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9 de Octubre, 2006

Santano no dijo la verdad sobre la mochila de Vallecas en la Comisión

Por Narrador - 9 de Octubre, 2006, 13:00, Categoría: Engaños Demostrados

Dos agentes de la Policía Científica desmienten que la brigada que dirigía no tuviera «nada que ver» con el explosivo desactivado

MADRID.- «Mi personal únicamente colaboró aquel día con la Comisaría General de Policía Científica en las labores de identificación de cadáveres. Nada que ver con la mochila... Ni la encontraron, ni tuvimos conocimiento de ello...». Esas contundentes palabras fueron pronunciadas el 8 de julio de 2004 en la Comisión de Investigación del Parlamento por el comisario Miguel Angel Santano, que durante los sucesos del 11-M era jefe provincial de la Policía Científica y que en el momento de su declaración parlamentaria ya había sido ascendido a comisario general del departamento.

Sin embargo, EL MUNDO ha tenido conocimiento de que al menos dos de los policías que estuvieron a las órdenes de Santano en el 11-M plantean serias diferencias sobre la versión dada por el que aquella noche era su jefe. Esos dos inspectores, Juan Luis M.V. y José R.D., aseguran, mediante minutas o notas informativas internas -que se remitieron al juez Del Olmo el pasado mes de marzo- que la brigada tuvo conocimiento del caso de la mochila y que, además, participó activamente en todo el dispositivo que rodeó a la desactivación.

Hay que recordar que el pasado 16 de marzo el instructor del 11-M envío un requerimiento «a todas las dependencias policiales» para que remitieran al Juzgado cualquier tipo de documentación sobre los atentados. Desde la Brigada Provincial de Policía Científica se le remitieron los documentos que aún se conservaban sobre las pesquisas del 11-M.

En esos informes remitidas al juez Del Olmo queda claro que los inspectores estuvieron directamente involucrados en todo el dispositivo montado alrededor de la mochila y que incluso fueron requeridos desde la Brigada Provincial.

En una de las minutas del inspector jefe Juan Luis M. V. se produce una contradicción directa con la versión ofrecida por su superior el 8 de julio de 2004. Juan Luis M.V. explica su actuación el día de la masacre e indica que, tras trabajar en la recogida de «restos humanos en la estación de Atocha» se dirigió a los pabellones de Ifema: «En dicho lugar nos pusimos a las órdenes del comisario jefe de esta Brigada, el señor Santano, colaborando en las labores de identificación de cadáveres».

Según publicó este diario, un macroinforme policial remitido al juez Del Olmo en agosto del año pasado afirma que la mochila desactivada finalmente en Vallecas «pudo ser manipulada por personas no identificadas en el Ifema».

El inspector jefe pormenoriza aún más su actuación: «Estando en dichas instalaciones y siendo aproximadamente las 3.50 horas recibí una llamada telefónica a mi teléfono móvil procedente de esta brigada y efectuada por el subinspector D. M. en la que me informaba que la sala del 091 había requerido nuestra presencia en el parque Azorín ya que habían trasladado una mochila bomba desde la Comisaría del Puente de Vallecas y antes de explosionarla los Tedax necesitaban nuestras gestiones». El inspector jefe, además, realiza un detallado informe en su minuta de cómo actuaron los funcionarios de la brigada en la desactivación. «Nos pusimos a las órdenes de una persona que se encontraba en compañía de un equipo Tedax y funcionarios de indicativos Z, siendo informados por los mismos que se trataba del Comisario General de Seguridad Ciudadana [en aquel momento Santiago Cuadro Jaén], persona que, teléfono en mano, dirigía la operación».

Refleja que inicialmente se les «ordenó fotografiar» la mochila, pero que hasta su desactivación no pudieron «observarla directamente». Asegura que el comisario general de Seguridad Ciudadana, ante el riesgo de que el flash electrónico de la cámara pudiera activar el explosivo, «nos aconsejó que colocáramos la cámara en modo operativo (colocásemos la distancia focal y la velocidad de obturación) y se la entregásemos a un miembro del equipo Tedax para que éste realizara el reportaje fotográfico». «Acabada la operación fotográfica nos entregó la cámara y se nos aconsejó permanecer lejos del lugar donde se encontraba la bolsa ya que, a continuación, se iba a proceder a su desactivación», dice.

Tras la desactivación, el inspector jefe Juan Luis M.V. detalla: «Finalizada la misma nos acercamos al lugar observando sobre el suelo una bolsa oscura tipo basura rota por uno de sus extremos. Al intentar fotografiar el estado en el que había quedado, se nos invitó a abandonar el lugar diciéndonos que 'ya no hacían falta más fotos'».

Y después, el inspector jefe y subordinado del comisario Santano se quedó sin la prueba fundamental, las fotos de la mochila: «No se puede precisar a qué miembro de los Tedax se le hizo entrega del carrete fotográfico de color para su relevado, siguiendo instrucciones de los mismos por tratarse de un suceso tan especial. Rápidamente el dispositivo se levantó abandonando el parque los distintos equipos».

Juan Luis M.V. explica lo que sucedió al regresar a la brigada: «Sobre las 5.00-5.30 horas soy informado por el subinspector D. M. de que ante la sospecha de que en esta brigada pudiera encontrarse alguna mochila-bomba como la que acababa de aparecer procedente de la Comisaría del Puente de Vallecas, ha establecido contacto telefónico con el jefe de la brigada, señor Santano Soria, sobre las mochilas y bolsas situadas en el interior del despacho ubicado en la segunda planta de esta brigada y correspondiente al jefe de la Sección Tercera, señor Antonio A. y procedentes de los trenes».

«Por último, se hace constar que de la actuación en el parque Azorín sobre el reportaje fotográfico de la mochila se informó mediante minuta firmada por el que suscribe al comisario jefe de la Brigada Provincial de Policía Científica de Madrid», finaliza el escrito. En aquellos momentos, ese cargo estaba ocupado por Santano. Al declarar en la Comisión, obvió los hechos narrados por su agente.

En el informe remitido a Del Olmo por Juan Luis M.V. también se adjunta una fotocopia del libro oficial de telefonemas de la brigada durante la noche del 11-M. Y se recoge: «Correspondiente al telefonema número 512 en el que la sala del 091 informa de la mochila bomba en la comisaría del Puente de Vallecas, firmado por el subinspector, y la diligencia de intervención en el parque Azorín firmada por el funcionario que redacta la presente».

Esa minuta o nota informativa interna está fechada el 21 de marzo del presente año -después de que Del Olmo requiriera todo tipo de documentación sobre los atentados- y ya consta en el sumario sobre los atentados del 11-M.

EL MUNDO también ha podido confirmar que existe otro informe enviado desde la Brigada Provincial de Policía Científica al Juzgado y firmado por otros dos inspectores donde se corrobora algunos de los extremos ya apuntados por el inspector jefe Juan Luis M.V. Ese informe, que está fechado el pasado 27 de marzo, corresponde al inspector José R. D. y el relato que hace el funcionario policial está ratificado y firmado por una compañera, la inspectora Raquel M. G. El inspector explica cómo la noche del 11 al 12 de marzo recibió primero una llamada del propio inspector jefe, Juan Luis M. V., y después una segunda desde la propia Comisaría del Puente de Vallecas.

El inspector José R.D. también refleja en el escrito enviado al juez Del Olmo la siguiente llamada telefónica: «Al poco rato, el inspector que suscribe recibe otra llamada procedente de la Comisaría del Puente de Vallecas por la que le preguntan si había remitido desde el pabellón número 6 de Ifema a la Comisaría una mochila que contenía una bomba; se le contesta que no se ha remitido nada, menos aún una bomba, y que no entendía por qué le hacían esa pregunta, a lo que no le respondieron y se negaron a identificarse por teléfono». Al día siguiente, al volver a la brigada, el inspector José R.D. pregunta por el motivo de las llamadas recibidas durante la noche anterior. El inspector Juan Luis M. V. le indica que estaban motivadas porque se había recibido una mochila con una bomba en Puente de Vallecas «y que no se sabía su procedencia».

«No tuvimos ningún tipo de intervención»

MADRID.- El 8 de julio de 2004, Miguel Angel Santano declaró en la Comisión de Investigación del Congreso y dijo, a preguntas de los diputados Jaime Ignacio del Burgo (UPN-PP) y Jordi Jané (CiU), cuál fue su intervención y la de sus hombres en los sucesos del 11-M:

- Jaime Ignacio del Burgo: ¿Fueron sus funcionarios en Ifema quienes encontraron la mochila con explosivos?

- Santano: Ni la encontraron, ni tuvimos conocimiento de ello ni mis funcionarios ni yo.

- Del Burgo: ¿Conoce cómo llegó la decimotercera [bomba] a la Comisaría de Vallecas?

- Santano: ¿La mochila? Lo desconozco por completo [...]

- Jordi Jané: En cuanto a la bolsa que no explotó dentro de la cual había un teléfono móvil. ¿Cuál fue la intervención de su brigada?

- Santano: Ningún tipo de intervención.

- Jané: ¿Estamos hablando de la noche del viernes?

- Santano: De la noche entre el 11 y el 12. Esa noche, como he dicho antes, había estado en Ifema, creo recordar que hasta que mis funcionarios terminaron la actuación, luego siguieron en la Comisaría General, y debían ser la 1.45 o las 2.00 horas cuando me marché de allí. Al poco tiempo de llegar a mi casa, serían las 2.45 horas, cuando el jefe de grupo de mi brigada me dijo que había aparecido la famosa mochila de Vallecas y que se iba a actuar sobre el tema.

- Jané: ¿A qué hora más o menos?

- Santano: Me debieron informar de ello sobre las 2.45 o las 3.00 horas de la madrugada del 11 al 12. Me dijeron que se había encontrado, ya no sé nada más.

- Jané: A partir de esa información ustedes no realizan ningún tipo de...

- Santano: Eso ya es competencia de la Comisaría General y, por supuesto, de los servicios de desactivación de explosivos... Mi brigada no hizo nada.

- Jané: ¿No participó ningún agente de su brigada en encontrarla ni en trasladarla?

- Santano: Absolutamente en nada.

Una información de A. Rubio y F. Lazaro publicada por el diario EL MUNDO el lunes 9 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Santano tampoco dijo la verdad en el congreso, ¿por qué? (Editorial de EL MUNDO)

Por Narrador - 9 de Octubre, 2006, 12:30, Categoría: Engaños Demostrados

Miguel Angel Santano, entonces jefe provincial de la Policía Científica, no dijo la verdad en su comparecencia en el Congreso el 8 de julio de 2004. Como tampoco lo hicieron el coronel Félix Hernando y algunos de sus subordinados, el comisario Sánchez Manzano y otros miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado, que mintieron, ocultaron información o aportaron datos falsos al Parlamento.

Como demuestra hoy EL MUNDO, Santano falseó la realidad cuando aseguró que su unidad no tuvo nada que ver con la mochila de Vallecas. Santano declaró ante la Comisión del 11-M que careció de «conocimiento» del hallazgo de la mochila y que sus hombres no tuvieron «intervención alguna» en su desactivación.

Tres agentes policiales le contradicen en dos informes que han sido enviados al juez Del Olmo y que demuestran lo contrario. El primer informe describe cómo agentes de la Policía Científica intervinieron en el proceso de desactivacion de la mochila, a la que incluso hicieron fotos. El segundo informe reseña que varios subordinados de Santano fueron interrogados sobre la procedencia de la mochila porque en la Comisaría de Vallecas se desconocía su origen.

La contradicción en la que incurre Santano es importante porque el jefe de la Policía Científica, promocionado después del 11-M, fue uno de los mandos policiales que estuvieron en el Ifema. Durante algunas horas, todas las maletas, enseres y bolsas encontradas en los trenes estuvieron allí. Nadie recuerda haber hallado la mochila de Vallecas en la estación de El Pozo. ¿Quién y dónde se encontró esta mochila con Goma 2 Eco?

Hay motivo para desconfíar de Santano porque un informe policial, remitido al juez, deja abierta la posibilidad de que la mochila pudo ser colocada en Ifema junto a los otros objetos. Si leen las palabras de Santano ante el Congreso, su deseo de dejar de manifiesto que no tuvo nada que ver con la mochila es patente. ¿Por qué no dice la verdad si nadie le ha acusado?

En todo caso, llueve sobre mojado. Santano fue el jefe que permitió la falsificación del informe policial, realizado por los tres peritos. Sabía que los expertos relacionaban a ETA con los islamistas y fue quien autorizó a eliminar ese vínculo y realizar otro informe en el que se ocultó información al juez Del Olmo.

Es verdad que el contenido del primer informe de los peritos no establecía ningún vínculo categórico, pero el empeño en ocultarlo es lo que hace sospechosa la conducta de Santano. Por ello, hay que seguir investigando lo sucedido.

Enrique López, vocal del CGPJ, declara hoy a EL MUNDO que ni siquiera la celebración del juicio tiene por qué suponer «dar carpetazo» al 11-M, que podría seguir siendo investigado si surgen nuevos datos. Una actitud que contrasta con la de Ruiz-Gallardón, que descalificaba ayer de nuevo a quienes quieren saber la verdad.

Editorial publicado por el diario EL MUNDO el lunes 9 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

La Comisaría General de Información ocultó que en el piso de Leganés habían aparecido datos relativos a un comando etarra

Por Narrador - 9 de Octubre, 2006, 12:00, Categoría: Vínculos entre ETA e Islamistas

Eliminar cualquier referencia a ETA parece haber sido la consigna durante la instrucción del 11-M. El ejemplo de los informes falsificados sobre el ácido bórico no es el único, ni tampoco el más grave. En el desescombro del piso de Leganés se encontró documentación referida a un comando etarra que operaba en Navarra. Dichos documentos fueron ocultados por la Policía en los sucesivos informes enviados al juez Del Olmo.

L D (Luis del Pino) Rodríguez Zapatero ya lo dejó bien claro en su comparecencia parlamentaria de diciembre de 2004 ante la Comisión del 11-M: en el sumario de los atentados de Madrid  no hay ningún indicio que apunte a la banda terrorista ETA. Tres meses después, sus subordinados no dudaban en mutilar un informe pericial para eliminar las referencias a ETA que en él aparecían. El Presidente de Gobierno no podía quedar por mentiroso.

Hace un par de semanas, el escándalo saltaba al conocerse la mutilación de ese informe sobre el ácido bórico que tres peritos habían elaborado. Pero no es el único caso en que la "brigada de limpieza" de Rodríguez Zapatero ha intervenido en el sumario con el fin de borrar cualquier mención a la banda asesina con la que el Gobierno ha pactado.

Según ha podido saber Libertad Digital, en el piso de Leganés aparecieron documentos referidos a los movimientos de un comando etarra que operaba en Pamplona. El contenido de esos documentos no fue reflejado en las actas de inspección del piso ni en los informes enviados a Del Olmo sobre los efectos intervenidos en Leganés.

La Comisaría General de Información, dirigida por Telesforo Rubio, omitió toda mención de esos documentos en los exhaustivos informes en los que detallaba cada papel y cada libro encontrados después de la explosión del piso. Así, esos documentos no aparecen mencionados ni en el primer informe elaborado por la CGI en mayo de 2004, ni en el mastodóntico informe de 280 páginas que se elaboró en agosto de 2005 detallando toda la documentación encontrada en Leganés. Los abogados personados en la causa no han tenido la posibilidad de analizar dichos documentos, puesto que en la actualidad ni siquiera se encuentran custodiados en el juzgado de Del Olmo.

Los documentos de Leganés y los informes sobre el ácido bórico se vienen a sumar a otros casos de ocultación de datos sobre ETA en el sumario del 11-M, que ya habían sido denunciados anteriormente por distintos medios de comunicación. El periódico El Mundo, por ejemplo, informó hace ya unos meses de que la Policía ocultó la aparición de un temporizador artesanal de fabricación etarra en el registro del piso de Mouhanad Almallah. La emisora CityFM denunció a su vez, hace algunas semanas, que también se ocultó que en el registro del piso de Mohamed El Egipcio había aparecido un teléfono Alcatel One Touch manipulado como los que ETA ha utilizado en diversas ocasiones en sus artefactos explosivos. Libertad Digital, por su parte, también informó anteriormente de que no se han incorporado al sumario, por la oposición de la Fiscalía, las diligencias abiertas por el avistamiento de tres etarras en Madrid en las fechas del atentado.

Rodríguez Zapatero tenía razón: no hay ningún dato en el sumario que apunte a ETA. Todos han sido cuidadosamente eliminados. Mientras tanto, el Gobierno sigue ocultando los informes de análisis del explosivo de los trenes. Pura casualidad, por supuesto.

Una información de Luis del Pino publicada por el diario libertaddigital.com el lunes 9 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

«La celebración del juicio del 11-M no supone dar carpetazo a la investigación»

Por Narrador - 9 de Octubre, 2006, 11:00, Categoría: Entrevistas

Ha sido la cara y la voz del máximo órgano de los jueces en los últimos años, el hombre que en múltiples ocasiones se ha visto obligado a salir al paso de las acusaciones de politización de la Justicia. Por ejemplo, en los recientes casos sobre el amparo a Baltasar Garzón o sobre la actuación judicial en el 11-M y en el 'proceso de paz'.

Pregunta.- El juez Garzón ha pedido el amparo del Consejo General del Poder Judicial alegando que en algunos medios se le está atacando de manera sistemática y se está amenazando su independencia. ¿Son razones para pedir el amparo?

Respuesta.- Formalmente, sí. Si un juez entiende que eso es así, hay base suficiente que le legitima para presentar ese escrito. Ahora lo que tiene que hacer el Consejo es estudiar si se dan las circunstancias que aconsejan los amparos, y si efectivamente se ha producido una posible perturbación o injerencia en la independencia del juez.

P.- De entrada, el Consejo rechazó el apoyo hasta que se resuelva el expediente para aclarar el trato que el juez dio a los peritos del ácido bórico.

R.- Lo que decía la Comisión Permanente del Consejo es que existían circunstancias que aconsejaban no adoptar una declaración en ese momento, lo cual no quiere decir que no se pueda adoptar en el futuro. Esas circunstancias son que ese mismo día el secretario de Inspección había abierto una información previa para conocer las circunstancias concretas que rodearon la actuación judicial.

P.- Pase lo que pase, menudo varapalo le ha dado la Audiencia Nacional a Garzón reiterando que no es competente para la investigación de esa presunta falsificación de los informes del ácido bórico.

R.- Estamos ante resoluciones judiciales que yo no valoro, pero lo que está claro es que la Sala de lo Penal actúa como una Audiencia Provincial respecto al juzgado de instrucción. Y en lo que se refiere a la investigación de delitos es el órgano superior.

P.- Permítame un inciso. Que un periódico critique a un juez, ¿atenta contra su independencia?

R.- No. Las críticas en sí mismas, como tales, no son susceptibles de generar perturbación o inquietud en la independencia del Poder Judicial. De hecho, el Consejo tiene ya una doctrina muy asentada. Cuando lo que se producen son críticas muy duras -no por el contenido, sino por las formas- porque rayan en el insulto o la injuria, o cuando imputan directamente delitos, el Consejo ha reaccionado siempre realizando una declaración institucional en la que se pide a quien ejerce ese tipo de crítica una mayor mesura, y además siempre se dice que eso no va en perjuicio de un derecho incuestionable a la crítica de las instituciones judiciales.

P.- El propio presidente del Consejo ha dicho que Garzón ha llevado muchos juicios importantes como para sentirse intimidado por las opiniones de un medio.

R.- Todo eso es lo que la Comisión Permanente deberá tener en cuenta, las circunstancias concretas. El presidente lo que ha dicho es que hay que distinguir lo que es un juez perturbado de lo que es un juez ofendido, que no es lo mismo. Un juez puede estar siendo ofendido, porque se le está insultando, vejando, y sin embargo no está en lo más mínimo afectado en su independencia. Y por el contrario puede haber situaciones de jueces que sin ser ofendidos o vejados sí ven afectada su independencia.

P.- Es curioso. Entonces le criticaban ferozmente los que ahora le suben a los altares, y era un valiente para quienes ahora lo cuestionan. ¡Qué paradoja!

R.- Cuando se cree y se defiende la independencia del poder judicial se debe hacer con todos los jueces y en todos los casos, no sólo de algunos jueces y de algunos casos cuando nos interesa. Esto no puede ser como el fútbol, donde cada uno critica al árbitro según le van las cosas. Por eso yo animo a los que defienden la independencia del Poder Judicial a que también la defiendan con la misma intensidad cuando jueces están optando resoluciones que no gustan en eso que se ha llamado el proceso de paz, por ejemplo.

P.- ¿Qué opinión tiene de los llamados jueces estrella?

R.- En principio no cabe duda de que el hecho de que los jueces sean más famosos que sus casos no es lo deseable.

P.- Dígame, ¿el vocal Requero cumple con sus funciones pidiendo que se investigue cómo se tomó declaración a los testigos, o eso atenta contra la independencia de Garzón?

R.- Su requerimiento lo han hecho muchos vocales a lo largo de la historia del Consejo, por lo tanto es impecable. Un vocal que traslada unos hechos que son susceptibles de ser investigados no atenta contra la independencia del Poder Judicial, sino todo lo contrario. Está trabajando en defensa de esa independencia.

P.- Asuntos como éste ponen sobre la mesa la politización del CGPJ, donde de antemano se sabe qué va a votar cada vocal según el partido que le haya propuesto, y eso está minando la institución, ¿no es así?

R.- Estas campañas tan largas en el tiempo contra el órgano de los jueces, poniendo de manifiesto su alto grado de politización, justificando su decisiones bajo signos partidistas, son campañas que están minando al Consejo y contribuyendo a su descrédito. No hay que olvidar que la razón fundamental de este descrédito es que constantemente las decisiones se causalizan bajo ámbitos partidistas, y esto proviene de la forma de elección de los vocales. Elección que fue impuesta por el PSOE en el año 1985, estableciendo una clara correlación entre las fuerzas políticas y los vocales propuestos.

P.- Un inciso. ¿La celebración del juicio oral del 11-M lleva aparejado dar carpetazo a la investigación?

R.- En absoluto, de carpetazo nada. La celebración de un juicio no tiene un efecto de cierre procesal, siempre pueden aparecer nuevos indicios que conduzcan a nuevas investigaciones y nuevos resultados. El juicio del 11-M debe celebrarse en el plazo marcado, y lo que va a determinar es la culpabilidad de esos procesados. Eso sin embargo no es incompatible con que surjan indicios nuevos que conduzcan a nuevas investigaciones y nuevos resultados.

P.- Cambiando de asunto. ¿Cree que algo tan grave como que ETA reciba un chivatazo de agentes de la Policía no es un hecho preocupante para que la Justicia no vea indicios de criminalidad, como ha dicho también Garzón?

R.- La simple posibilidad de que puedan existir responsables en la persecución de los delitos que de alguna manera estropeen o dificulten una investigación es aberrante. Un chivatazo a ETA debe ser investigado, sin duda. Lo que ocurre es que hay veces que no hay indicios de quién ha podido ser el responsable.

P.- ¿Qué opina cuando oye a algunos jueces afirmar que ha de tenerse en cuenta la nueva situación del proceso de paz a la hora de hacer justicia?

R.- La no aplicación del principio de legalidad, justificándolo en fines como puede ser éste, es tan grave como el mantenimiento del delito. Cuando se dice que los jueces deben tener presente este nuevo proceso de paz se está desconociendo el ordenamiento jurídico español y cuáles son las obligaciones de los jueces.

P.- Vamos, que ustedes no pueden mirar hacia otro lado, aunque el fin último sea acabar con ETA.

R.- No hay proceso alguno que justifique el olvido ni el apartamiento de la aplicación de la ley con todas sus consecuencias, porque si para poner fin al terrorismo se justificara de alguna manera la no aplicación de determinadas normas estaríamos justificando y fomentando que se utilizara la violencia para la consecución de esos fines.

P.- Sobre todo viendo la actuación de los etarras en los juicios, que no dan la imagen de estar arrepentidos precisamente...

R.- Actuaciones como las que hemos visto, a parte de deleznables, lo que evidencian es la nula voluntad de arrepentimiento.

P.- Pues por decir estas cosas algunos sostienen que los jueces son un obstáculo en las aspiraciones del Gobierno.

R.- Decir que los jueces pueden ser un obstáculo para la consecución de un proceso de paz es no aceptar la división de poderes.

P.- Lo que se ha dicho es que el CGPJ intentaba ponerle al Gobierno las cosas difíciles en temas clave, como el Estatuto, y de ser así sería muy grave...

R.- No estaríamos tan desencaminados cuando alertamos de 19 causas de inconstitucionalidad sólo en materia del Poder Judicial cuando en este momento hay dos recursos ante el Tribunal Constitucional, y uno impuesto nada más y nada menos que por el defensor del pueblo, que ha dado un formidable ejemplo de independencia.

P.- Tal como está el patio, ¿ve factible la renovación del CGPJ, que debe producirse dentro de un mes? Porque hace falta un acuerdo de las tres quintas partes del Parlamento y eso supone un acuerdo PSOE-PP.

R.- No es novedoso que el mandato del CGPJ esté un tiempo prorrogado. El anterior Consejo, en un momento de un gran idilio entre el Gobierno y la oposición gracias al Pacto de Estado de Justicia, estuvo prorrogado casi seis meses, y el anterior casi un año. Nosotros a partir del 7 de noviembre nos ponemos a disposición de las Cámaras.

P.- ¿Y si no hay acuerdo se paraliza la actuación de este órgano?

R.- En absoluto. Mientras no seamos relevados el poder judicial seguirá estando gobernado en plenitud tal cual está. Ésa es nuestra obligación.

P.- Usted dijo que la concesión del tercer grado a Vera debería ser revisada por un juez. Esto no se ha producido porque la Fiscalía no ha recurrido, ¿no?

R.- No me refería al caso de Vera, sino con motivo del caso de Vera, porque yo ese caso no lo he estudiado. Lo que digo con carácter general, y sobre todo en delitos de terrorismo, es que habría que permitir a las víctimas que tuvieran una opción en la fase de condenas para poder recurrir decisiones adoptadas por Instituciones Penitenciarias, y no sólo el Ministerio Fiscal.

Una entrevista de Esther Esteban publicada por el diario EL MUNDO el lunes 9 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Terroristas suicidas de origen español reciben instrucción en Irak

Por Narrador - 9 de Octubre, 2006, 10:00, Categoría: General

Entre 30 y 40 españoles se marchan cada año a participar en la yihad. Los servicios de seguridad alertan de la llegada a España de decenas de combatientes radicales musulmanes que ahora luchan en Irak y Afganistán

Madrid. Las guerras de Irak y Afganistán están centrando todos los esfuerzos de la yihad islámica en su lucha contra las naciones occidentales. Los atentados en estos países son diarios y en ellos participan miles de insurgentes. Allí han sido identificados ya decenas de musulmanes de nacionalidad europea, que han protagonizado ataques suicidas o han combatido contra los ejércitos occidentales. Algunos de ellos procedían incluso de España.

Las fuerzas de seguridad y los investigadores del terrorismo internacional están pensando ya en el día después. La preocupación por lo que se avecina es máxima.

La opinión generalizada entre los expertos consultados por LA GACETA es que, cuando los conflictos de Irak y Afganistán desaparezcan o bajen de intensidad, muchos de estos muyahidines europeos se plantearán volver a casa con la yihad en las maletas. No hace muchos meses, el propio comisario europeo de Seguridad, Franco Frattini, advertía de que “millones” de terroristas de Irak estarían dispuestos a atacar Europa.

La cifra, quizá, es algo exagerada, pero lo cierto es que se palpa el miedo y las agencias de seguridad europeas ya están alerta. “Es una situación peligrosa. En la medida en que el régimen iraquí se consolide, muchos de estos terroristas bien preparados vendrán a Europa”, vaticinaba el comisario, en unas declaraciones que ratificó de nuevo a LA GACETA.

Frattini advierte de que la información de los servicios de seguridad europeos y norteamericanos habla de que son “muchos los que podrían volver”. “No puedo ser más explícito. Algunos son europeos que volverán a sus países de origen, y otros han llegado a Irak desde otros países. Lo que digo sobre Irak vale también para Afganistán. Hay una fuerte amenaza de exportación de terroristas. En Irak se está formando a kamikazes”, sentenció Frattini.

Españoles suicidas

Por el momento, no han trascendido cifras exactas sobre este tipo de movimientos de regreso, tan sólo aproximaciones. Hay más datos sobre los que se han marchado que sobre los que han vuelto.

Hasta la fecha, sólo han sido identificados en Irak dos suicidas que partieron de suelo español. Uno de ellos es el marroquí Mohammad Alfalah, considerado autor material del 11-M. Alfalah se habría inmolado en un atentado, entre el 12 y el 19 de marzo de 2005.

El otro muyahidin con nacionalidad española es Belgacem Bellil, de origen argelino, un carnicero que residía en Vilanova i la Geltrú (Barcelona) y que atentó, el 12 de noviembre de 2003, contra una base italiana, con un resultado de 28 fallecidos, 19 de ellos italianos.

Esos dos casos ejemplifican el problema, pero no su dimensión. Porque los investigadores creen que en estos momentos podría haber hasta 100 guerrilleros de origen español combatiendo en Irak y Afganistán, a los que se suman continuamente nuevos radicales. Fuentes de la Policía cifran entre 30 y 40 el número de muyahidines españoles que viajan anualmente a hacer la yihad a estos territorios en conflicto.

Muchos mueren en los ataques, pero algunos de ellos volverán. De hecho, algunos ya han vuelto. Amer Azizi, por ejemplo, considerado por los investigadores uno de los hombres clave en los atentados del 11-M. Azizi se encuentra en busca y captura porque sus huellas aparecieron en la casa de Morata de Tajuña, el lugar donde se confeccionaron las mochilas-bomba.

Comprometidos

La Policía considera que pudo ser el enlace entre la célula que ejecutó los atentados y Al Qaeda. Azizi no llegó a España por el Estrecho, como otros compatriotas marroquíes, sino que procedía de los campos de entrenamiento afganos. Una vez en suelo español, pudo transformar una pandilla de delincuentes de medio pelo en una célula radical, adiestrada para matar.

Hassan Mourdoude también llegó a España procedente de los campos de batalla iraquíes. La Policía lo detuvo en Cataluña, tras probarse que había participado en la captación de Bellil.

El perfil de los ex combatientes de Irak es muy diferente del de los simpatizantes que pueda tener la yihad en suelo occidental (se calcula que sólo en el Reino Unido hay 10.000 musulmanes simpatizantes de Al-Qaeda o grupos afiliados).

“La gente que vuelve de Irak está realmente comprometida con la causa. Son gente que ha combatido y que además ha sido entrenada, con conocimientos para fabricar bombas, por ejemplo. Representan un gran desafío”, explica Javier Jordán, profesor de la Universidad de Granada, experto en terrorismo islámico.

Hay que tener en cuenta que no sería la primera vez que el fin de un conflicto tiene como consecuencia la propagación de la “guerra santa” a otros escenarios. Cuando la URSS se retiró de Afganistán, en 1989, tras 10 años de conflicto, muchos afganos radicales experimentados en el combate armado extendieron la yihad a los países cercanos. Lo mismo ocurrió tras las guerras de Chechenia y los Balcanes.

“Hace años, la influencia de algunos islamistas radicales aumentó por el prestigio que les reportaba que hubieran participado en conflictos como los de Bosnia, Afganistán o Chechenia. Aumentaron su carisma entre los jóvenes, y también su potencial para radicalizarlos y reclutarlos”, explica Rogelio Alonso, profesor de Ciencia Política de la Universidad Rey Juan Carlos. “La cercanía de estas personas con experiencias directas les da un peso considerable. Pueden transmitir en Occidente los agravios que sufren otros hermanos en los países en conflicto, a miles de kilómetros de distancia. El retorno de estas personas es un peligro”, concluye Alonso.

La puerta de entrada (y salida) de Irak y Afganistán para estos “guerreros de la fe” musulmana es Siria, un país enclavado en un lugar estratégico y con pocos obstáculos para atravesar sus fronteras. Los muyahidines llegan a Siria desde Europa, a través del Reino Unido y los Países Bajos. Si es necesario despistar más a las autoridades hacen escala en Turquía. Al regresar a Europa, se sigue la misma ruta, en este caso, con Siria como punto de partida.

El factor suicida

Los viajes se realizan en avión y se utilizan pasaportes falsos. Los propios voluntarios se financian los desplazamientos, aunque algunas organizaciones terroristas sufragan los viajes de los suicidas captados con los beneficios que obtienen practicando la delincuencia común (tráfico de droga a pequeña escala y robos menores).

El regreso de estos terroristas a Europa puede acarrear también la importación de los métodos que se están empleando en los conflictos de Oriente Medio, entre ellos, el factor suicida. Los atentados de Londres del 7-J son, por ahora, los únicos en los que se ha empleado este tipo de agresión en suelo europeo. En los atentados de Madrid, los terroristas dejaron las mochilas con explosivos en los trenes y huyeron. Ni uno solo de los terroristas pereció en las explosiones. Posteriormente, al ser descubierta, la célula del 11-M se suicidó en el piso de Leganés, con 30 kilos de explosivos. La detonación acabó con la vida del miembro de los GEO Torronteras. Pero esta acción no estaba en los planes de los terroristas.

No obstante, la utilización de este instrumento con premeditación para atentar en España puede tener lugar en cualquier momento. El factor suicida introduce elementos desconocidos hasta ahora en la lucha contra el terrorismo en España. A la hora de atentar, los etarras, que hasta hace poco eran casi la única amenaza, piensan en la huida tanto como en acertar. Teniendo esto en cuenta, los investigadores pueden reducir el número de posibles objetivos y también los procedimientos.

Pero el suicida no necesita escapar. Bellil se estrelló contra el puesto militar italiano con un camión cargado con 3.500 kilos de explosivos. No pensaba huir.

Los expertos consultados por LA GACETA creen que la única fórmula para combatir el terrorismo suicida es la información. “Cuando esta gente vuelva, la noticia se difundirá en los ámbitos radicales en los que se muevan. Si las autoridades europeas tienen gente infiltrada en esos ámbitos, confidentes policiales, no deberían encontrar problemas para controlarlos”, explica Jordán.

La experiencia de otros países en la lucha contra este tipo de terrorismo, como Israel, puede permitir a los países europeos, entre ellos España, ponerse al día en el desafío que se avecina.

Una información de José María Olmo publicada por el diario LA GACETA DE LOS NEGOCIOS el lunes 9 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

"Garzón, Zapatero y el GAL III" por Carlos Dávila

Por Narrador - 9 de Octubre, 2006, 9:00, Categoría: Opiniones

La mujer que la pasada semana compareció en el Juzgado número 35 de Plaza de Castilla de Madrid, embozada para ocultar su rostro, se llama Isabel López, es químico de profesión, ingresó en la Policía con la primera promoción de féminas en 1979, se la considera una «extraordinaria profesional» y ahora mismo ni contesta llamada telefónica alguna, ni responde siquiera a los mensajes de aliento que sus amigos más cercanos le envían a diario. Se ha refugiado en su casa y, soltera, no quiere tener otro consuelo que el de su padre. Alguno de sus colegas presumen de que Isabel está presa de una profunda depresión desde que en una madrugada de espanto, un juez vengativo y con enorme afán de protagonismo, quiso usarla a ella y a sus dos compañeros de peritaje como peana para volverse a alzar con la confianza del Partido Socialista. Garzón -afirman en la Audiencia Nacional- sabe que en la Carrera ya no tiene nada que hacer, que nadie se fía de él, que ningún otro profesional le aceptará como magistrado de Sala, oficio éste que le cabría inmediatamente por sus muchos años en la Audiencia. Cuando hace unos días la Sala de lo Penal de la propia Audiencia le desautorizó clamorosamente en su intento de quedarse con un caso que no le competía, a Garzón aún se le escuchó musitar: «...Pues que me esperen para la próxima».

Y la próxima fue, ya sin calidad judicial alguna, exonerar a los policías Ramírez, Santano, Andrades y Telesforo Rubio de toda culpabilidad en la espectacular manipulación y amputación de un documento en el que los peritos dejaban constancia de una evidencia notable: la aparición del ácido bórico en dos -no uno- asuntos anteriores relacionados con la utilización de explosivos. El primero -ya se sabe- fue el del piso etarra de Salamanca, en el segundo, desvelado por «La Nueva España» de Oviedo, un delincuente, en ocasiones informador de la Policía, un tal Nayo, contó con pelos y señales cómo se había movido con total impunidad, hasta que la Policía aprehendió el alijo, repleto precisamente de drogas, explosivos, detonadores y ácido bórico. El susodicho Nayo, ahora huido, fue curiosamente quien desde la cárcel asturiana de Villabona «cantó» a todo el que le quisiera escuchar las relaciones constantes que los islamistas y los etarras venían manteniendo desde mucho antes del 11 de marzo de 2004. Los peritos, cuando fueron interrogados por el juez Garzón en un procedimiento que no se aplicaría siquiera al infame asesino Txapote, informaron también al magistrado de esta circunstancia; Garzón se hizo el longuis.

Desmontar la «conspiración»

Él estaba a lo suyo: a desmontar la consabida «conspiración» con vistas a recuperar un átomo de fiabilidad y colaboración en el Partido Socialista. No dio por tanto valor alguno a este nuevo dato ni, tampoco, a la narración en la que los exhaustos peritos le comunicaron su sorpresa cuando, tras la orden de Rubalcaba de acopiar para el Ministerio del Interior todos los informes científicos sobre los explosivos del 11-M, ellos acudieron al ordenador y contemplaron cómo el redactado en 2005 (ETA y Salamanca) y el más reciente del Nayo habían sido borrados. Ramírez, su jefe, los había recibido, los había registrado y colocado los correspondientes sellos oficiales, pero ya, septiembre de 2006, no aparecían por parte alguna. Pero ni Ramírez, ni Santano, el antiguo jefe (ha estado siempre en realidad «liberado») del SUP, amarillo a rabiar del PSOE, pudieron prever tras su escandalosa ocultación, que Escribano, el perito más luchador, se hubiera guardado ya en 2005, un disquete con los informes antedichos, en los que se daba cuenta científica de la presencia, por dos veces, del sugestivo ácido bórico.

La sustancia acusadora, el matarratas del periodismo socialista y adosado (bien lo paga este último), con certeza, aún dará múltiple juego tras incidencias como éstas. Garzón, cumple su advertencia: «Que me esperen para la próxima», se ha guardado para sí la instrucción sobre los usos del bórico, en una maniobra aún más trapicera para servir a sus celestinas actuales con alguno de los cuales, según sugieren en la Audiencia Nacional, ya ha negociado un nuevo salto hacia cualquier menester de altura.

En Nueva York, durante un año, intentó situarse en la ONU como sustituto del corrupto secretario general Kofi Annan, pero no tuvo posibilidad alguna de éxito; mientras acudió a foros internacionales de presuntos marginados para presentar boletos para el Nobel de la Paz, un galardón que, también en opinión de colegas de la Audiencia, «no le agrada demasiado porque está mal remunerado», se creyó asimismo con credenciales bastantes como para ser enlace en el Tribunal de Roma, y ahora sentiría ilusión desbocada por sentarse en el sillón que aún ocupa el ministro de Justicia López Aguilar. Si ello le fuera concedido por un presidente como Rodríguez Zapatero que presume de no pagar nunca felones, se vengaría muchos años después de la fatal sentencia que su compañero Belloch le espetó el día en que éste fue designado biministro por González: «Desengáñate, Baltasar, tu tiempo político ya se ha pasado». La frase no la olvidará nunca y en ella puede esconderse buena parte de la explicación de su conducta actual. Ahora, los peritos, sus víctimas y las de Rubalcaba, Rubio, Santano, y no se sabe cuántos más, ya no son imputados, son testigos. La causa la conduce la juez Gallego a la que los socialistas no quieren ver ni en pintura: está afiliada a la Asociación Profesional de la Magistratura y ha sido citada como candidata al nuevo Consejo General del Poder Judicial.

Esto no ha hecho, otra vez, más que empezar. Zapatero pide paciencia con los asesinos, pero en tanto se la otorgamos o no, comienza a percibirse que el GAL II, cuyo exponente máximo fue el demoledor atentado de 2004, puede ser la tumba política del interlocutor en Oslo de ETA, del presidente, por accidente, Zapatero.

Publicado por el diario LA RAZON el lunes 9 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Una encuesta de ABC que justifica un editorial contra EL MUNDO y la COPE

Por Narrador - 9 de Octubre, 2006, 8:00, Categoría: ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

Dos de cada tres españoles piensan que el 11-M fue sólo obra de un grupo islamista

MADRID. La posibilidad de que la banda terrorista ETA u otro grupo armado esté detrás de los atentados del 11-M o hubiera colaborado, de alguna forma, con el comando islamista, es una idea cada vez más descartada por la mayoría de los españoles, según los datos que se desprenden del barómetro de otoño de Metroscopia para ABC.

La encuesta es contundente en relación a esta cuestión, ya que dos de cada tres españoles, un 61 por ciento, considera que sólo el terrorismo islámico fue el responsable exclusivo de la masacre. Por el contrario, tan sólo un 23 por ciento no está de acuerdo con esta única autoría e incluso afirma estar en «absoluto desacuerdo».

Aunque de forma global se descarta esta vinculación, sí es cierto que entre los votantes del Partido Popular las opiniones se encuentran más divididas y todavía existe un gran porcentaje de votantes que piensa que la autoría del atentado no correspondió, exclusivamente, a grupos islamistas.

El 53 por ciento de los populares, algo más de la mitad de los votantes, no comparte esta teoría de que sólo fueron grupos islamistas; mientras que el 47 por ciento restante llega a aceptarla como la más verosímil o no sabe qué pensar al respecto. En cambio, entre los votantes socialistas, la autoría islamista es aceptada de forma casi unánime, hasta en un 81 por ciento.

Sobre la posibilidad de que ETA sea la banda armada que haya colaborado con el grupo islamista en los atentados del 11-M o que éstos hubieran respondido a otros factores, Metroscopia ha realizado un sondeo, pero sólo entre el 23 por ciento de la población que no está de acuerdo o «en absoluto desacuerdo» con que el 11-M sea obra exclusiva de los islamistas.

El 17 por ciento de los encuestados cree muy probable o bastante probable que en los atentados haya intervenido de alguna manera ETA; por el contrario, sólo el 4 por ciento lo considera poco o nada probable. Entre los votantes del PP este porcentaje de los que piensan que la organización vasca estaba detrás del 11-M sube al 45 por ciento.

Otra de las hipótesis que barajan los españoles es que estos atentados formaran parte de una conjura para derribar al Gobierno de Aznar. Un 15 por ciento de la población se abona a esta teoría, frente a un 6 por ciento que no la contempla.

Entre los populares, este porcentaje sube al 42 por ciento.

Finalmente, la tercera de las hipótesis que plantearon los encuestadores se refiere a la posible implicación en estos atentados tanto de policías españoles como de servicios secretos extranjeros. Sólo un 13 por ciento comparte esta teoría y un 6 por ciento lo considera poco o nada probable. El 32 por ciento de los votantes del PP sí se abonan a este supuesto.

A la vista de este sondeo de Metroscopia, que trata de conocer la postura de la sociedad española ante el 11-M, la «teoría de la conspiración», que viene siendo alentada por algunos medios de comunicación y locutores de radio, apenas tiene ninguna repercusión entre los ciudadanos, que parecen no prestar crédito a esas afirmaciones.

Esta «hipótesis de la conspiración» sólo parece encontrar eco, en ningún caso masivo, en un sector del PP.

Texto de P. Cervilla y M. Calleja publicado por el diario ABC el lunes 9 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


“Rajoy recorta distancias” (Editorial de ABC)

Los datos que ofrece el barómetro de otoño de ABC sobre intención de voto demuestran que el tirón del alto el fuego anunciado por ETA el 22 de marzo pasado ha amainado, si es que no ha quedado neutralizado. Según esta encuesta, y tomando como referencia el barómetro de primavera realizado inmediatamente a continuación del anuncio de tregua, en seis meses el PP ha recortado al PSOE 3,3 puntos porcentuales, hasta una diferencia de 4,4 puntos a favor de los socialistas. Si hoy se celebraran elecciones generales, el PSOE obtendría el 42,7 por ciento de los votos, y el PP, el 38,3 por ciento. Estos porcentajes -que expresan una diferencia inferior a la que se produjo el 14 de marzo de 2004- definen una reconducción del estado de opinión a niveles más críticos y reflexivos sobre los asuntos de política nacional, superado el impacto que produjo el cese de atentados terroristas y el inicio del proceso de diálogo con ETA. Rodríguez Zapatero capitalizó entonces todo el valor político del anuncio de los etarras con un claro distanciamiento en apoyo popular frente al PP. Ahora, el desarrollo de los acontecimientos en el proceso de diálogo con ETA ha enfriado el ánimo ciudadano y por eso corren paralelos el descenso de intención de voto al PSOE y el aumento del escepticismo ciudadano sobre la tregua de los terroristas. En concreto, los escépticos han aumentado catorce puntos respecto a marzo pasado, cuando alcanzaban el 36 por ciento de los encuestados, frente al 52 por ciento actual, es decir, una clara mayoría. Por su parte, quienes se manifestaban esperanzados hace seis meses eran el 52 por ciento y ahora han bajado al 44 por ciento. En todas las preguntas sobre el proceso de negociación (si la tregua acerca o no a la paz, si ETA puede volver o no a la violencia), las respuestas negativas son mayoritarias, destacando el 56 por ciento que considera que no se cumplen las condiciones aprobadas por el Congreso de los Diputados en mayo de 2005 para iniciar el diálogo con los terroristas. Este último dato es de suma trascendencia porque revela que los ciudadanos no aprecian que las decisiones del Gobierno estén avaladas por el Parlamento, pero tampoco por un análisis objetivo de las intenciones y de los actos de los terroristas.

El escenario político, por tanto, ha absorbido la novedad de la tregua. Pero aún resta conocer el resultado del proceso de negociación con ETA y Batasuna, que obligará al Gobierno a poner negro sobre blanco lo que hasta ahora se está manteniendo en la trastienda de conversaciones absolutamente opacas. El desgaste para Rodríguez Zapatero a cuenta del proceso de «paz» con ETA -además de otros factores, como la crisis migratoria- no ha concluido y cabe presumir que, si finalmente la mesa política reclamada por ETA/Batasuna se constituye, funciona y concluye con acuerdos, ese desgaste puede aumentar notablemente en función de cómo perciban los ciudadanos el saldo final de la negociación. Una ETA satisfecha, que no se disuelve ni se desarma, puede decantar definitivamente a la opinión pública en contra del Gobierno.

Obviamente, la encuesta también concierne al Partido Popular en la medida en que, si bien recupera posiciones, no revierte a su favor de manera decisiva la pérdida de apoyo que sufre el Gobierno. Rajoy -quien cuenta con una alta fidelidad de su electorado- se encuentra así ante un escenario en el que sus expectativas dependen fundamentalmente de su propio partido y de una acertada organización de mensajes, prioridades políticas y presencias públicas. A la vista de las dos entregas del barómetro de ABC, la sociedad española no avala la política del Gobierno en las dos cuestiones más importantes que tiene planteadas en la actualidad: el terrorismo y la inmigración. Las condiciones son, por tanto, muy favorables al PP, y lo seguirán siendo siempre que sea capaz de centrar el debate social y político sobre estos asuntos y no secundar la estrategia de crispación que, al alimón, están ejecutando tanto quienes, diciéndose afines a los populares, buscan anular su capacidad de maniobra e instalarlos en la radicalidad, como el Gobierno, para asegurarse una participación similar a la del 14-M y, por tanto, el voto del electorado de la izquierda más extremista.

Editorial publicado por el diario ABC el lunes 9 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


ABC en defensa de Garzón contra EL MUNDO y Pedro J.

Por Narrador - 9 de Octubre, 2006, 7:00, Categoría: ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

Del halago al vilipendio

MADRID. No siempre fue así. Antes, Pedro José Ramírez quería a Baltasar Garzón, le apreciaba y, a tenor de lo escrito en sus libros, le consideraba incluso un amigo. De la mano caminaron en el caso de los GAL, cuando el periodista se lanzó en su particular cruzada contra el ex presidente del Gobierno Felipe González y la cúpula del Ministerio del Interior. Una lucha en la que los caminos del diario «El mundo» y del juez de la Audiencia Nacional iban parejos.

No es de extrañar, por tanto, que a muchos les hayan sorprendido las virulentas críticas que desde «El mundo» se han dedicado a Garzón después de que el magistrado imputase una presunta falsedad documental a tres peritos policiales. Esta circunstancia afectaba de manera directa al diario de Pedro José Ramírez y a la campaña en la que éste se embarcó ya el 11 de marzo de 2004. Una campaña orquestada en el empeño de demostrar la implicación de ETA en los atentados de los trenes. La presión al magistrado ha sido tal que se ha visto obligado a pedir el amparo del Consejo del Poder Judicial por las palabras con las que «El mundo» y el locutor Jiménez desde la Cope se han desquitado en los últimos días. El «caso del bórico» ha desatado las iras de Ramírez, que no está dispuesto a que su otrora amigo y aliado desmonte los argumentos de los que se sirve su periódico cada día para continuar exprimiendo hasta la saciedad el 11-M.

Sin embargo, si miramos hacia atrás, en su temprana autobiografía publicada en 1991 -con tan sólo 39 años- y con la colaboración de la periodista Marta Robles, Pedro José Ramírez recordaba los halagos que ya había dedicado a Garzón en su libro La rosa y el capullo en el que decía de él: «Puestos a hablar del elenco, estaba claro que la ciudadanía podía enorgullecerse de haber encontrado en Baltasar Garzón un juez tan honrado y pertinaz -si bien mucho más joven- como el legendario John Sirica». Toda una declaración de intenciones.

La cosa no quedó ahí, y a lo largo de los años el idilio entre ambos continuó auspiciado por los grandes procesos judiciales en los que Pedro José Ramírez daba su apoyo incondicional a Garzón. Tanto es así que mantuvieron varios encuentros y conversaciones. En una de ellas, por teléfono, el periodista insufla ánimos al magistrado para que no se venga abajo ante las fuertes críticas y los duros ataques de los que es objeto con frases como «quiero decirte que lo que estás haciendo tiene un gran valor para muchas personas». Este extracto pertenece al libro Amarga victoria, en el que Ramírez narra las presiones, insultos y vejaciones a los que tuvo que hacer frente Garzón durante el caso de los GAL, y en el que lo defiende de las acusaciones que se realizaron para dejar de manifiesto la estrecha relación que los unía en el pasado. Una clara defensa ante la «cacería» de Baltasar Garzón.

No es la primera vez que «El mundo» arremete contra el juez de la Audiencia Nacional. La relación entre el magistrado y el periodista tuvo que salvar un escollo bastante importante cuando Garzón aceptó ir de número dos en la lista del PSOE en Madrid. Esta incursión en la política fue el acicate que hizo que Ramírez se lanzase a la crítica del que había sido su admiradísimo Garzón, compañero de venturas y desventuras en la trama de los GAL, que hizo que el periódico de Pedro José Ramírez hiciera sus aspavientos. Lo consideró poco menos que una traición, y fue de especial dureza en el editorial «Garzón tenía un precio». Sin embargo, cuando el juez de la Audiencia Nacional decidió abandonar su brevísimo escarceo con la política, Ramírez volvió a la línea elogiosa que le había dado tan buen resultado en anteriores ocasiones, hasta el punto de escribir la que quizá sea una de las mayores alabanzas que ha recibido un juez: «Baltasar Garzón ha guiado con destreza la relampagueante trayectoria del arma justiciera, dibujando en la pizarra de la historia uno de los más memorables guiones torcidos de Dios».

Numerosas han sido las ocasiones en las que Pedro José Ramírez ha admirado la pericia y resolución de Garzón. Así, en Mis cien mejores cartas del director, se desprende el halago en el artículo «Lo que está en juego en el «caso Amedo»», cuando Ramírez se pregunta sobre si la actuación del Gobierno de Felipe González en el caso de los GAL es complicidad o negligencia. Escribe: «La misma disyuntiva planteada con aséptica crudeza en el auto del juez Garzón...», una innegable aprobación a la contundencia del juez.

En el mismo libro, el director de «El mundo» destaca la profesionalidad del magistrado. En «González se escribe con X» dice: «Es cierto que en aras de guardar las apariencias de vez en cuando es necesario hacer concesiones a la galería y que algunos de estos temerarios subalternos terminen empitonados por jueces independientes como Garzón o Márquez».

El artículo «La España del general Galindo» le sirve a Pedro José Ramírez para ensalzar la firmeza de su de momento amigo a la hora de tomar decisiones. «En ese tesón de Belloch y su equipo por destripar el GAL de la Guardia Civil -sólo equiparable con el exhibido por Garzón respecto al de la Policía- va a estar una de las claves de las impredecibles semanas venideras», escribiría el director de «El mundo», que añadiría que «Garzón no se ha andado con chiquitas», en el libro Amarga Victoria.

El periodista comenzará a llamar a Garzón «El Príncipe de la Magistratura», tomando las palabras de otro en consideración al gran poder que el juez ha ido acumulando a lo largo de su carrera, sobre todo desde su llegada a la Audiencia Nacional. El calificativo, lejos de usarlo de un modo despectivo, hay que considerarlo como signo de admiración y respeto.

La ruptura

En cuanto a las pesquisas de los atentados del 11-M, hay que decir que no siempre fueron motivo de discordia entre ambos. En la carta «Algo huele a podrido en Dinamarca», Pedro José se ocupa del estado de las investigación seis meses después de la matanza y se queja de la actuación del juez Juan Del Olmo, extremo que no deja pasar para elogiar una vez más a Garzón cuando escribe: «Conclusión provisional: ya sabemos que -para bien, pero sobre todo para mal- Del Olmo no tiene ni la ambición ni la vista de águila de Garzón». El idilio todavía sobrevivía al difícil paso de los años.

En El desquite, un libro que denosta a Felipe González y critica a Aznar, Pedro José Ramírez acaba de entronizar a Garzón al afirmar que «desde la Audiencia Nacional había aceptado el envite de coger los toros más peligrosos por los cuernos». Un juez en la cumbre, un «juez estrella», como se decía entonces, que además de honrado, independiente y firme era, a ojos del periodista, representante de la modernidad: «Encendía las expectativas sobre la globalización de la Justicia acorde con la nueva realidad mundial».

Pero de nuevo las páginas del diario sueltan sapos y culebras contra Garzón en los últimos tiempos. Las cañas se convierten en lanzas. El juez ha cometido el pecado -¿imperdonable a ojos de Ramírez?- de poner en duda la veracidad y la honradez de los peritos del caso del 11-M, tema éste que ha sustentado el presunto periodismo de investigación de «El mundo», que algunos señalan de forma pública como el periodismo de talonario.

«El mundo» se despachó a gusto con Garzón con una retahíla de graves insultos y acusaciones: «Montaje de Garzón para criminalizar a los peritos que denunciaron la falsificación»; «Linchamiento de tres inocentes víctimas de Garzón»; « Es obvio que el juez vulneró sus garantías procesales, en una conducta rayana en la prevaricación»; «Todo esto ha sido perpetrado... por un juez que actúa sin competencias, por la noche y en secreto, con evidente mala fe, y habrá que comprobar también si con afán coactivo y de manera ilícita».

La relación, el idilio, se ha roto, y esta vez parece que de forma definitiva.

Texto de Pablo Mingote publicado por el diario ABC el lunes 9 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Los casos más sonados del juez

El caso de los GAL

Garzón no se arredró y entró de lleno en la trama de los GAL, encarcelando a los policías José Amedo y Míchel Domínguez, aunque no logró demostrar quién era el «señor X» -el máximo responsable de la banda-, ni tampoco pudo concluir su investigación sobre los fondos reservados del Ministerio del Interior. Este fue el caso que le lanzó a la fama.

La cúpula de ETA

En 1989 viajó a París en el marco de su investigación de la cúpula etarra. Era la primera vez que un juez cursaba una comisión rogatoria para tomar declaración a presos de ETA en Francia. A las entrevistas acudió la fiscal Carmen Tagle, asesinada cuatro meses después.

El «Achile Lauro»

Garzón logró acusar en 1992 a Monzer Al Kassar de proporcionar armas a los terroristas de la OLP que secuestraron, en 1985, el trasatlántico «Achille Lauro».

La «operación nécora»

Fue una de las mayores operaciones contra el narcotráfico en España. Intervinieron 350 policías y se saldó en los meses de junio y julio de 1990 con veinticinco detenidos, entre los que estaban los «capos» Laureano Oubiña y Manuel Charlín. Buena parte de la causa se basa en las declaraciones del «arrepentido» Ricardo Portabales.

Augusto Pinochet

Garzón cobró fama internacional por promover una orden de arresto contra el ex dictador chileno Augusto Pinochet por la muerte y tortura de ciudadanos españoles durante su mandato y por crímenes de lesa humanidad, basándose en el informe de la «Comisión chilena de la verdad» y en el caso «caravana de la muerte». Garzón ha manifestado reiteradamente su deseo de investigar también al ex secretario de Estado estadounidense Henry Kissinger en relación con la instauración de las dictaduras de la década de 1970 en América Latina en lo que se llamó la Operación Cóndor.

Su lucha contra ETA

Larga ha sido la lucha de Garzón contra ETA. En 1998 cerró el diario «Egin» y su radio, Egin Irratia. Posteriormente, ordenó el cese de actividades de «Zabaltzen» y el cierre de «Egunkaria», el único diario que se editaba íntegramente en vasco. En octubre de 2002, suspendió durante tres años las actividades de Batasuna, considerando que formaba parte del entramado de ETA.

Asimismo, ha investigado a otras organizaciones del llamado Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV), como Xaki, Ekin, Jarrai, Haika y Segi, y a sociedades y organizaciones cuya vinculación con el MLNV no está clara.

La UCIFA

Por primera vez, en más de cien años de historia de la Guardia Civil, la Unidad Central de Investigación Fiscal y Antidroga de la Benemérita era prácticamente disuelta. Garzón procesó a catorce jefes y guardias civiles por pagar con droga a los confidentes.

Texto de Pablo Mingote publicado por el diario ABC el lunes 9 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


“Doble moral con Garzón” (editorial de ABC)

La valoración de las decisiones judiciales, el desarrollo de juicios paralelos, la implicación de derechos fundamentales (honor, fama, intimidad, imagen) en la crónica judicial, constituyen los elementos de un equilibrio inestable entre prensa y justicia, lo que, por otro lado, es consustancial a un Estado democrático, basado en el control de las instituciones por la opinión pública. La dificultad de predeterminar límites a la hora de valorar informativamente la actuación de los tribunales no significa que tales límites no existan en forma de principios fundamentales, como la independencia judicial, o de interdicciones concretas, como la difamación, la injuria o la calumnia. La Justicia es un poder público y, como tal, susceptible de crítica por los medios de comunicación y por los ciudadanos.

Lo que no se integra en este cuadro constitucional de la libertad de información y de la independencia judicial, es la subversión de la función informativa -esto es, trasladar a los ciudadanos informaciones veraces y opiniones críticas- para encubrir tras ella verdaderas cacerías contra jueces o cualquier otra clase de funcionario público, sólo porque sus decisiones no secunden una determinada estrategia editorial. Si grave es este proceder en cualquier caso, más lo es cuando, a mayor abundamiento, se basa en una doble moral, que permite decir hoy de un juez exactamente lo contrario que tiempo atrás, sin más diferencia que la desafección personal, subjetiva e interesada, de quien le juzga.

Buen ejemplo de esta utilización cínica de la libertad de crítica es el tratamiento que el diario «El Mundo» está dando en las últimas semanas al juez Baltasar Garzón. En estas páginas editoriales se ha juzgado con severidad y muy negativamente algunas actuaciones de este polémico juez de la Audiencia Nacional, tanto como se le ha reconocido su aportación decisiva para ejecutar judicialmente el rearme legal del Estado frente al terrorismo. Por eso, ni entonces era la quintaesencia de la Justicia ni hoy es un villano con toga. Pero no es esto lo que nuevamente se sustancia en la retahíla de injurias que ha recibido el juez del diario «El Mundo», sino otro episodio lamentable de doble moral por parte de medios y periodistas que sólo actúan en función de sus propios y exclusivos intereses, superpuestos a cualquier exigencia ética y de servicio público.

Editorial publicado por el diario ABC el lunes 9 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Según EL PAIS, el PP provoca una "grave factura" en el Poder Judicial

Por Narrador - 9 de Octubre, 2006, 6:00, Categoría: ¿Garzón ha Prevaricado?

La petición de amparo de Garzón provoca una grave fractura en el Poder Judicial 

El magistrado obtuvo en 2002 el apoyo del gobierno de los jueces con un escrito muy similar

Madrid - El juez Baltasar Garzón sufre desde hace 10 días uno de los ataques más virulentos que ha recibido un magistrado por una resolución judicial. Desde que imputó por falsedad a los peritos que firmaron un documento en el que vinculaban a ETA y el 11-M basándose en una coincidencia, la aparición del ácido bórico en la casa de un islamista y en un piso de ETA, el PP y distintas asociaciones y medios de comunicación, que coinciden en sus planeamientos o estrategias con el partido conservador, han acusado al juez de prevaricar, prostituir la justicia y dictar autos al servicio del Ejecutivo socialista.

Por una denuncia similar formulada por un dirigente del PNV en 2002 contra Garzón, el Consejo General del Poder Judicial, con los mismos integrantes que ahora, le concedió el amparo. Pero mañana, cuando se reúna la comisión permanente del consejo -tres vocales conservadores y dos progresistas-, las cosas no serán iguales. Los conservadores ya han evitado un primer pronunciamiento a favor del juez en el pleno del Poder Judicial de la pasada semana y no parecen dispuestos a cambiar su actitud.

El titular del Juzgado Central de Instrucción 5 de la Audiencia Nacional ha pedido al Poder Judicial protección contra todos los que le han atacado en los últimos días, incluyendo a uno de los vocales del Gobierno de los jueces, el conservador José Luis Requero, elegido a propuesta del PP.

La abstención de Requero

Algunos entienden que Requero debería abstenerse cuando el pleno del Poder Judicial analice en su momento el amparo pedido por Garzón frente a él, pero esa abstención deja a los vocales conservadores sin la mayoría que actualmente tienen -10 vocales frente a los nueves que conforman los elegidos a propuesta del PSOE (6), IU (1), CiU (1) y el independiente Agustín Azparren-, que se ha pronunciado a favor de la defensa de Garzón.

El Poder Judicial ya rechazó la semana pasada una propuesta de declaración presentada por vocales progresistas a favor de la independencia judicial y contra los ataques descalificatorios dirigidos al juez desde el PP y medios y asociaciones afines.

La mayoría conservadora argumentó que no podía suscribirse esa declaración cuando Garzón estaba siendo investigado en relación con un supuesto maltrato dado a los peritos que firmaron el informe que, basándose en una mera coincidencia, vinculaba a ETA y los atentados terroristas del 11 de marzo en Madrid.

Desde entonces, los vocales del Poder Judicial han recibido escritos de los dos fiscales que intervinieron en los interrogatorios de Garzón a los peritos y de la secretaria judicial que levantó acta de los mismos, en los que se niega cualquier incidente relacionado con coacciones o trato vejatorio del juez a los peritos policiales que comparecieron ante él.

Juan Carlos Campo, vocal elegido a propuesta del PSOE, quien la semana pasada propuso en un escrito un pronunciamiento del Poder Judicial contra los ataques a Garzón, señaló ayer que no tendría sentido un nuevo rechazo de la mayoría conservadora al amparo solicitado por el magistrado de la Audiencia Nacional. "Los criterios técnicos son los que avalan el apoyo al juez Garzón: la crítica es sana y loable, pero cuando es desmedida en forma de linchamiento, el Consejo debe actuar", señala Campo. Y añade: "No se pueden pasar por alto los ataques. Se le ha insultado, se le ha llamado prevaricador, se ha dicho de él que hace montajes con fines torticeros. Creo que éste es el caso más flagrante de los que hemos tenido. Si no hay apoyo al juez, se habrá producido una degradación in extremis del papel del Consejo General del Poder Judicial", concluye.

Enrique López, vocal elegido a propuesta del PP, prefiere no prejuzgar lo que puede ocurrir en la comisión permanente de mañana, de la que es miembro. "Habrá que analizar si existen circunstancias que hayan podido perturbar la independencia del juez", afirma. E introduce el siguiente matiz a lo que ha podido ocurrir en este caso. "No se puede confundir, son dos temas diferentes, el del juez ofendido y el del juez perturbado en su independencia judicial. Hay que analizar la incidencia de las críticas políticas y mediáticas. Los poderes públicos tienen que tener mayor nivel y responsabilidad en esta materia que los medios de comunicación", afirma.

López no cree que este caso suponga una degradación del Poder Judicial: "Hay personas que intentan convertir este hecho en un hecho muy importante, del que depende la independencia del Poder Judicial. A lo que me niego es a que se instrumentalice la defensa del Poder Judicial. Ha habido casos muy similares, en otros supuestos de hecho anteriores, y el Consejo ha actuado", concluye López.

Resoluciones a favor del juez

No es la primera vez que Garzón acude al Poder Judicial en petición de respaldo a su trabajo. Hasta ahora, había conseguido el apoyo del Consejo a sus reclamaciones. En este caso, parece que lo tiene más difícil.

- 'Caso Batasuna'. En julio de 2002, Garzón fue descalificado por diversos dirigentes del PNV tras dictar un auto contra las finanzas de Batasuna, que no había sido aún ilegalizada por el Tribunal Supremo. El magistrado pidió el amparo del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), entonces, como ahora, de mayoría conservadora, y lo consiguió, pese a que hubo votos particulares de los vocales del sector progresista.

El consejero vasco de Justicia, Joseba Azkarraga, expresó su preocupación porque Garzón se hubiera convertido "en fiel brazo político del Gobierno central" y habló de "utilización política de la justicia". El juez consideró que manifestaciones como la de Azkarraga atacaban su independencia y atentaban contra su imparcialidad.

El Poder Judicial estimó entonces que la petición de amparo de Garzón encontraba cobertura en el artículo 14 de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ), que prevé la posibilidad de que los jueces que se consideren inquietados o perturbados en su independencia lo pongan en conocimiento del CGPJ, dando cuenta de los hechos al tribunal competente, sin perjuicio de practicar por sí mismos las diligencias indispensables para asegurar la acción de la justicia. "Hacer valoraciones políticas de una resolución entra dentro del marco de las críticas, del derecho de la libertad de expresión; lo que creo que queda fuera de ese marco es imputar móviles políticos al juez que dicta esta resolución", dijo entonces el vocal conservador y portavoz del Consejo, Enrique López. "Los poderes públicos y sus responsables tienen un mayor deber de diligencia en el derecho de la crítica, y deben ejercerlo con mayor responsabilidad", añadió.

- 'Caso GAL'. En enero de 1995, el pleno del CGPJ, presidido por un progresista propuesto por el PSOE, concedió también amparo a la independencia del juez Baltasar Garzón.

El juez había estimado "profundamente perturbada" su independencia como instructor del sumario sobre los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL) por las imputaciones recibidas durante algunas semanas contra su actuación judicial. El Poder Judicial aprobó por unanimidad un pronunciamiento donde rechazaba y deploraba "profundamente los ataques" dirigidos contra Garzón y pedía que nadie "obstaculice o dificulte" la investigación de los GAL mediante el cese "de los motivos determinantes de la situación creada, mediante la instauración de un clima de sincero y auténtico respeto institucional".

El artículo 13 de la LOPJ establece que "todos están obligados a respetar la independencia de los jueces y magistrados", y el artículo 199 del Código Penal dice así: "Incurrirá en la pena de inhabilitación especial el funcionario público que atentare contra la independencia de los jueces y magistrados".

Texto de José Manuel Romero publicado por el diario EL PAIS el lunes 9 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Ataque graneado desde los satélites del PP 

Madrid - En los últimos siete días, los ataques a Garzón por la imputación a tres peritos han llovido desde distintos ámbitos, todos ellos partidarios de los planteamientos que defiende en el Congreso el PP. A las críticas del diputado popular Jaime Ignacio del Burgo, quien acusó a Garzón de servir al Gobierno y quien defiende desde hace más de un año teorías conspirativas en torno a la supuesta participación en el atentado del 11-M de personas ajenas al islamismo radical, se han sumado iniciativas en los tribunales contra Garzón y la fiscalía de asociaciones que comparten ideas con el PP.

- Sindicato Manos Limpias. El autodenominado Sindicato de Funcionarios Manos Limpias, dirigido por el ex dirigente de Fuerza Nueva Miguel Bernard, ha pedido a través de su web dinero para poder llevar a cabo acciones judiciales que eviten el cierre de la instrucción del caso: "Pondremos en evidencia los nombres de los cómplices, inductores y encubridores que hasta ahora se han ocultado y protegido", dice la página. Bernard presenta cada mes una decena de querellas y denuncias contra dirigentes del PSOE o de los partidos nacionalistas de Euskadi y Cataluña. Entre las últimas figura una querella contra Rodríguez Zapatero por dialogar con Batasuna.

- Plataforma España y Libertad. Se ha querellado contra los tres jefes policiales de los peritos que informaron sobre la posible vinculación entre ETA y el 11-M. Y ha presentado una denuncia por prevaricación contra el fiscal jefe de la Audiencia Nacional Javier Zaragoza. En sus escritos, la Plataforma España y Libertad ensalza las iniciativas del PP. Entre ellas, alaba el vídeo del PP vasco en el que se veía la serpiente del terrorismo rodeando la rosa que el PSOE utiliza como símbolo. Esta plataforma ha llamado "traidor" a Zapatero y en las últimas semanas ha presentado una denuncia por malversación de fondos públicos y fraude en la contratación contra el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, el director del Teatro Español, Mario Gas, y el actor y director Pepe Rubianes, cuyas declaraciones ofensivas hacia España motivaron que tuviera que suspender una representación sobre Lorca programada en el teatro propiedad del Ayuntamiento de Madrid. También ha denunciado al ex ministro José Bono por supuesta simulación de delito, cuando denunció que le agredieron durante una manifestación convocada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo, y se ha opuesto con virulencia al nuevo Estatuto de Cataluña.

En la investigación del 11-M, comparten la teoría conspirativa que defiende el PP y sus medios afines. También lo hace una de las asociaciones de víctimas del atentado de los trenes, que en sus escritos ante la Audiencia Nacional calca punto por punto todos los supuestos agujeros negros difundidos por los medios afines del PP.

Texto de José Manuel Romero publicado por el diario EL PAIS el lunes 9 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


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