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Mochila de Vallecas

Un jefe de los Tedax fechó la radiografía en abril sin tener competencia para ello

Por Narrador - 25 de Octubre, 2006, 10:00, Categoría: Mochila de Vallecas

El funcionario policial argumentó ante el juez Del Olmo que escribió en la placa la fecha “12-04-04” por equivocación, aunque tampoco le correspondía realizar esa labor

Madrid. La radiografía de la mochila de Vallecas, la número 13, está fechada con un mes de retraso respecto al día que en realidad debería constar en ella por un error de transcripción. Así lo explicaron los dos Tedax que declararon ante el juez Juan del Olmo cuando fueron citados en la Audiencia Nacional para aclarar el desfase de fechas.

Esa equivocación en la reseña de la placa realizada en el parque de Azorín a la mochila número 13 explicaría esta diferencia de un mes entre la fecha en que, según consta en el sumario, se realizó la radiografía y la fecha que consta en el propio documento.

El sumario del 11-M recoge que el autor de la equivocación en el fechado de la prueba fue el subinspector Cobo, segundo jefe de la unidad de los Tedax de Madrid, con carné profesional número 26.858. En sus declaraciones a Del Olmo, el subinspector explicó que escribió "12-04-04" en la placa por error.

El subinspector realizó una labor que no le correspondía. El encargado de fechar la radiografía debía haber sido el mismo tedax que la hizo aquella madrugada del 12 de marzo de 2004, el operador número uno, con carné profesional número 64.501, que acabó desactivando manualmente el artefacto. En la placa figura su número de identificación, como si él fuera quien la hubiera manuscrito. Pero, en realidad, fue el subinspector Cobo el que reseñó la placa, a pesar de que llegó al parque de Azorín después de que ésta se realizara.

La radiografía, con valor probatorio, ha acabado convirtiéndose en uno de los elementos clave de la investigación del 11-M. Después de todo, se trata de la única placa realizada a los artefactos colocados por los terroristas en los trenes de Cercanías. Ni siquiera de los dos artefactos que no llegaron a explotar en los convoyes y que fueron detonados de forma controlada por los Tedax se obtuvieron radiografías.

Aclaración

Cuando acudieron a declarar para explicar el error, el subinspector Cobo y el operador número uno explicaron al juez que, aunque el carné que figura en la prueba sea el número 64.501, fue el funcionario con carné 26.858, el subinspector Cobo, el que reseñó en ella el lugar, la procedencia de la mochila, la cantidad de radiación empleada y también la polémica fecha.

La versión definitiva de los hechos que recoge el sumario aparece reflejada en las páginas 83.304 y 83.305 del documento judicial. "Oficial del C.N.P. con carné 64.501. RADIOGRAFÍA ARTEFACTO EXPLOSIVO DEL PARQUE AZORÍN (26 de julio de 2004). Reconoce dicha placa como la realizada por el compareciente, aunque señala que el texto que aparece recogido en dos de los laterales, superior y derecho, manuscrito con rotulador azul, no ha sido redactado por él, sino por el policía con carné 26.858".

El mismo día, el subinspector Cobo reconoció ante el juez ser el autor del texto manuscrito y, por tanto, del error en el fechado de esta prueba. "Sub-Inspector del C.N.P. con carné 26.858. RADIOGRAFÍA ARTEFACTO EXPLOSIVO DE PARQUE AZORÍN (26 de julio de 2004). Que él es el redactor de la fecha que consta en la placa, y por error puso 12-04-04 cuando realmente era 12-03-04".

Los otros dos tedax que participaron en la desactivación de la mochila número 13, con los carnés profesionales 65.255 y 66.618, también corroboraron en sus declaraciones la misma versión de los acontecimientos.

Si todo no es más que una equivocación, el desfase de un mes en las fechas deja en mal lugar al subinspector y segundo jefe del grupo. El tedax Cobo cometió un error que alienta múltiples elucubraciones sobre la autenticidad de la prueba y de la propia mochila número 13.

Pero, aunque parezca difícil de creer, el fallo en la inscripción de la fecha no fue la única torpeza que se cometió aquella noche de marzo con la radiografía.

Paradero desconocido

LA GACETA ha podido saber que la reseña de la placa no se hizo justo después de efectuarla —sobre las 3.00 horas de la madrugada— en el parque de Azorín de Vallecas, como corresponde en este tipo de procedimientos, sino varias horas después y en un escenario completamente diferente. En realidad, Cobo hizo la inscripción a primera hora de la mañana del 12 de marzo de 2004 en dependencias policiales, no en el parque de Azorín, cometiendo otra irregularidad.

La otra gran chapuza que rodea a la radiografía desde hace tiempo, y que ha servido también para que planeen más dudas sobre la autenticidad de la mochila de Vallecas, es la ocultación de la placa a la Justicia. La radiografía fue ocultada al magistrado Juan del Olmo durante los cuatro meses siguientes al 11-M por el inspector Cáceres, jefe del grupo de los Tedax de Madrid.

En un primer momento, la placa fue omitida en las declaraciones de los Tedax que participaron directamente en la desactivación de la bolsa-bomba por insignificante (su mala calidad no permitió extraer conclusiones a los artificieros aquella madrugada de marzo). Pero la radiografía salió a relucir cuando el inspector Cáceres se la presentó a Del Olmo el día que acudió a declarar, el 13 de julio de 2004, nada menos que cuatro meses después de los atentados.

LA GACETA también ha podido averiguar sobre este extremo que fue el propio inspector Cáceres, con carné profesional 28.296, quien ocultó esta prueba crucial en la investigación del 11-M al magistrado Del Olmo, escodiéndola en un lugar desconocido, sin que haya llegado a aclarar nunca por qué entorpeció la investigación judicial. Como el resto de pruebas, la radiografía debía haber sido enviada a la Comisaría General de Información, encargada de realizar la investigación policial. Pero no hay rastro de la placa desde que fue mal reseñada por el subinspector Cobo la mañana del 12 de marzo de 2004 hasta que el inspector Cáceres la entregó en la Audiencia Nacional el 13 de julio de ese mismo año.

La ocultación de la radiografía durante cuatro meses motivó que el error en el fechado no se aclarara hasta el 26 de julio de 2004, día en que volvieron a declarar en la Audiencia Nacional los tres tedax que participaron activamente en la desactivación del artefacto y el propio subinspector Cobo, autor de la equivocación, para explicar al juez el motivo del desfase en las fechas.

La aclaración sobre el desfase en el fechado de este documento clave arroja luz sobre uno de los enigmas de la investigación de los atentados. Cada vez son menos las sombras pero más las evidencias que cuestionan el rigor de algunos funcionarios del Estado.

Una información de José María Olmo publicada por el diario LA GACETA DE LOS NEGOCIOS el miércoles 25 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

La radiografía de la mochila de Vallecas está fechada un mes después del 11-M

Por Narrador - 24 de Octubre, 2006, 10:00, Categoría: Mochila de Vallecas

En la placa entregada al juez Del Olmo por el inspector de los Tedax consta que la prueba se practicó el “12-04-04”, es decir, 30 días más tarde de la fecha que le correspondería

Madrid. La radiografía de la mochila-bomba que apareció en la Comisaría de Puente de Vallecas en la madrugada del 12 de marzo de 2004 está fechada el 12 de abril de 2004, es decir, justo un mes después de la fecha que le correspondería. Así consta en el sumario de los atentados del 11-M, instruido por el magistrado de la Audiencia Nacional Juan del Olmo.

En la página 19.280 de este procedimiento, en el que se acredita la entrega como prueba de la radiografía a la Audiencia Nacional, el 13 de julio de 2004, de manos del inspector de Policía de los Tedax con carné profesional 28.296, el secretario judicial escribe: “Por el Inspector se aporta [...] radiografía del artefacto explosivo desactivado en la Comisaría de Puente de Vallecas, constando en dicha radiografía la fecha de 12-04-04”.

La fecha que aparece en la radiografía, acompañada de otros datos manuscritos en dos de los bordes de la placa, choca frontalmente con la versión oficial reflejada en el sumario. La fecha que debería recoger la radiografía sería en realidad la del 12 de marzo de 2004, la misma madrugada en la que un tedax desactivó en el parque de Azorín de Vallecas la mochila-bomba, conocida ya como la número 13.

La mochila número 13 es uno de los elementos más importantes de la investigación del 11-M, sino el que más. La desactivación de este explosivo aquella madrugada de marzo permitió a las autoridades recoger las primeras pruebas que encaminaban claramente la investigación policial hacia la pista islamista.

Por un lado, la tarjeta del móvil permitió la detención de Jamal Zougam; condujo hasta la casa de Morata de Tajuña en la que se elaboraron las bombas; y destapó la trama asturiana gracias a las llamadas efectuadas desde la tarjeta al teléfono de Carmen Toro Castro.

Por otro lado, la desactivación de la mochila permitió recoger las únicas muestras de explosivo que se han conseguido hasta ahora. La mochila número 13 contenía 10,120 kilos de dinamita Goma 2-ECO. De ninguno de los otros 12 escenarios (las 10 bombas que explotaron en los trenes y las dos detonadas por los Tedax) se obtuvo muestra alguna del explosivo utilizado por los terroristas en los atentados.

Tres escenarios

Sobre la mochila planean grandes incertidumbres. En menos de 24 horas, según el documento judicial, el artefacto estuvo en, al menos, tres escenarios distintos. Antes de ser descubierta por un policía en la Comisaría de Puente de Vallecas, pasó por la estación de Cercanías de El Pozo, donde supuestamente fue encontrada, y por Ifema, donde se almacenaron durante unas horas los objetos recuperados en esa estación.

La mochila volvió a moverse de escenario la misma madrugada del 12 de marzo, para proceder a su desactivación. Los Tedax la llevaron al parque de Azorín, cercano a la Comisaría de Puente de Vallecas, para garantizar la integridad de los ocupantes de los edificios cercanos en caso de que se produjera una detonación incontrolada. Una vez allí, el operador número uno de los Tedax, con el carné profesional número 64.501, realizó una radiografía con el portaplacas de su unidad.

Las radiografías son uno de los instrumentos más importantes de todos los que forman el equipo de los Tedax. Les permiten conocer el dispositivo al que se enfrentan sin la necesidad de manipularlo y averiguar también si la bomba oculta trampas en un lugar inaccesible. Al mismo tiempo, las radiografías tienen valor probatorio en un proceso judicial.

En este caso, la radiografía se enfocó únicamente sobre la zona de la mochila en la que se alojaba el teléfono, ya que el portaplacas de la unidad no era lo suficientemente grande como para abarcar completamente la bolsa. En el negativo obtenido, se aprecia el teléfono móvil, una maraña de cables y la carga explosiva. La aportación de la radiografía aquella noche fue prácticamente nula. Su mala calidad apenas aportó información a los Tedax. Ni siquiera en el informe policial sobre la radiografía realizado a petición de la Audiencia Nacional posteriormente se extraen conclusiones definitivas.

Pero la radiografía ha acabado convirtiéndose en un elemento clave de la investigación. Ésta es la única placa que se realizó el 11-M. No hay ninguna otra prueba que acredite la composición de las otras 12 mochilas-bomba colocadas en los trenes. El valor de esta radiografía es, hoy por hoy, incuestionable, y ahora su fechado arroja nuevas dudas sobre esta prueba.

Una información de José María Olmo publicada por el diario LA GACETA DE LOS NEGOCIOS el martes 24 de octubre de 2006. Por su interés informativo reproducimos íntegramente su contenido.

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