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Insólita entrevista de EL PAIS sobre la autoría de Al Qaeda en el 11-M

Por Narrador - 26 de Febrero, 2007, 6:00, Categoría: Entrevistas

Sorprende que cuando el anterior y actual director del CNI han descartado cualquier implicación de Al Qaeda en los atentados del 11-M en su comparecencia en la Comisión de Investigación del 11-M aparezca ahora este ‘experto’ que manifiesta todo lo contrario sin aportar una sola prueba al respecto.

  

Bruce Hoffman (Experto antiterrorista de Estados Unidos): "Hoy está más claro que el 11-M fue obra de Al Qaeda"

Madrid - Bruce Hoffman, 52 años, es quizá uno de los expertos estadounidenses más famosos en contraterrorismo. Lleva muchos años en la RAND Corporation, un instituto privado de investigación en temas de seguridad nacional en EE UU, y el pasado año ingresó como profesor en la Universidad de Georgetown. El 14 de febrero, un día antes del comienzo del juicio del 11-M en Madrid, Hoffman compareció ante el Comité de Servicios Armados del Senado norteamericano sobre el "retorno" de Al Qaeda, donde dedicó un capítulo al atentado del 11-M. En una conversación con EL PAÍS, días después de iniciado el juicio, explicó: "Poco después de los atentados se estableció su filiación islamista radical. Pero existía el deseo de que no fuese Al Qaeda. Las investigaciones han progresado y aunque sea más amenazador, la mano de Al Qaeda ha estado en el ataque de los trenes en mayor medida de lo que se creía. Hoy sabemos más que ayer que detrás de los atentados estuvo Al Qaeda". Hoffman no duda en que el juicio es una lección de España al mundo y en particular a EE UU.

Pregunta. En su exposición ante el Senado sobre el regreso de Al Qaeda, España ocupa un lugar importante. ¿Por qué?

Respuesta. He hablado con expertos y responsables de las investigaciones en España. Mi conclusión es que poco después de los atentados se creía que el atentado era el resultado de la actividad de islamistas radicales independientes. Pero en mis últimas conversaciones, se va confirmando de manera creciente que la participación de Al Qaeda ha sido fundamental. Es curioso que haya costado cierto tiempo porque sabíamos que gran parte del trabajo de preparación de los atentados del 11-S no se hicieron en Afganistán sino en Alemania, España y también en Estados Unidos. El que Mohamed Atta, el hombre que dirigió la operación del 11-S, estuviera en una reunión en Tarragona, con Ramzi Binalshib y quizá una tercera persona en julio de 2001 es un dato significativo sobre el hecho de que Al Qaeda tenía una estructura en España antes del 11-S. Ahora, esta creciente certeza de que Al Qaeda ha organizado el 11-M en una medida mayor de lo que parecía no puede ser apreciada en España por razones políticas.

P. ¿Cuáles?

R. Creo que desgraciadamente el terrorismo se ha politizado de manera extrema en España. La división política que predomina desde el día de los atentados hace difícil ver claramente cómo ocurrieron las cosas. Los indicios sobre la relación entre el atentado del 11-M y Al Qaeda son abrumadores. Una figura clave es Serhane El Tunecino, que estaba vinculado a Amer El Azizi, el dirigente de Al Qaeda que pudo haber estado en la reunión de Tarragona. Otro hombre de la célula de Madrid, Mohamed Alfalah, pudo huir de España a Bélgica, tras el atentado del 11-M, al parecer con la ayuda de Omar Nakhcha, un dirigente de Al Qaeda en Europa que reclutaba guerrilleros extranjeros para ir a luchar en Irak. Y en enigmático Abu Dujana al-Afgani, citado a menudo en las comunicaciones de la célula que realizó los ataques de Madrid, se cree puede ser Yousef Belhadj, el llamado portavoz militar de Al Qaeda en Europa. Estas son las cosas que expliqué a nuestros senadores.

P. ¿Quiere decir que hubo un cierto mecanismo de negación?

R. En EE UU nos llevo tres años darnos cuenta de la autoría de los primeros ataques de Al Qaeda. Lo que me choca en España es la tendencia a pensar que la gente que se suicidó en Leganés era sólo gente organizada a nivel local. Ahora pienso que quisimos creer la historia más sencilla, quizá menos amenazante, de que Al Qaeda no estaba allí, de que estaba desarticulada. Especialmente cuando hablamos de Al Qaeda hay que ser conscientes de que estamos hablando de una operación muy compleja. Acaso por su complejidad, poco después del 11-M caímos en la explicación más fácil y simple: los terroristas volaron los trenes y luego se suicidaron en Leganés, y ya está. Pero es evidente que la red conspirativa es más amplia e incluye a Italia, Bélgica, Marruecos, Túnez, y otros países. Este para mí es el tema. Ahora bien, el hecho de que el asunto se politizara, en virtud del momento en que se produjo el atentado, tres días antes de las elecciones generales en España, hizo que mucha gente no intentara profundizar demasiado sobre la presencia de Al Qaeda. También ocurrió algo parecido en EE UU. Por eso se constituyó la comisión de investigación del 11-S. Era más fácil decir que el 11-S no pudo ser prevenido. Por supuesto, el informe de la comisión dice algo muy diferente. De ahí el enorme respeto que tenemos por España ya que se está juzgando a los presuntos responsables del atentado.

P. ¿Cuál fue su primera reacción en la mañana del 11-M?

R. No le puse nombre. Pero me recordó al 11-S, un ataque simultáneo y coordinado. Marca Al Qaeda. Me pareció que el presidente Bush se equivocaba al asegurar que la guerra de Irak nos ahorraría tener que combatir el terrorismo en Estados Unidos o en Europa. Que Irak lo solucionaría todo. Grave error. Habíamos tenido éxito en contener a Al Qaeda durante los dos años siguientes al 11-S. Y no solo a Al Qaeda. Al terrorismo en general. El 11-M en España fue eso: confirmó dramáticamente el hecho de que después del 11-S, Al Qaeda abría un nuevo frente de actividad en Europa. La reacción, pues, de que podían ser radicales fundamentalistas locales reflejaba la ilusión, compartida por una mayoría, de que habíamos derrotado a Al Qaeda. Y lo que Madrid y Londres demostraron, retrospectivamente, es que la tarea de desarticular a Al Qaeda estaba inacabada.

P. ¿Y qué pensó cuando supo que se atribuía el ataque a ETA?

R. En España, viéndolo desde fuera, los dos grandes partidos tienen problemas con el asunto el terrorismo. En el caso del Partido Popular, ha sido vergonzosa su posición sobre la autoría de ETA o una posible participación del terrorismo etarra en el 11-M, mantenida hasta ahora. Y en el caso del PSOE, el bombazo del 30 de diciembre en el aeropuerto de Barajas muestra que la solución al terrorismo no vendrá de un solo partido. Hace treinta años que estudio el terrorismo. Los hechos casi siempre son más sorprendentes que cualquier novela de ficción. Hablamos de una actividad que por definición es secreta. Es como un juego de muñecas rusas. Es decir, nunca llegas al final, a la última de ellas.

P. ¿Entra en ese juego de muñecas rusas la posibilidad de una colaboración ETA-Al Qaeda?

R. La verdad es que no me parece algo serio. Ni siquiera como hipótesis. Me sorprendería. ETA tuvo, por supuesto, relaciones con otros grupos terroristas, como es el caso del IRA irlandés. Sería una excepción en la historia de Al Qaeda, que tiene lógicamente relaciones con otros grupos terroristas pero siempre se trata de organizaciones musulmanas, quizá chiíes, no sólo suníes. Mire, uno tiene que tener la mente abierta, por supuesto, ante cualquier posibilidad. Pero esa presunta relación operativa tiene que estar basada en pruebas sólidas y no en meras conjeturas o motivos políticos. Me sorprendería que un experto serio en terrorismo encuentre un vínculo ETA-Al Qaeda... El de Madrid o Londres siempre ha sido el modus operandi de Al Qaeda. Unos profesionales llegan a un país y organizan un atentado con militantes locales para camuflar la forma en que se preparó y ejecutó y que parezca obra de unos inmigrantes.

P. Usted alertó a los senadores de que Al Qaeda está de vuelta...

R. Sí, yo no sé si Osama Bin Laden o su segundo, Ayman al-Zawahiri, ordenan los ataques. Pero existe una estructura de comando que funciona fuera de Pakistán. Y han surgido nuevas estructuras. Sobre todo, destacaría que surgen de manera constante los llamados números tres, dirigentes en los puestos operativos, como Mohamed Atef, Khaled Sheik Mohamed, Hambali y Hamza al-Rabi.

"Si quieres apoyo contra el terrorismo, necesitas una política transparente"

Pregunta. El ex presidente del Gobierno, José María Aznar, que como usted da un curso en la Universidad de Georgetown, ha dicho hace pocos días que España no puede dar lecciones a EE UU. Pero, ¿no es más cierto que un juicio como el de España ha sido imposible en EE UU?

Respuesta. Sí es verdad, Aznar está en la Universidad de Georgetown, aunque todavía no me cruzado con él. Pero yo pienso que sí, que, por supuesto, a la vista del juicio de Madrid, pueden ustedes enseñar a EE UU. Pero no sólo por este juicio, con toda la importancia que tiene. Existe una tradición en el tratamiento del problema vasco, que es otro ejemplo. Se han respetado los derechos de los vascos, intentando abordar los problemas del ambiente en el que se ha nutrido el terrorismo, sus causas, al tiempo que se lucha por erradicar el terrorismo de ETA con mano dura. Y el papel de la justicia en esa lucha ha sido y es fundamental. No hay, por así decirlo, una solución policial o militar del problema del terrorismo. Y este juicio del 11-M es esencial. Si quieres tener apoyo público en la lucha contra el terrorismo tienes que llevar adelante una política transparente y la justicia debe ocupar un lugar fundamental. La presentación de las pruebas en juicio, garantizando el derecho a la defensa, tiene un peso enorme, ilustra sobre la lucha contra el terrorismo y hasta qué punto la amenaza es seria.

Una entrevista de Ernesto Ekaizer publicada por el diario EL PAIS el lunes 26. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

  

Juicio 11-M: EL PAIS entrevista a Pilar Manjón

Por Narrador - 15 de Febrero, 2007, 9:20, Categoría: Entrevistas

  

Pilar Manjón: "El PP acabará negando que fue ETA porque su castillo de naipes se ha caído"

Madrid - Pilar Manjón perdió a su hijo Daniel, de 20 años, aquella mañana del 11 de marzo en la que la historia reciente de España parece haberse encasquillado. La figura enlutada y magra de esta mujer y su voz dolorida estremeció a la Comisión de Investigación del Congreso, cuando el 15 de diciembre de 2004 reprochó a los parlamentarios que hicieran "política de patio de colegio". Desde entonces, la presidenta de la Asociación 11-M Afectados de Terrorismo (1.200 socios auditados) recibe amenazas de muerte, es insultada por la calle y vive con escolta. Ahora se enfrenta a un juicio en el que los recuerdos removerán el dolor de todas las víctimas.

Pregunta. ¿Se sienten las víctimas preparadas para el juicio?

Respuesta. Las víctimas nos enfrentamos al juicio como podemos, con la entereza que nos dejan, con una mezcla de esperanza y desesperanza, porque vamos a tener que rememorar todo.

P. ¿Irá a la sala de vistas?

R. Yo sí, yo me siento con fuerzas. Me he preparado como he podido, tras leerme los cientos de miles de folios del sumario. De la asociación vamos a ir 10, por problemas de espacio, porque han reservado 29 sillas para los familiares de los acusados. Nosotros vamos a intentar entrar y, si no nos dejan, plantearemos un problema a la Sección Segunda. Nosotros, además, vamos a llevar un psicólogo propio por si acaso.

P. ¿Qué esperan del juicio?

R. Yo ya no espero justicia, sólo espero que se cumplan la ley de Enjuiciamiento Criminal, el Código Penal y la Ley de Solidaridad con las Víctimas. Nosotros los juicios políticos se los dejamos para otros...

P. ¿Se refiere a las teorías de la conspiración?

R. Mire, ya nos hemos quitado de encima el ácido bórico, la persecución de la famosa mochila azul y ahora estamos con lo de los explosivos.

P. ¿Esperaba usted un resultado más concluyente?

R. Yo llegué a pensar que las muestras no iban a dar resultados, porque el nitroglicol se evapora con el paso del tiempo, pero han estado bien custodiadas y preservadas. Ahora dicen que si hay dinitrotolueno. Ése es un componente de la Goma 2 ECO, porque incluso aparece en el cartucho que envió la fábrica de muestra y se verá cómo la Titadyne no lo tiene. También hay una muestra que tiene cocaína. Espero que no digan que es explosiva.

P. Pero el PP insiste en que no había Goma 2.

R. El PP negará de aquí a dos días que fue ETA, porque el castillo de naipes que habían construido se les ha caído. En el sumario lo único que hay es que uno dice que un tal Nayo, socio de José Emilio Suárez Trashorras, hizo una referencia a ETA, pero también dijo que no estaba seguro si el Nayo mentía o decía la verdad. Por eso el juez Juan del Olmo dijo que esa declaración tenía una consistencia nula.

P. Sí, pero han sido citados tres etarras como testigos...

R. ¿Y qué van a decir? ¿Que se cruzaron con éstos en los patios de la cárcel? Me parece bien que digan que tienen que declarar porque hay que ser garantistas, pero no entiendo que si pidieron cinco sólo les concedan tres... Ni entiendo por qué no han citado a responsables políticos de aquella época, que también se habían pedido.

P. Las víctimas de su asociación, ¿han cobrado todas las indemnizaciones?

R. Mire, no tenemos ni un euro ni para pagar a los penalistas... Además, no todas han cobrado, y es por lo que exigimos la responsabilidad civil subsidiaria del Estado. Pero es que tenemos casos de inmigrantes, gente con grandes heridas, que les han dado papeles, sí, pero no pueden trabajar. Ellos no se han sabido mover en la Administración, pero tampoco se lo han puesto fácil.

Una entrevista de José Manuel Romero publicada por el diario EL PAIS el jueves 15 de febrero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

 

Javier Gómez Bermúdez: «El juicio del 11-M no es universal. Si aparecen hechos nuevos podrán abrirse nuevas investigaciones»

Por Narrador - 23 de Octubre, 2006, 9:00, Categoría: Entrevistas

Para acceder a su despacho, situado en la séptima planta de la audiencia nacional, hay que pasar unas contundentes medidas de seguridad, lo cual es lógico teniendo en cuenta que por sus manos pasan los asuntos de estado mas importantes de nuestro país y los que marcan la agenda política un día sí y otro también: ETA y el 11-M. Por su cargo y condición, presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional -donde se juzgan los grandes delitos de terrorismo y corrupción-, está permanentemente en el ojo del huracán, hasta el punto de que su nombramiento sigue recurrido por «defectos formales», dos años después de que se produjera. Pero él, al menos en apariencia, no se inmuta, tal vez porque a pesar de su edad -44 años- tiene una amplia experiencia y un currículo que sería la envidia de muchos jóvenes juristas.

PREGUNTA.- Usted, por su cargo y condición, tiene en sus manos buena parte del peso de la política judicial antiterrorista. ¿Eso es un inconveniente en los tiempos que corren? Admita que puede ser muy incómodo para el Gobierno, según las sentencias que dicte, ¿no?

RESPUESTA.- En los tiempos que corren, el ser el órgano en el que se concentra toda la lucha jurídica contra el terrorismo supone una gran carga, desde luego, a la vez que un trabajo muy gratificante. Es posible que mi trabajo como presidente de sala pueda ser incómodo para algunos en determinados momentos, pero se trata de aplicar la ley, no del momento político de su aplicación, ni mucho menos.

P.- Pues su nombramiento está recurrido entre otros, por Garzón, que aspiraba a tener su plaza, y en ese asunto sí hay una sombra de interés más político que jurídico...

R.- El Supremo lo único que estima del recurso son defectos formales del Consejo, es decir, ni se cuestionan mis méritos, ni mi capacidad, ni mi gestión. Aunque, naturalmente, lo que subyace al denunciar esos defectos formales es evitar que yo sea presidente.

P.- ¿Ser presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia es un cargo político?

R.- En absoluto, no es un cargo político, sino un cargo jurisdiccional. Yo me dedico a poner sentencias. Un cargo político es ser vocal del Consejo, secretario de Estado o parlamentario por un determinado partido político, como otros jueces lo han sido, el propio Garzón por ejemplo. Yo, desde luego, jamás he actuado en política, ni activa ni pasivamente.

P.- ¿Qué le parece esta decisión del fiscal de proponer que se reduzca de 96 a seis años de prisión la petición de condena para De Juana Chaos, teniendo en cuenta que usted es uno de los amenazados en esas cartas por las que se le va a juzgar?

R.- El fiscal todavía no ha hecho una rebaja de pena, y por tanto no puedo opinar de algo que no se ha producido, salvo señalar que si las razones que van a llevar a esa rebaja de pena son técnicas, bienvenidas sean. Lo único que yo discutiré siempre, sea el caso que sea, es que se intente torcer la ley para llegar a un resultado práctico previamente decidido. El Estado de Derecho da mecanismos para corregir los excesos que la aplicación literal de la ley conduce. La ley jamás se puede torcer al arbitrio de una coyuntura política determinada.

P.- ¿Y entonces cómo entiende que el fiscal general diga que la Justicia debe adaptarse a los tiempos que corren, e incluso afirme en el Senado que quienes no piensan como él no quieren la paz?

R.- Yo respecto a la intervención del fiscal general del Estado en el Senado no tengo mucho que decir. Ahora bien, la única garantía que tiene un ciudadano de que el juez no va a ser arbitrario es que el juez aplique la ley, le guste o no.

P.- ¿El hecho de que la Fiscalía sea un nombramiento político y sea un estamento jerárquico puede ser un elemento de distorsión en asuntos como el llamado proceso de paz?

R.- En el sistema español la política criminal la dirige el Gobierno, el mecanismo más directo de ejecución de la política criminal es el fiscal del Estado, y la Fiscalía en sí, como institución, es jerárquica porque tiene que serlo. Podrá gustar o no, y se podrá cambiar, pero el sistema es coherente, y como garantía se prevé que si el fiscal general del Estado no cumple una indicación del Gobierno éste no puede cesarle en el cargo.

P.- De usted se dice que es partidario de aplicar una línea dura con los etarras, y por eso forzó el cambio doctrinal del Supremo para que presos sanguinarios como Parot no fueran puestos en libertad por acumulación de condenas. ¿Es así?

R.- Yo no sé que es la línea dura o blanda. En todo caso podríamos discutir si la ley es dura o blanda, pero la ley no la hago yo, la hace el Parlamento. Yo aplico la ley, la que me da el Parlamento de mi país, de España. Si esa ley se estima que es dura deberán modificarlo. Sobre los sentenciados por delitos anteriores no es que sea partidario de que se modifique, es que la interpretación correcta es la que ha dado el Supremo ahora con el caso Parot.

P.- Oiga, ¿la Justicia puede ser un obstáculo en el proceso de paz?

R.- Es imposible que la Justicia sea una obstáculo ni en el proceso de paz ni en nada que esté dentro del Estado de Derecho. Y es siempre, por supuesto, un obstáculo para lo que está fuera del Estado de Derecho.

P.- Vamos, que con proceso de paz o sin él los etarras sanguinarios se pudrirán en la cárcel...

R.- Yo no quiero que nadie se pudra en la cárcel, de hecho en España no existe la cadena perpetua. Lo que sí digo es que la ley exige que en determinados delitos se cumpla un mínimo de pena, sin los cuales es imposible considerar que el individuo está reeducado, que es el paso previo a la reinserción.

P.- ¿Cabría la posibilidad de realizar un indulto generalizado?

R.- No, está prohibido por la Constitución. Habría que modificar la Constitución.

P.- Pero, llegado el caso, ¿habría alguna forma de saltarse esa modificación, dando indultos individuales?

R.- La ley lo que exige es que cada expediente de indulto sea individualizado. Si se hace un estudio preso por preso, naturalmente podrán conceder 2.000 indultos individuales. Pero lo que no se puede hacer es utilizar el esquema de indultos individuales para cometer un fraude de ley concediendo en la práctica un indulto general.

P.- ¿Si ETA desaparece tiene sentido que se mantenga la Audiencia Nacional? Porque su eliminación es una vieja reivindicación nacionalista

R.- La reivindicación de los nacionalistas, como de muchos otros, es que esta casa desaparezca cuando no les viene bien, porque cuando se juzgó al ex general Galindo no querían que se suprimiera, de hecho, se presentaron como acusación popular. Dicho esto, el sentido de la Audiencia es la lucha contra el crimen organizado, no sólo el terrorismo. La Audiencia Nacional no tiene fecha de caducidad.

P.- Usted también presidirá la sala del juicio oral del 11-M. ¿Se dan las condiciones necesarias para que el juicio comience en este momento, con la cantidad de agujeros negros que están apareciendo?

R.- Las condiciones para ir a juicio se dan. En febrero celebraremos el primer juicio por los terribles hechos del 11-M. Ahora lo que se va a juzgar es a 29 personas y se va a decidir si han intervenido o no en esos hechos, pero sin ir más allá. Tenga en cuenta que hay cuatro o cinco personas en busca y captura, y el día que aparezcan habrá que celebrar un nuevo juicio. No estamos hablando de un único juicio universal sino de un juicio concreto.

P.- Vamos, que la celebración del juicio no significa que se dé carpetazo al asunto y pueda haber nuevos procedimientos, como ocurrió con el GAL...

R.- Todavía hay algún asunto del GAL coleando. Y lo mismo ocurrirá con el 11-M. Siempre que aparezca un hecho nuevo, con independencia de que aparezca antes, durante o después del juicio, se podrá abrir una nueva investigación. Ése es el sistema procesal español.

P.- ¿Cree que se sabrá la verdad?

R.- Estoy seguro de que se descubrirá la verdad, se tarden más o menos años. La Justicia puede ser lenta, pero es segura. Somos un remolcador de altura, somos capaces de arrastrar grandísimas cargas a grandísimas distancias. Eso sí, a una velocidad moderada.

P.- Algunos piensan que si cada vez que alguien critica a un juez, éste se siente limitado en su independencia, como ha dicho Garzón, la libertad de expresión no existiría.

R.- No me gusta opinar sobre magistrados que dependen de la Sala, por tanto no me voy a referir al tema Garzón. Pero muchísimos magistrados han sido insultados, ofendidos y criticados y no se han sentido perturbados en su independencia.

P.- ¿Llamar a un juez presunto prevaricador en un medio de comunicación es un delito, sí o no?

R.- Llamar a un juez presunto prevaricador, así dicho, no tiene por qué ser un delito. Tiene que quedar claro que la libertad de expresión y el derecho a la información, que es un derecho de los ciudadanos, es un derecho indispensable, esencial de la democracia. Por tanto, el único límite al ejercicio de ese derecho son las leyes que tenemos: el Código Penal y las demandas de protección al honor.

P.- Una curiosidad. ¿Por qué cree que Garzón estaba tan interesado en meter mano a los peritos del 11-M?

R.- Yo no estoy en la mente de mis compañeros, lo que sí digo es que el sistema ha funcionado. Garzón no era competente en este caso, y ha pasado a manos de la juez que lo es. Ése es el sistema. Ahora, ¿por qué lo quiso hacer? No lo sé.

P.- Pues algunos piensan que ha metido la nariz en este asunto para sacar al Gobierno de un apuro, y eso cuestiona su independencia...

R.- Habrá quien interprete que una persona que ha sido parlamentario del PSOE; que ha sido secretario de Estado, que luego ha vuelto a la judicatura, está contaminada por su paso por la política y no es independiente. Y habrá quien entienda que con cosas como ésta demuestra que es independiente. Lo sorprendente es que se hable de jueces independientes cuando han estado en la política, y de otros, que lo único que hemos hecho en nuestra vida es dictar sentencias, se diga que no lo somos.

P.- Sea como fuere, la juez ha llamado como imputado al jefe de los peritos, lo cual tira por tierra toda la instrucción realizada por Garzón, que imputó a los testigos, ¿no?

R.- No necesariamente. La juez Gallego lleva ahora dos temas relacionados: uno el de los documentos remitidos por EL MUNDO al juez Del Olmo, que es del que deriva la toma de declaración como imputado del jefe de los peritos, y otro en el que son imputados por Garzón los peritos, a quienes la juez podrá o no levantar la imputación.

P.- Algunos creen que el juez Del Olmo está desbordado por esta investigación, por la complejidad de la misma...

R.- Al juez Del Olmo se le pusieron todos los medios, los que pidió y los que no pidió. Éste es sin duda el juicio al que más medios y tiempo en exclusiva se ha destinado en la Justicia, excepción hecha del de la colza.

P.- Le digo esto porque hasta dejó libre a un imputado del caso por un olvido administrativo, y eso es muy fuerte... Se habló de que podrían haberle retirado del cargo.

R.- Un error lo puede cometer cualquiera, cuestión distinta es que de ese error derive o no responsabilidad. Y este matiz es importante. Lo que no puede ser es que el régimen disciplinario de jueces se haya convertido en una especie de tribunal de honor prohibido por la Constitución, en el que dependiendo del sí o no de la mayoría de la comisión disciplinaria y dependiendo del juez en concreto la resolución es una u otra. Hay jueces que por mucho menos han sido trasladados de esta casa y hay otros que por mucho más siguen en esta casa y seguirán largos años.

P.- Un inciso. ¿Usted cree que la investigación de EL MUNDO es un juicio paralelo al asunto del 11-M?

R.- El periodismo de investigación, que es el que busca nuevas fuentes y abre vías de conocimiento que no están en la instrucción, históricamente ha sido importantísimo, y en España más. Su periódico fue el artífice del asunto de los GAL, y sin sus informaciones eso jamás se hubiera descubierto. Otra cosa son las instrucciones y juicios paralelos. La prensa libre siempre será una ayuda y no un estorbo a la Justicia.

P.- Tal vez para ustedes no, pero sí para los políticos.

R.- Para la Justicia, no es un obstáculo, todo lo contrario. Puede que lo sea para los políticos, pero no para los jueces.

Una entrevista de Esther Esteban publicada por el diario EL MUNDO el lunes 23 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

«La celebración del juicio del 11-M no supone dar carpetazo a la investigación»

Por Narrador - 9 de Octubre, 2006, 11:00, Categoría: Entrevistas

Ha sido la cara y la voz del máximo órgano de los jueces en los últimos años, el hombre que en múltiples ocasiones se ha visto obligado a salir al paso de las acusaciones de politización de la Justicia. Por ejemplo, en los recientes casos sobre el amparo a Baltasar Garzón o sobre la actuación judicial en el 11-M y en el 'proceso de paz'.

Pregunta.- El juez Garzón ha pedido el amparo del Consejo General del Poder Judicial alegando que en algunos medios se le está atacando de manera sistemática y se está amenazando su independencia. ¿Son razones para pedir el amparo?

Respuesta.- Formalmente, sí. Si un juez entiende que eso es así, hay base suficiente que le legitima para presentar ese escrito. Ahora lo que tiene que hacer el Consejo es estudiar si se dan las circunstancias que aconsejan los amparos, y si efectivamente se ha producido una posible perturbación o injerencia en la independencia del juez.

P.- De entrada, el Consejo rechazó el apoyo hasta que se resuelva el expediente para aclarar el trato que el juez dio a los peritos del ácido bórico.

R.- Lo que decía la Comisión Permanente del Consejo es que existían circunstancias que aconsejaban no adoptar una declaración en ese momento, lo cual no quiere decir que no se pueda adoptar en el futuro. Esas circunstancias son que ese mismo día el secretario de Inspección había abierto una información previa para conocer las circunstancias concretas que rodearon la actuación judicial.

P.- Pase lo que pase, menudo varapalo le ha dado la Audiencia Nacional a Garzón reiterando que no es competente para la investigación de esa presunta falsificación de los informes del ácido bórico.

R.- Estamos ante resoluciones judiciales que yo no valoro, pero lo que está claro es que la Sala de lo Penal actúa como una Audiencia Provincial respecto al juzgado de instrucción. Y en lo que se refiere a la investigación de delitos es el órgano superior.

P.- Permítame un inciso. Que un periódico critique a un juez, ¿atenta contra su independencia?

R.- No. Las críticas en sí mismas, como tales, no son susceptibles de generar perturbación o inquietud en la independencia del Poder Judicial. De hecho, el Consejo tiene ya una doctrina muy asentada. Cuando lo que se producen son críticas muy duras -no por el contenido, sino por las formas- porque rayan en el insulto o la injuria, o cuando imputan directamente delitos, el Consejo ha reaccionado siempre realizando una declaración institucional en la que se pide a quien ejerce ese tipo de crítica una mayor mesura, y además siempre se dice que eso no va en perjuicio de un derecho incuestionable a la crítica de las instituciones judiciales.

P.- El propio presidente del Consejo ha dicho que Garzón ha llevado muchos juicios importantes como para sentirse intimidado por las opiniones de un medio.

R.- Todo eso es lo que la Comisión Permanente deberá tener en cuenta, las circunstancias concretas. El presidente lo que ha dicho es que hay que distinguir lo que es un juez perturbado de lo que es un juez ofendido, que no es lo mismo. Un juez puede estar siendo ofendido, porque se le está insultando, vejando, y sin embargo no está en lo más mínimo afectado en su independencia. Y por el contrario puede haber situaciones de jueces que sin ser ofendidos o vejados sí ven afectada su independencia.

P.- Es curioso. Entonces le criticaban ferozmente los que ahora le suben a los altares, y era un valiente para quienes ahora lo cuestionan. ¡Qué paradoja!

R.- Cuando se cree y se defiende la independencia del poder judicial se debe hacer con todos los jueces y en todos los casos, no sólo de algunos jueces y de algunos casos cuando nos interesa. Esto no puede ser como el fútbol, donde cada uno critica al árbitro según le van las cosas. Por eso yo animo a los que defienden la independencia del Poder Judicial a que también la defiendan con la misma intensidad cuando jueces están optando resoluciones que no gustan en eso que se ha llamado el proceso de paz, por ejemplo.

P.- ¿Qué opinión tiene de los llamados jueces estrella?

R.- En principio no cabe duda de que el hecho de que los jueces sean más famosos que sus casos no es lo deseable.

P.- Dígame, ¿el vocal Requero cumple con sus funciones pidiendo que se investigue cómo se tomó declaración a los testigos, o eso atenta contra la independencia de Garzón?

R.- Su requerimiento lo han hecho muchos vocales a lo largo de la historia del Consejo, por lo tanto es impecable. Un vocal que traslada unos hechos que son susceptibles de ser investigados no atenta contra la independencia del Poder Judicial, sino todo lo contrario. Está trabajando en defensa de esa independencia.

P.- Asuntos como éste ponen sobre la mesa la politización del CGPJ, donde de antemano se sabe qué va a votar cada vocal según el partido que le haya propuesto, y eso está minando la institución, ¿no es así?

R.- Estas campañas tan largas en el tiempo contra el órgano de los jueces, poniendo de manifiesto su alto grado de politización, justificando su decisiones bajo signos partidistas, son campañas que están minando al Consejo y contribuyendo a su descrédito. No hay que olvidar que la razón fundamental de este descrédito es que constantemente las decisiones se causalizan bajo ámbitos partidistas, y esto proviene de la forma de elección de los vocales. Elección que fue impuesta por el PSOE en el año 1985, estableciendo una clara correlación entre las fuerzas políticas y los vocales propuestos.

P.- Un inciso. ¿La celebración del juicio oral del 11-M lleva aparejado dar carpetazo a la investigación?

R.- En absoluto, de carpetazo nada. La celebración de un juicio no tiene un efecto de cierre procesal, siempre pueden aparecer nuevos indicios que conduzcan a nuevas investigaciones y nuevos resultados. El juicio del 11-M debe celebrarse en el plazo marcado, y lo que va a determinar es la culpabilidad de esos procesados. Eso sin embargo no es incompatible con que surjan indicios nuevos que conduzcan a nuevas investigaciones y nuevos resultados.

P.- Cambiando de asunto. ¿Cree que algo tan grave como que ETA reciba un chivatazo de agentes de la Policía no es un hecho preocupante para que la Justicia no vea indicios de criminalidad, como ha dicho también Garzón?

R.- La simple posibilidad de que puedan existir responsables en la persecución de los delitos que de alguna manera estropeen o dificulten una investigación es aberrante. Un chivatazo a ETA debe ser investigado, sin duda. Lo que ocurre es que hay veces que no hay indicios de quién ha podido ser el responsable.

P.- ¿Qué opina cuando oye a algunos jueces afirmar que ha de tenerse en cuenta la nueva situación del proceso de paz a la hora de hacer justicia?

R.- La no aplicación del principio de legalidad, justificándolo en fines como puede ser éste, es tan grave como el mantenimiento del delito. Cuando se dice que los jueces deben tener presente este nuevo proceso de paz se está desconociendo el ordenamiento jurídico español y cuáles son las obligaciones de los jueces.

P.- Vamos, que ustedes no pueden mirar hacia otro lado, aunque el fin último sea acabar con ETA.

R.- No hay proceso alguno que justifique el olvido ni el apartamiento de la aplicación de la ley con todas sus consecuencias, porque si para poner fin al terrorismo se justificara de alguna manera la no aplicación de determinadas normas estaríamos justificando y fomentando que se utilizara la violencia para la consecución de esos fines.

P.- Sobre todo viendo la actuación de los etarras en los juicios, que no dan la imagen de estar arrepentidos precisamente...

R.- Actuaciones como las que hemos visto, a parte de deleznables, lo que evidencian es la nula voluntad de arrepentimiento.

P.- Pues por decir estas cosas algunos sostienen que los jueces son un obstáculo en las aspiraciones del Gobierno.

R.- Decir que los jueces pueden ser un obstáculo para la consecución de un proceso de paz es no aceptar la división de poderes.

P.- Lo que se ha dicho es que el CGPJ intentaba ponerle al Gobierno las cosas difíciles en temas clave, como el Estatuto, y de ser así sería muy grave...

R.- No estaríamos tan desencaminados cuando alertamos de 19 causas de inconstitucionalidad sólo en materia del Poder Judicial cuando en este momento hay dos recursos ante el Tribunal Constitucional, y uno impuesto nada más y nada menos que por el defensor del pueblo, que ha dado un formidable ejemplo de independencia.

P.- Tal como está el patio, ¿ve factible la renovación del CGPJ, que debe producirse dentro de un mes? Porque hace falta un acuerdo de las tres quintas partes del Parlamento y eso supone un acuerdo PSOE-PP.

R.- No es novedoso que el mandato del CGPJ esté un tiempo prorrogado. El anterior Consejo, en un momento de un gran idilio entre el Gobierno y la oposición gracias al Pacto de Estado de Justicia, estuvo prorrogado casi seis meses, y el anterior casi un año. Nosotros a partir del 7 de noviembre nos ponemos a disposición de las Cámaras.

P.- ¿Y si no hay acuerdo se paraliza la actuación de este órgano?

R.- En absoluto. Mientras no seamos relevados el poder judicial seguirá estando gobernado en plenitud tal cual está. Ésa es nuestra obligación.

P.- Usted dijo que la concesión del tercer grado a Vera debería ser revisada por un juez. Esto no se ha producido porque la Fiscalía no ha recurrido, ¿no?

R.- No me refería al caso de Vera, sino con motivo del caso de Vera, porque yo ese caso no lo he estudiado. Lo que digo con carácter general, y sobre todo en delitos de terrorismo, es que habría que permitir a las víctimas que tuvieran una opción en la fase de condenas para poder recurrir decisiones adoptadas por Instituciones Penitenciarias, y no sólo el Ministerio Fiscal.

Una entrevista de Esther Esteban publicada por el diario EL MUNDO el lunes 9 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

«Rubalcaba utilizó el 11-M para ganar las elecciones y ahora lo utiliza para no perderlas»

Por Narrador - 24 de Septiembre, 2006, 12:00, Categoría: Entrevistas

La entrevista se celebra en Toledo, apenas hora y media antes de su intervención en el congreso que este fin de semana están celebrando los jóvenes de su partido. Es el único hueco que sus asesores han encontrado en su apretadísima agenda -imposible para el común de los mortales- hasta el punto de que acude a la misma sin comer por lo que se le sirve, sobre la marcha, un pequeño refrigerio del que no prueba bocado. Viste de forma informal, con chaqueta de sport y sin corbata lo cual sirve de excusa a la periodista para hacer un chascarrillo sobre el cambio de imagen de su partido ahora que soplan vientos electorales. Él recoge el guante y entra en harina sin apenas darse un respiro para afirmar que «los vientos que soplan son de cambio que estamos asistiendo no a un final de legislatura sino a un final de ciclo»... socialista. ¡Por supuesto!

Angel Acebes, secretario general del PP, sigue siendo el hombre de firmes convicciones, sosegado y tranquilo de siempre y aunque es plenamente consciente de que está en el ojo del huracán, de que su imagen de ex ministro del Interior es utilizada por sus adversarios para dañar a su partido, está contento y ni quiere ni puede ocultarlo. ¿El motivo? Que acaba de recibir unas encuestas, realizadas tras el verano, según las cuales «con un 70% de participación, el PP se situaría 3,5 puntos por encima del PSOE», lo cual parece indicar que el Gobierno sufre un fuerte desgaste en temas de grueso calibre como la inmigración, el proceso de paz o el 11-M. Tal vez por eso dice, sin pelos en la lengua, que no están dispuestos a aceptar el gobierno mordaza de Zapatero y que Rubalcaba utilizó el 11-M para ganar las elecciones y ahora lo utiliza para no perderlas. Afirma que el presidente ha sufrido una autentica moción de censura de nuestros socios europeos por la política de inmigración y señala sin titubeos que la legalización de Batasuna sería un fracaso del Estado de Derecho y de la democracia. Lo dice y además... se lo cree.

PREGUNTA.- Menuda semana han tenido. Todos los partidos se han unido en el Congreso para combatir la política tóxica del PP con el 11-M.

RESPUESTA.- La situación no es nueva. Llevan dos años con una estrategia antiPP, que es mayor cuanto peor les va en las encuestas. Saben que el PP va en estos momentos bien, que es una alternativa y los ciudadanos cada vez tienen más afán de cambio, y eso les provoca mucho nerviosismo. A los socialistas, ante la carencia de un proyecto capaz de ilusionar a los ciudadanos y los muchos fracasos de su política, lo único que les queda es la política antiPP. La prueba es que convocan una conferencia política y no sale de ella una sola propuesta salvo la de atacarnos. Están muy preocupados, porque saben que el cambio está muy cerca.

P.- Pero lo grave de esa decisión parlamentaria es que no van a aceptar ninguna iniciativa que venga de su mano y tenga que ver con el mayor atentado de nuestra historia. ¿Qué van a hacer?

R.- Eso es gravísimo. Nosotros no estamos dispuestos a aceptar el gobierno mordaza de Zapatero. No quiere ninguna crítica, y cada vez está más encerrado en su única política demagógica y publicitaria. Pretende amordazar a la prensa crítica, al Grupo Parlamentario Popular, al Defensor del Pueblo e incluso ha pretendido amordazar a los suyos. La política de Zapatero es un gobierno mordaza frente a los demás, y nosotros no lo vamos a aceptar. Por cierto, que algunos de los grupos que se unieron a ellos ya nos han dicho que están arrepentidos, que lo hicieron presionados por los presupuestos.

P.- Pero a ustedes les acusan de manipular el 11-M basándose en las tesis expuestas por presuntos terroristas como Trashorras. Dicen que si tienen pruebas vayan a los tribunales, y les acusan de hacer seguidismo de la información que da EL MUNDO. No falta de nada...

R.- Rubalcaba utilizó el 11-M para ganar las elecciones y ahora lo utiliza para no perderlas. De ahí la descalificación, las acusaciones al PP por pedir algo no sólo tan normal sino tan obligatorio en democracia como es que se conozca la verdad. Por ejemplo, si el PP no lo hubiera denunciado, a lo mejor no habríamos conocido el caso Bono, en el que ha habido una sentencia condenatoria por detener a dos militantes del PP de manera ilegal, y además con falsificación documental. Lo ha dicho una sentencia, hay resolución judicial. O es democráticamente imprescindible conocer quién dio el chivatazo a ETA, porque eso es muy grave. Cualquier salud democrática que se precie necesita que se conozca y se establezcan las responsabilidades.

P.- Pero eso es una cosa, y otra que en el camino se lleven por delante a las instituciones. ¿Existe ese riesgo?

R.- No estoy dispuesto a aceptar de ninguna de las maneras la acusación falsa, la falsedad y la manipulación de que con esto se está desprestigiando a las instituciones y a los Cuerpos de Seguridad. Que no se equivoquen. Estamos exigiendo sólo responsabilidades a aquellos miembros de las Fuerzas de Seguridad -que no son todos, ni muchos, sino sólo dos o tres- que se van a la sede de Gobelas del PSOE a preparar sus estrategias parlamentarias y sus intervenciones en la Comisión de Investigación del 11-M.

P.- Permítame un inciso. ¿Usted siendo ministro del Interior fue consciente de que tenía miembros de las fuerzas de seguridad del Estado que le eran desleales? Porque ahora son los mismos mandos...

R.- En absoluto. Yo siempre encontré un Cuerpo Nacional de Policía o una Guardia Civil de personas honestas, sacrificadas, y leales, que cumplían con su trabajo muy por encima de lo que se les pedía. Por eso, por ese buen nombre de cientos y cientos de hombres y mujeres que se levantan cada día para poner en riesgo su vida al servicio de los demás, es por lo que debe exigirse el cese inmediato de esos dos o tres que se han dedicado a usar su cargo para preparar estrategias de un partido político. Nosotros jamás politizamos a las fuerzas de seguridad, cosa que sí hace el PSOE con algunos de sus miembros, esos que reciben órdenes de un partido son los que deben ser apartados para no desprestigiar a la institución.

P.- ¿Qué credibilidad le dan ustedes a las declaraciones hechas por Trashorras o Lavandera? Porque, según el PSOE, ustedes están dando por buenas las afirmaciones de dos delincuentes.

R.- No ha habido nunca nadie del PP que haya hablado ni dando verosimilitud a las declaraciones de implicados en el proceso del 11-M ni tampoco que haya puesto en tela de juicio ni las instituciones, ni haya hablado de conspiraciones. Decir eso no es verdad. Lo que decimos es que tenemos derecho a que en el mayor atentado terrorista que ha sufrido España se conozca la verdad, y se investiguen todas las dudas y lagunas, que son muchas.

P.- Pues Rubalcaba sostiene que alguien desde fuera del Parlamento, refiriéndose a Pedro J. Ramírez, es quien le sopla al oído al PP la estrategia que tiene que seguir.

R.- Eso, simple y llanamente, no es verdad. Es rotundamente falso.

P.- ¿Y también es falsa la teoría de la conspiración que manejan los socialistas?

R.- Cada vez que el PSOE se equivoca recurre a la teoría de la conspiración. Que yo recuerde, la han utilizado en nueve ocasiones, cuando la corrupción del PSOE, cuando los GAL... Cada vez que el PSOE mete la pata se inventa una teoría de la conspiración, en la que implica a todos aquellos que le son molestos: periodistas, políticos e incluso a los suyos. Eso ya no cuela.

P.- ¿Cómo valora usted la información publicada por EL MUNDO, de que Interior falsificó un documento para ocultar al juez lazos entre ETA y los islamistas?

R.- Ese asunto es muy importante, y tiene que investigarse. Ya hay un procedimiento penal que se ha abierto, y por lo tanto determinará las responsabilidades. Y frente a eso el Gobierno utiliza viejas tácticas para desviar la atención. Lo hizo tiempo atrás, cuando en un piso se descubrieron unos polvos que habían servido para hacer explosivos, -como luego se demostró judicialmente-. Entonces intentó -como hace ahora- ridiculizarnos diciendo que eran polvos de jabón, y hablando del comando Dixan. Ahora hacen lo mismo, desviando la atención sobre las informaciones que se publican. Aquí lo grave es que se ha alterado un documento, porque si fuera un simple borrador no llevaría ni número de registro, ni las firmas de los peritos que han hecho el análisis y el estudio. Cualquiera que vea un documento con número de registro y firmas sabe que ése es un informe que debió ser trasladado íntegro al juez, y no mutilado.

P.- El 13 de marzo de 2004 Rubalcaba dijo textualmente aquello de «España no se merece un Gobierno que mienta», y da la sensación de que ahora ustedes le quieren hace probar su propia medicina, ¿no?

R.- Es verdad que ni España ni los españoles nos merecemos un Gobierno que mienta. Pero en la literalidad no quiero parecerme a Rubalcaba en nada, absolutamente en nada. La diferencia es que cuando él lo dijo no era verdad. En aquel momento había un Gobierno que decía la verdad, y ahora no.

P.- ¿Cuestionan la forma en que está instruyendo el juez Del Olmo?

R.- Nosotros no cuestionamos, lo único que pedimos es que en todos los ámbitos, en el parlamentario, en el judicial, en el del Ministerio del Interior, se lleve a cabo la investigación más rigurosa posible.

P.- Tal vez sea así, pero al PP se le acusa de no haber aceptado ni digerido la derrota electoral del 14-M. ¿Qué hay de cierto en esto?

R.- El resultado electoral no nos ha importado ni antes ni después, en relación al atentado del 11-M. Nos importa la verdad, la limpieza democrática, la transparencia, el prestigio de las instituciones, la libertad y las víctimas. Esto es lo único que nos importó antes y después del 11-M, cosa que no ha ocurrido con el PSOE.

P.- Oiga, ¿Piqué representa una minoría en su partido cuando dice que lo del 11-M hay que dejarlo atrás, o dice en voz alta lo que otros piensan y no se atreven a decir?

R.- En el PP no hay división ni por éste ni por ningún otro asunto. Hay una unidad de criterio en todos los temas fundamentales. Y Piqué piensa exactamente lo mismo que todos nosotros: que debe saberse la verdad del 11-M. No seré yo quien dé pábulo a esa estrategia del PSOE de intentar una fractura y una crisis en el PP que llevan buscando dos años y medio y no han encontrado.

P.- Cambiando de asunto. Menudo resoplón le ha dado la UE al Gobierno por el tema de la inmigración.

R.- Zapatero ha sufrido una auténtica moción de censura de nuestros socios europeos por su política de inmigración, por el proceso de papeles para todos y el efecto llamada que ha llevado aparejado. Si esto fuese una moción de censura sólo para Zapatero tendría una importancia relativa. Lo preocupante es la falta de credibilidad y confianza que en estos momentos inspira España, y el desprestigio y el aislamiento al que nos lleva la política del Gobierno. Zapatero está aislado en Europa, y nadie comparte su política de inmigración porque ha tenido unos resultados catastróficos, además de acarrear la tragedia humana que se está viendo en estos momentos, de miles de mujeres y hombres hacinados en centros de acogida, con tres niños atendidos por asfixia porque estaban con mil adultos. ¿Es tolerable esto en el siglo XXI en España?

P.- ¿Qué condiciones deben darse para que ustedes acepten un pacto?

R.- Hacen falta dos cosas. Lo primero es que el Gobierno diga claramente cuál va a ser su política, y no lo ha hecho. Y lo segundo, que no utilice un pacto con el PP como coartada, como salvavidas cuando se encuentran con el agua al cuello con el propósito de silenciar las críticas. Este es un asunto muy grave que hay que abordar con rigor. Y para eso hace falta un cambio profundo en la política del PSOE en todo lo que han hecho. Ha sido un error la regularización, su enfrentamiento con Europa, la distribución de competencias que ha hecho dentro del propio Gobierno y también el nombramiento de un ministro incompetente e ineficaz como Caldera para llevar el asunto.

P.- Tampoco parece que las cosas avancen en el llamado proceso de paz.

R.- Eso es así, aunque algunos lo quieran negar o llamarlo por otro nombre. Hemos escuchado al ministro de Justicia llamar a este terrorismo urbano violencia social, que ya es el colmo. El presidente dijo que primero la paz y luego la política, que cualquier contacto se haría en ausencia de violencia. Ése fue el compromiso que adquirió en el Parlamento, y una vez más ha mentido.

P.- ¿El PP está recibiendo información por parte del Gobierno?

R.- No, nada. A nosotros no nos cuenta nada de cómo va el proceso. En este tema tan importante se nos pide una vez más que aceptemos todo lo que haga el Gobierno sin rechistar. Es la ley del embudo y la mordaza. Tenemos que estar calladitos mientras Zapatero reparte los carnés de demócratas, que luego Rubalcaba firma.

P.- ¿Y cómo cree que están yendo las cosas en el proceso de paz?

R.- En estos momentos, como la inmensa mayoría de los ciudadanos o las víctimas, lo vemos con mucha preocupación, por el chantaje, la presión que está ejerciendo ETA-Batasuna sobre el Gobierno y la prepotencia con la que actúan. Nos preocupa que pronto puedan cumplir sus objetivos: la legalización de Batasuna y la mesa de partidos, como paso previo a la autodeterminación.

P.- ¿Aceptarían estas cuestiones?

R.- La legalización de Batasuna y la mesa de partidos serían un fracaso del Estado de Derecho, de toda nuestra democracia, que ni las víctimas ni los ciudadanos se merecen. Para que Batasuna pueda ser interlocutor de cualquier cosa, antes tiene que desaparecer el terrorismo. Yo no puedo sentarme con alguien que tiene la pistola encima de la mesa, que ha matado para sentarse en esa mesa, y que si no le doy lo que quiere va a seguir matando.

P.- Admita que el único margen de negociación que tiene el Gobierno son los presos, incluso ustedes hicieron algunos acercamientos.

R.- El paso es la desaparición de ETA y la violencia, y mientras tanto no se puede hacer ninguna concesión a ETA. El verdadero rostro de ETA es el de Iñaki Bilbao y el de todos esos que estamos viendo cómo se comportan en los juicios. Ésos no son, como decía Rubalcaba, casos psicóticos aislados. No es verdad. Los terroristas de ETA son todos así, son auténticas bestias.

Una Entrevista de Esther Esteban publicada por el diario EL MUNDO el domingo 24 de septiembre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

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