El Blog

Calendario

<<   Octubre 2006  >>
LMMiJVSD
            1
2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15
16 17 18 19 20 21 22
23 24 25 26 27 28 29
30 31      

Sindicación

Foros

Un Suplemento de

Alojado en
ZoomBlog

La versión de EL PAIS y ABC sobre las nuevas diligencias sobre Informe del Acido Bórico

Por Narrador - 7 de Octubre, 2006, 10:30, Categoría: ¿Garzón ha Prevaricado?

La juez rechaza la petición de la fiscal de suspender los interrogatorios de los peritos 

Gallego rehusó citar como imputados a los técnicos y eludió leer los papeles de Garzón

Madrid - La juez Gemma Gallego, del juzgado 35 de la plaza de Castilla, parecía tener ayer mucha prisa por interrogar a dos de los tres peritos que vincularon a ETA con la matanza del 11-M. La fiscal del caso le pidió que suspendiese la declaración de estos policías para poder leer antes el atestado -unos 300 folios- que le ha enviado el juez Garzón sobre el caso del ácido bórico. Gallego, candidata de la Asociación Profesional de la Magistratura para el próximo Consejo General del Poder Judicial, rechazó la petición de la fiscal y rehusó aplazar los interrogatorios.

La juez Gallego ha abierto diligencias, que ha declarado secretas, en relación con la denuncia por supuesta falsedad en documentos oficiales presentada por la Asociación de Ayuda a Víctimas del 11-M, patrocinada por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperaza Aguirre (PP), y la ultraconservadora Plataforma España y Libertad. Esta denuncia está dirigida contra los superiores jerárquicos de los policías peritos que vincularon a ETA con el 11-M basándose en que en la casa de un islamista investigado por terrorismo se encontró ácido bórico; es decir, un insecticida matacucarachas que, según precisaban en el mismo informe, también fue hallado en 2001, cuatro años antes, en el piso de uno de los etarras detenidos en Salamanca y de un antisistema detenido en Madrid.

"Sin constancia oficial"

La juez Gallego recibió ayer las diligencias que ha efectuado Garzón, en las que este magistrado imputa un delito de falsedad, no a los jefes de los peritos, sino a éstos. Le atribuye que han intentado colar a sus jefes como oficial un borrador de informe que tenían en un ordenador desde marzo de 2005.

La juez recibió ayer las diligencias de Garzón. Pero ella ya tenía citados para este mismo viernes, en calidad de testigos -Garzón los ha imputado- a dos de los tres peritos: Manuel Escribano y Isabel López. La fiscal pidió a Gallego que aplazara o suspendiera los interrogatorios para instruirse sobre el atestado enviado por Garzón y poder valorar su contenido. Gallego dijo que no.

Según fuentes jurídicas, la juez argumentó que, aunque el atestado de Garzón ya estaba en su juzgado, nadie le había dado cuentas de forma oficial de su recepción y que, por tanto, no lo daba por recibido. En vista de ello, la fiscal demandó que, al menos, y dado que era público y notorio que Garzón había imputado a los peritos, que éstos fuesen interrogados como imputados, acompañados de abogado, y no como testigos (sin abogado). De esa forma, según la fiscal, se les garantizaban sus derechos.

A la fiscal no le convenció el argumento de la juez y le entregó una copia del auto del juez Garzón en el que éste imputa por falsedad a los tres peritos. La juez también rehusó leerlo alegando que era una copia y no tenía constancia oficial del mismo. A continuación, comenzó a interrogar a Escribano, autor material del borrador. Escribano fue quien redactó el polémico informe en el ordenador y luego se lo pasó a sus colegas para que lo firmasen.

Los dos peritos que declararon ayer coincidieron en sus testimonios. Quien más se extendió fue Escribano. Señaló que redactó el informe original [el que supuestamente luego fue falsificado por sus superiores] junto con otro de los peritos y que luego lo firmaron los tres. Tras firmarlo, se despreocupó del mismo y lo dejó en la mesa de su jefe, Francisco Ramírez. Y que éste, dos o tres días después, comentó a Escribano que retirase las observaciones que hacía en él acerca de ETA. Ramírez declaró que le dijo que él no cambiaba nada y que entonces se olvidó del asunto. Añadió que en julio pasado, José Andradas, otro de sus jefes, le comentó que recopilase y le entregara todos los informes que hubiese hecho sobre el 11-M. Confesó que buscó todos los informes y fue cuando vio que uno de ellos no era el mismo que había hecho en marzo de 2005. Por ese motivo, fue al ordenador y sacó la copia que guardaba allí y en la que constaban las observaciones sobre ETA y el 11-M.

Escribano admitió que, como esa copia no estaba firmada, la imprimió, la firmó y se la pasó a los otros dos peritos para que hicieran lo mismo. Escribano declaró también que en todo el tiempo que lleva como perito nunca sus superiores le han visado sus informes. La otra perito, Isabel López, coincidió a grandes rasgos con Escribano. Comentó que sus compañeros le dieron a firmar en julio pasado el segundo informe extraído del ordenador y que ella se limitó a firmarlo.

Texto de José Antonio Hernández publicado por el diario EL PAIS el sábado 7 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La fiscalía de Madrid no apoyó el intento de la juez de requerir a Garzón para que se inhibiera 

Madrid - La juez de la plaza de Castilla que investiga a mandos policiales por la supuesta falsedad de un informe policial, Gemma Gallego, del Juzgado 35, intentó a comienzos de esta semana recabar el apoyo de la fiscalía de Madrid con vistas a requerir al juez Garzón para que se inhibiera de investigar esta causa. La juez pidió opinión a la fiscalía para hacer ese requerimiento, pero el departamento que dirige Manuel Moix la instó a que planteara primero ella una cuestión de competencia y que luego se pronunciaría.

Fuentes judiciales explicaron ayer que no es entendible la prisa de la juez Gallego por interrogar a los peritos. "Si la fiscal, como parte en el proceso, le pide, como hizo ayer, suspender los interrogatorios para poder leer tranquilamente los cientos de folios de las diligencias de Garzón sobre este asunto, lo normal es que se suspenda. ¿Para qué tanta prisa?", se preguntan.

La juez tenía prisa por iniciar las pesquisas de la denuncia que le presentaron por falsedad dos asociaciones afines al PP contra los superiores jerárquicos de los tres peritos policiales que suscribieron el informe en el que se vincula a ETA con el 11-M basándose en la existencia de ácido bórico en la casa de un islamista, un antisistema y dos terroristas de ETA. El ácido bórico es una sustancia química que, según otro informe de estos mismos peritos, fechado en 2000, "no es explosiva ni incendiaria".

A la juez Gallego le llegó la denuncia de las citadas asociaciones contra los mandos de los peritos casi a la par de que el juez Garzón iniciara sus pesquisas e interrogara a los peritos, a los que terminó imputando un delito de falsedad. Estos peritos reconocieron que el informe publicado como auténtico por El Mundo lo habían firmado después de extraerlo, en julio de este año, de un ordenador.

Garzón se inhibió del asunto el jueves y envió a la plaza de Castilla las diligencias para que se investigase a los peritos por la supuesta falsedad que descubrió al interrogarles. Paralelamente, envió las mismas diligencias a la juez Gallego para que ésta investigase la denuncia que ella ya tenía contra los jefes policiales de los peritos. Sin ni siquiera leer las diligencias de Garzón, la juez Gallego ya tenía citados para ayer a los peritos, pero como testigos.

Texto de José Antonio Hernández publicado por el diario EL PAIS el sábado 7 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La juez de Plaza de Castilla negó a la fiscal el acceso a las declaraciones del «caso bórico» tomadas por Garzón

MADRID. La titular del Juzgado de Instrucción número 35 de Madrid, Gema Gallego, se negó ayer a acceder a la petición de la Fiscalía de suspender la toma de declaración de dos de los tres peritos a los que había citado como testigos en el supuesto delito de falsedad en el «caso bórico», y que ya estaban previamente imputados por el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón por ese mismo cargo, aunque formalmente en otra causa diferente.

El Ministerio Público había solicitado a la juez que aplazara la práctica de esta diligencia hasta que la fiscal pudiera estudiar las copias de las declaraciones de los policías, que el jueves por la noche había enviado Garzón a su juzgado. Además, consideraba que la ambigua situación procesal de los peritos -testigos e imputados por un delito de falsedad en dos causas distintas que además se refieren a un mismo borrador e informe- aconsejaba ese aplazamiento o, en su defecto, que se les interrogara en calidad de imputados.

Más garantías procesales

De esta forma, argumentó la fiscal, los funcionarios tendrían mayores garantías procesales, ya que un testigo está obligado a decir la verdad y sin embargo un imputado tiene derecho a guardar silencio y a no incriminarse. Además, en esta situación procesal declararían asistidos por su abogado.

Sin embargo, la titular del Juzgado de Instrucción 35 y candidata al Consejo General del Poder Judicial por la conservadora APM desestimó las dos peticiones de la fiscal, en el segundo caso incluso con el argumento de que no tenía «constancia» de que los tres funcionarios policiales estuvieran imputados por Garzón por falsedad documental, según las fuentes de la máxima solvencia consultadas por ABC.

En esta situación se produjo la primera de las declaraciones de los dos peritos citados ayer como testigos, en concreto la de Manuel Escribano. Después de contestar durante dos horas a las preguntas de la juez, que se ciñó estrictamente a los detalles de la elaboración material de los documentos sin profundizar en momento alguno en su contenido que vincula el 11-M con ETA a través del ácido bórico, la fiscal del caso volvió a insistir en sus peticiones. Fue momentos antes de que comenzara a declarar la segunda perito citada, Isabel López Cidad, cuando la fiscal esgrimió una copia del auto de imputación de los policías dictado por Garzón. Gema Gallego no cambió su postura y alegó que ese documento no estaba «testimoniado». Por tanto, prosiguió con los interrogatorios.

Las fuentes consultadas mostraron su extrañeza ante la actitud de la titular del Juzgado de Instrucción número 35 de Madrid y sobre todo por los argumentos que esgrimió para no acceder a las peticiones del Ministerio Público. Estas mismas fuentes subrayan que resulta llamativo que la juez negara tener conocimiento de esas imputaciones de Baltasar Garzón cuando ella se ha dirigido hasta en dos ocasiones al magistrado de la Audiencia Nacional para reclamarle las diligencias que estaba instruyendo por la presunta falsedad documental y en las que ya estaban imputados los funcionarios policiales a los que ella ayer tomó declaración como testigos.

La misma petición

Todo indica que el próximo lunes, cuando está citado como testigo el tercer perito, Pedro Manrique, el Ministerio Público volverá a realizar a la juez la misma petición que ayer; es decir, que este funcionario declare como imputado para que goce de mayores garantías procesales.

Texto de N. Villanueva y P. Muñoz publicado por el diario ABC el sábado 7 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Blog alojado en ZoomBlog.com