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15 de Febrero, 2007

Análisis Pericial del los Explosivos: ELMUNDO refuerza la tesis del uso de distintos explosivos

Por Narrador - 15 de Febrero, 2007, 16:00, Categoría: Explosivos Utilizados

Varios peritos sospechan que el explosivo que estalló en los trenes es diferente al resto

Casi tres años después comienza el juicio contra los presuntos autores de los atentados del 11-M en los que murieron 192 personas y más de 1.500 resultaron heridas. El proceso se iniciará hoy sin que aún se conozca cuál fue el material explosivo utilizado por los terroristas para perpetrar la acción.

MADRID.- Los peritos que han participado en la prueba pericial encargada por la Audiencia Nacional sospechan que el explosivo utilizado en la masacre de Madrid no es el mismo que fue localizado posteriormente en Leganés, en la Renault Kangoo, en Morata de Tajuña y en Mocejón, junto a las vías del AVE.

Según explicaron a este periódico fuentes de la investigación, esta sospecha se avala por la proporción de dinitrotolueno detectada en los focos de los atentados con respecto a lo detectado en lo que se considera pruebas que demuestran que el material utilizado en la matanza fue Goma 2 ECO: la mochila de Vallecas, los restos de la furgoneta, lo detectado en el piso de Leganés tras la explosión, la finca de Morata de Tajuña y el material incautado por la Guardia Civil en Toledo, tras el frustrado atentado en las vías del AVE.

Al parecer, según estas fuentes, la proporción de esta sustancia en el material analizado en los focos de las explosiones es sensiblemente superior a la encontrada en el resto de pruebas. Esto hace creer a los especialistas que lo que estalló en los trenes el 11-M no es el mismo producto explosivo que se encontraba en las pruebas que servirán de base a partir de hoy para juzgar a los ahora procesados.

Estos especialistas se han mostrado sorprendidos ya que, pese al paso del tiempo (tres años) y el uso de los tedax de agua y acetona para lavar los restos de los focos, se han localizado trazos mucho más importantes de dinitrotolueno que los localizados en lo que sirve de piezas clave en la versión oficial. Versión que siempre ha sostenido que el material explosivo utilizado para la masacre fue Goma 2 ECO.

Una parte de los peritos que ha participado en el peritaje sostiene que el dinitrotolueno es un elemento del material que estalló el 11-M, y que lo localizado en el resto de material (furgoneta, mochila, Leganés y Mocejón) en pequeña cantidad puede ser una contaminación, y no al contrario.

La Goma 2 ECO no tiene entre sus componentes dinitrotolueno, como bien dejó constancia la Guardia Civil en los informes remitidos a la Audiencia Nacional durante la instrucción del sumario del 11-M. Y también fueron contundentes los informes facilitados por los tedax, entonces dirigidos por el comisario Sánchez Manzano, sobre los componentes de los explosivos localizados en los focos de las explosiones. En estos informes, estos especialistas cerraban las puertas a que se tratara de otro tipo de Goma 2 diferente a la ECO de tipo EC. «Es preciso aclarar en este punto que tal explosivo no ha sido ocupado ni detectado en ningún momento, que el explosivo identificado ha sido Goma 2 ECO, como se referenció en su día en todos los informes que se emitieron en esta unidad». También la fiscal del caso, Olga Sánchez, fue muy precisa sobre el tipo de explosivo utilizado en la masacre: «El explosivo es Goma 2 ECO; es lo que estalló en los trenes y en Leganés. Es un tipo de explosivo que no tiene nada que ver con titadyn, cloratita, amosal... ¡Ya vale!».

A los especialistas les ha sorprendido que esta sustancia no haya sido localizada en grandes proporciones en el zulo que los presuntos terroristas elaboraron en la finca de Morata de Tajuña para preparar las mochilas con las bombas. En ese zulo, los constructores colocaron en sus paredes polispán. Según los especialistas, si el explosivo manejado allí hubiera llevado dinitrotolueno con proporción similar a la localizada en los focos, esta sustancia hubiera quedado impregnada en esas paredes.

Otra de las sustancias localizadas en este último análisis pericial, requerido por la propia sala que juzgará el 11-M, es el nitroglicol. Tanto el dinitrotolueno como el nitroglicol forman parte de los componentes de la dinamita Titadyn 30, robada por la organización terrorista ETA en 1999 en la localidad francesa de Plevin. En aquella ocasión, los terroristas consiguieron sustraer más de ocho toneladas de dinamita de un polvorín francés. Tanto el Tytadin 30 como la Goma 2 EC tienen entre sus componentes los elementos detectados en los focos de las explosiones: el nitroglicol y el dinitrotolueno.

Los estudios de los peritos no son aún definitivos. De momento no apuntan ninguna hipótesis sobre el material utilizado por los terroristas para perpetrar la masacre de Madrid. Según explicaron estas fuentes, los resultados definitivos de los análisis tardarán cerca de dos semanas en finalizar. Eso supondrá que el juicio debería estar camino de la tercera semana antes de que los informes finales sobre los explosivos de la masacre llegaran a poder de los jueces.

Una información exclusiva publicada por el diario EL MUNDO el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Las dos Españas de las víctimas

MADRID. - A las víctimas les salpicó sangre de igual color, pero llevan una bandera distinta en el día en que se empieza a desenredar la madeja. Tres serán las acusaciones populares: la Asociación de Afectados del 11-M, la Asociación de Víctimas del Terrorismo y la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M.

La Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M afirmó ayer que la información publicada sobre la existencia de dinitrotolueno en el informe pericial sobre los restos de explosivos utilizados en el atentado da un «giro radical» a la investigación y «pone en entredicho la denominada versión oficial mantenida hasta el momento». La asociación planteó que en «ningún modo aceptará un cierre en falso de la causa», ya que «lo mínimo que merecen las víctimas es el completo esclarecimiento» de las circunstancias que rodearon al atentado.

Por su parte, la presidenta de la Asociación de Afectados del 11-M, Pilar Manjón, dijo que el borrador del informe sobre los explosivos del 11-M desvincula a ETA del atentado de Madrid e indicó que la comparecencia de tres etarras, entre ellos Henri Parot, en el juicio que comienza responde a «garantías procesales de la defensa». Manjón subrayó que «el tema de las mochilas y del ácido bórico se ha caído por su propio peso».

Una información publicada por el diario EL MUNDO el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Una nueva línea de investigación

MADRID/CADIZ. - El PP pidió ayer, a través de su diputada Alicia Castro, «abrir una nueva línea de investigación» sobre los atentados del 11-M si se confirma que el explosivo utilizado en la masacre no es Goma 2 ECO, ya que, en ese caso, el sumario elaborado por el juez de la Audiencia Nacional, Juan del Olmo, «se caería por su propio peso».

Castro, que formó parte de la comisión parlamentaria que investigó el 11-M, afirmó que es «muy revelador» que el juicio comience con un nuevo informe policial que admite la presencia de una sustancia llamada dinitrotolueno (DNT) en los explosivos.

La diputada señaló que, de confirmarse estos extremos, «la instrucción se caería por sí misma y todos los coros que se empeñan en decir que el DNT forma parte de la Goma 2 ECO estarían falseando la verdad a la opinión pública».

Por su parte, el líder del PP, Mariano Rajoy, se mostró prudente al ser preguntado por el informe de los peritos y el hecho de que los restos fueran lavados con acetona y agua. «Yo, en ese asunto», señaló, «espero a las decisiones de los tribunales, no voy a entrar en eso. Es un asunto ciertamente polémico. Yo lo que quiero es claridad, que se explique a los españoles qué tipo de explosivo es y qué es lo que ha pasado».

Una información publicada por el diario EL MUNDO el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Los expertos dudan que pudiera contaminarse la Goma 2 ECO

Consideran inverosímil que el hallazgo de dinitrotolueno pueda deberse a que este ingrediente se mezclara con el explosivo durante su fabricación

MADRID.- El hallazgo de dinitrotolueno (DNT) en los restos de los explosivos que segaron la vida de 192 personas en la masacre de Madrid supone un jarro de agua fría para todos aquellos que creían que en la investigación del 11-M, todo está claro. La aparición de esta sustancia, que no forma parte de la Goma 2 ECO, significa que, lejos de aclarar la pregunta clave del tipo de explosivos que se utilizaron en la masacre, el informe pericial que acaba de conocerse ha convertido esta cuestión en un enigma áun mayor.

A pesar de que ayer, algunos medios de comunicación intentaron quitar hierro al asunto de inmediato, argumentando que la Goma 2 ECO pudo contaminarse con DNT de forma accidental durante su fabricación, diversos expertos consultados por EL MUNDO reaccionaron con enorme escepticismo ante esta explicación.

«A mí se me hace muy difícil creer que se haya podido producir una contaminación en la fábrica. Si el DNT se ha encontrado en todos los focos, lo más probable es que fuera uno de los ingredientes del explosivo utilizado», asegura José Angel Sanchidrián, profesor de Explosivos de la Escuela Técnica Superior de Minas de la Universidad Politécnica de Madrid. Este experto especula que quizás las amasadoras que se utilizan en el proceso de fabricación de los explosivos pudieron haber dejado algún rastro de DNT en la Goma 2 ECO, teniendo en cuenta que en el pasado se fabricaba la versión antigua de este explosivo en estas mismas máquinas.

Sin embargo, el profesor Sanchidrián considera que «en todo caso, serían trazas muy pequeñas, de porcentajes muy poco significativos». Este especialista, por lo tanto, cree que será fundamental conocer las cantidades precisas de DNT que se han encontrado en los focos de las explosiones para saber si es mínimamente creíble la hipótesis de una contaminación accidental en la fábrica de explosivos. «En todo caso, a mí me parece muy extraña la posibilidad de una contaminación», afirma Sanchidrián.

Lo mismo opina Miguel Torres, un veterano técnico en detonación de explosivos para quien la idea de que la Goma 2 ECO pudiera contaminarse en una fábrica con DNT al mezclarse con los componentes de su versión más primitiva resulta poco menos que imposible. «Las fábricas de explosivos no son como talleres mecánicos llenos de grasa, sino más bien como quirófanos. Tienen unas normas de seguridad realmente extraordinarias y un nivel de pulcritud de mucho cuidado. Por lo tanto, me parece muy poco verosímil la posibilidad de que se haya contaminado la Goma 2 ECO», asegura este experto.

Pero entonces, ¿cómo puede explicarse la presencia del DNT en los focos de las explosiones? En principio, sólo cabrían dos posibilidades: o bien Emilio Suárez Trashorras incluyó al menos algo de Goma 2 EC (la versión antigua de la Goma 2 ECO, que sí contiene DNT), o bien el explosivo que se utilizó era de otra clase. Y con relación a esta última hipótesis, según los expertos consultados, no puede descartarse que lo que estalló aquella trágica mañana en Madrid fuera Titadyn, el explosivo habitualmente utilizado por ETA.

La posibilidad de que Suárez Trashorras diera gato por liebre a los islamistas, entregándoles la versión más primitiva de la Goma 2 ECO evidentemente no puede descartarse, pero tiene al menos dos argumentos en su contra: el hecho de que en la mina asturiana, la Goma 2 EC fue sustituida por la Goma 2 ECO en 2002, y que se trataría de una dinamita muy deteriorada, incluso con riesgo de explosión.

Por lo tanto, teniendo en cuenta que las versiones más avanzadas de la Titadyn contienen tanto DNT como nitroglicol, de momento es imposible descartar la posibilidad de que fuera esta dinamita la que estalló el 11-M. «Por ahora no podemos saberlo, pero está claro que el hallazgo del DNT abre un nuevo abanico de posibles explosivos que pudieron utilizarse en el atentado», concluye el profesor Sanchidrián.

La hipótesis de la Titadyn

Según los expertos consultados por este periódico, el informe pericical que acaba de realizarse a petición del juez, ni demuestra que los terroristas emplearan Goma 2 ECO ni tampoco puede descartar la hipótesis de que usaran Titadyn. La razón es sencilla: el compuesto que más abunda en las muestras de los focos de la explosión es el DNT, que no forma parte de la Goma 2 ECO. Ésta es la única sustancia que, junto con el nitroglicol, está presente en todos los lugares donde hubo víctimas mortales aquel fatídico día: la calle de Téllez y las estaciones de Atocha, El Pozo y Santa Eugenia.

Los especialistas consultados señalan que las versiones más modernas de Titadyn contienen una sustancia equivalente al nitroglicol, el dinitroglycol-etileno. Este componente se ha incorporado a las clases más avanzadas del explosivo con el fin de evitar su tendencia a la exudación, un fallo que tenían las versiones más antiguas.

Una de las tareas pendientes que tiene el equipo de peritos antes de emitir el informe final es realizar un análisis de dos tipos de Titadyn (30F, 50F), lo que podría arrojar luz sobre esta posibilidad. Ayer, uno de los expertos en explosivos consultados por EL MUNDO facilitó a este diario un listado de los componentes de estas dos clases de Titadyn, elaborada por el propio fabricante, en la que puede comprobarse que ambas contienen el componente equivalente al nitroglicol (dinitroglycol-etileno) y también DNT (es decir, las dos sustancias que han detectado los peritos en los focos de las explosiones). En definitiva, se trata, como mínimo, de una hipótesis que no se puede rechazar a la ligera.

Una información de Pablo Jauregui publicada por el diario EL MUNDO el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


“Las nitroglicerinas y los toluenos” por Antonio Ruiz De Elvira

La nitroglicerina es el primer compuesto explosivo que se desarrolló con un muy alto poder expansivo. Pero es esencialmente inestable y, por lo tanto, inmensamente peligrosa en su manipulación.

Alfred Nobel hizo su fortuna al mezclar la nitroglicerina con serrín o con un material similar a las camas que se le ponen a los gatos, materiales muy porosos que convertían la nitroglicerina inestable en dinamita estable. Después de Nobel, las empresas químicas buscaron con ahínco otros compuestos de alto poder explosivo pero inherentemente estables. Los compuestos deben ser de ácido nítrico y glicoles, o toluenos, pues es la combinación del nitrógeno con los hidrógenos de estos últimos compuestos lo que genera muy altas temperaturas al estallar.

Uno de los compuestos de mayor poder expansivo es el trinitrotolueno, o TNT, cuyo poder explosivo se utiliza como unidad de medida de los explosivos, incluso de las bombas atómicas. El TNT es razonablemente estable y altamente tóxico en contacto con la piel humana.

Las empresas de explosivos han buscado otros compuestos, en particular la Goma 2 ECO cuya composición es de nitroglycol, nitrocelulosa, nitrato de aluminio y dibutil ftalato. Las tres primeras substancias son explosivas, el último es un estabilizante. La Titadyn contiene dinitroglycol-etileno, nitrocelulosa, trinitroglicerina, nitrato de aluminio y dinitrotolueno (DNT), que se utiliza como estabilizante en vez del ftalato. La diferencia esencial entre una y otra sustancia es el estabilizante, que es DNT en el caso de la Titadyn. El resto de compuestos son esencialmente los mismos, nitroglycol y dinitroglycol-etileno.

Es imposible que en una fábrica química las sustancias se contaminen unas a otras. El dinitrotolueno no es un gas y, por lo tanto, no se dispersa de unas partes a otras de las fábricas, y los procesos de fabricación separan radicalmente unas sustancias de otras. La presencia de dinitrotolueno en una muestra sometida a análisis físico-químico, esencialmente con espectrógrafos de masas es determinante de su composición. Las técnicas de análisis permiten, hoy día, detectar cantidades minúsculas de sustancias, en cantidades inferiores a los micro y picogramos.

Los componentes orgánicos tales como la nitroglicerina son solubles en diversos disolventes, entre los cuales la acetona es uno de ellos. Estos explosivos dejan manchas muy negras al estallar. Esas manchas son esencialmente carbono, que no es soluble en acetona. La acetona se emplea, como el dinitrotolueno, como disolvente y estabilizante de la nitroglicerina, antes de que esta explote.

El problema de las muestras de los explosivos es un problema muy delicado, y el esfuerzo en su identificación debe ser uno de los objetivos principales de las Fuerzas de Seguridad en el momento de las explosiones, utilizando para ello no solamente los laboratorios de esas mismas fuerzas, sino distintos laboratorios universitarios o del CSIC, perfectamente preparados para ello y que, al producir análisis independientes, garantizan una enorme seguridad en lo que se hace.

La presencia del compuesto orgánico DNT es de una importancia similar al de las huellas dactilares hace años, y al del ADN de hoy día: es lo que puede permitir identificar a los asesinos en crímenes dudosos con un alto grado de fiabilidad.

Es, por tanto, de un inmenso interés que, si se puede, se realicen análisis repetidos de las muestras existentes, por pequeñas que sean, por una serie de laboratorios independientes. Está claro que la presencia o ausencia de DNT es capaz de determinar la procedencia del explosivo.

Antonio Ruiz de Elvira es Catedrático de Física en la Universidad de Alcalá.

Publicado por el diario EL MUNDO el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Análisis Pericial del los Explosivos: ABC erre que erre negando lo evidente (15 de febrero de 2007)

Por Narrador - 15 de Febrero, 2007, 15:40, Categoría: Explosivos Utilizados

 

La Goma 2 ECO incautada a Trashorras en su garaje en 2001 también tenía DNT

MADRID. Los 16 cartuchos de Goma 2 ECO intervenidos en el garaje de Avilés del ex minero de «Mina Conchita» José Emilio Suárez Trashorras durante la «operación Pipol» también estaban contaminados por dinitrotolueno (DNT), según se desprende del análisis que se realizó en los laboratorios de la Comisaría General de Policía Científica tres años después, en concreto en el mes de agosto de 2004.

Los resultados de los análisis no fueron finalmente incorporados al sumario de la citada operación, ya que el presidente de la Sala consideró que eran «muy anteriores» a la calificación provisional del fiscal, y si no los había aportado hasta entonces, en el acto del juicio oral «no era el momento procesal oportuno».

En cualquier caso, la prueba pericial se hizo sobre una muestra indubitada, por lo que está perfectamente demostrado que se trataba de Goma 2 ECO y que en su composición se hallaron las mismas sustancias que en la dinamita del 11-M: nitroglicol, nitrato amónico, nitrocelulosa, dibutilftalato, almidón y dinitrotolueno.

Aunque no hay informes que vinculen directamente esa dinamita con «Mina Conchita», la pericia realizada entonces demuestra que ya en 2001 había partidas de Goma 2 ECO contaminadas con DNT, sustancia que, según algunos, determina necesariamente la presencia de Titadyne o de otras dinamitas, pero en ningún caso de la citada Goma 2 ECO. Los resultados de la pericia desmienten ese extremo, lo mismo que los análisis realizados a los explosivos recuperados a los islamistas de la matanza de Madrid.

Proveedor habitual

Todos los datos apuntan a que la dinamita encontrada en el garaje de Trashorras, que compartía con su cuñado Antonio Toro, procedía también de la fábrica de UEB en Páramo de Masa, en Burgos, ya que era el proveedor habitual de «Mina Conchita». En esta instalación se elaboraba de forma alternativa Goma 2 EC, que suele llevar asociada el DNT, y Goma 2 ECO, en la que no es frecuente su presencia, aunque tampoco es incompatible. Esa alternancia sería la que provocó la contaminación.

La Sección Octava de la Audiencia Provincial de Asturias condenó a Suárez Trashorras a 10 años de prisión por sendos delitos de tenencia y tráfico de explosivos y contra la salud pública por su implicación en la «operación Pípol». Asimismo, Antonio Toro fue condenado a una pena de 11 años y seis meses de prisión por los mismos delitos.

En concreto, la resolución judicial impone a Trashorras seis años de cárcel por tenencia y tráfico de explosivos -dos menos de lo solicitado por el fiscal- y cuatro años más por venta de drogas, así como una multa de 218.000 euros, mientras que condena a Toro a seis años por el primer delito y a cinco años y seis meses por el segundo, así como al pago de la misma sanción económica que su cuñado.

El fiscal del caso aseguró en su momento que «la importancia de la sentencia» de cara al juicio del 11-M es «evidente, a la vista del escrito de acusación de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, que arranca precisamente con los hechos de la «Pipol»».

Texto publicado por el diario ABC el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

 


  

El informe final de los explosivos detallará cómo se contaminó la Goma 2

MADRID. El informe pericial definitivo sobre los explosivos del 11-M aún se retrasará cerca de un mes como mínimo, según fuentes de la investigación. Cuando la Policía lo aporte al Tribunal -se está elaborando a petición de la Sala-, el análisis detallará la forma en que se contaminó, en origen, la Goma 2 ECO utilizada en los atentados de Madrid; es decir, explicará cómo se mezclaron sustancias de forma involuntaria en la empresa de Burgos donde se fabricó, hecho que ya adelantó ayer ABC.

Las mismas maquinarias sirven para elaborar alternativamente Goma 2 EC, que lleva dinitrotolueno (DNT) y Goma 2 ECO, que carece de este elemento. Esa es la causa de la contaminación, según la Policía, y por tanto, la explicación al hallazgo del DNT. Esta aclaración será clave para explicar la presencia de dinitrotolueno en todos los focos de la matanza -Atocha, Téllez, El Pozo y Santa Eugenia-, así como en el resto de escenarios, dado que ese elemento no forma parte de la composición de la dinamita Goma 2 ECO.

El DNT está asociado tanto a la Goma 2 EC como al Titadyne. Sin embargo, también a nivel químico queda totalmente descartada la utilización de Titadyne en los atentados porque en las muestras analizadas (24 procedentes de los focos) no hay ni rastro de nitroglicerina, un elemento que es imprescindible para que se pueda hablar de la presencia de este tipo de dinamita.

La pericia final aclarará estos extremos, en principio, si es que la Sala lo considera oportuno también con la explicación del fabricante, la empresa española Unión de Explosivos-Ensing Bickfor (UEB) de Páramo de Masa (Burgos). El tribunal, en su caso, solicitará información puntual a esta firma sobre los procesos de fabricación, los calendarios y todos los datos adicionales que puedan aportar al sumario y contribuyan a esclarecer este punto. Como informó ABC, es fundamental para el caso haber podido atribuir «de forma indubitada» la procedencia del explosivo, tanto en fabricación como en «Mina Conchita».

No es el único trabajo pendiente en la Comisaría General de Policía Científica. Los ocho peritos -cuatro policías y guardias civiles y cuatro propuestos por las partes, que han aportado algunas alegaciones- deberán concluir tanto los análisis cualitativos como cuantitativos de las muestras, tal y como recoge el borrador entregado el martes en la Audiencia Nacional. Las discrepancias de los peritos «no cuestionan el valor y la calidad de los resultados obtenidos hasta ahora», según consta en el informe preliminar.

Metenamina

Está pendiente asimismo determinar si la metenamina encontrada en algunos de los vestigios puede ser debida a una reacción química desarrollada en el cromatógrafo de gases, y analizar las muestras de Tytadine 30F, 50 F y 50 cuando lleguen a los laboratorios desde Francia donde fueron solicitadas -estas muestras de referencia también se dilatarán aún algunos días-.

Sobre el Tytadyne de comparación, las fuentes consultadas destacan que no se espera ninguna novedad ni aclaraciones sustanciales, entre otras razones porque los puntos de partida difieren: los nombres comerciales que reciben los distintos tipos de esta dinamita ni siquiera coinciden en España y Francia, como comprobaron los agentes que se trasladaron a ese país para hacerse cargo de esta diligencia.

La importancia de los datos obtenidos hasta ahora es, como se ha informado, haber podido acreditar de modo fehaciente que toda la dinamita de los trenes salió de la fábrica de Burgos y fue comprada por «Mina Conchita».

La «trama asturiana» se la facilitó desde ahí a los autores de la matanza, tal y como recoge en los hechos probados la sentencia 3/2004 que condenó a Gabriel Montoya «el Gitanillo» a seis años de internamiento.

La misma se refiere a varios informes de la Guardia Civil de 2004 (29 de marzo, 27 de abril y 1 de junio) sobre la procedencia del explosivo, de los detonadores, y de las personas que en su distribución habían intervenido. «Todas las numeraciones de cartuchos de Goma 2 ECO hallados en el piso de Leganés proceden de Mina Conchita», recoge la sentencia, que detalla asimismo otras periciales del Cuerpo Nacional de Policía en el mismo sentido.

Hay que recordar, sin embargo, que esta es la primera vez que se llevan a cabo análisis en los laboratorios de Policía Científica sobre muestras del 11-M. Las pruebas anteriores sobre el explosivo de los trenes se encargaron a la Guardia Civil, primero, y a un equipo conjunto de Tedax de ambos Cuerpos, después.

Ninguno de esos resultados había logrado despejar todas las incógnitas de lo que se considera uno de los puntos más «débiles» de la instrucción. Fuentes policiales recuerdan que algunos de los supuestos «agujeros negros» -todos los que se referían a una presunta autoría de ETA- los podría haber aclarado el juez Juan del Olmo si hubiera ordenado tomar declaración a los tres etarras que finalmente comparecerán como testigos en el juicio del 11-M por orden del presidente de la Sala.

Texto de C. Morcillo y P. Muñoz publicado por el diario ABC el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

  


  

La Fiscalía cree que se «refuerza» la acusación de la «trama asturiana»

MADRID. Fuentes de la Fiscalía de la Audiencia Nacional consultadas por ABC están convencidas de que los resultados de las últimas pruebas realizadas a los explosivos del 11-M «refuerzan la acusación contra la trama asturiana como la única que facilitó la dinamita» y, por tanto, descarta ya definitivamente la vinculación de la banda ETA.

Las fuentes consultadas, en cualquier caso, destacaron la necesidad de mantener la cautela hasta que se disponga del informe definitivo, «lo que tardará aún cierto tiempo», aunque no se esperan ya sorpresas. «Hay un dato muy significativo: en todos los escenarios de la matanza, en todos los focos de las explosiones, hay un denominador común, el dinitrotolueno, que además se encuentra también en la muestra patrón recibida de «Mina Conchita»».

En cualquier caso, se espera que los argumentos, tal como ha sucedido en la fase de instrucción, sean retorcidos hasta el final por los que a lo largo de todo este tiempo han mantenido un acoso sistemático a la instrucción: «Los peritos no nos van a decir que el tipo de dinamita que estalló, pero nos van a dar los datos que, junto con el resto de la investigación, hace que sea imposible mantener que los islamistas no utilizaron Goma 2 ECO».

Texto de N. C. publicado por el diario ABC el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

  

Tres falacias oficialistas sobre el informe de los explosivos (Editorial de EL MUNDO)

Por Narrador - 15 de Febrero, 2007, 15:20, Categoría: Opiniones

La difusión del informe preliminar sobre los explosivos del 11-M volvió ayer a desatar el torbellino de confusión intencionada que ha rodeado desde el inicio la investigación de los atentados. La prensa gubernamental, que siempre se apuntó a la ciega tesis del «vale ya» y nunca mostró interés por que se llevaran a cabo estos análisis, trata ahora de presentar falsamente sus resultados como el aval de la versión oficial y de su propio e interesado conformismo.

Nada más lejos de la realidad. Como ya dijimos ayer en estas páginas, lo más importante de las pruebas es que han detectado una sustancia -dinitrotolueno (DNT)- que no está entre los componentes de la Goma 2 ECO, la sustancia con la que traficaban Toro y Trashorras y que según la policía había causado la masacre.

Emboscados en la alta dificultad técnica del asunto, las dos cabeceras oficialistas no tuvieron ayer reparos en difundir tres afirmaciones falsas pero muy fácilmente rebatibles. La primera es que el hallazgo de DNT demuestra que lo que explotó en el 11-M fue Goma 2 ECO. No es cierto. Como ya advertimos ayer, la presencia de DNT demuestra justo lo contrario: que lo único que no pudo estallar en los trenes es Goma 2 ECO, en cuya fórmula no se halla esta sustancia. Así lo dicen la Guardia Civil y la propia empresa que lo fabrica.

La segunda falacia es que la presencia de DNT no sólo en los focos de los trenes sino también en los otros restos demuestra que se trata del mismo explosivo en todos los casos. Tampoco es cierto. A la espera de análisis cuantitativos que determinen -si todavía es posible- cuáles son sus proporciones exactas, son varios los peritos que piensan que el explosivo de los trenes no es el mismo que el resto. El motivo es que el nivel de DNT en uno y otro caso es muy diferente. Si en el explosivo intacto de Vallecas, Mocejón, Leganés y la Kangoo aparece en cantidades casi imperceptibles -hasta el punto de que pasaron inadvertidas en los análisis de la Policía Científica-, en los restos de los trenes su rastro es mucho mayor, de tal manera que ni la explosión ni los tres años ni el corrosivo efecto de la acetona con la que se les ha lavado lo ha hecho desaparecer. Así como en el primer caso esto podría achacarse a una contaminación, en el de los trenes el rastro es tan intenso que ésta es muy improbable.

La tercera falacia es que la aparición junto al DNT de nitroglicol en los análisis descarta definitivamente que fuera Tita-dyn lo que estalló en los trenes. Quienes defienden esta tesis aseguran que en la fórmula de esta dinamita no hay nitroglicol sino nitroglicerina. No es cierto. No lo hay en algunas variedades, pero sí en el Titadyn 30. De hecho, entre los explosivos que se han barajado sólo dos incluyen DNT y nitroglicol: la Goma 2 EC y el Titadyn 30. Ni uno ni otro podían haber salido de Mina Conchita. Sin embargo, ETA sí tenía Titadyn 30: lo robó en Plévin en 1999.

A diferencia de nuestros competidores, nosotros no tenemos ninguna versión cerrada sobre la masacre. No hemos hecho otra cosa que intentar arrojar luz sobre sus puntos oscuros, abriendo nuevas vías para la Justicia. Si el instructor hubiera explorado algunas de ellas, no estaríamos aún discutiendo qué explosivo mató a casi 200 personas en 2004. Ojalá el juicio que hoy se inicia sirva para descubrir la verdad. Hace tres años habría sido posible. Hoy, desde luego, es mucho más difícil.

Editorial publicado por el diario EL MUNDO el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Un sumario lleno de preguntas sin respuesta

Por Narrador - 15 de Febrero, 2007, 15:00, Categoría: El Sumario del 11-M

Los 93.000 folios no aclaran aspectos clave como los movimientos que realizaron los terroristas el día del atentado

Madrid - Los más de 93.000 folios que componen el sumario elaborado por el juez Juan del Olmo serán la base documental sobre la que se desarrollará el juicio que comienza hoy en el pabellón de la Audiencia Nacional en la Casa de Campo. Sin embargo, este ingente trabajo ha dejado no pocos cabos sueltos en episodios trascendentales para conocer la verdad de lo ocurrido, tanto en la trágica jornada como en los días previos y posteriores. Éstas son algunas de las preguntas cuya respuesta sigue siendo, hoy por hoy, una incógnita:

LOS PREPARATIVOS

¿Quién decidió la fecha de los atentados?

En el sumario, Del Olmo considera que el desencadenante de los atentados es la participación española en la guerra de Irak y que sus autores se «inspiraron» en un documento denominado «Yihad iraquí, esperanzas y peligros», que encontraron en la web radical «Global Islamic Media». En ese informe, una especie de «comité de sabios» de Al Qaida pronosticaba que el Gobierno de José María Aznar «no podrá tolerar más de dos, máximo tres ataques» antes de retirar las tropas de Irak. El magistrado mantiene en el sumario que la elección de la fecha tuvo «profundas implicaciones estratégicas».

¿Cómo fue posible que las Fuerzas de Seguridad no detectaran la gestación del ataque?

En su extenso relato, el magistrado apenas se detiene en constatar que la gran mayoría de los procesados eran personas que estaban controladas de una u otra forma por las Fuerzas de Seguridad, cuando no actuaban directamente como confidentes de la Policía, la Guardia Civil o el Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Era el caso, por ejemplo, de Rafa Zouhier, el minero José Emilio Suárez Trashorras o Jamal Ahmidan, «El Chino». Sin embargo, estos contactos (que incluyeron en algún caso la intervención de llamadas telefónicas) no sirvieron para que las autoridades desbarataran los siniestros planes de los terroristas.

EL ATENTADO

¿En qué estaciones se subieron los terroristas a los trenes?

A la hora de reconstruir los pasos que dieron los terroristas en la mañana del 11-M, el sumario no se muestra especialmente preciso acerca de sus movimientos. Un informe de la Unidad Central de Desactivación de Explosivos y NBQ, realizado ese mismo día, reconoce que «son varias las estaciones desde las que se podría haber accedido a los trenes». «No es posible determinar una relación fehaciente entre la ubicación de los artefactos y la situación de los trenes en sus respectivos andenes», insisten los profesionales de la Unidad Central de Desactivación.

¿Cómo llegaron a los apeaderos con los explosivos?

Sigue siendo un misterio qué rutas siguieron los autores materiales de la matanza hasta llegar a las estaciones de Cercanías.

¿Cómo y dónde abandonaron los convoyes una vez colocadas las cargas explosivas?

Tampoco se sabe en qué apeaderos abandonaron los convoyes los terroristas una vez dejaron en su interior sus cargas mortíferas.

¿Por qué se suicidaron en un piso de Leganés?

La autoinmolación de siete terroristas en un piso de Leganés un mes después del 11-M es uno de los puntos que más dudas suscita. ¿Por qué varios de los autores materiales deciden suicidarse entonces y no lo hicieron en la jornada de los atentados, cuando podrían haber elevado todavía más el número de víctimas? ¿Por qué los GEO entraron en el inmueble después de que éste fuera desalojado en vez de jugar con el factor tiempo, que tal vez hubiera hecho que los islamistas se entregaran? El sumario no lo aclara.

LA INVESTIGACIÓN

¿Por qué no estallaron dos de las mochilas-bomba en el tren de El Pozo?

En el convoy atacado en la estación de El Pozo del Tío Raimundo hubo dos bolsas que no llegaron a explotaron. Una de ellas fue detonada con una explosión controlada por los Tedax en la mañana del 11-M, mientras que la otra -tras una peripecia que incluyó viajes de ida y vuelta entre Ifema y la comisaría de Vallecas- fue desactivada por los artificieros en el madrileño parque de Azorín y se convirtió en el verdadero «hilo conductor» de toda la investigación. Pero, ¿qué falló en estos dos artefactos? El informe oficial señala que el dispositivo desactivado contaba «con todos los elementos necesarios para su correcto funcionamiento» y que, por tanto, «no es posible establecer unas circunstancias suficientemente concluyentes para determinar el motivo del fallo».

¿Quién compró los móviles utilizados para detonar las bombas?

La mochila desactivada en Vallecas permitió seguir el rastro de los teléfonos móviles utilizados para activar los explosivos, que llevó hasta una tienda llamada «Bazar Top», regentada por dos ciudadanos hindúes. Ambos fueron detenidos (y posteriormente puestos en libertad) y declararon a la Policía que días antes del 11-M vendieron hasta diez teléfonos del mismo lote -entre ellos el encontrado en la mencionada mochila- a dos personas de aspecto europeo que, entre ellas, hablaban «en búlgaro». Sin embargo, Del Olmo no profundiza en la identidad de esos «búlgaros» ni en el verdadero papel que jugaron en la matanza.

¿Quiénes eran los tres individuos a los que se vio manipular unas mochilas junto a la estación de Alcalá de Henares?

Varios testigos declararon que, en la mañana del 11-M, vieron a tres individuos «en actitud sospechosa» mientras manipulaban unas mochilas junto a la furgoneta Renault Kangoo que la Policía descubrió horas más tarde de los atentados junto a la estación de Alcalá de Henares. Tras dar por concluida su «manipulación», el trío se dirigió a la estación de Cercanías alcalaína. Su identidad y grado de implicación en la trama carecen de relevancia para Del Olmo, que considera que las identificaciones realizadas por testigos fuera de los trenes «nada añaden» al sumario.

¿Fueron rigurosas las identificaciones de algunos de los presuntos autores del 11-M?

Las dudas se centran sobre todo en dos nombres propios: Jamal Zougam y Basel Ghalyoun. El primero, considerado por la Fiscalía como uno de los autores materiales de los atentados, sólo fue reconocido por los testigos tras haber aparecido publicada en la prensa su fotografía. En cuanto a Ghalyoun, el Ministerio Público también le considera autor material, pero no así Del Olmo. ¿Motivo? Que el único testigo que le reconoció fotográficamente, pasajero de uno de los trenes, no pudo identificarle en la posterior rueda de reconocimiento. Y eso que la fiscal del caso, Olga Sánchez, adujo que Ghalyoun se había dejado crecer la barba y el cabello con la intención de dificultar el «trabajo» del testigo.

Una información de J. Márquez publicada por el diario LA RAZON el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

"El juicio del 11-M nace plagado de incógnitas"

Por Narrador - 15 de Febrero, 2007, 14:00, Categoría: Juicio 11-M

Hoy arranca el proceso en el que se juzgará a los presuntos autores del mayor atentado terrorista de la Historia de España: los ataques del 11-M en Madrid, que causaron la muerte de 192 personas. El proceso podría arrojar luz sobre algunos puntos oscuros de la investigación.

Hoy, a las 10:00 horas, se iniciará en las instalaciones de la Audiencia Nacional en la Casa de Campo de Madrid el juicio por los atentados del 11-M, la acción terrorista más grave ocurrida en la historia de España. Murieron 192 personas y resultaron heridas 1.824. La vista oral comenzará con el interrogatorio de Rabei Osman El Sayed, Mohamed el Egipcio, uno de los presuntos autores intelectuales de la masacre.

El juicio arranca con 29 acusados en el banquillo, alrededor de 650 testigos y 98 peritos. Entre los 29 procesados, para quienes la Fiscalía pide penas que oscilan entre los 4 y los 38.667 y que suman un total de 270.885 años, hay quince marroquíes, nueve españoles, dos sirios, un argelino, un libanés y un egipcio. De ellos, los tres a los que se considera autores materiales de la matanza son Jamal Zougam, Abdelmajid Bouchard y Basel Ghalyoun. Los supuestos autores intelectuales, además de Mohamed el Egipcio, son Youssef Belhadj, Abusdoujanay, y Hassan el Haski. Los tres serán los primeros en declarar. El juicio arranca en medio de una inmensa polémica y con numerosas incógnitas que tratarán de esclarecerse en los próximos meses. Entre los principales puntos candentes figuran las siguientes:

La mochila de Vallecas

La mochila es una prueba clave en el histórico juicio. Fue hallada en las primeras horas del 12 de marzo, aunque su procedencia sigue estando confusa. Contenía una bomba elaborada con Goma 2 ECO que fue desactivada y, gracias a ella, los investigadores recuperaron un teléfono móvil que aportó las primeras pistas sobre que los autores materiales de los ataques eran islamistas y permitió las primeras detenciones. Durante la instrucción fue puesta en duda porque algunos aseguraban que no era la misma que se recuperó entre los restos del tren que estalló en El Pozo, debido a la inexistencia de un registro oficial en el que teóricamente apareció, la estación de El Pozo. El juez Juan del Olmo inició una investigación para saber si durante el traslado de El Pozo a la comisaría de Vallecas, de ahí a Ifema y de nuevo a la comisaría se había roto la cadena de custodia y concluyó que no. Pero las defensas no están de acuerdo.

Renault 'Kangoo'

Fue hallada el 11 de marzo de 2004 cerca de la estación de tren de Alcalá de Henares. Las primeras inspecciones oculares no aportaron resultados concluyentes. Pero, días después, se encontraron más de 60 evidencias, entre ellas restos de ADN de los islamistas, detonadores, restos de Goma 2 ECO y una cinta con versos coránicos. Como en la primera inspección no se encontró nada, se especuló con la posibilidad de que las pruebas fueran dudosas. Los terroristas habrían utilizado la furgoneta para llegar a la estación de tren de Alcalá de Henares y a la finca de Morata de Tajuña, donde montaron los artefactos.

Skoda 'Fabia'

Fue encontrado el 15 de junio de 2004, estacionado a no mucha distancia de la furgoneta Renault Kangoo. En el turismo se hallaron huellas genéticas de Allekema Lamari -uno de los suicidas de Leganés- y de Mohamed Afalah, que huyó de Madrid y se cree que se suicidó en Irak. Las dudas saltaron al no aparecer la furgoneta hasta tres meses después del atentado pese a la intensa investigación en la zona.

El piso de Leganés

Este piso es uno de los últimos escenarios relacionados con los presuntos autores de la matanza. En él, se inmolaron siete presuntos autores materiales de la masacre. Entre los escombros se encontraron restos de Goma 2 ECO, que habría salido de la misma mina asturiana que el resto del explosivo utilizado el 11-M, Mina Conchita. Su vínculo con la masacre es la Goma 2 ECO. Otras pruebas en contra de los suicidas son, entre otras, su fanatismo islamista, querían cometer atentados, intentaron volar el AVE y reivindicaron la masacre. Las dudas surgen respecto al suicidio, sin otro fin, ya que no es habitual en los islamistas debido a que es rechazado por el Corán.

Los explosivos

El informe pericial elaborado tras el estudio de los restos de explosivo recogidos en los trenes revela que hay una misma sustancia que aparece en todas las muestras analizadas: el dinitrotolueno (DNT). Esta sustancia no forma parte de la Goma 2 ECO, el explosivo que presuntamente habrían utilizado los terroristas islamistas para hacer volar los trenes y que apareció tanto en la mochila de Vallecas como en la furgoneta Renault Kangoo. Sin embargo, es uno de los componentes del Titadyne, explosivo habitualmente utilizado por ETA y del que, además, la banda terrorista robó 1.000 kilos en Francia en las fechas previas al 11-M. Según los populares, la aparición de restos de Titadyne en los focos del atentado echaría por tierra de igual forma la conocida como trama asturiana; es decir, que todo el explosivo salió de la asturiana Mina Conchita, ya que en la citada mina sólo había Goma 2 ECO.

Ácido Bórico

Se trata de la presunta manipulación de un informe pericial realizado por tres peritos en el que se relacionaba a ETA con los atentados del 11-M a partir del hallazgo de ácido bórico en el domicilio de uno de los procesados por la masacre de Madrid y en un piso franco de ETA en Salamanca, tres años antes. Esta sustancia sirve de base para fabricar explosivos, aunque también se utiliza como insecticida y se puede adquirir sin problemas en una droguería. El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón imputó a los tres peritos un delito de "falsedad documental", aunque no pudo proseguir la investigación, ya que tuvo que reconocer que debía trasladar el caso a los juzgados de Plaza de Castilla. Una vez allí, la juez Gemma Gallego dió la vuelta a las pesquisas de Garzón y abrió diligencias contra los superiores de los peritos. La Abogacía del Estado ha solicitado el sobreseimiento de la causa por entender que el dictamen de los tres peritos estaba sujeto a la "supervisión de sus superiores". La Fiscalía de Madrid también ha solicitado el sobreseimiento de la causa.

La 'Caravana de la Muerte'

Tres etarras, Gorka Vidal, Irkus Badillo y Beñat Arrondo, fueron detenidos en Cuenca el 28 de febrero de 2004 cuando se dirigían a Madrid en una furgoneta cargada de explosivos (506 kilos de cloratita y 30 de dinamita Titadyne) para, supuestamente, cometer un atentado en algún polígono industrial de las afueras de la capital de España. Vidal y Badillo fueron condenados el 12 de febrero a 22 años de prisión por estos hechos mientras que a Barrondo se le impuso una pena de cinco años de cárcel. Durante el juicio celebrado en la Audiencia Nacional, el abogado de la acusación particular, que ejerce la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), preguntó a los etarras si tenían intención de parar en Morata de Tajuña (Guadalajara) para entregar los explosivos a los terroristas islamistas que se escondieron allí, a lo que respondieron con una carcajada.

Un año de investigación parlamentaria marcada por la división

La comisión de investigación creada en el Congreso de los Diputados para investigar los atentados del 11 de marzo en Madrid culminó sus trabajos sin un dictamen de consenso. Después de 13 meses de trabajo, el PSOE y los partidos minoritarios suscribieron un dictamen que acusaba al Gobierno de José María Aznar de haber infravalorado la amenaza islamista y de haber manipulado y tergiversado la información después de la masacre con fines electorales. ERC, PNV y el grupo Mixto pidieron, además, que varios miembros del anterior Ejecutivo fueran reprobados en el Congreso de los Diputados, medida que no prosperó por la oposición de los socialistas. El PSOE argumentó que el Gabinete popular ya purgó sus responsabilidades políticas con la derrota electoral del 14 de marzo. El PP se opuso al dictamen de la comisión y solicitó que prosiguiera sus trabajos en aras de conocerse "toda la verdad". En opinión de los populares, el PSOE cerró en falso la investigación con el fin de que no se conociera la posible implicación de ETA en los hechos. La profunda división entre populares y socialistas marcó los trabajos de una comisión en la que comparecieron el ex presidente del Gobierno José María Aznar, el actual Jefe del Ejecutivo,

José Luis Rodríguez Zapatero y numerosos responsables de la seguridad del país. La fase de comparecencias se cerró con las de la presidenta de la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo, Pilar Manjón, y la del presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Francisco Alcaraz. Manjón solicitó en diciembre de 2005 que la comisión parlamentaria fuera sustituida por otra independiente en la que no participaran políticos.

Una información de Raquel G. Pico y Amaia Ormaetxea publicada por el diario EXPANSION el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Juicio 11-M: Comienza la Vista Oral (EL MUNDO)

Por Narrador - 15 de Febrero, 2007, 13:00, Categoría: Juicio 11-M

La infamia, en el banquillo

Hoy comienza la vista oral por la mayor matanza terrorista de la Historia de Europa: 29 procesados, 650 testigos, 98 peritos, 49 abogados, 93.226 folios de sumario, dos fiscales, tres jueces... y muchas incógnitas por resolver

MADRID.- Hoy comienza El Juicio. Fue hace casi tres años. Madrid se despertaba aquel 11 de marzo de 2004 en plena campaña electoral, a sólo tres días de los comicios generales. Como cada mañana, los trenes de Cercanías que bajan hacia la capital desde el Corredor del Henares viajaban atestados de gente. En su mayor parte, estudiantes y trabajadores. En apenas cuatro minutos, esa rutina se tornó en caos, horror y sangre: entre las 7.39 horas y las 7.42, 10 mochilas bomba estallaron en cuatro convoyes; los dos primeros, cerca de la estación de Atocha, el tercero junto al apeadero de El Pozo y el cuarto, en el de Santa Eugenia.

El resultado fue la infamia, una masacre indiscriminada, nunca antes vista en Europa, que dejó 192 muertos (incluido el GEO Francisco Javier Torronteras, que falleció el 3 de abril de 2004 en el suicidio de Leganés) y 1.824 heridos.

Lo que ocurrió entre ese día y el 14 de marzo, en que el PSOE ganó contra todo pronóstico las elecciones, y la respuesta de algunos representantes institucionales a los descubrimientos que las averiguaciones periodísticas han alentado desde entonces, han generado una preocupante fractura social y un clima de crispación política sin precedentes en la Historia de la democracia española. Y han despertado muchas incógnitas que los 93.226 folios del sumario 20/04, distribuidos en 241 tomos, que incluyen todas las diligencias practicadas por el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo para investigar los atentados, todavía no han conseguido despejar.

No han sido suficientes los más de 60 careos, 30 ruedas de reconocimiento, una veintena de comisiones rogatorias (a Italia, Francia, Argelia, Marruecos, Bélgica, Gran Bretaña, Serbia y Libia), 200 pruebas de ADN, 50 inspecciones oculares, otras tantas pruebas de documentoscopia en castellano y árabe, 25 inspecciones de vehículos, medio centenar de dactiloscopias ni las casi 50.000 operaciones de rastreo telefónico.

En el aire sigue la determinación exacta de los explosivos que estallaron en los trenes, y en solfa alguna de las pruebas clave que sustentan la acusación de la fiscal Olga Sánchez contra los 29 procesados que desde hoy se sientan en el banquillo. Para siete de ellos pide penas que suman, en total, 270.600 años de cárcel.

El tribunal lo formarán el presidente de la Sala de lo Penal, Javier Gómez Bermúdez -que también será ponente-, y los de las secciones Segunda y Tercera: Fernando García Nicolás y Alfonso Guevara, respectivamente. La acusación pública estará representada por Olga Sánchez, asistida por el fiscal Carlos Bautista. Se han personado además tres acusaciones populares (la Asociación de Víctimas del Terrorismo, la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M y la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo (que preside Pilar Manjón); 20 particulares, y 26 abogados defensores (tres representan a dos acusados).

La cita es esta mañana a las 10.00 horas en la sede de la Casa de Campo de la Audiencia Nacional. En adelante, las sesiones tendrán lugar de lunes a miércoles (de 10.00 horas a 14.00, y de 16.00 horas a 20.00) y, excepcionalmente, los jueves.

Fuentes judiciales confirmaron ayer que la voluntad del tribunal es comenzar la vista oral interrogando hoy mismo al primer acusado. La Sala considera que si alguna parte tuviera algún artículo de previo pronunciamiento, debería haberlo puesto de manifiesto en los tres primeros días del plazo que se dio para calificar los hechos. Como ninguna planteó cuestiones previas, si quisiese hacerlo ahora deberá esperar a la fase de prueba.

También se solventará el trámite de la lectura de las conclusiones provisionales de cada una de las acusaciones y defensas optando por la fórmula de preguntar a cada uno de los procesados si conoce los hechos delictivos de los que se le acusa. De esta manera, se ahorra una formalidad que hubiese llevado varios días, sin vulnerar por ello las debidas garantías procesales.

De cumplirse estas previsiones, la vista oral comenzará con el interrogatorio de Rabei Osman, El Egipcio, uno de los supuestos autores intelectuales de la masacre. Seguirán las declaraciones de los otros dos presuntos ideológos; los tres acusados de ejecutar materialmente los atentados; el cooperador necesario (José Emilio Suárez Trashorras); los 13 islamistas que habrían colaborado con la célula a la que se señala como responsable de la tragedia, y, por último, los 10 integrantes de la trama asturiana, a quienes se atribuye que facilitasen los explosivos que la fiscal sostiene que estallaron en los trenes.

La siguiente fase es la prueba testifical. Nada menos que 650 testigos responderán -algunos de ellos por videoconferencia- a las preguntas de acusaciones y defensas. Tras ellos, 98 peritos expondrán las conclusiones de los diferentes análisis y exámenes técnicos practicados.

A continuación, la prueba documental y, finalmente, los informes de conclusiones definitivas en los que cada una de las partes concretarán la petición de pena para cada uno de los acusados, y los argumentos de hecho y de derecho que la fundamentan. Concluido este trámite, los procesados podrán hacer uso de su última palabra y el juicio quedará visto para sentencia. Los cálculos más optimistas vaticinan que la resolución podría conocerse en un plazo máximo de cuatro o cinco meses.

Tanta es la expectación, que los 140 periodistas acreditados que podrán acceder al interior del edificio han sido citados tres horas antes. En los alrededores, otros 250 profesionales de la información ejercerán su trabajo. En total, 53 emisoras de televisión y radio (de todo el mundo, desde Al Jazeera a la CNN) emitirán desde el exterior.

Unas 150 víctimas podrán acceder al edificio para seguir cada sesión. Contarán con el apoyo de psicólogos, asistentes sociales y funcionarios de la Oficina de Apoyo a las Víctimas. Fuera del pabellón, la Comunidad de Madrid ha instalado una carpa para ayudar a afectados y familiares a soportar el trauma que supondrá rememorar la tragedia.

Una información de Joaquin Manso publicada por el diario EL MUNDO el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Unos 300 agentes para la seguridad...

MADRID. - Alrededor de 300 agentes de distintas unidades pertenecientes a la Comisaría General de Seguridad Ciudadana velarán por la seguridad del juicio por los atentados del 11-M que comienza hoy en el pabellón que la Audiencia Nacional tiene en la Casa de Campo de Madrid.

En la seguridad también participarán los agentes destacados habitualmente en la Audiencia Nacional. El grueso de los agentes pertenecen a la Unidad de Intervención Policial (UIP) y estarán acompañados por agentes a caballo. También participarán otras unidades especializadas de Seguridad Ciudadana, como la de Guías Caninos, que revisarán a diario los alrededores y el interior del pabellón, y la Unidad de Subsuelo, que controlará todo el alcantarillado. Un helicóptero de la Policía sobrevolará en todo momento la Casa de Campo y la Comisaría General de Información prestará a Técnicos Especialistas en Desactivación de Explosivos (TEDAX) para completar la seguridad.

Con independencia de las medidas de seguridad en el pabellón de la Casa de Campo, el Ministerio del Interior ha activado el nivel intermedio de alerta incluido en el Plan de Prevención y Protección Antiterrorista (Nivel 2) con motivo de la celebración del proceso y en relación también con el tercer aniversario de la masacre de Madrid. Se espera que un millar de personas circule a diario por el recinto de la Casa de Campo.

Una información publicada por el diario EL MUNDO el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


...y 17 pantallas de plasma para verlo todo

MADRID. - La Audiencia Nacional se viste de largo y estrenará nuevas tecnologías para dar cuenta del macro juicio más importante que jamás haya visto.

Preparadas especialmente para la cita, las dependencias del tribunal contarán con 17 modernas pantallas de plasma, distribuidas en distintas estancias, que permitirán a las víctimas, público y periodistas seguir el juicio en directo.

Así lo publicita con luces de neón la Audiencia y así se ultima el lustre de la casa, lista ya para un evento sin parangón en lo referente al interés periodístico suscitado.

La señal audiovisual del juicio será institucional y se grabará a través de cuatro pequeñas cámaras instaladas en la sala de vistas. Un realizador, bajo la tutela del tribunal, se encargará de la selección de las imágenes, garantizando siempre el derecho a la intimidad y protección de los testigos. Y hasta el presidente del tribunal, pulsando un simple botón, podrá cortar la imagen desde su propia mesa cuando lo considere oportuno.

Un total de 43 micrófonos, una cámara de documentos especial instalada en el techo para visionar los documentos que consten en el sumario... Por primera vez en la historia de la Audiencia Nacional, y dado el calado del juicio, las notificaciones a los procuradores serán a través de internet mediante firma electrónica.

Una información publicada por el diario EL MUNDO el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La sede de la Audiencia en la Casa de Campo puede quedarse pequeña

MADRID.- La expectación que ha despertado el juicio por la masacre terrorista de Madrid, el gran número de acusados, de testigos, de acusaciones y de defensas ha obligado a que la vista oral se celebre en la sede de la Audiencia Nacional de la Casa de Campo de Madrid. Su sala de audiencias dispone de mayor capacidad que la sede ordinaria. Además, el edificio cuenta, en su planta baja, con una habitación para la prensa; en la superior, se ha habilitado una estancia desde donde 150 víctimas podrán seguir cada una de las sesiones de la vista oral. Los alrededores, junto al recinto ferial, son amplios como para permitir el trabajo de un sinfín de unidades móviles de televisión y de radio... Y aun así, puede no ser suficiente para responder a la demanda de información que ha despertado el acontecimiento.

A la sala se accede tras subir unas pequeñas escaleras y pasar un control de seguridad. Una vez dentro, a mano derecha, existen dos cabinas para los traductores; a la izquierda, se encuentra el control de realización de televisión. Será Televisión Española quien distribuya la señal para todo el mundo.

La audiencia pública presencial ha quedado reservada a los familiares de los acusados, de las víctimas, importantes personalidades, embajadores y observadores internacionales. En la misma sala se dispondrán varias pantallas de plasma para seguir el juicio.

Inmediatamente delante del público, sin apenas separación física, se sentarán los 10 acusados que se encuentran en libertad provisional. A su derecha, en un habitáculo blindado, los otros 19 que están en prisión.

En el estrado de la izquierda, más cerca del público, actuarán los 26 abogados que patrocinan las defensas de los 29 procesados (tres letrados representan a dos acusados); más cerca del tribunal, los 23 representantes de las acusaciones particulares y de las tres asociaciones personadas como acusación popular.

Ministerio Fiscal

Enfrente, el Ministerio Fiscal: la acusación pública la ejercerá la fiscal Olga Sánchez, que estará asistida por Carlos Bautista. En las primeras sesiones, al menos, está previsto que acudan el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, y su teniente fiscal, Jesús Santos.

Por último, al fondo, y en el centro, estará el tribunal, presidido por Javier Gómez Bermúdez (a su vez, presidente de la Sección Primera y de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional); a su derecha, el presidente de la Sección Segunda, Fernando García Nicolás, y a su izquierda, el de la Sección Tercera, Alfonso Guevara. Junto a éste se sentará el fedatario público: el secretario judicial.

En la planta baja, la sala de prensa albergará 140 periodistas -acreditados bajo estrictas medidas de seguridad- que contarán con pantallas de circuito cerrado de televisión.

Más abajo, en el sótano, nueve calabozos donde los acusados esperarán durante los recesos.

Una información de Joaquin Manso publicada por el diario EL MUNDO el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Tres autores intelectuales y tres materiales para 192 víctimas

MADRID.- La acusación pública, representada por la fiscal Olga Sánchez, atribuye la autoría intelectual de la masacre a cuatro islamistas: Rabei Osman, El Egipcio, Hasan Haski, Yusef Belhadj y Serhane Abdeljamid Fakhet, El Tunecino. Sólo los tres primeros se sentarán mañana en el banquillo: para cada uno de ellos el Ministerio Fiscal pide 36.856 años por 191 delitos de asesinato terrorista consumados (los que se produjeron en los trenes), 1.824 en grado de tentativa, cuatro estragos terroristas y pertenencia a banda armada. El Tunecino, al que la Fiscalía señala como el cerebro de la célula que supuestamente atentó en Madrid, se suicidó en Leganés junto a otros seis radicales.

Dos años menos de cárcel -36.854- solicita el Ministerio Público para los marroquíes Jamal Zougam y Abdelmajid Bouchar, y para el sirio Basel Ghalyoun. A los tres se les acusa, como autores materiales de la masacre, de los mismos delitos que a los presuntos inductores, pero se les rebaja en dos años la petición por integración en organización terrorista.

En sus conclusiones, la Fiscalía sostiene que al menos otras nueve personas colocaron las bombas: los huidos Mohamed Afalah y Daoud Ouahne, que se encuentran en busca y captura internacional, y los siete suicidas de Leganés (además de El Tunecino, Jamal Ahmidan, El Chino; Mohamed Oulad Akcha; Rachid Oulad Akcha; Rifaat Anouar Asrih, Allekema Lamari y Abdennabi Kounjaa). No se descarta que otras personas aún no identificadas ejecutasen el crimen.

Suárez Trashorras

Otro de los procesados clave es el ex minero asturiano José Emilio Suárez Trashorras, que presuntamente habría proporcionado los cartuchos de Goma 2 ECO que el Ministerio Público cree que estallaron en los trenes. Para Suárez Trashorras, la fiscal Olga Sánchez pide más pena que para ningún otro acusado: 38.667 años de cárcel como cooperador necesario. A él se le acusa también de la muerte del GEO Francisco Javier Torronteras en Leganés, la víctima 192.

Otras nueve personas habrían colaborado con Suárez Trashorras en el tráfico o suministro de explosivos. La denominada trama asturiana estaría integrada por Antonio Toro; su hermana -y esposa de Trashorras- Carmen Toro; Rafá Zouhier; Emilio Llano; Iván Granados, Javier González; Raúl González; Sergio Alvarez, y Antonio Iván Reis. Las peticiones de la fiscal oscilan entre los 23 años de cárcel para Antonio Toro y los cuatro para su hermana Carmen.

Otros 13 islamistas están acusados de haber colaborado con la célula que atentó el 11-M: Hamid Ahmidan, Abdelilah El Fadoual, Mahamed Bouharrat, Rachif Aglif, Saed Harrak, Mahmoud Slimane, Nasredine Bousbaa, Brahim Moussaten, Mohamed Moussaten, Otman El Gnaoui, Mohamed Almallah, Mohamed Larbi y Fouad El Morabit. Para ellos, el Ministerio Público pide entre seis y 24 años de prisión.

Una información de Joaquin Manso publicada por el diario EL MUNDO el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Juicio 11-M: Comienza la Vista Oral (LA RAZON)

Por Narrador - 15 de Febrero, 2007, 12:50, Categoría: Juicio 11-M

El proceso arranca sin saber cuántos terroristas participaron en la matanza

La investigación judicial no ha desvelado tampoco el número de islamistas implicados y al menos dos de ellos están desaparecidos. El nuevo informe sobre los explosivos, lejos de despejar dudas, ha añadido aún más confusión.

Madrid - Dos años, once meses y cuatro días después de que diez explosiones en cuatro trenes de Cercanías del Corredor del Henares sobresaltaran a todo un país, los presuntos responsables de los atentados del 11-M responderán a partir de hoy ante la Justicia. A lo largo de casi tres años de investigaciones, la instrucción judicial ha acumulado 93.226 folios repartidos en 241 tomos que serán testigos silenciosos del macrojuicio más esperado. En ese tiempo, 116 personas fueron imputadas por la matanza, de las que finalmente tan sólo 29 se sentarán en el banquillo. Pero el juicio comenzará, sobre todo, con muchas preguntas todavía sin respuesta y con significativas ausencias.

El número de terroristas que colocaron las bolsas-bomba en los trenes sigue siendo una incógnita y también se desconoce en qué estaciones se subieron a los convoyes los autores materiales de los atentados, ni en cuáles abandonaron los trenes, dónde se escondieron. La identidad de las dos personas que compraron los teléfonos móviles utilizados en la masacre sigue siendo un misterio y la investigación tampoco ha podido arrojar luz acerca de quién decidió la fecha de los atentados. Por si fuera poco, el segundo informe pericial encargado por el tribunal para despejar todas las dudas sobre los explosivos utilizados por los terroristas ha añadido aún más confusión si cabe a uno de los caballos de batalla del sumario instruido por el juez Juan del Olmo.

Sólo tres autores materiales

Con esas incógnitas revoloteando sobre el pabellón de la madrileña Casa de Campo que la Audiencia Nacional ha remodelado para la ocasión, los acusados se enfrentarán a una petición fiscal de 270.885 años de cárcel. Siete de los acusados acumulan la mayor parte de las condenas que propone la fiscal Olga Sánchez: los tres presuntos autores materiales (Jamal Zougam, Abdelmajid Bouchar y Basel Ghalyoun); los ideólogos de los atentados (Rabei Osman «Mohamed El egipcio», Hassan el Haski y Youssef Belhadj) y el minero José Emilio Suárez Trashorras.

La fiscal identifica en su escrito de calificación a doce autores materiales (los terroristas que se subieron a los trenes y colocaron las bolsas-bomba). Pero de ellos sólo los tres referidos serán juzgados por la Audiencia Nacional. Siete se suicidaron en Leganés cercados por la Policía el 3 de abril de 2004, entre ellos Jamal Ahmidan «El chino» (que se había encargado de conseguir los explosivos) y Serhane «El tunecino», considerado el jefe ideológico de los atentados. Entre los suicidas también estaba el argelino Allekema Lamari «Yasin», otra de las piezas clave en la planificación y ejecución de los atentados. «Yasin», que pasó cinco años en prisión, recuperó la libertad por un error judicial en junio de 2002.

Otros dos presuntos autores materiales tampoco asistirán a la vista. Mohamed Afalah y Daoud Ouhane están es paradero desconocido desde que huyeron de España tras el 11-M. El primero podría haber muerto en Irak al protagonizar una acción suicida.

Identificaciones dudosas

Así las cosas, sólo Zougam (para quien la fiscal pide 38.654 años de prisión al considerarle responsable de los 191 asesinatos y 1.824 en grado de tentativa, tantos como personas heridas); Bouchar y Ghalyoun (que comparten idéntica petición de años de cárcel) son los únicos señalados como autores materiales de la matanza que estarán en el juicio. Pero incluso sobre su participación planean también unos cuantos interrogantes. A Zougam le reconocieron cuatro pasajeros, pero cuando su fotografía ya había sido publicado en varios medios de comunicación (fue el primer detenido tras el 11-M). En cuanto a Bouchar, no está clara su presencia en los trenes aunque el hecho de que sea el único superviviente de la vivienda de Leganés donde se suicidaron los terroristas (escapó de la Policía gracias a su preparación física como corredor de fondo) le ha valido para ser señalado como uno de los autores materiales.

La dudosa identificación de Ghalyoun (reconocido fotográficamente por un pasajero que después se retractó en la rueda de reconocimiento, según la fiscal porque se dejó crecer el pelo y la barba) ha dividido a Del Olmo y a la representante del Ministerio Público, que le considera uno de los autores materiales pese a que el magistrado no le imputa los 191 asesinatos.

Cada uno de los tres presuntos «cerebros» de los atentados que están a disposición de la Justicia -El Haski, Belhadj y «El egipcio», entregado por las autoridades italianas- se enfrenta a 38.656 años de prisión, que decidieron atentar en España tras las desarticulación de la presunta célula española de Al Qaida (noviembre de 2001) y la intervención de España en la guerra de Irak. La llamada a la «Yihad» de Ben Laden en la cadena de televisión Al Yazira en octubre de 2003 fue el detonante para poner en marcha la acción criminal.

Al margen de estos seis procesados, el minero Suárez Trashorras (que no es considerado integrante de la organización terrorista sino mero colaborador) es el otro gran «damnificado» en la calificación de la Fiscalía, puesto que hará frente a 38.670 años de prisión por haber facilitado, presuntamente, los explosivos a la célula islamista.

Además de Suárez Trashorras, otros siete procesados están acusados de colaborar con la célula islamista (la mayoría sin estar al tanto del día a día de la planificación y ejecución de los atentados). La fiscal pide para ellos penas de entre seis y 23 años y medio por falsedad documental, tráfico de estupefacientes y, en el caso de Antonio Toro (cuñado de Trashorras) y el confidente Rafa Zouhier, suministro de explosivos. Otros siete procesados de la «trama asturiana» son acusados de asociación ilícita y afrontarán penas de hasta cinco años de cárcel.

La «trama asturiana» se enfrenta a 38.762 años de cárcel

Los diez integrantes de la conocida como «trama asturiana» -que supuestamente facilitó a la célula islamista los explosivos necesarios para cometer los atentados, casi 200 kilogramos, según la fiscal Olga Sánchez- se enfrentan a 38.762 años de cárcel, de los que su supuesto cabecilla, el minero Suárez Trashorras, acumula 38.670 acusado de colaboración con organización terrorista, de 191 asesinatos (finalmente no se le imputa la muerte del geo fallecido en Leganés) y 1.824 en grado de tentativa, cuatro delitos de estragos terroristas, asociación ilícita, tenencia y transporte de explosivos, robo de uso de vehículo de motor y falsificación de placa de matrícula.

Los demás (salvo su cuñado, Antonio Toro) han salido mejor parados, dado que la fiscal no les acusa, como en un principio, de colaboración con organización terrorista sino de asociación ilícita, lo que ha contribuido a rebajar la petición de condenas. Así, para los mineros Iván Granados, Raúl González, Iván Reis, Javier González Díaz y Sergio Álvarez la fiscal solicita ocho años de cárcel por asociación ilícita y suministro de explosivos. Todos contribuyeron, según el Ministerio Público, a facilitar ese material a los terroristas. Emilio Llano, vigilante de la mina Conchita, deberá hacer frente a una petición de cinco años de cárcel, dado que no se le acusa de asociación ilícita. Antonio Toro (23 años), su hermana Carmen (cuatro) y el confidente Zouhier (20 años) cierran la lista de supuestos implicados en el transporte y tráfico de los explosivos.

Una información de Ricardo Coarasa publicada por el diario LA RAZON el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Casi 94.000 folios para recoger la investigación

Madrid- La magnitud del macrojuicio del 11-M queda de manifiesto con un simple vistazo a sus cifras. El más espectacular de los números es, sin duda, el de los folios en los que ha quedado recogida toda la investigación sobre la matanza de los trenes de cercanías de Madrid, nada menos que 93.226 en 241 tomos. Durante su instrucción, figuraron 116 personas imputadas.

Durante la investigación, se realizaron 60 careos, 30 ruedas de reconocimiento, una veintena de comisiones rogatorias a Italia, Francia, Argelia, Marruecos, Bélgica, Gran Bretaña, Serbia, y Libia; 200 pruebas de ADN, 50 inspecciones oculares, 50 pruebas de documentoscopia en castellano y árabe, 25 inspecciones de vehículos, 50 pruebas de huellas, análisis de los ordenadores incautados y rastreos de 50.000 registros telefónicos.

De los 29 acusados tras la investigación, 18 permanecen en prisión y se sentarán en el habitáculo blindado. Entre ellos, hay nueve españoles y el resto de nacionalidad árabe -Marruecos, Argelia, Siria y Egipto-. Para siete de los acusados, la fiscal pide penas de más de 270.600 años; les imputa 191 asesinatos consumados y 1.824 en grado de tentativa. Un menor está condenado por los hechos relacionados con el transporte de los explosivos desde Asturias hasta Madrid. Se le juzgó con la Ley del Menor.

De la defensa de estos acusados se encargarán 26 abogados -hay tres que representan a dos acusados-, que se sentarán a la izquierda del estrado y de forma separada de sus colegas de la acusación, que será ejercida por 23 letrados, incluidos los representantes de las acusaciones particulares y los de las tres asociaciones personadas como acusaciones populares, ejercidas por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), la Asociación 11-M afectados de Terrorismo y la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M.

En el sótano del pabellón se ha habilitado una sala para las víctimas desde la que los afectados podrán seguir las sesiones a través de un circuito interno de televisión. La sala tiene capacidad para unas 150 personas.

Junto a las víctimas, varios psicólogos, asistentes sociales y personal sanitario permanecerán en dos habitaciones contiguas, atentos ante cualquier necesidad de ayuda psicológica o médica. Además, una funcionaria de la Oficina de Atención a las Víctimas de la Audiencia Nacional también permanecerá en el pabellón de la Casa de Campo mientras dure el juicio.

En la sala también se han instalado dos nuevas cabinas de traducción. Desde allí realizarán su trabajo los dos traductores de árabe designados por el tribunal. Para la fase testifical se ha previsto, además, la participación de traductores de otras lenguas como el italiano y el francés.

Una información de R. L. V. publicada por el diario LA RAZON el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


El mayor plató televisivo del mundo en la Casa de Campo para seguir la vista

MADRID - La atención informativa de medio mundo estará hoy puesta en el pabellón de la madrileña Casa de Campo donde, tres años después del 11-M, se sentarán en el banquillo 29 de los 116 imputados a lo largo de ese tiempo por el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo. Aunque han sido 160 los medios de comunicación que han solicitado seguir en directo las incidencias del macrojuicio, razones de espacio han obligado a la Audiencia Nacional a «racionar» las acreditaciones, por lo que finalmente serán 140 periodistas los que puedan entrar en el pabellón. Además, fuera del mismo estarán otros 250 profesionales de los medios de comunicación trabajando en las unidades móviles. Treinta televisiones y 23 cadenas de radio emitirán desde la misma Casa de Campo. La mayor parte de estos medios son de países europeos (Francia, Bélgica, Alemania, Holanda, Noruega, Italia, Gran Bretaña y Suecia, entre otros), aunque también habrá representación estadounidense.

El proceso comenzará con las declaraciones de los 29 procesados, a quienes se escuchará por primera vez (al margen de sus declaraciones judiciales), que se podrían prolongar por espacio de varios días (aunque el proceso se celebrará esta semana el jueves y el viernes, en adelante las sesiones de mañana y tarde se desarrollarán de lunes a miércoles).

Pero el juicio, que según las previsiones deberá concluir antes de agosto, tiene una fecha que apremiará el discurrir de las sesiones: marzo de 2008. Entonces se cumplirán para algunos de los procesados en prisión (los que protagonizaron las primeras detenciones) el máximo de cuatro años de prisión preventiva que permite la ley.

Sentencia en otoño

Para evitar su puesta en libertad, para esa fecha el Tribunal Supremo ya debería haber resuelto los presumibles recursos presentados por las defensas. O lo que es lo mismo: la sentencia debería hacerse pública, como tarde, en otoño de este año, toda una «cuenta atrás» para el magistrado encargado de redactar el fallo, el presidente del tribunal Javier Gómez Bermúdez.

Por la Sala pasarán 650 testigos (las partes propusieron casi 700, entre ellos el ex presidente del Gobierno José María Aznar, el ex ministro de Interior Ángel Acebes y el juez Baltasar Garzón, cuya presencia ha sido rechazada por el tribunal) y 98 peritos (aunque algunos testificarán en grupo) que serán interrogados en relación a una quincena de periciales sobre explosivos, huellas dactilares y pruebas de ADN.

Una información de Ricardo Coarasa publicada por el diario LA RAZON el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Juicio 11-M: Comienza la Vista Oral (ABC)

Por Narrador - 15 de Febrero, 2007, 12:40, Categoría: Juicio 11-M

  

«El Egipcio», uno de los ideólogos del 11-M, abre hoy un juicio histórico

MADRID. El juicio por el mayor atentado cometido en la historia de España, el de los atentados del 11-M, comienza hoy en medio de una enorme expectación política, social e internacional que se ha traducido en unas cifras sin precedentes. No por el número de procesados (29), que ha sido mayor en otras vistas, sino porque al tratarse el terrorismo de un fenómeno que va más allá de nuestras fronteras son numerosos medios de comunicación de todo el mundo los que se han acreditado para cubrir este juicio, cuya duración podría prolongarse medio año.

Casi dos centenares de medios han solicitado acreditación para asistir a la vista, pero finalmente sólo podrán acceder al interior del Tribunal 140 periodistas. Otros 250 permanecerán en el exterior del edificio, en medio de un enorme dispositivo de seguridad desde el que emitirán 30 televisiones y 23 cadenas de radio españolas y extranjeras (Francia, Bélgica, Alemania, Holanda, Noruega, Suiza, Italia, Gran Bretaña, Suecia y Estados Unidos). Interior ha activado el nivel intermedio de alerta y operatividad recogido en el Plan de Prevención Antiterrorista para garantizar plenamente la seguridad de los ciudadanos ante la coincidencia del juicio y el tercer aniversario del 11-M.

De 4 a más de 38.670 años

El juicio comienza con 29 procesados en el banquillo, de los que 9 son españoles y el resto de nacionalidad árabe (Marruecos, Argelia, Siria y Egipto). Son estos últimos (junto con dos del grupo anterior) los que están acusados de delitos de pertenencia o colaboración con organización terrorista, mientras que cinco miembros del primer grupo son considerados simples integrantes de una asociación ilícita. La Fiscalía solicita para todos ellos penas que suman más de 270.000 años de cárcel, si bien sólo siete responden como autores de los 191 asesinatos y de las 1.824 tentativas. Las peticiones de la Fiscalía oscilan entre un mínimo de 4 años (Carmen Toro) y un máximo de 38.670 (su marido, Emilio Suárez Trashorras).

Los tres presuntos autores materiales son Jamal Zougam, Basel Ghalyoun y Abdelmajid Bouchar; y los intelectuales son Rabei Osman «El Egipcio», Hassan El Haski y Youssef Belhadj. Junto con ellos, el minero asturiano Emilio Suárez Trashorras (quien presuntamente proporcionó la dinamita a la célula de Madrid) es considerado cooperador necesario de los asesinatos y tentativas de asesinato. Durante la vista oral, 18 de ellos estarán sentados en el interior del habitáculo blindado, pues están en prisión preventiva. Los otros once, que están en libertad, se sentarán fuera de la «pecera» y estarán custodiados en todo momento por la Policía.

El Tribunal que juzgará los atentados del 11-M es la Sección Segunda de la Audiencia Nacional y estará compuesta por los magistrados Javier Gómez Bermúdez (presidente y ponente), Fernando García Nicolás y Alfonso Guevara. Los tres son presidentes de la Sección Primera, Segunda y Tercera de la Sala de lo Penal respectivamente.

Por parte del Ministerio Público no sólo asistirá la fiscal durante la instrucción del sumario, Olga Sánchez, sino que también lo hará su compañero Carlos Bautista y probablemente durante los primeros días asistirán el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, y el teniente fiscal, Jesús Santos. Junto a ellos estarán sentados dos abogados de Estado.

El número de letrados también es muy significativo. En total se sentarán en el estrado 49, de los que 26 defienden a los acusados -hay tres letrados con dos clientes cada uno- y 23 están personados como acusación. Las acusaciones populares son la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), Asociación 11-M Afectados de Terrorismo y Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M.

El tribunal ha aceptado la declaración de unos 650 testigos y 98 peritos. Entre los primeros, como ya informó ABC, figuran tres etarras: Henri Parot y los dos condenados de la «caravana de la muerte».

En el mismo edificio en el que se celebrará el juicio se ha habilitado una sala para las víctimas (con capacidad para unas 150 personas) desde la que podrán seguir las sesiones a través de un circuito interno de televisión. Junto a las víctimas, psicólogos, asistentes sociales y personal sanitario permanecerán en dos habitaciones contiguas por si fuera necesaria su intervención.

Texto de Nati Villanueva publicado por el diario ABC el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

 

Juicio 11-M: Comienza la Vista Oral (EL PAIS)

Por Narrador - 15 de Febrero, 2007, 12:30, Categoría: Juicio 11-M

  

Comienza en Madrid el juicio por el mayor atentado islamista registrado en Europa

La investigación judicial ha desmontado una a una las teorías conspirativas sobre el 11-M

Madrid - El juicio del 11-M, el mayor atentado en la historia de Europa con 191 muertos y 1.824 heridos, arranca hoy tras casi tres años de investigación judicial y policial que ha permitido reunir cientos de pruebas que acreditan que un grupo de islamistas radicales perpetró la matanza de los trenes con dinamita robada en Asturias. El juicio arranca con el PP, el primer partido de la oposición, que gobernaba cuando los islamistas perpetraron el atentado, cuestionando y poniendo bajo sospecha la investigación y alentando teorías que intentan implicar a ETA en los hechos. Durante la instrucción judicial se han ido desmontando distintas teorías conspirativas, apoyadas en testimonios de delincuentes o en descabelladas interpretaciones de algún policía.

La teoría de la conspiración arrancó sólo dos días después del 11-M, cuando el entonces secretario de Estado de Seguridad, Ignacio Astarloa, pidió de urgencia el sábado 13 de marzo un informe a la Dirección General de Instituciones Penitenciarias sobre relaciones entre presos etarras y terroristas islamistas en la cárcel.

El informe apenas acreditó seis contactos esporádicos de los que no se podía deducir ningún tipo de colaboración, pero las conclusiones fueron aireadas algunas semanas después en los medios afines al PP, que durante dos años han construido una teoría que buscó, sin éxito, pruebas de la participación del ETA en el atentado.

Pruebas tan ridículas y falsas como la existencia de una tarjeta de visita del Grupo Mondragón en el salpicadero de la furgoneta donde se trasladaron los terroristas hasta Alcalá de Henares.

O como el testimonio de uno de los principales procesados, el ex minero José Emilio Suárez Trashorras, condenado ya por tráfico de explosivos, que ha cambiado hasta seis veces de versión y que llegó a confesar a sus padres: "Si El Mundo me paga, les cuento hasta la Guerra Civil".

Durante todo este tiempo, la labor policial, primero bajo dirección del Gobierno en funciones del PP y luego durante mandato socialista, ha recabado pruebas de todo tipo para reconstruir con notable precisión lo ocurrido.

- Los explosivos. Una sentencia firme dictada en 2004 por el Juzgado Central de Menores de la Audiencia Nacional señala que la dinamita que se utilizó en los atentados del 11-M fue robada en la mina Conchita de Asturias. La sentencia considera probado que el ex minero José Emilio Suárez Trashorras, junto con algunos colaboradores (uno de ellos menor de edad), robó distintas cantidades de dinamita para vendérsela a Jamal Ahmidan, El Chino, uno de los jefes del grupo de terroristas que perpetró el 11-M. La dinamita Goma 2 Eco apareció en la finca de Chinchón (donde se prepararon las bombas); en el piso de Leganés (donde se suicidaron siete terroristas); en el artefacto que no explotó en los trenes de Madrid y en otra bomba colocada en las vías del AVE. Además, elementos de esa dinamita se hallaron en algunos de los focos donde explotaron las bombas.

- El análisis de los explosivos. El PP y las distintas teorías conspirativas han denunciado que en los análisis del explosivo se descubrió metenamina, una sustancia que no forma parte de la Goma 2 Eco.

Pero los expertos policiales han acreditado que esa sustancia se forma como consecuencia de la reacción química que se produce al mezclar los elementos de la Goma 2 Eco con una sustancia reactiva necesaria para hacer el análisis en el cromatógrafo de gases.

En el último informe de los explosivos, ordenado por el tribunal que juzgará a partir de hoy el 11-M y cuyo borrador se conoció ayer, se descubrió otra sustancia, el dinitrotolueno, que no figura dentro de los componentes de la Goma 2 Eco. Los expertos aseguran que esa sustancia ha aparecido ahora porque éste ha sido el análisis más sofisticado y concienzudo de todos los que se han realizado hasta el momento, pero que en el informe pericial "cuantitativo" que se entregará en los próximos días, se descubrirá que la proporción es escasa porque se trata de una contaminación en la fabricación de la dinamita. De hecho, en la muestra patrón enviada por la empresa que fabrica la Goma 2 Eco, también analizada ahora, aparece la misma sustancia.

- Las reivindicaciones. La investigación policial descubrió hasta cinco reivindicaciones, que los informes periciales han acreditado como ciertas, de los atentados del 11-M. Algunas de esas reivindicaciones habían sido realizadas por terroristas que, posteriormente, se suicidaron en el piso de Leganés.

- Huellas y restos biológicos. La policía y la Guardia Civil lograron encontrar restos biológicos y huellas de al menos 10 de los terroristas que perpetraron el 11-M. Y las encontraron en todos los escenarios relacionados con el atentado: la casa de Chinchón donde se montaron las bombas; los dos vehículos en los que algunos de los terroristas se trasladaron hasta Alcalá de Henares para colocar las bombas en los trenes; el piso de Leganés donde se suicidaron siete islamistas radicales; el coche robado para colocar una bomba en las vías del AVE en Mocejón (Toledo)... Nadie ha puesto en cuestión los informes periciales sobre huellas y restos biológicos.

- La mochila bomba que no explotó en la estación de El Pozo. Fue una de las pistas principales que la policía tuvo unas horas después de cometido el atentado. La bomba no explotó y pudo ser desactivada. Su interior facilitó pistas sobre los teléfonos móviles usados en los atentados y la procedencia de la dinamita. El PP duda de que esta mochila estuviera realmente en los trenes. Pero los policías que la custodiaron en todo momento han declarado al juez que nunca perdieron el control sobre ella y, por tanto, corresponde con la mochila que no explotó en la estación de El Pozo.

EL ACUSADO

Rabei Osman El Sayed, 'Mohamed El Egipcio'Recibió entrenamiento terrorista en un campo de Al Qaeda en Afganistán. Vino a España en 2003. En los meses previos al atentado, estuvo en contacto con El Tunecino, uno de los jefes de la célula que atentó el 11 de marzo.Autor intelectual del atentado de los trenesSe le acusa de pertenencia a organización terrorista y conspiración para delito de terrorismo en relación con 191 asesinatos en el atentado del 11-M.Petición fiscal: 38.656 años de cárcelPertenencia a organización terrorista (14 años); 191 asesinatos (30 años por cada uno); 1.824 intentos de asesinato (18 años cada uno), 4 delitos de estragos (80 años).

Texto de José Manuel Romero publicado por el diario EL PAIS el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

 


 

Los otros casos

Salvo la matanza de Casablanca, los principales atentados suicidas cometidos por islamistas se han resuelto con pocas condenas

Madrid - El único condenado por los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, que causaron casi 3.000 muertos, ha sido el francés de origen magrebí Zacarias Moussaoui, quien, precisamente, aquel día se encontraba preso por haber violado las leyes de entrada a este país. En mayo de 2006, cinco años después del atentado y tras dos meses de juicio, fue condenado a cadena perpetua. Moussaoui había declarado que él iba a ser el piloto de un quinto avión destinado a estrellarse contra la Casa Blanca ese 11 de septiembre.

El juicio del 11-S se saldó con la cadena perpetua a un francés de origen magrebí

Tras las explosiones de Marruecos, en 2003, fueron procesadas 2.112 personas

"Señor Moussaoui", le dijo la juez Leonie Brinkena, "cuando le lea su sentencia, todo el mundo en esta sala saldrá y verá el sol, escuchará a los pájaros y se verán con quien deseen. Usted pasará el resto de su vida en una prisión de máxima seguridad. Está muy claro quién ha ganado". La juez hacía referencia al grito de victoria lanzado días antes por Zacarias Moussaoui -"EE UU, tú has perdido. Yo he ganado"- cuando supo que el jurado le salvaba de la pena de muerte y le mandaba a una cárcel a perpetuidad.

No todos los 12 miembros del jurado estaban convencidos de que Moussaoui, de 38 años, hubiera tenido un papel relevante en la planificación de los atentados, a pesar de que se implicase él mismo. Incluso Moussaoui se rió de su propio abogado, que solicitó cadena perpetua para no convertirle en un mártir: "Una maravillosa mente terrorista", dijo en alusión a la película Una mente maravillosa. Y al rato: "Loco o no loco, ésa es la cuestión".

Un año después, otro gran atentado sacudió la isla de Bali. Yamaa Islamiya, organización próxima a la nebulosa de Al Qaeda, fue la responsable del atentado suicida con coche bomba contra un restaurante y una discoteca que el 12 de octubre de 2002 causó 202 víctimas. En agosto de 2003, Amrozi bin Nurhasyim, un mecánico de Java, de 44 años, fue condenado a muerte por un tribunal de cinco jueces. Él propio Nurhasyim reconoció haber comprado la furgoneta utilizada como coche bomba y los componentes para fabricar los explosivos. Durante el juicio, Amrozi se dio la vuelta para mirar al público, entre el que se encontraban numerosos familiares de las víctimas, tanto indonesios como extranjeros, y levantó los pulgares en señal de victoria.

Amrozi no iba a ser el único condenado por la matanza de Bali. En marzo de 2005, Abu Bakar Bashir, el ulema radical a quien Estados Unidos atribuye el liderazgo espiritual de la célula de Al Qaeda en el sureste asiático, fue condenado a 30 meses de cárcel por el mismo atentado. La sentencia señaló que el ulema sabía que algún atentado se estaba planeando y no hizo nada para evitarlo.

Un año después de la matanza de Bali, en la tarde del 16 de mayo de 2003, un puñado de jóvenes kamikazes salió del inmenso suburbio chabolista marroquí de Sidi Moumem hacia el centro de Casablanca con mochilas repletas con explosivos caseros. Causaron 33 muertos y un centenar de heridos, a los que hay que añadir los 12 "mártires" que se inmolaron.

En los doce meses siguientes, unas 8.000 personas fueron detenidas, 2.112 procesadas por actividades terroristas -unas 400 directamente relacionadas con la matanza de Casablanca- y 903 condenadas, 17 de ellas a muerte, según informó el ministro de Justicia marroquí, Mohamed Buzubaa. Pese a tantas detenciones y condenas, cuatro años después del atentado sigue sin saberse quién fue el cerebro de la operación.

Los atentados del 7 de julio de 2005 en tres estaciones de metro y un autobús de Londres, que se saldaron con 52 viajeros y cuatro terroristas muertos, nunca han llegado a juicio, informa Walter Oppenheimer desde Londres. Tras tomar 12.500 declaraciones, conseguir 26.000 elementos probatorios de los que más de 5.000 fueron examinados forénsicamente, analizar 142 ordenadores y estudiar 6.000 horas de filmaciones recogidas de cientos de cámaras de seguridad, la policía británica dio por probado que los autores del atentado fueron Mohamed Sidique Khan, que actuó de cabecilla, Shehzad Tanweer, Germaine Lindsay y Hasib Hussain.

Los cuatro murieron en aquellos atentados suicidas y la policía nunca ha logrado vincular a nadie más con aquellos crímenes. Oficialmente, el caso se sigue investigando. En la práctica, el caso quedó sentenciado el 12 de mayo 2006, cuando se publicaron dos informes: un documento de 45 páginas elaborado por la comisión parlamentaria de Inteligencia y Seguridad y un informe del Home Office de 40 páginas en forma de narración de los atentados.

Justo dos semanas después del 7-J, Londres vivió otro susto con el fallido intento de nuevos atentados en los transportes públicos. Seis personas están siendo juzgadas desde hace varias semanas por lo que se conoce como el 21-J, acusados de planear atentados suicidas criminales. Según los investigadores, Muktar Ibrahim, Manfo Asiedu, Husein Osman, Yasin Omar, Ramzi Mohamed y Adel Yahya no lograron provocar una matanza porque el explosivo casero que utilizaron no estaba en condiciones. Ellos aseguran que no intentaron matar a nadie, sino sólo provocar el pánico.

Texto publicado por el diario EL PAIS el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

  

Juicio 11-M: Editoriales (15 de febrero de 2007)

Por Narrador - 15 de Febrero, 2007, 12:00, Categoría: Opiniones

“11-M: La hora de la verdad” (Editorial de LA RAZON)

El juicio oral arranca hoy con demasiadas lagunas y muchas contradicciones              

Casi tres años después del más sangriento atentado terrorista sufrido por nuestro país, empieza hoy en Madrid el juicio oral con más incógnitas que certezas. La instrucción del sumario, realizada con relativa celeridad, ha suscitado enconadas polémicas a las que no han sido ajenos los intereses de partido. En todo caso, a la luz de lo esclarecido hasta la fecha, la ciudadanía se muestra muy escéptica sobre los resultados del juicio, tal y como puso de manifiesto la encuesta publicada por LA RAZÓN el domingo pasado. El propio sumario instruido por el juez Del Olmo, con sus aciertos y limitaciones, alimenta esa impresión generalizada de que en la masacre del 11-M se ignora más que se sabe. Para empezar, en el banquillo de los acusados se sientan 29 presuntos terroristas, pero sólo tres de ellos están imputados como autores materiales, aunque sólo hay pruebas sólidas contra uno de ellos. De los 26 imputados restantes, la mayoría son presuntos colaboradores indirectos. Tampoco se sabe quién dió la orden de atentar, ni quién eligió ni por qué el 11 de marzo. Por no saberse con seguridad no se sabe ni qué tipo exacto de explosivo utilizaron, ni cuántos terroristas intervinieron en la planificación y ejecución del atentado, ni lo que hicieron aquel fatídico día y los sucesivos... De todas las lagunas e incógnitas no despejadas tal vez las más inquietantes para el ciudadano son las que tienen a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, incluidos los servicios de inteligencia, en su epicentro. No se entiende ni puede digerirse fácilmente el hecho de que los principales sospechosos fueran confidentes o estuvieran estrechamente vigilados por la Policía. Y que, a pesar de ello, pudieran perpetrar la matanza con asombrosa facilidad. Es muy probable que las incongruencias, contradicciones y «chapuzas» que tachonan la instrucción del sumario tengan su explicación en esta especie de «pecado original». Entre las escasas certezas a las que ha llegado la investigación sobresale una: el porqué del atentado. El propio juez instructor, amén de sólidos estudios universitarios, ha sido concluyente: derrocar al Gobierno de José María Aznar. Tal vez por eso, porque era notorio el propósito que buscaban los terroristas, la investigación de la masacre ha tropezado con tantas incógnitas, sospechas no confirmadas y confirmaciones sospechosas. Por todo ello, del juicio que hoy comienza no cabe esperar ni grandes revelaciones, ni el esclarecimiento más convincente de los hechos, ni que se desenmascare a los verdaderos inspiradores de la matanza. Pero eso no significa que el juicio sea estéril o innecesario. Muy al contrario, el Estado de Derecho asienta su fortaleza en el ejercicio de la justicia, a pesar incluso de sus limitaciones. No cabe otra actitud democrática que la de confiar plenamente en los tribunales. Lo cual no impide que se siga investigando hasta alcanzar toda la verdad y nada más que la verdad. 192 asesinados y 1.500 heridos así lo exigen.

Editorial publicado por el diario LA RAZON el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


  

“11-M, el juicio que nos espera” (Editorial de EL PERIODICO)

Nunca la instrucción de un sumario judicial ha sufrido tantos acosos para tratar de ser desacreditada. Las presiones y ofensas sufridas por el juez Juan del Olmo y los funcionarios que le han acompañado en la instrucción solo pueden ser calibradas por ellos mismos. Pese a todo, han logrado terminar su trabajo que, con las imperfecciones de toda obra humana, no presenta carencias graves que menoscaben los objetivos procesales que permiten abrir hoy el juicio oral.

El fiscal tratará de demostrar durante el juicio que la masacre del 11 de marzo del 2004, el mayor atentado ocurrido en Europa desde el final de la segunda guerra mundial, y en la que murieron 191 personas y resultaron heridas otras 1.824, fue obra de una célula islamista de Al Qaeda como acción de respuesta a la invasión de Irak. Los cuerpos de seguridad han identificado a 12 de los 13 presuntos autores materiales (siete de ellos se suicidaron en Leganés cuando se vieron rodeados por la policía). En total, hay 29 personas procesadas y se piden más de 200.000 años de cárcel. El atentado fue inspirado, siempre según las conclusiones de la instrucción, por Rabei Osman, el Egipcio, que fue detenido en Milán y trasladado a España. El narcotráfico sirvió para financiar el atentado, que se realizó mediante la compra de explosivos robados por el minero español José Emilio Suárez Trashorras, también procesado.

Teoría conspirativa

Sin embargo, una teoría de la conspiración ha tratado de poner en duda esas conclusiones básicas. El motivo es que desde el instante mismo en que se produjeron las explosiones de Atocha se desencadenaron consecuencias políticas con intereses contradictorios. En realidad, en los trenes se dinamitó algo más que la vida de 191 inocentes, porque se alteró el ánimo de los ciudadanos españoles, que acudieron a votar tres días después inevitablemente influidos por los acontecimientos y por la gestión de la catástrofe hecha por Aznar. Se produjo entonces lo que en sociología se llama vuelco electoral. La sorpresa por un resultado difícilmente imaginable antes del atentado alimentó todo tipo de elucubraciones para restar legitimidad al Gobierno de Rodríguez Zapatero.

Los dirigentes del PP, con Mariano Rajoy a la cabeza, podían haber optado por digerir la derrota, realizar la autocrítica de los hechos ocurridos durante aquellos tres días de marzo que fueron determinantes y haber extraído lecciones para el futuro. No fue así y, como en tantas ocasiones de la vida, la tentación fue esquivar las responsabilidades propias y tratar de debilitar al adversario que había ganado la partida.

El propio expresidente Aznar, durante su comparecencia ante la comisión de investigación del Congreso, se encargó de alimentar la convicción de que nunca se llegaría a saber la verdad de lo ocurrido, ocultada por los más siniestros intereses. La insistencia en tratar de introducir a la organización terrorista ETA en la autoría del atentado ha tenido sus altibajos, con pretensiones absolutamente carentes de todo rigor. Por eso uno de los puntos calientes del juicio será el interrogatorio de tres etarras que comparecerán como testigos.

Nos esperan largos días de forcejeo entre lo que se conozca en la vista pública y lo que sostengan en los medios de comunicación habituales quienes han tratado de buscar contradicciones y sembrar dudas sobre la versión expuesta en el sumario. Muchos tratarán estos días de justificar sus actos políticos o sus ensoñaciones periodísticas, aunque sea pasando por encima de la verdad.

La hora de la Justicia

Es la hora de la Justicia con mayúsculas, en la que el tribunal de la Audiencia Nacional dictará una sentencia y sancionará a unos culpables. No habrá nada más que decir cuando el recorrido judicial acabe en las instancias de casación o, en caso de que alguien considere vulnerados sus derechos fundamentales, en el Tribunal Constitucional. Habrá quien insista en no darse por contento, pero un Estado de derecho es lo que determinan sus instituciones y quien quiera cuestionar la legitimidad de las mismas solo podrá esperar el más severo juicio de la historia.

Editorial publicado por el diario EL PERIODICO el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

  

Juicio 11-M: Opiniones (15 de febrero de 2007)

Por Narrador - 15 de Febrero, 2007, 11:30, Categoría: Opiniones

"11M-entirosos" por Federico Jiménez Losantos

Uno puede equivocarse por muchas causas: una argumentación errada, una base informativa incompleta, una experiencia insuficiente, una valoración equivocada de los hechos o un prejuicio ideológico invencible. Pero equivocarse no es mentir. Como bien definía el Catecismo, «mentir es decir lo contrario de lo que se piensa con intención de engañar». Y exactamente eso, mentir a sabiendas, mentir con alevosía, mentir con total ensañamiento contra la verdad de los hechos y la lógica más elemental, es lo que están haciendo los medios de obediencia prisoica, y muy señaladamente el antaño faro de la derecha española, llamado ABC, convertido en simple satélite del polanquismo, al servicio del candidato del todopoderoso Don Jesús para dirigir la derecha, que es, desde hace muchos años, el alcalde de Madrid y zanjas anejas, Don Alberto Ruiz Gallardón.

Pero ni siquiera el Diario totalmente independiente de la Mañana (y aún más de la Verdad) fue ayer tan lejos como el medio de Vocento, que tuvo el valor de titular a toda página que lo que estalló en los trenes, el arma del inmenso crimen, de la espantosa masacre para cambiar el rumbo político de España, fue Goma 2 ECO, cuando les consta que es imposible porque, pese a los lavados de los Tedax manzaniles con agua y acetona, se ha detectado dinitrotolueno en los trenes, que es un componente que no existe en la Goma 2 ECO. Más aún, que es el ingrediente que por su toxicidad llevó a la Unión Española de Explosivos a suprimirlo en la Goma 2 EC creando así la ECO, también conocida como Goma 2 EC sin DNT, o sea, sin dinitrotolueno.

Es, por tanto, imposible que el explosivo que mató a 192 personas fuera el de la trama asturiana, como dice el diario de Vocento, puesto que se nos ha asegurado por activa y por pasiva que esta banda controlada por la policía asturiana y por la UCO del coronel Hernando cuando salía del Principado traficaba con Goma 2 ECO, que vendió a unos moritos traficantes de hachís -no menos conocidos de la Policía y el CNI que los asturianos-, y que entre los dos hatos de delincuentes y confidentes menores, con algún adorno islamista, perpetraron la mayor masacre de la Historia de Europa. Cuatro pelanas y cuatro confidentes. Vamos, increíble.

Mentirán cuanto quieran, pero el primer análisis científico ha demostrado que no pudo ser Goma 2 ECO lo que estalló en los trenes, y toda la versión oficial se viene abajo estrepitosamente. Mientras, como dijo ayer la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, se debería volver a otras pistas de investigación. Especialmente, una: la pista del Tytadine, es decir, de la ETA, que es lo que le dijo la Policía a Aznar y él transmitió a los medios de comunicación.

Al final, resultará que el único que no mintió fue el PP.

Publicado por el diario EL MUNDO el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


"El juicio" por Raul Del Pozo

Marco Antonio era un aborto, Cleopatra un loro. No se parecían nada ni a Richard Burton ni a Liz Taylor; sus rostros no evocaban el cielo. Ahora resulta engañosa la narración de Plutarco, uno de los historiadores más solventes, cuando escribe que «la popa de la nave era de oro, los remos de plata y la reina de Alejandría, semejante a Venus». Como cronista errabundo en tantos acontecimientos, ya sospechaba yo que la Historia, incluso la que hemos narrado, era una fantasmagoría, una rama de la literatura fantástica. Que Antonio, el mujeriego, y Cleopatra, la puta del imperio romano, eran callos y cazo, lo prueba una moneda de plata que se exhibe ahora en la universidad inglesa de Newcastle; según esa calderilla, Cleopatra soportaba un mentón horripilante y una nariz puntiaguda, y Marco Antonio, unos ojos saltones y un cuello de toro.

¿Qué podían hacer los historiadores romanos sino describir a Cleopatra como a una diosa de voz dulce, que se bañaba en leche de burra, y a Antonio como un playboy que montaba cócteles en la víspera de las batallas?

Sabemos que a César lo mató Bruto, y a Enrique de Trastámara, Pedro el Cruel, y eso que entonces no había cámaras ocultas ni comisiones de investigación; y no sabemos quién o por qué mataron a Kennedy, rodeado de cámaras, en el país donde la libertad de prensa es la viga maestra de la democracia; en el siglo de conspiraciones, servicios secretos y chicas del tambor, la Comisión Warren fue un artificio de Estado.

En España aún se oscurecen más las tragedias y las conspiraciones, porque la política es una continuación de la teología y la Historia es una faramalla; es decir, una política encaminada a engañar. El juicio de nuestra vida que comienza hoy está escrito en 100.000 folios; nadie los ha leído ni los leerá nunca, porque sería como hojear 500 novelas en una semana. Sí que han leído los reportajes de investigación de EL MUNDO. Si sabemos algo más de las mentiras oficiales ha sido gracias a este periódico, que ya no sufre aquel acorralamiento de los años 90, porque se ha batido y ha salido vivo de su viaje a la oscuridad de los servicios secretos y de los confites.

Ante la inexpresividad de los ensotanados, no todo el proceso se resumirá en el bizantinismo de dinitrotolueno o Goma 2 ECO, galgos autrigones o podencos islámicos; tenemos que ir al fondo y que no llamen paranoia ni teoría de la conspiración al afán por descubrir los recovecos de una tragedia que ha estado sometida a tergiversaciones y trampas políticas. Hay que penetrar en la duda y en la oscuridad.

Si la nariz de Cleopatra hubiese sido de otra forma, la historia hubiera cambiado, pero nosotros ya no creemos en el destino fatal que se expresa en el final de Antonio y Cleopatra: el luminoso día ha terminado y estamos destinados a la oscuridad.

Publicado por el diario EL MUNDO el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


"Las víctimas del 11-M" Cayetano González

Es lógico pensar que hoy no va a ser un día fácil para los familiares de las 192 personas que hace casi tres años fueron asesinadas en el brutal atentado del 11-M. El comienzo del juicio por aquella masacre terrorista y la lógica atención informativa que se le va a prestar durante su desarrollo volverá a reavivar en todos, pero especialmente en los familiares de las víctimas y en los heridos, aquellos momentos tan duros y dolorosos.

Las víctimas del 11-M son, antes de cualquier otra consideración, personas, con nombre y apellidos, con una historia vital, con un proyecto de futuro que fue truncado de manera injusta y vil por la barbarie terrorista. La sociedad española sabe de sobra lo que es sufrir ese zarpazo. Desde hace 40 años lo ha padecido a manos de ETA, que a modo de goteo inhumano y cruel ha ido dejando un reguero de 819 personas asesinadas, las dos últimas, los dos ciudadanos ecuatorianos del atentado de Barajas. Desde el punto de vista humano no hay diferencia entre las víctimas de ETA y las del 11-M. Pero sin embargo se dan dos circunstancias que hacen que, dentro de la enorme tragedia que supone la pérdida de un ser querido, las víctimas del 11-M no hayan tenido que soportar los errores que, durante años, la sociedad española en general y las instituciones en particular cometieron con las víctimas de ETA.

En primer lugar, la solidaridad, el afecto, el apoyo y el cariño que todas las víctimas del 11-M recibieron desde el mismo momento del atentado de dentro y de fuera de nuestro país no tienen parangón con la soledad que durante mucho tiempo -los tristemente famosos años de plomo- tuvieron que soportar las víctimas de ETA. La segunda diferencia radica en el plano asistencial, de las ayudas económicas y de otro tipo, que, en el caso de las víctimas del 11-M, los mecanismos para aplicarlas funcionaron rápida y eficazmente, mientras que en el otro caso, hasta que en el año 1998 se aprobó la Ley de Solidaridad, no existía ninguna regulación al respecto.

A las víctimas de ETA y a las del 11-M les unen sus justas reivindicaciones de respeto a la memoria y a la dignidad de los muertos y la petición de justicia para los asesinos. El juicio que empieza hoy es de esperar y desear que aclare todos los puntos oscuros que el sumario instruido por el juez Del Olmo no ha sido capaz de lograr. Todos tenemos derecho a saber la verdad de lo que pasó y quién estaba detrás del mayor atentado terrorista cometido en nuestro país que, además, cambió el rumbo de nuestra historia reciente. Y a la cabeza de ese deseo de conocer toda la verdad y de que se haga justicia están las víctimas, entre las que a pesar de que algunas que han tenido un excesivo protagonismo mediático y han adoptado un claro posicionamiento político manifiesten que ya se conforman con llegar a este juicio, ése no es el pensamiento mayoritario que predomina en el colectivo.

Cuenta una de ellas -María Angeles Pedraza, que perdió a su hija Miriam de 25 años en el tren de la calle de Téllez- que se encontró con el entonces candidato del PSOE a la Presidencia del Gobierno en el Hospital Gregorio Marañón horas antes de conocerse el resultado electoral del 14-M. En aquella breve conversación, Zapatero le prometió a esta víctima que en el caso de llegar al Gobierno, emplearía todo su tiempo y su energía para que se supiera todo lo que pasó. Es evidente que ésa no ha sido la actitud de quien a las pocas horas de prometer eso se instaló en La Moncloa. A las víctimas y al resto de los ciudadanos sólo nos queda confiar en la Justicia y esperar que ésta consiga esclarecer la verdad de lo que pasó.

Publicado por el diario EL MUNDO el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


 

"Lo que la verdad esconde" por Ignacio Camacho

El remedio más eficaz para evitar los fiascos consiste en no crearse demasiadas expectativas. Por eso los estoicos aconsejaban huir de la búsqueda de una Verdad abstracta y absoluta, sustituyendo ese objetivo tan escurridizo y ambicioso por la persecución de pequeñas certezas morales y de modestas revelaciones sucesivas que encauzan el espíritu hacia un camino de superación y templanza. Y ni siquiera es seguro que esas verdades austeras, decorosas, asequibles, no contengan en sí mismas el poliédrico contraste de una cierta y reversible complejidad.

Ante el juicio del 11-M, que hoy arranca después de tres años de polémicos trabajos sumariales, se ha creado una burbuja de expectación que amenaza con desembocar en un desengaño colectivo. Sobre todo porque lo que se va a tratar en esa vista no es la realidad global de la matanza que cambió el Gobierno y quizá la Historia de España, sino la responsabilidad concreta de una serie de personas acusadas de participar en mayor o menor medida en la horrenda masacre. Como además un buen número de los presuntos culpables están muertos, no resulta aventurado pronosticar que los buscadores de verdades absolutas van a quedar insatisfechos con la proclamación de algunas certidumbres parciales, lo que les permitirá proveerse de nuevos argumentarios con los que proseguir su pesquisa.

También es probable que los defensores de la certeza unívoca de que todo está de antemano sabido y resuelto tropiecen con alguna sorpresa. La Sala tiene facultades para practicar pruebas, diligencias y testimonios que traten de iluminar los aspectos más confusos de una instrucción que, más que de agujeros negros, está trufada de espacios en blanco. Los expertos más sensatos coinciden en que el juez Del Olmo basó el sumario sobre una excesiva confianza en la investigación policial, renunciando en gran medida a dirigirla por su propio criterio. El margen del tribunal para solventar esas carencias es limitado, pero lo va a utilizar sin la menor duda. Su principal desafío consiste en mantenerse al margen del ruido exterior, de la alharaca interesada y de las turbulencias ambientales, y ceñirse al muy delicado compromiso de ponderar dudas, evaluar indicios y atenerse a evidencias, circulando por el medio de una calle atestada por el alboroto de quienes tienden a llegar a conclusiones saltándose las premisas.

No es misión de los magistrados elaborar un mapa completo de las responsabilidades de la matanza, por lo que con seguridad quedarán al final espacios para la especulación más allá de la sentencia. Quienes ya han decidido su propio veredicto político o moral no se van a salir de su vereda, pero los demás debemos estar atentos, ver, oír y pensar por cuenta propia y sin prejuicios. Nuestra justicia es lenta, politizada, a veces torpe y con frecuencia ineficaz, pero es la que tenemos y más allá sólo queda la jauría del caos. La vista del 11-M se va a celebrar bajo una especie de carpa, pero sería estupendo que no acabara convertida en un circo.

Publicado por el diario ABC el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

  


 

"Inasequibles al dato" por Edurne Uriarte

Son inasequibles al dato. Inúndeles de pruebas, que da igual. A los autores de la teoría de la conspiración les importa la gloria de su conspiración, que no los resultados de la investigación. Los segundos se adaptan a la primera. En todo momento, lugar y circunstancia. Subráyese lo de la circunstancia, porque la conspiración pervive aún en las más desfavorables condiciones. Me refiero a pruebas contundentes en otra dirección, como las de la naturaleza y origen de los explosivos del 11-M. Si los peritos demuestran, como acaba de suceder, con al menos un 90% de fiabilidad, que el explosivo utilizado en todos los escenarios del 11-M es Goma-2 ECO procedente de la trama asturiana, ellos se agarran al 10%. Si la fiabilidad es del 100%, es que la prueba ha sido fabricada por la policía. Y si el análisis de explosivos vuelve a aportar 100 datos que ratifican la autoría islamista y 0 que indican la etarra, ellos se quedan con el 0 y, además, lo argumentan.

No es tan complicado como parece porque el cero es perfectamente válido para una hipótesis, para una fabulación y para una conspiración. Sobre todo, si uno está dispuesto a sostener que hay una trama político-policial que ha guiado el atentado para echar al PP del poder y ha amañado pruebas para ocultar la identidad de los auténticos cerebros. A partir de esa hipótesis, los datos del 11-M y el juicio oral que hoy comienza les son accesorios. Incluso cuando la demostración sea aplastante, sugerirán que fue fabricada.

Por eso, porque la conspiración es inmune al dato, no son las reacciones de sus autores lo que importa del juicio del 11-M, sino la actitud del PP que es el referente de toda esta historia y no puede eludir su liderazgo. La derecha se juega en este juicio su autoridad moral. Y más en este momento histórico en que la izquierda ha perdido esa autoridad moral de la que siempre presumió. Y la autoridad moral sólo se fundamenta en el respeto a los hechos, en el reconocimiento de la legitimidad de los jueces y en la defensa de los cuerpos policiales y de las instituciones del estado. Todo lo demás es autodestrucción moral, política y electoral.

Publicado por el diario ABC el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

 


 

"Saber la mentira" por Irene Lozano

La humanidad es injusta con los mentirosos. No reconoce la importancia de su papel ni cultiva su memoria; los libros están plagados de embusteros malos y en las películas pierden y no se casan con la chica. Por mi parte, tengo en gran estima a los que mienten, pues demuestran la existencia de la verdad. Frente a quienes aseguran que nada es verdadero ni falso, sino subjetivo; y frente al discurso postmoderno que se regodea en demoler todas las certezas (aunque deja a salvo la suya: que no hay certezas), los mentirosos nos recuerdan el valor de la verdad cada vez que mienten. Porque representan lo opuesto a la indiferencia hacia la verdad y, lejos de prescindir de ella, la usan como preciada materia prima con la que elaborar sus tergiversaciones.

Al final del juicio que hoy comienza, el tribunal establecerá los hechos probados del 11-M. Y con arreglo a ellos tomará una grave decisión: privar o no de libertad a unos hombres. Los jueces salen en busca de la verdad, y recorren un camino en el que algunos hechos consiguen ser probados y otros no. Si bien al final del recorrido pueden no tener una verdad en mayúsculas y absoluta, habrán obtenido muchas pequeñas verdades, que permitirán nada menos que impartir justicia y resarcir a las víctimas.

Afortunadamente, nuestro sistema judicial exige probar la culpabilidad de una persona antes de condenarla. Y lo probado se convierte en un hecho. Gracias a los mentirosos apreciamos la importancia que revisten los hechos frente a las especulaciones; recordamos que no da igual demostrar que conjeturar. Se merecerían un homenaje público, pero por desgracia no se les puede rendir porque, como es esperable, mienten sobre su naturaleza. No se presentan pregonando su interés por la mentira, sino afirmando: «Queremos saber la verdad». Y nada se puede hacer, salvo estar precavidos.

Publicado por el diario ABC el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

 


  

"La pistola humeante" por Ernesto Ekaizer

Los preparativos para poner todo a punto en la Casa de Campo ante la sesión inaugural de hoy seguían anoche a ritmo trepidante. Aunque el aire muy escandinavo y minimalista de la madera clara perfilaba ayer una estampa de desierto, quizá nunca un juicio haya estado tan pletórico de teorías y especulaciones como éste, que condensan un enfrentamiento civil y político casi sin precedentes en tiempos de paz y de normalidad democrática.

¿Qué se ventila a partir de hoy? Este juicio va a tratar de probar las responsabilidades de 29 acusados en la matanza del 11-M. Lo ha explicado a este periódico Javier Gómez Bermúdez, el presidente del tribunal que se encargará durante los próximos meses de juzgar los hechos: "La ley sólo exige que el tribunal tenga la convicción del hecho más allá de toda duda razonable. El tribunal valora la prueba y la ley no exige, porque somos humanos, que tengamos la convicción cien por cien".

Y en el camino de probar los hechos, ¿cuáles pueden ser sus consecuencias? Armar el rompecabezas -examen de las pruebas y valoración de ellas por el tribunal, las acusaciones y las defensas- supondrá también colocar en su sitio a aquellos que con el objetivo de difuminar los actos del Gobierno de José María Aznar el mismo 11-M y los días posteriores han lanzado una campaña de casi cuatro años de engaño de la opinión pública que evoca, en tiempos recientes, la fallida campaña de venta de la guerra de Irak y las inexistentes, como ha reconocido Aznar muchos años después, armas de destrucción masiva.

En otros términos, así como la campaña de marketing para invadir Irak pudo ser desnudada como campaña de manipulación, la teoría de la conspiración o venta de la participación de la banda terrorista ETA en el 11-M, a juzgar por el material probatorio, puede correr idéntica suerte.

Este material es, en casos como el del acusado que abre hoy el juicio oral, Rabei Osman, alias Mohamed El Egipcio, equivalente a lo que en la jerga judicial anglosajona denominan un smoking gun o pistola humeante. Es decir, una prueba de cargo.

Este terrorista islamista radical, que falsificó en febrero de 2004, un mes antes de los atentados de los trenes, su fecha de nacimiento poniendo en un documento la del 11 de marzo de 1970 -es decir, el 11-M-, señala en una conversación con un correligionario suyo llamado Yahia, grabada con autorización judicial por la policía de Italia, país donde residía, lo siguiente: "La operación entera de Madrid fue mía, idea mía... Fueron de los más queridos amigos... Cayeron mártires que Alá les tenga en su misericordia... El hilo de la operación de Madrid fue mío, ¿entiendes? Los trenes... Todos fueron mi grupo. En realidad, yo no estuve con ellos el día de la operación, pero el día 4 me puse en contacto con ellos, y me enteré de todos los detalles...".

Rabei Osman, El Egipcio, no es un bravucón. Todos sus viajes, contactos teléfónicos y personales que mantuvo en España han sido rastreados durante más de dos años por el juez Juan del Olmo y constan en el escrito de acusación de la fiscal de la Audiencia Nacional Olga Sánchez.

Problema: juzgado en Italia en noviembre pasado y condenado por reclutar yihadistas para enviar a Irak, Rabei Osman negó todas las pruebas contra él. Este hombre sonriente negó hasta su propia voz saliendo del magnetofón en la sala de juicio de Milán. El fiscal Maurizio Romanelli calificó esa y otras grabaciones como "una reivindicación del hecho" del atentado de Madrid. Osman fue condenado a 10 años de cárcel, pero no por el 11-M, que es lo que se juzga a partir de hoy. La pistola de Osman, ¿expulsará humo hoy? Esa breva no caerá. En sus declaraciones por videoconferencia ante el juez del Olmo, el 6 de junio de 2006, se declaró inocente ante la acusación de haber participado en la conspiración de Madrid.

Pero la descripción del material grabado y el examen de la estrecha relación entre Rabei Osman y los principales dirigentes de la célula -Serhane el Tunecino, entre otros- que el 11-M situó las bombas en los trenes de la muerte será muy instructiva. Esta "persona para bien", como se definió Osman en Milán ante la sentencia de 10 años, tiene la palabra.

Publicado por el diario EL PAIS el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

  

Juicio 11-M: Magistrados y Fisclaes

Por Narrador - 15 de Febrero, 2007, 11:00, Categoría: Magistrados y Fiscales

Un «profesional de la presión» al frente del juicio

Javier Gómez Bermúdez (Alora, Málaga, 1962) se sentará hoy en el sillón desde el que presidirá el juicio por los atentados del 11-M sin que se hayan despejado todas las dudas sobre la corrección de su nombramiento como presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.

La Sección Séptima de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo, que tenía previsto resolver ayer mismo la tercera impugnación de su elección para el cargo, decidió llevar el asunto al Pleno de la Sala, que no se reúne hasta el día 20.

El juicio del 11-M comenzará, por tanto, con un Tribunal cuyo presidente -y ponente de la sentencia- está pendiente de lo que decida el Supremo, que ya ha anulado por dos veces su designación para dirigir la Sala de lo Penal de la Audiencia.

Desde el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) se había urgido al Supremo a que se pronunciara sobre el incidente de ejecución pendiente antes de que comenzara la vista del 11-M, con el fin de que ninguna sombra de sospecha exista sobre la composición del Tribunal.

Si se volviese a anular el nombramiento -hipótesis con la que esta vez no se cuenta en el CGPJ-, Fernando García Nicolás pasaría a presidir el juicio, habría que incorporar a otro magistrado y debería reasignarse la ponencia. Para el Consejo, la relevancia del proceso sobre el 11 de Marzo hubiera merecido un esfuerzo del Supremo para que la incógnita quedase desvelada antes del inicio del juicio y para evitar una modificación del tribunal una vez comenzada la vista, lo que obligaría a repetirla.

Pero los designios de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo son inescrutables. Nadie del CGPJ esperaba en mayo de 2006 que el Alto Tribunal inaugurase su doctrina sobre la necesidad de motivar los nombramientos judiciales con un cargo tan delicado como el de presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, pieza clave en la lucha contra el terrorismo.

Gómez Bermúdez encajó el fallo con fair play la primera vez. Y también la segunda, cuando seis meses después la misma Sala volvió a anular el nombramiento apreciando un nuevo defecto de motivación del CGPJ. La procesión iría por dentro, pero Gómez Bermúdez no movió un solo músculo y continuó trabajando.

«¿Siente limitada su independencia para presidir el tribunal del 11-M con la presión de algunos sectores?», la preguntaron hace unos meses. «Los jueces somos unos profesionales de la presión, y más los jueces de la Audiencia Nacional. Por tanto, no va a influir en mi decisión», contestó.

Bermúdez está acostumbrado a remar contracorriente. Joven, ambicioso y eficaz, es un juez moderno que trata de funcionar con esquemas de empresa privada, solucionando los problemas pese a las inercias de la burocracia. Es una rara avis entre el funcionariado, al que no le importa echar muchas horas a su tarea, y un enamorado de las nuevas tecnologías, que aprovecha con fruición.

Presume de ser transparente, lo que le distingue de la mayoría de sus colegas en sus relaciones con la Prensa. No sólo encaja las críticas, sino que se esfuerza en explicar su postura. Y críticas no le han faltado desde su llegada en 2002 a la Audiencia, donde empezó a destacar como juez de vigilancia penitenciaria con la aplicación de criterios de mano dura con los terroristas.

Sus detractores le reprochan los métodos expeditivos que ha utilizado para cambiar la cara de la Sala de lo Penal, desprendiéndose de magistrados veteranos que han marchado a otros destinos o han pedido la baja. El cambio de carácter de las Secciones, que han pasado a ser funcionales en vez de orgánicas, le permite, además, mover a los magistrados para conformar los tribunales.

Su llegada a la Audiencia también ha supuesto la innovación de criterios jurídicos. La interpretación de que la sola presencia de la acusación popular no basta para abrir el juicio oral en un procedimiento abreviado le sirvió para exonerar al banquero Botín en el caso de las cesiones de crédito del Banco Santander.

En alguna ocasión, sus construcciones jurídicas han sido rectificadas por el Supremo, pero propiciaron relevantes cambios de doctrina. Así sucedió con motivo de la refundición de penas al jefe del comando itinerante de ETA, que dio lugar a la doctrina Parot.

Con presiones o sin ellas, es seguro que Gómez Bermúdez no se dejará impresionar en el trascendente juicio que hoy comienza. Experiencia en macroprocesos y conocimientos del terrorismo islámico no le faltan: presidió la vista contra la célula española de Al Qaeda y el celebrado contra el llamado comando Dixan.

Una información de Maria Peral publicada por el diario EL MUNDO el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


ALFONSO GUEVARA: El abominable hombre de las ocho

MADRID.- No hay quien madrugue en la Audiencia Nacional al abominable hombre de las 8.00 horas. El viejo título con el que años atrás quedó retratado Manuel Fraga sirve hoy para presentar a un juez como Alfonso Guevara, quien, además de su manía por llegar el primero al trabajo, comparte con el anciano político y profesor la posesión de una rara autoridad.

El presidente de la Sección Tercera y miembro del tribunal que juzgará el 11-M nunca ha arrancado los cables de un teléfono impertinente, pero sí ha callado la boca y ordenado reducir, ante las cámaras de televisión, a los etarras más agresivos, como Txapote o Iñaki Bilbao.

Sus arranques en los juicios más complicados, que le han dado a conocer como hombre de carácter en los telediarios, no han desmentido, en todo caso, una personalidad laboriosa y reservada, acorde con un físico menudo, enjuto, y un trato afable en el regate corto. Su autoridad, además, tiene más que ver con una experiencia de gobierno en las salas de Justicia que le llevó, semanas atrás, a liderar la convocatoria de un pleno que impidió la excarcelación de De Juana.

Independiente hasta el alarde, sentó a Botín en el banquillo y ordenó a la Audiencia investigar el Yak 42 pese a optar a la presidencia de la Sala de lo Penal con un Consejo de mayoría popular.

Su padre, que condenó a Rafi Escobedo por el asesinato de los marqueses de Urquijo pocos años antes de que el hijo acabara por condenar al encubridor, Mauricio López Roberts, acariciaba la idea de tener a un notario en casa, pero fue el último en enterarse de que su vástago preparaba judicaturas.

Claro que el actual presidente de la Sección Tercera ha renunciado a su vez a dar consejos a sus tres hijas de 19, 17 y 13 años, la mayor de las cuales ha optado por la medicina. La familia -junto a algunos amigos, entre los que se encuentra el juez Carlos Ollero, padrino de una de sus niñas- parece ser su punto débil. Pero no puede quejarse de no tenerlos cerca. Pilar Agudo, su mujer -que se trasladó a la Nacional cinco meses después que él, en 2002-, será la oficial que prestará servicio al tribunal del 11-M.

Una información de C. Remirez De Ganuza publicada por el diario EL MUNDO el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


FERNANDO GARCIA NICOLAS: La veteranía es un grado

MADRID.- En un órgano como la Audiencia Nacional, donde brillan con tanta fuerza como intermitencia los jueces estrella, la veteranía es un grado en el que el silencioso y opaco Fernando García Nicolás se lleva todas las medallas.

Ni grandes escritos ni sorprendentes sentencias: el que fuera juez de distrito antes que de carrera, que lleva presidiendo la Sección II de la Sala de lo Penal desde 1997 y que va a enjuiciar la masacre terrorista más grave de la Historia de España, es un hombre de perfil plano.

A sus 64 años, el tercer magistrado más antiguo de la casa -tras su amiga Angela Murillo y Manuela Fernández Prado- arrastra una salud algo quebradiza que durante los últimos años ha imprimido en el gobierno de la Sección un ritmo lento pero constante e implacable.

Fue durante un desplazamiento profesional a Málaga cuando sufrió un aneurisma de aorta que le dejó un mes en coma y que precisó de una delicada intervención quirúrgica. Sus compañeros de Sala renunciaron a tomar aperitivos con él y le regalaron unos palos de golf, con los que se inició en su actual afición deportiva.

El juicio de la Operación Nécora -en el que la instrucción de Garzón contra el narcotraficante Laureano Oubiña quedó reducida a un delito económico, aún devaluado luego por el Supremo- y la reiterada revocación de los autos del juez Gómez de Liaño en el asunto Sogecable, le granjearon algunas polémicas a las que respondió con distancia y una aparente abulia. La misma con la que respondió a una denuncia de otro de sus compañeros, Ventura Pérez Mariño, tras la absolución del traficante sirio Al Kassar.

De carácter algo apagado y melancólico, García-Nicolás tiende a evitar el conflicto y, ante retos escénicos como el del etarra Kantauri en 2002 -«¡esto es un circo, quiero salir»!-, expulsa al acusado de la Sala.

Padre de tres hijos y casado en segundas nupcias con una funcionaria que trabaja en la propia Audiencia -en la secretaría del decanato-, el magistrado es hombre respetado por sus compañeros y poco dado a las relaciones con los periodistas.

Una información de C. Remirez De Ganuza publicada por el diario EL MUNDO el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La fiscal del «¡Ya vale!» se estrena en público

El Juzgado Central de Instrucción número 6, al que está adscrita Olga Sánchez, se encontraba de guardia el jueves 11 de marzo de 2004 cuando se produjeron los atentados que se juzgan desde hoy. Esa casualidad determinó que fuera esta fiscal de 47 años de edad, con 21 de antigüedad en la carrera, casada y con dos hijos, la encargada del sumario más importante de la Audiencia Nacional.

Hasta entonces, Sánchez había permanecido en un plano discreto. En la Audiencia Nacional, donde llegó en 1993, ayudó al juez Del Olmo en el sumario sobre Egunkaria, cuyo archivo por falta de pruebas ha pedido recientemente otro fiscal, Miguel Angel Carvallo. También se ocupó de la acusación contra el director de la revista Ardi Beltza, Pepe Rei, por colaboración con ETA, e intervino en los procesos por los asesinatos del guardia urbano de Barcelona Juan Miguel Gervilla y del presidente del PP de Aragón, Giménez Abad.

El caso 11-M dio a Sánchez un protagonismo no querido pero que le ha permitido acceder a lo que es extraordinario para la mayoría de los fiscales: un trato frecuente con el máximo responsable del Ministerio Público. Durante los dos últimos años, la fiscal del 11-M ha despachado con Conde-Pumpido los aspectos más relevantes del caso. El pasado noviembre, acudió al despacho del fiscal general para entregarle personalmente un ejemplar encuadernado de su escrito de calificación.

Unos días antes, la Inspección había decretado el archivo de las diligencias informativas (una investigación disciplinaria previa, en su caso, al expediente) que la Fiscalía no tuvo más remedio que abrirle tras el escándalo que supuso la excarcelación anticipada de uno de los procesados por el 11-M.

Saed Harrak, para el que la fiscal pide una condena de 12 años de prisión, tuvo que ser puesto en libertad en mayo de 2006 porque el juez Del Olmo no prorrogó a tiempo su prisión preventiva. Sánchez, dedicada en exclusiva a este sumario, ni se enteró del vencimiento del plazo.

Pese a que Conde-Pumpido había dictado una instrucción para que los fiscales extremen la atención en los supuestos de prisión provisional, la indebida excarcelación de Harrak no tuvo consecuencia alguna para Olga Sánchez. Y es que su relación con las alturas ha sido para ella tan beneficiosa que cree tener opciones para ser promovida al Tribunal Supremo, algo que ya intentó en 2002 sin que la respaldara el Consejo Fiscal.

«Sánchez ha sido una fiscal cómoda para la superioridad. No ha puesto problemas a la Policía y no ha incidido en líneas de investigación peligrosas», explica un colega.

«¡Ya vale!», espetó Sánchez airadamente al abogado de oficio que, en una vista de apelación celebrada a puerta cerrada, cuestionó la corrección de los informes sobre el explosivo que estalló en los trenes. Amarrada como a un salvavidas a las tesis oficiales, Sánchez tendrá que defenderlas a partir de hoy en público.

Una información de Maria Peral publicada por el diario EL MUNDO el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Un joven profesional para causas difíciles

El benjamín de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, a la que llegó el pasado octubre, no ha tenido ningún reparo en asumir el reto de representar al Ministerio Público en el caso del 11-M. Carlos Bautista, que el 10 de marzo cumplirá 14 años en la carrera fiscal, ayudará a Olga Sánchez en la vista oral del que es considerado el sumario más trascendente de la reciente historia judicial española.

Encargarse de causas complicadas no es algo alejado del carácter de este fiscal de 41 años, al que sus compañeros consideran competente y trabajador. En 2002, cuando no llevaba un trienio en la Fiscalía de Madrid, se prestó voluntario para intervenir en el juicio por el montaje contra el director de EL MUNDO, con Rafael Vera, Angel Patón, José Ramón Goñi y Emilio Rodríguez Menéndez, entre otros, en el banquillo de los acusados.

No era un asunto turnado a las Secciones de la Audiencia de Madrid de las que él se ocupaba, pero, compatibilizando esa vista con los asuntos que ordinariamente le correspondían, logró que sus tesis acusatorias prosperaran, contribuyendo a la interpretación de un tipo penal -revelación de secretos- poco frecuente.

Durante esa época en la Fiscalía de Madrid trabó buena relación con el entonces fiscal-jefe, Mariano Fernández Bermejo, recién nombrado ministro de Justicia.

Fernández Bermejo tuvo mucho que ver en el alejamiento de Bautista de la Asociación de Fiscales, a la que pertenecía y que le llegó a designar para ser vocal del Consejo Fiscal, un puesto de la máxima confianza asociativa. En 1998, Bautista se apartó del criterio de la AF en la elección del nuevo fiscal jefe de la Audiencia Nacional ya que él quería votar a su jefe, que optaba al cargo. Fernández Bermejo era un relevante miembro de la Unión Progresista de Fiscales (UPF), antagonista de la AF.

Otra vaca sagrada de la UPF, Javier Zaragoza, ha promovido a Carlos Bautista a sus dos últimos destinos, la Fiscalía Especial Antidroga y la Audiencia Nacional.

La llegada a Antidroga se produjo en 2005 y no con facilidad. Zaragoza, entonces responsable de esa Fiscalía, le reclamó para cubrir una vacante, pero el fiscal general, Cándido Conde-Pumpido, se encontró con que Bautista no iba a ser apoyado en el Consejo Fiscal ni por los vocales de la AF (que se consideraban «traicionados» por Bautista) ni por los de la UPF (que, pese a todo, no le estiman como uno de los suyos). El compromiso de Conde-Pumpido de no efectuar ningún nombramiento con cero votos del Consejo llevó al propio fiscal general a pedir a los dos vocales natos (el teniente fiscal y el inspector) que votasen a Bautista. Esos dos únicos votos permitieron sacar adelante el nombramiento, uno de los que menos respaldos ha obtenido de la etapa de Conde-Pumpido.

Cuando Zaragoza pasó a ser fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Bautista le siguió los pasos para convertirse en una de las nuevas caras de la etapa post-Fungairiño.

Una información de Maria Peral publicada por el diario EL MUNDO el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Tres jueces de peso ante el juicio de su vida

Gómez Bermúdez preside el tribunal, que completan Guevara y García Nicolás, y redactará el fallo

Madrid - La composición del tribunal que juzgará los atentados del 11-M ha estado en el aire hasta hace apenas un mes. Su presidente, Javier Gómez Bermúdez, ha visto cómo su nombramiento como presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional (cargo que facultaba su presencia en la terna) ha sido anulado dos veces por el Tribunal Supremo por defectos de forma. Por si fuera poco, su tercera designación, el pasado 17 de enero, está también pendiente de que se resuelva un incidente de recusación presentado por otro de los candidatos al puesto. Pero Gómez Bermúdez, a sus 44 años (18 de ellos en la carrera judicial) presidirá hoy el tribunal en el que será, sin duda, el juicio de mayor trascendencia de los que ha afrontado en su vida. Y eso que en noviembre de 2005 también estuvo al frente de la Sala que juzgó a la célula española de Al Qaida, en el que fue el primer juicio por los atentados del 11-S. Ya entonces exhibió durante el proceso una contundencia que le vendrá ahora muy bien para sortear posibles maniobras dilatorias.

Amenazado por un etarra

Junto a Gómez Bermúdez estará Alfonso Guevara, que a sus 50 años (los cinco últimos como magistrado en la Audiencia Nacional) ha saltado a la palestra en los últimos meses por su enfrentamiento con etarras como Iñaki Bilbao (que le amenazó en pleno juicio con arrancarle la piel a tiras y le tildó de «enano» y «borracho») y Javier García Gaztelu, «Txapote», condenado, entre otros, por los asesinatos de los concejales del PP Miguel Ángel Blanco y Gregorio Ordóñez.

«Txapote» se le encaró cuando el magistrado -que tras su aspecto pusilánime esconde una impecable formación jurídica- le obligó a ponerse de pie para escuchar, junto a su compañera Irantzu Gallastegi, la acusación que pesaba contra ellos. Poco amigo de permitir las salidas de tono, Guevara ordenó a gritos a los agentes que le esposaran.

El tercer magistrado es, seguramente, el más anónimo. Fernando García Nicolás, presidente de la sección segunda de lo Penal, lleva trece años en la Audiencia Nacional. Durante ese tiempo, entre otros juicios de relieve ha integrado la Sala que juzgó a los procesados por la «operación Nécora», resultado de una de las operaciones más relevantes contra el narcotráfico llevadas a cabo en nuestro país. García Nicolás, de 65 años, también ha presidido el tribunal que condenó en 2005 al ex militar argentino Adolfo Scilingo a 640 años de prisión por delitos de lesa humanidad.

Una información de Ricardo Coarasa publicada por el diario LA RAZON el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


  

Cinco bajo la lupa del 11-M

Ponente de la sentencia, Javier Gómez Bermúdez (Málaga, 1962) es un juez acostumbrado a dirigir macrojuicios, impermeable a las presiones mediáticas y decidido -y así lo ha dicho públicamente- a pronunciar el «visto para sentencia» del 11-M en el mes de junio. A partir de hoy bregará con 49 partes procesales, a cuyos abogados ha hecho llegar el mensaje de que no va a tolerar dilaciones ni estrategias que entorpezcan el normal desarrollo del juicio. Le preocupa el examen diario al que es sometida la Justicia, en especial la que se imparte desde la Audiencia Nacional, cuyas decisiones -y el 11-M es buena prueba de ello- «se demonizan o se alaban sin término medio». Consciente de ello, se enfrenta al reto de juzgar y sentenciar el juicio por el más sanguinario atentado sufrido jamás por España y el que más división y crispación política ha provocado.

Hombre discreto y juez sereno, Fernando García Nicolás es, de los tres magistrados, el que más años lleva en la Audiencia Nacional, donde llegó en 1993. Como sus compañeros, es un magistrado acostumbrado a los grandes juicios y por sus manos han pasado operaciones contra el narcotráfico como el «caso Nécora» y la «Hielo Verde», comandos de la banda ETA, los ex militares argentinos de la ESMA, Scilingo y Cavallo -acusados por crímenes contra la humanidad-, e incluso el traficante de armas sirio Monzer Al Kassar.

Cuando pidió el traslado a la Audiencia Nacional, donde tomó posesión en 2002, no lo hizo en busca de protagonismo sino atraído por la naturaleza de los asuntos que en este tribunal se juzgan. Alfonso Guevara (Madrid, 1956), técnico y muy trabajador, era consciente de que las decisiones que se adoptan en el edificio de la calle Génova tienen una gran repercusión, aunque confiesa que no supo «su verdadero alcance» hasta que llegó. Una de esas decisiones será la sentencia del 11-M, sin duda el juicio de mayor trascendencia en el que ha intervenido pese a su larga experiencia (ingresó en la carrera judicial en 1979). Atrás queda en su recuerdo la imagen de los más diversos personajes -Lola Flores, Pilar Miró o Mauricio López Roberts, éste condenado por el «caso Urquijo»- sentados en el banquillo cuando él presidía una sección en la Audiencia de Madrid.

Hace catorce años, cuando Olga Sánchez (Málaga, 1959) llegó a la Fiscalía de la Audiencia Nacional no imaginaba que le tocaría investigar el atentado más brutal de la historia de Europa. Una de las razones por las que decidió abandonar su destino en Sevilla fue su deseo de ser útil a las víctimas y, paradójicamente, esta matanza dejó más de dos mil familias destrozadas. Ahora, cuando lleva tres años sumergida en este proceso, al que ha dedicado jornadas interminables de trabajo sin descanso, se enfrenta tranquila al «examen» del juicio oral, el último escalón del 11-M, de ese atentado y esa instrucción que, admite, han marcado un antes y un después en su vida y «también en toda la sociedad, que desde el día del atentado ha experimentado una creciente crispación política». En muchos momentos, esta fiscal menuda e inquieta se ha sentido en el ojo del huracán político y mediático, pero aquellos que han intentado desprestigiar su trabajo y el del juez Del Olmo, «lejos de hacer mella, nos fortalecían y nos empujaban a hacerlo mejor». Con todo, se siente una «privilegiada» por trabajar en lo que le gusta y puede decir que ha visto colmado con creces su deseo de ayudar a las víctimas, aunque, asegura, «ellas me han dado mucho más de lo que yo he podido aportar».

Llegó a la Fiscalía de la Audiencia Nacional, procedente de Antidroga, el pasado mes de septiembre y desde entonces hasta ahora se ha «empapado» del sumario del 11-M para acompañar a Olga Sánchez durante un juicio que será largo y se prevé duro. Carlos Bautista (Madrid, 1965) es el hombre de confianza del jefe, Javier Zaragoza, y como tal ha asumido, junto a este juicio, asuntos tan relevantes como los que afectan a los dirigentes de la ilegalizada Batasuna o las «herriko tabernas». Este fiscal «con ambiciones profesionales» prestó servicio en las fiscalías de Gerona, del tribunal superior de Extremadura y en Madrid, donde llevó el caso del vídeo de Pedro J. Ramírez.

Texto publicado por el diario ABC el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

 


 

Dos presidentes de sección y uno de sala integran el tribunal

Madrid - El inicio del juicio por los atentados del 11-M pone a los tres magistrados que forman el tribunal bajo los focos. Se trata de Javier Gómez Bermúdez, Fernando García Nicolás y Félix Alfonso Guevara Marcos, tres pesos pesados de la Audiencia Nacional, que presiden la Sala de lo Penal, la Sección Segunda y la Sección Tercera, respectivamente.

Javier Gómez Bermúdez, de 44 años, es el presidente del tribunal y el ponente de la causa, es decir, que será el encargado de redactar la sentencia. Fue nombrado presidente de la Sala Penal de la Audiencia en julio de 2004, aunque el Supremo anuló su nombramiento por entender que el Consejo del Poder Judicial no había motivado su decisión. El Consejo le nombró de nuevo para el puesto, pero otra vez el Supremo revocó la designación porque el órgano de Gobierno de los jueces tuvo en cuenta méritos posteriores a la fecha de la primera elección. El Consejo le acaba de volver a nombrar para el cargo el pasado 17 de enero, nombramiento que ha vuelto a ser impugnado.

Durante los dos años y medio que lleva en el puesto, ha presidido el juicio contra los miembros de la célula española de Al Qaeda, que dirigía Imad Eddin Barakat Yarkas, Abu Dahdah. En aquel juicio mostró contundencia y flexibilidad cuando se requería, al tiempo que daba respuestas bien fundadas en derecho a los problemas que se le plantearon.

También ha firmado sentencias polémicas, como la referida al etarra Henri Parot, que fue anulada por el Supremo, o la condena a los etarras que pensaban volar un tren en la estación de Chamartín en Navidad, por tantos asesinatos frustrados como personas viajaban en el tren.

García Nicolás tiene 65 años y la salud delicada. Fue ponente de la sentencia que condenó a fuertes penas a los etarras que trataron de atentar contra el Rey en Palma de Mallorca.

Alfonso Guevara, de 50 años, ha sido conocido por sus enfrentamientos con etarras al presidir el tribunal. Fue el artífice de la avocación a pleno del caso De Juana y de impedir su excarcelación.

Texto de J. Yoldi publicado por el diario EL PAIS el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

  


"La puerta de la verdad, la puerta de la esperanza" por Roberto Montero Ruiz

Por Narrador - 15 de Febrero, 2007, 10:00, Categoría: Víctimas Opinan

Ante el comienzo del juicio por los atentados del 11-M y a pesar de prepararnos desde hace tiempo para este momento, me sorprenden, como familiar de una de las víctimas, emociones difíciles de controlar.

Me encuentro en el vestíbulo de los sentimientos desde el que se accede a la puerta del miedo, la incredulidad y la esperanza.

Miedo a la tinta de los periódicos, a los focos, las cámaras y las ondas de las emisoras; porque corremos el riesgo de que la parte venza al todo y lo importante sea lo mediático más que la esencia del propio juicio, que al menos para las víctimas consiste en saber la verdad.

Los medios, necesarios

Necesitamos el extraordinario trabajo de los medios para mantener nuestra lucha, pero en este lienzo no queremos ser los hijos de Saturno y acabar devorados por el exclusivo interés de los medios en las audiencias, poniendo el acento en las lágrimas que pugnan por salir más que en el sentimiento que las provocan.

La incredulidad se alimenta en la labor que hasta la fecha ha desarrollado el estamento judicial, con un proceso de instrucción sesgado, dirigido, en gran medida, parece que a sostener más una versión de los hechos que a desarrollar una exhaustiva labor de investigación, catalogación de pruebas y testimonios, a pesar que éstos, tozudamente, ponían en entredicho de forma constante la labor del juez instructor y la fiscal.

Esperanza porque creo que el juicio no será el fin, sino el principio del camino que nos lleve a conocer la verdad de lo sucedido; que su conocimiento se cristalice en una sentencia justa; que para que así sea, el proceder del tribunal debe ser claro y sin dobleces, para que las víctimas y la sociedad en general tengan el convencimiento de que no han mediado oportunismos políticos o de otra índole. No son válidos los argumentos impuestos por el «vale ya», pues la Justicia se siente por el convencimiento de que es justa, y no por la imposición de que lo sea.

Espero que este juicio me permita mantener abierta de par en par esta última puerta, y de este modo reivindicar la memoria viva de las víctimas que residen en todos aquellos que las seguimos recordando.

Roberto Montero Ruiz es Víctima de los atentados del 11-M

Publicado por el diario LA RAZON el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Juicio 11-M: Las Victimas (15 de Febrero de 2007)

Por Narrador - 15 de Febrero, 2007, 9:40, Categoría: Victimas

Ante la batalla de sus emociones

Los psicólogos han preparado durante meses a las víctimas para que afronten el juicio que se inicia en la Casa de Campo

MADRID.- Para muchos será un auténtico calvario. Para otros, los menos, una gran liberación. La posibilidad de cerrar una puerta anima a muchos ante el gran reto que se inicia hoy. Pero la gran mayoría entiende que tendrán que atravesar de nuevo un largo desierto, un desierto del que no han podido salir durante tres años. Tendrán que revivir día a día todas las pesadillas que se iniciaron tras la matanza del 11-M.

Son ellas, las víctimas, las grandes protagonistas. Son ellas las que deberán estar en primera línea de la sala de la Casa de Campo, donde harán frente de nuevo a todos sus miedos, todos sus temores, todas sus frustraciones.

Fueron muchos los que durante meses y meses no se atrevieron, siquiera, a volver a subirse a un tren. Fueron muchos los que durante meses evitaron pasar por cualquiera de las estaciones donde se perpetró la matanza. Fueron y son muchos los que durante la noche, no una ni dos veces, se despiertan rememorando el ruido de la explosión y las imágenes crueles que aquella fatídica mañana del 11-M tuvieron que contemplar y que les acompañarán toda la vida.

Ellos son los protagonistas, las víctimas, los que lo vivieron en primera persona y lograron sobrevivir y los que tuvieron que enterrar a sus seres queridos. Aquella mañana, Madrid perdió a 191 de sus ciudadanos. Más de 1.500 personas sufrieron heridas físicas que han ido cicatrizando y heridas sicológicas «que no se cerrarán jamás», recuerdan los sicólogos que les atienden.

Estos profesionales han tenido que poner en marcha un estricto programa para preparar mentalmente a las víctimas de cara al juicio que se inicia hoy. «Es que van a tener que revivir su pesadilla diariamente durante meses. Van a tener que escuchar cómo se desmenuza cada uno de los datos, informes, estudios, análisis que hagan relación a la matanza. Y para hacer frente a ello es imprescindible una preparación previa», recuerda Syra Balanzat, sicóloga que trabaja con la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M.

Durante varios meses se han puesto en marcha talleres grupales encaminados a este objetivo: preparar mentalmente a las víctimas para afrontar un proceso que será muy largo. «Será una vuelta en el tiempo», recuerda.

Y la primera pregunta que se plantea es por qué quieren acudir al juicio, por qué quieren presenciar el desarrollo del proceso. No son todos los que quieren estar pero la razón principal es muy clara: quieren ver, ser testigos de que la Justicia trata de esclarecer lo que pasó aquella mañana en Madrid. Porque son muchos aún los que sospechan que la instrucción judicial realizada por el juez Del Olmo no ha logrado desentrañar todo el caso del 11-M. Sus dudas son aún tremendas. Y estos mismos están prácticamente convencidos de que estas dudas no se verán resueltas durante la fase de juicio oral. No obstante, quieren vivirlo en directo para avalar sus sospechas.

En esas reuniones previas, las víctimas han expuesto sus grandes temores: de lo que van a oir, de lo que van a ver, de cómo creen que les puede afectar el juicio... El primer gran miedo es muy escénico: cómo van a reaccionar al ver en directo la cara de los imputados de los acusados de participar en la matanza. «Esa es una inquietud que han mostrado muchos de los afectados», recuerda esta profesional de la sicología. No saben si los verán con temor, con odio, con afán de venganza, con dolor... El gran temor es «no poder controlar sus emociones», resume Balanzat.

Lo que han intentado en una segunda fase los profesionales de la sicología es tratar de familiarizar a las víctimas con el ambiente y el lugar en el que desde hoy se va a celebrar el juicio. «Se trata de que el entorno les resulte cómodo».

Así, en pequeños grupos de cinco o seis víctimas, la asociación ha estado ilustrándolos sobre cómo es la sala donde se celebrará el juicio, dónde se sentarán, cómo es el orden de intervención, quiénes componen el tribunal, cómo se sientan... El máximo posible de detalles para que las víctimas estén en un ambiente conocido. Les han mostrado fotos de la sala y croquis con la distribución interior. Una de las mayores curiosidades de ellos es saber dónde se sentarán ellos y dónde los acusados. Esta terapia, según los profesionales, reduce la ansiedad.

En una tercera fase, los sicólogos han explicado una serie de técnicas para lograr relajarse durante los meses que durará el juicio. No es fácil. Saben que durante meses van a revivir sus miedos y sus pesadillas. No estarán solos en la Casa de Campo, un equipo de sicólogos estará pendiente de su evolución. Quizá, el temor más importante es volver a contemplar en las televisiones las imágenes de los trenes después de los atentados. Las fotografías en los periódicos también están en el marco de ese temor. «Las imágenes de los trenes, de las bolsas negras, son lo que más conflicto sicólogo puede provocar», recuerdan los profesionales.

Y para ello, además de unos completos métodos de respiración, los especialistas les han explicado técnicas de relajación para que pongan en marcha en el momento en que noten que la respiración se les acelera. Deberán tratar de desviar la atención, de alejarse mentalmente del juicio y recrear situaciones placenteras fuera de la sala, fuera del 11-M. Difícil misión para los que tendrán que vivir siempre con el recuerdo de la masacre.

Una información de Fernando Lazaro publicada por el diario EL MUNDO el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Un dispositivo especial de atención

Los 36 centros de salud mental de la Comunidad de Madrid atenderán «sin demora alguna y de forma inmediata» a los afectados y víctimas que sufran crisis traumáticas durante la celebración del juicio. Estas personas también podrán recurrir a la Unidad de Trauma Psíquico del Hospital Clínico San Carlos, dirigida a adultos, y a la recién creada Unidad de Psicotrauma Infantil del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, si se trata de niños y adolescentes.

Además, para completar esta asistencia psicológica y médica, el Gobierno regional desplazará al lugar de celebración de la vista judicial un psiquiatra y un psicólogo y, aparte, un Vehículo de Intervención Rápida del Servicio de Urgencia Médica de la Comunidad de Madrid, dotado con «un médico, un enfermero y dos técnicos de emergencias sanitarias», dispositivo que se mantendrá «todo el tiempo» que dure el juicio. Así lo explicó a Europa Press la directora general del Servicio Madrileño de Salud, Almudena Pérez, quien justificó esta iniciativa en vista de que los afectados «pueden revivir el trauma psíquico que sufrieron» en su día. Pérez explicó que la Consejería de Sanidad ha mantenido activo desde el 11-M un dispositivo especial de salud mental que ha atendido a 3.229 personas de las que 250 todavía reciben tratamiento.

Una información publicada por el diario EL MUNDO el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


  

Otra prueba para las víctimas

MADRID. Laura lleva ya tres años en vía muerta, protegida por la discreción y el amor de los suyos. El silencio que la ampara es, quizá, la mayor reserva de dignidad entre los manejos e intereses de parte que vienen lacerando a las víctimas del 11-M desde el día mismo de los atentados. Laura, tan joven, quedó en estado vegetativo, hasta hoy, la jornada en la que comienza un juicio capital para que la sociedad española restañe la brecha abierta por una conmoción sin precedentes. Laura tomó un tren de cercanías y su vida cotidiana se detuvo en esa estación sin retorno que los médicos denominan «coma irreversible», un limbo amarguísimo en el que su familia ni puede aferrarse al duelo de la pérdida ni tiene a su alcance atisbo alguno de esperanza. No la hay. Las explosiones de los trenes arrancaron la vida a 191 personas marcaron para siempre a más de 1.800 heridos y postraron a Laura en su túnel oscuro.

Han transcurrido 36 meses desde el brutal ataque terrorista de Madrid, el mayor de todos los tiempos en Europa, y las víctimas son hoy el reflejo doloroso del recelo enquistado desde entonces en la sociedad española y de la disparidad de apreciaciones sobre lo sucedido. Dos asociaciones las representan desde posiciones antagónicas: mientras la de Afectados 11-M, presidida por Pilar Manjón, se enfrenta a este complejísimo juicio con la convicción de que en él «todos los que están, son» , según aseveró la propia Manjón el pasado martes; la de Ayuda a Víctimas 11-M, encabezada por Ángeles Domínguez, al igual que algunas personas que se han afiliado a la AVT, se han sumado a la «teoría de la conspiración» con el trasfondo de una pretendida inconsistencia del sumario instruido por el juez Del Olmo.

Los «no asociados»

No faltan en ese escenario de división intentos de atribuir a unos u otros una mayor representatividad, siempre relativos, ya que la mitad de los familiares de las víctimas mortales ha renunciado a apuntarse a cualquiera de las «terminales» de este dispar movimiento asociativo. En la vista judicial que hoy comienza en la Casa de Campo se han personado 23 acusaciones particulares, de las que tres corresponden a las asociaciones (Ayuda a Víctimas 11-M, Afectados 11-M y AVT) y las restantes a un muy significativo número de personas (el propio desarrollo del juicio aclarará cuántas) sin «carné» de estos colectivos. Ante el Tribunal se ha acreditado que la entidad de Pilar Manjón representa a las familias de 81 asesinados y la de Ángeles Domínguez a las de 12 fallecidos.

Pese a sus discrepancias, todos los colectivos coinciden en que el paso del tiempo no sólo no ha aligerado el peso de su labor psicológica y asistencial con las víctimas de la matanza, sino que lo ha incrementado. Hacen notar, por ejemplo, que los casi tres años transcurridos marcan la forzada reincorporación a la vida laboral de personas que, en muchos casos, no están en condiciones de asumir aún esa responsabilidad, pese al alta médica, ya sea por problemas psíquicos o por dolores crónicos ocasionados por restos de metralla o lesiones auditivas.

Revivir el trauma

El alud informativo sobre el comienzo del proceso judicial está también atenazando a muchas de las víctimas, ya que estas circunstancias de notoriedad pública les hacen revivir el trauma sufrido, según reseñan sus psicólogos. Una realidad que reflejaba esta semana la mirada empañada de Isabel Casanova. Tres años sin Jorge, su hijo, y una reválida diaria desde aquel momento: «No he vuelto a ser la misma. Jamás lo seré. Después de aquello, hasta freír un huevo puede convertirse en una heroicidad». Todo se quebró a raíz de la tragedia. Isabel, que vive en Alcalá de Henares, dejó su trabajo como auxiliar de clínica para atender a sus otros tres hijos, ya que su ex marido también fue asesinado en los trenes.

Para Isabel y para otras 190 familias, el juicio a los veintinueve acusados por el 11-M, tan necesario, es también abrir de nuevo la puerta de aquella espiral de angustia. Refrescar la búsqueda enfebrecida y las llamadas sin respuesta a un teléfono móvil, hasta tropezar de bruces con la evidencia del abismo. Otra vez se les pone a prueba.

El comienzo del juicio del 11-M ha servido como recordatorio de que una joven herida en los atentados continúa postrada en un coma irreversible, mientras otras víctimas reviven el trauma

Un tercio de los afectados siguen yendo al psicólogo

Un informe de la Asociación de Ayuda a Víctimas del 11-M, que preside Ángeles Domínguez, revela que, tres años después, el 27 por ciento de los afectados por los atentados de los trenes reciben aún tratamiento psicológico y que el 50 por ciento de las personas que se vieron involucradas en los salvajes ataques tiene todavía miedo y ansiedad.

La psicóloga de esa Asociación, Syra Balanzat, explicó que el atentado de Barajas y el inicio del juicio del 11-M están generando en las víctimas «estrés postraumático» y comentó que otras secuelas que aún padecen son problemas de ansiedad, inseguridad, desconfianza en los demás, disminución de la autoestima, trastornos en el sueño e irascibilidad y rabia que les dificultan la convivencia familiar en muchos casos.

Subrayó que muchas de las víctimas no han superado aún el miedo a viajar en tren (el 16% no ha podido volver a subirse en uno) e insistió en la importancia de que los medios de comunicación no difundan imágenes de aquel día.

Texto de Blanca Torquemada publicado por el diario ABC el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

  


  

Tres años con el miedo metido en el cuerpo

La mitad de las víctimas aún sienten miedo e inseguridad y no han podido recuperar su vida previa al atentado, mientras que dos de cada diez afectados aún no han vuelto a montar en un tren

Madrid - Las 10 bombas que estallaron en cuatro trenes de Madrid rompieron para siempre la vida de 2.000 familias, las de los 191 asesinados y los 1.824 heridos en el amanecer del 11 de marzo de 2004. Casi tres años después, la mitad de las víctimas aún presenta ansiedad, depresión, miedo e inseguridad, que le ha impedido recuperar su vida social previa al atentado, o incluso moverse con tranquilidad en los medios de transporte públicos. Dos de cada 10 afectados aún no se ha visto con fuerzas para volver a montarse en un tren, según un estudio llamado Las víctimas, 36 meses después, elaborado por dos psicólogas y dos trabajadoras sociales para la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M.

El estudio fue elaborado con 300 víctimas del atentado, de las que el casi el 60% eran afectadas directas y, el resto, familiares, padres, madres o hijos de fallecidos o heridos. Casi tres años después de sufrir el atentado, el 59,3% de las víctimas sigue con problemas auditivos (muchos se quedaron completamente sordos como consecuencia de los estallidos), el 50,4% sigue padeciendo las secuelas psicológicas de aquella tragedia y el 9,7% arrastra problemas neurológicos.

Durante la presentación del estudio, la psicóloga Syra Balanzat explicó que la proximidad del juicio, así como el atentado que ETA perpetró el 30 de diciembre en el aeropuerto de Barajas, han generado "estrés postraumático" en las víctimas, que incluso presentan "nuevos síntomas". El juicio ha supuesto una "victimización secundaria" de los afectados, por las dificultades para afrontar el sistema jurídico penal, lo que se traduce en "reactualización del trauma, sentimientos de indefensión y desemparo". Además, la constante presencia de las imágenes de los ataques en los medios de comunicación, o incluso la emisión de imágenes de nuevos atentados, provoca las mismas sensaciones en las víctimas del 11-M.

Los psicólogos de la Comunidad de Madrid advirtieron ayer de que, "en el momento de afrontar un juicio como es el del 11-M" muchas víctimas "puedan dar marcha atrás y revivir aquellos momentos que fueron muy especialmente traumáticos para ellas y, en general, para todos". En el edificio de la Casa de Campo en la que se celebrará el juicio a partir de hoy habrá "varios psicólogos, asistentes sociales y personal sanitario, atentos ante cualquier necesidad de ayuda psicológica o médica". Las asociaciones de víctimas también llevarán al juicio a sus propios psicólogos.

El estudio de la asociación que preside Ángeles Domínguez y patrocina la Comunidad de Madrid, asegura que el 50,4% de los afectados aún presenta "síntomas como ansiedad, depresión y una sensación constante de miedo e inseguridad", e incluso "desconfianza hacia los demás y ante ellos mismos". Una cuarta parte sigue en tratamiento psicológico.

El 16% de las víctimas directas "sigue sin poder utilizar el tren", pero los que sí han podido volver a montar "manifiestan síntomas de ansiedad durante el trayecto o necesitan ir acompañados de otras personas". El porcentaje de quienes mantienen fobia a los trenes es algo más alto entre los familiares de fallecidos o heridos en los atentados (17,3%).

El informe explica que el 28% de los afectados aún no ha conseguido su reconocimiento como víctima del terrorismo, y la mayoría de ellos ha tenido que pasar hasta dos veces por un tribunal médico para que se hiciera una valoración de sus heridas. El 70,4% no está satisfecho con la baremación de las secuelas psicológicas y físicas de dichos tribunales.

Ésta y otras situaciones han dificultado la adecuada reinserción de la víctima y de su familia, hasta el punto que "la mitad de las familias dicen no haber recuperado todavía su vida anterior al atentado". El 23% de los afectados directos, además, no ha podido volver a trabajar, y la mitad de ellos se encuentra ahora en el paro, jubilado o, los menos, cobrando una pensión de invalidez. El 42,4% ha tenido que acudir a un profesional en busca de apoyo por "las dificultades para la convivencia" que el atentado ha producido en ellos.

Las víctimas resumen sus problemas en cinco: dificultades en la convivencia familiar, sensación de desinformación, necesidad de contacto con las instituciones y necesidad de apoyo frente a las secuelas físicas y psicológicas. Es decir, ayuda y comprensión.

Texto de José Manuel Romero publicado por el diario EL PAIS el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

  

Juicio 11-M: EL PAIS entrevista a Pilar Manjón

Por Narrador - 15 de Febrero, 2007, 9:20, Categoría: Entrevistas

  

Pilar Manjón: "El PP acabará negando que fue ETA porque su castillo de naipes se ha caído"

Madrid - Pilar Manjón perdió a su hijo Daniel, de 20 años, aquella mañana del 11 de marzo en la que la historia reciente de España parece haberse encasquillado. La figura enlutada y magra de esta mujer y su voz dolorida estremeció a la Comisión de Investigación del Congreso, cuando el 15 de diciembre de 2004 reprochó a los parlamentarios que hicieran "política de patio de colegio". Desde entonces, la presidenta de la Asociación 11-M Afectados de Terrorismo (1.200 socios auditados) recibe amenazas de muerte, es insultada por la calle y vive con escolta. Ahora se enfrenta a un juicio en el que los recuerdos removerán el dolor de todas las víctimas.

Pregunta. ¿Se sienten las víctimas preparadas para el juicio?

Respuesta. Las víctimas nos enfrentamos al juicio como podemos, con la entereza que nos dejan, con una mezcla de esperanza y desesperanza, porque vamos a tener que rememorar todo.

P. ¿Irá a la sala de vistas?

R. Yo sí, yo me siento con fuerzas. Me he preparado como he podido, tras leerme los cientos de miles de folios del sumario. De la asociación vamos a ir 10, por problemas de espacio, porque han reservado 29 sillas para los familiares de los acusados. Nosotros vamos a intentar entrar y, si no nos dejan, plantearemos un problema a la Sección Segunda. Nosotros, además, vamos a llevar un psicólogo propio por si acaso.

P. ¿Qué esperan del juicio?

R. Yo ya no espero justicia, sólo espero que se cumplan la ley de Enjuiciamiento Criminal, el Código Penal y la Ley de Solidaridad con las Víctimas. Nosotros los juicios políticos se los dejamos para otros...

P. ¿Se refiere a las teorías de la conspiración?

R. Mire, ya nos hemos quitado de encima el ácido bórico, la persecución de la famosa mochila azul y ahora estamos con lo de los explosivos.

P. ¿Esperaba usted un resultado más concluyente?

R. Yo llegué a pensar que las muestras no iban a dar resultados, porque el nitroglicol se evapora con el paso del tiempo, pero han estado bien custodiadas y preservadas. Ahora dicen que si hay dinitrotolueno. Ése es un componente de la Goma 2 ECO, porque incluso aparece en el cartucho que envió la fábrica de muestra y se verá cómo la Titadyne no lo tiene. También hay una muestra que tiene cocaína. Espero que no digan que es explosiva.

P. Pero el PP insiste en que no había Goma 2.

R. El PP negará de aquí a dos días que fue ETA, porque el castillo de naipes que habían construido se les ha caído. En el sumario lo único que hay es que uno dice que un tal Nayo, socio de José Emilio Suárez Trashorras, hizo una referencia a ETA, pero también dijo que no estaba seguro si el Nayo mentía o decía la verdad. Por eso el juez Juan del Olmo dijo que esa declaración tenía una consistencia nula.

P. Sí, pero han sido citados tres etarras como testigos...

R. ¿Y qué van a decir? ¿Que se cruzaron con éstos en los patios de la cárcel? Me parece bien que digan que tienen que declarar porque hay que ser garantistas, pero no entiendo que si pidieron cinco sólo les concedan tres... Ni entiendo por qué no han citado a responsables políticos de aquella época, que también se habían pedido.

P. Las víctimas de su asociación, ¿han cobrado todas las indemnizaciones?

R. Mire, no tenemos ni un euro ni para pagar a los penalistas... Además, no todas han cobrado, y es por lo que exigimos la responsabilidad civil subsidiaria del Estado. Pero es que tenemos casos de inmigrantes, gente con grandes heridas, que les han dado papeles, sí, pero no pueden trabajar. Ellos no se han sabido mover en la Administración, pero tampoco se lo han puesto fácil.

Una entrevista de José Manuel Romero publicada por el diario EL PAIS el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

 

"Una oportunidad para la verdad" por Eduardo Zaplana

Por Narrador - 15 de Febrero, 2007, 9:00, Categoría: Opiniones Políticas

El 11 de marzo de 2004 fueron asesinados en Madrid 192 compatriotas, en un golpe terrorista brutal que también hirió a más de 1.700 personas. Mi primer sentimiento va dirigido a todas estas víctimas, con las que hemos contraído un compromiso inextinguible de recuerdo y solidaridad. Porque creo en el Estado de Derecho, tengo confianza en que el juicio que hoy comienza pueda desbrozar el camino de la verdad. Tiene que proporcionarnos a todos los españoles la certeza de que nuestra democracia tiene la fortaleza y los instrumentos necesarios para lograr que no quede impune el mayor atentado terrorista de nuestra Historia.

Que no exista el mínimo resquicio de impunidad ha sido precisamente el objetivo de todas las iniciativas que hemos promovido desde el Partido Popular y desde el Grupo Popular en el Congreso. La primera de ellas, por supuesto, la Comisión de Investigación que propusimos, en un claro compromiso con la búsqueda de la verdad y que fue obstruida por quienes se habían comprometido con los ciudadanos, incluso antes de las elecciones del 14-M, a aclarar toda la verdad. No puedo dejar de denunciar la gravísima actitud del Gobierno y de quienes lo apoyan, intentando silenciar al PP en su legítima aspiración de que el Parlamento tratara de esclarecer las numerosas contradicciones e interrogantes que han rodeado la investigación policial del 11-M.

Cuesta entender ese intento de acallarnos y de distorsionar nuestra posición, como también la desproporción de los ataques de los que hemos sido víctimas -se nos ha acusado de deslegitimar a la Justicia, de desestabilizar las instituciones, de no aceptar el resultado electoral o de radicalismo- quienes sólo hemos reclamado desde el primer día que se investigasen todos los extremos de un atentado que aún hoy arroja muy profundas dudas. Lo cierto es que los jueces se enfrentan a muchos interrogantes. Aunque el presidente del Gobierno se esforzara en decir que «está todo clarísimo», el propio auto de conclusión del sumario recoge una larga lista de cuestiones a las que «la propia investigación no ha conseguido dar respuesta», entre ellas el número y la identidad de los autores materiales. Ni siquiera sabemos qué tipo de explosivo estalló en los trenes, cuestión sobre la que el informe pericial solicitado por el Tribunal acaba de arrojar datos preliminares que, al menos, requieren una explicación científica autorizada que disipe dudas.

Ante el cúmulo de lagunas que rodean al 11-M, nadie se debería ofender por el hecho de que los ciudadanos hayan elucubrado y obtenido sus propias conclusiones. El principal responsable de ello es el Gobierno, que no les ha proporcionado certeza ni ha asegurado que se llevase a cabo una investigación exhaustiva. Aunque la propaganda vertida por algunas de las terminales del Gobierno haya intentado transmitir lo contrario, en el PP no nos hemos sumado a ninguna teoría. Nos hemos sumado, desde el principio, a la verdad y a la justicia, como la inmensa mayoría de los españoles. ¿Son los españoles unos conspiradores tenebrosos por querer saber la verdad? ¿A qué logia o secta pertenecen, según algunos, los millones de ciudadanos que quieren que el peso de la ley caiga sobre todos los responsables de la matanza? Quienes exigen la verdad y la justicia no son conspiradores. Son ciudadanos que aman sus derechos y sus libertades. Si algunos no son capaces de entenderlo, es que tienen un paupérrimo sentido de la democracia. Lo cual, por cierto, explicaría otras muchas cosas.

Eduardo Zaplana es Portavoz del Grupo Popular en el Congreso

Publicado por el diario LA RAZON el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

"Se acabó la conspiración" por Antonio Hernando Vera

Por Narrador - 15 de Febrero, 2007, 8:30, Categoría: Opiniones Políticas

 

Hoy empieza el juicio por el mayor atentado de la historia de España, que segó la vida de 192 personas e hirió a más de 1.800. A lo largo de los próximos meses declararán testigos e imputados, se examinarán miles de pruebas, evidencias e indicios, se analizarán los informes periciales y se interrogará a los expertos de la Policía y la Guardia Civil.

En definitiva, se realizarán todas aquellas actuaciones tendentes a esclarecer los hechos, determinar quiénes fueron los autores del atentado y sus cómplices, y qué condena merecen por tan execrable crimen.

Por ahora, a la vista de la voluminosa instrucción del sumario, de las investigaciones de la Comisión Parlamentaria, de los hechos que ya conocemos, y con todo respeto al procedimiento y a la presunción de inocencia de los acusados, cabe pensar objetiva y razonablemente que los atentados del 11 de marzo fueron llevados a cabo por un grupo de personas de ideología yihadista radical y violenta.

La mayoría de estas personas residían en España y algunas de ellas estaban relacionadas con otro tipo de actividades delictivas, como el tráfico de drogas. Para la comisión de su crimen entraron en contacto con un grupo de ex mineros que les proporcionaron los explosivos previamente sustraídos de una mina asturiana. El grupo ideó el atentado y lo llevó a cabo dentro de la campaña terrorista que este tipo de células, próximas o asimiladas a Al Qaida, han llevado a cabo durante estos años en todo el mundo.

Modus operandi

Éstos son, en esencia, los hechos. Hechos que, por otra parte, son muy similares a los acaecidos en otros países que han tenido la desgracia de sufrir el zarpazo de este tipo de terrorismo. El modus operandi de los atentados de Madrid no difiere del utilizado en los atentados de Casablanca, Estambul, Bombay, Londres o Nueva York: explosiones simultáneas, en lugares o en transportes públicos, que buscan provocar auténticas masacres.

Las víctimas de aquella abominable matanza, sus familiares y amigos llevan tiempo esperando a que el juicio se inicie para obtener del Tribunal una sentencia que declare probados una serie de hechos.

Se responderán así todas las preguntas y dudas, algunas honestas y otras absolutamente disparatadas, que ciertos sectores, intencionadamente, se han encargado de sembrar desde el mismo día de los atentados.

Será la Audiencia Nacional la que tenga la última palabra, y la que, al fin y al cabo, entierre definitivamente la teoría de la conspiración que el Partido Popular se ha encargado de alimentar a lo largo de estos tres años.

Antonio Hernando Vera es Portavoz de Interior del PSOE en el Congreso

Publicado por el diario LA RAZON el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

 

Juicio 11-M: Reacciones Políticas (15 de Febrero de 2007)

Por Narrador - 15 de Febrero, 2007, 7:00, Categoría: Reacciones Políticas

 

El PSOE quiere que Acebes pida perdón "por todo lo que dijo el 11 de marzo"

Los socialistas esperan que el juicio "confirme la verdad", y el PP, que "se sepa" lo que ocurrió

Madrid - El que era ministro del Interior cuando se cometieron los atentados del 11-M debería "pedir perdón a los españoles por todo lo que dijo el 11 y el 14 de marzo", dijo ayer el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, al hilo del comienzo del juicio por aquellos hechos. Por parte del PP no opinó el aludido, Ángel Acebes, sino el presidente del partido, Mariano Rajoy, que deseó que el juicio sirva para "que se sepa la verdad" de lo que pasó. Ambos coincidieron en dejar claro su respeto por el trabajo de los jueces, aunque Rajoy añadió que se trata de un asunto "ciertamente polémico".

"Va a empezar el juicio del 11-M y Acebes no ha pedido todavía perdón a los españoles por todo lo que dijo el 11 y el 14 de marzo". Con esta frase arrancó José Blanco, en Onda Cero por la mañana, la jornada política de víspera del juicio que comienza hoy en la Audiencia Nacional. Sobre el juicio en sí, Blanco dijo que "el Partido Socialista respetará su desarrollo y sus conclusiones".

"Lo más importante es que se haga justicia, que se confirme la verdad a través de una sentencia", según el líder socialista, quien no desaprovechó la oportunidad de comparar esta actitud con la del Partido Popular. "Vamos a respetar a los jueces, que no es vitorearlos cuando sus decisiones nos gustan y cubrirlos de insultos y amenazas cuando no nos gustan. Eso es lo que hacen otros, singularmente los dirigentes del Partido Popular".

Mientras Blanco deseaba que "se confirme" la verdad, Rajoy lo que quiere es que "se sepa" la verdad. Así lo dijo en un acto en el Puerto de Santa María, donde el líder popular tuvo palabras de recuerdo y respeto para todas las víctimas del brutal atentado. Rajoy espera del juicio que se llegue y se investigue hasta el final para que "se sepa la verdad", informa Ana Huguet.

Rajoy fue también preguntado por el último informe pericial del explosivo que se utilizó en los atentados, a lo que respondió con una exigencia de "claridad" para que el juicio finalmente determine qué tipo de explosivo se utilizó en la matanza. La última prueba pericial sobre los explosivos ha revelado que en todos los lugares donde se preparó y ejecutó el atentado hay restos de Goma 2 ECO, junto con otro componente. Rajoy quiere que los españoles sepan "qué ha pasado". Aunque dijo que espera la decisión de los tribunales, consideró que se trata de un asunto "ciertamente polémico".

Tan polémico que la diputada del PP Alicia Castro no necesita, como su líder, esperar a la decisión de los tribunales y considera que el informe pericial deja "claramente determinado que no se utilizó Goma 2 ECO en los trenes". Negar la presencia de este explosivo en el atentado rompe la conexión con la trama asturiana de tráfico de dinamita, por lo que es una de las claves que sustentan la teoría de la conspiración sobre los sucesos del 11-M. En declaraciones a Efe, Castro consideró probado que la Goma 2 ECO no es el explosivo del 11-M porque este tipo de dinamita "según la Guardia Civil, y consta en el sumario, no contiene nunca dinitrotolueno [el componente con el que están contaminadas todas las muestras]", haciendo suya la conclusión publicada por los medios afines a la teoría de la conspiración. Esto dio pie a Castro, que formó parte de la comisión de investigación del Congreso sobre el 11-M, para afirmar que quien diga que ése fue el explosivo utilizado pretende "confundir a la sociedad".

Según la diputada, de ninguna forma se puede deducir del informe que se utilizó ese explosivo. Y dejó muy claro dónde quería llegar: "Todas las pruebas que sustentan el sumario quedarían en entredicho y se caerían por sí mismas". En nombre del PP, se congratuló de que "por fin la investigación se hace de forma rigurosa y seria".

Desde el PP surgió ayer una tercera referencia al comienzo del juicio, por parte de Alberto Ruiz-Gallardón, alcalde de Madrid cuando se cometieron los atroces atentados en la ciudad. En una entrevista en Telecinco, Gallardón aportó que las "peleas, discusiones e interpretaciones" sobre el 11-M olvidan que lo más importante es "estar cerca de las víctimas".

Gallardón no entró a valorar ninguna de las polémicas surgidas sobre las pruebas o la autoría de la matanza. "La ventaja de vivir en un Estado de derecho es que no le corresponde a un medio de comunicación ni a las administraciones públicas establecer un juicio sobre quiénes son los responsables, qué grado de participación tuvieron y qué reproche les debe hacer la sociedad, sino a los jueces a través de una instrucción, con ayuda de la policía", dijo Gallardón.

Otro cargo del PP, el vicepresidente segundo de la Comunidad de Madrid y consejero de Justicia e Interior, Alfredo Prada, expresó su "fe ciega en la administración de Justicia", que en su opinión estará "a la altura de las circunstancias". Prada coincidió con Gallardón en recordar que es el momento de "estar cercano a las víctimas y al dolor", cuando se disponen a revivir aquellos hechos a través del juicio.

Texto publicado por el diario EL PAIS el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

 


 

Del Burgo: "Sólo sabemos que no se sabe"

Madrid - Uno de los políticos que más crédito ha dado durante estos tres años a las distintas teorías de la conspiración del 11-M, el diputado del PP Jaime Ignacio del Burgo, no faltó ayer para valorar el último informe pericial sobre los explosivos de la matanza de los trenes. Del Burgo declaró a Servimedia: "Lo único que sabemos es que no se sabe qué tipo de explosivo" se utilizó.

El hecho de que ocho peritos propuestos por todas las partes implicadas en el juicio hayan concluido que en todos los escenarios del 11-M hay restos de la misma Goma 2 ECO contaminada con un mismo componente, no fue óbice para que el diputado popular afirmara que incluso podría ser Titadine.

Para Del Burgo, las dudas se habrían evitado "si estos análisis se hubieran hecho hace tres años" y el sumario del juez Juan del Olmo "hubiera ido por otros derroteros", afirmó.

Del Burgo no dijo qué derroteros eran ésos.

Texto publicado por el diario EL PAIS el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

 

Insólita encuesta de EL PAIS

Por Narrador - 15 de Febrero, 2007, 6:00, Categoría: Encuestas

 

El 59% de los españoles ve clara la implicación islamista

Madrid - Más de la mitad de los ciudadanos, el 59%, confía en la resolución de la Justicia ante el juicio del 11-M que comienza hoy, y cree que quedará clara la autoría islamista en la sentencia condenatoria, según el último Pulsómetro de la cadena SER, realizado por el Instituto Opina. Un 53% descarta cualquier implicación de ETA, frente a un 29% que sí cree que existe esa implicación.

Seis de cada 10 encuestados confían en la investigación que ha realizado el juez Juan del Olmo y de la fiscal del caso, Olga Sánchez. También una mayoría, siete de cada 10, dan su confianza a la investigación policial.

A la pregunta ¿cree que el Gobierno de Aznar trató de manipular la información sobre los atentados intentando culpabilizar a ETA?, el 61% piensa que el PP trató de manipular la información sobre el 11-M para implicar a ETA, y opina que el partido que lidera Mariano Rajoy no ha sido leal con las instituciones.

En una escala del 0 al 10, los ciudadanos califican con un 5,1 la actuación del Gobierno en los atentados del 11-M. Y la actuación del PP es valorada con un 3,6. Por último, el 60% de los encuestados -de un total de 1.000- cree que, tres años después de la matanza, España es igual de vulnerable a un atentado como el del 11-M, y teme que se repita una acción similar. Un 30% no lo teme.

Texto publicado por el diario EL PAIS el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

 

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