios de colaboración con otros grupos que se han producido a lo largo de su dilatada historia». En varios informes anteriores, la Policía ya había advertido que era «ridículo» pensar que la banda hubiera intentado abastecerse de explosivos proporcionados por el individuos del «mundo de la delincuencia», entre otras razones porque en las fechas del atentado se calcula que disponían de más de dos toneladas de explosivo.

«Autosuficiente»

Los analistas de la Unidad Central de Inteligencia no se detienen sólo en la forma de actuar de la banda etarra y también hace precisiones en cuanto a las características de las organizaciones terroristas islamistas. Así, precisan que «la estrategia conocida, relativa a la actividad de los grupos islamistas, aunque ha cambiado en función de determinadas circunstancias, es igualmente autosuficiente, aunque puedan concurrir varios grupos o tendencias, pero siempre ha sido con elementos o grupos de religión musulmana, de interpretación radical salafista-wahabi-deobandi».

Tras esta reflexión la Policía hace una afirmación tajante: «No se conoce ni una sola colaboración entre grupos islamistas con grupos no musulmanes», lo que confirma, una vez más, que no existe dato alguno de que en el 11-M hubiera podido participar de alguna manera la banda terrorista ETA.

«Mal visto»

«Una colaboración entre islamistas y un grupo de ideología marxista-leninista, como es el caso de ETA -añade el informe de la Comisaría General de Información-, implicaría una renuncia ideológica e histórica de lo que representa el movimiento islamista y sus objetivos. Desde un punto de vista de propaganda, que al fin y al cabo es la finalidad de todo atentado, Osama bin Laden y cualquiera de sus grupos asociados saben perfectamente que una colaboración de esta naturaleza, con un grupo terrorista laico y ateo, estaría muy mal visto por sus seguidores y sería criticado en muchas mezquitas, por no señalar los ataques que recibiría de todo el ámbito musulmán enfrentado a su línea de pensamiento religioso y operativo».

Un texto de D. Martínez y P. Muñoz publicada por el diario ABC el jueves 28 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Las agencias de Inteligencia de EE.UU. confirman que los autores del 11-M fueron sólo terroristas islamistas

MADRID. Todas las agencias de Inteligencia de Estados Unidos confirman en sus análisis lo que para todos los expertos, a excepción de los «teóricos de la conspiración», es una evidencia: que la matanza de los trenes fue obra, única y exclusivamente, de una célula islamista que perpetró los atentados como venganza al apoyo de España a la guerra de Irak y a nuestra presencia en Afganistán.

El informe de la Inteligencia Nacional de Estados Unidos, organismo que agrupa a los dieciséis servicios de este tipo que hay en ese país, concluye que «los grupos yihadistas ven en Europa un foco importante donde atacar intereses occidentales. Las redes extremistas integradas en las amplias diásporas musulmanas en Europa facilitan el reclutamiento y los ataques urbanos, tal y como se puso de manifiesto en los ataques de Madrid en 2004 y Londres en 2005».

El informe señala, además, que «el movimiento yihadista internacional está descentralizado, carece de una estrategia mundial coherente y es cada vez más difuso. Las nuevas redes yihadistas y sus células, con sus agendas anti Estados Unidos, parecen abocadas a emerger. La confluencia de objetivos compartidos y de dispersión de actores redundará en la mayor dificultad a la hora de encontrar y acabar con los grupos yihadistas».

Por tanto, resulta evidente que para las dieciséis agencias de Inteligencia de Estados Unidos la matanza de Madrid es el resultado de esa guerra apoyada por el Gobierno de José María Aznar y por tanto los objetivos de sus autores estaban muy alejados de los de la banda terrorista ETA.

Estos servicios de Inteligencia estiman que Al Qaida sigue constituyendo una amenaza para los intereses de Estados Unidos. Además, consideran que el movimiento yihadista global del que forma parte Al Qaida, junto a otras organizaciones terroristas independientes, se está adaptando a las nuevas técnicas de lucha antiterrorista.

Los servicios secretos también reconocen que no pueden precisar cuál es la dimensión real del terrorismo de origen islamista, ya que existe una gran cantidad de pequeñas organizaciones, así como un elevado número de grupos que se definen como yihadistas y que luego resultan no serlo.

Precisamente, el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, sacó a relucir ayer, durante el debate que mantuvo en el Congreso con el diputado del PP Jaime Ignacio del Burgo, este informe desclasificado por la Administración Bush, informa José Luis Lorente. En la sesión de control al Gobierno de la Cámara Baja, Rubalcaba insistió en que no existe ningún informe elaborado por la Comisaría General de Información que vincule a ETA con el 11-M. En este punto, el ministro citó un oficio que le remitió el 15 de septiembre pasado la Unidad Central de Inteligencia (UCI) en el que se negaba la existencia de cualquier informe en ese sentido.

«Desde el 11-M están empeñados en mantener una falsedad, y es que ETA está vinculada a los atentados. Entre el 11 y el 14, ustedes lo hacían por intereses electorales. Hoy lo hacen probablemente por otras razones. Pero con ello cuestionan la opinión de todos los grupos de esta Cámara, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los servicios de inteligencia españoles y extranjeros, el fiscal, el juez instructor y de sala de la Audiencia Nacional», le dijo a las bancadas del PP.

Texto publicado por el diario ABC el jueves 28 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La Audiencia envía a los jueces de Madrid los papeles del ácido bórico y Garzón mantiene sus pesquisas

MADRID. La Audiencia Nacional cree que podría haberse cometido un delito de falsedad en documento público y, por ello, ha decidido remitir a los Juzgados de Plaza de Castilla (Madrid) el informe pericial de fecha 22 de marzo de 2005 y su «borrador», fechado un día antes, en los que la Policía identifica como ácido bórico la sustancia hallada en noviembre de 2004 en el registro del domicilio de Hassan El Haski, uno de los veintinueve procesados por el 11-M. En el dictamen definitivo que en su momento fue enviado al juez Juan del Olmo no aparecían los «antecedentes» de hallazgos de esa misma sustancia -en manos de miembros de ETA- que sí se mencionaban en el «borrador».

En un auto dictado ayer, la Sala asegura que, del examen de los documentos, se puede concluir «la existencia de indicios suficientes para poder investigar la posible comisión de, al menos, un delito de falsedad en documento público» ya que al sumario del 11-M se incorporó un dictamen «alterado en su contenido y/o en la persona que realiza la pericia y la asume con su número profesional y firma».

Sin embargo, la competencia para investigar este hecho recae sobre los Juzgados de Madrid puesto que no existe ninguna «conexión» entre esa presunta falsedad «con un delito de terrorismo». Es decir, «que haya sido realizada para cometer o facilitar la ejecución de delitos de terrorismo o para procurar la impunidad de los mismos».

Fuentes de la Audiencia Nacional aclaran a este respecto que la hipotética existencia de un delito de falsedad en documento público no afecta «en principio» de ninguna manera al juicio que, previsiblemente a partir de febrero de 2007, se celebrará contra los 29 procesados por los atentados del 11-M.

La decisión de la Audiencia Nacional no interfiere en las diligencias que el juez Baltasar Garzón ha abierto en relación con los informes del ácido bórico ni en la citación, esta tarde, de los tres peritos que firmaron el «borrador», del inspector jefe que firmó el definitivo y de Miguel Ángel Santano, comisario general de Policía Científica.

Los documentos fueron remitidos a Garzón por la Fiscalía de la Audiencia Nacional por «antecedentes», ya que este magistrado instruye el sumario (el de los atentados islamistas cometidos en Casablanca el 16 de mayo de 2003) en el que se practicó la detención de El Haski en Canarias así como el registro de la vivienda donde fue hallado el ácido bórico.

Fuentes fiscales explicaron que las «diligencias a prevención» abiertas por Garzón no tienen por objeto determinar si se ha cometido o no un delito de falsedad, sino «el alcance y la relevancia jurídico-penal» que el contenido de los informes y la denuncia de la presunta falsedad pueden tener en el sumario de Casablanca. Y ello en una doble dirección: primero, en lo que se refiere a las imputaciones que puedan recaer sobre El Haski si los peritos certificaran que el ácido bórico es una sustancia empleada para fabricar explosivos; segundo, en lo que se refiere a la validez de los indicios de criminalidad que existen contra El Haski si se confirmara que el informe del ácido bórico fue falsificado. En este último caso, lo lógico sería que Garzón enviara los documentos a los Juzgados de Madrid -en este caso, ya se le ha adelantado la Sala Penal de la Audiencia Nacional- para investigar esa presunta falsedad.

Las mismas fuentes explicaron que es la hipotética incidencia de los informes en el sumario que instruye Garzón la que ha llevado al magistrado a actuar con celeridad. «Una investigación sobre terrorismo de la Audiencia Nacional -señalaron- no puede esperar a que un juzgado de Madrid determine si hubo o no una falsificación en un informe pericial».

Un texto de Nieves Colli publicada por el diario ABC el jueves 28 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


16 servicios de seguridad de EE UU califican el 11-M de ejemplo del terrorismo surgido por la guerra de Irak 

Madrid - Un informe conjunto de 16 agencias de inteligencia de Estados Unidos, recién desclasificado por la Casa Blanca, asegura que los atentados del 11-M y del 7-J en Londres son el ejemplo de cómo ha cambiado la creciente amenaza del terrorismo islamista tras la guerra de Irak. El informe dice textualmente: "Los grupos yihadistas ven en Europa un foco importante donde atacar intereses occidentales. Las redes extremistas, integradas en las amplias diásporas musulmanas en Europa, facilitan el reclutamiento y los ataques urbanos, tal y como se puso de manifiesto en los ataques de Madrid, en 2004, y Londres, en 2005". Este párrafo del informe fue dado a conocer ayer en el Congreso por el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ante una pregunta del diputado del PP Jaime Ignacio del Burgo sobre la posible conexión entre el 11-M y ETA.

El informe de EE UU, titulado Amenazas del terrorismo global, la implicación de Estados Unidos, fechado en abril de 2004, explica cómo tanto Al Qaeda como "el yihadismo global" se han adaptado a las nuevas formas de contraterrorismo. "El movimiento yihadista global está descentralizado, carente de una estrategia global coherente y se está haciendo más difuso". A juicio de los expertos, las células y redes yihadistas son ahora más difíciles de combatir precisamente por su tendencia a convertirse en un enemigo difuso, al estilo de la definición de Sun Tzu, el general chino del siglo V antes de cristo autor del Arte de la guerra.

Los expertos aseguran que "la amenaza operativa de las células auto radicalizadas", como se considera a los autores del 11-M en todas las pesquisas, "esta creciendo en importancia (...) particularmente en el extranjero pero también en el territorio nacional".

Los espías norteamericanos explican que algunas organizaciones extremistas suníes, "como Jemaah Islamiya, Ansar al Sunanh y varios grupos norteafricanos" están expandiendo sus medios "y consiguiendo mayor capacidad para ataques múltiples y masivos fuera de sus áreas de operación". Los ataques en España involucran a varios de esos grupos norteafricanos, como el Grupo Islámico Combatiente Marroquí. Además, el borrador en árabe elaborado por Jamal Ahmidan, El Chino, para un comunicado sobre el atentado contra el AVE a Sevilla del 2 de abril de 2004 se reivindica la intentona, precisamente, para Ansar al Sunnah.

El informe subraya que el conflicto de Irak ha aumentado el nivel de amenaza terrorista para Estados Unidos y sus aliados. Esta apreciación de las citadas 16 agencias es coincidente con los análisis que desde primeros de 2003 vienen haciendo los servicios de información de las fuerzas y Cuerpos de Seguridad españoles, del CNI, de los servicios secretos de Reino Unido, Francia, Italia y Francia (entre otros) e, incluso, de los islamistas que reivindicaron el 11-M y de los autores del informe del "Departamento de Información para apoyar al Pueblo Iraquí", conocido en octubre de 2003 y en el que se recomendaba atacar a España como el eslabón más débil de los aliados para la guerra de Irak.

Rubalcaba se apoyó en el informe de EE UU para contestar a Del Burgo, quien preguntó si hay informes que vinculan a ETA con la matanza de Madrid. El ministro replicó que el pasado día 15 la Unidad Central de Inteligencia de la Comisaría General de Información le contestó por escrito lo siguiente: "No existe ningún informe en esta Unidad Central de Inteligencia que vincule los atentados del 11 de marzo en Madrid con la organización terrorista ETA".

Un texto de J. A. R. publicada por el diario EL PAIS el jueves 28 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La Audiencia remite a otro juzgado el 'caso del ácido bórico' que ya investiga Garzón 

El magistrado tomará hoy declaración a los policías que redactaron el documento

Madrid - El tribunal que juzgará el caso de los atentados del 11-M decidió ayer remitir a los juzgados de instrucción de Madrid, en la plaza de Castilla, el caso de la posible falsificación de los informes sobre el hallazgo de ácido bórico en poder del islamista Hassan el Haski pese a que ya está siendo investigado en la misma Audiencia Nacional por el juez Baltasar Garzón. Este magistrado interrogará hoy a cinco peritos policiales. El tribunal que juzgará el 11-M considera irrelevante para la investigación del atentado el hallazgo del ácido bórico en la casa del terrorista.

Tres de los peritos que comparecerán hoy ante Garzón elucubraron con la posibilidad de que la presencia de ácido bórico en la cocina de la casa de Hassan el Haski pudiera servir para conservar explosivos o para enmascarar el olor de la dinamita para evitar que fuera detectada por perros. Y como esa misma sustancia fue encontrada -"con numerosos pelos"- cuatro años antes en un piso franco de ETA, los peritos hicieron la conjetura de que podría haber relación entre los etarras y el islamista, pero también con un joven antisistema detenido por robar cajeros automáticos, o que hubieran tenido la misma formación.

Esas conjeturas fueron eliminadas por el jefe de los peritos en el informe final que remitió al juez Del Olmo. Ahora, asociaciones próximas al PP han denunciado ante los tribunales una posible falsedad en documento por parte de mandos policiales. Éstos han explicado públicamente que el texto con las referencias a ETA era un borrador y que el único informe válido es el que finalmente fue enviado a la Audiencia Nacional.

El caso del ácido bórico -que era usado para matar cucarachas en la cocina de El Haski, según los residentes en la vivienda- puede ser analizado por instancias judiciales distintadas. La remisión al juzgado de Del Olmo de las fotocopias de dos informes diferentes sobre una misma pericia hizo que éste los enviase a la sala, puesto que ya había concluido el sumario del 11-M. El tribunal pidió su opinión al fiscal sobre el asunto, y éste directamente se lo remitió al juez Baltasar Garzón que tiene abierto el sumario por los atentados de Casablanca y en el que El Haski está procesado y en prisión.

El fiscal entiende, y también el juez Garzón, según fuentes próximas a su juzgado, que esos informes suponen una prueba de cargo en el sumario contra El Haski y que no puede depender de que, dentro de un año o dos, un juez de Madrid decida si los informes están falsificados o no. Habrá que ver, señalan esas fuentes, si es relevante que El Haski tuviera ácido bórico en su poder y si sirve para fabricar explosivos o no.

El comisario general de Policía Científica, Miguel Ángel Santano, explicó que no se trataba de dos informes distintos, sino que el que firmaron los tres peritos era un borrador que fue corregido por su jefe en un nuevo informe, éste ya definitivo y oficial remitido al juez. Sin embargo, el tribunal que juzgará los atentados del 11-M, con el que será su presidente, Javier Gómez Bermúdez, a la cabeza, cree que los documentos son irrelevantes para el 11-M, pero que existen "indicios suficientes para investigar la posible comisión de, al menos, un delito de falsedad en documento público". Y los delitos de falsedad no son competencia de la Audiencia Nacional, sino de los juzgados de instrucción del lugar donde presuntamente se han cometido. Por tanto, el tribunal ha remitido los documentos y el fax explicativo del comisario al decanato de los juzgados de Madrid para su reparto en estricto cumplimiento de la ley. Mientras tanto, Garzón tomará hoy declaración a los cinco policías que intervinieron en la redacción de los informes para que le expliquen la trascendencia del ácido bórico.

Interpretaciones

Las dos posturas, de Garzón y de Gómez Bermúdez, respecto a cómo tramitar esos informes, defienden diferentes razones jurídicas. Sin embargo, la explicación a estos comportamientos no es uniforme, sino variada. Mientras unas fuentes sostienen que el fiscal remitió los papeles a Garzón para que éste archivase el asunto, otras aseguran que no es casualidad que Gómez Bermúdez remita los papeles a los juzgados de plaza de Castilla, obviando a Garzón, y anuncie que presidirá el juicio por los atentados del 11-M precisamente el día que la fiscalía ha pedido que se anule su nombramiento como presidente de la Sala de lo Penal. En todo caso, las investigaciones paralelas del mismo asunto no impedirán el inicio del juicio por los atentados.

Un texto de José Yoldi publicada por el diario EL PAIS el jueves 28 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


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