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Vínculos entre ETA e Islamistas

EL PAIS sigue obsesionado por descartar la implicación de ETA en el 11-M

Por Narrador - 27 de Febrero, 2007, 6:00, Categoría: Vínculos entre ETA e Islamistas

  

ETA y las armas de destrucción masiva

En las seis sesiones del juicio no ha habido rastro de conexión alguna de la banda y el 11-M

Madrid - Lo de ETA en el 11-M lleva camino de convertirse en lo que fueron las armas de destrucción masiva en la guerra de Irak. Si alguna conclusión puede extraerse de las primeras seis largas jornadas del macrojuicio es que la presencia de la banda terrorista no aparece por ningún sitio a pesar de los intentos de que así sea por parte de algunos letrados y de los medios de comunicación que defienden la teoría de la conspiración.

Ya el primer día, José María de Pablo, abogado que teóricamente ejerce la acusación en nombre de la Asociación de Ayuda a los Afectados del 11-M, preguntaba a El Egipcio -cuando éste ya había anunciado que no iba a contestar- por un temporizador para bombas fabricado por ETA y denominado Segurtasun Tenporizadorea, es decir, ST, dando por sentado que el ingenio había sido encontrado en un local de la calle de Virgen del Coro, de Madrid, utilizado como vivienda por Basel Ghalyoun y Fouad el Morabit, dos de los acusados.

Curiosa la simbiosis de este teórico acusador y de los abogados de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) con el letrado José Luis Abascal, que defiende a dos de los presuntos autores materiales de la matanza de Madrid, y que había incorporado incluso una foto del citado artilugio en su escrito de defensa. Pero resulta que lo realmente encontrado en el local de Virgen del Coro entre un montón de hierros y chatarra era un temporizador STA MEC 24H, es decir, un programador de lavadoras fabricado por la empresa Remle, de repuestos de electrodomésticos, que se vende por 18,57 euros. Otro de los acusados, Mohannad Almallah Dabas, que se dedica a la reparación de electrodomésticos y es el casero del local de Virgen del Coro, reconoció que el programador de lavadoras hallado probablemente era suyo, ya que Remle era su proveedor habitual de repuestos. O sea, que nada de Segurtasun Tenporizadorea, ni ST, aunque algunos confundan sus deseos con la realidad.

En la última sesión del juicio, otros dos de los acusados, Otman el Gnaoui y Hamid Ahmidan, en su declaración pretendieron pasar por dos probos obreros que hacían chapuzas para Jamal Ahmidan, el Chino, el jefe operativo de la célula terrorista responsable de los atentados y primo del segundo. No hubiera sido mala defensa, si no fuera porque el primero acudió hasta Burgos con otros dos de los suicidas de Leganés para ayudar a El Chino en el traslado de los explosivos en el viaje de vuelta de Asturias o porque en el registro de la vivienda del primo se encontraron 59 kilos de hachís y 125.000 pastillas de éxtasis, drogas con las que supuestamente se financiaron los atentados del 11-M.

Pero lo llamativo es que en su maniobra exculpatoria, estos acusados mencionaron que en la finca de Chinchón, en los días previos a los atentados, había dos desconocidos y que El Chino les prohibió la entrada. La jugada es perfecta, puesto que ello demostraría que ellos dos no eran terroristas, y además deja abierta la puerta a que se interprete, por parte de los lectores y del tribunal, si es que se diera credibilidad a sus manifestaciones, que esos extraños pudieran ser Garikoitz Aspiazu, Txeroki, actual jefe de ETA, o alguno de sus secuaces. Los de la caravana de la muerte, Gorka Vidal e Irkus Badillo, con los que inicialmente pretendieron relacionarlos, no podrían ser porque ya estaban en prisión.

Sólo hay un par de inconvenientes: el primero, que uno de ellos dijo que el coche desconocido que había en la finca era un Toyota Corolla. Precisamente el mismo modelo que utilizaba José Emilio Suárez Trashorras y que se lo había prestado a los islamistas para ayudarles a traer los casi 200 kilos de explosivos desde Asturias a Madrid. El mismo coche con el que, enviado por Trashorras a recogerlo, el menor apodado El Gitanillo -ya condenado en 2004- tuvo un accidente y fue detenido por la Policía Municipal de Madrid.

El segundo, y no menos importante, es que de todas las huellas y perfiles genéticos obtenidos en la finca de Chinchón, y hay unos cuantos, no hay ni rastro de Txeroki ni de ninguno de sus matarifes.

Aclarado con el informe pericial preliminar sobre los explosivos que lo que estalló en los trenes de cercanías era parte de los 200 kilos de Goma 2 Eco robados en Asturias, y no Titadyn -el explosivo utilizado últimamente por ETA-, habrá que esperar al próximo movimiento. Situación que recuerda notablemente a la vivida con las armas de destrucción masiva en los meses anteriores a la guerra de Irak.

Un texto de José Yoldi publicado por el diario EL PAIS el martes 27 de marzo de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

 

EL PAIS continúa exculpando a ETA de los antentados del 11-M

Por Narrador - 26 de Febrero, 2007, 6:30, Categoría: Vínculos entre ETA e Islamistas

  

Un informe interno del policía que detuvo a Trashorras tampoco cita a ETA

El documento, obra del inspector jefe Parrilla, explica cómo el ex minero acusa "a los moros"

Madrid - El inspector jefe que participó en el primer interrogatorio a José Emilio Suárez Trashorras y formalizó su detención tampoco incluyó en sus informes referencia alguna a que el ex minero citara a ETA de alguna manera. Antonio Jesús Parrilla elaboró una nota de interna de cinco folios, ya incluida en el sumario, que es "una memoria detallada de los hechos" del primer viaje a Asturias en busca de los explosivos del 11-M. El documento revela cómo el ex minero sólo acusó del atentado a "unos moros de Madrid", con quienes había estado en la mina Conchita el día que obtuvieron la dinamita y los detonadores.

Con éste, ya son tres los informes sobre la detención de Trashorras, dos de la policía y uno del CNI, que no dicen nada de que el acusado citara siquiera a ETA.

El documento fue localizado en el "legajo correspondiente al viaje a Asturias del 11-M, Brigada Primera de Terrorismo Internacional, sección 1ª, grupo 3", de la Unidad Central de Información Exterior (UCIE) de la Comisaría General de Información. Un informe remitido al juez explica que se trata "de una nota personal que, por las características de la misma, se atribuye al inspector que se desplazó a Asturias". Otro informe remitido al juez Juan del Olmo por el que en marzo de 2006 era jefe de la UCIE, Nemesio Villar, precisa: "Por el contenido y detalles de la nota se puede asegurar que fue redactada por el inspector Parrilla". No obstante, el documento va sin firma.

Parrilla, efectivamente, fue el inspector jefe de la UCIE (encargada de terrorismo internacional), que se desplazó a Asturias junto al comisario Miguel Ángel García Gamonal, especialista en ETA. Ambos fueron enviados a investigar la trama de los explosivos por el entonces comisario general de Información, Jesús de la Morena, dado que aún se trabajaba en la posibilidad de que la banda vasca estuviera implicada. Parrilla, con el tiempo, se fue de Información y fue encarcelado por revelación de secretos al diario El Mundo, en relación con una mafia policial. Este diario publicó que Trashorras había dicho que Jamal Ahmidan, El Chino, conocía a los etarras detenidos en Cañaveras (Cuenca) cuando llevaban a Madrid una furgoneta con cloratita.

Una cabina de Asturias

El documento de Parrilla confirma la sospecha de que se organizó un viaje a Asturias porque los detonadores hallados en la Renault Kangoo y la única mochila desactivada "pudieran proceder de la empresa Caolines de Merillés", según el jefe del Tedax, Juan Jesús Sánchez Manzano. Los agentes se reunieron con los responsables de la mina Conchita y, mientras hacían pesquisas, fueron informados de que tarjetas de teléfonos móviles relacionadas con el 11-M habían estado en contacto con una cabina de Avilés, sobre todo los días 28 y 29 de febrero, días del robo de Goma 2.

Los agentes fueron informados por el Jefe del Grupo de Estupefacientes de Avilés, Manuel Rodríguez, Manolón, "de la existencia de un individuo, vecino de esta localidad, traficante de drogas y colaborador circunstancial de la policía, quien afirma conocer a unos moros de Madrid que pudieran haber tenido alguna participación en los atentados". Los comentarios de Trashorras, al que en el informe se cita como "EST", se los hizo a Manolón "siempre después del 11-M", sin que el policía le prestase "excesiva atención" al considerarlas "quimeras".

Los policías llegados de Madrid, así como el agente del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) radicado en Oviedo Santiago Díaz, le dijeron a Manolón que querían escuchar en directo el relato del minero. "Es así como sobre las 13 horas del día 17 de marzo y citado telefónicamente por el jefe de Grupo de Avilés, acude voluntariamente EST a la comisaría y relata a los funcionarios desplazados (miembro del CNI incluido) los hechos relacionados con los marroquíes de Madrid". Trashorras, desde ese momento y "hasta las seis o las siete de la mañana del día 18, de manera distendida", relató cómo conoció a los marroquíes y los trapicheos con drogas que tenía con ellos. "En esos momentos iniciales de la entrevista", escribe Parrilla, "insiste en albergar serias sospechas sobre la autoría de éstos en los atentados de Madrid por la manera en que en alguna ocasión les había oído referirse a los atentados de Estados Unidos en septiembre de 2001 (como fanáticos religiosos)". Los "moros", explicó el ex minero, habían justificado el 11-S y habían afirmado: "Los musulmanes constituyen el ejército más poderosos del mundo porque no tienen miedo a morir".

El ex minero dio "un aluvión de datos sobre estos individuos", y, ante el "aparente escepticismo" de los policías, llegó a "ofrecerse para desplazarse a Madrid y buscar el mismo a los moros". Luego, confesó "de forma espontánea" que había trabajado en la mina Conchita, en Tineo. Éste fue el momento más tenso de la entrevista, ya que entonces se puso de manifiesto que él era la persona que podía tener contacto con los supuestos terroristas del 11-M y, a la vez, tener acceso a los explosivos.

La confesión del ex minero

El ex minero José Emilio Suárez Trashorras acabó por relatar a la policía, el 17 de marzo de 2004, cómo, a su entender, pudo producirse el robo de explosivos en la mina Conchita. Los agentes le hicieron confesar abrumándolo con datos sobre el tráfico de llamadas entre su teléfono y el de su esposa con los de los de la banda de El Chino. Trashorras intentó despistar a los policías. Dijo que los marroquíes se habían "aprovechado de él", ya que durante el tiempo que estuvo con ellos "les comentó que había trabajado en una mina en que había dinamita y detonadores e, incluso, en el transcurso de alguna excursión por Asturias les había indicado la ubicación de la misma". Añadió que sus amigos marroquíes, "aprovechándose de su incontinencia verbal producida al parecer por la bebida", se habían desplazado "sin su conocimiento a la explotación minera y habían robado el material". No coló. Las llamadas de teléfono revelaban "que había estado la noche del 28 al 29 de febrero en la zona de la mina", coincidiendo con el robo de la dinamita. Tras esto, Trashorras confesó. Pero argumentó que estuvo en la zona "para recoger a los moros que se habían perdido en esas inmediaciones cuando viajaban a Asturias para realizar una entrega de drogas".

Un texto de J. A. Rodríguez publicado por el diario EL PAIS el lunes 26. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

  

Parot y los etarras de la 'caravana de la muerte' declararán en el juicio

Por Narrador - 24 de Enero, 2007, 12:40, Categoría: Vínculos entre ETA e Islamistas

La Sección Segunda acepta la petición de la defensa de Jamal Zougam, que los relaciona con el islamista Bensmail y con 'El Chino'

MADRID.- Tres presos etarras comparecerán en el juicio del 11-M. Se trata del sanguinario Henri Parot -culpable de al menos 25 asesinatos- y de Gorka Vidal e Izkur Badillo, detenidos por dirigir la caravana de la muerte interceptada por las Fuerzas de Seguridad en Cañaveras (Cuenca) dos semanas antes del 11 de Marzo.

La Sección Segunda de lo Penal ha aceptado oír sus testimonios en la Audiencia Nacional «por solicitud de la defensa de Jamal Zougam». Según el tribunal, se pretende evitar así la nulidad que pueda solicitar el procesado ante el Tribunal Supremo por no haberse aceptado un medio de prueba que era pertinente.

La Sala aclara que rechaza la misma petición proveniente de una acusación, cuya posición en el proceso es muy distinta a las defensas y no puede abrir una vía de investigación que dejó cerrada el auto de procesamiento.

El letrado de Zougam, José Luis Abascal, explica en su escrito qué «extraño episodio» le lleva a pedir la comparecencia de Parot: «Ocurrió en octubre de 2004, dentro de la denominada operación Nova. La Policía detuvo, estando ya en prisión, al terrorista del GIA Abdelkrim Bensmail y le intervino una nota en la que estaba escrito a mano el texto: 'Iragi Gurrutxaga Hariet. Parot, Unai Córdoba carretera Sevilla Madrid Km 391 Apdo.479 1400 Alcolea'».

Bensmail, que no ha sido procesado por el 11-M, había sido detenido en la misma operación antiterrorista que el suicida de Leganés Allekema Lamari.

El letrado afirma que «el hecho de que se le interceptara la nota con los nombres de los dos etarras, la dirección y el código postal de la prisión en que se encontraban se ha sumado a otros indicios sobre un posible conocimiento o una posible colaboración de la banda ETA en los atentados de Madrid». «En esos papeles intervenidos», añade, «Parot aconsejaba a Bensmail que se hicieran con explosivo militar, es decir, que no trataban de literatura. También se le ocupó a Bensmail la fórmula de la cloratita, un explosivo muy utilizado por la banda terrorista ETA, escrita a mano en una nota».

El tribunal ha considerado «suficiente» la declaración de Parot para aclarar estos hechos y ha rechazado que comparezcan como testigos Harriet Iragi y otros dos etarras cuyos nombres también aparecieron en manos de Bensmail: Jorge García Sertucha y Fernando Irakula.

Respecto a los dos etarras detenidos en Cañaveras, el escrito que Zougam dirige al tribunal resalta que el día 17 de marzo de 2004, seis días después del 11-M, «el ex minero asturiano José Emilio Suárez Trashorras, encarcelado por su presunta implicación en los hechos, vinculó a uno de los presuntos autores de los atentados con ETA, ante un importante número de agentes de la Seguridad del Estado especializados en la lucha antiterrorista».

«En concreto, aseguró que Jamal Ahmidan, El Chino, era amigo de los dos etarras que fueron detenidos por la Guardia Civil en Cuenca con 500 kilos de explosivos. En aquel encuentro informal, el minero contó que El Chino le dijo, cuando se produjo la detención de estos dos etarras (Izkur Badillo Borde y Gorka Vidal), que eran 'sus amigos'».

También destaca el escrito que los etarras fueron capturados por la Guardia Civil el 29 de febrero de 2004, «justo el mismo día en que se presume que los autores del 11-M trasladaron a Madrid la Goma 2 con la que perpetraron la masacre. El destino de los etarras era Madrid, el llamado Corredor del Henares».

«Al menos ocho agentes de la Seguridad del Estado lo escucharon y dos lo trasladaron en sendos escritos a sus respectivos superiores, pero nadie lo consideró como línea prioritaria de investigación», concluye.

Una información de Manuel Marraco publicada por el diario EL MUNDO el miércoles 24 de enero de 2007. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Interesada filtración a ABC y EL PAIS sobre las respuestas del Gobierno a las 300 preguntas realizadas por el PP

Por Narrador - 17 de Octubre, 2006, 8:00, Categoría: Vínculos entre ETA e Islamistas

El Gobierno pone a Díaz de Mera como «testigo cualificado» para despejar las «dudas» sobre el suicidio de Leganés

MADRID. El Ministerio del Interior envió ayer al Congreso de los Diputados las respuestas a las 300 preguntas formuladas por los diputados populares Jaime Ignacio del Burgo y Alicia Castro, en las que se recogen todas las «dudas» e insinuaciones que sobre el 11-M realizan desde hace tiempo los «teóricos de la conspiración». Una de estas respuestas cita al ex director general de la Policía y actual eurodiputado Agustín Díaz de Mera como «testigo cualificado» para acabar con las «sospechas» que sobre el suicidio de Leganés hacen los citados «teóricos».

En concreto, la pregunta de Alicia Castro plantea si en «los explosivos cercanos o adosados a los cuerpos de los presuntos terroristas que, supuestamente, se suicidaron el 3 de abril de 2004 (sic) estaban preparados para explotar o más bien su puesta en escena era a modo de señuelo».

El Departamento de Rubalcaba responde a esta pregunta con la declaración que Díaz de Mera hizo ante la comisión parlamentaria del 11-M. El ex director general de la Policía dijo: «Cuando se produjo la primera explosión, la que hicimos nosotros para derribar la puerta, aparecieron los terroristas, gritando, disparando, y ya se pudo apreciar que las intenciones que tenían eran las de morir matando. Entonces se produjo la explosión provocada por ellos, presumo que por simpatía explotaron las demás, lo que llevaban sus cinturones en los cuerpos». En su respuesta, el Ministerio dice que se remite a «lo manifestado por un testigo cualificado».

La fórmula de Bensmail

Otra de las 300 respuestas, a las que ha tenido acceso ABC, se refiere a la fórmula que de la cloratita tenía en su celda el islamista Abdelkrim Bensmail, lugarteniente de Allekema Lamari, uno de los terroristas que se suicidó en Leganés. Pues bien, el Gobierno aclara que la fórmula que tenía escrita el islamista «no coincide con la de la cloratita encontrada en los manuales de ETA».

La figura de Bensmail es el hilo conductor de un buen número de las preguntas planteadas por el PP. Varias de ellas hacen referencia a los contactos que el terrorista tuvo en la cárcel con el colaborador del CNI y dirigente socialista en Gijón Fernando Huarte. Según el Gobierno, ambos tuvieron tres comunicaciones: el 9 de marzo de 2002, el 14 de abril del mismo año y el 9 de octubre de 2004. El Ejecutivo en su respuesta señala que dos de estas comunicaciones, que tuvieron lugar durante la etapa de gobierno del PP, «se ignora si se grabaron; no existen en los archivos de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias». En cuanto a la comunicación que ambos mantuvieron el 9 de octubre, fue intervenida por motivos de seguridad y la cinta con la grabación fue remitida al Juzgado Central número 6 de la Audiencia Nacional.

Por el contrario, en otra respuesta, el Gobierno reconoce que no ha podido determinar «ni el lugar de emisión, ni el autor del envío, ni la hora exacta de recepción» del fax que escrito por «El Tunecino» fue enviado a la Redacción de ABC el 3 de abril de 2004, el mismo día del suicidio de los siete terroristas en Leganés.

Información de D. Martínez y P. Muñoz publicada por el diario ABC el martes 17 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


El Gobierno niega la vinculación de ETA y el 11-M que el PP sugiere en otras 238 preguntas 

La fórmula de la cloratita hallada a un islamista no coincide con la usada por los etarras

Madrid - El Gobierno niega una vez más, basándose en la investigación judicial y policial del 11-M, la vinculación entre ETA y los islamistas que cometieron el atentado. Así figura en las más de 300 respuestas enviadas al Congreso de los Diputados para contestar a los 238 escritos en forma de pregunta remitidos por el PP. Los diputados populares intentaban, a través de sus preguntas, sugerir la vinculación de ETA con el atentado del 11-M y pedían que se investigasen de nuevo aspectos sobre los que el PP y su entorno mediático han lanzado en los últimos meses múltiples sospechas.

El PP remitió hace más de un mes cientos de preguntas sobre el 11-M que, en muchos casos, ya habían sido contestadas por el Gobierno o tienen una respuesta clara en el sumario del 11-M que instruye el juez Juan Del Olmo. Lo que sigue es un resumen de esas respuestas:

- La fórmula de la cloratita en la celda de Bensmail. En el registro de la celda del islamista Bensmail, durante la operación Nova que desarticuló una célula que, desde distintas cárceles, planeaba atentados contra la Audiencia Nacional, se hallaron unos papeles en posesión del terrorista con notas manuscritas. En una de esas notas aparecía la fórmula de la cloratita, explosivo utilizado habitualmente por ETA. Hace sólo unas semanas, los medios afines al PP, resucitaron este descubrimiento, puesto en conocimiento del juez hace dos años y hecho público en todos los medios de comunicación entonces, para asegurar que la fórmula de la cloratita encontrada era similar a la que empleaba ETA. El Ministerio del Interior, en su respuesta al PP, desmiente este hecho con el que se quería vincular de nuevo a ETA con el 11-M: "La cloratita es una mezcla explosiva comúnmente conocida, de tal manera que la información relativa a su composición es accesible. En cualquier caso", explica Interior, "la fórmula encontrada a Bensmail no coincide con la fórmula de la cloratita encontrada en los manuales de ETA".

- La afiliación del islamista Almallad. El PP sigue empeñado en conocer el nombre de los militantes socialistas que avalaron la afiliación a ese partido de Mohannad Almallah, islamista detenido en relación con el 11-M. El Ministerio del Interior señala que esa información no está sometida a control parlamentario ya que está amparada por la legislación vigente en materia de protección de datos. No obstante, aclara: "El PSOE no exige el requisito de aval desde 2001".

- Contactos en las cárceles. El Ministerio del Interior confirma al PP que se controlan los contactos existentes entre presos islamistas y etarras en las cárceles españolas. Y aclara: "En todo caso, el seguimiento, hasta estos momentos, no ha evidenciado la existencia de contactos o relaciones, fuera de las propias de compartir el espacio físico en algunos departamentos".

- El 'supuesto' suicidio de Leganés, según el PP. Las preguntas de los diputados populares van dirigidas a cuestionar todo lo ocurrido en el suicidio de Leganés. El Ministerio del Interior recurre al auto de procesamiento del juez Del Olmo para precisar qué policías declararon cuestiones en relación con el suicidio de los terroristas que el PP pone en duda. Y añaden: "En la operación de Leganés, en la que estaba presente y respaldó la decisión policial el entonces director general de la Policía, Agustín Díaz de Mera, hablaron con los suicidas los miembros de los GEO, según consta en sus declaraciones".

Nuevas investigaciones. "En relación a la cuestión que interesa su señoría, el Ministerio del Interior señala que, como siempre, colaborará y colaborará con cuantas investigaciones lleve a cabo el ministerio fiscal o la autoridad judicial respecto de aquellas actuaciones que consideren necesarias para el esclarecimiento de los hechos que pudieran ser delictivos. En todo caso, las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado, bajo la supervisión judicial, continuarán aportando a tal fin todos aquella datos nuevos que en su caso pudieran aparecer".

Así contesta el Gobierno a todas las preguntas donde el PP se interesa por la apertura de una nueva investigación en relación con las cuestiones que consideran dudosas. En todas esas cuestiones, los dirigentes del PP y su entorno mediático, implican a policías, guardias civiles, servicios de información extranjeros e incluso al propio PSOE en la ocultación de pruebas o en la obstaculización de la investigación judicial.

Información publicada por el diario EL PAIS el martes 17 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


De cuestiones-trampa y seguimientos inútiles 

Madrid - El PP sugiere en una de sus preguntas que los GEO que intervinieron en Leganés, a las órdenes del equipo policial que mandaba el Gobierno en funciones del PP, no grabaron su intervención como es habitual en estos casos. El Ministerio del Interior contesta: "Los GEO no graban nunca sus intervenciones en vídeo. En caso de actuar conjuntamente con otros servicios como es el caso de aprehensiones de droga puede ser que el servicio con el que colabora sí lo grave. La peligrosidad de la operación de Leganés desaconsejó cualquier intervención como la referida grabación".

Hay otras preguntas-trampa, como la que se refiere a la inexistencia de metralla en las inspecciones realizadas a los trenes, pese a que en el sumario del 11-M aparecen múltiples informes que reflejan justamente lo contrario. Interior responde: "El auto de procesamiento sí recoge la existencia de metralla".

Del resto de respuestas remitidas por el Ministerio del Interior al Congreso de los Diputados, destacan las siguientes:

- Errores. El Ministerio del Interior asegura que la declaración del jefe de los Tedax en relación con el hallazgo de nitroglicerina -componente de la dinamita Titadyne utilizada por ETA pero no de la Goma 2- en los trenes de la muerte fue un error reconocido por el propio policía. También señalan que fruto de un error informático, una de las notas de la policía se dirigía hacia un teléfono de presidencia del Gobierno y aclara: "Ni la nota fue retocada ni se trata de procedimiento alguno".

- Trashorras y ETA. El ex minero José Emilio Suárez Trashorras, procesado por facilitar a los terroristas la dinamita con la que cometieron el atentado de los trenes, no ha tenido relación con ETA, según la investigación policial y judicial. El Ministerio del Interior lo confirma en su respuesta: "No existe constancia de la relación de Emilio Suárez Trashorras con la venta o cesión de dinamita a los miembros de la banda terrorista ETA". También niega Interior en una de sus respuestas que Trashorras contase a los policías que El Chino, suicida de Leganés y uno de los autores del 11-M, le había dicho que conocía a uno de los etarras detenidos cuando transportaba hacia Madrid más de 500 kilos de explosivos.

El Ministerio del Interior también ratifica que nunca se rompió la cadena de custodia de la mochila con la bomba que fue desactivada y que permitió abrir una de las líneas de investigación más importantes.

Información publicada por el diario EL PAIS el martes 17 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.


La Comisaría General de Información ocultó que en el piso de Leganés habían aparecido datos relativos a un comando etarra

Por Narrador - 9 de Octubre, 2006, 12:00, Categoría: Vínculos entre ETA e Islamistas

Eliminar cualquier referencia a ETA parece haber sido la consigna durante la instrucción del 11-M. El ejemplo de los informes falsificados sobre el ácido bórico no es el único, ni tampoco el más grave. En el desescombro del piso de Leganés se encontró documentación referida a un comando etarra que operaba en Navarra. Dichos documentos fueron ocultados por la Policía en los sucesivos informes enviados al juez Del Olmo.

L D (Luis del Pino) Rodríguez Zapatero ya lo dejó bien claro en su comparecencia parlamentaria de diciembre de 2004 ante la Comisión del 11-M: en el sumario de los atentados de Madrid  no hay ningún indicio que apunte a la banda terrorista ETA. Tres meses después, sus subordinados no dudaban en mutilar un informe pericial para eliminar las referencias a ETA que en él aparecían. El Presidente de Gobierno no podía quedar por mentiroso.

Hace un par de semanas, el escándalo saltaba al conocerse la mutilación de ese informe sobre el ácido bórico que tres peritos habían elaborado. Pero no es el único caso en que la "brigada de limpieza" de Rodríguez Zapatero ha intervenido en el sumario con el fin de borrar cualquier mención a la banda asesina con la que el Gobierno ha pactado.

Según ha podido saber Libertad Digital, en el piso de Leganés aparecieron documentos referidos a los movimientos de un comando etarra que operaba en Pamplona. El contenido de esos documentos no fue reflejado en las actas de inspección del piso ni en los informes enviados a Del Olmo sobre los efectos intervenidos en Leganés.

La Comisaría General de Información, dirigida por Telesforo Rubio, omitió toda mención de esos documentos en los exhaustivos informes en los que detallaba cada papel y cada libro encontrados después de la explosión del piso. Así, esos documentos no aparecen mencionados ni en el primer informe elaborado por la CGI en mayo de 2004, ni en el mastodóntico informe de 280 páginas que se elaboró en agosto de 2005 detallando toda la documentación encontrada en Leganés. Los abogados personados en la causa no han tenido la posibilidad de analizar dichos documentos, puesto que en la actualidad ni siquiera se encuentran custodiados en el juzgado de Del Olmo.

Los documentos de Leganés y los informes sobre el ácido bórico se vienen a sumar a otros casos de ocultación de datos sobre ETA en el sumario del 11-M, que ya habían sido denunciados anteriormente por distintos medios de comunicación. El periódico El Mundo, por ejemplo, informó hace ya unos meses de que la Policía ocultó la aparición de un temporizador artesanal de fabricación etarra en el registro del piso de Mouhanad Almallah. La emisora CityFM denunció a su vez, hace algunas semanas, que también se ocultó que en el registro del piso de Mohamed El Egipcio había aparecido un teléfono Alcatel One Touch manipulado como los que ETA ha utilizado en diversas ocasiones en sus artefactos explosivos. Libertad Digital, por su parte, también informó anteriormente de que no se han incorporado al sumario, por la oposición de la Fiscalía, las diligencias abiertas por el avistamiento de tres etarras en Madrid en las fechas del atentado.

Rodríguez Zapatero tenía razón: no hay ningún dato en el sumario que apunte a ETA. Todos han sido cuidadosamente eliminados. Mientras tanto, el Gobierno sigue ocultando los informes de análisis del explosivo de los trenes. Pura casualidad, por supuesto.

Una información de Luis del Pino publicada por el diario libertaddigital.com el lunes 9 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

Bensmail tenía en su celda la fórmula de los explosivos incautados ayer a ETA

Por Narrador - 3 de Octubre, 2006, 12:00, Categoría: Vínculos entre ETA e Islamistas

MADRID.- El terrorista Abdelkrim Bensmail, lugarteniente de Allekema Lamari -considerado como uno de los autores materiales del atentado del 11-M y uno de los siete suicidas de Leganés-, tenía en su celda de la cárcel de Villabona (Asturias), escrita en un folio que le fue incautado por la Policía, la fórmula de la cloratita, explosivo habitualmente utilizado por ETA y cuyos componentes fueron hallados precisamente en uno de sus zulos descubierto el pasado jueves en el sur de Francia.

La información sobre el hallazgo, que tuvo lugar en un registro practicado por la Policía el 19 de octubre de 2004, aparece reflejada en un informe de la Unidad Central de Inteligencia (UCI), dependiente de la Comisaría General de Información, que le fue remitido recientemente al juez Juan del Olmo.

Según la nota de la UCI, a Bensmail se le intervino una serie de papeles, de los cuales los agentes hicieron un total de cinco fotocopias.

Pues bien, en el folio número uno, según afirma la UCI, existen «anotaciones en castellano sobre clorato potásico, azufre y tiendas de agrícola». La palabra «cloratita» va precedida de las iniciales en mayúscula: «EXP:V», que, lógicamente, quiere decir explosivo. A continuación, figuran las proporciones en las cuales se mezclan los componentes para fabricarlo: «80 gramos de clorato potásico; 10 gramos de azufre...».

Lo curioso de las proporciones que Bensmail escribió en las notas manuscritas que tenía en su celda es que coinciden (la proporción es de 80/10/10, siendo esta última la de azúcar en polvo) exactamente con las del explosivo que se le ha incautado a diversos comandos de ETA.

Además, en esa misma nota figura la inscripción «tiendas de agrícola», al igual que ha aparecido en diversa documentación de ETA para explicar a sus comandos dónde adquirir los componentes para fabricar la cloratita.

Ese hecho, de extraordinaria relevancia, no puede considerarse sólo como una simple casualidad. Sobre todo, teniendo en cuenta la diversidad de conexiones que el islamista mantenía con conocidos etarras.

Correspondencia

Entre los papeles incautados a Bensmail había también cuatro nombres y direcciones de miembros de ETA que, en ese momento, se hallaban en prisión:

- Jorge García Sertucha, detenido junto a Juan José Rego Vidal el 17 de agosto de 1995 cuando perpetraban un intento de asesinato contra el Rey Juan Carlos en Mallorca.

- Fernando Iracula Albizu, detenido en 1986 y perteneciente al comando Kyoto.

- Harriet Iragui, detenido el 16 de octubre de 2000 en Sevilla y miembro del comando Erraia.

- Henri Parot, al que, en su nota manuscrita, Bensmail menciona por su nombre de guerra, Unai. Parot es uno de los miembros más sanguinarios de ETA, que fue detenido el 2 de abril de 1990 cuando dirigía el comando Andalucía.

Bensmail coincidió con Harriet Iragui durante varios meses en el centro penitenciario de Valdemoro Madrid III. Por otra parte, García Sertucha y Henri Parot han mantenido correspondencia entre sí.

Pero, además de las direcciones carcelarias de los etarras, Bensmail tenía entre sus notas dos nombres anotados con sus respectivos teléfonos: el de Mercedes Ruiz Prieto, que, según la UCI, ha mantenido relaciones con las presas etarras María José Lazcano y Miren Maitane Sagastume, y el de Rosa Blanca Piquer, que ha mantenido relaciones, según la UCI, con los presos de ETA Valentín Lasarte e Idoia Arrieta.

El registro a Bensmail se ordenó tras la publicación por EL MUNDO de una grabación hecha por la policía de una conversación entre el dirigente de Jarrai Juan Luis Camarero, preso también en la cárcel de Villabona, y un amigo suyo.

En dicha conversación, Camarero decía refiriéndose a Bensmail: «Es un tío superserio. Éste es de los que, cuando salga, va con una bomba encima. Yo me llevo superbien con él. Todo lo que sea guerra, de puta madre. Para él hay cosas que nosotros hacemos muy mal. Según él, tú pones la bomba y no tienes que avisar. Tiene que haber muchos muertos. Y ésa es la historia, otro concepto. Mira lo que han hecho... [refiriéndose al 11-S]. Para mí, chapó».

Hay que recordar que, en las fechas en las que se hizo dicha grabación (poco después de los atentados de Nueva York y Washington), también se encontraban en la cárcel de Villabona Rafá Zouhier y Antonio Toro.

Con Bensmail también mantenía relación el miembro del PSOE y colaborador del CNI Fernando Huarte, quien le visitó en la cárcel de Villabona en repetidas ocasiones.

En una de ellas, la que tuvo lugar el 9 de octubre de 2004, hablaron de los atentados del 11-M. La nota que hizo el CNI sobre la citada conversación dice textualmente: «Sobre las noticias que relacionan a ETA con grupos islamistas, el comunicante (Huarte) dice que eso es algo impensable, el interno (Bensmail) justifica y apoya las reivindicaciones de ETA».

Llamada de atención

Con ese bagaje, lo lógico es que la policía hubiese llamado la atención al juez sobre la posibilidad de que la fórmula de la cloratita se la hubiese proporcionado a Bensmail alguno de sus amigos de ETA. Sin embargo, en la nota aclaratoria que hace la Unidad Central de Desactivación de Explosivos y que se adjunta en el informe de la UCI remitido al juez sólo se dice que «con la palabra cloratita se suele designar a mezclas explosivas a base de cloratos como componente principal». Pero nada se dice sobre el hecho de que éste es uno de los explosivos caseros más utilizados por ETA.

Es más, en el apartado de Valoraciones del informe de la UCI en relación a Abdelkrim Bensmail, se dice expresamente: «La posible relación del interno con cuatro miembros de ETA, de los que tiene anotados en un papel su nombre y dirección, tanto de índole personal como la del interior del Centro Penitenciario en la que cumplen condena, a pesar de tener dichas anotaciones de datos, no se ha podido determinar el contenido de dicha relación, puesto que de la información de la que se dispone se puede asegurar que no existe correspondencia carcelaria entre este interno y los miembros de ETA Jorge García Sertucha, Fernando Iracula Albizu, Iragui Gurruchaga y Henri Parot; además, también se puede confirmar la no existencia de visitas entre éstos».

Parece lógico que los presos por terrorismo, que saben que tienen sus comunicaciones intervenidas, no se envíen carta directamente, sino que lo hagan (como ya se ha demostrado) a través de presos comunes. Y también parece casi una broma que la UCI utilice como argumento para minusvalorar el nexo entre Bensmail y los etarras el hecho de que entre ellos no se hicieran visitas entre sí. Es obvio que los presos nunca se visitan entre ellos.

Por otra parte, tanto el diario El País como el diario ABC se hicieron amplio eco en sus ediciones del día 26 de septiembre del llamado «informe secreto» de la UCI, en el que aparece reseñado el hallazgo de la cloratita, junto a los nombres de los etarras. Ninguno de estos diarios hizo mención a tal hecho.

Una información de Casimiro Garcia-Abadillo publicada por el diario EL MUNDO el martes 3 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

El material que llevaba ETA en la 'caravana de la muerte'

Por Narrador - 3 de Octubre, 2006, 11:50, Categoría: Vínculos entre ETA e Islamistas

MADRID.- El clorato es el componente principal de uno de los explosivos más utilizados por la organización terrorista ETA desde 2000: la cloratita.

Este explosivo, de fabricación artesanal, ha servido a los terroristas para llevar a cabo la mayor parte de sus atentados con artefactos y con coches bomba.

Por ejemplo, en el atentado perpetrado en mayo de 2005 en Madrid, junto a la Torre Europa, minutos antes de un partido de fútbol entre el Real Madrid y el Barcelona, los etarras hicieron estallar un coche cargado con más de 20 kilos de cloratita.

También fue éste el componente explosivo que trasladaban a Madrid los etarras Gorka Vidal e Izkur Badillo en febrero de 2004, pocos días antes de la masacre del 11-M. Los terroristas fueron interceptados por la Guardia Civil con una furgoneta cargada con 536 kilos de explosivos: 506 de cloratita y 30 de dinamita.

En noviembre de ese mismo año, ETA colocó dos artefactos explosivos en sendas mochilas, compuestos por entre dos y cuatro kilos de cloratita, en un refugio militar de la localidad navarra de Belagua. Su explosión no provocó daños personales.

Sin daños personales

En julio de 2000, la organización terrorista colocó un coche cargado con 50 kilos de cloratita y dinamita junto a la vivienda de la senadora vasca del PP Pilar Aresti sin que tampoco se produjeran daños personales.

En agosto de ese mismo año, la Guardia Civil explosionó de forma controlada un coche cargado con más de 100 kilos de cloratita colocado por ETA en la localidad oscense de Benabarre. Durante las denominadas campañas de verano de 2002 y 2003, la cloratita fue el principal material explosivo utilizado por la organización terrorista en la mayoría de sus atentados.

De hecho, la banda reforzó muchos de estos atentados con dinamita de la robada en los polvorines de Francia en Plevin, de la marca Titadyne. De esta forma, lograba multiplicar sus efectos. También fue éste el material utilizado por ETA en los atentados perpetrados en Madrid el día de la Constitución en 2005. En aquella jornada, los terroristas colocaron cinco artefactos en otras tantas carreteras de la Comunidad.

Una información publicada por el diario EL MUNDO el martes 3 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

115 kilos de clorato y 20 de azufre, localizados por la policía en un zulo de ETA en Francia

Por Narrador - 3 de Octubre, 2006, 11:40, Categoría: Vínculos entre ETA e Islamistas

Además de los componentes para fabricar cloratita, en el escondite fueron encontrados tres fusiles de asalto, dos pistolas ametralladoras, una pistola automática, una granada y 48 detonadores

MADRID.- La Policía francesa localizó el pasado jueves un zulo de la organización terrorista ETA con armas y sustancias para la fabricación de explosivos. El hallazgo en la frontera fue fruto de la colaboración ciudadana. Un vecino de la localidad de Saint-Étienne-de-Baïgorry, localidad francesa situada a ocho kilómetros de Navarra, fue quien alertó a las Fuerzas de Seguridad de lo que descubrió mientras paseaba.

Fuentes del Ministerio del Interior descartaron que este hallazgo sea algo más que casual y tenga algo que ver con el actual proceso de paz.

Estas mismas fuentes niegan de esta manera la posibilidad de que este hallazgo de armas forme parte de un gesto de la organización terrorista algo así como una entrega controlada para mostrar una voluntad de avance en el proceso.

Las armas y las sustancias para explosivos, envueltos en bolsas de plástico, estaban escondidos bajo unas piedras en una zona boscosa de Saint-Étienne-de-Baïgorry, no lejos de la frontera con España, precisaron las fuentes consultadas al señalar que no ha habido arrestos.

Había unos 115 kilogramos de clorato, 25 de nitrato amónico, 20 de azufre y 15 de polvo amónico, indicaron las fuentes. Con estos productos se fabrica la cloratita, sustancia explosiva que ha sido utilizada por la banda terrorista ETA en un importante número de atentados.

El escondite contenía también tres fusiles de asalto, dos pistolas ametralladoras, una pistola automática y una granada de fusil, así como 48 detonadores eléctricos y 125 metros de cordón detonante, agregaron las fuentes.

Este hallazgo fortuito se produjo el jueves de la semana pasada, cuando un paseante se topó con el escondite, según explicaron en medios policiales. Los investigadores creen que este zulo es probablemente anterior al alto el fuego, declarado por la banda a finales del pasado mes de marzo, si bien no pueden datarlo con precisión.

La subdirección antiterrorista de la Dirección General Central de la Policía Judicial francesa se encarga de la investigación. Se trata del primer hallazgo de armas y explosivos de ETA en suelo del país vecino desde el pasado mes de marzo.

En aquella ocasión la policía francesa localizó 650 kilogramos de polvo de aluminio y nitrato y decenas de detonadores y temporizadores en un hangar agrícola en el departamento de Lot (suroeste).

El hallazgo de este arsenal de ETA se produce después de que la Gendarmería francesa encontrara el domingo 24 de septiembre otro escondite de la banda terrorista en una localidad situada a unos 75 kilómetros de la frontera con España, en el término municipal de Peyrehorade, en las Landas (suroeste), según informaron a Europa Press fuentes de la lucha antiterrorista gala.

Los expertos policiales encontraron en el escondite ordenadores y diverso material informático de la organización, así como documentación interna de la banda. Los agentes no hallaron entonces ni armas ni explosivos durante el registro.

En su escondite de Peyrehorade, la banda había almacenado también un número no confirmado de documentos oficiales falsificados, tales como documentos nacionales de identidad, españoles y franceses, y permisos de conducir.

En principio, la operación llevada a cabo el 24 de septiembre, que se cerró sin detenciones, no estaría relacionada con el descubrimiento de ayer, del otro zulo de ETA.

Los investigadores tratan ahora de averiguar quiénes eran los etarras responsables de estos escondites. Además, se analizan los documentos incautados por si aportan datos sobre posibles etarras escondidos en Francia.

Una información de F. L. publicada por el diario EL MUNDO el martes 3 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

"La formula de la cloratita ¿Otra casualidad mas?" (Editorial de EL MUNDO)

Por Narrador - 3 de Octubre, 2006, 11:30, Categoría: Vínculos entre ETA e Islamistas

¡Que tozuda es la realidad! Por si no hubiera ya suficientes indicios que relacionaran a ETA con el terrorismo islamista, EL MUNDO revela hoy un nuevo nexo, extraordinariamente relevante, que refuerza la conexión de Abdelkrim Bensmail, el lugarteniente de Allekema Lamari, con la banda terrorista vasca.

A los dos diarios afines a las tesis del Gobierno que publicaron la semana pasada el llamado «informe final» de la Policía Nacional sobre el 11-M, se les escapó un dato muy notable, que ignora la opinión pública y que hoy saca a la luz nuestro periódico: que los agentes que registraron la celda de Bensmail encontraron no sólo los nombres y las direcciones de cuatro sanguinarios etarras, sino además la fórmula de la cloratita con las proporciones exactas que habitualmente utiliza ETA. Ayer mismo, la Policía francesa descubrió un zulo, muy cerca de la frontera española, con 115 kilos de clorato potásico y 20 de azufre, dos de los tres componentes de este explosivo -el otro es el azúcar- cuya fórmula poseía el colaborador de Lamari. Hay que recordar que, de los muertos en Leganés, Lamari era el único con un claro perfil terrorista.

Bensmail no sólo tenía en su poder nombres, teléfonos y direcciones de sanguinarios etarras como Parot e Iragi sino que además disponía del contacto con dos mujeres vinculadas al entorno de la banda, que perfectamente pudieron ser utilizadas como intermediarias. En ese contexto es en el que resulta tan relevante que Bensmail tuviera la fórmula de la cloratita conocida como «80-10-10»; es decir, 80% de clorato potásico, 10% de azufre y 10% de azúcar.

Se trata de un explosivo de producción casera al que suele recurrir ETA cuando no tiene acceso a dinamitas de fabricación industrial como el Titadyn, que tiene que sustraer o comprar en el mercado negro. No es, pues, extraño que la banda terrorista se haya planteado volver a elaborar este explosivo casero tras el incremento de controles en los polvorines a uno y otro lado de los Pirineos.

A la luz de lo que publica hoy EL MUNDO, resulta muy difícil creer en la teoría de una enésima casualidad, pero lo cierto es que la conexión de ETA con los islamistas sigue siendo una de las grandes lagunas de la investigación judicial y policial sobre el 11-M.

Es también especialmente significativo que en ese informe de la Policía Nacional se le comunicara al juez instructor que Bensmail tenía esa fórmula de la cloratita y se le ocultara que se trata de un explosivo muy utilizado por ETA con idéntica composición. ¿Por qué ese empeño de ignorar o menospreciar cualquier posible vínculo con la banda?

La revelación de hoy de EL MUNDO cobra todavía mayor relieve si se repasa el resumen realizado por el propio CNI de una conversación en la cárcel de su agente Fernando Huarte, jefe de seguridad del PSOE en Gijón, con Bensmail. Huarte le dice a Bensmail que es «algo impensable» la conexión entre ETA y los islamistas, y el colaborador de Lamari le responde «justificando y apoyando las reivindicaciones» de la banda.

Parece evidente que hay que investigar estas conexiones, que nadie debería desdeñar si pretende llegar al esclarecimiento del 11-M. Pero hay que ser escépticos sobre la voluntad de los responsables de Interior, que difícilmente van a seguir ahora la pista de Bensmail y la cloratita si antes ocultaron al juez la coincidencia en la tenencia de ácido bórico por parte de ETA y de los islamistas.

Editorial publicado por el diario EL MUNDO el martes 3 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

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