El Blog

Calendario

<<   Diciembre 2017    
LMMiJVSD
        1 2 3
4 5 6 7 8 9 10
11 12 13 14 15 16 17
18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31

Sindicación

Foros

Un Suplemento de

Alojado en
ZoomBlog

ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

La 'Conspiración' que nunca ha existido (16 de octubre de 2006): Juan Cierco pierde 'el norte'

Por Narrador - 16 de Octubre, 2006, 6:00, Categoría: ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

“Periodismo español, doce años después” por Juan Cierco

Doce años seguidos residiendo en el extranjero y quince sin dejar de viajar por el mundo te dan una perspectiva muy distinta de España. Doce años en Moscú y Jerusalén te hacen mirar las cosas que pasan de distinto modo y te permiten descubrir los cambios a golpe de vista. Doce años dan para mucho. Sobre todo, aunque digan que son odiosas, para poder hacer comparaciones.

Aterrizar en España y en particular en Madrid doce años después, te hace reflexionar pero sobre todo te obliga a contener la respiración. Según dicen algunos, escupen otros, vomitan los de más allá, España es un desastre, se desintegra, no merece la pena, es corrupta, sucia, golpista. Vivimos en una república bananera, nada funciona, el país se hunde miserablemente, los jueces, los fiscales, los policías, los guardias civiles, los políticos, los diplomáticos son imitadores baratos de Videla, compinchados para acabar con el Estado de Derecho.

Mentira. España, vista desde el extranjero, desde esas comparaciones quizás odiosas pero imprescindibles, es un país envidiable y envidiado; que no ha dejado de crecer en los últimos años ya sea con Gobiernos del PSOE o del Partido Popular; cuya transición política y desarrollo económico se han convertido en un ejemplo a imitar en el resto del mundo y en materia de estudio en las más prestigiosas Universidades del planeta.

Un país portada una y otra vez en los grandes medios de comunicación internacionales por razones positivas. Un país donde, por supuesto, se respeta el Estado de Derecho; donde la democracia no está en cuestión; donde la economía crece y no para; donde las instituciones del Estado cumplen con rigor con sus obligaciones; donde las libertades individuales y colectivas están garantizadas.

Un país con empresas que se han instalado con enormes beneficios por todo el mundo; con políticos y diplomáticos que ocupan puestos de responsabilidad de primer nivel en organismos multinacionales; con catedráticos en las mejores Universidades occidentales; con jóvenes y mayores cooperantes y solidarios en cualquier rincón del orbe; con científicos que trabajan en los principales centros de investigación; con arquitectos que se han convertido en referente internacional; con actores que triunfan en Hollywood y en Europa; con deportistas que han conquistado el mundo...

Un país cuyo Rey se ha convertido allá donde uno viaje, por muy lejos que sea, por muy poco que se conozca de España, en una figura respetada, admirada, querida y reconocida.

España es un país trabajador, descentralizado, multicultural, amable, divertido, responsable, solidario, que ha cambiado, a mejor, su faz en las últimas tres décadas. Con problemas, como otros países de su entorno, víctima del terrorismo, con la inmigración, las diferencias territoriales, la corrupción urbanística, la vivienda, la inseguridad en el centro de las preocupaciones de sus ciudadanos pero dentro de una realidad ejemplar y con un futuro envidiable.

Una España, en cualquier caso, que ha crecido en estos últimos doce años en dirección contraria a mi segunda reivindicación, el Periodismo.

Un periodismo que cumplió un papel fundamental en la etapa de la transición pero que ahora no está a la altura del país, de sus ciudadanos, de sus empresarios, catedráticos, cooperantes, científicos, arquitectos, artistas, deportistas.

Un periodismo que ya no está protagonizado por periodistas, donde importan más los intereses políticos, comerciales, conspiradores que la verdad, el servicio al ciudadano, la vigilancia responsable del poder.

Un periodismo profundamente amarillo, sensacionalista pero disfrazado de una seriedad risible. Un periodismo desde el que no sólo se cuestiona el Estado de Derecho sino que, por intereses políticos, personales y comerciales, se pretende dinamitarlo. Donde se mezclan en el 11-M servicios de inteligencia marroquíes, con guardias civiles, policías, islamistas, etarras, jueces (Baltasar Garzón es la última diana), fiscales, periodistas, políticos, partidos, olvidando el daño que a las víctimas inocentes les produce la utilización asquerosa de su dolor.

Un periodismo donde no se deja que la realidad se imponga para no estropear un buen titular. Donde impera el insulto, la mentira, la manipulación.

Un periodismo de trinchera en el que se quiere meter, con nombres y apellidos, a los ciudadanos españoles, instándoles a que se avergüencen de sí mismos, de su país, de su democracia, de su historia, de sus empresas, de sus políticos y diplomáticos, de sus científicos, de sus catedráticos, de sus cooperantes, de sus artistas, de sus deportistas.

Esos profetas fundamentalistas del periodismo deberían provocar arcadas en las redacciones de sus propios medios, compuestas por excelentes y admirables periodistas, (miraros al espejo y reconoceros), que se suman a la locura colectiva o callan acogotados ante los dictados de unos conspiradores irresponsables que han perdido el norte, el cariño a esta noble profesión, el amor a España. Que han dejado de ser, desde hace ya mucho tiempo, periodistas.

Publicado por el diario ABC el lunes 16 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

La 'Conspiración' que nunca ha existido (16 de octubre de 2006): Garzón, Gil Calvo y la cínica desmemoria

Por Narrador - 16 de Octubre, 2006, 5:00, Categoría: ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

“Garzón” por Enrique Gil Calvo

El fraudulento montaje mediático que ha urdido desde hace dos años la derecha radical para minar la credibilidad del sumario del 11-M, y que la sociedad civil española está soportando impávida sin vergüenza ni oposición, ha entrado en una nueva fase, quizá decisiva, tras la intervención del juez Baltasar Garzón. Me refiero, claro está, a su denuncia jurídica de la trama del ácido bórico: la falsificación documental de unos absurdos informes periciales que vincularían a los asesinos islamistas del 11-M con los terroristas vascos. Pero Garzón no se ha limitado a revelar el fraude, sino que se ha atrevido a señalar con el dedo a sus patrocinadores y responsables últimos: la banda de mercenarios mediáticos, antaño motejada de sindicato del crimen, que le hace el trabajo sucio a la fracción extremista del Partido Popular.

"¡Otra garzonada!", exclaman con ira los estafadores, acostumbrados desde hace 15 años a que sus constantes fechorías informativas salgan adelante con total impunidad, pero que aún se duelen de cómo Garzón logró desactivar la trama fraudulenta que montaron hace casi dos lustros con el caso Liaño. Pues bien, con el caso ácido bórico podría pasar esta vez otro tanto y aún más, pues el Garzón con el que hoy se han topado es incomparablemente más poderoso y experimentado que el de entonces, reforzado como está por su éxito a escala internacional con el caso Pinochet, que le enfrentó a su defensor el fiscal Fungairiño, y por su éxito a escala española con el caso de la trama civil de ETA, que ha obligado a esta banda terrorista a iniciar el sendero de su autodisolución. Hoy Garzón es mucho más Garzón.

Pero resabiado por sus precedentes de impunidad, ahora el sindicato del crimen ha reaccionado a la denuncia de Garzón escenificando una vez más el mismo viejo truco de devolver el golpe volviendo el caso del revés por pasiva, a sabiendas de que la mejor defensa es un buen ataque. Para eso basta con redefinir el caso falsificando la realidad para invertir la carga de la prueba y pasar de acusado cogido en falso a acusador justiciero, en tanto que presunta víctima inocente cargada de razón. Por eso intentan convertir el caso ácido bórico en el caso Garzón, acusando al juez de prevaricar y de prostituir a la justicia al servicio de intereses políticos, que es justo lo que ellos intentan hacer no sólo desde hace dos años, con el caso 11-M, sino desde hace 15 años, cuando se inició la pinza mediática entre el PP de Aznar y el sindicato del crimen. Cree el ladrón que todos son de su condición. ¿O es que acaso lo dicen porque saben con quién se las entienden, dada su pasada participación en el caso GAL, cuando el sumario instruido por el juez Garzón y aireado por El Mundo inició el principio del fin de la era González? ¿Estamos ante una reedición de aquella campaña de acoso y derribo del felipismo, en la que todo vale con tal de destruir la confianza en el gobernante, esta vez dirigida contra Zapatero?

No lo parece, pues hay dos grandes diferencias entre los escándalos de los noventa y la experiencia actual. La primera es que los hechos denunciados en los casos GAL y Filesa eran ciertos, y por eso los electores expulsaron a González del poder que se resistía a abandonar, mientras que ahora las acusaciones del sindicato del crimen en la trama del ácido bórico y en el sumario del 11-M son absolutamente falsas. La segunda diferencia, debida a lo anterior, es que en esta ocasión el juez Garzón, que parece ahora como entonces fiel servidor de la verdad, no está con ellos, sino que se enfrenta abiertamente en su contra. El problema es que aunque no cuenten con Garzón, a cambio cuentan con la mayoría del Consejo del Poder Judicial, una mayoría que sí parece bien dispuesta a prevaricar y prostituirse, poniendo la máquina de la justicia que controlan al servicio de su partidismo político, con la connivencia de una derecha social siempre dispuesta a aplaudir los fraudes jurídicos dictados a su favor. Una tarea ésta, la de luchar contra el injusto sectarismo de la derecha mediática y judicial, a la medida de la ambición de un juez como Baltasar Garzón.

Publicado por el diario EL PAIS el lunes 16 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

La 'Conspiración' que nunca ha existido (12 de octubre de 2006): Deposición Cebrianita

Por Narrador - 12 de Octubre, 2006, 10:00, Categoría: ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

“Sobre la mierda (de toro)” por Juan Luis Cebrián

Con todo lo sucedido, todavía no salgo de mi asombro tras las supuestas revelaciones que el periódico de la derechota y la radio episcopal vienen difundiendo, durante años y con insistencia digna de menor causa, sobre la autoría y causas del terrible atentado que un puñado de fanáticos perpetraron en la estación de Atocha de Madrid invocando el nombre de Alá. Si me tengo que creer cuanto han publicado, los terroristas del 11-M formaban parte de una conjura instrumentada por los servicios secretos franceses y/o marroquíes, con la colaboración de la policía española, sectores de la Guardia Civil, militantes socialistas, confidentes de la pasma, narcotraficantes, y, desde luego, activistas de ETA -tal como se proclamó desde el Gobierno del señor Aznar-. Este conglomerado de conspiradores habría embaucado a unos moritos (para utilizar el apelativo racista con que les distingue la radio portavoz de la Iglesia española) a fin de perpetrar un golpe de Estado que desalojara a la derecha del poder. El objetivo no sería sólo sentar en las poltronas a Zapatero y su gente, sino destruir España, descristianizándola, desvertebrándola, destruyéndola. Para eso era necesario reformar los estatutos de autonomía, pactar con ETA a fin de devolverle los favores del atentado, retirar las tropas de Irak y, en definitiva, traicionar las esencias patrias, la España de siempre, a la que sólo un puñado de leales parecería estar dispuesto a defender frente a las hordas islamistas -herederas, en el imaginario del trío de las Azores, de los atributos de las antiguas hordas marxistas, sobre los que fuimos adoctrinados en la niñez-.

Son tantas tonterías publicadas y dichas, amparándose en un sedicente periodismo de investigación, que no daba yo mayor importancia a la proliferación de pendejadas altisonantes con que los defensores de semejantes tesis venían castigándonos a diario, pese a la mella que han hecho en sectores de la opinión pública. Ni la doy. El periodismo amarillo no es un invento de la COPE, convertida desde hace tiempo en una máquina de difamar, ni del periódico de Rizzoli en España, cuyo éxito en la diseminación de basura espero no sirva de ejemplo a su diario estrella, Corriere della Sera. Desde que la libertad de prensa existe hay sitio en ella no sólo para la honestidad y el debate racional; también para los desalmados y los tontos, con los que debemos aprender a convivir, pues son los tribunales y los lectores quienes finalmente dictarán el veredicto adecuado acerca de sus desvaríos. Lo verdaderamente preocupante es la adopción de esas prácticas amarillistas por el principal partido de la oposición, y la utilización de la mentira y la injuria como método habitual de expresión de quienes hablan por la radio de la Iglesia católica. Actitudes que, de no corregirse a tiempo -y no sé ya si es tiempo- pasarán factura a sus patrocinadores, desde luego, pero habrán generado una fractura social cimentada en el odio, la calumnia y la maledicencia.

No voy a insistir en la insensatez política de que quien era el ministro del Interior al frente de la policía cuando se cometieron los atentados, y de cuya impericia dan fe las hemerotecas, pretenda ser uno de los cabecillas políticos de esta rebelión que no viene sino a demostrar su irrisoria capacidad para el desempeño del empleo. Más me interesa la actitud de relevantes sectores del Gobierno, que durante años se han esmerado en dar tribuna en los medios públicos a estos voceadores de la inmundicia, contribuyendo a aumentar su popularidad y a engrosar su bolsillo. Los ciudadanos de a pie no acaban de entender que, en nombre de un pluralismo sui géneris, y amparándose en la tesis de un supuesto equilibrio entre las diversas tendencias de opinión, las autoridades políticas y los dignatarios religiosos contribuyan a prestigiar hasta el ridículo a semejantes personajes. Quizá se deba a que la conversión del PP en un partido de la ultraderecha, vociferante hasta la extenuación, atrabiliario, enrocado en sí mismo, y orgulloso dueño de todos los estereotipos que el franquismo difundió durante años, no responde sólo a la desgraciada gestión de sus líderes, dedicados a excitar la bestia histórica de este país, sino también a la satisfacción con que eso se contempla en el palacio de la Moncloa. El histrionismo de un PP radicalizado es para los socialistas la mejor garantía de su victoria en las próximas elecciones.

La búsqueda de una trinchera, por parte de los perdedores de elecciones democráticas, en los medios de comunicación o en las esquinas de la calle, cuando no en tribunales de justiciaideologizados y sectarios, es algo ya común en nuestros días. Las virtudes de la democracia representativa son puestas de continuo en entredicho mediante la apelación al populismo y el empleo masivo del sensacionalismo mediático. El sectarismo con que se produce desdice de la lealtad institucional de quienes practican semejantes métodos que, por lo demás, no son exclusiva de ninguna ideología. Los mismos que critican las movilizaciones callejeras en México jalearon hasta la extenuación la revolución naranja en Ucrania -cuyo triste destino ya conocemos-, que sirvió de inspiración y ejemplo al proceso del país azteca. El papel de los medios de comunicación en todo esto es más que singular. Frecuentemente son acusados -como en las recientes elecciones brasileñas- de ser los culpables del fracaso de la izquierda y de la frustración de las demandas populares en países donde el poder sigue anclado a las formas más rancias y corruptas del capitalismo. Esas invectivas contra la libre prensa son más que injustas, porque es deber de los medios criticar al poder y vigilar sus excesos, cualquiera que sea quien los cometa. Pero es imposible desconocer también que en ello se amparan, cínicamente, quienes por su parte utilizan con desvergüenza los púlpitos y las páginas editoriales para difamar al adversario, utilizando toda clase de mentiras y artilugios dialécticos, método por el que pretenden recuperar la gobernación perdida.

Toda esa palabrería, maledicencia y confusionismo que azota el debate político, en España y fuera de ella, merece una expresión en inglés bien sugerente: bullshit, mierda de toro. El profesor de Princeton Harry G. Frankfurt ha dedicado su tiempo a analizar esta boñiga intelectual y recientemente nos regaló con un ensayo sobre el tema, que no es otro que la manipulación de la verdad. Los traductores del libro han decidido llamar charlatanería al bullshit, lo que es una concesión bienpensante a la etimología del término. El profesor Frankfurt hace una distinción memorable entre el mierdoso del bullshit y el simple mentiroso. A aquel "... no le importa si las cosas que dice describen correctamente la realidad. Simplemente las extrae de aquí y de allá y las manipula para que se adapten a sus fines". El mentiroso tiene noción de lo que es verdad y lo que no lo es. El charlatán de mierda (bullshit) "no está del lado de la verdad ni de lo falso... ... puede que no nos engañe, o que ni siquiera lo intente, acerca de los hechos o de lo que él toma por hechos. Sobre lo que sí intenta engañarnos deliberadamente es sobre su propósito". En línea con este análisis parece evidente que los inventores de las paparruchas que circulan por las ondas episcopales practican el principio de que el fin justifica los medios. El propósito de quienes les alientan y animan no es, contra lo que dicen, defender la verdad -en este caso, sobre el 11-M- sino los intereses del partido de la oposición, responsable del Gobierno en el momento de los atentados. Por eso es irrelevante si algunas de sus presuntas investigaciones resultan acertadas y otras estúpidas, porque de lo que se trata es de manipular a la opinión pública con un solo fin. No el de convencerla de que el ácido bórico, además de para conservar los langostinos, sirve para fabricar explosivos, sino de que el sumario judicial sobre el atentado de Atocha está trufado de fallos porque el Gobierno prefiere no investigar la verdad.

En su despiadado afán por lograr sus objetivos estos charlatanes no paran en mientes y convendría no menospreciar su eficacia. El que sean unos falsificadores no significa que no se muestren expertos en su tarea. Mucha gente duda en México de que no haya habido fraude electoral, pese a los pronunciamientos judiciales que lo han desestimado, y mucha gente duda en España sobre la "autoría intelectual" del 11-M, pese a las evidencias de que nos encontramos ante un acto vandálico más de la red de Bin Laden. El bullshit es una enfermedad creciente en las opiniones públicas de las democracias y debemos aprender a sufrirla tanto como a combatirla, habida cuenta de las toneladas de estiércol que se derraman a diario sobre nosotros. Consolémonos sabiendo que está bendito.

Publicado por el diario EL PAIS el jueves 12 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

El Rencor y el delirio de Aguilar y Ekaizer

Por Narrador - 10 de Octubre, 2006, 6:00, Categoría: ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

“La oxidación de los metales” por Miguel Ángel Aguilar

Continúan los ejercicios de prestidigitación periodística en medio de la admiración embobada del público que llena la sala, acude a los quioscos y sintoniza las emisoras de radio y los canales de televisión. Pero, ahora que tanto la inteligencia abstracta como la emocional han encontrado su adecuada correlación bioquímica, conviene proceder de modo que no decaiga el espectáculo, atendiendo a la consigna irrenunciable de "queremos saber", siempre en línea con los esfuerzos de los nuevos Presupuestos Generales del Estado respecto al capítulo del I+D+i (Investigación, Desarrollo e Innovación) de absoluta necesidad para mantenernos competitivos en un mundo globalizado y que habían quedado durante décadas en el más lamentable de los abandonos.

Dice, por ejemplo, nuestro amable químico de cabecera, Emilio Iglesias Delgado, que "el ácido bórico si penetra en el cuerpo provoca náuseas, pero si penetra en la vida política provoca, al parecer, alucinaciones". Asegura, además, que el ácido bórico es un ácido débil, que se vende libremente en las farmacias, que sirve para las vaginitis pero también para controlar la velocidad de fusión del uranio en las centrales nucleares y que su fórmula es H3BO3. En definitiva, recomienda a quien lo tenga en casa que proceda a deshacerse de los discos de la Orquesta Mondragón, a eliminar hasta el último resto de pacharán, a cambiar de furgoneta y a abandonar el país procurando no llamar la atención de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado que controlan las fronteras.

Cuando tantas esperanzas tenía depositadas la ciudadanía en quienes han tomado sobre sí la pesada carga de dar respuesta al "queremos saber" sobre el 11-M, observamos cómo, sin previo aviso, desaparecen de las primeras páginas del diario que nos alumbra en la noche todas las figuritas del cuidadoso belén compuesto con paciencia durante dos años, a base de Trashorras, Zouhier, la mafia asturiana de la dinamita, Manolón, la Kangoo, los 327 jubilados del TEDAX, el ácido bórico, el diputado de UPN en funciones de reporter Tribulete, Jaime Ignacio del Burgo, el castillo de Herodes y los Reyes Magos de Oriente, para dejar sólo, como quedó el Joven caballero en un paisaje de Vittore Carpaccio, al juez Campeador. Baltasar Garzón queda, así, convertido, por arte de birlibirloque, en la suma de todas las prevaricaciones imaginables, sin mezcla de bien alguno. Por eso, cunde el interrogante de a qué presiones habrán acabado sucumbiendo nuestros valedores cívicos o qué dádivas habrán terminado aceptando para desertar de su insustituible función.

Mientras, sobre el desistimiento del empleo de las armas, que se espera de los etarras todavía en el aprisco de la banda terrorista -partir del momento del que llamaron con sonoridad militar alto el fuego-, apenas llegan noticias. Prevalecen los ruidos ambientales, caracterizados por los nuevos episodios de la kale borroka y los altibajos en la cotización de los agentes que se presumían interlocutores autorizados para ordenar el último rompan filas de los efectivos disponibles en formación. Ahora, la esperanza más sólida se basa en el proceso de oxidación de los metales. Algunos cubanos declaraban su admiración por la banda etarra porque "iban siempre con el hierro [la pistola] por delante". Pero el hierro, al fin metal, está también sometido a la erosión inhabilitadora. Esperemos que las armas de los terroristas acaben "tomadas de orín y llenas de moho", como aquellas que don Quijote quiso recuperar de sus bisabuelos, que pronto tengan la condición de herrumbrosas lanzas por utilizar el título de Juan Benet.

Reconozcamos que tal vez pueden sumarse otras mejoras ambientales, aquí y en el área internacional, y que se habría producido un sólido progreso moral si, como dijo el lehendakari hace unos meses, entre los vascos se hubiera instalado la tolerancia cero al asesinato con pretensiones de argumento político. Pero, todavía, debe atenderse al poeta Luis García Montero, quien en su último libro, El envés de los mitos (Tusquets Editores. Barcelona 2006), describe "el óxido de sus nostalgias y de sus utopías". Y de otras de tantos otros, en nombre de las cuales se ha vertido tanta sangre. Basta.

Publicado por el diario EL PAIS el martes 10 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


“Un juez en la boca del lobo de los teóricos de la conspiración” por Ernesto Ekaizer

Las campanas de la conspiración doblaron por Baltasar Garzón mucho tiempo antes de hacerse cargo del caso del ácido bórico. La fecha clave es el jueves 15 de julio de 2004. Ese día, Garzón, al ser interrogado en la comisión parlamentaria de investigación del 11-M, destruyó pieza por pieza los argumentos de la hipotética colaboración entre ETA y los radicales islamistas en el atentado del 11-M.

El diputado del Partido Popular Jaime Ignacio del Burgo ajustó cuentas con el juez en su libro 11-M, Demasiadas preguntas sin respuesta, publicado por la Esfera de los Libros, editorial vinculada al diario El Mundo.

Del Burgo ya avanzaba los elementos de la teoría de la conspiración. "Por aquella época", diciembre de 2003, "tanto la UCIE como el juez Garzón recibieron señales inequívocas de que se estaba cociendo algo gordo", advierte en su libro, en febrero de 2006.

Según afirma, el juez Garzón "tenía, pues, controlados a varios de los terroristas a los que en algún momento se ha imputado la autoría intelectual del atentado [del 11-M]". Por esta razón, Del Burgo sostiene: "Resulta muy difícil de entender cómo es posible que pudiera planearse y ejecutar el atentado no sólo en las narices de los cuerpos policiales, sino también en las del juez Garzón y del propio Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Incomprensible".

El hecho de que Garzón comenzara a instruir el caso del ácido bórico levantó todas las alarmas de quienes sostenían la relación entre ETA y los radicales islamistas que atentaron en el 11-M. ¿Por qué? Por la inconsistencia de la prueba elaborada. ¿Pero quién podía destapar esa inconsistencia? Un juez independiente. Y, sobre todo, independiente de la teoría de la conspiración.

Si no hubiese sido por la instrucción de Garzón, las inconsistencias hubieran quedado sepultadas. Y la apariencia de realidad sería la realidad. Esto es: tres peritos que vincularon científicamente a ETA con los autores materiales del 11-M fueron manipulados por sus superiores vendidos al Gobierno socialista.

Los intelectuales de la teoría de la conspiración y el PP movilizaron contra Garzón todas sus baterías. Pero ha resultado muy tarde: la trama conspirativa, con los tres peritos incluidos, algunos de ellos utilizados, ha quedado al descubierto.

Es previsible que Garzón exponga en un auto judicial, en las próximas horas, la crónica de la conspiración paso a paso. Tendrá que hacerlo en relación con el fondo -¿es el ácido bórico sustancia explosiva?- y la forma -¿quién fabricó una prueba inconsistente? Ninguna movida procesal futura podrá borrar esta verdad.

Publicado por el diario EL PAIS el martes 10 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Una encuesta de ABC que justifica un editorial contra EL MUNDO y la COPE

Por Narrador - 9 de Octubre, 2006, 8:00, Categoría: ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

Dos de cada tres españoles piensan que el 11-M fue sólo obra de un grupo islamista

MADRID. La posibilidad de que la banda terrorista ETA u otro grupo armado esté detrás de los atentados del 11-M o hubiera colaborado, de alguna forma, con el comando islamista, es una idea cada vez más descartada por la mayoría de los españoles, según los datos que se desprenden del barómetro de otoño de Metroscopia para ABC.

La encuesta es contundente en relación a esta cuestión, ya que dos de cada tres españoles, un 61 por ciento, considera que sólo el terrorismo islámico fue el responsable exclusivo de la masacre. Por el contrario, tan sólo un 23 por ciento no está de acuerdo con esta única autoría e incluso afirma estar en «absoluto desacuerdo».

Aunque de forma global se descarta esta vinculación, sí es cierto que entre los votantes del Partido Popular las opiniones se encuentran más divididas y todavía existe un gran porcentaje de votantes que piensa que la autoría del atentado no correspondió, exclusivamente, a grupos islamistas.

El 53 por ciento de los populares, algo más de la mitad de los votantes, no comparte esta teoría de que sólo fueron grupos islamistas; mientras que el 47 por ciento restante llega a aceptarla como la más verosímil o no sabe qué pensar al respecto. En cambio, entre los votantes socialistas, la autoría islamista es aceptada de forma casi unánime, hasta en un 81 por ciento.

Sobre la posibilidad de que ETA sea la banda armada que haya colaborado con el grupo islamista en los atentados del 11-M o que éstos hubieran respondido a otros factores, Metroscopia ha realizado un sondeo, pero sólo entre el 23 por ciento de la población que no está de acuerdo o «en absoluto desacuerdo» con que el 11-M sea obra exclusiva de los islamistas.

El 17 por ciento de los encuestados cree muy probable o bastante probable que en los atentados haya intervenido de alguna manera ETA; por el contrario, sólo el 4 por ciento lo considera poco o nada probable. Entre los votantes del PP este porcentaje de los que piensan que la organización vasca estaba detrás del 11-M sube al 45 por ciento.

Otra de las hipótesis que barajan los españoles es que estos atentados formaran parte de una conjura para derribar al Gobierno de Aznar. Un 15 por ciento de la población se abona a esta teoría, frente a un 6 por ciento que no la contempla.

Entre los populares, este porcentaje sube al 42 por ciento.

Finalmente, la tercera de las hipótesis que plantearon los encuestadores se refiere a la posible implicación en estos atentados tanto de policías españoles como de servicios secretos extranjeros. Sólo un 13 por ciento comparte esta teoría y un 6 por ciento lo considera poco o nada probable. El 32 por ciento de los votantes del PP sí se abonan a este supuesto.

A la vista de este sondeo de Metroscopia, que trata de conocer la postura de la sociedad española ante el 11-M, la «teoría de la conspiración», que viene siendo alentada por algunos medios de comunicación y locutores de radio, apenas tiene ninguna repercusión entre los ciudadanos, que parecen no prestar crédito a esas afirmaciones.

Esta «hipótesis de la conspiración» sólo parece encontrar eco, en ningún caso masivo, en un sector del PP.

Texto de P. Cervilla y M. Calleja publicado por el diario ABC el lunes 9 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


“Rajoy recorta distancias” (Editorial de ABC)

Los datos que ofrece el barómetro de otoño de ABC sobre intención de voto demuestran que el tirón del alto el fuego anunciado por ETA el 22 de marzo pasado ha amainado, si es que no ha quedado neutralizado. Según esta encuesta, y tomando como referencia el barómetro de primavera realizado inmediatamente a continuación del anuncio de tregua, en seis meses el PP ha recortado al PSOE 3,3 puntos porcentuales, hasta una diferencia de 4,4 puntos a favor de los socialistas. Si hoy se celebraran elecciones generales, el PSOE obtendría el 42,7 por ciento de los votos, y el PP, el 38,3 por ciento. Estos porcentajes -que expresan una diferencia inferior a la que se produjo el 14 de marzo de 2004- definen una reconducción del estado de opinión a niveles más críticos y reflexivos sobre los asuntos de política nacional, superado el impacto que produjo el cese de atentados terroristas y el inicio del proceso de diálogo con ETA. Rodríguez Zapatero capitalizó entonces todo el valor político del anuncio de los etarras con un claro distanciamiento en apoyo popular frente al PP. Ahora, el desarrollo de los acontecimientos en el proceso de diálogo con ETA ha enfriado el ánimo ciudadano y por eso corren paralelos el descenso de intención de voto al PSOE y el aumento del escepticismo ciudadano sobre la tregua de los terroristas. En concreto, los escépticos han aumentado catorce puntos respecto a marzo pasado, cuando alcanzaban el 36 por ciento de los encuestados, frente al 52 por ciento actual, es decir, una clara mayoría. Por su parte, quienes se manifestaban esperanzados hace seis meses eran el 52 por ciento y ahora han bajado al 44 por ciento. En todas las preguntas sobre el proceso de negociación (si la tregua acerca o no a la paz, si ETA puede volver o no a la violencia), las respuestas negativas son mayoritarias, destacando el 56 por ciento que considera que no se cumplen las condiciones aprobadas por el Congreso de los Diputados en mayo de 2005 para iniciar el diálogo con los terroristas. Este último dato es de suma trascendencia porque revela que los ciudadanos no aprecian que las decisiones del Gobierno estén avaladas por el Parlamento, pero tampoco por un análisis objetivo de las intenciones y de los actos de los terroristas.

El escenario político, por tanto, ha absorbido la novedad de la tregua. Pero aún resta conocer el resultado del proceso de negociación con ETA y Batasuna, que obligará al Gobierno a poner negro sobre blanco lo que hasta ahora se está manteniendo en la trastienda de conversaciones absolutamente opacas. El desgaste para Rodríguez Zapatero a cuenta del proceso de «paz» con ETA -además de otros factores, como la crisis migratoria- no ha concluido y cabe presumir que, si finalmente la mesa política reclamada por ETA/Batasuna se constituye, funciona y concluye con acuerdos, ese desgaste puede aumentar notablemente en función de cómo perciban los ciudadanos el saldo final de la negociación. Una ETA satisfecha, que no se disuelve ni se desarma, puede decantar definitivamente a la opinión pública en contra del Gobierno.

Obviamente, la encuesta también concierne al Partido Popular en la medida en que, si bien recupera posiciones, no revierte a su favor de manera decisiva la pérdida de apoyo que sufre el Gobierno. Rajoy -quien cuenta con una alta fidelidad de su electorado- se encuentra así ante un escenario en el que sus expectativas dependen fundamentalmente de su propio partido y de una acertada organización de mensajes, prioridades políticas y presencias públicas. A la vista de las dos entregas del barómetro de ABC, la sociedad española no avala la política del Gobierno en las dos cuestiones más importantes que tiene planteadas en la actualidad: el terrorismo y la inmigración. Las condiciones son, por tanto, muy favorables al PP, y lo seguirán siendo siempre que sea capaz de centrar el debate social y político sobre estos asuntos y no secundar la estrategia de crispación que, al alimón, están ejecutando tanto quienes, diciéndose afines a los populares, buscan anular su capacidad de maniobra e instalarlos en la radicalidad, como el Gobierno, para asegurarse una participación similar a la del 14-M y, por tanto, el voto del electorado de la izquierda más extremista.

Editorial publicado por el diario ABC el lunes 9 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


ABC en defensa de Garzón contra EL MUNDO y Pedro J.

Por Narrador - 9 de Octubre, 2006, 7:00, Categoría: ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

Del halago al vilipendio

MADRID. No siempre fue así. Antes, Pedro José Ramírez quería a Baltasar Garzón, le apreciaba y, a tenor de lo escrito en sus libros, le consideraba incluso un amigo. De la mano caminaron en el caso de los GAL, cuando el periodista se lanzó en su particular cruzada contra el ex presidente del Gobierno Felipe González y la cúpula del Ministerio del Interior. Una lucha en la que los caminos del diario «El mundo» y del juez de la Audiencia Nacional iban parejos.

No es de extrañar, por tanto, que a muchos les hayan sorprendido las virulentas críticas que desde «El mundo» se han dedicado a Garzón después de que el magistrado imputase una presunta falsedad documental a tres peritos policiales. Esta circunstancia afectaba de manera directa al diario de Pedro José Ramírez y a la campaña en la que éste se embarcó ya el 11 de marzo de 2004. Una campaña orquestada en el empeño de demostrar la implicación de ETA en los atentados de los trenes. La presión al magistrado ha sido tal que se ha visto obligado a pedir el amparo del Consejo del Poder Judicial por las palabras con las que «El mundo» y el locutor Jiménez desde la Cope se han desquitado en los últimos días. El «caso del bórico» ha desatado las iras de Ramírez, que no está dispuesto a que su otrora amigo y aliado desmonte los argumentos de los que se sirve su periódico cada día para continuar exprimiendo hasta la saciedad el 11-M.

Sin embargo, si miramos hacia atrás, en su temprana autobiografía publicada en 1991 -con tan sólo 39 años- y con la colaboración de la periodista Marta Robles, Pedro José Ramírez recordaba los halagos que ya había dedicado a Garzón en su libro La rosa y el capullo en el que decía de él: «Puestos a hablar del elenco, estaba claro que la ciudadanía podía enorgullecerse de haber encontrado en Baltasar Garzón un juez tan honrado y pertinaz -si bien mucho más joven- como el legendario John Sirica». Toda una declaración de intenciones.

La cosa no quedó ahí, y a lo largo de los años el idilio entre ambos continuó auspiciado por los grandes procesos judiciales en los que Pedro José Ramírez daba su apoyo incondicional a Garzón. Tanto es así que mantuvieron varios encuentros y conversaciones. En una de ellas, por teléfono, el periodista insufla ánimos al magistrado para que no se venga abajo ante las fuertes críticas y los duros ataques de los que es objeto con frases como «quiero decirte que lo que estás haciendo tiene un gran valor para muchas personas». Este extracto pertenece al libro Amarga victoria, en el que Ramírez narra las presiones, insultos y vejaciones a los que tuvo que hacer frente Garzón durante el caso de los GAL, y en el que lo defiende de las acusaciones que se realizaron para dejar de manifiesto la estrecha relación que los unía en el pasado. Una clara defensa ante la «cacería» de Baltasar Garzón.

No es la primera vez que «El mundo» arremete contra el juez de la Audiencia Nacional. La relación entre el magistrado y el periodista tuvo que salvar un escollo bastante importante cuando Garzón aceptó ir de número dos en la lista del PSOE en Madrid. Esta incursión en la política fue el acicate que hizo que Ramírez se lanzase a la crítica del que había sido su admiradísimo Garzón, compañero de venturas y desventuras en la trama de los GAL, que hizo que el periódico de Pedro José Ramírez hiciera sus aspavientos. Lo consideró poco menos que una traición, y fue de especial dureza en el editorial «Garzón tenía un precio». Sin embargo, cuando el juez de la Audiencia Nacional decidió abandonar su brevísimo escarceo con la política, Ramírez volvió a la línea elogiosa que le había dado tan buen resultado en anteriores ocasiones, hasta el punto de escribir la que quizá sea una de las mayores alabanzas que ha recibido un juez: «Baltasar Garzón ha guiado con destreza la relampagueante trayectoria del arma justiciera, dibujando en la pizarra de la historia uno de los más memorables guiones torcidos de Dios».

Numerosas han sido las ocasiones en las que Pedro José Ramírez ha admirado la pericia y resolución de Garzón. Así, en Mis cien mejores cartas del director, se desprende el halago en el artículo «Lo que está en juego en el «caso Amedo»», cuando Ramírez se pregunta sobre si la actuación del Gobierno de Felipe González en el caso de los GAL es complicidad o negligencia. Escribe: «La misma disyuntiva planteada con aséptica crudeza en el auto del juez Garzón...», una innegable aprobación a la contundencia del juez.

En el mismo libro, el director de «El mundo» destaca la profesionalidad del magistrado. En «González se escribe con X» dice: «Es cierto que en aras de guardar las apariencias de vez en cuando es necesario hacer concesiones a la galería y que algunos de estos temerarios subalternos terminen empitonados por jueces independientes como Garzón o Márquez».

El artículo «La España del general Galindo» le sirve a Pedro José Ramírez para ensalzar la firmeza de su de momento amigo a la hora de tomar decisiones. «En ese tesón de Belloch y su equipo por destripar el GAL de la Guardia Civil -sólo equiparable con el exhibido por Garzón respecto al de la Policía- va a estar una de las claves de las impredecibles semanas venideras», escribiría el director de «El mundo», que añadiría que «Garzón no se ha andado con chiquitas», en el libro Amarga Victoria.

El periodista comenzará a llamar a Garzón «El Príncipe de la Magistratura», tomando las palabras de otro en consideración al gran poder que el juez ha ido acumulando a lo largo de su carrera, sobre todo desde su llegada a la Audiencia Nacional. El calificativo, lejos de usarlo de un modo despectivo, hay que considerarlo como signo de admiración y respeto.

La ruptura

En cuanto a las pesquisas de los atentados del 11-M, hay que decir que no siempre fueron motivo de discordia entre ambos. En la carta «Algo huele a podrido en Dinamarca», Pedro José se ocupa del estado de las investigación seis meses después de la matanza y se queja de la actuación del juez Juan Del Olmo, extremo que no deja pasar para elogiar una vez más a Garzón cuando escribe: «Conclusión provisional: ya sabemos que -para bien, pero sobre todo para mal- Del Olmo no tiene ni la ambición ni la vista de águila de Garzón». El idilio todavía sobrevivía al difícil paso de los años.

En El desquite, un libro que denosta a Felipe González y critica a Aznar, Pedro José Ramírez acaba de entronizar a Garzón al afirmar que «desde la Audiencia Nacional había aceptado el envite de coger los toros más peligrosos por los cuernos». Un juez en la cumbre, un «juez estrella», como se decía entonces, que además de honrado, independiente y firme era, a ojos del periodista, representante de la modernidad: «Encendía las expectativas sobre la globalización de la Justicia acorde con la nueva realidad mundial».

Pero de nuevo las páginas del diario sueltan sapos y culebras contra Garzón en los últimos tiempos. Las cañas se convierten en lanzas. El juez ha cometido el pecado -¿imperdonable a ojos de Ramírez?- de poner en duda la veracidad y la honradez de los peritos del caso del 11-M, tema éste que ha sustentado el presunto periodismo de investigación de «El mundo», que algunos señalan de forma pública como el periodismo de talonario.

«El mundo» se despachó a gusto con Garzón con una retahíla de graves insultos y acusaciones: «Montaje de Garzón para criminalizar a los peritos que denunciaron la falsificación»; «Linchamiento de tres inocentes víctimas de Garzón»; « Es obvio que el juez vulneró sus garantías procesales, en una conducta rayana en la prevaricación»; «Todo esto ha sido perpetrado... por un juez que actúa sin competencias, por la noche y en secreto, con evidente mala fe, y habrá que comprobar también si con afán coactivo y de manera ilícita».

La relación, el idilio, se ha roto, y esta vez parece que de forma definitiva.

Texto de Pablo Mingote publicado por el diario ABC el lunes 9 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Los casos más sonados del juez

El caso de los GAL

Garzón no se arredró y entró de lleno en la trama de los GAL, encarcelando a los policías José Amedo y Míchel Domínguez, aunque no logró demostrar quién era el «señor X» -el máximo responsable de la banda-, ni tampoco pudo concluir su investigación sobre los fondos reservados del Ministerio del Interior. Este fue el caso que le lanzó a la fama.

La cúpula de ETA

En 1989 viajó a París en el marco de su investigación de la cúpula etarra. Era la primera vez que un juez cursaba una comisión rogatoria para tomar declaración a presos de ETA en Francia. A las entrevistas acudió la fiscal Carmen Tagle, asesinada cuatro meses después.

El «Achile Lauro»

Garzón logró acusar en 1992 a Monzer Al Kassar de proporcionar armas a los terroristas de la OLP que secuestraron, en 1985, el trasatlántico «Achille Lauro».

La «operación nécora»

Fue una de las mayores operaciones contra el narcotráfico en España. Intervinieron 350 policías y se saldó en los meses de junio y julio de 1990 con veinticinco detenidos, entre los que estaban los «capos» Laureano Oubiña y Manuel Charlín. Buena parte de la causa se basa en las declaraciones del «arrepentido» Ricardo Portabales.

Augusto Pinochet

Garzón cobró fama internacional por promover una orden de arresto contra el ex dictador chileno Augusto Pinochet por la muerte y tortura de ciudadanos españoles durante su mandato y por crímenes de lesa humanidad, basándose en el informe de la «Comisión chilena de la verdad» y en el caso «caravana de la muerte». Garzón ha manifestado reiteradamente su deseo de investigar también al ex secretario de Estado estadounidense Henry Kissinger en relación con la instauración de las dictaduras de la década de 1970 en América Latina en lo que se llamó la Operación Cóndor.

Su lucha contra ETA

Larga ha sido la lucha de Garzón contra ETA. En 1998 cerró el diario «Egin» y su radio, Egin Irratia. Posteriormente, ordenó el cese de actividades de «Zabaltzen» y el cierre de «Egunkaria», el único diario que se editaba íntegramente en vasco. En octubre de 2002, suspendió durante tres años las actividades de Batasuna, considerando que formaba parte del entramado de ETA.

Asimismo, ha investigado a otras organizaciones del llamado Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV), como Xaki, Ekin, Jarrai, Haika y Segi, y a sociedades y organizaciones cuya vinculación con el MLNV no está clara.

La UCIFA

Por primera vez, en más de cien años de historia de la Guardia Civil, la Unidad Central de Investigación Fiscal y Antidroga de la Benemérita era prácticamente disuelta. Garzón procesó a catorce jefes y guardias civiles por pagar con droga a los confidentes.

Texto de Pablo Mingote publicado por el diario ABC el lunes 9 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


“Doble moral con Garzón” (editorial de ABC)

La valoración de las decisiones judiciales, el desarrollo de juicios paralelos, la implicación de derechos fundamentales (honor, fama, intimidad, imagen) en la crónica judicial, constituyen los elementos de un equilibrio inestable entre prensa y justicia, lo que, por otro lado, es consustancial a un Estado democrático, basado en el control de las instituciones por la opinión pública. La dificultad de predeterminar límites a la hora de valorar informativamente la actuación de los tribunales no significa que tales límites no existan en forma de principios fundamentales, como la independencia judicial, o de interdicciones concretas, como la difamación, la injuria o la calumnia. La Justicia es un poder público y, como tal, susceptible de crítica por los medios de comunicación y por los ciudadanos.

Lo que no se integra en este cuadro constitucional de la libertad de información y de la independencia judicial, es la subversión de la función informativa -esto es, trasladar a los ciudadanos informaciones veraces y opiniones críticas- para encubrir tras ella verdaderas cacerías contra jueces o cualquier otra clase de funcionario público, sólo porque sus decisiones no secunden una determinada estrategia editorial. Si grave es este proceder en cualquier caso, más lo es cuando, a mayor abundamiento, se basa en una doble moral, que permite decir hoy de un juez exactamente lo contrario que tiempo atrás, sin más diferencia que la desafección personal, subjetiva e interesada, de quien le juzga.

Buen ejemplo de esta utilización cínica de la libertad de crítica es el tratamiento que el diario «El Mundo» está dando en las últimas semanas al juez Baltasar Garzón. En estas páginas editoriales se ha juzgado con severidad y muy negativamente algunas actuaciones de este polémico juez de la Audiencia Nacional, tanto como se le ha reconocido su aportación decisiva para ejecutar judicialmente el rearme legal del Estado frente al terrorismo. Por eso, ni entonces era la quintaesencia de la Justicia ni hoy es un villano con toga. Pero no es esto lo que nuevamente se sustancia en la retahíla de injurias que ha recibido el juez del diario «El Mundo», sino otro episodio lamentable de doble moral por parte de medios y periodistas que sólo actúan en función de sus propios y exclusivos intereses, superpuestos a cualquier exigencia ética y de servicio público.

Editorial publicado por el diario ABC el lunes 9 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La 'Conspiración' que nunca ha existido (5 de octubre de 2006): ABC continúa su campaña contra Losantos

Por Narrador - 5 de Octubre, 2006, 6:00, Categoría: ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

Jiménez acusa ahora a los servicios secretos españoles de la matanza de los trenes

MADRID. El locutor de la Cope Federico Jiménez dio ayer una nueva vuelta de tuerca en su «teoría de la conspiración» al apuntar una nueva autoría: los servicios secretos españoles. Este es un pequeño extracto de sus peculiares «razonamientos»:

- Jiménez: Me parece que una vez le oí a Cacho un argumento que, a propósito de lo que decían antes de la ETA, yo repetía ayer (...). Hay dos posibilidades: los moritos de Lavapiés no han podido ser porque una infraestructura para volar cuatro trenes no tenían. Sólo había un perfil real de terrorista islámico, que era Lamari, cuyo lugarteniente Bensmail estaba en contacto con la ETA. Pero lo, a mi juicio, importante del asunto es que casi mejor que sean los etarras los que hayan ayudado a los moros o los hayan llevado porque la otra alternativa son los servicios secretos españoles. Si es que no hay más, capacidad técnica para hacer volar cuatro trenes sólo tienen los etarras o los servicios de seguridad.

- Jesús Cacho: U otros servicios de seguridad, marroquíes, por ejemplo.

- F.J.: Pero ayudados por los españoles, porque si no es imposible cronometrar el mecanismo de relojería del 11 al 14. Ahí necesitas españoles.

- J.C.: Mucho respaldo local, sí.

- F.J.: Bueno, en ese sentido, lo menos malo para el Gobierno sería la ETA, pero es que ya están ciegos. Desde que se han metido estos pelanas del periodismo a hacer el trabajo sucio, se meten en unos jardines...

- J.C.: Yo soy partidario, desde el principio, de que este es un trabajo de servicios secretos y de servicios secretos que apuntan al sur, claramente (...).

- F.J.: Pero eso sí es una deducción, no diré especulación; es una deducción. Yo digo, en todo caso, que para el mecanismo de relojería, de reivindicación, primero de extravío con respecto a la ETA y luego de inventarse los moros, que se inventaron, porque los que detuvieron no son los que han detenido después. Eran dos hindúes, si es que no eran ni moros. Bueno, ahí necesitas tener elementos españoles en la conspiración. Esto que tanto ridiculizan estos bobos. Pero, ¿cómo no va a haber una conspiración para volar cuatro trenes?

Texto publicado por el diario ABC el jueves 5 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

"Dos siameses contra EL MUNDO" (Editorial de EL MUNDO)

Por Narrador - 2 de Octubre, 2006, 7:30, Categoría: ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

Quienes se hayan sorprendido por la virulencia con que tanto el perpetuo órgano del Partido Socialista como el veterano portavoz de la derecha tradicional -pasmosamente convertido en segundo piloto de la escudería gubernamental- están desencadenando su actual ofensiva de otoño contra EL MUNDO, pueden encontrar hoy la explicación en nuestras páginas de Comunicación.

El veredicto del mercado, según la información suministrada por los propios editores a la OJD, no puede ser más rotundo. En el acumulado de los ocho primeros meses del año, mientras las ventas en quiosco de EL MUNDO registran un incremento de 16.000 ejemplares -caso único entre los grandes diarios de calidad europeos- las de El País y el ABC sufren pérdidas de nada menos que 40.000 ejemplares por cabecera.

Eso significa que mientras EL MUNDO se ha puesto a un tiro de piedra de El País, su ventaja respecto al ABC supone ya un abismo infranqueable de más de 100.000 copias. Si a ello le unimos la rotunda hegemonía de elmundo.es en internet con varios millones de usuarios únicos mensuales de ventaja sobre las ediciones electrónicas de tales competidores, el resultado es que nuestro periódico -este periódico- se ha convertido ya en el líder absoluto de la prensa de información general en España cuando aún no ha cumplido los 17 años de vida. ¡Quién lo hubiera dicho hace tan sólo un lustro!

No somos nosotros quienes tenemos que echarnos flores, pero es evidente que junto al rigor y dinamismo de sus informaciones, la centralidad transideológica de sus opiniones y el pluralismo de sus grandes columnistas, la clave del éxito de EL MUNDO es la credibilidad de su periodismo de investigación. Ahí están las sentencias judiciales que acreditan que cuanto descubrimos y alegamos en solitario sobre los GAL, los fondos reservados, Filesa, Ibercorp o las escuchas ilegales del CESID era cierto.

El pánico de El País y ABC ante la caída -en el segundo caso, desplome- de sus difusiones y la constatación de que nuestras investigaciones sobre el 11-M van proporcionando a los ciudadanos datos esenciales que de otro modo desconocerían, es lo que les ha hecho perder los nervios hasta empeñarse en una alocada campaña de desprestigio contra EL MUNDO en la que todo vale: desde la grotesca manipulación por parte de El País de unas palabras de Trashorras referidas a otro asunto para dar a entender falazmente que le habíamos pagado, hasta la patética invitación por parte del director de ABC a que el director de la Policía y la Guardia Civil haga lo que pueda para que el fiscal del Estado emprenda acciones penales contra nosotros. En ese contexto se encuadra el infame linchamiento de los tres peritos víctimas del montaje -probablemente prevaricador- del juez Garzón.

Con orientaciones idénticas, enfoques calcados y hasta con las mismas palabras, estos dos hermanos siameses unidos por el común tronco de la subordinación a la estrategia gubernamental parecen empeñados día a día en una ofensiva concertada en forma de pinza para obligar a EL MUNDO a abandonar sus pesquisas o, al menos, para desprestigiar sus revelaciones.

Se trataría de intentar trasladar al terreno periodístico la coincidencia en la crítica que una fuerza de izquierdas -la IU de Anguita- y una de derechas -el PP de Aznar- desplegaron contra los abusos del felipismo hace ahora una década. Pues bien, como también de aquella oportuna conjunción -que acaba de evocar con gran precisión Anguita en sus memorias- se nos hizo responsables, estamos en condiciones de advertir que las dos diferencias esenciales son que ahora EL MUNDO no tiene nada de lo que avergonzarse -todo lo contrario- y que quienes nos acosan no pugnan por averiguar la verdad sino por ocultarla.

El resultado, como no podía ser de otra manera, es que el tiro les está saliendo devastadoramente por la culata. No hay tertulia de la Ser que no dedique minutos y minutos a hablar de EL MUNDO, para luego terminar desquiciándose por el hecho de que tantos españoles nos consideren su periódico de referencia y porque, semana tras semana, marquemos la agenda política. ¡Parece un periódico serio, pero no lo es!, claman al unísono los dos siameses desvelando su frustración. Incluso los analistas del sector llegan a recomendarles que la única manera de parar su declive es entrar en polémica con quien está en alza para ver si de esa manera logran beneficiarse de un cierto efecto arrastre.

Pues bien, vamos a permitirnos darles un primer y último consejo: dejen de investigarnos a nosotros y pónganse a investigar todo lo que le importa a la sociedad española, incluido el 11-M. EL MUNDO ha descubierto que los asturianos imputados ahora por la masacre buscaban en 2001 a alguien que supiera montar bombas con móviles. EL MUNDO ha descubierto que existen múltiples lazos que los relacionan con ETA, empezando por el robo en el callejón de Trashorras. EL MUNDO ha descubierto que la práctica totalidad de los imputados o eran confidentes o estaban controladísimos por la Policía. EL MUNDO ha descubierto que el Skoda Fabia fue una prueba falsa colocada por los servicios secretos. EL MUNDO ha descubierto que hay serios indicios de que la mochila de Vallecas también lo fuera. EL MUNDO ha descubierto que la furgoneta de Alcalá estaba vacía cuando llegó a Canillas y llena cuando se dio parte al juzgado de su inspección. EL MUNDO ha descubierto que los teléfonos utilizados fueron liberados en la tienda de un policía cuya hermana era a su vez la traductora de las conversaciones grabadas por orden de Garzón. EL MUNDO ha descubierto que en la casa de Morata hubo «artistas invitados» ajenos a los islamistas los días que se montaron las bombas. EL MUNDO ha descubierto que el jefe de los Tedax pronunció en el Congreso reiteradamente una palabra -«nitroglicerina»- incompatible con la versión oficial. EL MUNDO ha descubierto que al sumario no han sido adjuntados los análisis sobre los restos de los focos de los trenes. Y EL MUNDO ha descubierto que altos cargos policiales falsificaron un documento -así fue, así lo mantenemos y así quedará acreditado- para privar al juez de toda conexión, por episódica que fuera, entre el 11-M y ETA. ¿Y ellos qué han descubierto?

Que no se llamen a engaño estas dos hermanas Sisters ni el Gobierno que a diario les alimenta con simétrica cartuchería. Mientras en España haya democracia y exista el Estado de Derecho, EL MUNDO seguirá empeñado en cumplir con la función social -con el servicio público en el más noble sentido del término- que entraña proporcionar informaciones como esas a los ciudadanos para que puedan ejercer como tales con todos los elementos de juicio. Y nos seguiremos sintiendo muy honrados de acoger entre los nuestros a aquellos lectores que se sientan decepcionados por la renuncia de otros diarios a cumplir con ese mismo cometido.

Editorial publicado por el diario EL MUNDO el lunes 2 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

"Como dos gotas de agua (II)" por Victor De la Serna

Por Narrador - 2 de Octubre, 2006, 7:00, Categoría: ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

El proceso de identificación entre los diarios El País y ABC, otrora fieros adversarios (ver EL MUNDO de este domingo), prosiguió ayer con sendos artículos -titulares incluidos- perfectamente intercambiables que encabezaban sus respectivas portadas, y siempre en torno a las investigaciones sobre el 11-M y al esfuerzo de ambos periódicos por descalificar la información aportada por EL MUNDO.

Como sucedió la semana pasada con la publicación simultánea de la exclusiva compartida sobre las técnicas afganas de uso de teléfonos móviles como detonadores, los equipos investigativos de ambos rotativos conseguían ayer la proeza de publicar sendas reseñas de lo que los tres peritos de la Policía Científica declararon ante el juez Baltasar Garzón. Son datos obtenidos por ambos antes de que los propios peritos o sus abogados hayan conseguido copia de esas declaraciones, hechas sin la presencia de sus letrados.

En El País podíamos leer, bajo el antetítulo general de Declaración de los químicos policiales ante el juez Garzón, el siguiente titular a cuatro columnas: El principal perito del ácido bórico califica su informe de 'elucubración'. Por su parte, ABC coloca su propio antetítulo casi idéntico, Declaración de los tres agentes imputados ante el juez Garzón, y a toda plana titula: El perito que vinculó a ETA con el 11-M reconoce que es pura elucubración. Otros titulares insisten en ambos periódicos en que Todos los expertos citados admiten que el ácido nunca se ha usado como explosivo en España / Reconoció que los etarras nunca han usado ácido bórico en sus atentados.

En el texto de las informaciones también se insiste en la incoherencia del principal autor del disputado informe, Manuel Escribano. Así, José Yoldi escribe en El País que «el juez, al ver que [Escribano] modificaba sus declaraciones una y otra vez...», mientras que Nieves Colli resalta en ABC: «En una declaración llena de contradicciones, Escribano llegó a mantener que lo que previamente había definido como elucubraciones sin rigor científico alguno -el establecimiento de un vínculo entre ETA y los islamistas a través del ácido bórico- eran mucho más importantes que la propia conclusión del dictamen, en el que se identificó como ácido bórico la sustancia encontrada en poder de El Haski». Por su cuenta, y por si el lector no se hubiese percatado de lo caótico que andaba el imputado, la redactora de ABC agrega con tono indignado: «Es decir, en su opinión, tiene más importancia su elucubración que la conclusión científica del peritaje».

En la versión de El País encontramos, en cambio, algún indicio de que pudo tratarse de un interrogatorio bastante escorado y tendencioso. En efecto, Yoldi revela que Garzón «volvió a insistir» a Escribano para que le dijese si «el ácido bórico mezclado con otros componentes podría formar parte imprescindible de una bomba». Uno hubiese pensado que, para este tipo de informes, basta con advertir de su uso «posible», no «imprescindible», en la fabricación y ocultación de bombas.

Publicado por el diario EL MUNDO el lunes 2 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

La 'Conspiración' que nunca ha existido (2 de octubre de 2006): Cuestionando los testigos de EL MUNDO

Por Narrador - 2 de Octubre, 2006, 6:00, Categoría: ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

Testigos usados por el PP y sus medios en la teoría conspirativa declaran al juez que les manipularon 

Las declaraciones figuran en el sumario, después de que Del Olmo investigase los llamados 'agujeros negros' del 11-M

Madrid - La investigación judicial del 11-M ha profundizado en asuntos dudosos que fueron aireados en el Congreso por el PP haciéndose eco de informaciones de sus medios afines. El PP ha formulado cientos de preguntas al Gobierno planteando sospechas respecto a una conspiración policial en torno al 11-M. El juez, tras tomar declaración a muchos de los testigos utilizados por los citados medios para sostener sus informaciones, ha descubierto que, en muchos casos, su testimonio había sido manipulado. Así lo aseguraron al juez Juan del Olmo -y figura en el sumario al que ha tenido acceso EL PAÍS- un portero de un bloque citado para demostrar que el Skoda del 11-M era una prueba manipulada, un testigo protegido y, también, los policías que revisaron la Renault Kangoo.

El sumario demuestra cómo el juez ha investigado las informaciones publicadas sobre todo por El Mundo en la serie sobre el 11-M "Los agujeros negros". Éstos son algunos ejemplos que figuran en el sumario sobre testigos que aseguran que sus declaraciones fueron manipuladas.

- "Le dije a 'El Mundo' que no era verdad lo que habían publicado".

En diciembre de 2005, bajo el título El Chino tuvo contactos con ETA antes y después del 11-M, se aseguraba que el lugarteniente de Jamal Ahmidan, el Chino, a quien se identificaba como Omar, había contado que éste había conocido a etarras cuando estuvo en prisión en 1994 y que mantuvo dicho contacto después del 11-M. El testigo protegido S-20-04-T-74 fue citado ante el juez Juan del Olmo y la fiscal Olga Sánchez para que explicase estas afirmaciones.

El testigo relató que le comentó a dos periodistas de El Mundo que un piso de Laredo fue utilizado por el Chino y Mustafá y Hicham Ahmidan "cuando bajaban droga de Holanda", entre 1998 y 1999. Añadió que les dijo que Jamal tenía relaciones con personas del País Vasco y con etarras, pero no dijo que mantuviese el contacto. De hecho, agregó, "nunca he dicho contactos", sino "que Jamal tenía en el País Vasco conocidos de ETA".

El testigo admitió que el Chino le había dicho que en 1994 estuvo "con unos de ETA" en la cárcel de Carabanchel. Pero añadió: "Yo no tenía conocimiento de que en España se estuviera relacionando el tema del 11-M con ETA". También contó que desde que el Chino volvió de la cárcel de Marruecos hasta el 11-M "ni Jamal ni Hicham me comentaron que tuviera relación Jamal con gente de ETA (...) tampoco me comentaron nada sobre que fueran al País Vasco a hacer alguna operación (...) Desde 1994 hasta el año 2000 nadie me manifestó nada sobre que Jamal tuviera contactos con ETA (...) y desde el periodo de tiempo de julio o agosto de 2003 a marzo de 2004 no he escuchado ningún comentario en relación con ETA". Como colofón, explica: "El día que salió todo en El Mundo, me puse muy nervioso y llamé al periódico para decir que no era verdad lo que habían publicado y les dije que les iba a denunciar". Sus interlocutores, entonces, le "aconsejaron que no hiciera nada".

- "La mayor parte de la información ha sido parcialmente manipulada por 'El Mundo". El Mundo publicó en marzo pasado que la policía halló el Skoda Fabia que utilizaban Serhane Ben Abdelmajid, el Tunecino, y Allekema Lamari "tres meses antes del 11-M". La explicación que daba es que era una prueba falsa, probablemente manipulada por el CNI, para implicar a Allekema Lamari, suicida de Leganés, en el 11-M, cuando ya se sabía que lo estaba por la Renault Kangoo y otros testimonios.

El reportero del citado diario explicaba que el portero de un bloque ante el que había estado aparcado el coche, a dos calles de la casa del Tunecino, "habló con los policías para darles la localización del Skoda sospechoso. Los policías comprobaron los datos y le comunicaron que, efectivamente, ese vehículo, el Skoda Fabia de color gris azulado con matrícula 3093 CKF, figuraba como robado en septiembre de 2003 a un francés en el paseo de la playa de Benidorm y que, además, tenía un montón de multas. Para saberlo, tuvieron que entrar en los ordenadores centrales y dejar rastro".

Emilio G. C., el portero citado por El Mundo, declaró en la Comisaría General de Información que ese coche "estuvo aparcado durante unas tres semanas, a finales del año 2003, en zona de carga y descarga" de la avenida de Bruselas. Dijo que le había dicho al periodista que no había visto "a nadie utilizar el vehículo", "que en el interior del mismo no miró, que le multaron en dos ocasiones, que el coche estaba perfectamente cerrado, sin signos de violencia", y que un día, cuando inició su trabajo, "sobre las 6.00 o 6.05, el vehículo había desaparecido". Le contó también al periodista que días después de desaparecer el vehículo llegó un representante de la compañía de alquiler de vehículos Hertz, "diciendo que eran propietarios del vehículo (...) que había recibido varias multas por mal aparcamiento". El portero explica: "Quiero hacer constar que, vista la noticia aparecida en El Mundo sobre el Skoda Fabia, cuando se refiere a la información aportada por el portero, me veo reflejado en que el informador del que habla el periodista soy yo (...) y sobre esas noticias quiero decir que la mayor parte de la información que aparece en el artículo ha sido parcialmente manipuladas por el periodista". Para precisar, añadió: "Yo no sabía que el vehículo Skoda referido estuviese implicado en ningún tipo de hecho delictivo hasta el día en que me entrevisté con el periodista, en que éste me dijo que el coche había estado relacionado en un atentado".

- "El dueño de la Kangoo confirmó que la tarjeta de Talleres Bilbaínos era suya". El Mundo, la Cope y Libertad Digital divulgaron en mayo que la furgoneta del 11-M, una de las piezas clave de la investigación, tenía una tarjeta del grupo Mondragón en el salpicadero, de lo cual había informado "el primer policía de paisano que la descubrió" y que "40 agentes escucharon esta información que apuntaba a ETA". Se refería a la Renault Kangoo que fue hallada en Alcalá de Henares el día del atentado.

El juez pidió a la policía de Alcalá de Henares que aclarase si eso era verdad. El primer policía que vio la Kangoo ya dijo que vio "en el salpicadero de dicha furgoneta una tarjeta o tarjetón, cuyo contenido no recuerdo exactamente y de lo que informé vía radio a la sala de coordinación". El jefe de Seguridad Ciudadana lo oyó y "personalmente" llevó a cabo las gestiones oportunas "con el dueño de la furgoneta", quien "confirmó que la tarjeta, la cual pertenecía a Talleres Bilbaínos, era suya y se encontraba en el vehículo antes de que le fuera sustraído". Las minutas de los policías "por el funcionario que llevó a cabo el primer avistamiento", dicen lo mismo. Tras la tarjeta, que era de Gráficas Bilbaínas, propiedad de un candidato de la ultraderecha a anteriores elecciones, decía: "Estoy en calle Aranjuez 15". Esa dirección "corresponde al taller de carpintería del propietario de la Renault Kangoo citada, así como la del domicilio de su madre". Todo está por escrito y firmado por los declarantes.

Informe de los policías que detuvieron al ex minero: Trashorras "en ningún momento hizo mención a ninguna persona de ETA" 

El juez Juan del Olmo fue especialmente diligente a la hora de averiguar si, como ha venido publicando El Mundo y han jaleado la Cope y el PP, el ex minero José Emilio Suárez Trashorras había asegurado que Jamal Ahmidan, el Chino, era amigo de los etarras que fueron detenidos el 28 de febrero de 2004 cuando bajaban con una furgoneta con explosivos a Madrid. Además de incluir en el sumario las diligencias completas de la Guardia Civil sobre esa detención, Del Olmo incluye tres informes del comisario Miguel Ángel Gamonal, encargado de desentrañar la trama asturiana en los primeros días posteriores al 11-M, en los que deja claro esto: "En el curso de la conversación, (Trashorras) en ningún momento hizo mención a ninguna persona relacionada con la organización terrorista ETA ni a que alguno de los moros de Madrid conociera o guardara algún tipo de relación con militantes de esta banda armada".

El comisario da los nombres y los cargos de las tres personas que le acompañaron en el interrogatorio. Explica cómo el ex minero tenía "serias sospechas" de que la autoría de los atentados era de los "radicales" marroquíes con los que traficaba con drogas, ya que creía "que pudieran haber tenido alguna participación en los atentados terroristas" por la manera en que "en alguna ocasión les había oído expresarse al referirse a los atentados del 11-S".

Sus amigos marroquíes "habían justificado" este ataque, tras lo que le habían dicho que "los musulmanes constituyen el ejército más poderoso del mundo porque no tienen miedo a morir". Durante el encuentro, Trashorras "insiste en su deseo de colaborar en la identificación de los moros" si se le garantizaba impunidad.

Tras ser presionado con los datos que le situaban en Mina Conchita el día en que Jamal Ahmidan y sus compinches estuvieron allí, dijo que éstos le habían utilizado y que les había enseñado dónde estaba la mina "en el transcurso de alguna excursión por Asturias". "De manera que estos individuos, aprovechándose de su incontinencia verbal producida, al parecer, por la bebida", habían ido a la mina "sin su conocimiento y habían robado el material". Finalmente, admitió que, el día del robo, la noche del 28 al 29 de febrero, se había desplazado a la mina "para recoger a los moros que se habían perdido en esas inmediaciones cuando viajaban por Asturias para realizar una entrega de drogas". Gamonal también declaró ante el juez.

Un texto de José Manuel Romero publicado por el diario EL PAIS el lunes 2 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

"Como dos gotas de agua" por Victor De la Serna

Por Narrador - 1 de Octubre, 2006, 6:30, Categoría: ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

Desde el día en que el periódico ABC cambió su segunda edición para incluir íntegro el último capítulo de la contraprogramación de El País en torno a las informaciones sobre el 11-M, la cobertura -tanto informativa como en las páginas de opinión- que han ofrecido ambos diarios, el monárquico y el independiente de la mañana, ha sido casi indistinguible y, a menudo perfectamente intercambiable.

En el contenido y hasta en las expresiones. Han alcanzado un grado de identificación inimaginable en los años en que el uno era la voz de la derecha tradicional española y el otro, la de la beautiful people, alias aristocracia republicana. Respaldar la versión oficial y desacreditar las informaciones de EL MUNDO son los objetivos que hoy unen a los otrora rivales irreconciliables.

Dentro de este nuevo fenómeno llamó mucho la atención, el pasado miércoles, 27 de septiembre, que ambos diarios recogieran profusamente la misma exclusiva, curiosamente obtenida por sus equipos de investigación el mismo día, sin duda por pura coincidencia. «Un informe secreto vincula las bombas del 11-M al adiestramiento de islamistas en Afganistán», titulaba El País; «Los autores del 11-M manipularon los móviles de las bombas con técnicas impartidas por Al Qaeda en Jalalabad», afirmaba ABC.

Ayer, de nuevo, el peculiar auto del juez Baltasar Garzón unía a los periódicos en sus informaciones, opiniones y expresiones. El titular de portada de El País rezaba: «Los peritos del ácido bórico falsearon el informe que relaciona ETA y 11-M»; el de ABC: «Los tres peritos que relacionaron el 11-M y ETA falsearon el documento».

El editorial del primero se titulaba Los tramposos; el de ABC, Los falsarios del 11-M. Y ciertas expresiones, como el muy coloquial verbo colar, aparecían en un diario y en otro. Leemos en el editorial de El País: «Ello no impidió -y ahí radicaría la posible falsedad- que lo intentaran colar el 11 de julio de este año (casi 16 meses después) entregándolo a otro superior como si estuviera redactado el 21 de marzo de 2005». Y en un subtítulo de ABC se dice: «Firmaron en julio el informe del ácido bórico y lo colaron como del original de marzo de 2005».

Todas las coincidencias en torno a un perfecto desmontaje del informe del ácido bórico resultarían igualmente perfectas si no fuese por ciertas aportaciones, ésas sí que diferentes, de cada uno de ambos periódicos, que dan una impresión de cierta intranquilidad ante el paquetito-regalo perfectamente envuelto en papel de seda y con lacito de raso que han presentado a sus lectores.

Así, el editorialista de ABC parece intuir cierta chapuza por parte de Garzón y, alarmado ante la posibilidad de que el desmontaje no supere cierto grado de pesquisas, ofrece generosamente al magistrado su asesoramiento jurídico: «No habiendo conexión con el sumario de El Haski, ni siendo un delito terrorista, la Audiencia Nacional no tiene competencia para investigar estos hechos y, por tanto, tal citación entraña un riesgo innecesario de nulidad procesal que Garzón debe valorar y, sobre todo, evitar».

En cambio, el autor del editorial de El País siente cierto desasosiego ante la versión de que tres solventes peritos policiales -los que han hecho todos los análisis de explosivos del 11-M, nada menos- eran en realidad unos falsificadores de tomo y lomo: «Lo que se comprende mal son los motivos de los peritos para actuar con engaño», escribe. Pero su incertidumbre no dura nada: «O no: su actuación, puesta al descubierto por el juez Garzón, abre otro frente preocupante. ¿Hasta dónde están dispuestos a llegar quienes se empeñan contra toda evidencia en probar la inexistente vinculación entre ETA e islamistas en el 11-M?».

Publicado por el diario EL MUNDO el domingo 1 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

La 'Conspiración' que nunca ha existido (30 de septiembre de 2006): Repitiendo el discurso de siempre

Por Narrador - 30 de Septiembre, 2006, 9:30, Categoría: ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

La teoría conspirativa del 11-M, capítulo a capítulo 

Las investigaciones judiciales y policiales han tirado por tierra las dudas del PP que insisten en implicar a ETA en los atentados de Madrid

Madrid - La impostura suele tener apariencia de verdad. Las teorías conspirativas del 11-M han seguido los cánones de las imposturas históricas y, como ellas, parten de un pecado original. A saber: que la famosa mochila de Vallecas, la única desactivada y que fue la clave del 11-M, tenía metralla y las otras 12 no. Por lo tanto, "alguien", tuvo que colocarla allí, en la estación del Pozo del Tío Raimundo, sin que ni los heridos, los policías nacionales y municipales que lo acordonaron, los vigilantes jurados, bomberos, forenses, sanitarios, servicios de limpieza o medios de comunicación presentes vieran nada sospechoso en ese sentido entre tanto terror y destrucción de aquella mañana fatídica. Por lo tanto, decían, o había sido ETA o una enorme conspiración sin precedentes, que, a diferencia de otras teorías conspirativas similares (como la que aún perdura con escaso éxito sobre el 11-S en Estados Unidos), ha sido llevada al Congreso por el PP y se ha convertido en un caballo de batalla de Eduardo Zaplana (portavoz popular) y Jaime Ignacio del Burgo (diputado del PP).

La última impostura ha sido la del ácido bórico, un borrador de informe que mezclaba a ETA, el terrorismo islámico y a un anarquista en una trama criminal para el 11-M, con la supuesta colaboración del Ministerio del Interior, que, según el diario El Mundo, falsificó un informe para el juez Juan del Olmo. Pero como ya ocurrió con la mochila de Vallecas, cuya validez como prueba ha sido acreditada ante el juez por decenas de policías; o con el hallazgo en la furgoneta Renault Kangoo de una tarjeta del grupo industrial vasco Mondragón, que resultó ser una cinta musical de la Orquesta Mondragón; o con la declaración de José Emilio Suárez Trashorras sobre que todo era un golpe de estado con ETA de por medio, desmentido por los investigadores cuando aún gobernaba el PP, ahora le ha tocado el turno al ácido bórico, cuyo uso terrorista lo ignora todo el mundo. Éstos son los principales puntos de la impostura.

- El ácido bórico. La noticia ocupó la primera página de El Mundo. "Interior falsificó un documento para ocultar al juez lazos entre el 11-M y ETA", decía. El diario explicaba que tres peritos químicos habían elaborado un informe sobre diversas cantidades de ácido bórico halladas en 2004 en el suelo de la cocina de la casa de un jefe del Grupo Islámico Combatiente Marroquí en Lanzarote, en el baño de un piso franco de ETA localizado en 2001 en Salamanca y en la casa de un joven antisistema en 1999 en Madrid. Los químicos concluían que, aunque ignoraban para qué servía esa sustancia y que era inusual su hallazgo en casos terroristas, todo estaba relacionado, porque seguro que se había usado para encubrir explosivos.

El informe definitivo entregado al juez no contenía ese vínculo entre islamistas, etarras y antiglobalización, ya que los jefes de la Comisaría General de Policía Científica decidieron eliminarlo, al considerar tal relación "elucubraciones y consideraciones subjetivas sin fundamento científico alguno". Ahora, el juez Baltasar Garzón, que investiga la implicación de Hasan El Haski en los atentados de Casablanca, ha imputado a los peritos por falsificación, dado que "simularon la fecha de firma y creación del documento".

- La mochila de Vallecas. Los teóricos de la conspiración hicieron una afirmación. Esa bomba desactivada era diferente de las demás, porque ésta tenía metralla y las otras, no. La explicación era que en las autopsias de los 191 muertos y en la exploración médica de los más de 1.700 heridos no había impactos de metralla. Sin embargo, de la primera revisión de autopsias salen 50 con metralla y numerosos heridos, algunos de los cuales están en puestos directivos de asociaciones de víctimas, aún tienen restos de metralla en sus cuerpos.

Pero es que el 7 de abril de 2004 un técnico en materiales de Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) ya decía: "Es evidente la acción de la metralla en las zonas contiguas a la explosión: papeleras metálicas, respaldos de asientos". El 17 de marzo del mismo año, el jefe de control de calidad de Fainsa, fabricante de los sillones de los trenes, escribía tras visitar los vagones afectados: "Podemos afirmar que al tratarse de asientos con carcasas de fibra de vidrio, los proyectiles de metralla fueron sensiblemente amortiguados, evitando un mayor número de víctimas". Para demostrarlo, aporta cuatro fotos con evidentes impactos de metralla. El informe fue entregado a la Comisión de Investigación parlamentaria del 11-M el 8 de julio de 2004.

- La Orquesta Mondragón. El Mundo publicó que la furgoneta Renault Kangoo estaba vacía cuando fue localizada el 11 de marzo en Alcalá de Henares. Dos días después dijo que no estaba tan vacía, sino que había una tarjeta del Grupo Mondragón, la corporación industrial vasca, lo que demostraba la conexión con ETA. Sin embargo, ya el 18 de marzo de 2004, el entonces subdirector general Operativo, Pedro Díaz Pintado, firmó un documento certificando el contenido de la furgoneta y citando a quiénes fueron testigos del registro. El documento, incluido el dossier del PP llamado 11-M, toda la verdad en tiempo real, ya citaba que en la furgoneta había una tarjeta de una imprenta. Se trataba de Gráficas Bilbaínas, propiedad de un conocido ultraderechista. Y decía también que lo único que había sobre Mondragón era una cinta de la Orquesta Mondragón, el grupo del cantante vasco Javier Gurrutxaga. Los policías que han declarado ante Del Olmo han certificado que del consorcio industrial vasco no vieron nada.

La teoría esbozada es que la policía llenó la furgoneta con lo que le convenía, incluidos los detonadores y un resto de Goma 2 del tamaño de una vieja moneda de 500 pesetas. Pero el dueño de la furgoneta ha reconocido como suyos los enseres y existen fotos del registro, tomadas el mismo día 11, que demuestran que los detonadores y el resto de explosivo estaba dentro de una bolsa, en un cajón bajo los asientos delanteros.

- Las versiones de Trashorras. El Mundo publicó por entregas una entrevista al ex minero José Emilio Suárez Trashorras, para quien se piden miles de años por los atentados, en el que el imputado recogía casi literalmente frases y afirmaciones publicadas por los teóricos de la conspiración. Trashorras declaraba que Jamal Ahmidan, El Chino, tenía contactos con ETA y que el 11-M era un golpe de estado encubierto tras un grupo de islamistas, entre otros asuntos. Las declaraciones de este imputado, del que El Mundo subrayaba que su esquizofrenia se había agravado en prisión, contradecían sus declaraciones judiciales y policiales, pero también iban contra las de los policías y los agentes del CNI que le interrogaron. El comisario que dirigió la pesquisa en Asturias, Miguel Ángel Gamonal, informó por escrito al juez: "En ningún momento hizo mención a ninguna persona relacionada con la organización terrorista ETA ni a que alguno de los 'moros de Madrid" conociera o guardara algún tipo de relación con militantes de esta banda armada".

El testimonio de Trashorras quedó definitivamente en entredicho cuando EL PAÍS publicó un fragmento de conversación entre el ex minero y sus padres, grabada en prisión, ya que todas sus comunicaciones están intervenidas, en el que el imputado decía: "Mientras el periódico El Mundo pague, si yo estoy fuera, les cuento la Guerra Civil española". La entrevista, finalmente, incluía, palabra por palabra, editoriales e informaciones de El Mundo, e incluso alguna de las frases más repetidas por dirigentes del PP en relación con el 11-M.

Texto de J. A. Rodríguez publicado por el diario EL PAIS el sábado 30 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Fabricar pruebas o el fin justifica los medios de la conspiración 

Los peritos colaboraron en la trama montada por el ex director de la policía del PP, Agustín Díaz de Mera, y el diario 'El Mundo'

Madrid - Fue el acusado José Emilio Suárez Trashorras quien puso en evidencia a El Mundo después de que un compinche suyo hiciera declaraciones al diario. El ex minero, imputado como cooperador necesario en el 11-M, dijo a sus padres desde la prisión:

- Mientras el periódico El Mundo pague, si yo estoy fuera les cuento la Guerra Civil española. Desde que nací... Si te vienen con un chequecito cada... ¿Por qué piensas que lo hizo Nayo?

He aquí, pues, el testigo de cargo de la conspiración del 11-M. Ahora hay nuevas evidencias de que no sólo se manipulan testigos; también se fabrican pruebas. Por ejemplo, un documento capital, de cargo, sobre la pretendida relación entre ETA y los islamistas en el atentado del 11-M. Los conspiradores estiman que el fin justifica los medios.

Un día después que EL PAÍS revelase -el miércoles 13- la conversación telefónica interceptada a Suárez Trashorras, el director de la policía durante el mandato del PP, Agustín Díaz de Mera, y Pedro J. Ramírez, director de El Mundo, profundizaban en una nueva línea de investigación.

"Es un informe real y cierto... que contiene indicios y pruebas de esas conexiones con ETA en un número significativo y muy preocupante. Pero le voy a decir algo más: ese informe tiene autores. Un autor y una autora...", dijo Díaz de Mera a la COPE. Ramírez añadió: "Efectivamente, las personas a las que se encargó esto decidieron hacer éticamente un informe real y no aceptaron la orientación previa [de sus superiores], la posible resultante total. Por eso, ha desaparecido ese informe... Este informe no se ha escrito a boli, seguramente está en algún ordenador... Como yo confío mucho en la ética de la policía, en la ética corporativa... Por eso hay que proteger a las fuentes".

¿Por qué razón se ocultaba este informe sobre la conexión con ETA? "Porque estamos ahora en un proceso de rendición del Estado ante el terror y no se puede ni siquiera insinuar que aquello con lo que se negocia...", explicó Ramírez.

A la luz de la declaración de los tres peritos, que no dos, es evidente que ante el rechazo, en marzo de 2005, de sus especulaciones por parte de sus superiores, el perito que inspiró la operación, Manuel Escribano, resolvió el 11 de julio de 2006 que era menester pasar a la acción. Sacó del ordenador una copia del informe. Como no estaba firmado, propuso a sus dos colegas que lo firmasen. Pero no con fecha de 11 de julio de 2006, sino con la fecha que ya venía, es decir, 21 de marzo de 2005.

Este informe deducía la posible vinculación de ETA, un terrorista anarquista y los islamistas en la matanza del 11-M, a partir de una coincidencia: habían tenido, en años diferentes, ácido bórico. Éste era el informe que según Díaz de Mera, "de salir a la opinión pública y ser puesto a disposición judicial, sería un elemento sustantivo de preocupación".

Ayer, el perito Escribano explicó al juez Baltasar Garzón que, en efecto, el documento había sido firmado el 11 de julio y que dado que era suyo podía hacer lo que quería con él. Habló de la tenencia de ácido bórico por parte de un terrorista islamista y de los autores de un atentado de ETA. El juez le preguntó sobre la relación entre ETA y los islamistas; a saber, qué elementos concretos le llevaban a pensar en esa relación. El perito explicó que ninguno, pero que él creía que era así. El juez le señaló que el atentado de ETA al que aludía tuvo lugar cuatro años antes del 11-M. El perito dijo que él estaba ofreciendo datos a la policía para que investigara. Reconoció que en su dilatada experiencia nunca se había topado con el uso de ácido bórico como explosivo.

Resumen de hechos: los tres peritos -dos de ellos prácticamente sin leerse el informe- sostienen en marzo de 2005 la vinculación ETA-islamista, sus jefes cuestionan la consistencia científica de la teoría y deciden elaborar un informe diferente para elevar a sus superiores. Quince meses más tarde, en julio de 2006, los mismos peritos deciden resucitar el informe. Aunque haya que mentir y firmarlo con una fecha antedatada.

La actividad de los tres peritos se sitúa en el contexto de la trama conspirativa montada por un eurodiputado del Partido Popular y ex director de la policía, Díaz de Mera, y el director de El Mundo.

Resulta evidente que la copia del documento sin firmar no merecía la publicación del mismo en el citado diario. Ramírez tenía razón: estaba en un ordenador. Una vez consumada la fabricación, la publicación era cuestión de estrategia. La fecha elegida fue el 21 de septiembre de 2006. El juez Garzón sostiene que el documento publicado por el citado diario coincide con el documento falsificado.

El último escenario de la conspiración debía ser la jurisdicción penal. Para ello, diferentes organizaciones afines al PP enviaron copias del documento y denuncias a los juzgados de la plaza de Castilla y a la Fiscalía. Fue ésta la que envió una de esas denuncias al juez Garzón, a cargo del caso del terrorista El Haski, al que se encontró el ácido bórico.

El plan de los conspiradores era eludir la Audiencia Nacional e investigar el caso en la plaza de Castilla. La sección primera de la Audiencia Nacional, al remitir el asunto a la plaza de Castilla el pasado 27 de septiembre, parecía allanar el camino a los conspiradores. Porque el auto de traslado prácticamente cerraba los ojos ante la investigación que ya había puesto en marcha el juez Garzón.

Texto de Ernesto Ekaizer publicado por el diario EL PAIS el sábado 30 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Una estrategia entre «exclusivas», el Congreso y las ondas

MADRID. «El que dice una mentira no se da cuenta del trabajo que emprende, pues tiene que inventar otras mil para sostener la primera. (A. Pope)». Con esta cita encabezaba «El mundo» su edición del día 22, en plena campaña de la «teoría de la falsificación». Esta campaña arraca con la existencia de un presunto informe policial con datos sobre posibles relaciones de ETA con el 11-M, que ahora resulta ser un borrador manipulado, y fue «revelada» por el «El mundo» -propiedad del grupo italiano Rizzoli- después de que el ex director de la Policía Agustín Díaz de Mera -desde el programa de Federico Jiménez en la COPE- acusara a Interior de esconder dicho documento. El habitual periplo de este tipo de «exclusivas» siguió luego en el Congreso con la correspondiente pregunta del Grupo Popular, que dirige Zaplana.

El episodio arranca el 11 de julio. Rubalcaba pidió a las unidades dependientes de la Comisaría General de Información que le remitieran todos los informes realizados sobre sustancias explosivas en relación con los atentados. La orden obedecía a que ese mismo día «El mundo» había publicado que el comisario jefe de los Tedax, Sánchez Manzano, declaró ante la Comisión de Investigación del 11-M que en los focos de las explosiones se había encontrado «nitroglicerina», compuesto que no formaba parte de la goma 2 eco, que, según la versión oficial, fue utilizada para la comisión del 11-M. En esa remesa de informes y con esa fecha se «coló» el borrador de marzo.

«Indicios y pruebas»

El 13 de septiembre, Zaplana defendió en el Congreso una interpelación urgente en la que acusaba a Rubalcaba de ocultar información sobre los atentados. Al día siguiente, Díaz de Mera acusaba a Rubalcaba de esconder un informe elaborado por la Comisaría General de Información en el que había «indicios y pruebas» que conectaban a ETA con la matanza. El ex alto cargo añadió que el análisis fue elaborado por dos funcionarios de la UCI, un hombre y una mujer. La respuesta de Rubalcaba consistió en calificar de «rotundamente falso» que existiera semejante documento.

Una semana después, el 21 de septiembre, «El mundo» publicaba en primera página el borrador con las «elucubraciones» sobre el ácido bórico como nexo de unión entre islamistas y etarras que habían redactado los tres funcionarios ahora imputados por Garzón y el informe entregado al juez; los comparaba y sostenía que Interior «falsificó un documento para ocultar al juez lazos entre el 11-M y ETA».

Interior atribuyó al comisario general de la Policía Científica, Miguel Ángel Santano, la decisión de eliminar las referencias a ETA del primer borrador por considerar intrascendente que el ácido bórico utilizado por Hassan el Haski, un organizador del 11-M, en un piso en Lanzarote hubiera aparecido también en un local de Salamanca empleado por etarras en 2001. De hecho, los terroristas de ETA detenidos hace cinco años destinaban el ácido bórico para evitar el mal olor de los pies (estaba lleno de pelos) y el islamista para matar cucarachas. La sustancia en cuestión tiene esos usos domésticos más el de conservante de alimentos.

El portavoz del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, anunció al día siguiente que su grupo pediría explicaciones al titular de Interior sobre «los informes realizados en el Ministerio del Interior que relacionan a la banda terrorista ETA con los atentados del 11-M y cuya existencia negó en la sesión plenaria del Congreso de los Diputados el pasado 13 de septiembre».

El asunto se desvió después a los tribunales con el envío a Juan del Olmo, de noche y en un sobre firmado y sin remitente, de las fotocopias del borrador de 21 de marzo de 2005 y del informe fechado el día siguiente. Del Olmo envió los documentos a la Sala Penal de la Audiencia Nacional, que es la que en estos momentos tramita el sumario del 11-M, y ésta, a su vez, lo envió a la Fiscalía para recabar su opinión. La Fiscalía entendió que los hechos debían ser investigados por Baltasar Garzón, que mantiene abierto un sumario en el que aparece como imputado Hassan el Haski, el marroquí en cuyo poder se encontró el ácido bórico. El juez asumió la investigación para aclarar si el controvertido informe tiene efectos penales y/o probatorios en ese sumario.

Zaplana encargó al diputado Jaime Ignacio del Burgo hacer la pregunta correspondiente en el Congreso y el pasado miércoles Rubalcaba volvía a negar que existiera documento alguno que vinculara a ETA con el 11-M, aunque eludía entrar en el asunto de la «manipulación» de informes.

Texto de S. N. publicado por el diario ABC el sábado 30 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


ABC y EL PAIS: Dos Editoriales Delirantes

Por Narrador - 30 de Septiembre, 2006, 9:00, Categoría: ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

“Los falsarios del 11-m” (Editorial de ABC)

La imputación, por auto del juez Garzón, de los tres peritos autores de un informe sobre el ácido bórico encontrado en el domicilio del presunto terrorista Hassan El Haski imprime un giro radical a la polémica sobre la supuesta falsedad del documento que, sobre el mismo asunto, fue remitido al juez Juan del Olmo para su incorporación al sumario del 11-M. Por lo pronto, este auto desmonta la veracidad de la información publicada por el diario «El Mundo», amplificada por el presentador del programa «La Mañana», de la cadena Cope, Federico Jiménez, empeñados, a toda costa y pasando por encima de cualquier principio de responsabilidad pública y ética, en mantener el 11-M en el centro de la vida pública española, y no en beneficio de las víctimas y de la más ejemplar y eficaz administración de Justicia, únicos referentes de ABC en relación con aquel brutal atentado terrorista, sino de sus propias estrategias editoriales y comerciales.

Según el auto del juez Garzón, lo que los tres peritos ahora imputados presentaron como informe fechado y firmado el 21 de marzo de 2005 resultó ser un documento impreso desde su archivo informático el 11 de julio de 2006, es decir, un año y cuatro meses después de la elaboración del dictamen supuestamente original. Esta información, obtenida por Garzón durante la declaración testifical de los peritos, supone una inversión en la identidad de los imputados, en el documento falsificado y en la interpretación dada por los citados medios de comunicación para el sostenimiento de su «teoría conspirativa». Y no es la primera ni la segunda ocasión en que éstos quedan al descubierto.

Paralelamente, hay que constatar como una amenaza para la confianza ciudadana en el Estado la sucesión de escándalos en la Policía, siendo inaplazable la adopción de medidas urgentes para poner coto al desprestigio que se cierne sobre este cuerpo de seguridad del Estado. Primero fueron las detenciones ilegales de dos militantes del PP, saldadas con condenas, aún no firmes, a los funcionarios policiales que las llevaron a cabo. También sigue pendiente de aclarar, y se hace apremiante la explicación, quién es el «soplón» de la Comisaría General de Información que advirtió a la red de extorsión de ETA de la operación policial que había preparado el juez Grande-Marlaska. Y ahora este grave episodio de falsedades documentales y conciliábulos entre policías y medios de comunicación, no menos reprobables que los que se perpetraron entre el 11 y el 13 de marzo para propalar noticias no menos falsas que la del informe pericial sobre el ácido bórico.

Ahora, además, hay que aclarar la compleja situación procesal de estos documentos periciales y sus autores, sobre los que hay dos investigaciones en marcha y dos autos contradictorios -el de Garzón y el de la Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional- en cuanto al informe falso y, por tanto, en cuanto a los posibles responsables. El juez Garzón ha citado a los peritos imputados para recibirles declaración como tales el próximo 18 de octubre, ignorando el citado auto de la Sala de lo Penal y las diligencias abiertas por un juzgado de Instrucción de Madrid, con motivo de la querella presentada por la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M. No habiendo conexión con el sumario de El Haski, ni siendo un delito terrorista, la Audiencia Nacional no tiene competencia para investigar estos hechos y, por tanto, tal citación entraña un riesgo innecesario de nulidad procesal que Garzón debe valorar y, sobre todo, evitar.

En cualquier caso, en lo que respecta a las víctimas, las instituciones del Estado y la dignidad de este país frente a su mayor tragedia terrorista, ABC nunca secundará agitaciones interesadas por quienes tratan la verdad sólo como una coartada de la mentira.

Editorial publicado por el diario ABC el sábado 30 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


“Los tramposos” (Editorial de EL PAIS)

La declaración ante el juez Garzón de los tres peritos que elaboraron el informe sobre el ácido bórico intervenido a Hassan el Haski, uno de los presuntos autores intelectuales del 11-M, e intentaron establecer una relación con ETA por haberse encontrado la misma sustancia en un piso franco de la organización terrorista en 2001, ha dado un giro inesperado al caso. Entraron en el juzgado como autores de un informe con el que un periódico había propalado la sospecha de que fue manipulado por sus superiores para ocultar la relación entre ETA y los terroristas islamistas. Pero han salido como imputados por presuntamente haber falsificado, ellos mismos, ese informe.

Según el auto dictado por Garzón tras tomar declaración a los peritos y a los responsables de la Comisaría General de Policía Científica, los supuestos autores de una falsificación documental son los propios peritos y no sus superiores, como pretendían las denuncias llegadas a los tribunales. Por lo que se deduce del auto del juez, los tres redactores del informe lo presentaron el 21 de marzo de 2005 "con carácter de documento interno no oficial" a su superior, el jefe de la Unidad de Análisis de la Policía Científica, que lo rechazó por contener "opiniones subjetivas y falta de consistencia". Ello no impidió -y ahí radicaría la posible falsedad- que lo intentaran colar el 11 de julio de este año (casi 16 meses después) entregándolo a otro superior como si estuviera redactado el 21 de marzo de 2005, sin advertirle de la citada alteración, que simulaba la fecha de firma y creación de documento.

La intención, según el juez, era "producir un efecto oficial de un documento que nunca lo fue y que jamás fue autentificado con los sellos oficiales de la Comisaría General de Policía Científica". En cualquier caso, ese mismo documento apareció este 21 de septiembre en la primera página de un periódico como soporte de la enésima invención delirante que trata de dar apariencia de verdad a una supuesta conspiración universal para ocultar las vinculaciones entre ETA y los islamistas en el atentado del 11-M en Madrid.

Garzón tiene razones procesalmente sólidas para investigar todo lo relacionado con el informe sobre el ácido bórico intervenido a Hassan el Haski, también implicado en el sumario por el atentado de Casablanca (Marruecos), que él mismo instruye. Sobre todo, para saber si el ácido bórico podía ser o no un componente explosivo. Pero el problema para los inventores de esta nueva fantasía sobre el ácido bórico es que los peritos imputados han declarado a Garzón que esta sustancia no es un componente explosivo, y que sólo se enteraron de que en teoría podía servir como estabilizante por Internet, ni siquiera por experiencia profesional.

Ahora se comprende muy bien que sus superiores rechazaran el informe y no avalaran elucubraciones sobre autorías comunes con ETA basadas en la mera posesión de una sustancia tan común e irrelevante. Lo que se comprende mal son los motivos de los peritos para actuar con engaño. O no: su actuación, puesta al descubierto por el juez Garzón, abre otro frente preocupante. ¿Hasta dónde están dispuestos a llegar quienes se empeñan contra toda evidencia en probar la inexistente vinculación entre ETA e islamistas en el 11-M? Y sobre todo: ¿cuánta credibilidad está todavía dispuesto a sacrificar el Partido Popular, sus dirigentes y sus militantes, dando pábulo a los delirios de este pertinaz periodismo tóxico, en papel y por las ondas, que no cesa alrededor del peor atentado sufrido jamás por España?

Editorial publicado por el diario EL PAIS el sábado 30 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La 'Conspiración' que nunca ha existido (28 de septiembre de 2006): Garzón, Rubalcaba y la CIA

Por Narrador - 28 de Septiembre, 2006, 8:00, Categoría: ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

Un informe policial confirma que no hay casos de alianzas entre islamistas y otros grupos terroristas

MADRID. La Unidad Central de Inteligencia de la Comisaría General de Información de la Policía envió el pasado 13 de febrero al juez Del Olmo un informe en el que, una vez más, se destaca que las relaciones personales en prisiones tanto españolas como francesas de etarras e islamistas no implican, en modo alguno, que entre ellos se acordaran estrategias de colaboración. Es más, precisa que en el caso de los reclusos etarras ni siquiera tienen capacidad para acometer una iniciativa de este tipo. Además, en el análisis se precisa que son escasísimas las ocasiones en las que ETA, a lo largo de su ya larga historia, ha colaborado con otros grupos, mientras que en el caso de los islamistas eso no ha ocurrido -o al menos no hay constancia de ello- ni una una sola vez.

Las conclusiones de la Policía, a las que se ha llegado tras casi dos años de intensas investigaciones comenzadas a raíz del peor atentado terrorista de la historia de España, ponen en cuarentena una vez más las insinuaciones de los «teóricos de la conspiración», para quienes en la matanza de Madrid, además de los islamistas, también intervinieron los etarras, además de un sector de las Fuerzas de Seguridad del Estado e incluso miembros del PSOE.

El documento, uno de los últimos enviados al juez Juan del Olmo antes de que dictara el auto de procesamiento el pasado 10 de abril, es tajante a la hora de descartar esa supuesta alianza entre los islamistas y ETA. Tras afirmar que «las relaciones de presos musulmanes con etarras se han producido tanto en cárceles españolas como en cárceles francesas», precisa que «las relaciones entre presos de distintas tendencias (...) es frecuente, por el tiempo de convivencia forzosa en los centros penitenciarios».

«Nula capacidad»

Con estas premisas, la Unidad Central de Inteligencia (UCI) destaca que «estas relaciones» «no implica el establecimiento de colaboración entre los grupos a los que pertenecen». «En el caso de ETA -añade el análisis- la capacidad de los presos para establecer relaciones de colaboración estratégica, táctica o simplemente de aprovisionamiento, es nula, en función de los datos conocidos por múltiples investigaciones al respecto».

La Comisaría General de Información insiste en que «la estrategia conocida de la organización terrorista ETA es la de la autosuficiencia, habiendo sido muy escasos los escenarios de colaboración con otros grupos que se han producido a lo largo de su dilatada historia». En varios informes anteriores, la Policía ya había advertido que era «ridículo» pensar que la banda hubiera intentado abastecerse de explosivos proporcionados por el individuos del «mundo de la delincuencia», entre otras razones porque en las fechas del atentado se calcula que disponían de más de dos toneladas de explosivo.

«Autosuficiente»

Los analistas de la Unidad Central de Inteligencia no se detienen sólo en la forma de actuar de la banda etarra y también hace precisiones en cuanto a las características de las organizaciones terroristas islamistas. Así, precisan que «la estrategia conocida, relativa a la actividad de los grupos islamistas, aunque ha cambiado en función de determinadas circunstancias, es igualmente autosuficiente, aunque puedan concurrir varios grupos o tendencias, pero siempre ha sido con elementos o grupos de religión musulmana, de interpretación radical salafista-wahabi-deobandi».

Tras esta reflexión la Policía hace una afirmación tajante: «No se conoce ni una sola colaboración entre grupos islamistas con grupos no musulmanes», lo que confirma, una vez más, que no existe dato alguno de que en el 11-M hubiera podido participar de alguna manera la banda terrorista ETA.

«Mal visto»

«Una colaboración entre islamistas y un grupo de ideología marxista-leninista, como es el caso de ETA -añade el informe de la Comisaría General de Información-, implicaría una renuncia ideológica e histórica de lo que representa el movimiento islamista y sus objetivos. Desde un punto de vista de propaganda, que al fin y al cabo es la finalidad de todo atentado, Osama bin Laden y cualquiera de sus grupos asociados saben perfectamente que una colaboración de esta naturaleza, con un grupo terrorista laico y ateo, estaría muy mal visto por sus seguidores y sería criticado en muchas mezquitas, por no señalar los ataques que recibiría de todo el ámbito musulmán enfrentado a su línea de pensamiento religioso y operativo».

Un texto de D. Martínez y P. Muñoz publicada por el diario ABC el jueves 28 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Las agencias de Inteligencia de EE.UU. confirman que los autores del 11-M fueron sólo terroristas islamistas

MADRID. Todas las agencias de Inteligencia de Estados Unidos confirman en sus análisis lo que para todos los expertos, a excepción de los «teóricos de la conspiración», es una evidencia: que la matanza de los trenes fue obra, única y exclusivamente, de una célula islamista que perpetró los atentados como venganza al apoyo de España a la guerra de Irak y a nuestra presencia en Afganistán.

El informe de la Inteligencia Nacional de Estados Unidos, organismo que agrupa a los dieciséis servicios de este tipo que hay en ese país, concluye que «los grupos yihadistas ven en Europa un foco importante donde atacar intereses occidentales. Las redes extremistas integradas en las amplias diásporas musulmanas en Europa facilitan el reclutamiento y los ataques urbanos, tal y como se puso de manifiesto en los ataques de Madrid en 2004 y Londres en 2005».

El informe señala, además, que «el movimiento yihadista internacional está descentralizado, carece de una estrategia mundial coherente y es cada vez más difuso. Las nuevas redes yihadistas y sus células, con sus agendas anti Estados Unidos, parecen abocadas a emerger. La confluencia de objetivos compartidos y de dispersión de actores redundará en la mayor dificultad a la hora de encontrar y acabar con los grupos yihadistas».

Por tanto, resulta evidente que para las dieciséis agencias de Inteligencia de Estados Unidos la matanza de Madrid es el resultado de esa guerra apoyada por el Gobierno de José María Aznar y por tanto los objetivos de sus autores estaban muy alejados de los de la banda terrorista ETA.

Estos servicios de Inteligencia estiman que Al Qaida sigue constituyendo una amenaza para los intereses de Estados Unidos. Además, consideran que el movimiento yihadista global del que forma parte Al Qaida, junto a otras organizaciones terroristas independientes, se está adaptando a las nuevas técnicas de lucha antiterrorista.

Los servicios secretos también reconocen que no pueden precisar cuál es la dimensión real del terrorismo de origen islamista, ya que existe una gran cantidad de pequeñas organizaciones, así como un elevado número de grupos que se definen como yihadistas y que luego resultan no serlo.

Precisamente, el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, sacó a relucir ayer, durante el debate que mantuvo en el Congreso con el diputado del PP Jaime Ignacio del Burgo, este informe desclasificado por la Administración Bush, informa José Luis Lorente. En la sesión de control al Gobierno de la Cámara Baja, Rubalcaba insistió en que no existe ningún informe elaborado por la Comisaría General de Información que vincule a ETA con el 11-M. En este punto, el ministro citó un oficio que le remitió el 15 de septiembre pasado la Unidad Central de Inteligencia (UCI) en el que se negaba la existencia de cualquier informe en ese sentido.

«Desde el 11-M están empeñados en mantener una falsedad, y es que ETA está vinculada a los atentados. Entre el 11 y el 14, ustedes lo hacían por intereses electorales. Hoy lo hacen probablemente por otras razones. Pero con ello cuestionan la opinión de todos los grupos de esta Cámara, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, los servicios de inteligencia españoles y extranjeros, el fiscal, el juez instructor y de sala de la Audiencia Nacional», le dijo a las bancadas del PP.

Texto publicado por el diario ABC el jueves 28 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La Audiencia envía a los jueces de Madrid los papeles del ácido bórico y Garzón mantiene sus pesquisas

MADRID. La Audiencia Nacional cree que podría haberse cometido un delito de falsedad en documento público y, por ello, ha decidido remitir a los Juzgados de Plaza de Castilla (Madrid) el informe pericial de fecha 22 de marzo de 2005 y su «borrador», fechado un día antes, en los que la Policía identifica como ácido bórico la sustancia hallada en noviembre de 2004 en el registro del domicilio de Hassan El Haski, uno de los veintinueve procesados por el 11-M. En el dictamen definitivo que en su momento fue enviado al juez Juan del Olmo no aparecían los «antecedentes» de hallazgos de esa misma sustancia -en manos de miembros de ETA- que sí se mencionaban en el «borrador».

En un auto dictado ayer, la Sala asegura que, del examen de los documentos, se puede concluir «la existencia de indicios suficientes para poder investigar la posible comisión de, al menos, un delito de falsedad en documento público» ya que al sumario del 11-M se incorporó un dictamen «alterado en su contenido y/o en la persona que realiza la pericia y la asume con su número profesional y firma».

Sin embargo, la competencia para investigar este hecho recae sobre los Juzgados de Madrid puesto que no existe ninguna «conexión» entre esa presunta falsedad «con un delito de terrorismo». Es decir, «que haya sido realizada para cometer o facilitar la ejecución de delitos de terrorismo o para procurar la impunidad de los mismos».

Fuentes de la Audiencia Nacional aclaran a este respecto que la hipotética existencia de un delito de falsedad en documento público no afecta «en principio» de ninguna manera al juicio que, previsiblemente a partir de febrero de 2007, se celebrará contra los 29 procesados por los atentados del 11-M.

La decisión de la Audiencia Nacional no interfiere en las diligencias que el juez Baltasar Garzón ha abierto en relación con los informes del ácido bórico ni en la citación, esta tarde, de los tres peritos que firmaron el «borrador», del inspector jefe que firmó el definitivo y de Miguel Ángel Santano, comisario general de Policía Científica.

Los documentos fueron remitidos a Garzón por la Fiscalía de la Audiencia Nacional por «antecedentes», ya que este magistrado instruye el sumario (el de los atentados islamistas cometidos en Casablanca el 16 de mayo de 2003) en el que se practicó la detención de El Haski en Canarias así como el registro de la vivienda donde fue hallado el ácido bórico.

Fuentes fiscales explicaron que las «diligencias a prevención» abiertas por Garzón no tienen por objeto determinar si se ha cometido o no un delito de falsedad, sino «el alcance y la relevancia jurídico-penal» que el contenido de los informes y la denuncia de la presunta falsedad pueden tener en el sumario de Casablanca. Y ello en una doble dirección: primero, en lo que se refiere a las imputaciones que puedan recaer sobre El Haski si los peritos certificaran que el ácido bórico es una sustancia empleada para fabricar explosivos; segundo, en lo que se refiere a la validez de los indicios de criminalidad que existen contra El Haski si se confirmara que el informe del ácido bórico fue falsificado. En este último caso, lo lógico sería que Garzón enviara los documentos a los Juzgados de Madrid -en este caso, ya se le ha adelantado la Sala Penal de la Audiencia Nacional- para investigar esa presunta falsedad.

Las mismas fuentes explicaron que es la hipotética incidencia de los informes en el sumario que instruye Garzón la que ha llevado al magistrado a actuar con celeridad. «Una investigación sobre terrorismo de la Audiencia Nacional -señalaron- no puede esperar a que un juzgado de Madrid determine si hubo o no una falsificación en un informe pericial».

Un texto de Nieves Colli publicada por el diario ABC el jueves 28 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


16 servicios de seguridad de EE UU califican el 11-M de ejemplo del terrorismo surgido por la guerra de Irak 

Madrid - Un informe conjunto de 16 agencias de inteligencia de Estados Unidos, recién desclasificado por la Casa Blanca, asegura que los atentados del 11-M y del 7-J en Londres son el ejemplo de cómo ha cambiado la creciente amenaza del terrorismo islamista tras la guerra de Irak. El informe dice textualmente: "Los grupos yihadistas ven en Europa un foco importante donde atacar intereses occidentales. Las redes extremistas, integradas en las amplias diásporas musulmanas en Europa, facilitan el reclutamiento y los ataques urbanos, tal y como se puso de manifiesto en los ataques de Madrid, en 2004, y Londres, en 2005". Este párrafo del informe fue dado a conocer ayer en el Congreso por el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ante una pregunta del diputado del PP Jaime Ignacio del Burgo sobre la posible conexión entre el 11-M y ETA.

El informe de EE UU, titulado Amenazas del terrorismo global, la implicación de Estados Unidos, fechado en abril de 2004, explica cómo tanto Al Qaeda como "el yihadismo global" se han adaptado a las nuevas formas de contraterrorismo. "El movimiento yihadista global está descentralizado, carente de una estrategia global coherente y se está haciendo más difuso". A juicio de los expertos, las células y redes yihadistas son ahora más difíciles de combatir precisamente por su tendencia a convertirse en un enemigo difuso, al estilo de la definición de Sun Tzu, el general chino del siglo V antes de cristo autor del Arte de la guerra.

Los expertos aseguran que "la amenaza operativa de las células auto radicalizadas", como se considera a los autores del 11-M en todas las pesquisas, "esta creciendo en importancia (...) particularmente en el extranjero pero también en el territorio nacional".

Los espías norteamericanos explican que algunas organizaciones extremistas suníes, "como Jemaah Islamiya, Ansar al Sunanh y varios grupos norteafricanos" están expandiendo sus medios "y consiguiendo mayor capacidad para ataques múltiples y masivos fuera de sus áreas de operación". Los ataques en España involucran a varios de esos grupos norteafricanos, como el Grupo Islámico Combatiente Marroquí. Además, el borrador en árabe elaborado por Jamal Ahmidan, El Chino, para un comunicado sobre el atentado contra el AVE a Sevilla del 2 de abril de 2004 se reivindica la intentona, precisamente, para Ansar al Sunnah.

El informe subraya que el conflicto de Irak ha aumentado el nivel de amenaza terrorista para Estados Unidos y sus aliados. Esta apreciación de las citadas 16 agencias es coincidente con los análisis que desde primeros de 2003 vienen haciendo los servicios de información de las fuerzas y Cuerpos de Seguridad españoles, del CNI, de los servicios secretos de Reino Unido, Francia, Italia y Francia (entre otros) e, incluso, de los islamistas que reivindicaron el 11-M y de los autores del informe del "Departamento de Información para apoyar al Pueblo Iraquí", conocido en octubre de 2003 y en el que se recomendaba atacar a España como el eslabón más débil de los aliados para la guerra de Irak.

Rubalcaba se apoyó en el informe de EE UU para contestar a Del Burgo, quien preguntó si hay informes que vinculan a ETA con la matanza de Madrid. El ministro replicó que el pasado día 15 la Unidad Central de Inteligencia de la Comisaría General de Información le contestó por escrito lo siguiente: "No existe ningún informe en esta Unidad Central de Inteligencia que vincule los atentados del 11 de marzo en Madrid con la organización terrorista ETA".

Un texto de J. A. R. publicada por el diario EL PAIS el jueves 28 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La Audiencia remite a otro juzgado el 'caso del ácido bórico' que ya investiga Garzón 

El magistrado tomará hoy declaración a los policías que redactaron el documento

Madrid - El tribunal que juzgará el caso de los atentados del 11-M decidió ayer remitir a los juzgados de instrucción de Madrid, en la plaza de Castilla, el caso de la posible falsificación de los informes sobre el hallazgo de ácido bórico en poder del islamista Hassan el Haski pese a que ya está siendo investigado en la misma Audiencia Nacional por el juez Baltasar Garzón. Este magistrado interrogará hoy a cinco peritos policiales. El tribunal que juzgará el 11-M considera irrelevante para la investigación del atentado el hallazgo del ácido bórico en la casa del terrorista.

Tres de los peritos que comparecerán hoy ante Garzón elucubraron con la posibilidad de que la presencia de ácido bórico en la cocina de la casa de Hassan el Haski pudiera servir para conservar explosivos o para enmascarar el olor de la dinamita para evitar que fuera detectada por perros. Y como esa misma sustancia fue encontrada -"con numerosos pelos"- cuatro años antes en un piso franco de ETA, los peritos hicieron la conjetura de que podría haber relación entre los etarras y el islamista, pero también con un joven antisistema detenido por robar cajeros automáticos, o que hubieran tenido la misma formación.

Esas conjeturas fueron eliminadas por el jefe de los peritos en el informe final que remitió al juez Del Olmo. Ahora, asociaciones próximas al PP han denunciado ante los tribunales una posible falsedad en documento por parte de mandos policiales. Éstos han explicado públicamente que el texto con las referencias a ETA era un borrador y que el único informe válido es el que finalmente fue enviado a la Audiencia Nacional.

El caso del ácido bórico -que era usado para matar cucarachas en la cocina de El Haski, según los residentes en la vivienda- puede ser analizado por instancias judiciales distintadas. La remisión al juzgado de Del Olmo de las fotocopias de dos informes diferentes sobre una misma pericia hizo que éste los enviase a la sala, puesto que ya había concluido el sumario del 11-M. El tribunal pidió su opinión al fiscal sobre el asunto, y éste directamente se lo remitió al juez Baltasar Garzón que tiene abierto el sumario por los atentados de Casablanca y en el que El Haski está procesado y en prisión.

El fiscal entiende, y también el juez Garzón, según fuentes próximas a su juzgado, que esos informes suponen una prueba de cargo en el sumario contra El Haski y que no puede depender de que, dentro de un año o dos, un juez de Madrid decida si los informes están falsificados o no. Habrá que ver, señalan esas fuentes, si es relevante que El Haski tuviera ácido bórico en su poder y si sirve para fabricar explosivos o no.

El comisario general de Policía Científica, Miguel Ángel Santano, explicó que no se trataba de dos informes distintos, sino que el que firmaron los tres peritos era un borrador que fue corregido por su jefe en un nuevo informe, éste ya definitivo y oficial remitido al juez. Sin embargo, el tribunal que juzgará los atentados del 11-M, con el que será su presidente, Javier Gómez Bermúdez, a la cabeza, cree que los documentos son irrelevantes para el 11-M, pero que existen "indicios suficientes para investigar la posible comisión de, al menos, un delito de falsedad en documento público". Y los delitos de falsedad no son competencia de la Audiencia Nacional, sino de los juzgados de instrucción del lugar donde presuntamente se han cometido. Por tanto, el tribunal ha remitido los documentos y el fax explicativo del comisario al decanato de los juzgados de Madrid para su reparto en estricto cumplimiento de la ley. Mientras tanto, Garzón tomará hoy declaración a los cinco policías que intervinieron en la redacción de los informes para que le expliquen la trascendencia del ácido bórico.

Interpretaciones

Las dos posturas, de Garzón y de Gómez Bermúdez, respecto a cómo tramitar esos informes, defienden diferentes razones jurídicas. Sin embargo, la explicación a estos comportamientos no es uniforme, sino variada. Mientras unas fuentes sostienen que el fiscal remitió los papeles a Garzón para que éste archivase el asunto, otras aseguran que no es casualidad que Gómez Bermúdez remita los papeles a los juzgados de plaza de Castilla, obviando a Garzón, y anuncie que presidirá el juicio por los atentados del 11-M precisamente el día que la fiscalía ha pedido que se anule su nombramiento como presidente de la Sala de lo Penal. En todo caso, las investigaciones paralelas del mismo asunto no impedirán el inicio del juicio por los atentados.

Un texto de José Yoldi publicada por el diario EL PAIS el jueves 28 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La 'Conspiración' que nunca ha existido (27 de septiembre de 2006): Loando la Instrucción de Del Olmo

Por Narrador - 27 de Septiembre, 2006, 8:00, Categoría: ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

Los autores del 11-M manipularon los móviles de las bombas con técnicas impartidas por Al Qaida en Jalalabad

MADRID. La Unidad Central de Información Exterior precisa en uno de los informes que fueron enviados al juez Juan del Olmo que «la técnica de utilizar móviles programados para activar bombas es una técnica que se enseñaba en un campo de adiestramiento de Jalalabad (Afganistán) que estaba dirigido por el Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM)», organización terrorista a la que pertenecen varios de los implicados en el 11-M. Esta conclusión está recogida en uno de los dos tomos en los que se incluyen los documentos policiales que echan por tierra las sospechas de que la mano de ETA estuvo detrás del 11-M y que han llevado a la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional a concluir que la vinculación entre ambos grupos «en modo alguno ha resultado adverada».

Uno de los elementos utilizados por los «teóricos de la conspiración» para alimentar sus dudas sobre la presencia de la banda terrorista en los atentados de Madrid son los teléfonos móviles que integraban las bombas que estallaron en los trenes de cercanías, ya que ETA también ha hecho uso de este tipo de aparatos en tres atentados. Pero la utilización que de ellos hicieron los etarras es muy diferente a la llevada a cabo por la célula dirigida por el marroquí Jamal Ahmidan y el tunecino Serhane ben Abdelmajid Farkhet. Así, mientras que los primeros usaron los móviles como activadores a distancia, los segundos lo hicieron como temporizadores. Es decir, dos formas distintas de fabricar bombas.

Los informes policiales recuerdan que ETA empleó móviles, pero como radiomando, el 9 de enero de 2001, cuando el «comando Buruntza» quiso asesinar a la dirección del PP vasco durante el homenaje que rindió en el cementerio de Zarauz al concejal José Ignacio Iruretagoyena, asesinado por ETA en enero del 1998. Las otras dos ocasiones fueron un atentado contra el cuartel de la Guardia Civil en San Sebastián y contra una garita del Puerto de Pasajes.

El mismo informe que destaca que la técnica de utilizar móviles programados procede de un campo de entrenamiento de Afganistán añade que la «buena planificación y ejecución de los atentados (varias explosiones prácticamente simultáneas eligiendo cuidadosamente los objetivos para causar el mayor número de víctimas) y las características de los artefactos explosivos plantean la posibilidad de que haya intervenido en los hechos algún terrorista, con más conocimientos y experiencia, adquirida en Afganistán o en otros frentes de lucha, que la de los detenidos hasta ahora». No obstante, el documento subraya que algunos de los procesados «también podrían tener la suficiente capacitación, obtenida por otros medios». En este sentido, cabe destacar los casos de Youssef Belhadj y Hassan el Haski, destacados cabecillas del Grupo Islámico Combatiente Marroquí a los que el juez Juan del Olmo considera «ideólogos» de la matanza del 11-M. A esta organización terrorista, que forma parte de la red nortefricana de Al Qaida junto al Grupo Islámico Combatiente Libio, pertenecen también los procesados Abdelmajid Bouchar y el huido Mohamed Alfalah.

Un texto de N. Colli y P. Muñoz publicada por el diario ABC el miércoles 27 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Un informe secreto vincula las bombas del 11-M al adiestramiento de islamistas en Afganistán 

Madrid - La Comisaría General de Información del Cuerpo Nacional de Policía remitió hace algunos meses al juez Juan del Olmo un "informe secreto" sobre los atentados del 11-M que profundiza en alguna de las incógnitas de la matanza de los trenes que costó la vida a 191 personas e hirió a otras 1.755. Ese informe secreto está incluido en el sumario que ahora Del Olmo ha facilitado a todas las partes. En el documento, la policía que ha investigado los atentados mantiene que la matanza de Madrid es obra de un comando islamista autónomo con vinculaciones con Al Qaeda y explica que en un campo de entrenamiento de Jalalabad (Afganistán), dirigido por el Grupo Islámico Combatiente Marroquí, se enseñaba cómo usar el vibrador de un teléfono móvil como activador de un artefacto explosivo.

Para sostener estas afirmaciones, el informe secreto aporta decenas de pruebas recabadas durante la investigación y señala algunos aspectos novedosos respecto a la misma:

- 'Modus operandi'. "La buena planificación y ejecución de los atentados (varias explosiones prácticamente simultáneas, eligiendo cuidadosamente los objetivos para causar el mayor número de víctimas) y las características de los artefactos explosivos plantean la posibilidad de que haya intervenido en ellos algún terrorista, con más conocimientos y experiencia, adquiridos en Afganistán o en otros frentes de lucha, que los de los detenidos hasta ahora. No obstante, algunos de éstos también podrían tener la suficiente capacitación, obtenida por otros medios".

- Programación de teléfonos móviles. "La técnica de utilizar móviles programados en la función de despertador como sistema de activación para provocar las explosiones simultáneamente es una técnica que se enseñaba en el campo de adiestramiento cercano a Jalalabad (Afganistán), que estaba dirigido por el Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM)". Este grupo, que está vinculado a Al Qaeda, ha sido señalado como responsable de los atentados de Madrid. También en Afganistán, el sirio español Mustafá Setmarian dirigió un campo de entrenamiento sobre armas químicas.

- Financiación. "Todo indica que al menos la mayor parte del dinero con que se financiaron los terroristas para cometer los atentados procedía del tráfico de drogas. En este sentido, se sabe que con fondos que tenían ese origen y con drogas se pagaron los explosivos y detonadores obtenidos en Asturias, e igualmente debió suceder con respecto a las armas de que disponía el grupo. Es muy probable que con dinero de la misma procedencia se pagasen los gastos de infraestructura, principalmente de la finca de Morata de Tajuña-Chinchón, chalé de Albolote (Granada) y piso de Leganés (Madrid)".

- Más atentados. "Tras los atentados del 11-M y la tentativa de atentado contra el tren AVE Madrid-Sevilla en la provincia de Toledo, el grupo terrorista tenía previsto continuar con las acciones terroristas. Ello se deduce del comunicado, en árabe, al parecer escrito por Sarhane, El Tunecino, remitido al periódico Abc, el mismo día 3 de abril de 2004, en que se suicidaron los terroristas, pues señalaba la fecha del día siguiente para volver a cometer acciones terroristas. Los restos encontrados después de las explosiones suicidas ponen de manifiesto la misma intención.

Abona esa idea el hecho de que antes de cometer los atentados del 11-M ya tenían alquiladas sendas viviendas, una en Leganés (donde se suicidaron los siete terroristas) y otra en la localidad de Albolote, en Granada, que no llegaron a utilizar, cuya finalidad posiblemente no era para refugiarse sino para utilizarlas como base para otros atentados. Ya estando en el piso de Leganés, llevaron a cabo el intento de atentado contra el tren AVE el 2 de marzo de 2004.

La misma idea se demuestra en los documentos que aparecieron en el piso de Leganés, según los cuales los miembros de la célula tenían preparados tres posibles atentados contra tres objetivos judíos, situados a cierta distancia de Madrid, pero con suficiencia para regresar el mismo día a la capital".

- Operación abierta. "La operación continúa abierta. El suicidio de los siete terroristas ha supuesto la neutralización total o parcial del grupo terrorista, pero las investigaciones ponen de manifiesto la existencia de otros individuos implicados en los atentados.

La detención de la red de Mohamed Larbi Ben Sellam ha puesto de manifiesto que parte de la trama del 11-M tenía previsto la huida hacia Irak, lo que demuestra que el concepto de la Jihad estaba en la referencia actual de estos grupos, es decir, en Irak, y que esa idea estaba dirigida en Europa por la estructura vinculada al Movimiento Salafista Jihadista marroquí, cuyo máximo exponente es el Grupos Islámico Combatiente Marroquí (GICM)". Uno de los huidos de Leganés, Mohamed Afallah, se suicidó en un atentado en Bagdad, en mayo del año pasado, del que previamente informó a su padre.

Un texto de José Yoldi y Jorge A. Rodríguez publicada por el diario EL PAIS el miércoles 27 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Tres borradores de reivindicación de los atentados de los trenes 

Madrid - La policía localizó entre los escombros del piso de los suicidas de Leganés dos borradores de reivindicación del 11-M, así como un comunicado de "colocación de un artefacto en la vía del AVE en dirección Sevilla". Los terroristas intentaron volar un tren de esta línea el 2 de abril de 2004, el día antes de que los islamistas se volaran por los aires cuando estaban rodeados por la policía. Los tres escritos han sido atribuidos por un testigo protegido a Jamal Ahmidan, El Chino.

Un informe de la Comisaría General de Información, fechado en febrero de este año, explica que en los escombros del piso de Leganés se encontraron "manuscritos en grafía árabe", entre los que figuraba "una serie de borradores de reivindicación de los atentados perpetrados el 11-M, y en todos ellos se apunta la intención de seguir cometiendo atentados en España".

Los comunicados se presentan bajo dos denominaciones: "Batallones de Ansar [partidarios] de Al Qaeda en Europa y las Brigadas de Ansar al Sunnah en Europa, Batallón de la Muerte". Ambas son "organizaciones completamente desconocidas hasta ese momento por los servicios de espionaje, coincidiendo con la práctica habitual del grupo Takfir wal Hijra [Anatema y Exilio]".

El primer borrador es "un comunicado de reivindicación y anuncio de las actividades terroristas en el plazo de cinco días", mientras que el segundo es de "reivindicación y de revocación de la tregua". Además, los agentes encontraron la carta de despedida de una persona que se va a convertir en "sahid o mártir".

Un texto de José Yoldi y Jorge A. Rodríguez publicada por el diario EL PAIS el miércoles 27 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La Camorra, ladrones comunes, cuatro etarras y los GRAPO

Madrid - El estudio del sumario del 11-M muestra las conexiones que los islamistas establecieron en prisión y fuera de ella. La más sorprendente es la relación entre El Foual el Akil Abdelilah, el lugarteniente de Jamal Ahmidan, El Chino, y la Camorra napolitana, y el hallazgo en poder de Abdelkrim Bensmail, la mano derecha de Allekema Lamari, de las direcciones en prisión de cuatro etarras, un miembro de los GRAPO, dos implicados en el ataque contra el World Trade Center de Nueva York de 1993, tres islamistas luego detenidos en la Operación Nova y 10 delincuentes comunes.

Abdelilah fue detenido el 6 de abril de 2003 en Nápoles junto a cuatro italianos, acusados de estar involucrados "en un tráfico internacional de estupefacientes procedentes de España, a través de Holanda, organizado por destacados miembros de la Camorra napolitana", según los fiscales italianos Michele Del Prete y Franco Roberti. El grupo llevaba en su poder 24 kilos de cocaína. Abdelilah fue liberado, aunque luego se le reclamó para el juicio en Nápoles, pero ya el 2 de abril de 2004 fue detenido en Madrid, por su relación con El Chino.

Bensmail, preso desde 1997, tenía en su poder las direcciones en prisión de los etarras Jorge García Sertucha, Fernando Irakula Albizu, Henri Parot y Harriet Iragi, pero también del grapo Javier Calcerrada y de varios islamistas, según un informe firmado el 12 de noviembre de 2004 por el jefe de la Unidad Central de Inteligencia (UCI) Antonio Martín Zaragoza. Desde el rastreo ordenado el 12 de marzo de 2004 no se ha hallado ni una carta cruzada entre Bensmail, los etarras y el grapo.

Un texto de José Yoldi y Jorge A. Rodríguez publicada por el diario EL PAIS el miércoles 27 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


"Bush, Aznar y Garzón, terroristas... Os haremos pagar" 

El lugarteniente de uno de los suicidas de Leganés agredió a un funcionario y gritó amenazas cuando era conducido a la Audiencia

Madrid - Abdelkrim Bensmail estaba preso en Villabona (Asturias) cuando el juez Baltasar Garzón ordenó el 19 de noviembre de 2004 su detención acusado de preparar desde la cárcel atentados terroristas, en el marco de la operación Nova, en la que una célula islamista pretendía volar la Audiencia Nacional. Bensmail había sido detenido en Valencia en 1997 acusado de formar parte de una célula terrorista junto a Allekema Lamari, uno de los terroristas que se suicidó en el piso de Leganés y que perpetró los atentados del 11-M.

Un error judicial permitió que Lamari quedara libre dos años antes de los atentados del 11-M y durante ese tiempo se dedicó, entre otras cosas, a remitir giros periódicos de 150 euros a Bensmail con el mensaje "Aguanta hermano". Cuando la policía acudió a la cárcel a detener a Bensmail, los agentes encontraron en su poder algunas notas manuscritas con el nombre de dos etarras y su dirección en otra cárcel. Esas notas fueron en realidad entregadas al director de la prisión, quien, tras sacarle una fotocopia, se las devolvió al preso. Éste se la comió.

La policía investigó esa supuesta relación entre el islamista y los etarras y apenas encontró material para sustentar cualquier posible colaboración entre etarras e islamistas para la comisión de atentados terroristas. Pudo saber, por ejemplo, que Henri Parot y Bensmail coincidieron durante dos meses en la cárcel de Alcalá de Henares y que el islamista y miembro del GIA estuvo durante cinco meses en la prisión de Valdemoro cuando también estaba en ella el terrorista de ETA Harriet Hiragi. Los investigadores también comprobaron que Bensmail tenía la dirección del miembro de los GRAPO Javier Calcerrada Furnieles, con quien coincidió entre 2002 y 2003 en el penal de Ocaña I.

Para su trabajo, la policía contó con la información de Instituciones Penitenciarias sobre todas las comunicaciones del preso en la cárcel así como sus llamadas telefónicas y sus cartas. En ese rastreo no se halló ni una sola pista de la relación entre islamistas y etarras, salvo la nota manuscrita. Ya el 12 de marzo de 2004, el entonces secretario de Estado para la Seguridad, el dirigente del PP Ignacio Astarloa, ordenó un rastreo a Instituciones Penitenciarias, policía y Guardia Civil sobre cualquier vínculo entre el islamismo y ETA. Pero ni entonces ni en los dos rastreos ordenados posteriormente se halló correspondencia cruzada entre etarras e islamistas, a pesar de que todos, como presos terroristas, tienen sus comunicaciones y su correspondencia intervenida,

El historial de Bensmail en la cárcel le presentaba como un radical islamista que se había erigido en jefe de otros presos de su misma tendencia y que incluso había llegado a celebrar el asesinato en Irak de siete agentes españoles del Centro Nacional de Inteligencia. Su radicalismo se acentuó como consecuencia de la detención ordenada por el juez Baltasar Garzón.

El día en que fue arrestado dentro de los muros de prisión, según un informe que consta en el sumario del 11-M, el preso fue trasladado a un furgón policial que le tenía que llevar desde la cárcel a la Audiencia Nacional. Como hacía falta un permiso de Instituciones Penitenciarias, los policías que le custodiaban le sacaron del furgón para devolverle a la celda a la espera de cumplir con los requisitos del traslado. "En el momento en que se abrió la puerta trasera del vehículo, el detenido acometió con gran violencia al funcionario, al cual propinó un fuerte cabezazo en la región nasal y diversas patadas, motivo por el que tuvo que ser reducido utilizando la fuerza mínima indispensable".

Durante el altercado, el detenido gritó varias consignas tales como: "Te tengo que matar, antes o después te tengo que matar. Bush, Aznar y Garzón, asesinos y terroristas. No me va a juzgar ningún terrorista. Matadme, matadme. Ya estoy preparado para morir. Ahora pensáis que esto es un triunfo, pero nosotros os haremos pagar y nuestra será la victoria final". En el mismo acto, Bensmail proclamó la supremacía de la religión islámica sobre la cristiana. El informe sobre su historial carcelario le presenta como un destaca su influencia entre los musulmanes presos. Un miembro del PSOE le facilitó una salida al dentista, con permiso de su abogado, del PP.

Un texto de José Yoldi y Jorge A. Rodríguez publicada por el diario EL PAIS el miércoles 27 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


"Han hecho una salvajada" 

Madrid - Entre las transcripciones de conversaciones que mantuvieron algunos islamistas en las fechas posteriores al atentado desde el teléfono pinchado a Rachid Ahmidan, hermano de Jamal, El Chino, uno de los autores del 11-M. La conversación entre Achraf y Rachid trata de tres de los terroristas que se suicidaron en Leganés. Rachid le cuenta a Achraf que los suicidas de Leganés habían hecho una salvajada (la policía interpreta que se refiere al atentado de los trenes que costó la vida a 191 personas en cuatro trenes).

Achraf. ¿Qué han hecho ahí los chicos?

Rachid. Mohamed [Oulad], Jamal y Rachid [Oulad] han hecho una salvajada, han alquilado un piso donde han estado escapados y cuando la policía lo ha descubierto y les tiroteó, se inmolaron.

Achraf. ¿Quiénes?

Rachid. Rachid, Jamal y Mohamed. La policía se enteró de dónde vivían y se inmolaron. Ha sido hace poco, ahora están las imágenes en la televisión.

Achraf. ¡Joder! ¿Cuándo fue?

Rachid. Fueron rodeados desde la mañana, pero se inmolaron ahora.

Achraf. ¿Lo sabe ya tu madre?

Rachid. Jamal la llamó antes y le dijo que en tres minutos se iba a inmolar. Pobre madre. Todos los días están hablando del Yihad y no sabe que querían llegar con esto.

Achraf. Deberían ir a las tierras donde deben hacer la Yihad.

Rachid. Nos están escuchando porque tienen mi número.

En otra conversación que aparece en el sumario entre dos marroquíes uno de ellos le dice al otro:

- Nos acaba de llamar Jamal y dice que se van a estallar ahora. No sé dónde está. Dijo que están en un edificio y que están rezando y que en cuanto acaben el rezo se estallarán.

Un texto de José Yoldi y Jorge A. Rodríguez publicada por el diario EL PAIS el miércoles 27 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Los autores del 11-M manipularon los móviles de las bombas con técnicas impartidas por Al Qaida en Jalalabad

MADRID. La Unidad Central de Información Exterior precisa en uno de los informes que fueron enviados al juez Juan del Olmo que «la técnica de utilizar móviles programados para activar bombas es una técnica que se enseñaba en un campo de adiestramiento de Jalalabad (Afganistán) que estaba dirigido por el Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM)», organización terrorista a la que pertenecen varios de los implicados en el 11-M. Esta conclusión está recogida en uno de los dos tomos en los que se incluyen los documentos policiales que echan por tierra las sospechas de que la mano de ETA estuvo detrás del 11-M y que han llevado a la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional a concluir que la vinculación entre ambos grupos «en modo alguno ha resultado adverada».

Uno de los elementos utilizados por los «teóricos de la conspiración» para alimentar sus dudas sobre la presencia de la banda terrorista en los atentados de Madrid son los teléfonos móviles que integraban las bombas que estallaron en los trenes de cercanías, ya que ETA también ha hecho uso de este tipo de aparatos en tres atentados. Pero la utilización que de ellos hicieron los etarras es muy diferente a la llevada a cabo por la célula dirigida por el marroquí Jamal Ahmidan y el tunecino Serhane ben Abdelmajid Farkhet. Así, mientras que los primeros usaron los móviles como activadores a distancia, los segundos lo hicieron como temporizadores. Es decir, dos formas distintas de fabricar bombas.

Los informes policiales recuerdan que ETA empleó móviles, pero como radiomando, el 9 de enero de 2001, cuando el «comando Buruntza» quiso asesinar a la dirección del PP vasco durante el homenaje que rindió en el cementerio de Zarauz al concejal José Ignacio Iruretagoyena, asesinado por ETA en enero del 1998. Las otras dos ocasiones fueron un atentado contra el cuartel de la Guardia Civil en San Sebastián y contra una garita del Puerto de Pasajes.

El mismo informe que destaca que la técnica de utilizar móviles programados procede de un campo de entrenamiento de Afganistán añade que la «buena planificación y ejecución de los atentados (varias explosiones prácticamente simultáneas eligiendo cuidadosamente los objetivos para causar el mayor número de víctimas) y las características de los artefactos explosivos plantean la posibilidad de que haya intervenido en los hechos algún terrorista, con más conocimientos y experiencia, adquirida en Afganistán o en otros frentes de lucha, que la de los detenidos hasta ahora». No obstante, el documento subraya que algunos de los procesados «también podrían tener la suficiente capacitación, obtenida por otros medios». En este sentido, cabe destacar los casos de Youssef Belhadj y Hassan el Haski, destacados cabecillas del Grupo Islámico Combatiente Marroquí a los que el juez Juan del Olmo considera «ideólogos» de la matanza del 11-M. A esta organización terrorista, que forma parte de la red nortefricana de Al Qaida junto al Grupo Islámico Combatiente Libio, pertenecen también los procesados Abdelmajid Bouchar y el huido Mohamed Alfalah.

Un texto de N. Colli y P. Muñoz publicada por el diario ABC el miércoles 27 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


“Respaldo a Del Olmo” (Editorial de EL PAIS)

El juez Juan del Olmo puede sentirse profesionalmente satisfecho, y hasta humanamente reconfortado, dado el acoso descalificador a que ha estado sometido durante dos años, por el espaldarazo que la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional acaba de dar a su labor instructora sobre el 11-M. Este tribunal, formado por tres magistrados, ha confirmado íntegramente los procesamientos de los presuntos autores materiales, intelectuales y cómplices de los atentados -islamistas radicales inspirados en Al Qaeda y miembros de la trama asturiana que les proporcionaron los explosivos-, gracias a la solidez y abundancia de los indicios probatorios que la investigación judicial ha conseguido acumular contra ellos.

Es cierto que el tribunal ha señalado algunos defectos en la confección del auto de procesamiento dictado el 12 de abril de 2006, como la falta de concreción a veces en la imputación delictiva, unida en otras a la redundante e innecesaria acumulación de datos que figuran en el sumario. Pero esos defectos, corregidos por el propio magistrado en el auto de reforma de 5 de julio siguiente, en nada empañan la consistencia y minuciosidad de la instrucción. El tribunal encuentra, en todo caso, atenuantes, como la complejidad de la causa y el gran número de partícipes, así como la barbarie del atentado con su gran número de muertos y heridos. A lo que habría que añadir la campaña lanzada entonces contra la capacidad profesional de Del Olmo, acrecentada tras el error que propició la excarcelación de uno de los procesados. Desde tribunas mediáticas se le tildó despreciativamente de pequeño juez al que le venía grande el sumario del 11-M. Y dirigentes del PP llegaron a abogar muy irresponsablemente por la nulidad de la instrucción.

El espaldarazo a la instrucción y la confirmación del procesamiento de los implicados en el 11-M no prejuzga lo que en su día se decida en el juicio. Pero en este momento procesal no se puede ir más allá de la existencia de indicios probatorios, y éstos -sólidos y copiosos- apuntan a los 29 procesados como autores en diverso grado de la matanza, así como a la utilización de Goma 2 Eco, aportada por Suárez Trashorras y sus amigos tras robarla en la mina Conchita. ¿Qué más tiene que suceder para que los instructores del sumario paralelo dejen de hacer el ridículo? ¿A qué esperan los dirigentes del PP, y especialmente su portavoz parlamentario, Eduardo Zaplana, para dejar de dar cobijo a teorías conspirativas sin sentido y apostar por la labor de la justicia en el Estado de derecho?

Editorial publicado por el diario EL PAIS el miércoles 27 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


“Espaldarazo al sumario del 11-m” (Editorial de ABC)

La confirmación de todos los procesamientos decretados por el juez Juan del Olmo en el sumario del 11-M supone un importante impulso hacia el juicio oral de este proceso. Aunque las ratificaciones decididas por la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional se limitan, desde un punto de vista procesal, a confirmar los «indicios racionales de criminalidad» puestos de manifiesto en el auto de procesamiento, también tienen una evidente trascendencia material, en la medida en que igualmente respaldan el resultado de la investigación judicial y las conclusiones del instructor sobre los autores del atentado y su modo de actuación. La Sala no ha sido indiferente a la evidente incorrección técnica del auto de procesamiento, al que califica de «extralimitado» y «desmesurado», si bien reconoce que un auto posterior -lo que tampoco fue un ejercicio de buena técnica judicial- remedió el error del instructor. Evidentemente, este nuevo paso judicial en la causa del 11-M no prejuzga el resultado de la vista oral, que se celebrará ante otra sección de la misma Sala de lo Penal y con todas las pruebas que soliciten las partes y les sean admitidas. Sin embargo, no cabe duda de que la confirmación de los procesamientos consolida las conclusiones obtenidas por el instructor hasta ahora y despeja interrogantes -legítimos en su origen, pero manipulados desde fuera- sobre un extremo tan esencial como el tipo de explosivo que detonó en los trenes. Para los tres magistrados no hay duda de que fue Goma 2 Eco.

Aún restan más trámites hasta la confirmación definitiva de la conclusión del sumario y de la apertura de la vista oral. Pero lo importante es que el proceso sigue su marcha, que los procesados lo están por indicios ya ratificados por un órgano judicial colegiado y que las víctimas ven más cerca la posibilidad de recibir justicia. Aún subsisten lagunas en la investigación. El propio juez instructor lo reconoció en sus autos finales, al referirse a huellas anónimas y a movimientos desconocidos de los autores en las horas anteriores a los atentados, y por eso manifestó Del Olmo que la investigación debía continuar. Cuando la propia Justicia reconoce sus limitaciones, no tiene sentido construir sobre ellas juicios paralelos ni sospechas sin sentido sobre jueces, fiscales y policías. Por otro lado, la polémica interesada sobre conspiraciones que nadie ha podido demostrar está impidiendo que ahora se valore, en su justa y amplia dimensión, la eficacia con la que el Gobierno en funciones de José María Aznar resolvió, en cuestión de días, las incógnitas principales de este terrible atentado, con detenciones de los principales responsables y datos decisivos sobre su organización que ahora forman el núcleo duro de una investigación a la que la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha dado un claro apoyo.

Editorial publicado por el diario ABC el miércoles 27 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La 'Conspiración' que nunca ha existido (26 septiembre de 2006): La Audiencia confirma el Sumario

Por Narrador - 26 de Septiembre, 2006, 8:00, Categoría: ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

La Audiencia Nacional ratifica que el 11-M se cometió con Goma-2 y que ETA no participó

La Audiencia Nacional confirmó ayer punto por punto la investigación de los atentados del 11-M dirigida por el juez Juan del Olmo y, fruto de la misma, el procesamiento de los 29 acusados de haber participado en mayor o menor medida en la matanza de los trenes en Madrid. La Sala de lo Penal avala la tesis de que fueron islamistas radicales vinculados a Al Qaida los promotores y autores del 11-M, descartando así cualquier relación de ETA con los hechos. La única referencia que se hace a la banda terrorista es para señalar que su vinculación con el 11-M «en modo alguno ha resultado adverada».

El Tribunal también considera «perfectamente acreditado» que la sustancia explosiva utilizada en los distintos escenarios criminales «provenía de mina Conchita y respondía a la denominación de Goma-2 Eco». Así lo afirman los magistrados en uno de los autos notificados ayer, con los que confirman los procesamientos dictados por Del Olmo. De esta manera, antes de la celebración del juicio (previsto para febrero), la Sala ya despeja cualquier duda en torno al explosivo utilizado para fabricar las bombas, sustancia cuya naturaleza los «teóricos de la conspiración» siguen cuestionando todavía.

A pesar de respaldar la labor realizada durante algo más de dos años por el magistrado instructor y destacar los numerosos indicios reunidos sobre la presunta participación de los veintinueve procesados en los hechos, la Sala de lo Penal reprocha a Juan del Olmo que el auto de procesamiento, dictado el pasado 10 de abril, fuera «extralimitado y desmesurado» y que no atribuyera, de forma diferenciada y personalizada para cada uno de los procesados, los indicios delictivos reunidos contra ellos, lo que ha contribuido, asegura, a generar «confusionismo» entre los abogados defensores.

Este tirón de orejas a Del Olmo es la respuesta que el Tribunal da a una queja común expresada por todas las defensas en relación con la supuesta «falta de motivación» de la resolución recurrida, un defecto que la Sala de lo Penal considera subsanado en el auto, dictado el 5 de julio, con el que el propio Del Olmo confirmó los procesamientos.

El Tribunal justifica esas posibles deficiencias en la «complejidad de la causa, en la dificultad de su instrucción, en el gran número de partícipes y en la propia barbarie del atentado en sí, con su enorme cantidad de muertos y lesionados».

No sólo en el contenido, sino también en los aspectos formales, la Audiencia Nacional ha dado su respaldo al trabajo de Del Olmo. Todos los abogados defensores denunciaron la indefensión que había causado a sus clientes el mantenimiento del secreto del sumario prácticamente hasta el último momento de la instrucción. El Tribunal, por el contrario, no cree que se haya producido ninguna vulneración de derechos y asegura que el juez ha actuado siempre conforme a la doctrina del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional.

Con el fin de simplificar, la Sala de lo Penal no ha dictado una única resolución para resolver los recursos contra el procesamiento, sino un auto por cada uno de los procesados.

Rafa Zouhier. Confidente de la Guardia Civil, la Sala detalla un gran número de indicios que le vinculan con el 11-M y expone los contactos que mantuvo con los miembros de la trama asturiana desde principios del año 2003. Sirvió de enlace entre éstos y los integrantes de la célula islamista de Madrid y participó en varias reuniones en las que se negoció la compra del explosivo. A finales de 2004, se desplazó con «El Chino» a Asturias, donde Suárez Trashorras les hizo entrega de la dinamita utilizada el 11-M.

Jamal Zougam. Presunto autor material de la matanza de Madrid tras haber sido identificado por varios testigos en los trenes de El Pozo y Santa Eugenia, es una «figura relevante en el denominado grupo de Lavapiés», y los indicios existentes contra él en la causa le incluyen «dentro de un entramado islamista yihadista» desde 2001.

Del locutorio que este procesado regentaba en Madrid salieron al menos 143 tarjetas telefónicas que fueron utilizadas por los autores de la matanza. Además, existen indicios que relacionan a Zougam con «Mohamed El Egipcio», uno de los presuntos autores intelectuales de los atentados, así como con «Serhane El Tunecino», líder espiritual del 11-M y suicida de Leganés.

La Sala afirma que viajó a Asturias junto con «El Chino» y otros procesados el 28 de febrero de 2004 con el fin de hacerse con el cargamento de explosivos que los terroristas utilizaron para cometer la matanza. Este dato, sin embargo, no aparece en el auto de procesamiento.

Abdelmajid Bouchar. Se trata del segundo de los presuntos autores materiales de los atentados. Este procesado fue identificado por un testigo en una rueda de reconocimiento como una persona que se bajó del tren en la estación anterior a la de la calle Téllez, uno de los escenarios de las explosiones. También fue visto por uno de los policías que vigilaban la vivienda de Leganés en la que se suicidaron siete terroristas al verse acorralados. Al parecer, fue Bouchar quien avisó a sus compañeros al percatarse de la presencia policial cuando bajó la basura, momento que aprovechó este individuo para huir a la carrera (era corredor de fondo) sin que pudieran apresarle.

Bouchar mantuvo «contactos telefónicos y personales reiterados» con otros de los implicados, contactos «supuestamente derivados de la idéntica adscripción ideológica a la yihad islámica». Tras un viaje a Valencia a finales de 2003, junto con Mohamed Afallah (al parecer fallecido en un atentado suicida en Irak) y Allekema Lamari (muerto en Leganés), «volvió más estricto en sus planteamientos religiosos».

Rabei Osman «El Egipcio». La mayor parte de los indicios que pesan sobre este procesado, considerado uno de los tres conspiradores de los atentados del 11-M, se basan en los contactos que mantuvo con otros procesados, como «El Tunecino», Basel Ghalyoun o Fouad El Morabit. Detenido en Milán, se han acreditado en la investigación realizada en Italia «los comentarios» que con diferentes personas de su entorno radical islamista realizó en relación con los atentados de Madrid, sobre los que mostró tener conocimiento y cuya inspiración se autoatribuyó.

Youssef Belhadj. A este procesado se le identifica con el sobrenombre de «Abu Dujana», la persona que reivindicó los atentados en nombre de Al Qaida en la cinta de vídeo hallada en una papelera próxima a la mezquita de la M-30. El perfil radical de Belhadj es uno de los elementos que hacen pensar que se trate del portavoz de Al Qaida en Europa. Como tal, habría realizado labores de adoctrinamiento sobre los procesados Abdelmajid Bouchar y Brahim y Mohamed Moussaten (los dos últimos sobrinos suyos), así como el presuntamente fallecido Mohamed Afallah. Instalado en Bruselas y vinculado con el Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM), se dedicó a recaudar fondos en una mezquita para sufragar los gastos de traslado de islamistas radicales.

En febrero de 2004, viajó a Madrid, donde mantuvo «contactos personales y telefónicos» con Bouchar, Afallah y sus sobrinos. El 3 de marzo, una semana antes de los atentados de los trenes y de manera precipitada, se marchó de España en un vuelo de la compañía Virgin.

Hassan El Haski. Los indicios que existen contra este procesado se derivan de datos proporcionados a la justicia española a través de comisiones rogatorias, de información policial suministrada desde los países en los que se detectó su presencia o de las declaraciones que sobre él han hecho otros procesados. Así, según las manifestaciones realizadas por un miembro del GICM, El Haski era uno de los líderes de este grupo en las fechas en las que se produjeron los atentados y además aseguró que había oído confesar a este ideólogo que la matanza «la había cometido su grupo», mostrándose por ello orgulloso. Entre las finalidades de la célula que lideraba, se encuentra el conseguir voluntarios para realizar la «guerra santa» con la «absoluta garantía de que los que dieran su vida por la defensa de la religión musulmana conseguirían así el paraíso». Es en este ambiente en el que El Haski animaba a sus discípulos a cometer atentados contra quien había atacado a su pueblo.

Basel Ghalyoun. Considerado por la Fiscalía autor material de la matanza de Madrid, sólo ha sido procesado por un delito de pertenencia a organización terrorista, aunque el Tribunal no ha cerrado la puerta a que se le condene como autor material de los atentados. De hecho, la Fiscalía piensa mantener su criterio en su escrito de acusación provisional, pues considera que existen suficientes indicios para considerarle partícipe directo en los atentados. Fue reconocido por dos testigos (en uno de los escenarios de las explosiones y en un restaurante de Alcalá de Henares, la noche anterior al 11-M). Entre otros elementos incriminatorios figuran las relaciones personales que mantuvo con los suicidas de Leganés y el conocimiento que, según el testimonio de varios imputados, tenía de la voluntad de «El Tunecino» de «cometer atentados terroristas en España». El perfil genético de Basel Ghalyoun fue encontrado en el desescombro del piso de Leganés. También han pesado sus numerosos contactos telefónicos con otros implicados en la matanza.

Fouad el Morabit. Los indicios delictivos contra este procesado se basan fundamentalmente en el contacto telefónico directo que mantuvo antes y después de los atentados con el también procesado Rabei Osman «El Egipcio», así como con «El Tunecino» y Jamal Ahmidan «El Chino», con quien habló en cuatro ocasiones el mismo 11 de marzo de 2004. Para la Sala, el «dato más relevante» de su participación en la matanza es que dio cobijo, junto con Basel Ghalyoun (en la vivienda que ambos compartían en la calle Virgen del Coro), al suicida Asrih Rifaat, persona que «aparece vinculada a la ejecución directa» de los atentados y cuyas ropas fueron encontradas por unos empleados en las cercanías de la estación de Vicálvaro.

Mohamed Bouharrat. Aunque el auto de procesamiento llega a la conclusión de que este procesado no es uno de los autores materiales del atentado, sí ha estado en «contacto continuo» con varios de los acusados tras salir de prisión, donde radicalizó su comportamiento «por razones de tipo religioso derivadas de las exigencias del Corán». Entre los indicios que figuran en la causa constan: la obtención de información sobre posibles objetivos, la aparición de sus huellas en un libro religioso, el hallazgo de fotos suyas tamaño carné y conversaciones telefónicas con varios procesados.

Hamid Ahmidan. Uno de los elementos incriminatorios más importantes es haber acondicionado, junto con Otman el Gnaoui, la vivienda de Chinchón «construyendo bajo el nivel del suelo un zulo» en el que ocultaron explosivos utilizados en los atentados. Además, constan en la causa numerosas llamadas a su primo «El Chino», huellas y perfiles genéticos.

Otman el Gnaoui. El Tribunal destaca el grado de confianza que tenía este procesado con Jamal Ahmidan «El Chino», para quien trabajaba en las obras de Chinchón antes citadas. Además, «utilizaba vehículos situados en la esfera de dominio de Jamal Ahmidan, realizaba los encargos que le encomendaba y era conocedor de las tendencias radicales islamistas de aquél, de su dedicación al tráfico de drogas y de las presuntas actividades de falsificación de documentos personales y relacionados con vehículos». En su declaración ante el juez, reconoció que participó en la construcción del zulo en la finca de Chinchón.

Nasreddine Bousbaa. Admitió que habló con Jamal Ahmidan de unos documentos falsificados. De hecho, los falseó con nombres árabes que «El Chino» le proporcionó; estos documentos fueron recuperados en el desescombro del piso de Leganés.

Mouhannad Almallah. Su asistencia a reuniones celebradas en Virgen del Coro, así como a las que tenían lugar junto a un río próximo a Navalcarnero, son algunos de los indicios que justifican el procesamiento de este individuo, que «ostentaba una posición de ideólogo al servicio de la causa del terrorismo islámico». Almallah tenía relaciones directas con «El Tunecino», Ghalyoun, El Morabit y «El Chino».

Mohamed y Brahim Moussaten. Sobrinos de Youssef y Mimoun Belhadj, los hermanos Mousaten fueron adoctrinados por el primero de ellos. Mohamed facilitó al huido Afallah el teléfono de Belhadj en Bélgica pese a conocer «el nivel de implicación de sus tíos en la labor de proselitismo realizada por éstos a favor de la “yihad”».

Saed El Harrak. Este procesado mantuvo una estrecha relación con varios miembros del comando operativo que cometió los atentados, contactos telefónicos que se intensificaron en las fechas previas al 11 de marzo. Algunas de esas llamadas fueron localizadas en un lugar próximo a las vías del tren en Mocejón, donde los terroristas intentaron volar el AVE Madrid-Sevilla.

Emilio Suárez Trashorras. El ex minero asturiano es el procesado sobre el que recaen las acusaciones más graves, pues se le considera cooperador necesario no sólo de los atentados de los trenes (que causaron la muerte a 191 personas y heridas a otras 1.755), sino también de la explosión del piso de Leganés (en el que se suicidaron siete islamistas, falleció un geo y otros 18 resultaron heridos). Trashorras suministró todo el explosivo al grupo liderado por Jamal Ahmidan, «El Chino», actividad sobre la que existen múltiples indicios que llevan a la Sala a confirmar su procesamiento. Entre estos elementos, el tribunal cita sus reuniones con la célula islamista de Madrid, tanto en la capital como en Asturias, para negociar la venta de la goma-2 Eco robada en mina Conchita; así como que organizara los tres viajes realizados por los también procesados Sergio Álvarez y Antonio Iván Reis, y el menor ya condenado, conocido como «Gitanillo», en los que se transportó el explosivo para entregarlo personalmente a Jamal Ahmidan. También destaca los numerosos contactos telefónicos de Trashorras con los islamistas y las expresiones que vertió «ante sus allegados» cuando tuvo noticias de los «gravísimos hechos ocurridos aquel día».

Antonio y Carmen Toro. Cuñado y esposa de Suárez Trashorras, respectivamente, la Sala atribuye al primero una labor de enlace entre el ex minero asturiano y el grupo de procesados que se relacionan con Rafa Zouhier (la célula islamista). Participó en el suministro de explosivos y, a principios de octubre de 2003, acudió a una reunión con Trashorras y Zouhier, donde los dos españoles enseñaron a este último un detonador en presencia de Jamal Ahmidan y Rachid Aglif (ambos, suicidas de Leganés). Por su parte, la esposa de Trashorras también participó en la citada reunión, así como en otra posterior en la que se «trataron las cuestiones relativas al transporte de explosivos desde Asturias y a su abono mediante entrega de sustancias estupefacientes». Además, Carmen Toro mantuvo contactos telefónicos con otros sujetos implicados en los hechos, por lo que el tribunal descarta que fuera su marido el que utilizó su terminal para efectuar las llamadas.

Iván Granados y Sergio Álvarez. Ambos participaron en dos de los tres viajes que sirvieron para transportar la Goma-2 y los detonadores a Madrid. Según la Sala, el primero mantenía «un nivel de relación y confianza grandes con Suárez Trashorras», hecho que se deduce del número de contactos telefónicos que mantuvieron, sobre todo entre el 12 y el 16 de enero de 2004. Igual que Del Olmo, el Tribunal sostiene que Granados era consciente de que la bolsa que entregó a «El Chino» contenía explosivos porque había acompañado a Suárez Trashorras a la mina para vigilar mientras el primero «recogía» el material.

Raúl González y Javier González. Trabajador de mina Conchita, Raúl González Peláez declaró ante el juez que cualquiera podía sustraer explosivos de esa explotación debido a la «absoluta falta» de medidas de seguridad. Reconoció también que esconder los explosivos que no se utilizaban con el fin de aprovecharlos al día siguiente era una práctica habitual. Además, entre finales de enero y principios de febrero de 2004 —justo las fechas en las que la goma-2 es sustraída— se intensifican los contactos de este procesado con Suárez Trashorras. Iván Granados aseguró sobre este hecho que los explosivos los proporcionaba «Rulo», apodo con el que se conoce a Raúl González. En lo que se refiere a Javier González Díaz, el menor ya condenado aseguró que mientras éste realizaba labores de vigilancia, Trashorras robaba el explosivo. Otro de los indicios que pesan sobre este procesado es el tráfico de llamadas telefónicas con el ex minero, «habiendo ido los dos a mediados de febrero de 2004 a Madrid supuestamente a recoger un vehículo».

Emilio Llano. Vigilante de la mina Conchita y Collada, se le acusa de haber permitido la sustracción de explosivos. La Sala considera suficientes los indicios de criminalidad contra este procesado.

Un texto de N. Villanueva y N. Colli publicado por el diario ABC el martes 26 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La Audiencia desmonta las sospechas del PP al afirmar que el 11-M se hizo con Goma 2

Madrid - La Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia Nacional afirmó ayer que la sustancia explosiva utilizada en los atentados del 11-M "provenía de Mina Conchita y respondía a la denominación de Goma 2 Eco". Esa afirmación desmonta la teoría conspirativa que apoya el PP respecto a que no se conoce ni el tipo de dinamita que se utilizó en los atentados de los trenes ni su procedencia. El Tribunal, que confirmó el auto de procesamiento de los 29 imputados por los atentados de los trenes de la muerte, destacó que tanto el origen como la identificación de los explosivos "figura perfectamente acreditada" en los autos.

El tribunal -presidido por Fernando Bermúdez de la Fuente, e integrado por Carmen Paloma González Pastor y Juan Francisco Martel Rivero- rechazó todos los recursos contra el auto de procesamiento dictado por el juez Juan del Olmo, incluido el presentado por la fiscal Olga Sánchez, que pretendía que se procesase a Basel Ghalyoun como autor material. La fiscal consideraba que éste había sido reconocido fotográficamente como uno de los terroristas que colocaron bombas en los trenes, pero que luego no había podido ser reconocido en rueda de reconocimiento de presos porque había cambiado notablemente su fisonomía, puesto que había engordado mucho y se había cortado el pelo al cero.

El tribunal, sin embargo, no ha admitido el recurso de la fiscal por entender que en este momento lo que procede es decidir si existen indicios racionales de que Ghalyoun cometió un delito por el que deberá ser juzgado, como así es, y no cuál es la calificación jurídica que correspondería a los hechos. Ésta deberá ser precisada en los escritos de calificación provisional por parte de las acusaciones. Es decir, que la fiscal podrá acusar en su momento a Ghalyoun como autor de los atentados, sin que sea necesario modificar el auto de procesamiento.

El tribunal, a pesar de confirmar los 29 procesamientos dictados por el juez Del Olmo, censura duramente las deficiencias del mismo en varios de los autos dictados. Así, en el de Rafa Zouhier se destaca que "el auto de procesamiento dictado [por Del Olmo] no se corresponde con un resumen fundado de los hechos ocurridos y su respectiva imputación a cada uno de los procesados, atendiendo a las diligencias de investigación practicadas, pues, en su extensa redacción, se mezclan una serie de datos absolutamente dispares como son la secuencia del propio atentado al que se describe con total minuciosidad, inclusión de informes policiales íntegros, interminables listas de llamadas telefónicas y otros datos que apenas tienen relación con la implicación de los ahora procesados en el atentado, todo ello, unido a una escasa motivación con respecto a la concreta imputación delictiva de cada uno de los diversos procesados".

No obstante, esos defectos, para el tribunal, aparecen subsanados en el auto posterior por el que el propio magistrado resolvió la reforma y confirmó los procesamientos iniciales. "Las deficiencias", puntualiza el tribunal, "deben atemperarse" debido a "la propia complejidad de la causa, (...) la gran dificultad de su instrucción, (...) el gran número de partícipes y su relación interna, o (...) la propia barbarie del atentado en sí con su enorme cantidad de muertes y lesionados".

Objeciones superadas

"Dando por supuesto lo anterior, no puede desconocerse que todas esas objeciones han sido notablemente superadas en el auto que resuelve el recurso de reforma, donde, con mucha mayor precisión, aparecen las implicaciones materiales de cada uno de los procesados y su conexión con el resto, ya sea a través de las conversaciones telefónicas, documentación intervenida, huellas analizadas o declaraciones testificales o de otros coimputados que permiten obtener suficientes datos indiciarios" sobre la ejecución de los atentados.

Además, ayer se proporcionó a los letrados una copia digitalizada del sumario y se les informó del calendario aproximado: hacia el 15 de noviembre se producirá la apertura del juicio oral o la revocación del sumario. Antes de Navidad deberán estar presentados los escritos de calificación jurídica tanto por las acusaciones como por las defensas. El juicio se iniciará a principios de febrero de 2007 en las dependencias de la Casa de Campo y durará hasta agosto como mucho. La sentencia se hará pública en octubre o noviembre.

BASEL GHAYOUN: El tribunal no agrava su participación 

Basel Ghalyoun, sirio de 26 años, está considerado por la fiscal Olga Sánchez como autor material de los atentados. Dos testigos le reconocieron fotográficamente como uno de los terroristas que colocaron artefactos en los trenes de cercanías el 11 de marzo de 2004 en Madrid. Sin embargo, esas identificaciones no fueron ratificadas en las ruedas de reconocimiento. La fiscal adujo que Ghalyoun había cambiado de aspecto, que había engordado mucho y que se había cortado el pelo muy corto, cuando el día de los atentados lo llevaba notablemente más largo.

El juez del Olmo creyó en marzo que no había indicios suficientes para considerarlo autor material de los atentados, aunque sí para estimar que pertenecía a la organización terrorista que los cometió.

La fiscal recurrió para que se le imputasen los 191 asesinatos y 1.755 asesinatos en grado de tentativa. El tribunal ha considerado que no es el momento para ello, pero sí recuerda que alojó al suicida y autor material Asri Rifaat Anuar el 11 de marzo, que un gorro con su perfil genético apareció en el piso de Leganés donde se suicidaron siete de los autores materiales de los atentados y que existen contradicciones graves entre sus declaraciones y lo manifestado por otros de los imputados.

RAFÁ ZOUHIER: Intermediario en el tráfico de dinamita 

Rafá Zouhier, marroquí de Casablanca, de 27 años, confidente de la Guardia Civil en temas de droga está procesado por colaboración con banda terrorista. Su letrado preguntaba al tribunal en la vista del recurso, cuál era la banda con la que colaboraba.

Y para los magistrados, "la respuesta es clara. Su actuación, en síntesis, ha consistido en poner en relación los procesados asturianos -proveedores de explosivos- con quienes estaban interesados en su adquisición, a cambio de droga o de dinero, y, en este segundo grupo no cabe la menor duda de que se encontraba tanto el fallecido Jamal Ahmidan como varios de los procesados árabes en los que concurrían, a criterio del Instructor y de la Sala los presupuestos penales de banda armada".

Es precisamente en el auto que confirma el procesamiento de Zouhier, donde el tribunal señala que está acreditado que los explosivos utilizados en los atentados del 11-M provenían de Mina Conchita y respondían a la denominación Goma 2 Eco.

El auto detalla los contactos y reuniones que Zouhier mantuvo con José Emilio Suárez Trashorras, Jamal Ahmidan y otros implicados hasta que este último se desplaza a Asturias y Suárez "le provee de los explosivos que serán utilizados en el atentado del 11 de marzo".

J. EMILIO SUÁREZ TRASHORRAS: Proveedor de los explosivos utilizados 

El tribunal confirma el procesamiento de José Emilio Suárez Trashorras, destacando que frente a sus alegaciones de que no existen datos sobre su participación en los hechos, el instructor le atribuye una "muy relevante intervención", como "proveedor de la sustancia explosiva utilizada".

De sus declaraciones y de las de otros inculpados y testigos, "existe constancia de reuniones" celebradas el 28 de octubre y el 18 de noviembre de 2003 en Madrid, entre Suárez Trashorras y el jefe de logística del grupo islamista Jamal Ahmidan, a las que también asistieron otras personas y en las que se trató "del asunto del transporte de explosivos desde Asturias a Madrid", siendo desde entonces frecuentes sus contactos telefónicos. El procesado conseguía los explosivos "de la mina Conchita, debido a su condición de antiguo trabajador en la misma, siendo ayudado por el minero Raúl González Peláez, quien ha reconocido que José Emilio le vendía sustancia estupefaciente".

Los magistrados señalan que Suárez Trashorras dedujo la "adscripción islamista radical" de Jamal Ahmidan y también "la intervención de éste en los atentados del 11 de marzo de 2004, por las expresiones que vertió ante sus allegados una vez tuvo noticias de los gravísimos hechos ocurridos aquel día".

AUTORES MATERIALES: Las tarjetas de Zougam y las huellas de Bouchar 

Jamal Zougam y Abdelmajid Bouchar serán las dos únicas personas que se sienten en el banquillo del juicio del 11-M acusadas de ser autores materiales de los 191 asesinatos por los atentados de los trenes.

En los autos de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional se rechazan los recursos de apelación presentados por las defensas de Zougam y Bouchar confirmando que los indicios encontrados durante la investigación judicial son suficientes para atribuir a ambos su participación directa en la matanza de Madrid.

Respecto a Zougam, los magistrados de la Audiencia Nacional sostienen que han quedado suficientemente acreditados sus contactos con miembros de la célula islamista que atentó en Madrid -entre ellos con Allekema Lamari; Serhane, El Tunecino, y Jamal Ahmidan, El Chino-. Además, recuerdan que la tienda que regentaba Zougam vendió a los terroristas del 11-M hasta 30 tarjetas para teléfonos móviles, de las que al menos 14 ha quedado acreditado que se utilizaron por parte de los miembros del comando islamista, bien para montar las bombas o bien para sus propias comunicaciones. El auto no hace referencia a que dos testigos que viajaban en los trenes el día del atentado vieron a Jamal Zougam y lo reconocieron una vez preso en dos ruedas de reconocimiento.

En el caso de Bouchar, los magistrados recuerdan también sus contactos con algunos de los participantes en la matanza que se suicidaron en el piso de Leganés; la presencia de sus huellas en alguno de los escenarios en los que estuvieron los terroristas (la vivienda de Leganés donde se produjo el suicidio de siete de ellos o en la casa de Chinchón donde se montaron las bombas) y la declaración de un testigo que, al igual que en el caso de Zougam, le vio en los trenes de la muerte de los que supuestamente bajó en una estación anterior a la que se produjeron las explosiones. Ese testigo se ratificó en su apreciación en una rueda de reconocimiento posterior.

Por último, el auto que rechaza la apelación de Bouchar señala que uno de los policías que vigilaban la casa de Leganés donde estaban los suicidas vio a Bouchar arrojar una bolsa al contenedor de basura y huir corriendo al presentir que lo seguían.

CONSPIRADORES PARA EL ATENTADO: Los vínculos de la célula con jefes islamistas 

El auto de procesamiento del juez Juan del Olmo sobre los atentados del 11-M considera a Rabei Osman, El Egipcio, Hassan el Haski y Youssef Belhadj conspiradores para un delito de terrorismo.

En el auto de la Sala de lo Penal conocido ayer se confirman estos tres procesamientos y se desestiman los recursos de apelación de las defensas de los tres islamistas.

Hassan el Haski. Los magistrados consideran acreditado que Hassan el Haski era uno de los líderes del Grupo Islámico Combatiente Marroquí cuando se produjo la matanza de los trenes. Hassan el Haski "animaba a quienes pertenecían a su grupo a cometer atentados contra quien había atacado su pueblo, premiando con el paraíso a quienes se inmolaran en tal misión", según el auto judicial.

Youssef Belhadj. "El procesado fue detenido el 19-3-2004 en Bélgica, donde residía en el mismo domicilio que su hermano Mimoun Belhadj, sito en la plaza Duquesa de Brabant de Molenbeek. Allí se desplazaron, a finales de noviembre y a principios de diciembre de 2003, sucesivamente, Abdelmajid Bouchar [procesado como autor material del 11-M] y Mohamed Afalah, a quienes habían conocido a través de los sobrinos de los primeros, llamados Brahim y Mohamed Moussaten (...). Existe constancia de la venida del procesado recurrente a Madrid en febrero de 2004, donde mantuvo contactos personales y telefónicos con Abdelmajid Bouchar, Mohamed Afalah y sus sobrinos Brahim y Mohamed, Moussaten, adoctrinándoles sobre la yihad islámica, habiéndose marchado de España, de forma precipitada, según uno de sus sobrinos, el 3-3-2004 en un vuelo de la compañía Virgin".

Rabei Osman, El Egipcio. "La investigación de Italia destapó que El Egipcio realizó comentarios a las personas de su entorno radical islamista que versaban sobre los atentados de Madrid, sobre el grupo que intervino y personas integrantes del mismo (...). Sus relaciones con otros procesados y presuntos implicados en los atentados, así como el conocimiento que sobre los atentados tenía y la asunción de los mismos como algo favorable a la causa yihadista... evidencian los mencionados indicios racionales, que se dan por reproducidos y se asumen plenamente por la Sala".

Un texto de José Yoldi publicado por el diario EL PAIS el martes 26 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Garzón cita a cinco policías por el 'caso del ácido bórico' 

Madrid - El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ha abierto diligencias para investigar la denuncia de la plataforma España y Libertad sobre una supuesta falsificación de un informe policial sobre los atentados del 11-M. El magistrado, que ha declarado secreta la investigación, ha citado para el próximo jueves, 28 de septiembre, al comisario general de la Policía Científica, Miguel Ángel Santano, y a cuatro peritos policiales que elaboraron el citado informe.

La denuncia señala que tres peritos policiales relacionaron una determinada cantidad de ácido bórico aparecida en 2004 en el domicilio en Lanzarote de Hassan el Haski, uno de los procesados del 11-M, con la misma sustancia aparecida en un piso franco de ETA en Salamanca en 2001. Esa referencia de los peritos que vinculaba a El Haski con ETA fue considerada una "elucubración" por el Ministerio del Interior y desapareció del informe remitido al juzgado. Debido a que el sumario del 11-M está cerrado, la denuncia fue remitida a Garzón porque éste tiene abierto otro sumario a El Haski.

Un texto de J. M. L. publicado por el diario EL PAIS el martes 26 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La 'Conspiración' que nunca ha existido (24 de septiembre de 2006): Presionando a Rajoy

Por Narrador - 24 de Septiembre, 2006, 8:00, Categoría: ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

“Estrategias cruzadas en el PP” por Ángel Collado

MADRID. «Si nos equivocamos (con el 11-M), ya pagaremos electoralmente por ello» (Zaplana). «El 11-M no puede ser el eje central de nuestra actuación como partido político de oposición que quiere ser gobierno y que es alternativa de gobierno» (Piqué). El Partido Popular vive con cierta esquizofrenia el arranque del curso político en el que se juega buena parte de sus posibilidades de volver al poder en 2008. Eduardo Zaplana, al frente del grupo parlamentario, apuesta por remover el atentado y en el empeño se apoya en aliados mediáticos que se declaran afines al PP. Otros dirigentes nacionales como Ángel Acebes y, sobre todo, los regionales que se tienen que examinar inmediatamente ante las urnas -Piqué, Camps o Ruiz-Gallardón- prefieren una oposición más pegada a los problemas de los ciudadanos y a los flancos abiertos en canal que ofrece el Gobierno de Zapatero, como la inmigración, las cesiones a los nacionalistas o la negociación con ETA. Pero estos últimos se encuentran de frente con los altavoces en que se apoya Zaplana.

Entre la opción de alentar la «teoría de la conspiración» en el 11-M con el objetivo o la esperanza de que acabe por aparecer una pista que de verdad cuestione la victoria electoral del PSOE en 2004 -algo más que ácido bórico- y la opción del giro hacia una oposición con propuestas y alternativas, Rajoy ha elegido las dos al tiempo.

Las aparentes contradicciones entre los defensores de una y otra vía, dicen todos, no son tales. «Yo no voy por libre» y «Digo lo que Rajoy no puede decir» son frases repetidas en voz baja. El sucesor de Aznar deja hacer y no desautoriza a nadie. Pero se quitó de en medio en la última interpelación de su portavoz parlamentario sobre el 11-M. Los diferentes «énfasis» en las estrategias de oposición también se mezclan con diferencias y ambiciones personales. A los barones autonómicos y alcaldes, en campaña ya para las autonómicas en Cataluña y de mayo en casi toda España, no les interesa un PP nacional empeñado en el 11-M («con balance cero en la opinión pública», avisan), sino un referente unido, centrado en hacer una oposición «de alternativa» y ocupado en los problemas que afectan directamente a los ciudadanos que tienen que votarles.

El mérito de la unidad

En la dirección del PP presumen del mérito de mantener la unidad pese al mazazo que supuso perder las elecciones y sostienen que es en «el entorno» del centro derecha donde se reproducen las diferencias que en otro tiempo marcaron la existencia de las diferentes formaciones políticas que peleaban por ese espacio político hasta que la refundación del PP con Aznar al frente zanjó el problema. Sin embargo, algunos veteranos empiezan a ver lo que llaman «las diferentes camarillas», que cada uno manda en su parcela con excesiva autonomía: los portavoces en sus respectivos grupos parlamentarios, Acebes en la sede central y los barones autonómicos en sus ámbitos regionales hasta amenazar, al menos de puertas afuera, la imagen de absoluto control que, a su juicio, debe dar Rajoy.

Hay detalles y nombramientos de los principales dirigentes del PP que han sentado mal en el partido y el grupo parlamentario. En la sede de Génova, el aterrizaje de la periodista Cayetana Álvarez de Toledo como jefa de gabinete de Ángel Acebes provoca recelos entre los veteranos de la casa. La noticia de su presencia el pasado lunes en la reunión del comité de dirección, verdadero núcleo duro del PP, corrió por el renovado edificio del partido de la oposición. A ex ministros y antiguos miembros de ese órgano no les gustó el hecho de que Álvarez de Toledo, que aún ejerce la profesión en un periódico y en una emisora de radio, estuviera en un órgano tan restringido al que sólo asisten el presidente, el secretario general y los secretarios ejecutivos -rara vez los portavoces- y donde se prepara el plan de trabajo para la semana. Dicen los «ex» que nunca se sentó allí ningún ayudante de ningún secretario general.

En el Grupo Popular del Congreso tampoco han caído bien los últimos nombramientos. A la hora de cubrir la baja que dejó Ana Palacio en la presidencia de la Comisión Mixta para la Unión Europea -1.250 euros extras al mes, secretaria y coche de incidencias-, Eduardo Zaplana ha propuesto a Carlos Aragonés, ex jefe de Gabinete de José María Aznar que se ha estrenado como parlamentario en esta legislatura. De nuevo son los veteranos los que se quejan. Ese tipo de cargos tradicionalmente son reservados para ex ministros o los diputados con más larga trayectoria en la Cámara.

A esa ruptura de tradiciones en la que algunos ven el peligro del nacimiento de «las camarillas» se unen los problemas de fondo de las alianzas mediáticas que se cruzan en los intereses de unos y otros. Los medios autocalificados de afines que se arrogan la misión de esclarecer los misterios del 11-M encuentran el apoyo y coordinan sus lanzamientos con Zaplana, pero arremeten contra otros dirigentes del PP que, además, son los que tienen las citas más próximas con las urnas. Es el caso de Josep Piqué, que el próximo 1 de noviembre concurre en las elecciones autonómicas catalanas, solo frente a nacionalistas, socialistas y jugando en su contra la emisora de radio que se dirige a los militantes y votantes del PP pero que no deja de denostarle, e incluso prefiere ensalzar a la plataforma antinacionalista que se ha convertido en un problema añadido para el partido de Rajoy en Cataluña.

Es, según reconocen en la dirección del PP, una clara muestra de su fracaso en lo que llaman «la política de medios». En Cataluña echan cuentas los populares y, sin más aspiraciones que quedarse con los 15 escaños que ahora tienen, se preguntan qué influencia podrá tener en su electorado -poco dado a la movilización en comicios autonómicos- ese panorama tan hostil. La abstención será muy alta por el desprestigio general de los políticos en Cataluña y contar con todos los incondicionales, clave para salvar la cara. Y también recuerdan que si el fracaso es sonado, a Piqué le culparán por haber sido poco duro en la oposición, pero a continuación la factura del fiasco será también remitida a Rajoy con cargo a su «liderazgo» nacional.

La prueba del nueve

Después de las elecciones catalanas, el cruce de estrategias, en cuyo centro siempre está Rajoy, se dará en Madrid, cuyo Gobierno regional y la Alcaldía de la capital será el último domingo de mayo, en los comicios autonómicos y municipales, la prueba del nueve para la oposición y sus posibilidades de dejar de serlo. Para el PP es vital mantener esas parcelas de poder si quiere optar a ganar las elecciones de 2008 y ante esa cita se asegura que Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallardón han suscrito un pacto de «no agresión» que, de momento, respetan ambos.

El alcalde, como Josep Piqué, cuenta con la animadversión de algún aliado mediático de Zaplana, pero con eldato contrastable de que la última vez que éste predicó contra la posición oficial del partido -el «no» en el referéndum sobre la constitución europea frente al «sí» propugnado por el PP- el electorado prefirió de forma abrumadora seguir la recomendación «política» en vez la del periodista en cuestión. Rajoy recuerda que nadie le ha marcado desde fuera ninguna línea política -lo demostró la última vez en el apoyo al envío de tropas al Líbano- y evita cualquier choque interno, una de las cualidades por las que Aznar le eligió sucesor.

Publicado por el diario ABC el domingo 24 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Mesquida: «La conspiración de islamistas, etarras, policías y políticos para desbancar al Gobierno es delirante»

«En algún momento han llegado a intentar la deslegitimación de la institución monárquica»

A las nueve de la mañana del jueves, en su despacho de la Dirección General de la Guardia Civil que no ha abandonado tras su nombramiento como máximo responsable de los dos Cuerpos policiales, Joan Mesquida estaba absolutamente tranquilo, a pesar de que un periódico y una emisora de radio habían lanzado ya la acusación de que Interior había falsificado un informe pericial sobre el 11-M que relacionaba a ETA con los islamistas que perpetraron la matanza. «He pedido máxima transparencia. Todo se aclarará y muy pronto». Por la tarde el «escándalo» ya no era tal, aunque los «teóricos de la conspiración» aún intentaban mantenerlo vivo.

— Se ha acusado a un sector de las Fuerzas de Seguridad de haber dado una especie de golpe de estado para desalojar a un Gobierno del poder. ¿No ha llegado ya el momento de que intervenga el fiscal general del Estado?

— Creer que hubo una conspiración entre terroristas de ETA, terroristas islamistas, miembros de la Policía y políticos para desbancar al Gobierno es delirante y se descalifica sin más. Lo que no hay que olvidar es que estamos en puertas del juicio oral tras la instrucción de un sumario laborioso y complejo. Ahora hay que dejar que los jueces juzguen lo que ocurrió el 11-M. El intento de deslegitimar las instituciones judiciales o policiales por parte de algunos es algo que en España no es nuevo. No es la primera vez que por motivos espurios se intenta justificar argumentos utilizando la deslegitimación de las instituciones. Incluso, en algún momento han llegado a intentar la deslegitimación de la institución monárquica. Por desgracia, estamos acostumbrados a que se usen este tipo de estrategias.

— Hay muchos policías y guardias civiles que se han jugado y se juegan la vida en la lucha contra el terrorismo y que piensan que este es un monstruo que se ha permitido que creciera sin que nadie diera una respuesta adecuada. ¿Es ahora cuando el Gobierno se da cuenta de la magnitud del problema?

— En el tiempo que llevo al frente de la Guardia Civil y en el poco tiempo que llevo al frente de la Policía he tenido la oportunidad de hablar con muchos responsables de la lucha antiterrorista, y afortunadamente estas situaciones no hacen mella en su profesionalidad ni en su capacidad de trabajo. Sin duda, estas actuaciones afectan negativamente al estado de ánimo, pero no les restan ni un ápice sus ganas de trabajar. Mi primera reunión de trabajo cuando llegué al mando único fue con los responsables de la lucha contra el terrorismo y puedo asegurar que están trabajando con toda intensidad.

— Cuando oye, lee o le cuentan lo que algunos medios aseguran, ¿qué es lo que le viene a la mente?

— Obviamente, no me gusta que se dé crédito a personas sin ningún tipo de prestigio ni escrúpulos. A partir de ahí, he de decir que tengo la absoluta convicción de que el atentado del 11-M fue perpetrado por radicales islamistas y que todo lo que se una a esto es una pura especulación. Aquí no ha habido ninguna conspiración. Lo que me duele de todo este debate es que se pierda de vista que hubo 192 muertos, me produce un cierto asqueo moral.

— ¿Cómo califica la postura de un sector muy concreto del PP que da pábulo a esta teoría conspirativa?

— La sensación que tengo es que estar diariamente avalando este tipo de informaciones pone de manifiesto que no hay soluciones alternativas a los problemas. Los ciudadanos quieren saber la verdad de lo que ocurrió el 11-M, pero también lo que va a pasar con la economía, la vivienda o la seguridad ciudadana.

— Hay quien ha vinculado el llamado «proceso de paz» con el 11-M. ¿No es un salto todavía más grave en la deslegitimación de la acción del Gobierno?

— Sin duda. Estamos en un momento en donde podemos felicitarnos de que llevamos más de tres años sin un asesinato, en una situación de alto el fuego permanente y en unas condiciones inmejorables para acabar con la violencia. Es una oportunidad que no se debe desaprovechar.

— ETA está ahora en una estrategia de ejercer mayor presión sobre el Gobierno con actos de kale borroka. ¿Lo tenían previsto?

— Es un hecho objetivo que hay una intensificación de la violencia callejera. Nosotros trabajamos como si el proceso de paz fuera a ir mal, porque en el concepto de seguridad se tienen que estudiar todas las hipótesis y es fundamental prever las más peligrosas.

— ETA ha avisado de que si en pocas semanas el proceso no avanza, la situación de alto el fuego permanente podría ser reversible. ¿Qué opina de este envite de la banda?

— ETA y lo que se llama el entorno están mayoritariamente convencidos de que por la violencia no van a lograr sus objetivos. Es muy importante que entren en la vía democrática, en la que se puede hacer cualquier planteamiento siempre que no se use la violencia. Sería un privilegio asistir al fin de ETA estando al frente de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y sería una desgracia enorme el que la banda retomara la actividad armada.

— Zapatero siempre ha dicho que cualquier tipo de violencia era incompatible con el diálogo. Ahora hay kale borroka y el presidente dice que los contactos son inminentes. ¿Qué ha cambiado?

— No me corresponde opinar sobre ello. Mi responsabilidad es que las Fuerzas de Seguridad trabajen con la misma intensidad o mayor para tener previstas respuestas a cualquier hipótesis. Hay que estar preparados por si los asesinatos vuelven a repetirse.

— Hay un dato llamativo y es que se ha intensificado la kale borroka y en cambio desde la tregua sólo ha habido un par de detenciones, esta misma semana y realizadas por la Ertzaintza. ¿Se ha perdido capacidad operativa?

— En temas de terrorismo callejero la Ertzaintza tiene sus competencias. La Guardia Civil y la Policía, desde la declaración de alto el fuego, han detenido alrededor de 23 personas relacionadas con ETA. La realidad es que ahora mismo no hay una actividad armada y lo lógico es que el número de detenciones sea menor por este motivo. Algunos responsables de esta lucha me comentaban que ahora tenían desdibujados a sus enemigos porque no estaban actuando y esto les podía producir una sensación de trabajar sin ver resultados, pero la realidad es que la situación es la que es y es lógico que si no se produce una actividad armada y no hay detrás de esta actividad armada una actividad logística el número de detenciones sea menor.

— ¿Han detectado los servicios de información que el sector duro de la banda está imponiendo sus tesis?

— La sensación que hay es que mayoritariamente se apuesta por el proceso de paz. Sí hay determinadas psicopatías que pueden ser incompatibles con este camino. Las escenas que hemos visto estos días de algunos miembros de ETA hacen pensar que en cualquier situación que no sea la violencia estas personas no van a estar cómodas.

— En este mismo sentido, ¿es previsible o al menos no descartable que se pudiera producir una escisión en la banda?

— Esta es una hipótesis que no se descarta porque además tenemos el antecedente del IRA. Cuando arrancó el proceso en Irlanda surgió lo que se llamó el IRA auténtico, que perpetró el atentado de Omagh. Por eso, esta posibilidad de que surja un grupo escindido que piense que sólo puede conseguir sus objetivos con más asesinatos es contemplada por las Fuerzas de Seguridad.

— Personas del PSE, del PP e incluso antiguos miembros de ETA creen que la banda no tiene ninguna intención de abandonar las armas, pero también que la reversibilidad del proceso es difícil, porque la sociedad vasca y la española en su conjunto no asimilarían el impacto de un asesinato. ¿Comparte usted ese análisis?

— Sí, tengo la misma opinión. En todos los momentos de la lucha contra ETA las circunstancias han tenido su importancia. A la banda se la ha debilitado con los tres pilares: la eficacia policial, la firmeza judicial y la cooperación internacional. En este momento estamos en unas condiciones para alcanzar la paz de manera definitiva. Yo creo que hay que intentarlo. El proceso es un camino que se va a recorrer con dos linderos, el respeto a la legalidad y la memoria de las víctimas. Con estos condicionantes, con el hecho de que no se va a pagar un precio político, estamos en buenas condiciones para asistir al fin de la violencia.

— Hay otro asunto muy delicado, el soplo policial a un miembro del «aparato de extorsión» de ETA. ¿En qué fase está la investigación?

— Cuando el juez ha pedido algún tipo de informe a la Guardia Civil se le ha aportado. A partir de ahí es una investigación secreta.

— ¿Hay alguna explicación lógica a lo que ocurrió?

— Este tema yo lo he visto desde mi responsabilidad anterior como director general de la Guardia Civil en donde el juez pidió una información y se le dio. No nos ha vuelto a pedir más informes o que hagamos más gestiones.

— ¿Pero qué gravedad atribuye a este hecho?

— Habrá que esperar. Los tiempos informativos no coinciden con los judiciales. Lo mejor en estos casos, como responsable de las Fuerzas de Seguridad, es esperar a la resolución judicial.

— En un momento clave del llamado «proceso de paz» se ha relevado al máximo responsable de la Policía en la lucha contra el terrorismo. ¿Fue él quien pidió el cambio? ¿Tiene algo que ver con el 11-M?

— A esta persona se la ascendió. No sé si el cambio tiene algo que ver con esto o no. Yo lo que he visto es a una persona duramente criticada en algunos medios de comunicación y cuando uno recibe esas críticas, en muchas ocasiones injustas, a todos nos duele. Esto puede producir una sensación de un cierto cansancio. Yo creo que el comisario Rubio ha sido calumniado, los juicios sobre él afectaron en algunos casos a su profesionalidad. El ministro dejó claro su aprecio a la profesionalidad de esta persona.

— Hay otro asunto que en este momento es clave como es la inmigración. ¿Se ha convertido, junto al llamado proceso de paz, en una prioridad de su Dirección General?

— Es un problema en el que el Gobierno está volcado. Pero no se ha convertido ahora en un problema; la inmigración ilegal en España comienza alrededor del año 95. El grueso coincide con el Gobierno del PP, que realizó cuatro regularizaciones, legalizó a 500.000 inmigrantes y dejó debajo de la alfombra a 800.000. Con el PP había en España 1.300.000 ilegales. En 2002 y 2003 llegaron a Canarias 19.500 inmigrantes ilegales. El Gobierno popular gestionó mal el problema de la inmigración. El actual Ejecutivo, en cambio, hizo la regularización ligada a contratos de trabajo, puso legalidad donde había ilegalidad y dignidad donde había indignidad. Por tanto, no puedo entender que se hable de efecto llamada cuando los inmigrantes regularizados ya estaban en España. Ahora bien, no negamos la dimensión del problema. Si en un barco caben 50 personas y suben otras 1.000, lo que tenemos son 1.050 náufragos. Una llegada masiva de millones de personas provocaría la quiebra del estado del bienestar. Lo que hay que hacer es luchar contra la inmigración en origen, como venimos haciendo. El inmigrante ilegal tiene que saber que tarde o temprano se tendrá que ir de España.

— Llama la atención que haya cuantificado los inmigrantes ilegales que había con el PP, porque entonces es de suponer que saben cuántos hay ahora...

— La última regularización del PSOE afectó a 600.000 inmigrantes que ya estaban en España. A partir de ahí los cálculos son complicados, desconozco el número de irregulares que pueda haber en España. Lo que digo es que hay un problema importante y que sería bueno que hubiera un pacto de Estado entre los dos principales partidos. Esta situación no la ha generado el actual Gobierno, y el anterior ha estado durante ocho años, que es cuando se produjo el grueso de este fenómeno. En todos los mecanismos que se han puesto en marcha, excepto en el caso del SIVE, hemos partido de cero.

— Es curioso que se pida un pacto de Estado de inmigración al tiempo que se descalifica toda la gestión del PP en esta materia.

— Hay que hacer borrón y cuenta nueva. Creo que sería bueno, quizá no fundamental, que existiera ese pacto para exigir también más actuaciones a la Unión Europea. Este es un problema de dimensión comunitaria, y requiere soluciones a ese nivel. Ahora hay unos mecanismos que nosotros agradecemos, pero hay que convencer a Europa de que esto es un problema global.

— En la cumbre europea de Tampere de esta semana Alemania y Austria han puesto dificultades a que se concedan nuevas ayudas económicas a España. ¿Hay una falta de sensibilidad absoluta?

— Falta de sensibilidad absoluta no, porque por primera vez se han establecido mecanismos de control de la inmigración ilegal con medios europeos. Sí es verdad que hay que seguir haciendo esfuerzos para convencer de que el problema no se soluciona a corto plazo y que va a continuar. Hay algo de sentido común: si Europa decide que no haya fronteras interiores tiene que reforzar las fronteras exteriores, y la del sur de Europa es la española y sufre el problema de la inmigración ilegal.

— ¿Es mantenible en el tiempo la dinámica actual de conceder importantes ayudas a los países para que acepten las repatriaciones?

— No hay otra solución que controlar la inmigración en origen y las repatriaciones. Otro aspecto importante es la inversión en políticas de desarrollo, que en estos dos años ha aumentado en un 30 por ciento, pero se trata de medidas a medio y largo plazo. Ahora mismo tenemos un problema a corto plazo, que es la llegada cada día de inmigrantes indocumentados. Ningún país quiere aceptar a un inmigrante que no tenga la certeza de que es un nacional suyo, por lo que hay que convencerles para que vengan comisiones de identificación. Hay que entender también que para estos países la inmigración no es un problema, sino una solución, ya que estas personas envían remesas de dinero a sus familias y son una válvula de escape social. Y en estos países hay elecciones también, y opinión pública, y eso hay que tenerlo en cuenta.

— La inmigración no está unida a la delincuencia, pero según los últimos datos de la Fiscalía General del Estado los índices de criminalidad alcanzan cotas como las de 2002. ¿La inmigración ilegal tiene que ver con este fenómeno?

— Hay inmigrantes ilegales que delinquen y nacionales que delinquen. Cualquier generalización no sólo no es acertada sino que también es peligrosa. Dejando muy clara esta premisa, la realidad es que alrededor del 30 por ciento de las detenciones que se practican en España son de extranjeros.

— El Gobierno ha anunciado la creación del Centro de Inteligencia contra el Crimen Organizado. ¿Cuándo va a entrar en funcionamiento?

— Se está ultimando todo el mecanismo de funcionamiento y el protocolo y en los próximos días se designará quién va a dirigir este centro. Se está haciendo un esfuerzo importante en la lucha contra la criminalidad organizada, con la creación de equipos específicos tanto de la Policía como de la Guardia Civil, que además van a aumentar.

— Crisis de inseguridad como la vivida en Cataluña han demostrado que las policías autonómicas no pueden abordar en solitario un fenómeno de esta magnitud. ¿Ha llegado el momento de hacer un debate a fondo sobre el modelo policial?

— Cuando se construye una nueva organización, tal como ya sucedió con el estado de las autonomías, no se sabe exactamente cómo va a quedar definitivamente articulada. Trabajamos en la mejora de la coordinación con las policías autonómicas. Si el Gobierno ha tomado la decisión de crear un mando único para mejorar la coordinación y la eficacia, todos los mecanismos que favorezcan también esto con las policías autonómicas se intensificarán.

— ¿Ha aumentado la sensación de inseguridad?

— Hay determinados delitos que provocan una alarma social muy considerable aunque el número de esos delitos sea muy pequeño. Por ejemplo, los secuestros exprés, que en España son insignificantes pero que cuando se produce un caso se dispara la sensación de inseguridad porque todos podemos ser víctimas de ese delito. Hay una tendencia a la baja en los índices de criminalidad. Respecto al año anterior, hasta julio de 2006 se había producido una disminución del 4,4 por ciento, y alcanza el 6,4 la bajada en delitos contra el patrimonio. Dicho esto, no me gustan las estadísticas. Yo no le puedo decir que está bajando este tipo de delitos a una persona a la que le han asaltado en su casa, maniatado y golpeado. Mi obligación es que haya más Policía, más Guardia Civil y que cuenten con mejores medios. Mi grado de insatisfacción será permanente, porque siempre habrá delitos y delincuentes.

— Una de las banderas del Gobierno ha sido la lucha contra la violencia de género y este año han sido asesinadas ya casi 60 mujeres... ¿Se van a destinar más agentes a la protección de las víctimas?

— El número de mujeres víctimas de la violencia de género es impactante. Hemos incrementado en un 56 por ciento el número de especialistas de la Policía y la Guardia Civil. Hay equipos de atención en todas las provincias en la demarcación de la Policía y en todas las Comandancias de la Guardia Civil. Pero es evidente que hay que seguir incrementando medios.

Una entrevista de José Antonio Zarzalejos y Pablo Muñoz publicada por el diario ABC el domingo 24 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Montserrat Negrera: «Investigar el 11-M no está entre los objetivos prioritarios del PP»

Número dos de la candidatura del PP catalán en las elecciones autonómicas

BARCELONA. - Ha dicho que tiene intención de cambiar la imagen que tiene el PP en Cataluña. ¿Cómo?

- No es tanto cambiar la imagen como aproximar discursos y sensibilidades. Hay una deriva hacia el catalanismo como si fuera la gran panacea de los problemas de los catalanes. Es muy peligroso que esa idea se instale en los partidos con voluntad de gobierno. El PP es el único que puede moderar un discurso nacionalista exacerbado.

- ¿Cree en la dualidad «PP catalán moderado-PP nacional radical»?

- Ese discurso lo trasladaría a los socialistas. ¿Qué piensa el PSOE en Ferraz y el PSC en Nicaragua? Solamente viendo los objetivos electorales de estas dos partes de un mismo partido uno ya piensa que la pregunta dirigida al PP es ingenua. El discurso del PP es uno solo y tenemos el ejemplo en manifestaciones apoyadas desde Madrid y desde Barcelona. En España, hay distintas maneras de ser y eso es riqueza, como tener dos lenguas en Cataluña. Pero nuestro mensaje de fondo es mucho más compacto que otros partidos. No hablo ya de las facciones soberanistas en CiU, o lo que ocurre en ERC. En el caso del PSC, es esperpéntico.

- Sobre el 11-M ¿también hay un solo discurso? ¿Hay división en el PP?

- Es evidente que no. Las manifestaciones del presidente del PP catalán, Josep Piqué, y las del presidente nacional, Mariano Rajoy, son claras. Claro que interesa lo que ha pasado el 11-M. Cómo no va a interesarle a un político si hay algo que descubrir, teniendo en cuenta cómo afectó ese tema a las elecciones generales. Pero no es el principal elemento en la campaña del PP de Cataluña, por supuesto, y tampoco es uno de los ejes centrales de aquello que va a ser el programa del PP nacional. Es absolutamente respetable que se produzca una dinámica parlamentaria para indagar sobre esta cuestión.

- Rajoy y Piqué coinciden, pero la división procede de otros sectores.

- Pero eso no sé si es división. ¿Puede interesar a una parte del electorado del PP saber esas cosas? ¿Pueden estar leyendo aquellos medios de comunicación empeñados en indagar en este asunto? Posiblemente sí. No existe contradicción entre que esa visión se plantee en un Parlamento y la línea fundamental del PP, consistente en que nuestros objetivos prioritarios son otros.

- Ha sido asesora del PP en la ponencia del Estatuto. ¿Qué opina del recurso del Defensor del Pueblo?

- Estoy conforme con todo lo que dice. Si el Partido Socialista hubiera sido coherente con una concepción de España que originariamente compartíamos ambos partidos; si no se hubiera dejado llevar por ese discurso ambivalente de Rodríguez Zapatero sobre la estructura de España, no le sorprendería que Múgica estuviera en la misma posición que el PP. Y eso no significa ir contra los catalanes, sino asegurar un marco jurídico de la convivencia.

- ¿Qué opina sobre la polémica que ha generado el pregón en castellano de Elvira Lindo en Barcelona?

- Es patética la actitud de algunas personas. No sé si llamar a eso xenofobia. A mí me avergüenza escuchar determinados discursos, no ya como política, sino como persona. Es lo mismo que ha ocurrido con el anuncio televisivo sobre las selecciones catalanas. Ese discurso genera discordia.

- Usted tiene buena relación con CiU y las listas del PP parecen enfocadas al pacto. ¿Se trabaja en ello?

- Claro que se trabaja con esa posibilidad. CiU había llegado a un punto exacerbado en su discurso nacionalista que incluso ha propiciado el periplo que ha seguido el Estatuto. Creo que es posible reconducirlo. En el espectro político, el partido más fronterizo con el PP es CiU. Compartimos un modelo social, que habla de las personas como individuos libres.

Una entrevista de María Jesús Cañizares publicada por el diario ABC el domingo 24 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La Fiscalía pide que el informe del ácido bórico se investigue al margen del 11-M

MADRID. El fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, presentó ayer un escrito en el que pide que la investigación sobre el informe del ácido bórico encontrado en la vivienda del procesado por el 11-M Hassan el Haski sea investigado en una pieza separada del sumario de la matanza de Madrid. No sólo eso; dado que el titular del Juzgado Central de Instrucción 5 de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, tiene abierta una causa contra este individuo, en concreto el sumario 9/03 como presunto miembro y dirigente del Grupo Islámico Combatiente Marroquí y sospechoso de estar relacionado con los atentados de Casablanca del 16 mayo de 2003, la Fiscalía solicita que sea este juez el que estudie los hechos y no Del Olmo, que ha instruido los atentados de los trenes.

Con este escrito, al que ha tenido acceso ABC, y que fue presentado ante el juzgado central que estaba ayer en funciones de guardia -precisamente el de Baltasar Garzón- el fiscal jefe de la Audiencia Nacional da por sentado que lo sucedido con el mencionado informe, que es considerado clave por los «teóricos de la conspiración» para demostrar una supuesta relación de ETA con el 11-M, no tiene consecuencia alguna para la investigación de los atentados.

El fiscal recuerda además que la detención de El Haski, el 17 de diciembre de 2004, así como el registro de su vivienda de Lanzarote, «fue autorizada y supervisada» además de por el juez Del Olmo por Baltasar Garzón. En ese registro se encontró el famoso ácido bórico del que, tal como recuerda el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, el propio El Haski dijo que utilizaba «para matar cucarachas».

La Fiscalía hace mención también a que el informe pericial de la Comisaría General de Información elevado al juez Del Olmo, de fecha 22-3-05, fue precedido, según la denuncia presentada por la «Plataforma España y Libertad» por otro fechado el día anterior «carente de sello oficial» y firmado por tres peritos «en el que se establece la misma conclusión o resultado», aunque incluye «observaciones complementarias, ajenas al estricto análisis científico objeto de pericia, deducidas de la incorporación de otras dos referencias históricas sobre la aparición de ácido bórico en otras actuaciones policiales».

El fiscal jefe cree imprescindible practicar las diligencias para aclarar lo sucedido y determinar si existe «relevancia penal y sus efectos desde la perspectiva probatoria». Pero considera que debe practicarlas el juez Garzón porque Del Olmo «ya ha dictado auto de conclusión» del sumario del 11-M y por tanto «carece de competencia funcional para practicar diligencias de instrucción». Además, es Garzón el único que ahora tiene abierta una causa contra El Haski y el registro y «el informe pericial cuestionado tienen una estrecha y directa relación» y una conexión evidente con la investigación judicial que aún mantiene abierta este último juez. Igualmente, era este magistrado quien estaba de guardia en la fecha de la emisión del citado informe pericial.

Una información de N. Villanueva y P. Muñoz publicada por el diario ABC el domingo 24 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La 'Conspiración' que nunca ha existido (23 de septiembre de 2006): A por el mensajero

Por Narrador - 23 de Septiembre, 2006, 9:30, Categoría: ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

La Policía abre una investigación a los peritos por la filtración del borrador

MADRID. El comisario general de Policía Científica, Miguel Ángel Santano, ha ordenado la apertura de un informe reservado, paso previo a un expediente disciplinario, sobre el caso de los tres peritos que en un «borrador» recogieron la «posibilidad» de que hubiera vínculos entre dos etarras y un detenido por el 11-M -Hassan el Haski- a raíz del descubrimiento de ácido bórico en sus viviendas. Un comisario principal ha sido designado para instruir esta investigación, que tiene un doble objetivo: determinar la actuación profesional de los tres peritos durante la elaboración del análisis y averiguar quién filtró el «borrador», archivado desde marzo de 2005.

Miguel Ángel Santano, en declaraciones ABC, explica los motivos por los que los mandos superiores decidieron no incluir en el informe definitivo las «observaciones» que sobre ETA hacían los peritos en el «borrador». «El criterio, aunque algunos lo pongan en duda, fue exclusivamente científico», asegura. «El ácido bórico no tiene reacción ni es componente de ningún explosivo, luego su relación o vinculación con sustancias explosivas es inexistente. Por lo tanto, no tiene cabida hacer tal elucubración en un informe científico, por la sencilla razón de que va en perjuicio de su propio carácter. E insisto, en la literatura científica mundial no hay escritos que relacionen el ácido bórico con explosivos. Establecer una relación entre ETA y el 11-M por la existencia de ácido bórico sería lo mismo que decir que ambos grupos terroristas están vinculados porque algunos de sus miembros consumen la misma marca de leche».

No es un caso aislado

Esta opinión del comisario general de Policía Científica choca con la que los tres peritos -con unos veinte años de experiencia- recogen en las «observaciones» del «borrador» y para quienes el ácido bórico tiene «varias posibilidades» de aplicación, «tales como: conservante de los explosivos de tipo orgánico, enmascarar el explosivo para no ser detectado por los perros especialistas en detección de explosivos, etc». Santano dice ignorar los motivos por los que los tres peritos hicieron «tal elucubración porque, además de extralimitarse en sus funciones, establecieron unos vínculos que no están probados científicamente. Por eso fueron quitados esos párrafos, porque no expresan una conclusión científica. Además, conviene hacer la siguiente puntualización: los tres reconocen en el borrador que ignoraban la verdadera aplicación del ácido bórico».

Santano afirma que los peritos fueron informados de que sus conclusiones no iban a ser recogidas en el informe definitivo, cuyo destinatario fue la Comisaría General de Información, dependencia que encargó el análisis de los polvos blancos hallados en la casa en la que Hassan el Haski se escondía en Lanzarote. El ahora procesado como «ideólogo» en el 11-M dijo cuando fue arrestado que utilizaba tal sustancia para «matar cucarachas». Como es habitual, pese a la declaración del arrestado, la muestra fue analizada.

La modificación que sufrió el «borrador» de los peritos no es un caso aislado. «Muchos son los informes preliminares que se cambian -dice Santano-, como sucede en cualquier clase de trabajo, hasta que se elabora el que creemos que cumple todos los requisitos, en nuestro caso científicos. Porque no hay que olvidar que los trabajos que realiza esta Comisaría General están sometidos a unos controles de calidad que realiza anualmente un servicio internacional integrado por 53 laboratorios de 32 de países. Ese borrador se modificó como seguro que en estos momentos se está modificando otro».

Santano rechaza por completo la alternativa de haber mantenido las referencias a ETA del «borrador» y que, luego, en otro informe se hubieran hecho las precisiones pertinentes. «Vamos a ver, tiene que quedar una cosa bien clara, esta Comisaría General, ni nunca otra del Cuerpo Nacional de Policía, trabaja para el qué dirán. No trabajamos pensando en lo que van a decir unos y otros. Nuestra labor es puramente científica y de ese cauce no nos saldremos. Más aún, si se diera ahora un caso semejante, actuaríamos con los mismos criterios». En este sentido, recuerda que gracias al «rigor científico con que trabaja esta Comisaría, se pudo demostrar que un abogado que fue detenido en Estados Unidos por su presunta relación con el 11-M no tenía nada que ver con la matanza. Y es que las exigencias que se establecen en España en cuanto a las muestras son muy superiores a las de muchos países».

«No hay malestar»

Asegura que el hecho de que en la nota oficial se haya descalificado el trabajo de los tres peritos no ha causado malestar en la Comisaría General y afirma que de forma intencionada no se ha reunido con los firmantes del «borrador» para que «no sea interpretado como un acto de presión».

Sobre los fallos que tiene el informe oficial -escribe que lleva la rúbrica de los firmantes cuando sólo hay uno y da a entender que lo integran tres folios cuando sólo hay dos-, Santano señala que pudo tratarse de un «fallo mecánico que demuestra que se estaba trabajando sobre un simple borrador».

Texto de D. Martínez publicado por el diario ABC el sábado 23 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La Fiscalía, contraria a realizar más pruebas sobre el explosivo del 11-M porque «sólo dilatarían el proceso»

MADRID. La fiscal encargada del 11-M, Olga Sánchez, rechazó ayer que se practiquen nuevas pruebas sobre el explosivo utilizado por los terroristas islamistas para volar los trenes pues, lejos de servir al esclarecimiento de los atentados, sólo dilatarían el procedimiento. Esta es la tesis que defendió la Fiscalía durante la vista del recurso de apelación presentado por una de las acusaciones contra el auto con el que el juez Juan del Olmo denegó en su día la práctica de esas diligencias. En respuesta a las reclamaciones del abogado recurrente -que representa a ocho víctimas-, la fiscal aseguró que «la primera interesada en que se conozca toda la verdad sobre los atentados es la Fiscalía».

La Audiencia Nacional celebró también la vista del recurso planteado por el Ministerio Público contra la decisión del juez de procesar a Basel Ghalyoun sólo por un delito de pertenencia a organización terrorista y no como autor material de la colocación de las bombas. La fiscal insistió en la existencia de indicios suficientes sobre la presencia en los trenes de este procesado, que ha sido identificado en fotografía por una testigo. Del Olmo rechazó procesarle como autor directo de la colocación de las mochilas-bomba porque esa misma testigo no corroboró la identificación cuando Ghalyoun fue sometido a una rueda de reconocimiento. La fiscal sostiene que esa segunda identificación no fue posible por el «sustancial» cambio de aspecto que ha experimentado el procesado, mucho más gordo ahora que en la fecha del atentado.

Por otra parte, la Sala Penal de la Audiencia Nacional ha remitido al fiscal las copias de los informes que el pasado miércoles por la noche fueron entregados a los vigilantes del tribunal por un mensajero. Según «El mundo», los informes fueron manipulados por la Policía para ocultar la relación de ETA con el 11-M. Fuentes fiscales señalaron que analizarán los documentos y emitirán un informe la próxima semana.

Texto de N. Colli publicado por el diario ABC el sábado 23 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


El mayor sindicato de la policía denuncia el "terrorismo informativo" con el 11-M 

Dos asociaciones próximas al PP inician acciones legales por falsedad documental

Madrid - El Sindicato Unificado de la Policía (SUP), mayoritario en el cuerpo, ha denunciado "el terrorismo informativo" llevado a cabo por "los inquisidores y abanderados del odio y la mentira" que sostienen la teoría conspirativa del 11-M. La central ha ofrecido sus servicios jurídicos al ex comisario general de Información Telesforo Rubio y al comisario general de Policía Científica, Miguel Ángel Santano, para hacer frente a las denuncias ya presentadas contra ellos por falsedad documental por la asociación Ayuda a las Víctimas del 11-M y la plataforma España y Libertad, próximas al PP.

La nota del SUP, dirigida por José Manuel Sánchez Fornet y a la que pertenecen los comisarios citados, se hizo pública tras las informaciones de El Mundo, jaleadas por el PP, sobre la supuesta falsificación de un informe oficial que vinculaba a ETA y el 11-M por la presencia de ácido bórico en la casa de un islamista, que lo usaba de matacucarachas, y en la vivienda de un etarra, que lo usaba de antiséptico.

El SUP subraya que ha salido en defensa de la policía, ante "los insultos personales y los abusos del derecho a la libertad de expresión" proferidos, "en la tónica habitual del terrorismo informativo", por "un predicador del odio sin conciencia", en referencia al locutor estrella de la Cope, la radio episcopal, Federico Jiménez Losantos, y al director de El Mundo, Pedro J. Ramírez.

Tras pedir "la mayor transparencia informativa en el esclarecimiento de los hechos relacionados con los informes policiales" sacados a la luz, el SUP sentencia: "No creemos en la teoría de la conspiración. No creemos que policías españoles, franceses y marroquíes, guardias civiles, jueces, fiscales, políticos, espías nacionales y extranjeros y periodistas conspiraran para cambiar el Gobierno y para ello causaran 192 muertos y 1.200 heridos".

"Inquisidores"

La nota hace un elogio de Santano, al que califica como "el mejor comisario general de Policía Científica que ha existido en la policía". También se defiende a Rubio, al que se implica en el asunto del ácido Bórico. "No ha tenido ninguna participación, como es obvio, por tratarse de un informe pericial de Policía Científica". Y añade: "Nuevamente los satélites de los inquisidores y de los abanderados del odio y la mentira amenazan con acciones legales, que tendrán el mismo resultado que las anteriores".

El SUP se refiere a la asociación Ayuda a las Víctimas del 11-M y a la plataforma España y Libertad, formada por 45 asociaciones, ambas próximas al PP y defensoras activas de las teorías conspirativas que defienden Losantos y algunos colaboradores en la Cope y Libertad Digital. España y Libertad ha denunciado recientemente a, entre otros, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón; al actor Pepe Rubianes; al director del Teatro Español, Mario Gas, y al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, por malversación de caudales públicos. El sindicato augura que las actuales denuncias "tendrán el mismo resultado que las anteriores". El archivo.

Mientras, la Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional trasladó ayer a la fiscalía los documentos aportados por El Mundo sobre la supuesta falsificación de un documento sobre el 11-M. Se trata de una fotocopia del borrador de informe que vinculaba a ETA, el islamismo y el movimiento antisistema con la matanza porque usaban ácido bórico y la fotocopia del informe que llegó a manos del juez Juan del Olmo. El tribunal pretende que la fiscalía diga si procede deducir testimonio por delito de falsedad u otros, que no se precisan.

El PP cambió ayer el tono de sus acusaciones y ahora acusa al PSOE, no al Gobierno, de haber alterado el informe. Vicente Martínez Pujalte, uno de los comisionados populares en la investigación del 11-M, subrayó que lo que se trata de ocultar es el uso del ácido bórico en los atentados de Madrid y aseguró que este compuesto, de venta libre y sin propiedades explosivas, es "habitual en los atentados terroristas islamistas". Sin embargo, los expertos en explosivos de Guardia Civil y policías, así como varios fabricantes, han confirmado que ignoran el uso del ácido bórico en ningún explosivo o bomba conocida.

Texto publicado por el diario EL PAIS el sábado 23 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La fiscal se opone a nuevas pruebas de explosivos porque dilatan el proceso 

Madrid - La fiscal encargada del sumario del 11-M, Olga Sánchez, se opuso ayer a que se practiquen nuevas pruebas sobre explosivos porque, a su entender, "sólo sirven para dilatar el procedimiento".

Olga Sánchez realizó su intervención ante la Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia Nacional que tenía que resolver los recursos de apelación presentados por varias acusaciones, entre ellas la Asociación de Víctimas del 11-M. Estas acusaciones coinciden con algunas de las defensas al reclamar nuevas pericias relativas a los explosivos empleados en los atentados con el fin de demostrar que la autoría de los atentados en los trenes de la muerte correspondió a ETA y no a los terroristas islamistas.

La Asociación de Víctimas del 11-M presentó incluso una querella contra Telesforo Rubio y otros cargos policiales de falsificación de documentos respecto de un informe de la Policía Científica en el que se daba cuenta del hallazgo de ácido borico en poder de Hassan el Haski.

Las pruebas solicitadas por las acusaciones habían sido denegadas en su día por el juez Juan del Olmo, por considerarlas improcedentes, ya que a su entender no contribuían a esclarecer la investigación.

Máximo interés

Los letrados de las citadas acusaciones reclamaron al tribunal que aceptase la práctica de las pruebas denegadas por el juez instructor, alegando que quieren saber la verdad de lo ocurrido el 11 de marzo de 2004.

La fiscal se opuso enérgicamente, señalando que la máxima interesada en esclarecer la verdad de lo ocurrido es la fiscalía, pero, acto seguido, precisó que las pruebas solicitadas no son necesarias y sólo servirían para dilatar el procedimiento.

Esas pruebas tienen que ver con la composición de los explosivos en todos los escenarios de los atentados, pero también las noticias sobre robo de semtex (un tipo de explosivo) en Francia por parte de ETA en abril de 2004, y nuevos interrogatorios a los responsables de los Tedax.

La fiscal Sánchez volvió a reclamar que Basel Ghalyoun sea procesado como autor material de los atentados, a lo que se opuso su defensor, José Luis Abascal. La primera señaló que Ghalyoun había sido reconocido fotográficamente como uno de los autores, pero el letrado destacó que en la rueda de reconocimiento no pudo ser identificado.

Texto de J. Yoldi publicado por el diario EL PAIS el sábado 23 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La 'Conspiración' que nunca ha existido (22 de septiembre de 2006): Negando la evidencia

Por Sin Pancarta - 22 de Septiembre, 2006, 15:00, Categoría: ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

Tanto el diario EL PAIS como ABC tratan de ridiculizar la conexión de ETA con los atentados del 11-M por razón del ácido bórico. Evidentemente sería una prueba ridícula en si misma. El tema que importa y que evidencia la información de EL MUNDO es la falsificación de un informe policial. Sin entrar a valorar quién está detrás de los atentados del 11-M el hecho de falsificar un Informe es un delito. Así mismo cabe preguntarse cuál es la razón por la cual el Ministerio de Interior no quería ver el nombre de ETA en ningún informe oficial. Desconozco la razón y no prejuzgo, pero si afirmo que se ha borrado de un informe policial. Lo del borrador es sencillamente grotesco, un insulto a la inteligencia de la ciudadanía y me ahorro explicarlo porque las informaciones que hoy les ofreceremos lo dejan meridianamente claro. Termino: no nos hablen del ácido bórico, queremos saber quién y por qué se ha modificado un informe policial. Ahí está el tema trascendente, el resto es artificio pueril para engañar a algún incauto o convencer a los que ya están cerrilmente convencidos.


Un insecticida para relacionar ETA y 11-M   

El PP resucita el fantasma de ETA y el 11-M con "elucubraciones" sin base de tres peritos

Madrid - Un producto para matar cucarachas es la conexión entre el 11-M y ETA. Un día después de que 10 partidos emplazaran al PP a dejar de "manipular" al Parlamento con el 11-M, los populares resucitaron ayer el fantasma del supuesto vínculo entre ETA y la masacre. Para ello tomaron como base "elucubraciones sin fundamento", según la Comisaría General de Policía Científica, de tres peritos químicos que analizaron varias muestras de un insecticida para cucarachas hallado a finales de 2004 en la casa de un dirigente del Grupo Islámico Combatiente Marroquí. Eduardo Zaplana reclamó la comparecencia en el Congreso del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, para que explique por qué en el informe químico remitido al juez sobre el ácido bórico hallado en casa de Hassan El Haski se han eliminado las referencias a que esa sustancia estaba en el baño de un piso franco de ETA en Salamanca y en la casa de un antisistema. Los peritos admiten que ignoran para qué se usa esa sustancia, pero dicen que el hallazgo en los tres sitios "lleva a la posibilidad de que el autor/autores de estos hechos estén relacionados entre sí, y/o hayan tenido un mismo tipo de formación y/o sean los mismos".

La supuesta prueba atómica de la ocultación de documentos por el Gobierno sobre el vínculo de ETA y el 11-M fue publicada ayer por El Mundo, con amplio despliegue tipográfico y bajo el título "Interior falsificó un documento para ocultar al juez lazos entre el 11-M y ETA". El periódico reproducía el borrador de los químicos, con referencias a la banda vasca, y el informe entregado al juez Juan del Olmo, el único válido, en el que no figuran esas referencias. El propio juez recibió ayer copias de ambos textos, y lo elevó a la Sala de la Audiencia Nacional, ahora competente en la causa, para que decida qué hacer. Esa decisión no se conocerá hasta la semana que viene.

Acciones legales

Rubalcaba reaccionó con dureza desde Tampere (Finlandia). "Es rotundamente falso" lo que publica el citado diario, dijo: "El Ministerio del Interior no ha falsificado jamás ningún documento. De los documentos que obran en mi poder, que son los mismos que tiene el juzgado, puedo, una vez más, decir que no existe ninguna relación entre ETA y el 11-M. Ninguna". El ministro aseguró que ha dado instrucciones a los servicios jurídicos del Estado por si dicha información "puede ser objeto de acciones legales por parte del ministerio y del Gobierno".

Las aclaraciones más precisas procedieron de la Comisaría General de Policía Científica, dirigida por Miguel Ángel Santano. Tanto el borrador como el informe enviado al juez proceden de este departamento, que contestó a un requerimiento de precisiones de la Comisaría General de Información, dirigida entonces por Telesforo Rubio. Dos asociaciones de víctimas vinculadas al PP han anunciado querellas contra Rubio, pese a que éste se limitó a firmar la remisión al juez del informe.

La Policía Científica explica que el informe enviado a Del Olmo "en ningún modo" es falso "pues el que se le remitió es el único informe oficial elaborado". El otro documento es, dice, "un borrador" que pasó los controles de calidad. "En ese trámite se comprobó que las observaciones que hacían los peritos no eran más que elucubraciones y consideraciones subjetivas sin fundamento científico alguno y que, por tanto, no debían ni podían constar en un informe científico. Las citadas elucubraciones eran especialmente inconsistentes tratándose de una sustancia tan común como el ácido bórico".

Esta sustancia, que cualquiera puede comprar en farmacias, droguerías, almacenes o incluso ferreterías (a un euro el cuarto de kilo) es universalmente conocida como conservante o adulterante de drogas, pero, sobre todo, como insecticida doméstico, para tratamiento de afecciones cutáneas y zonas íntimas y para el olor de pies.

Santano reconoce que cuando conoció el borrador "le pareció correcta la remisión del informe íntegro eliminando las observaciones, como así se hizo, siendo firmado por el jefe del Laboratorio Químico-Toxicológico". Explica también que el citado borrador, que carece de número de registro oficial, no puede ser considerado documento oficial. Santano añade: "Que el comisario general nunca ha informado de estos hechos al ministro del Interior, ni al actual ni al anterior, ni a ningún superior jerárquico puesto que no se le dio la menor importancia al asunto".

Tampoco se le dio importancia cuando el ácido bórico fue hallado en el piso de Salamanca o en poder de un supuesto anarquista (esta referencia se ha eliminado en el documento de la edición en papel de El Mundo). De hacerle caso a los peritos, el ácido bórico incluiría en la alianza entre islamistas y ETA a los anarquistas y okupas, a pesar de que los etarras de Salamanca llevan presos desde 2001 y El Haski estaba entonces fuera de España.

El ácido bórico hallado en el piso franco de ETA en Salamanca estaba en el baño de la vivienda, al fondo a la derecha, justo en el único lugar donde no había ni armas ni explosivos. Según el acta del registro efectuado el 6 de noviembre de 2001, firmado por seis policías de Salamanca y Valladolid, un testigo y el secretario de un juzgado salmantino, en el baño había un "tuperware con tapa azul con polvo blanco". Éste contenía "575 gramos de una sustancia pulverulenta de color blanco en la que se observan numerosos pelos", por lo que se especuló que lo usaban para fines cosméticos o contra el mal olor de pies. Junto a ella había una bolsa con 425 gramos de ácido bórico de la marca Cofarcas, que vende este producto en bolsas de un kilo o por sacos de 25 kilos. El hallado en la casa de El Haski en Lanzarote en 2004 se hallaba en la cocina. El acta de registro del 17 de diciembre, firmada por 12 personas, dice: "Al fondo, en la cocina, se encuentra una sustancia, al parecer ácido bórico, que los habitantes de la casa manifiestan que utilizan para matar cucarachas".

"Ignoramos su aplicación"

Con esto se vincula el 11-M con ETA, a pesar de que en los registros consecuencia de las 458 detenciones de etarras entre 2001 y 2004 jamás se ha encontrado ácido bórico, y menos encubriendo explosivos. No existe ni un documento, salvo éste, que refleje ese uso. Pese a ello, los peritos dicen en su borrador: "Que dado lo poco frecuente que esta sustancia ha sido intervenida en hechos terroristas y a que ignoramos su verdadera aplicación en relación con estos hechos, existen varias posibilidades, tales como: conservante de los explosivos de tipo orgánico, enmascarar el explosivo para no ser detectado por los perros especialistas en detección de explosivos, etc.". La literatura científica universal jamás ha incluido el ácido bórico con explosivos, según policías y guardias civiles expertos en ETA.

Texto de Jorge A. Rodríguez publicado por el diario EL PAIS el viernes 22 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


De la Orquesta Mondragón al insecticida terrorista 

El PP esgrime el uso de ácido bórico y antiséptico por islamistas y etarras como la nueva prueba de la conspiración del 11-M

Madrid - El PP ha vuelto a encontrar a ETA en el 11-M. La penúltima vez que localizó la prueba irrefutable de que el mayor atentado de la historia de España tenía el marchamo de la banda terrorista vasca fue el sorprendente hallazgo por parte del diario El Mundo de una tarjeta de visita "del grupo Mondragón" en la Renault Kangoo usada por los islamistas para la matanza, que resultó ser una cinta de música de la Orquesta Mondragón. Ahora ETA y la teoría conspirativa resurge en el mismo diario y la retoma el PP por el hallazgo en el registro de la casa de un islamista en 2005 de ácido bórico, la misma sustancia que fue localizada en el registro de un piso franco etarra en Salamanca en 2001, pero también en la de un supuesto ladrón de cajeros automáticos, perteneciente a grupos antisistema.

El hallazgo de la inexistente tarjeta del Grupo Mondragón fue recibido por los teóricos de la conspiración como la prueba del nueve de la alianza entre etarras e islamistas. Les sirvió para decir, con el PP a la cabeza, que los investigadores habían manipulado las pruebas y que el actual Gobierno había ocultado un hallazgo que se produjo cuando el jefe del Ejecutivo era José María Aznar. El escándalo fue tal que incluso Mariano Rajoy llegó a decir que dicha revelación llevaría aparejada la anulación del sumario instruido por el 11-M.

La revelación de la tarjeta de visita fue difundida días después de que se publicase que la furgoneta, en realidad, estaba vacía cuando fue hallada el mismo 11 de marzo en Alcalá de Henares (Madrid). Llegaron a decir que la cinta coránica, los detonadores, los restos de explosivo y todos los enseres hallados en la Kangoo los había puesto la policía, a pesar de que el dueño del vehículo reconoció como suyos la mayor parte de los bienes (salvo el explosivo y los detonadores).

Días después, la furgoneta ya no estaba vacía, sino que en ese vacío estaba la tarjeta de visita. El PP sostuvo la tesis a pesar de que en los documentos entregados por su propio Gobierno bajo el título Toda la verdad en tiempo real se relataba la verdadera naturaleza de esa tarjeta (de Gráficas Bilbaínas, una imprenta de Madrid propiedad de un conocido ultraderechista), que ha sido omitida hasta hoy por el PP y los teóricos conspirativos, y se subrayaba que lo único que había era una cinta de la Orquesta Mondragón.

El PP ha encontrado ahora la doble prueba de que ETA estaba en el 11-M y de que el Gobierno ha manipulado y ocultado informes para que nadie pudiera vincular a los etarras. La clave está en el ácido bórico. Esta sustancia fue hallada en 2001 en el registro de la casa que el comando Madrid, apresado gracias a la colaboración de un ciudadano anónimo, había alquilado en Salamanca. La sustancia estaba en el baño de la vivienda, el único lugar de la casa donde no había ni armas ni explosivos (aunque sí cepillos de dientes similares a los hallados en la casucha de Chinchón de los islamistas). Una mitad estaba en la bolsa del fabricante (en la presentación Big-bag, de un kilo de peso, de la empresa Cofarcas) y la otra en un tuperware, en el que esta sustancia antiséptica estaba mezclada "con numerosos pelos".

El mismo ácido bórico fue hallado en el registro de la casa en la que vivía en Lanzarote el dirigente del Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM) Hassan El Haski, efectuado en diciembre de 2004. Ya se sabía que era ácido bórico desde el mismo momento del registro, donde 10 policías, un intérprete y el secretario del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Arrecife firmaron un acta que decía: "Al fondo, en la cocina, se encuentra sustancia, al parecer ácido borico, que los habitantes de la casa manifiestan que utilizan para matar cucarachas".

Pero cuando tres peritos hicieron su análisis químico sobre éste último hallazgo, incluyeron que también se había encontrado ácido bórico en la casa de los etarras de Salamanca y, del mismo modo, en casa de Iván M. G., un miembro de grupos antisistemas detenido bajo la acusación de robar un cajero automático en la calle de Biarritz, en Madrid, en 1999. Nada de terrorismo.

Los peritos de la Policía Científica añadieron a su estudio químico una anotación tipo CSI, tildada por su jefe de "elucubración", sobre el porqué del hallazgo de ácido bórico en esos tres registros. Decían que, aunque ignoran para qué lo usaban, si estaba en los dos sitios quiere decir que los autores de los hechos son los mismos, han recibido la misma formación o estén relacionados. Pero el caso es que los etarras del piso están presos desde 2001 y el antisistema no tenía nada que ver con el terrorismo. Y el caso es que, entre las posibilidades de uso del ácido bórico, los peritos incluían la de enmascarar explosivo, pero no las universales: antiséptico para la piel, los órganos íntimos, cucarachicida y para combatir el olor de pies. Se compra en farmacias, droguerías y ferreterías.

Texto de Jorge A. Rodríguez publicado por el diario EL PAIS el viernes 22 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Miguel Ángel Santano Policía Científica: "La ciencia no relaciona el ácido bórico con ningún explosivo" 

Madrid - El comisario general de Policía Científica, Miguel Ángel Santano, afirmó ayer que "en la literatura científica no se ha relacionado el ácido bórico con ningún tipo de explosivo" y sí con su uso común como desinfectante o conservante. Santano, en una entrevista concedida a Noticias Cuatro, afirmó que retiró del borrador del informe las menciones a ETA porque eran "elucubraciones sin fundamento científico".

Los peritos autores del borrador relacionaban ETA y el 11-M porque el ácido bórico apareció en la cocina de Hassan El Haski, uno de los islamistas de la matanza de Atocha y en 2001 había aparecido en un piso franco de ETA en Salamanca. El comisario destacó que el ácido bórico es muy común y que se puede adquirir en cualquier droguería. El ácido bórico hallado en casa del islamista estaba en la cocina y "la utilizaba, según dijo, para matar cucarachas", según Santano, quien añadió que la sustancia es muy común y "tiene múltiples utilidades". El experto detalló que "se ha usado como desinfectante e incluso para conservar marisco y últimamente para cortar la droga".

El comisario detalló que el ácido bórico hallado en el piso de ETA en Salamanca "tenía vello" porque "también se utiliza con fines cosméticos". Además, añadió que entre un caso y otro "ha habido más de 400 detenciones de etarras y nunca ha aparecido ácido bórico".

Santano afirmó que "un informe científico tiene que ser riguroso, no puede tener elucubraciones". El comisario negó que existan dos informes distintos sobre el mismo asunto: "Hay un borrador de informe, que pasa un control de calidad, pero sólo hay un informe que es el que tiene sello de salida con registro oficial". Santano explicó que las correcciones son frecuentes y que volvería a retirar el párrafo: "hay cosas que no son correctas y que se eliminan, como ocurre en cualquier organismo".

Santano afirmó que no le dio "ningún valor" a la supresión del párrafo que aludía a ETA.

Texto publicado por el diario EL PAIS el viernes 22 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


El Informe de los tres Policías Químicos: "Ignoramos su verdadera aplicación en hechos terroristas" 

Madrid - El informe elaborado por los tres policías químicos sobre las muestras recogidas en el domicilio de Hassan el Haski acreditó que se trataba de ácido bórico. Y tras recordar que, esa misma sustancia, había sido encontrada en el piso franco de unos etarras y en la vivienda de un anarquista, elaboraron su teoría -"lucubración sin ninguna base", según sus superiores-:

"El ácido bórico, en relación con hechos terroristas, hasta el día de hoy, sólo hemos tenido conocimiento de que haya sido intervenido en los hechos que motivan el presente informe pericial y en los anteriormente descritos.

Que dado lo poco frecuente en que esta sustancia ha sido intervenida en hechos terroristas y a que nosotros ignoramos su verdadera aplicación en relación con estos hechos, existen varias posibilidades, tales como: conservante de los explosivos de tipo orgánico, enmascarar al explosivo para no ser detectado por los perros especialistas en detección de explosivos, etc, nos lleva a la posibilidad de que el autor/autores de estos hechos estén relacionados entre sí y/o hayan tenido un mismo tipo de formación y/o seran el/los mismo/s autor/autores".

De las tres firmas con las que termina el informe, sólo dos son mínimamente legibles: Isabel López y Pedro Marcos.

Ningún especialista en la lucha antiterrorista consultado ayer por este periódico acreditó que los terroristas utilicen ácido bórico para conservar el explosivo o para confundir a los perros de la policía que los buscan.

El ácido bórico encontrado en el piso de los islamistas se utilizaba, según los inquilinos de esa vivienda, para matar cucarachas y se encontraba "al fondo, en la cocina", según el acta de registro que firmó la policía. En aquel registro no se hallaron explosivos.

En el caso del piso franco de ETA en Salamanca, el ácido bórico se encontraba en el cuarto de baño y en su interior había "muchos pelos", según el acta del registro policial.

Texto publicado por el diario EL PAIS el viernes 22 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Polvos de ácido bórico, que el Haski usaba «para matar cucarachas», supuesto nexo entre el 11-M y ETA

La sustancia hallada en un piso de ETA y en el de un islamista del 11-M era un insecticida

MADRID. La estrategia del periódico «El mundo», a la que se suma también la «Cope», encaminada a intentar demostrar que la banda ETA está implicada en la matanza del 11-M, dio ayer una nueva vuelta de tuerca. El diario se hizo eco del «borrador» de un informe, firmado por tres peritos de la Comisaría General de Policía Científica, que asegura que el hecho de haberse encontrado ácido bórico en 2001 en el piso de unos etarras en Salamanca y también en 2004 en Lanzarote en el de un islamista procesado como ideólogo de los atentados de Madrid, «nos lleva a la posibilidad de que el autor/autores de estos hechos estén relacionados entre sí y/o hayan tenido un mismo tipo de formación y/o sean el/los mismo/mismos autor/autores». Los peritos incluyen estas afirmaciones en un apartado de «observaciones». Su jefe inmediato, al estudiar el borrador, eliminó esta referencia a ETA al considerarla una mera «elucubración» de sus subordinados, que además hacían «consideraciones subjetivas sin fundamento científico alguno». Por ello, el jefe policial les retiró las firmas de ese borrador y, ya en el informe definitivo, que elevó al juez, no se incluyen esas valoraciones. Además, se hace responsable de ello, al ser el único que firma el documento.

La imputación realizada a Interior de que había falsificado un documento clave fue respondida por el departamento de Rubalcaba con una nota informativa de la Comisaría General de Policía Científica en la que se da la versión oficial del caso, que niega las acusaciones. Según los documentos a los que ha tenido acceso ABC, el islamista Hassan El Haski, en cuya vivienda de la calle Papagayo número 9 de Playa Blanca-Yaiza, en Lanzarote, y más en concreto en la cocina, se halló el ácido bórico, justificó su presencia en que lo utilizaba como insecticida. «Los habitantes de la casa manifiestan utilizar (ácido bórico) para matar cucarachas», según recoge el acta de entrada y registro levantada por el secretario del Juzgado de Instrucción número 6 de los de Arrecife, que fue remitida a la autoridad judicial (el juez Del Olmo) en el atestado 38.336 de la Comisaría General de Información. Al marroquí no se le intervino explosivo.

Para uso cosmético

ABC también ha tenido acceso al acta de entrada y registro redactada por el Juzgado de Instrucción número 4 de Salamanca sobre la vivienda que los etarras Juan Luis Rubenach Roig y María Isabel Villarón Herrero tenían en la plaza de Castrotorace número 9-11, segundo «D». En el documento se especifica que en el baño del piso había un «taperguare» con tapa azul que contenía polvo blanco. Una vez analizado se comprobó que se trataba de «ácido bórico 99,5% de la marca Cofarsca S.A.». Su peso era de 425 gramos. Al parecer, los etarras lo usaron como cosmético, ya que estaba mezclado con abundantes restos de vello.

Según los expertos en explosivos consultados por ABC, «no existe en la literatura científica mundial ningún escrito que aluda a que esta sustancia pueda ser utilizada como componente en un explosivo». Más aún, en la nota de respuesta que hizo ayer la Comisaría General de Policía Científica se precisa que «el ácido bórico tiene múltiples utilidades: se emplea como conservante, para adulterar droga, fabricar cosméticos, pinturas y tintes, la manufacturación de cementos, vidrios y porcelanas o como insecticida contra insectos domésticos y coleópteros».

No obstante, los tres peritos que redactan el borrador señalan que esta sustancia tiene varias posibilidades de uso como conservante de los explosivos de tipo orgánico y para que no pueda ser detectado por los perros especializados de la Policía. Fuentes de la Comisaría General de Policía Científica y de los Tedax consultadas por ABC niegan que el «ácido bórico tenga alguna influencia en los explosivos». El hallazgo del citado ácido en la vivienda ocupada por los dos etarras no fue incluido en la nota de prensa que Interior, en aquellas fechas dirigido por el PP, facilitó sobre el material incautado durante la operación, lo que indica que no se le dio mayor trascendencia.

«Inconsistentes»

En su comunicado, la Policía asegura que el documento elaborado por lo tres peritos y publicado por «El mundo» es «un simple borrador. Un borrador que siguió el procedimiento administrativo habitual» y que fue supervisado por el jefe del Laboratorio Químico-Toxicológico y por el secretario general de la Comisaría General de Policía Científica. Asimismo, subraya que en ese trámite «se comprobó que las «observaciones» que hacían los peritos no eran más que elucubraciones y consideraciones subjetivas sin fundamento científico alguno y que por lo tanto no debían ni podían constar en un informe científico. Las citadas elucubraciones eran especialmente inconsistentes tratándose de una sustancia tan común como es el ácido bórico».

Hassan el Haski está procesado por los delitos de integración en organización terrorista y conspiración para cometer la matanza. Por tanto, se trataría de un ideólogo sin relación con la célula operativa, aunque tenía un papel relevante en el Grupo Islámico Combatiente Marroquí en Europa.

Texto de D. Martínez y P. Muñoz publicado por el diario ABC el viernes 22 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Un mensajero dejó por la noche un sobre sin remitente para Del Olmo

MADRID. El personal de seguridad de la Audiencia Nacional entregó ayer por la mañana un sobre cerrado y sin remitente al instructor de los atentados de Madrid, Juan del Olmo. Un mensajero lo había llevado la noche anterior a la sede de este tribunal con el encargo de que el magistrado lo recibiera personalmente. Se trataba de las copias de los informes periciales que, según el diario «El mundo», fueron manipulados por la Policía para ocultar la vinculación de ETA con el 11-M.

Fuentes jurídicas explicaron que Del Olmo, una vez visto el contenido del sobre, lo remitió a la Sala de lo Penal porque se refería a los atentados de Madrid, cuya investigación dio por cerrada el pasado 6 de julio. Desde esa fecha, el sumario es competencia de la Sección Segunda, que previsiblemente la próxima semana decidirá si esos informes son o no relevantes para la causa.

Fuentes jurídicas resaltaron que, con independencia del contenido de los documentos, en la práctica sería poco probable que la Sala ordenase a Del Olmo reabrir el sumario para continuar la investigación. En este sentido, precisaron que podrían incorporarse sin más a la causa si se entendiese que los informes aportan datos relevantes.

En cualquier caso, las fotocopias recibidas en la Audiencia Nacional no tienen ninguna validez jurídica y el tribunal tendría que solicitar los originales. También puede ocurrir que carezcan de interés y el tribunal decida devolverlos.

Texto de N. V. y N. C. publicado por el diario ABC el viernes 22 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Rubalcaba asegura que «Interior no ha falsificado ningún documento. Jamás»

TAMPERE (FINLANDIA). El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, se enteró de lo que publicaba ayer «El mundo» cuando ya estaba en la localidad finlandesa de Tampere. En una rueda de prensa con periodistas españoles negó que el Ministerio haya falsificado el documento publicado en Madrid y entregado al juez del 11-M.

Cuando se estaba desarrollando la primera sesión del Consejo informal de ministros de Justicia e Interior (el primero al que acude Rubalcaba desde que es ministro de este Gobierno) se le pudo ver deambulando de arriba abajo con el teléfono pegado al oído frente al amplio guardarropa del Tampere Talo, un auditorio espectacular elegido por la presidencia de turno para albergar esta reunión.

Desmentido rotundo

Su primera reacción en público fue un desmentido rotundo: «El Ministerio del Interior no ha falsificado jamás un documento. Jamás». La rueda de prensa se había dedicado especialmente a las cuestiones del orden del día, la inmigración clandestina, y Rubalcaba compartía la mesa con otros dos miembros del gabinete, el de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, y el de Trabajo y Asuntos Sociales, responsable de la regularización masiva que es incesante objeto de críticas en esta reunión, Jesús Caldera. No estaba presente ningún periodista de «El mundo».

Las palabras del ministro fueron las siguientes: «Sobre este tema quiero decir cuatro cosas. Primero: que el Ministerio del Interior no ha falsificado jamás un documento. Jamás. Segundo: que según los documentos que están en mi poder, y que son los mismos que tiene el juzgado, puedo una vez más decir que no existe ninguna relación entre ETA y el 11-M. Ninguna relación. Tercero: que he ordenado a la Comisaría General de Información que haga una nota explicativa de la noticia y cuarto: he pedido a los servicios jurídicos del Estado que estudien si la noticia, tal y como se presenta, puede ser objeto de acciones judiciales por parte del Ministerio y del Gobierno en su caso».

El ministro no quiso ahondar en mas detalles sobre el tema y una vez concluida la rueda de prensa acudió a la habitual foto de familia, una de las más numerosas debido a la gran cantidad de ministros. Rubalcaba regresó a Madrid poco después de mediodía en un avión de la Fuerza Aérea.

Texto de Enrique Serbeto (Enviado Especial) publicado por el diario ABC el viernes 22 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Asociaciones de víctimas anuncian acciones legales

La Asociación de Ayuda a las víctimas del 11-M anunció ayer que presentará una querella por los presuntos delitos de encubrimiento y falsificación de documentos contra el ex comisario general de Información Telesforo Rubio y contra el agente que firma el dictamen que, según el diario «El mundo», ha sido falsificado. La AVT, por su parte, ha expresado su determinación de emprender «las acciones judiciales necesarias para depurar cualquier responsabilidad que pudiera achacarse a los miembros del Gobierno». También la plataforma «España y Libertad» ha anunciado que formulará una denuncia ante la Fiscalía.

Texto publicado por el diario ABC el viernes 22 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Zaplana prepara una nueva ofensiva en el Congreso y pide que Rubalcaba comparezca

El PSOE se hace eco de las discrepancias entre Piqué y Zaplana e intenta hacer «sangre» de la «división interna»

MADRID. El 11-M se ha convertido ya en protagonista absoluto del debate parlamentario en el inicio del curso político. Espoleados por el frente común del PSOE y las minorías para bloquear sus iniciativas sobre los atentados de Madrid y, sobre todo, por las últimas informaciones periodísticas, los dirigentes del Grupo Popular en el Congreso acordaron ayer preparar una nueva ofensiva parlamentaria sobre el 11-M.

Así lo anunció el portavoz de los populares en la Cámara Baja, Eduardo Zaplana, tras sostener que el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, debe aportar a la Cámara Baja el supuesto documento policial «manipulado» sobre los atentados de Madrid y comparecer con carácter urgente en el Congreso para dar explicaciones porque, a su juicio, se ha cometido «delito» al ocultar pruebas al juez instructor del sumario.

Aunque Zaplana no descarta la adopción de nuevas iniciativas -como dedicar varias preguntas al asunto e, incluso, una interpelación al Ejecutivo durante la sesión de control del próximo miércoles en la Cámara Baja-, dijo que su grupo esperará a ver cuál es la actuación del Gobierno y «la reacción del juez instructor del sumario», al que ya ha sido remitida «la supuesta falsificación de documentos».

«Algunos están avergonzados»

En declaraciones en la Cámara Baja, Zaplana calificó la situación de «gravísima». «Se trata de una denuncia de manipulación de un documento y de ocultación de pruebas al juez, es decir, de delitos», sentenció. Además, el portavoz de los populares aprovechó su comparecencia ante los periodistas para arremeter contra los socialistas y sus aliados. En este sentido, se mostró convencido de que muchos de los portavoces parlamentarios que el miércoles comparecieron juntos para respaldar el boicot al PP «hoy -por ayer- estarán arrepentidos de haberlo hecho; es más, hoy no lo harían».

En concreto, Zaplana desveló que uno de los firmantes del pacto le transmitió su descontento y aseguró que algunos fueron «engañados o manipulados». «Tienen que estar avergonzados. Son gente de bien y se sumaron al bloqueo por una estrategia política. Lo que hicieron es una indecencia, porque no puede haber una conjura para que este asunto no se trate».

Las palabras de Zaplana tuvieron rápida réplica por parte del PSOE. El portavoz del Grupo Socialista, Diego López Garrido, se apresuró a anunciar que su partido se opondrá a la petición del PP para que el ministro del Interior comparezca en la Cámara. Según dijo, los populares sólo quieren crear «confusión» porque «jamás ha habido una falsificación de documentos por parte del Ministerio del Interior». El portavoz socialista avisó al PP de que la estrategia que ha puesto en marcha en relación con el 11-M sólo conduce a la «división interna» como, a su juicio, demuestran las «elocuentes declaraciones» de Piqué y Gallardón. Tras asegurar que los populares pretenden «tapar las gestiones que hicieron después del 11-M y las mentiras que contaron a los españoles», animó al PP a «reflexione» porque dicha estrategia «le está alejando» de parte de sus electores.

Texto de J. L. Lorente publicado por el diario ABC el viernes 22 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


De peritos y ácido bórico (Editorial de ABC)

Ayer, el diario que mantiene la teoría de la conspiración según la cual los atentados del 11-M no estarían siendo investigados debidamente por la Policía, los fiscales y los jueces, lanzó la muy grave acusación de que el Ministerio del Interior «falsificó un documento para ocultar» al juez una posible relación entre aquella masacre y la banda terrorista ETA. Se trataba de justificar tal imputación en la supuesta alteración de un dictamen pericial del que se habrían suprimido una gratuitas especulaciones de sus firmantes acerca de un hecho intrascendente: la localización de ácido bórico en el domicilio del procesado Hassan el Haski y de la misma sustancia en un piso franco de ETA en la ciudad de Salamanca en el año 2001, es decir, varios años antes de los atentados de Atocha y de la emisión del propio informe.

Esta coincidencia -la posesión de una sustancia común empleada en diversos usos, incluso de carácter doméstico- servía a los firmantes del dictamen pericial para afirmar que entre los etarras de Salamanca y los atentados del 11-M podía existir una relación incluso de autoría. La Comisaría General de Policía Científica calificó ayer -acertadamente- como «elucubraciones y consideraciones subjetivas sin fundamento científico alguno» las observaciones que se suprimieron del informe definitivo y oficial que se remitió al juzgado instructor de la causa por el superior jerárquico de los redactores del borrador.

A la vista de todo ello parece evidente: 1) Que no existió falsificación alguna porque el primer informe era un borrador y sólo el segundo era oficial, y en ambos se identificaba la sustancia analizada como ácido bórico; 2) Que no corresponde a los peritos plantear en sus dictámenes químicos especulaciones propias de la investigación; 3) Que por ello, el superior jerárquico que envió el dictamen oficial al juzgado de instrucción actuó con total corrección al retirar unas observaciones fuera de lugar; 4) Y que el ácido bórico aparecido en los escenarios descritos, por ser un producto común -muy habitual como insecticida- es absolutamente irrelevante como indicio de relación entre ETA y los atentados del 11-M, una relación reiteradamente desmentida por sucesivos y rotundos informes policiales que constan en el sumario instruido. También consta en el sumario instruido por el juez Del Olmo el acta del registro del domicilio de Hassan el Haski -ABC aporta información detallada del documento correspondiente-, en el que se da cuenta de la localización de ácido bórico, sustancia sobre la cual los habitantes de la casa manifestaron a la Policía que la utilizaban para «matar cucarachas».

Otra vez -y a la vista de la inconsistencia de la nueva acusación de falsificación, temerariamente lanzada contra la investigación policial y dirigida directamente al Ministerio del Interior- hay que denunciar de modo severo y preocupado la intención emergente en estas supuestas informaciones, no de contribuir al esclarecimiento de los hechos, sino a la conformación, mediante hipótesis inverosímiles, de un auténtico juicio paralelo que -ya parece claro- tiene un objetivo: obstaculizar la apertura del juicio oral, intentando retrotraer las actuaciones sumariales practicadas.

La justicia se imparte por jueces y tribunales independientes, que aplican la ley en una función jurisdiccional con plena independencia de cualquier otro poder del Estado -sea el ejecutivo o el legislativo- y con la preservación de todas las garantías de los acusados. Desde los medios de comunicación se puede contribuir a excitar el celo de la Policía Judicial, del Ministerio Fiscal y de los propios jueces y tribunales, pero en modo alguno puede suplantarse su función mediante juicios públicos e irresponsables y acusaciones que lesionan la dignidad de las instituciones.

La teoría de la conspiración urdida en torno al 11-M adquiere más gravedad en la medida en que de ella se está valiendo una parte del PP -minoritaria, pero poderosa, conducida por Eduardo Zaplana- para tratar de erosionar al Gobierno cuando tantos flancos y tan débiles presenta el Ejecutivo de Zapatero, desde la inmigración al terrorismo, desde la desvertebración territorial a la ausencia de política exterior, por citar los ejemplos de mal gobierno más evidentes. De tal suerte que, al incurrir en estas prácticas periodísticas a las que se abraza una minoría del primer partido de la oposición, no sólo se atenta contra la correcta praxis del ejercicio de la profesión periodística, sino que se deterioran también las posibilidades futuras del PP y se somete al conjunto del sistema democrático a un fuerte desgaste social, que sería mayor todavía si desde medios como ABC -de convicciones democráticas liberal-conservadoras- no se denunciase sin otro afán que preservar nuestras instituciones y su buen funcionamiento.

Editorial publicado por el diario ABC el viernes 22 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La 'Conspiración' que nunca ha existido (21 de septiembre de 2006)

Por Narrador - 21 de Septiembre, 2006, 6:00, Categoría: ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

Mal día han elegido para continuar su ofensiva


La Policía califica de «ridículas» las «revelaciones» de «Nayo» sobre la trama asturiana y ETA

MADRID. «Los extremos que en el mencionado artículo se recogen carecen completamente de fundamento». Esta es la conclusión del tercer informe de la Comisaría General de Información sobre las «dudas» planteadas por «El mundo» y aireadas por la «Cope», en este caso acerca de las declaraciones que hizo al rotativo el delincuente José Ignacio Fernández Díaz, alias «Nayo». Este individuo aseguró que Emilio Suárez Trashorras y Antonio Toro tenían la intención de vender explosivos a ETA y aseguró que los más de 200 kilos de Goma 2 que habían sacado de la «Mina Conchita» los iban a cambiar por armas. «Los explosivos iban a acabar en manos de ETA», afirmó «Nayo», quien tiene pendiente una orden de busca y captura dictada por un juzgado de Avilés y que desde 2003 se encuentra en ignorado paradero.

Como a cualquier afirmación, por insólita que sea, que intente vincular a ETA con el 11-M, «El mundo» y la cadena Cope la dieron una credibilidad total, al igual que sucedió con las manifestaciones de «Lavandera» -este individuo se ha llegado a inventar un supuesto intento de asesinato- y las del propio Trashorras. En concreto, sobre el relato de «Nayo» la Policía lo califica de «ridículo».

En su informe sobre este asunto, al que ha tenido acceso ABC, la Policía asegura que el «aprovisionamiento de armas y explosivos de ETA está en manos del «aparato logística»», que se abastece en el mercado negro internacional o a través de robos en fábricas francesas. Más aún: la Comisaría General de Información subraya que ETA «nunca ha puesto en manos de delincuentes comunes» este cometido.

Además, la Policía ha constatado, y así se lo hace saber al juez Del Olmo, que ETA, en los últimos diez años, no ha utilizado dinamita Goma 2, precisamente el tipo de explosivo al que tenía acceso la trama asturiana. El informe detalla que desde 1996 los etarras no sólo no han empleado este material para cometer atentados sino que tampoco a sus comandos se les ha intervenido Goma 2.

El documento elaborado por los expertos antiterroristas recoge los últimos datos sobre la utilización o incautación de composiciones explosivas del tipo Goma en poder de ETA. Así, señala que en abril de 1995 se halló en la localidad francesa de Jatxou un depósito de explosivo que contenía cajas de plástico con la incripción «6TSK/7Goma/250ZMK explosiboa» así como una barra de 250 gramos de Goma. El segundo caso se registró en diciembre de ese mismo año cuando la Ertzaintza intervino al «comando Araba» integrado entonces por Agustín Almaraz Larrañaga y José Ignacio Alonso Rubio una bolsa que contenía cuatro cartuchos de explosivo Goma.

Libro bomba

En junio de 1996 ETA envió un libro bomba al presidente de la Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, José Antonio Jiménez Alfaro. El artefacto contenía cien gramos de Goma 2 y un detonador eléctrico. El último caso se produjo en julio de ese mismo año cuando fue detenido en Francia el responsable del «aparato de logística» de ETA Julián Achurra Egurola. En una granja la Policía gala encontró kilo y medio de dinamita Goma.

La Policía recoge igualmente en su minucioso informe que en 1998 encontró Goma 2 en avanzado estado de descomposición en un artefacto explosivo que estaba situado en la cámara de aire de la cuarta planta del Hotel Tryp Guadalmar, en Málaga. Fueron unos obreros que hacían unas reformas en el establecimiento los que encontraron el artefacto.

Asimismo, incluye el documento el hallazgo en 1995 en la playa de Postiguet, en Alicante, de un artefacto explosivo que ETA había colocado casi una década antes. Fueron también unos trabajadores los que localizaron la bomba.

Para demostrar que ETA no precisaba de Trashorras para abastecerse de explosivo, la Policía hace en su informe un recorrido sobre la composición de las bombas utilizadas por la banda en diferentes periodos. Así, señala que antes de asaltar en septiembre de 1999 el polvorín de Plevin los terroristas usaban en sus atentados amonal y amosal. A partir de esa fecha, confeccionaron sus artefactos con la dinamita Tytadine que habían sustraído en la mencionada localidad francesa. Posteriormente alternaron esta sustancia con cloratita de fabricación propia y amonal improvisado.

Por todo ello, la Policía llega a una conclusión que es demoledora en cuanto a la verosimilitud de lo declarado por el delincuente «Nayo», ya que en 2002, cuando este individuo sitúa la intención de mantener contactos de Toro y Trashorras con ETA, la banda «disponía de un importante arsenal armamentístico, pudiendo cifrar la disposición de material explosivo en una cantidad aproximada a los 2.000 / 2.500 kilos de dinamita Tytadine, resultante de varios robos, entre ellos Plevin y Grenoble». Por todo ello, la Policía señala que «resultaría ridículo suponer que tuviera necesidad de adquirir Goma 2 de la facilitada por el ex minero» Trashorras.

Más evidencias

«Uno de los hechos que evidencia esta disposición de material explosivo por parte de ETA -dice el análisis- es el total utilizado en los atentados perpetrados desde la salida de prisión de este informador -se refiere a «Nayo»- hasta mediados de 2004». En concreto, en ese periodo de tiempo la banda empleó 600 kilos de cloratita y más de 120 de Tytadine, de las casi dos toneladas y media que disponía en aquella época. Ante ello, la Policía concluye que la banda ETA tenía explosivo suficiente y, por tanto, es «ridículo» pensar que recurriera a un ex minero delincuente y al cuñado de éste.

Por último, en el documento se recuerda que en abril de 2005 la banda criminal asaltó un almacén de productos químicos en la región de Poitiers y robó 400 kilos de clorato sódico, un componente de la cloratita. Además, en 2004 fueron sustraídos también en Francia 1.200 kilos de nitrato amónico fertilizante que se emplea para la fabricación de explosivos.

Un texto de D. Martínez y P. Muñoz publicado por el diario ABC el jueves 21 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Los periodistas catalanes critican la «falta de ética» de «El mundo», la Cope y «Libertad digital»

BARCELONA. El Colegio de Periodistas de Cataluña emitió ayer un duro comunicado en el que acusa a las direcciones del diario «El mundo», la cadena Cope y la web «Libertad digital» de emprender una campaña con «fines políticos y económicos» que «nada tiene que ver con el periodismo», en alusión a las informaciones que estos tres medios de comunicación han divulgado sobre el atentado del 11-M.

En esta nota, que según reconoce el propio Colegio tiene escasos precedentes y que lleva por título «No en nuestro nombre», se afirma que «la libertad de expresión tiene sus únicos límites en las leyes de las que se ha dotado un país democrático como el nuestro. De la misma forma, la libertad tiene su máxima garantía en la concurrencia entre medios de comunicación».

Nota sin precedentes

«No es, pues, norma del Colegio de Periodistas -añade- hacer ningún tipo de juicio del ejercicio profesional de los periodistas. Pero en algunas ocasiones el silencio resulta imposible porque los hechos nos interpelan directamente, y la pasividad podría ser considerada como irresponsable o, peor, como complicidad. Y más, cuando las prácticas que provocan esta situación se enmascaran bajo el nombre del periodismo».

Este órgano de representación profesional, cuyo decano es Josep Maria Huertas Claveria, «se ve en el deber de pronunciarse sobre prácticas que afectan gravemente a las instituciones del sistema democrático, ponen en peligro la convivencia, erosionan el conjunto de la profesión y tienen como primeras víctimas a muchos de los periodistas que trabajan en los medios de comunicación que las protagonizan».

Este es el caso, según afirma, «de las campañas que, con motivo del sumario del trágico atentado del 11-M, han puesto en marcha las direcciones del diario «El mundo», la cadena Cope y «Libertad digital», con el fin de conseguir fines políticos y económicos que nada tienen que ver con el periodismo».

El Colegio catalán considera que los responsables de estos medios de comunicación «vulneran de forma repetida los principios éticos de la profesión, en especial los que se recogen en los dos primeros puntos del Código Deontológico».

El incumplimiento de estas normas «representa una distorsión en el funcionamiento del sistema democrático, agravado por la virulencia de las campañas, su duración en el tiempo y la coincidencia con la estrategia de un sector del principal partido de la oposición. Estas prácticas vulneran el papel que deben ejercer los medios de comunicación en las democracias».

El citado organismo hace un llamamiento «a asumir los principios éticos de la profesión» y recuerda que campañas como las emprendidas por las direcciones de los tres citados medios «no pueden ser consideradas periodismo».

Un texto de M. J. Cañizares publicado por el diario ABC el jueves 21 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Los partidos pactan bloquear las iniciativas del PP sobre el 11-M y Zaplana replica que no le callarán

MADRID. Todos contra el PP. Ése fue el trasfondo de la foto que se hicieron ayer representantes del PSOE y de los grupos minoritarios durante la multitudinaria rueda de prensa convocada en el Congreso para censurar la actitud del PP en el esclarecimiento de los atentados del 11 de marzo de 2004. La estrategia de los socialistas, con el respaldo unánime de las minorías, parece clara: en primer lugar, centrar el debate en el 11-M, dejando a un lado otros asuntos de la actualidad política que son más comprometidos para el Gobierno; y, en segundo término, arrinconar aún más al Partido Popular.

El argumento para formar la denominada «coalición por la dignidad del Parlamento» es lo que el PSOE y sus socios consideran «política tóxica» de los populares en torno al 11-M, que sólo sirve, según dicen, para «desprestigiar y erosionar» a las instituciones democráticas del país. El objetivo para el PSOE y los grupos minoritarios es «parar los pies» al PP, como ya hicieron el martes en la Cámara Baja con la moción de los populares sobre supuestas «contradicciones» en las investigaciones de los atentados.

Si algo quedó claro en la comparecencia de ayer es que existe una respuesta conjunta de todos esos grupos frente al PP, que seguirá en el futuro cada vez que el primer grupo de la oposición trate de «instrumentalizar» al Parlamento para «manipular y emponzoñar» la investigación que llevan a cabo tanto las Fuerzas de Seguridad como el Poder Judicial.

Según el portavoz socialista, Diego López Garrido, lo ocurrido ayer es un «aldabonazo» al PP para que abandone su «política descabellada» de dar «credibilidad a presuntos terroristas». «Vamos a reaccionar con igual contundencia en el futuro para impedir que se manipule. No vamos a permitir en el Parlamento nuevos debates que emponzoñen la investigación», recalcó.

En la misma línea se pronunció el coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, quien avisó al PP de que la alianza de los siete grupos parlamentarios volverá a «parar los pies a la política tóxica de contaminación del Parlamento», cuya función no es ni investigar policialmente, ni juzgar, ni examinar a los jueces. Jordi Jané, de CiU, reclamó al PP «respeto» a las instituciones, a las víctimas y a la sociedad en general y confirmó que el Parlamento no debe ser «caja de resonancia de teorías conspirativas en un proceso judicial abierto» ni ofrecer un nuevo «espectáculo mediático». «Ese debate está agotado en el Parlamento. Quien tiene que hablar ahora es el Poder Judicial y si alguien tiene un dato, que lo aporte al juez».

GAL, Filesa, Rubio y Roldán

La respuesta del PP sí vino esta vez del portavoz parlamentario de los populares, Eduardo Zaplana. En un tono airado, Zaplana quiso dejar claro al PSOE y sus aliados que «pierden el tiempo» con su estrategia, ya que el principal grupo de la oposición no se callará en su intención de que se esclarezca la verdad. «Al PP no lo amenaza ni lo amedrenta nadie», exclamó. Tras tachar de «bastarda e histérica» la actuación del resto del arco parlamentario, Zaplana avisó a los socialistas de que si siguen adelante con su estrategia no podrán requerir la colaboración de los populares en ningún asunto. En opinión de Zaplana, esta situación sólo tiene un precedente: la «campaña feroz» que se generó contra el PP durante los últimos años de gobierno de Felipe González, cuando su partido se esforzaba por denunciar los casos GAL, Filesa, Roldán y Mariano Rubio. «Entonces se lanzaron acusaciones bastantes similares a las que se nos hacen hoy. Esa experiencia ya la tenemos y la soportamos muy bien», apuntó.

«Distintos énfasis» en el PP

También quedó claro ayer que no todos los dirigentes del PP están de acuerdo en mantener los atentados del 11-M como asunto central del debate político. El presidente de los populares catalanes, Josep Piqué, quiso advertir a la dirección de su partido de que es «incompatible» plantear una estrategia de oposición para ser «alternativa» al Gobierno socialista y hacer del 11-M un «eje central» de actuación. No obstante, Piqué trató de quitar hierro a esa diferencia de criterio con Zaplana al asegurar que en su partido no existen dos posturas a la hora de tratar el 11-M, aunque sí «distintos énfasis». «Si el portavoz de mi grupo parlamentario en el Congreso cree que debe pronunciarse ante el Gobierno en esos términos, tendrá sus razones», respondió Piqué en declaraciones a TVE cuando se le preguntó por el asunto. Zaplana quiso contestar a Piqué: «Jamás hemos hecho del 11-M nuestra labor central de oposición, pero de ahí a callarnos hay un trecho considerable».

Mientras tanto, el secretario general del PP, Ángel Acebes, aclaró en «Antena 3» que es una «manipulación de la realidad» afirmar que la moción de su grupo se refiere a la existencia de «una trama conspiratoria» en el 11-M y recalcó que su objetivo es «simple y llanamente» buscar la verdad en el atentado más grave de la historia de España. «No sólo en el ámbito judicial, sino también en el ámbito parlamentario», concluyó.

Un texto de J. L. Lorente publicado por el diario ABC el jueves 21 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Diez partidos del Congreso acuerdan impedir que el PP "manipule" e "intoxique" con el 11-M 

Zaplana replica que ni se callará ni irá a los tribunales, y advierte de que habrá "consecuencias"

Madrid - Diez partidos que suman 202 escaños en el Congreso comparecieron ayer de forma conjunta para anunciar una decisión sin precedentes en la Cámara. A partir de ahora van a oponerse en bloque a los intentos del PP (148 diputados) "de manipular" e "intoxicar" al Parlamento con sus teorías conspirativas sobre el 11-M. Todos los grupos denunciaron las "tesis de presuntos terroristas y asesinos" que manejan los populares, y advirtieron de que episodios como el plante al PP del martes pasado pueden repetirse si los populares persisten en acusar sin pruebas. Los comparecientes emplazaron al PP a que acuda a los tribunales si tiene algo que denunciar. Eduardo Zaplana les replicó que "nadie va a callar" a su partido, y avisó de que esa postura conjunta "tendrá consecuencias".

La interpelación del PP sobre el 11-M del miércoles de la semana pasada colmó la paciencia de los grupos. Y el vaso se desbordó con la moción de este martes, en cuya presentación la diputada Alicia Castro, avilesina amiga del ex mercenario Francisco Javier Lavandera, acusó al Gobierno de ser el "responsable de informes falsos, de ocultación de pruebas y de todo tipo de obstáculos a la actuación judicial" en relación con los atentados de Madrid, tres delitos penales de extraordinaria gravedad.

Tras cambiar radicalmente el martes la propuesta de moción del PP por otra que defiende la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, jueces y fiscales en el 11-M, los grupos convocaron ayer una conferencia de prensa conjunta sin precedentes. Diego López Garrido (PSOE), Gaspar Llamazares (IU), Paulino Rivero (Coalición Canaria, presidente por consenso de la comisión de investigación del 11-M), Emilio Olabarria (PNV), Jordi Jané (CiU), Joan Puig (ERC) y Uxue Barkos (de Nafarroa Bai, aunque comparecía en representación del Grupo Mixto, que incluye al BNG, Chunta Aragonesista y a Eusko Alkartasuna) se reunieron para dar un mensaje común: van a intentar impedir que el PP siga manipulado con sus tesis conspirativas sobre el mayor atentado terrorista de la historia de España.

Las consecuencias de la decisión de los 10 partidos unidos serán que rechazarán las comparecencias sobre el 11-M, votarán contra las proposiciones del PP sobre el tema y trocarán las mociones sobre el atentado. El PP podrá seguir presentando preguntas orales y escritas sobre la materia al Gobierno, y éste tendrá que responder, pero lo hará eludiendo el debate. Incluso podrían repetirse los plantes como los del martes, según fuentes parlamentarias de los 10.

"Política tóxica"

"Vamos a reaccionar con contundencia siempre que se intente manipular al Parlamento con tesis de presuntos terroristas y asesinos. El Parlamento no se puede prestar a la manipulación ni a colaborar con la política descabellada del PP. Esto es un aldabonazo en defensa de la decencia democrática", dijo López Garrido. "El Parlamento no puede ser la caja de resonancia de teorías conspirativas. Pedimos a quien tenga algún dato o indicio que lo lleve al juez", continuó Jané. "El PP pretende instrumentalizar al Congreso para manipular la verdad, la que el PP, que es de otro mundo, el mundo al revés, sigue sin aceptar", rubricó Puig. La misma línea utilizó Olabarria: "El PP pretende recuperar su verdad, que es una mentira o muchas mentiras, las que los ministros de Aznar propalaron desde el 11-M".

El más duro en sus aseveraciones fue Llamazares. "No somos un contubernio ni formamos parte de la conspiración. Somos grupos que defendemos la verdad, la justicia y la dignidad del Parlamento. Lo que ocurrió ayer", en referencia al plante del martes, "debería ser un aviso al PP de que le vamos a parar los pies a su política tóxica. El Parlamento no se dejará manipular". Cuando apenas se habían apagado las palabras de Barkos pidiendo al PP que acuda a los tribunales si tiene pruebas de algo, Zaplana compareció en la misma sala del Congreso para replicar.

El portavoz del PP dijo que ya no pide la reapertura de la comisión, negó que su partido defienda la teoría de la conspiración y se preguntó cómo es posible que alguien crea que el PP da crédito a presuntos asesinos, algunos de los cuales quiso que comparecieran en la comisión de investigación.

"¿A qué viene esa histeria?", se preguntó, antes de recordar casos como los de Luis Roldán, los GAL o Mariano Rubio. "Al PP no lo amenaza nadie ni lo va a callar nadie. Ésta es una agresión impropia de una democracia, que tendrá consecuencias". "No nos pueden llamar por la mañana para que les ayudemos en un asunto en el que el Gobierno esté agobiado y luego decirnos esto. Si dicen que somos algo, lo va a ser para todo". A una pregunta sobre si su partido llevará sus graves acusaciones penales a un juez, replicó que nada de lo que ha dicho "son invenciones" y emplazó al Gobierno a que les denuncie si se cree ofendido.

Un texto de Jorge A. Rodríguez publicado por el diario EL PAIS el jueves 21 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Piqué: "El 11-M no puede ser el eje central para el PP" 

Madrid - "Nosotros como fuerza política es evidente que no podemos hacer de todo este tema el eje central de toda nuestra actuación", respondió ayer Josep Piqué, candidato del PP a la presidencia de la Generalitat de Cataluña, cuando, en una entrevista en TVE, le preguntaron si él cree que el Gobierno no quiere investigar el 11-M. Piqué mantuvo que su partido "quiere ser alternativa y presentarse como alternativa, y eso es incompatible con hacer del todo el tema del 11-M el eje central" de su actuación política. Eso sí, Piqué matizó que esto es compatible con que el Grupo Popular en el Congreso "esté manteniendo la presión sobre estas cuestiones porque sí que parece que quedan aspectos que no están aclarados, que están sin resolver y que requieren una explicación".

Sin mencionar a ningún medio de comunicación, Piqué defendió que todos publiquen lo que quieran. Eso sí, afirmó que "de lo que pueda decir el señor Lavandera o el señor Trashorras", el PP, "como fuerza política nada tiene que decir". Y apostilló que "no siempre las instituciones funcionan como debieran".

En Bruselas, el presidente del PP, Mariano Rajoy, fue preguntado por este asunto. Respondió: "Es la obligación del principal partido de la oposición, y de cualquier persona con un mínimo de sentido común, pedirle al Gobierno que no abandone nunca esta investigación, que tenga voluntad de que se sepa toda la verdad".

Un texto de P. M. publicado por el diario EL PAIS el jueves 21 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


El Colegio de Periodistas de Cataluña critica las "campañas" sobre la matanza 

Barcelona - El Colegio de Periodistas de Cataluña emitió ayer una nota en la que critica el proceder de las direcciones de los diarios El Mundo y Libertad Digital y de la cadena Cope por las "campañas" que han puesto en marcha "con motivo del trágico atentado del 11-M... para conseguir fines políticos y económicos que nada tienen que ver con el periodismo".

La nota argumenta que "la libertad de expresión encuentra sus únicos límites en las leyes con que se ha dotado un país democrático como el nuestro". El comunicado añade que no es norma de la entidad emitir juicios sobre el ejercicio profesional de los periodistas para, a continuación, precisar: "Pero en algunas ocasiones el silencio resulta imposible porque los hechos nos interpelan directamente y la pasividad podría ser considerada irresponsable o, peor, cómplice. Y más cuando las prácticas que provocan esta situación se enmascaran bajo el nombre del periodismo". Por ello, la asociación colegial "se ve en el deber de pronunciarse sobre prácticas que afectan gravemente a las instituciones del sistema democrático, ponen en peligro la conviviencia, erosionan al conjunto de la profesión y tienen como primeras víctimas a periodistas que trabajan en los medios que las protagonizan".

El colegio considera que "los responsables de los tres medios vulneran de forma repertida... los principios éticos de la profesión y el código deontológico." Los incumplimientos de estas normas básicas, prosigue la nota, "representan una distorsión del sistema democrático, agravado por la virulencia de las campañas, su prolongación en el tiempo y la coincidencia con la estrategia de un sector del principal partido de la oposición".

La nota acaba recordando a la sociedad: "Campañas como las iniciadas por El Mundo, la Cope y Libertad Digital no pueden ser consideradas periodismo".

Texto publicado por el diario EL PAIS el jueves 21 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


Otros mensajes en ABC y EL PAIS contra EL MUNDO

Blog alojado en ZoomBlog.com