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11 de Octubre, 2006

Garzón acusa a los peritos de querer «desacreditar» la investigación judicial

Por Narrador - 11 de Octubre, 2006, 8:00, Categoría: ¿Garzón ha Prevaricado?

Dedica la mayor parte del auto que exculpa a Haski a descalificar sus «delirantes» conclusiones

MADRID.- El juez Baltasar Garzón aprovechó ayer el auto en el que descarta imputar a Hasan Haski por tenencia de explosivos para acusar a los peritos que firmaron el informe inicial sobre el ácido bórico de buscar una conexión entre ETA y el 11-M «sin sustento real alguno».

Las acusaciones del magistrado de la Audiencia Nacional ocupan la mayor parte del escrito y llegan cinco días después de que Garzón se viera obligado a reconocer su falta de competencia en la investigación sobre la presunta falsificación del informe pericial, por lo que no tienen ninguna trascendencia jurídica.

En las conclusiones incluidas en el informe de marzo de 2005 rechazado por sus superiores, los tres peritos incluían una observación que Garzón califica de «simplemente delirante»: que lo poco frecuente de la aparición del ácido bórico en hechos terroristas les llevaba «a la posibilidad de que el autor/autores de estos hechos estén relacionados entre sí y/o hayan tenido un mismo tipo de formación y/o sean el/los mismo/s autor/autores».

También se pronuncia el magistrado sobre cuál era el objetivo de los miembros de la Policía Científica al mencionar una posibilidad «sin el más mínimo rigor científico o real»: alimentar «cierto debate social construido en torno a aquel caso para desacreditar la investigación e instrucción sumarial».

«La inclusión de estas observaciones», insiste el juez, «no respondía al interés de sugerir la investigación de hechos relacionados, ya que eran inexistentes, sino a generar una apariencia sin sustento real alguno, que vinculara a la organización terrorista ETA con los atentados terroristas del 11 de Marzo de 2004 en Madrid, a través de uno de sus autores».

La semana pasada, Garzón dictó un auto en el que exculpaba a los superiores de los peritos, asegurando que no había «ningún indicio» de que hubieran cometido delito al hacer llegar al juez del 11-M, Juan del Olmo, un informe distinto al redactado inicialmente. En el auto de ayer, el juez va más allá y asegura que fue su «obligación» legal censurar unas conclusiones que conducían a ETA que «ni eran ciertas, ni científicamente eran sostenibles».

«La eliminación de esas observaciones no sólo era oportuno, sino la única medida legal y posible de acuerdo con las normas de calidad vigentes en la Comisaría General de Policía Científica», dice el escrito. «Y debían haberse eliminado», concluye, «aunque no se hubiera sugerido la posible conexión ETA-islamistas. Aunque, por otra parte, el que hubieran aparecido tampoco hubiera supuesto mayor incidencia, dada la facilidad para establecer el inconsistente alcance de dicha afirmación».

Además de basarse «en simples elucubraciones», el magistrado acusa a los expertos de omitir «datos relevantes cuya presencia habría supuesto la inocuidad de aquellas observaciones, y dentro de ellas la del ácido bórico como sustancia explosiva».

Esas omisiones se refieren a los dos precedentes de hallazgo del ácido recogidas por los peritos en el informe inicial: un piso franco de ETA en Salamanca y el registro a un joven antisistema. Respecto al primer caso, les acusa de esconder que la Audiencia Nacional ni siquiera llegó a recibir noticia del hallazgo del ácido al considerarlo irrelevante.

Respecto al segundo, afirma que en un informe ampliatorio elaborado por dos de los tres peritos concluyeron que «el ácido bórico no es sustancia explosiva ni incendiaria», algo que no mencionaron en el caso de Haski.

El auto asegura que el informe que mencionaba a ETA «no era un documento oficial en la época en la que acontecen los hechos [marzo de 2005], por cuanto no llegó a adquirir dicha categoría al haber sido rechazado por quien tenía competencia para hacerlo y porque en el mismo no constan el sello del Servicio Central de Analítica, ni el Registro de Salida, ni su almacenaje o la mención 'es copia' que explicaría su circulación».

En el auto en el que cierra la pieza separada abierta sobre el ácido bórico, Garzón también dedica parte de su argumentación a explicar quién, a su juicio, entregó una copia del informe original a EL MUNDO. El culpable es el perito Manuel Escribano, puesto que, según el juez, sólo él disponía del informe que relacionaba a ETA con el 11-M.

LAS TESIS DEL MAGISTRADO

«Se ha demostrado sin duda racional alguna la prefabricación intencionada de tales observaciones para que produjeran un efecto espurio a la propia pericia, en concreto la supuesta vinculación entre ETA y los autores de 11-M».

«La observación [...] es simplemente delirante, ya que no tiene -ni siquiera como posibilidad- el más mínimo rigor científico o real, según los datos del informe, que lleve a mantener esta afirmación».

«La eliminación de esas observaciones no sólo era oportuno, sino la única medida legal y posible de acuerdo con las normas de calidad vigentes en la Policía Científica».

«El documento discutido [el primer informe] no era un documento oficial en la época en la que acontecen los hechos por cuanto no llegó a adquirir dicha categoría al haber sido rechazado por quien tenía competencia para hacerlo».

Una información de Manuel Marraco publicada por el diario EL MUNDO el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

La 'Conspiración' que nunca ha existido (11 de octubre de 2006): Disparatado Auto de Garzón

Por Narrador - 11 de Octubre, 2006, 7:30, Categoría: ¿Garzón ha Prevaricado?

Garzón acusa al perito Escribano de fabricar la relación entre ETA y el 11-M 

El magistrado archiva el 'caso del ácido bórico' sin ampliar la imputación de El Haski

Madrid - El juez Baltasar Garzón archivó ayer el denominado caso del ácido bórico sin ampliar la imputación del islamista Hassan el Haski, por no tratarse de una sustancia explosiva. Al mismo tiempo, el juez, en un auto de 15 folios, revela que, de las investigaciones que ha hecho, se ha "demostrado, sin duda racional alguna", que el perito Manuel Escribano realizó la "prefabricación intencionada" de la supuesta vinculación entre ETA y los presuntos autores de los atentados terroristas del 11 de marzo, en este caso el islamista Hassan el Haski, "para que produjera un efecto espurio a la propia pericia".

Garzón concluye que Escribano fabricó un nuevo documento, que no era oficial, y que lo entregó a El Mundo con la finalidad de imputar una falsedad a sus superiores, que cumplieron las normas legales y de calidad de la policía al rechazar el borrador que el perito les presentó en marzo de 2005.

En el auto dictado ayer, Garzón señala que el hecho de que el ácido bórico hubiera servido para fabricar explosivos hubiera tenido gran incidencia en la causa, ya que al islamista Hassan el Haski se le persigue por su intervención en los atentados de Casablanca y en los del 11-M. Pero el auto añade que "esto no ha sido así al haberse demostrado -sin duda racional alguna- la prefabricación intencionada de tales observaciones para que produjeran un efecto espurio a la propia pericia, en concreto la supuesta vinculación entre ETA y los presuntos autores de los atentados terroristas del 11 de marzo, en este caso Hassan el Haski".

El magistrado precisa que "ello se ha realizado, sin la más mínima base científica sustentándolas en simples elucubraciones y omitiendo datos relevantes cuya presencia habría supuesto la inocuidad de aquellas observaciones, y dentro de ellas, la del ácido bórico como sustancia explosiva".

Desacreditar la investigación

Por el contrario, añade el auto, "esa omisión suponía dar pábulo a la incidencia extrapericial de las mismas, acorde con cierto debate social construido en torno a aquel caso [el 11-M] para desacreditar la investigación e instrucción sumarial". Garzón agrega que el informe-borrador de 21 de marzo de 2005, en el que se incluía la vinculación de ETA con el 11-M a través del ácido bórico, "en ningún caso (...) buscó una realidad científicamente constatada", con observaciones, "tan genéricas como perversas e impropias de un informe pericial".

El magistrado establece que no consta ningún dato, informe, documento, estudio o similar que permita afirmar que el ácido bórico haya tenido algún uso como elemento de sustancia explosiva hasta la fecha en España. Agrega que "revisados todos los manuales de explosivos intervenidos a terroristas de ETA y los encontrados, en memorias externas, en el piso de la calle Carmen Martín Gaite de Leganés, en ninguno de ellos se hace mención al ácido bórico como componente o material utilizado para la fabricación de explosivos".

El auto incide en que tras la desarticulación del comando Buruhauste de ETA, que tramitó el Juzgado Central de Instrucción número 4, por delito de terrorismo, se halló ácido bórico en un piso franco de Salamanca como consta en el informe número 868-Q1-01 de 5 de diciembre de 2001. No obstante, en el informe que se remitió al juzgado "no consta siquiera referenciada la mención del ácido bórico ante la ausencia de conexión con el objeto investigado, ya que está acreditado que era para utilizarlo como producto de higiene personal".

El hecho de que el perito Manuel Escribano, autor del informe-borrador, no quisiera profundizar sobre la naturaleza del ácido bórico, sino "resaltar la hipotética y artificial conexión" entre los islamistas y ETA; y el que los expertos en explosivos prescindieran de mencionar al juez el hallazgo del ácido bórico en el piso franco de ETA en Salamanca, por ser inocuo, lleva a Garzón a afirmar que habría que reflexionar sobre las intenciones de Escribano. La inclusión de las observaciones, sobre la posible relación de los islamistas con ETA, "se desvela no sólo artificial sino intencionadamente traída para ofrecer un resultado irreal, contrario a la línea de investigación policial y judicial, y con el fin de cuestionarla".

La parte de la observación de los peritos que concluye que por tener ácido bórico los etarras, El Haski y un militante antisistema estén relacionados entre sí, hayan tenido un mismo tipo de formación o sean los mismos autores, para Garzón "es simplemente delirante, ya que no tiene -ni siquiera como posibilidad- el más mínimo rigor científico o real, según los datos del informe, que lleve a mantener esta afirmación".

El juez se pregunta por la finalidad perseguida al vincular a la organización terrorista ETA con los islamistas y señala que esa finalidad se comprueba con los acontecimientos posteriores: "Reconstrucción del informe-borrador pericial no oficial, firma posterior (11.07.06) simulando el documento para darle alcance oficial presentándolo a los superiores, entregándolo a un medio de comunicación y presentándolo, tanto éste como los peritos (la n° 11) en sede judicial (Juzgados Centrales 6 y 5 respectivamente), para imputar una falsedad a los superiores que cumplieron con las normas legales y de control de calidad al rechazar ese informe".

Texto de José Yoldi publicado por el diario EL PAIS el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


"Una apariencia creada" 

Madrid - El juez Garzón dedica todo un apartado de su auto al documento que le entregó en el juzgado la perito Isabel López Cidad, en el que constan las observaciones sobre la posible vinculación entre ETA y los autores de los atentados del 11-M. Ese informe, según el auto, fue creado por el perito Manuel Escribano para la ocasión y firmado por los tres peritos en julio de 2006. El magistrado señala que el documento entregado por López Cidad y el publicado por El Mundo "han sido extraídos del único original fabricado por el señor Escribano (perito nº 9) y al que sólo él tenía acceso".

El auto explica que fue Escribano quien introdujo las impresiones sobre el ácido bórico en un borrador de marzo de 2005 que nunca adquirió carácter de documento oficial y que el 11 de julio de 2006 el propio Escribano "fabricó un nuevo original (...) creado para la ocasión" y que pasó a la firma de los otros peritos.

Posteriormente, entregó una fotocopia a su jefe, José Andradas, ocultando que se trataba de un documento nuevo, "con el fin de dar la apariencia de que guardaban el original" para hacerlo pasar por documento oficial.

"Una vez creada la apariencia documental y presentada oficialmente" [a Andradas], dice el auto, "fue puesto en circulación mediante su envío al diario El Mundo en fecha que no consta, pero entre el 11 de julio y el 21 de septiembre de 2006. El documento fue extraído por el autor del mismo del disquete y repartido por él, como lo demuestra ser el único que tenía acceso y que todos los documentos tienen la misma alteración en su texto, que parte del original; en concreto, en su página 2 en la 8 línea de las observaciones se escribe al Juzgado 'Ventral' en vez de Central y porque el análisis pericial de firmas así lo acredita, sin ningún género de dudas".

"Las rúbricas y firmas contenidas en los documentos, 1 (el publicado por El Mundo) y 2 (el aportado a este juzgado por la sra. López Cidad) son reproducciones, son idénticas en ambos ejemplares y por lo tanto han sido obtenidas de un original común previo".

Texto de José Yoldi publicado por el diario EL PAIS el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Crónica de una conspiración para deslegitimar el juicio del 11-M 

Los 15 folios dictados ayer por el juez Baltasar Garzón constituyen la radiografía de una conspiración. Los organizadores de la prueba falsa del ácido bórico pretendían, según el juez, "desacreditar la investigación instrucción sumarial" del caso del 11-M.

¿Cómo avanzar en esa campaña de deslegitimación anticipada del juicio del 11-M? He aquí la respuesta: "La prefabricación intencionada de tales observaciones [relación ETA-islamistas] para que produjeran un efecto espúreo a la propia pericia, en concreto, la vinculación entre ETA y los presuntos autores de los atentados del 11 de marzo, sin la más mínima base científica sustentándolas en simples elucubraciones y omitiendo datos relevantes cuya presencia habría supuesto la inocuidad de aquellas observaciones, y dentro de ellas, la del ácido bórico como sustancia explosiva".

El juez analiza paso a paso los movimientos de los conspiradores. El objetivo fijado de antemano: crear la apariencia de una relación ETA-islamistas. Este objetivo está determinado por el debate político en España durante las fechas en que los tres peritos realizan la pericia, esto es, marzo de 2005.

En aquellos momentos, la comisión de investigación parlamentaria del 11-M es la caja de resonancia. La coalición de conspiradores ya citada fracasa tras denodados intentos de colar la teoría de los supuestos vínculos ETA-islamistas.

Los peritos, dirigidos por Manuel Escribano, también fracasan. Sus superiores, al leer sus observaciones, estiman que se trata de una elucubración carente de base científica. Y su informe sobre el ácido bórico es rechazado. Se elabora, por tanto, un informe diferente.

El mérito de la radiografía del juez es éste: los peritos, sobre todo Escribano, saben que están fabricando una prueba a sabiendas. Los otros dos le acompañan. ¿Cómo lo sabe el juez? Porque ha podido verificar que los peritos, al plasmar sus observaciones, han omitido conclusiones que ellos mismos habían vertido en informes anteriores sobre el ácido bórico.

El juez señala: "No es una omisión casual por parte de quien hizo el informe [Escribano] y que los otros dos firmaron sin leer o cuestionar, sino perfectamente meditada, para aquél, porque de su presencia o no dependía poder mantener o no la posibilidad a la que se refiere la observación tercera (conexión entre ETA y organizaciones terroristas islamistas o yihadistas)".

La operación se consuma en julio pasado. El Mundo y el PP necesitan más madera para alimentar la caldera de la conspiración. ¡Escribano fabrica, pues, el documento de marzo de 2005 con fecha 11 de julio de 2006! El 21 de septiembre está en la portada del periódico con el mismo error del disquete de Escribano. Es decir: Juzgado Ventral en lugar de Juzgado Central... La V por la C.

Texto de Ernesto Ekaizer publicado por el diario EL PAIS el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Garzón dice que Escribano «fabricó» el borrador con el fin «espurio» de vincular a ETA con el 11-M

MADRID. El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón zanjó ayer su investigación sobre el «caso bórico» en un auto tan concluyente como demoledor. El perito Manuel Escribano, autor del borrador que vinculaba a ETA con el 11-M a través del ácido bórico -hallado en poder de El Haski-, «fabricó» intencionadamente su escrito. El funcionario policial, imputado por falsedad documental, introdujo las observaciones que establecían la relación de la banda terrorista con los atentados de Madrid «para que produjeran un efecto espurio a la propia pericia». «Y ello, sin la más mínima base científica, sustentándolas en simples elucubraciones y omitiendo datos relevantes cuya presencia habría supuesto la inocuidad de aquellas observaciones y, dentro de ellas, la del ácido bórico como sustancia explosiva».

Lo anterior es sólo una de las conclusiones a las que llega el magistrado en el auto en el que ayer dio por concluida la pieza separada sobre los usos del ácido bórico al considerar que esta sustancia -ni explosiva ni incendiaria- no tiene relevancia jurídico-penal. De esta forma, Garzón concluye su investigación sin considerar necesario imputar a Hassan El Haski, además de por pertenencia a organización terrorista (en relación con los atentados de Casablanca), por tenencia de explosivos.

Observaciones «inveraces»

El juez aprovecha su resolución no sólo para justificar su competencia para la práctica de las primeras diligencias (las relacionadas con la presunta falsificación), sino para explicar con todo detalle la «fabricación» del documento que terminó con la imputación de los peritos Manuel Escribano, Isabel López Cidad y Pedro Manrique. Es al primero de ellos, el autor del borrador, sobre el que Garzón lanza las mayores críticas. Las observaciones que este perito hizo constar en el texto que el pasado julio recuperó de «sus» archivos informáticos eran «inveraces y preconstituidas con finalidad distinta a la propia del informe».

Además, señala que el hecho de mencionar como antecedente de ácido bórico el hallazgo de esta sustancia en el piso de un «comando» de ETA en Salamanca «no respondía al interés de sugerir la investigación de hechos relacionados, ya que eran inexistentes, sino a generar una apariencia sin sustento real alguno que vinculara a la organización terrorista ETA con los atentados del 11 de marzo». Y es que el juez señala que, como publicó ayer ABC, el informe definitivo de la Policía sobre el análisis de las sustancias halladas en el piso franco de ETA no acredita la existencia de ácido bórico.

«Los expertos en explosivos tampoco consideraron elemento, siquiera relacionado con los explosivos, al ácido bórico, hasta el punto de que no aparece en el informe unido a la causa», añade Garzón. Pero el juez va aún más lejos, e igual que menciona que los «antecedentes» que Escribano señaló en su borrador «fueron intencionadamente traídos» a su escrito (entre ellos, la aparición de bórico en Salamanca), apunta que ocultó que en un informe anterior elaborado por él mismo en el que dejó constancia de que «no es sustancia explosiva ni incendiaria».

«No es una omisión casual»

La no inclusión de este extremo en sus observaciones del borrador al que, según el juez, «dieron apariencia documental», «no es una omisión casual por parte de quien hizo el informe (Escribano) y que los otros dos firmaron sin leer o cuestionar, sino perfectamente meditada por aquél, porque de su presencia o no dependía poder mantener o no la posibilidad» de que se relacionara a ETA con el 11-M. Garzón añade que ha quedado clara la falta de consistencia y omisión de «datos relevantes y fundamentales» que al menos dos de los tres peritos (Escribano y López) conocían, por lo que «habrá que preguntarse sobre el alcance de esas omisiones, que cobran relevancia no sólo en función de la afirmación de conexidad entre autores de hechos terroristas, sino de la finalidad que se perseguía con la misma».

En este sentido, el juez subraya que Escribano era la única persona que tenía acceso a ese documento, el que presentó como oficial. Sólo él tenía el archivo informático sin modificar desde su creación (en marzo de 2005) y el único que ha hecho uso de él para tres finalidades concretas. La primera era su fabricación (mediante impresión nueva) y firma el 11 de julio de 2006 (con fecha 21 de marzo de 2005) para darle apariencia real y presentarla a su superior. La segunda, para su entrega a «El Mundo», que lo publicó el 21 de septiembre; y, finalmente, para presentarlo en el Juzgado Central de Instrucción número 5 a través de la perito Isabel López, «alcanzando con ello el carácter oficial del documento».

El juez considera acreditado que el borrador «sólo estaba en el disquete» que fue intervenido por orden judicial el pasado 29 de septiembre. Este soporte informático se encontraba en el interior de un cajón de la mesa de laboratorio en la que Escribano guardaba sus efectos y del que sólo él tenía la llave. «El referido disquete, por el lugar donde se ubicaba y formar parte de un grupo mayor de elementos informáticos (...) presuntamente indica que las impresiones de los textos aparecidos en el registro fueron hechas por Manuel Escribano u otra persona con sus instrucciones (...)». Esto lleva al magistrado a concluir que los documentos que se presentaron en el Juzgado y el publicado por «El Mundo» «han sido extraídos del único original fabricado por el señor Escribano y al que sólo él tenía acceso».

Respecto a la eliminación de las observaciones del borrador por parte del superior de Escribano, Francisco Ramírez, no sólo era «oportuna», sino que era la única medida legal y posible de acuerdo con las normas de calidad vigentes en la Comisaría General de Policía Científica»

Texto de Nati Villanueva publicado por el diario ABC el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Garzón no merece el 'amparo' del Poder Judcial

Por Narrador - 11 de Octubre, 2006, 7:00, Categoría: ¿Garzón ha Prevaricado?

El CGPJ vuelve a negar amparo a Garzón por su incompetencia

Advierte que las críticas contra él se refieren a un caso que tuvo que abandonar tras las desautorizaciones de la Sala de lo Penal / Unánime respaldo a Requero

MADRID.- El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) rechazó ayer la petición del juez Garzón de ser amparado frente al «brutal y desmedido ataque» a su independencia que, según él, se ha producido tras su polémica actuación con los peritos del 11-M.

Por segunda vez en 8 días, el órgano de gobierno de los jueces no ha visto motivos para salir en apoyo de Garzón. Más aún, ha rechazado su pretensión «principal», que era la de censurar al vocal Requero. El CGPJ ha respaldado -por unanimidad- al consejero.

Garzón envió el pasado miércoles un escrito al Consejo General del Poder Judicial en el que reclamaba el amparo de esta institución ante una «campaña» de varios medios de comunicación -entre ellos, citaba al diario EL MUNDO- dirigida, según él, a «perturbar con una ferocidad tan evidente como injusta» su independencia.

También solicitó amparo «frente al ataque a la independencia judicial por parte del diputado de Unión del Pueblo Navarro (UPN) Jaime Ignacio del Burgo», que opinó que, con su actuación contra los peritos del 11-M, Garzón estaba «prestando un servicio al Gobierno».

No obstante, quien motivó la petición de amparo «en forma principal» -decía Garzón en su escrito- era el vocal del CGPJ José Luis Requero, que se dirigió el Servicio de Inspección para que investigue el trato dado por el instructor a los miembros de la Policía Científica Manuel Escribano, Isabel López y Pedro Manrique. Los dos primeros han denunciado al juez al considerarse maltratados y presionados durante su larga comparecencia en la Audiencia Nacional el pasado 28 de septiembre.

Garzón calificaba la actuación del vocal Requero de «interferencia injustificada en la actividad jurisdiccional». «Es la primera vez que en casi 25 años de profesión judicial me veo agredido en forma tan cruel como injusta por quien tiene la obligación de defender mi independencia», indicaba.

Veinticuatro horas antes de la reunión de la Comisión Permanente -órgano del CGPJ que debía pronunciarse en primera instancia sobre la petición de amparo-, Garzón remitió un segundo escrito en el que insistía en el «brutal y desmedido ataque contra mi independencia» e indicaba que no pedía que se amparase su honor, sino que «se constate y confirme que ha existido una perturbación grave» de su actividad jurisdiccional, «aunque formalmente tal perturbación ya no pueda existir dado que me he inhibido» de la investigación de los informes periciales del 11-M.

Es justamente este último aspecto lo que ha impedido que la petición de amparo prosperase. «No concurren las condiciones objetivas y los presupuestos contemplados en la ley» para que proceda el amparo, afirma el acuerdo tomado ayer por la Comisión Permanente.

El CGPJ destaca que Garzón «se ha inhibido a petición del Ministerio Fiscal y tras el dictado por la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional de sendas resoluciones en las que sancionaba que la investigación referente a la posible falsedad de un informe pericial debería ser instruida por los Juzgados de Instrucción de Madrid».

«Como el juez no conoce ya del asunto a que se refieren las críticas, ni han influido en su decisión de inhibición, no se dan los supuestos que exige la ley» para conceder el amparo. Éste tiene como fin «defender la independencia judicial en el futuro como consecuencia de las actuaciones que la hayan podido perturbar o inquietar en el pasado y en el presente, siempre y cuando el juez siga conociendo del asunto, y en tal sentido es reiterada la doctrina sentada por el CGPJ», explica la Comisión Permanente.

Este punto del acuerdo tuvo tres votos a favor y dos en contra. Formaron la mayoría el presidente, Francisco Hernando, y los vocales propuestos por el PP Carlos Ríos y Enrique López, mientras que los votos minoritarios fueron de Juan Carlos Campo y Luis Aguiar, ambos propuestos por el PSOE.

En cambio, los cinco miembros de la Comisión estuvieron de acuerdo en rechazar la petición de amparo basada en la actuación del consejero José Luis Requero.

Atada por los precedentes (en 2003 se desestimó por unanimidad la recusación de un vocal de la minoría que activó a la Inspección para que investigase a un juez, luego expedientado con el voto de ese vocal), la Comisión adoptó el acuerdo unánime de declarar que la actuación de Requero «no supone una denuncia, sino una puesta en conocimiento del Servicio de Inspección de unos hechos, no dados por ciertos, a los efectos» de que se aclaren.

Requero, añade, «cumplió una obligación intrínseca de cualquier miembro de este Consejo, tal cual es dar traslado de un supuesto de funcionamiento anormal de la Administración de Justicia».

El tercer y último punto de la resolución, adoptado también por unanimidad, indica que «ante críticas y descalificaciones desmesuradas y desorbitadas en lo que se refiere al caso en cuestión, la Comisión Permanente considera conveniente, como ya se puso de manifiesto en otras ocasiones, resaltar que el derecho a la crítica de las actuaciones judiciales, siempre aceptable en un Estado de Derecho, no debe incurrir en imputaciones personales, ni descalificaciones que vayan en descrédito de la función jurisdiccional, debiéndose mover el ejercicio de la crítica dentro de unos mínimos cánones de racionalidad y prudencia».

Fuentes de los dos sectores del CGPJ indicaron que por parte de ambos había «voluntad de pacto» sobre una petición de amparo que querían zanjar. Los vocales de la minoría insistieron en que se censuraran las críticas públicas que ha recibido Garzón -hicieron bandera, en particular, del calificativo de «desmesuradas»- y los de la mayoría se centraron en el respaldo a Requero.

La posición del sector mayoritario contraria al amparo a Garzón era esperada por Campo y Aguiar, que no hicieron cuestión. Los dos redactaron un voto particular discrepante en el que sostienen que «se dan los requisitos que este Consejo ha venido exigiendo para la concesión del amparo».

A su juicio, la petición de Garzón debió ser estimada porque «cuando los insultos y descalificaciones -como sucede en la presente ocasión- transgreden los límites de lo permisible, no sólo atentan y pretenden perturbar la independencia que resulta consustancial elemento de la función de juzgar, sino que colisionan con el debido respeto al Estado de Derecho».

Aguiar considera, además, que el sector mayoritario «confunde los conceptos de independencia e imparcialidad». A su parecer, la independencia judicial va ligada al estatuto del juez y no a un proceso concreto, de forma que «producida una injerencia, la exigencia de restauración de tal estatuto de independencia no se extingue porque se pierda la competencia en el asunto».

Una información de Maria Peral publicada por el diario EL MUNDO el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

El CGPJ niega el amparo a Garzón, aunque admite que sufrió críticas «desmesuradas»

El juez tacha de «delirante» la tesis de los peritos de vincular los atentados del 11-M con ETA

Madrid - El informe de los peritos que relacionaron el 11-M con ETA a partir del hallazgo de ácido bórico en el domicilio de uno de los imputados por los atentados de Madrid, Hassan el Haski, y en el piso de un comando etarra «carece de la más mínima base científica». El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón considera en un auto notificado ayer que la hipótesis de los agentes «no respondía al interés de sugerir la investigación de hechos relacionados, que eran inexistentes, sino a generar una apariencia sin sustento real alguno, que vinculara a la organización terrorista ETA con los atentados terroristas del 11 de marzo de 2004 en Madrid».

El titular del Juzgado de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional vuelve a exculpar a los superiores de los tres peritos -a quienes éstos acusaron de eliminar el párrafo que relacionaba a ETA con el 11-M y reescribir el informe- y hace hincapié en que su decisión «no sólo era oportuna sino la única medida legal posible» de acuerdo con las «normas de calidad» vigentes en la Comisaría General de Policía Científica.

Garzón no ahorra calificativos para poner en cuestión la labor de los tres peritos -Manuel Escribano, Isabel López Cidad y Pedro Manrique- y afirma que ha quedado demostrado, «sin duda racional alguna», la «prefabricación intencionada» de esa consideración del ácido bórico como componente explosivo «para que produjera un efecto espurio a la propia pericia», vincular los atentados de Madrid con la banda terrorista.

No está en los manuales de ETA

Para el magistrado, las observaciones de los peritos no reflejaban una realidad «científicamente constatada», sino que eran «tan genéricas como perversas e impropias de un informe policial». A su juicio, no existe ningún informe que permita afirmar que el ácido bórico «haya tenido algún uso como elemento de sustancias explosivas hasta la fecha en España». Además, añade, en ningún manual de explosivos intervenidos a etarras se menciona esta sustancia «como componente o material utilizado para la fabricación de explosivos».

En cuanto al que se halló en el domicilio de El Haski, uno de los presuntos ideólogos del 11-M, el juez insiste en que en ese registro no se encontró ninguna sustancia que llevase a pensar que el uso que se le daba fuese diferente al doméstico (sobre todo como matacucarachas). Respecto al ácido bórico hallado en el piso del comando etarra en Salamanca, Garzón resalta que en el informe policial «ni siquiera aparece mención alguna a dicha sustancia». En consecuencia, añade, incluir esa relación de los islamistas con ETA es «no sólo artificial sino intencionadamente traída para ofrecer un resultado irreal contrario a la línea de investigación policial y judicial».

Garzón señala a Escribano -la «única persona que tenía el archivo informático sin modificar desde su creación»- como la persona que filtró el informe (al que se refiere como borrador pericial no oficial) al diario «El Mundo».

El magistrado concluye que el ácido bórico encontrado en casa de El Haski «carece de relevancia jurídico-penal» para imputarle un delito de tenencia de explosivos en el marco del sumario que investiga los atentados en la Casa de España en Casablanca (Marruecos) en mayo de 2003, en los que El Haski también está imputado.

De esta forma, el juez da carpetazo a la investigación que abrió el pasado 23 de septiembre en relación con este asunto y que dio lugar a un sonado tira y afloja entre el magistrado y la titular del Juzgado de Instrucción número 35 de Madrid, que le reclamó la competencia hasta que, finalmente, Garzón se inhibió del asunto.

El Consejo respalda a Requero

Por otro lado, la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial rechazó ayer la petición de amparo que había solicitado el juez Garzón a raíz de las críticas vertidas tras su decisión de imputar a los tres peritos que elaboraron el informe donde se relacionaba a ETA con el 11-M. La decisión se adoptó con los votos a favor del presidente del CGPJ, Francisco Hernando, y los vocales del grupo mayoritario Enrique López y Carlos Ríos, y la oposición de los consejeros de la minoría Juan Carlos Campos y Luis Aguiar.

El argumento central para denegar la solicitud de Garzón radica en que el magistrado se ha inhibido, «a petición del propio Ministerio Fiscal y tras el dictado por la Sala Penal de la Audiencia Nacional», a favor de los juzgados de Plaza de Castilla en lo relativo a la presunta falsificación del informe relacionado con el 11-M.

Por ello, el CGPJ concluye al respecto que «como el juez no conoce ya del asunto a que se refieren las críticas, ni han influido en su decisión de inhibición, no se dan los supuestos» para otorgar el amparo.

Sin embargo, sí se reconoce que ha sufrido «críticas y descalificaciones desmesuradas y desorbitadas», ante lo cual se vuelve a poner de manifiesto que la crítica de las actuaciones judiciales «no debe incurrir en imputaciones personales ni descalificaciones que vayan en descrédito de la función jurisdiccional». Además, la Comisión Permanente respaldó por unanimidad la legitimidad del vocal José Luis Requero de poner en conocimiento de la Inspección unos hechos publicados, «no dados por ciertos», relativos a los interrogatorios de los peritos. Requero actuó, se afirma en el acuerdo, «cumpliendo una obligación intrínseca de cualquier miembro de este Consejo, tal cual es dar traslado de un supuesto funcionamiento anormal de la Administración de Justicia».

Una información de F. Velasco y R. Coarasa publicada por el diario LA RAZON el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Tan sólo dos amparos en cinco años: uno de ellos al magistrado

Madrid -Desde que el actual Consejo General del Poder Judicial comenzara su singladura, en noviembre de 2001, sus miembros han estudiado un total de 27 peticiones de amparo pedidas por otros tantos jueces, quienes acudieron a su órgano de gobierno solicitando un respaldo explícito ante diversas actuaciones, manifestaciones o críticas en medios de comunicación. El CGPJ sólo atendió dos de esas solicitudes, una de las cuales fue, precisamente, al juez Baltasar Garzón.

El amparo otorgado a ese magistrado de la Audiencia Nacional se le concedió el 24 de julio de 2002 y fue respaldado por 16 vocales. Garzón acudió al CGPJ por las críticas que habían vertido contra él dirigentes de partidos vascos, así como del consejero de Justicia, Joseba Azkárraga, durante la investigación que realizaba en torno a Batasuna y que terminó con la suspensión de actividades de esa formación. El Consejo le otorgó el amparo al entender que las críticas al auto donde acordaba el embargo de los bienes de Batasuna transgredieron «los límites de lo permisible dentro del necesario respeto a las instituciones y a un poder esencial del Estado, como lo es el Poder Judicial».

La magistrada Samanta Romero también recibió el amparo del CGPJ por las actuaciones de una letrada y una procuradora.

Una información de F. Velasco y R. Coarasa publicada por el diario LA RAZON el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

«Maniobra para desacreditar a los policías»

La Confederación Española de Policía (CEP), cuyos servicios jurídicos han asumido la defensa de dos de los tres peritos, salió ayer al paso de las acusaciones que vierte el juez Garzón en su auto contra los tres agentes que elaboraron tan controvertido informe. Su secretario general, Ignacio López, aseguró que todo lo contenido en la resolución del magistrado relativo a la presunta falsificación del informe «no tiene validez jurídica alguna, porque se ha inhibido en favor de los juzgados de Plaza de Castilla, reconociendo que es incompetente en lo que afecta a la falsificación». Pero, además, destacó que, en el fondo, se trata de «una maniobra para desacreditar a estos funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía, los cuales, por cierto, siguen en la situación procesal de testigos». En esta línea, insistió en que la acción de los peritos se ajustó a la legalidad, por lo que «en ningún momento incurrieron en falsedad documental», como sostuvo Garzón.

Una información de publicada por el diario LA RAZON el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

La versión de ABC y EL PAIS

Por Narrador - 11 de Octubre, 2006, 6:45, Categoría: ¿Garzón ha Prevaricado?

El CGPJ rechaza amparar al juez porque ya no tramita el «caso bórico»

MADRID. El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) rechazó ayer conceder el amparo al juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón por los ataques a los que se ha visto sometido desde que empezó a investigar el «caso bórico». Tras una reunión de varias horas en la que se dispensó a este asunto una «especial atención», la Comisión Permanente hizo público el acuerdo, que se adoptó por tres votos (los del presidente, Francisco Hernando, y los de los vocales de la mayoría conservadora Enrique López y Carlos Ríos) frente a dos (los de los miembros de la minoría progresista Luis Aguiar y Juan Carlos Campo). Se reeditaba así -aunque esta vez desprovista de tensión y enfrentamiento- la división que, en el seno de esa misma Comisión, había provocado una semana antes la propuesta de los minoritarios para que el CGPJ hiciera una declaración de apoyo a Garzón frente a la campaña de descrédito emprendida contra él desde varios medios de comunicación. En esa ocasión, el CGPJ eludió apoyar a Garzón.

Uno de tres

Fuentes del CGPJ aseguraron que los miembros de la Permanente entraron ayer en la reunión con la decidida voluntad de llegar a algún tipo de consenso. El acuerdo que finalmente se adoptó consta de tres puntos y las discrepancias entre conservadores y progresistas se produjeron sólo en torno al primero (aunque más importante): la concesión del amparo. En los otros dos hubo unanimidad.

El argumento principal que ha llevado a la denegación del amparo se centra en que las críticas se referían a su actuación en un concreto asunto -el del informe que sugería una hipotética vinculación entre ETA y el 11-M a partir del hallazgo de ácido bórico- que en este momento ya no está en manos de Garzón, pues él mismo se ha inhibido en favor de los Juzgados de Madrid. El CGPJ entiende que no se dan las condiciones «objetivas» que la ley exige para conceder el amparo, cuya finalidad es «defender la independencia judicial en el futuro como consecuencia de las actuaciones que la hayan podido inquietar en el pasado y en el presente, siempre y cuando el juez siga conociendo del asunto».

El acuerdo votado por los vocales de la mayoría -que deberá ratificar el Pleno- añade que los ataques por los que Garzón se sintió intimidado tampoco «influyeron» en su decisión de remitir el «caso bórico» a Plaza de Castilla, inhibición que le requirió la Fiscalía y le ordenó la Sala de lo Penal.

Los dos vocales progresistas redactaron un voto particular en el que, por el contrario, consideran que en este caso sí «se dan los requisitos» que el CGPJ ha venido exigiendo para conceder el amparo pues los insultos y descalificaciones dirigidos contra Garzón «transgreden los límites de lo permisible» y «no sólo atentan y pretenden perturbar la independencia» del juez «sino que colisionan con el debido respeto al Estado de Derecho».

Aval a Requero

Los otros dos puntos del acuerdo -la actuación de José Luis Requero y los límites del derecho a la crítica- obtuvieron el respaldo unánime de los cinco vocales. En cuanto a Requero, cuya actuación se considera «poco prudente» en medios de la minoría, el acuerdo señala que «cumplió una obligación intrínseca de cualquier miembro de este Consejo» cuando «puso en conocimiento» de la Inspección -la Comisión rechaza que se tratara de una «denuncia»- unos hechos que conoció a través de un periódico y que se referían al supuesto trato incorrecto -negado tajantemente por la Fiscalía- que Garzón habría dispensado a los peritos del ácido bórico cuando les tomó declaración.

En cuanto a las «descalificaciones desmesuradas y desorbitadas» dirigidas contra Garzón desde varios medios de comunicación, en esta ocasión -muy al contrario que la semana pasada- el CGPJ recuerda que el «aceptable» derecho a la crítica «no debe incurrir en imputaciones personales ni descalificaciones que vayan en descrédito de la función jurisdiccional» y debe moverse «dentro de unos mínimos cánones de racionalidad y prudencia».

Texto de Nieves Colli publicado por el diario ABC el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


El Poder Judicial rechaza dar amparo a Garzón pero pide prudencia en las críticas 

La comisión afirma que las descalificaciones al juez son "desmesuradas y desorbitadas"

Madrid - La Comisión Permanente del Consejo del Poder Judicial (CGPJ) acordó ayer, merced a los tres votos de los vocales conservadores, no amparar al juez Baltasar Garzón tras el aluvión de críticas e insultos que ha recibido este magistrado por imputar un delito de falsedad a los tres peritos que elaboraron un informe en el que vinculaban a ETA con los atentados del 11-M. No obstante, la comisión entiende que las descalificaciones que ha soportado el juez a raíz de sus pesquisas sobre el citado informe pericial han sido "desmesuradas y desorbitadas" y pide "racionalidad y prudencia" en el ejercicio de la crítica.

Era previsible la decisión de la Comisión Permanente del Consejo de no amparar a Garzón, máxime cuando el presidente del órgano de gobierno de los jueces, Francisco José Hernando, avanzó la semana pasada, en una entrevista, que una persona con el bagaje de Garzón no necesitaba amparo.

Los votos mayoritarios de los vocales conservadores de esta comisión también sirvieron para rechazar el amparo pedido por Garzón respecto al vocal del CGPJ José Luis Requero, a quien el juez de la Audiencia Nacional ha anunciado que recusará si no se abstiene de intervenir en las diligencias que el propio Requero le ha abierto en el Consejo. Requero ha instado a la inspección del Consejo a que investigue la veracidad de informaciones periodísticas -desmentidas por dos fiscales y la secretaria del juzgado-, según las cuales Garzón coaccionó a los peritos del ácido bórico durante los interrogatorios. Según la comisión, Requero no ha presentado una denuncia contra Garzón, sino que se ha limitado, dentro de sus funciones, a instar una investigación.

El rechazo al amparo fue respaldado por los tres vocales conservadores de la comisión: el presidente del CGPJ, Francisco José Hernando; el portavoz del Consejo, Enrique López, y el vocal Carlos Ríos. A favor de amparar a Garzón se mostraron los dos vocales de la minoría progresista: Juan Carlos Campo y Luis Aguiar. El juez Garzón pidió amparo porque entiende que ha sufrido un "brutal ataque" por "pretensiones políticas" desde el PP y sus medios afines en su labor instructora sobre la falsedad del informe de los peritos del ácido bórico. La comisión emitió una nota en la que resalta que no cabe amparar a Garzón porque este juez ya se ha inhibido en favor de los juzgados de Madrid del asunto que ha suscitado las críticas, la supuesta falsedad de los informes del ácido bórico.

Texto de M. Altozano y J. A. Hernández publicado por el diario EL PAIS el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


"El juez se inhibió de la falsedad documental" 

Madrid - No hay caso, luego no hay amparo. Ese es el argumento utilizado por el presidente del Consejo, Francisco Hernando, y los vocales conservadores Carlos Ríos y Enrique López. Este último explicó al término de la reunión que las descalificaciones proferidas contra Garzón por diversos medios de comunicación "se referían únicamente a la falsedad documental" supuestamente cometida por los dos peritos que relacionaron a ETA con el 11-M.

Atendiendo a la petición del fiscal y de la Sala Penal de la Audiencia, Garzón se inhibió de la investigación de ese delito en favor de los juzgados de instrucción de Madrid y en esa decisión, según López, no influyeron los ataques denunciados por el juez. "Los ataques se produjeron en la instrucción de la falsedad, pero ya no puede haber perturbación porque ya no lleva el caso", declaró el portavoz.

La comisión permanente del Consejo declinó valorar si esas descalificaciones menoscaban la independencia del juez en su investigación sobre la aptitud del ácido bórico como explosivo, un aspecto que sí es competencia de Garzón dentro del sumario abierto por los atentados de Casablanca.

Texto de M. Altozano y J. A. Hernández publicado por el diario EL PAIS el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Desestimada por unanimidad la queja del juez contra un vocal 

Madrid - La nota que emitió ayer el Poder Judicial tras analizar la petición de amparo del juez Garzón contiene tres puntos. Los cinco vocales (tres conservadores y dos de la minoría progresista) no alcanzaron un acuerdo en el punto uno, referido al amparo solicitado por Garzón respecto a que el PP y sus medios afines habían "perturbado" su independencia durante la instrucción de la supuesta falsedad del informe del ácido bórico.

Pero sí consensuaron los puntos dos y tres. El número dos alude al amparo solicitado por Garzón frente al vocal conservador José Luis Requero, quien ha instado a los servicios de inspección del Consejo a abrir diligencias por los interrogatorios que efectuó Garzón a los peritos del ácido bórico. "(...) La comisión entiende por unanimidad", se indica, "que la actuación realizada por el señor vocal que el juez [Garzón] cree perturbadora para su independencia, no supone una denuncia ante los servicios de inspección, sino una puesta en conocimiento del mismo servicio de unos hechos, no dados por ciertos, a los efectos previstos en el artículo 423.2 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, y en definitiva cumpliendo una obligación intrínseca de cualquier miembro de este Consejo, que es dar traslado de un supuesto funcionamiento anormal de la Administración de Justicia".

El otro punto consensuado es el siguiente: "(...) Ante las críticas y descalificaciones desmesuradas y desorbitadas [a Garzón] en lo que se refiere al caso en cuestión, la Comisión considera conveniente (...) resaltar que el derecho a la crítica de las actuaciones judiciales, siempre aceptables en un Estado de derecho, no deben incurrir en imputaciones personales, ni descalificaciones que vayan en descrédito de la función jurisdiccional, debiéndose mover el ejercicio de la crítica dentro de unos mínimos cánones de racionalidad y prudencia".

Texto de M. Altozano y J. A. Hernández publicado por el diario EL PAIS el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


El Poder Judicial niega el 'amparo' a Garzón: Editoriales

Por Narrador - 11 de Octubre, 2006, 6:30, Categoría: ¿Garzón ha Prevaricado?

De la cordura del CGPJ a los delirios de Garzón (editorial de EL MUNDO)

Horas después de que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) le denegara el amparo por segunda vez en pocos días, el juez Baltasar Garzón hizo público ayer un auto de 15 folios en el que, a pesar de no ser competente, formula una serie de falacias, descalificaciones e imputaciones delectivas sobre la actuación de los peritos.

Garzón dice en su auto en unas breves líneas que considera que no debe imputar a Hasan Haski de un delito de tenencia de explosivos, pero, a partir de este pretexto, dedica una decena de folios a tachar de «delirante» el informe de los peritos y a acusarles de pretender «prefabricar intencionadamente» el vínculo de ETA con los terroristas islámicos.

Como si fuera una sentencia, Garzón condena en este auto a los tres peritos, estableciendo que ha quedado probado que faltaron a sus obligaciones y actuaron con dolo, mientras absuelve a los mandos policiales, señalando que cumplieron con su deber al eliminar «referencias que ni eran ciertas ni científicamente sostenibles».

Lo primero que habría que recordarle a Garzón es que él mismo decidió inhibirse de la investigación de la falsificación el pasado jueves tras la petición de la Fiscalía y el auto de la Sala de lo Penal, que establecía de forma tajante que carecía de competencias para instruir el caso. Al desoír el mandato de un tribunal superior y contradecir su propia resolución, Garzón está incurriendo en la conducta que con mucho menor base él achaca a los peritos: dar una apariencia de legalidad a una actuación irregular. Se trata de un proceder inaudito en un juez, que se halla más obligado que nadie a respetar el principio de legalidad. Y se trata de una conducta que vulnera el artículo 417 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que impide a un magistrado entrometerse en la instrucción de otro. Los tres peritos podrían querellarse contra este auto de Garzón, que les cubre de oprobio, manipula sus declaraciones y les presenta como unos incompetentes maliciosos. Pero también la juez Gallego -competente para el caso- puede sentirse ofendida por este auto, que se inmiscuye claramente en su instrucción y le indica a quién tiene que imputar y a quién tiene que exculpar.

Garzón llega incluso a acusar al perito Manuel Escribano de enviar el documento de marras a EL MUNDO, lo cual es falso. Pero lo que sí resulta «delirante», por utilizar su misma expresión, es la teoría de la conspiración que elabora en el auto. Garzón pretende hacer creer que Escribano «prefabricó» un documento en marzo de 2005 para montar un escándalo contra el Gobierno en octubre de 2006. Sencillamente inverosímil.

Garzón está muy nervioso porque sus maniobras han quedado en evidencia. Ayer sufrió otro duro golpe tras negarle un nuevo amparo el CGPJ, que considera que no hay motivo para respaldarle en una actuación en la que ya no es competente. Por el contrario, el Consejo expresó su apoyo al vocal Requero, que actuó correctamente al instar a la Inspección que investigara el interrogatorio de Garzón a los peritos.

El CGPJ ha actuado con cordura y no se ha plegado a las exigencias de un juez que ha perdido el norte y que actúa cada vez de forma más desquiciada.

Editorial publicado por el diario EL MUNDO el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


“La onda expansiva del ácido bórico” (Editorial de ABC)

La resolución dictada ayer por el juez Baltasar Garzón en el «caso del ácido bórico» se ajusta plenamente a la competencia de la Audiencia Nacional para conocer los delitos de terrorismo y a la suya en particular como instructor. Garzón se inhibió a favor de los juzgados de instrucción comunes en la investigación de la presunta falsedad del informe pericial de 21 de marzo de 2005, porque no era competente para instruirla, tal y como, por dos veces, había decidido la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. Pero quedaba a salvo de esta inhibición la relevancia que pudiera tener, en el sumario incoado a Hassan el Haski, la posesión del ácido bórico incautado en diciembre de 2004 en su domicilio de Tenerife. Finalmente, el juez Garzón ha considerado que dicha sustancia no es relevante para fines terroristas, por lo que archiva la pieza separada que abrió con motivo de la remisión, por parte de la Fiscalía, de los polémicos informes de 21 y 22 de marzo de 2005. Sin embargo, Garzón va más allá en la valoración del dictamen inicial suscrito por los tres peritos a los que luego imputó y les reprocha haber pretendido generar una apariencia de vínculo entre ETA y el 11-M «sin sustento real alguno», pues el antecedente del ácido bórico en el piso franco localizado a un comando etarra en Salamanca era irrelevante, pese a lo afirmado en sentido contrario por los peritos imputados. Para Garzón, la posterior supresión de la referencia a ETA fue oportuna y la única «legal y posible», argumento que exonera a los mandos de la Policía Científica que decidieron la versión definitiva del informe. No obstante, estos hechos están siendo investigados en un juzgado de instrucción de plaza de Castilla, que será quien decida con plena competencia sobre las posibles imputaciones por las falsedades documentales que se hayan cometido.

Por tanto, la consecuencia más importante de este auto del juez Garzón es que desmonta un nuevo intento de los «teóricos de la conspiración», para aumentar la confusión y la sospecha sobre las instituciones del Estado y forzar a un sector de la opinión pública a negarle a jueces, fiscales y policías todo crédito en la investigación del mayor atentado terrorista cometido en España. De paso, esos mismos instigadores de la discordia buscan atrapar al Partido Popular en una táctica de gestos y discursos antisistema, de la que Rajoy, oportunamente, se ha distanciado hasta el punto preciso que le permita, como única oposición y alternativa al PSOE, establecer libremente sus prioridades políticas y abordar, cuándo y cómo crea oportuno, el atentado del 11-M en su actividad opositora.

Tratándose de la defensa de las instituciones del Estado de Derecho, el Consejo General del Poder Judicial desaprovechó ayer la ocasión de comportarse como el órgano constitucional encargado de velar por la independencia judicial. El ingenioso argumento de que Garzón no merece su amparo porque se ha inhibido en la investigación de la presunta falsedad de los informes sobre el ácido bórico es legalmente erróneo, ya que Garzón mantenía la competencia en cuanto al fondo de esos informes -la utilidad o no de esa sustancia para fines terroristas-, y es gravemente oportunista porque el daño a la independencia judicial no caduca por la inhibición del juez en el asunto concreto. Si así fuera, bastaría cualquier circunstancia que implicase un cambio de competencia -no sólo una inhibición, también el traslado del caso a un tribunal superior por efecto de un recurso de apelación o casación- para denegar el amparo al juez que hubiera sido inquietado. Cuando Garzón fue vejado e insultado estaba investigando unos hechos con apariencia delictiva, y esto es lo que debía importar al CGPJ. Como siempre, estas decisiones pensadas ad hominem se convierten en peligrosos precedentes para que en el futuro, cuando el CGPJ cambie de mayoría, sean otros -y por otras decisiones- los jueces a los que se les aplique esta peligrosa doctrina sobre la protección de la independencia judicial.

Editorial publicado por el diario ABC el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


“Sólo pretextos” (Editorial de EL PAIS)

La Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial, por una mayoría de tres votos frente a dos -dos vocales afines al PP y el presidente Francisco José Hernando- ha negado el amparo solicitado por el juez Garzón, con lo que de hecho ampara la especie lanzada por sus acusadores de que en la Audiencia Nacional ejerce sus funciones un juez prevaricador que fabrica procesos al servicio del Gobierno y que criminaliza y tortura a ciudadanos inocentes. Existían ya pistas como para no sorprenderse por una decisión que deja a la judicatura inerme frente a ataques desmesurados.

El argumento utilizado ahora es que Garzón ha solicitado el amparo demasiado tarde, cuando hace apenas seis días el propio Hernando alegaba en Tenerife que no se lo daban porque no había llegado. Malas y burdas excusas. Basándose en una interpretación estricta, por no decir sesgada, del artículo 14 de la Ley Orgánica del Poder Judicial que exige que el juez siga conociendo del asunto sobre el que se vierten las críticas, la Comisión deniega el amparo a Garzón con el argumento de que ha dejado de llevar el caso relativo a la presunta falsedad del informe sobre ácido bórico, por lo que mal puede alegar que sus acusadores han perturbado su independencia o han influido en su decisión.

No está claro, como da por hecho la mayoría de la Comisión, que Garzón haya solicitado el amparo tras haberse inhibido en ese asunto. El amparo lo solicitó el pasado día 5 y la decisión de inhibirse la tomó el día 6. Pero de haber dudas, lo correcto habría sido interpretar la norma en favor del demandante, como mejor que nadie deben saber los juristas de prestigio que integran el Consejo. Pero Garzón también solicitó el amparo en el sumario sobre el atentado de Casablanca, en el que también está procesado Hassan el Haski, y más en concreto sobre las diligencias para determinar la aptitud como explosivo del ácido bórico intervenido en su domicilio. Que se sepa, Garzón sigue llevando este caso, por lo que queda aún más en entredicho la decisión de no ampararle. Que quienes deniegan el amparo con tan poco fundamento tilden de "desmesuradas y desorbitadas" las descalificaciones vertidas contra Garzón no deja de ser una manera barata de escurrir el bulto. Y de despistar, pues nada tienen que ver las críticas con imputaciones de prevaricación continuada.

Garzón mereció el amparo de este Consejo por las descalificaciones que le llovieron por su decisión de embargar en 2002 los bienes de Batasuna. Es posible que ahora se lo hayan denegado por ser otros sus acusadores o por el enfado del sector conservador del Consejo, que ha visto cómo saltaba por los aires el montaje de la lunática teoría conspirativa sobre el 11-M.

Editorial publicado por el diario EL PAIS el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Reacciones (11 de octubre de 2006)

Por Narrador - 11 de Octubre, 2006, 6:00, Categoría: ¿Garzón ha Prevaricado?

Insultar a Hernando, sí; criticar al juez Garzón, no

MADRID.- Eduardo Zaplana, portavoz del PP en el Congreso, lo tiene muy claro: hay quien considera que las «discrepancias» contra las decisiones de Baltasar Garzón son «un ataque» a su independencia como juez, pero al mismo tiempo justifican que se «insulte» a otras personas, entre ellas el presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

A Zaplana le sorprende el doble rasero para medir que, según dijo ayer, utiliza el PSOE en este caso. Para demostrar su teoría, recordó que al presidente del CGPJ, Francisco Hernando, se le ha llamado «fascistón, ariete político» e incluso persona «falta de cultura» que «mentía a conciencia» y nadie ha dicho nada. Se sorprendió de que se puedan decir estas cosas del presidente del órgano que gobierna a los jueces españoles y, en cambio, se considere que se atenta contra la independencia de un juez por el hecho de discrepar de sus decisiones y criticarle.

«Discrepar es una cosa completamente legítima en democracia», afirmó Zaplana, en referencia a las críticas contra las decisiones adoptadas por el juez Garzón. «Lo que ya no es tan legítimo es ofender e intimidar», añadió.

Una información de Agustin Yanel publicada por el diario EL MUNDO el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Ataques al juez totalmente «reprobables y rechazables»

MADRID.- El portavoz del PSOE en el Congreso, Diego López Garrido, salió ayer en defensa del juez Baltasar Garzón. «Ha recibido ataques de varios medios de comunicación, vistos con complacencia por el PP», indicó, que «son absolutamente reprobables y rechazables».

A López Garrido le parece que esas críticas al juez Garzón sobrepasan «los límites de la libertad de expresión». Y no sólo eso, sino que considera que el Consejo General del Poder Judicial ha actuado con «tibieza» en este asunto en los primeros momentos, cuando recibió la solicitud de amparo por parte de ese juez que se sintió atacado en su independencia

En su opinión, y en contra de lo que ha manifestado el presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo, Francisco José Hernando Santiago, las críticas que ha recibido Garzón -a raíz de que interrogara como testigos a tres peritos que realizaron un informe sobre los atentados del 11-M y después los imputara- «han afectado a la independencia de un juez que se ha mostrado siempre absolutamente imparcial» indicó.

Una información de Agustin Yanel publicada por el diario EL MUNDO el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Zaplana insiste en la unanimidad del PP

MADRID.- El portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, insistió ayer en que la postura que el Grupo Popular mantiene en la Cámara Baja sobre el 11-M es compartida por el líder del partido, Mariano Rajoy, y por la Dirección Nacional.

Zaplana aseguró que el PP seguirá preguntando al Gobierno por aquellas noticias que sean relevantes para la investigación de los atentados del 11 de Marzo o que contradigan el sumario judicial.

«Es la ejecución de una estrategia de mi partido, del Comité Ejecutivo, del presidente y de todos nosotros, y poner eso en duda son ganas de rizar el rizo», explicó.

Zaplana reivindicó el «legítimo» derecho de su partido a discrepar de la resolución del juez Baltasar Garzón sobre los tres peritos que redactaron un informe que relacionaba el 11-M con ETA.

«Aquí no se hace nada que no beneficie al partido y en lo que no estemos de acuerdo todos», recalcó.

Reconoció que en el PP, como en otros partidos, existen «matices», pero que «no afectan a la cohesión ni a la estrategia».

Por su parte, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, consideró que en un Estado de Derecho es a los jueces a quienes les corresponde investigar los atentados del 11-M.

Apuntó, en este sentido, que desde el PP no van a tener «ni una mirada indiferente ni la pretensión de hacer y decir cosas distintas» de aquella decisión que tomen los magistrados sobre el crimen «más brutal y atroz» sufrido por los madrileños y los españoles.

Gallardón indicó, en declaraciones a TVE, que el PP ha hecho todas las formulaciones posibles. «Y las seguiremos haciendo», aseguró.

Una información publicada por el diario EL MUNDO el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Blanco: 'El PP necesita dirigentes que no estuvieran ni en Irak ni en el 11-M'

MADRID.- El secretario de Organización del PSOE, José Blanco, afirmó ayer que el PP, «para recuperar el rumbo, necesita dirigentes que no hayan estado involucrados en la Guerra de Irak ni en el engaño del 11-M», y señaló que mientras eso no ocurra «seguirá hundiéndose en el pantano en el que ellos mismos se han metido».

Blanco lamentó que esta legislatura esté «teñida por el tono colérico» del PP y su oposición, «no dura, sino iracunda»; una cólera que, desde su punto de vista, puede depararles sorpresas desagradables en las urnas.

Afirmó que «es difícil de creer que los dirigentes de un partido que ha gobernado ponga en duda a las instituciones por seguir sosteniendo lo que no hay forma de sostener: su propio comportamiento en unos días dramáticos».

«Su problema hoy es que ahora la verdad socialmente admitida puede convertirse en una verdad judicialmente establecida, en una sentencia; por eso hacen lo posible por retrasar el juicio y preparan el terreno para cuestionar al tribunal si la sentencia es como ellos temen», aseveró.

Una información publicada por el diario EL MUNDO el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Zaplana no se siente desautorizado por Rajoy y Gallardón defiende a los jueces

El portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, quiso dejar claro ayer que no se siente desautorizado por el líder de su partido, Mariano Rajoy, ante la estrategia sobre el 11-M que lleva a cabo el PP desde la Cámara Baja. El lunes, Rajoy defendió combinar oposición y propuestas para conformar una alternativa, sin aceptar «presiones externas». Tras sostener que el PP se encuentra «cohesionado» aunque haya diferencias de «matiz», Zaplana señaló que ocupa la portavocía del grupo y que, por lo tanto, su labor obedece a «la ejecución de una estrategia del partido».

Mientras, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, subrayó que en un Estado de Derecho es a los jueces a quienes corresponde investigar los atentados del 11-M y apuntó que desde el PP no van a tener «ni una mirada indiferente ni la pretensión de hacer y decir cosas distintas» de aquella decisión que tomen los magistrados. Por otra parte, José María Aznar dijo estar convencido de que no sólo fueron terroristas islámicos los que participaron en los atentados del 11 de marzo, sino que «la idea, los objetivos y los recursos vinieron de fuentes en España».

Texto publicado por el diario ABC el miércoles 11 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


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