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EL PAIS se aferra a Garzón

Por Narrador - 10 de Octubre, 2006, 8:00, Categoría: ¿Garzón ha Prevaricado?

Garzón denuncia el "brutal y desmedido" ataque contra él por "pretensiones políticas" 

El magistrado advierte de que sin amparo "miles de jueces pueden ser objeto de campañas"

Madrid - Baltasar Garzón, titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, denunció ayer en un escrito al presidente del Consejo General del Poder Judicial que sufre "un brutal y desmedido ataque contra su independencia". Esa campaña de insultos pretendía, según Garzón, no sólo que "la investigación sobre la supuesta aptitud del ácido bórico para la fabricación de explosivos avance en el sentido por ellos deseado, sino, además, que también avancen en el sentido de sus deseos y pretensiones políticas las diligencias básicas y elementales sobre las posibles falsedades documentales...".

El escrito enviado ayer, ante la reunión de la comisión permanente del Consejo General del Poder Judicial prevista para hoy, donde se estudiará su solicitud de amparo, aclara el alcance del respaldo que pide. "No estoy solicitando del Consejo el amparo de mi honor frente a los insultos personales, descalificaciones e imputaciones delictivas que me han dirigido desde el pasado 30 de septiembre de 2006 aquéllos frente a quienes solicito el amparo del Consejo. Estas inadmisibles vulneraciones de mi derecho al honor serán hechas valer por mi parte ante los tribunales correspondientes", señala el juez. En otros términos, Garzón está anticipando que presentará, estos días, demandas de protección de su honor contra aquellos que le han atacado.

El juez aclara al Poder Judicial el tema sobre el que debe pronunciarse: "No es sobre si las actividades, declaraciones, artículos de prensa e intervenciones radiofónicas me han ofendido, sino sobre si tales acusaciones de haber prevaricado y coaccionado a testigos constituyen un ataque contra mi independencia como magistrado en mi actividad jurisdiccional".

Advierte de que "si el Consejo considera que una campaña de desprestigio profesional y de imputaciones delictivas no atenta ni perturba la independencia del juez, entonces debe decirlo así y vincularse a su propia doctrina para el futuro lo cual contribuirá a dar seguridad jurídica a los miles de jueces que pueden ser objeto de campañas similares".

Garzón explica al Poder Judicial su opinión sobre el objetivo que persiguen los insultos que ha recibido: "Tan brutal y desmedido ataque contra mi independencia", explica, "no sólo pretendían presionarme para que la investigación sobre la supuesta aptitud del ácido bórico para la fabricación de explosivos avance en el sentido por ellos deseado, sino, además, que también avancen en el sentido de sus deseos y pretensiones políticas las diligencias básicas y elementales sobre las posibles falsedades documentales, a las que estoy obligado cuando en el curso de una declaración testifical se pone de manifiesto ante mí la posible comisión de un delito, como sucedió en este caso".

En otros términos, el juez está denunciando que los ataques han buscado torcer sus diligencias en los dos puntos: el ácido bórico como presunta sustancia explosiva y la verdadera falsedad documental en el caso de los peritos del ácido bórico.

El primero se refiere a la causa del atentado de Casablanca, Marruecos. Garzón debe resolver si imputa en ella a Hassan El Haski, uno de los acusados de ese atentado, también imputado en el 11-M, por el delito de tenencia de explosivos ya que se le incautó, en su día, el citado ácido bórico. El segundo tema es la confesión de los propios peritos, ante Garzón, de que firmaron el 11 de julio de 2006 un documento de fecha 21 de marzo de 2005.

En su escrito, el juez Garzón apunta que en relación con el presunto delito de falsedad documental los ataques ya no afectan a su independencia habida cuenta de que ha resuelto inhibirse a favor de los juzgados ordinarios de la plaza de Castilla.

"Pero", añade, "no menos cierto es que la perturbación de mi independencia existió mientras estuve practicando las diligencias necesarias al respecto y sigue con respecto a mi actividad jurisdiccional referida a la aptitud del ácido bórico como explosivo o material apto para la elaboración de explosivos. De ahí, precisamente, las constantes referencias en quienes perturban mi independencia judicial a que estoy encubriendo a los responsables de los atentados terroristas del 11-M".

Garzón reitera la petición de amparo ante el vocal del CGPJ José Luis Requero, quien le denunció en la comisión disciplinaria, y anuncia su intención "de recusarlo caso de que no se abstuviera" al votarse la solicitud de amparo en el pleno del consejo. Requero anunció ayer que no se abstendrá.

Un texto de E. E. y J. M. R. publicado por el diario EL PAIS el martes 10 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Del atentado al honor al efecto perturbador 

Los argumentos esgrimidos por el juez Baltasar Garzón en su petición de amparo al Poder Judicial fueron ampliados ayer por el propio magistrado. Lo que sigue es un resumen de su escrito:

"El Consejo debe pronunciarse, por tanto, y así se lo he pedido, no sobre si las actividades, declaraciones, artículos de prensa e intervenciones radiofónicas me han ofendido, sino sobre si tales acusaciones reiteradas y con una difusión extraordinaria de haber prevaricado y coaccionado a testigos con motivo de mi actividad jurisdiccional constituyen un ataque contra mi independencia como magistrado en mi actividad jurisdiccional. Si el Consejo considera que una campaña de desprestigio profesional y de imputaciones delictivas de la magnitud de la que he sido y sigo siendo objeto con motivo de una actuación jurisdiccional no atenta ni perturba la independencia del juez, entonces debe decirlo así y vincularse a su propia doctrina para el futuro, lo cual contribuirá a dar seguridad jurídica a los miles de jueces que podemos ser objeto de campañas similares. Abrir la puerta a que se entienda que este tipo de acciones no pasan de ser un atentado al honor es, cuando menos, perturbador, máxime si esto se dice desde las más altas instancias del Poder Judicial".

"Es, por tanto, de una evidencia palmaria que quienes han perturbado mi independencia como juez no sólo pretenden presionarme para que la investigación sobre la supuesta aptitud del ácido bórico para la fabricación de explosivos avance en el sentido de sus deseos, sino también de sus pretensiones políticas las diligencias básicas y elementales sobre las posibles falsedades documentales, a las que estoy obligado cuando en el curso de una declaración testifical se pone de manifiesto ante mí la comisión posible de un delito, como sucedió en este caso".

"Solicito que conceda su amparo y confirme que ha existido y sigue existiendo una perturbación grave de mi independencia judicial con respecto a mi actividad jurisdiccional referida a las diligencias sobre la falsedad documental cometida en un informe policial, aunque formalmente tal perturbación ya no pueda existir, dado que me he inhibido de la instrucción de esos hechos".

"Por lo demás, se mantiene íntegra la petición de amparo frente al vocal del Consejo General del Poder Judicial, señor Requero, quien incluso después en varios programas de radio y televisión ha mantenido su postura, predeterminando el sentido de su voto, en el momento correspondiente, y para tal caso, anuncio mi intención de recusarlo, caso de que no se abstuviera...".

Texto publicado por el diario EL PAIS el martes 10 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


“Ante el amparo” (Editorial de EL PAIS)

La Comisión Permanente del Consejo del Poder Judicial, constituida por cuatro vocales y el presidente de la institución, Francisco José Hernando, deberá hoy por tercera vez decidir si ampara o no al juez Garzón, acusado públicamente de fabricar las diligencias sobre el informe del ácido bórico y de imputar prevaricadoramente por falsedad a sus autores. En esta ocasión, la mayoría de esta Comisión -los dos vocales propuestos en su día por el PP y el presidente del Consejo, habitualmente alineado con los vocales conservadores- ya no puede poner como pretexto para eludir un pronunciamiento que el juez afectado no ha solicitado el amparo.

Garzón lo ha solicitado formalmente y, por si había alguna duda sobre sus pretensiones, las reiteró ayer en un nuevo escrito al Consejo. Ese amparo lo plantea de manera expresa frente a las imputaciones que le han hecho tres medios de comunicación, que forman bloque a favor de la teoría de la conspiración sobre el 11-M; el diputado del PP Jaime Ignacio del Burgo, propagador entusiasta de la misma teoría; y el vocal del Consejo José Luis Requero, que en una iniciativa insólita y filibustera denunció por su propia cuenta a Garzón, saltándose a la torera la independencia y la imparcialidad a la que le obliga su condición de vocal de la institución.

La iniciativa de Garzón hace todavía más inanes las disquisiciones que han hecho Hernando y algunos vocales sobre si se siente el juez intimidado u ofendido en su honor. Lo que se ha dicho de este juez es algo más grave que un atentado al honor, pues afecta objetivamente a la función jurisdiccional que ejerce. ¿O no afecta a la función, además de insultar al juez, tildarle como han hecho sus acusadores "de torturador nazi", como antes hicieron con Del Olmo al que llamaron "guiñapo humano", "despojo" e "inútil"?

El Consejo debe decidir si señalar públicamente que en la Audiencia Nacional existe un juez prevaricador afecta o no a la jurisdicción como tal -a su credibilidad y a su prestigio- y supone una gravísima perturbación de su independencia en el ejercicio de sus funciones. Dar por buenas las imputaciones delictivas proferidas contra Garzón obligaría, en buena lógica, a que el Consejo las investigara con las naturales consecuencias, bien para el juez, bien para sus calumniadores. El Consejo está obligado, por tanto, a pronunciarse y a responder claramente a lo que le demanda Garzón: si se ha perturbado su independencia y se ha interferido gravemente en su actividad jurisdiccional tanto en el caso del ácido bórico como en el sumario sobre el atentado de Casablanca.

Editorial publicado por el diario EL PAIS el martes 10 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


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